19/2/10

El casco histórico de Betanzos acusa un fuerte deterioro con 114 edificios próximos a la ruina

"Fue un invierno "duro, muy duro" para el protegido casco histórico de Betanzos, admite su concejal de Urbanismo, José Luis Santos Cobelo. Derrumbamientos de edificios enteros, calles cortadas cada dos por tres por el desprendimiento de tejados, ventanas o piedras, grietas en elementos singulares como la Torre del Reloj. El listado se alarga cada día. No hay tregua, lamenta Cobelo. Las lluvias, temporales de viento, o tormentas de granizo que se sucedieron en los últimos meses aceleraron el gran deterioro de la considerada capital del gótico de Galicia, una de las más antiguas. El Ayuntamiento ha dado la voz de alarma al contabilizar 114 edificios de este patrimonio histórico-artístico próximos a la ruina.

Requieren una urgente intervención y ya son 60 los expedientes sancionadores abiertos contra dueños de estos inmuebles por incumplir sus obligaciones de mantener sus propiedades en condiciones de seguridad, salubridad o habitabilidad. Al despacho de la Fiscalía de Galicia ya fueron remitidos dos casos particularmente dolosos que puede constituir un delito contra el patrimonio, como fue hace siete meses el derribo intencionado de la fachada de uno de los edificios más antiguos de Galicia, la denominada Casa Gótica, del siglo XV. O la pasividad de unos propietarios ante los sucesivos desplomes que sufrió a finales del año su inmueble en las calles Santiago y Lanzós: desobedecieron todos los requerimientos municipales para que arreglasen una casa antes de que se viniera abajo. El gran casco histórico de la que fue una de las siete capitales del Reino de Galicia vive malos tiempos, y aunque hay zonas "muy recuperadas", otras padecen graves daños, incluso algunos irremediables. (...)

La Xunta se comprometió a ayudar. Pero "también es muy difícil cambiar la tendencia", la burocracia de los expedientes sancionadores que alarga durante años cualquier procedimiento. Y cuesta, descata el responsable municipal de Urbanismo, "concienciar" a los dueños de inmuebles de este casco histórico que tiene la mayor protección patrimonial (está declarado Bien de Interés Cultural) "que es su deber" mantener y arreglar sus casas.

Los 114 edificios en peor estado se hallan todos deshabitados, y "ese total abandono es en primer lugar responsabilidad de sus dueños", insiste Cobelo. En la Oficina Municipal de Rehabitalitación Integral, donde se hacen gratuitamente proyectos de restauración, hay este año para repartir 25 ayudas procedentes de fondos del Estado y de la Xunta. La cuantía de cada subvención "no es suficiente para una restauración total de una vivienda, pero sí para adecentarla", dice el concejal. "Hubo años peores en los que sólo se dieron seis ayudas". Santos apuesta por reforzar el control y la mano dura contra los dueños para obligarlos a arreglar sus propiedades. (...)

La casa del número 19 de la calle de A Cerca, en Betanzos, es ahora un amasijo de ruinas, y sus dueños, con expedientes sancionadores reiterados por no mantener en buen estado su inmueble, en el corazón del casco histórico, la tenían puesta a la venta en una inmobiliaria por 150.000 euros. Un precio elevado, a más de 1.500 euros el metro cuadrado, para un edificio en tan mal estado de conservación que se vino abajo con las fuertes lluvias del pasado 22 de enero.

Los dueños de inmuebles del casco histórico, pese a ser sabedores de que pueden incurrir en un delito por dejar al abandono sus propiedades, son reacios a vender, explica el concejal de Urbanismo de Betanzos, José Luis Santos. Prueba de ello son las dificultades que tiene el Ayuntamiento para encontrar la quincena de edificios que la Xunta está dispuesta a comprar. La Administración autonómica contempla la posibilidad de adquirirlos y rehabilitarlos íntegramente para luego dedicarlos al alquiler para jóvenes y mayores o para venderlos a precio moderado.

"El gran problema con el casco histórico es también el tema de la multipropiedad", sigue el edil. Muchas de las casas ahora al abandono suelen tener varios dueños difíciles de poner de acuerdo para cumplir con sus obligaciones. Hace un tiempo, el Ayuntamiento tuvo que intervenir para evitar la caída de un balcón de un edificio protegido, y cuando buscó a los dueños para pasarles la factura descubrió con asombro que eran un total de 23 personas." (El País, ed. Galicia, Galicia, 14/02/2010, p. 4)

17/2/10

El valor inmaterial del mantecado. El cierre de la heladería La Ibense pone fin a la fisonomía orensana del siglo XX

"Manuela Viso se pasó 47 años haciendo helados. Los hacía como los panaderos el pan: con el esfuerzo de cada madrugada y una intachable fórmula magistral. La semana pasada colgó un cartel sobre la persiana metálica bajada de la mítica La Ibense, en el centro de la ciudad. Anunciaba el cierre y pedía disculpas por los posibles errores cometidos a lo largo de su vida profesional.

La ciudad descubrió que tenía una memoria histórica brincando en sus papilas gustativas: el singular sabor a mantecado y al chocolate con churros de la infancia infinita, ahora perdida. Y fue así como la jubilación de Manuela Viso sembró el caos. (...)

Manuela Viso y Ramiro Gómez son conscientes de que al colgar el cartel de "cerrado" a su negocio pusieron el candado a la última evidencia de una ciudad hace años naufragada. Inexistente. Aquel "Ourense perdurable" de la Xeración Nós resultó falaz. Ni rastro de los "artistiñas" (desaparecidos o dispersos por el mundo); ni rastro, siquiera arquitectónico, de los cafés de variedades (Auria o La Bilbaína); ni del Bar Tucho, "O Volter", que acogió a los revolucionarios del arte gallego de los 70. Ni rastro del café Cortijo. Ni del Hotel Parque. Ni de la cafetería Alaska. Ni rastro tampoco del relevo generacional: la ciudad propulsa al exterior a sus valores.

"El cierre de La Ibense pone fin al siglo XX en Ourense", escribió hace unos días en La Región el profesor orensano Alfonso Vázquez Monxardín. Una década después, Ourense entra en el siglo XXI desprovista de sí misma, sin rastro del patrimonio inmaterial del sabor a mantecado.

"Aguantamos todo lo que pudimos", insiste la heladera, heredera de la fórmula magistral de sus suegros que iniciaron el negocio en la ciudad, con el producto de Jijona, en 1944. La marca La Ibense se asentó en otras ciudades gallegas, pero sólo la familia de Ramiro Gómez (sus padres primero y después él y su mujer) la mantuvieron intacta, aferrada al origen, durante décadas.

"Leche de vaca fresca diaria, hervida y pasteurizada", un madrugón continuo y la fórmula magistral hicieron del establecimiento orensano una referencia.

"Con cariño, empezando la jornada a las seis de la mañana y con buena materia prima: jamás usamos un sucedáneo", Manuela mantuvo durante estos años el siglo XX aferrado a la rigurosidad de su negocio.

Ni en Ourense ni en el resto de Galicia los helados eran iguales. Manuela Viso se afanó casi medio siglo en los suyos sabedora, sin embargo, de que los más rentables eran los "de aire" que ahora proliferan. Y eso aunque no sepan más que a su propia esencia volátil, y no dejan rastro alguno en la memoria, mientras su mantecado transportaba a quien lo tomaba al sólido origen de las cosas.

Mientras Viso y su marido se preparan ahora para devolver la franquicia del local (ni sus hijos ni sus nietos quieren mantener la tradición: "Es muy sacrificado") guardan como un tesoro la fórmula magistral con la que iniciaron los suyos el negocio en la primera mitad del siglo XX. "Esa época ya no existe; eso se acabó" comenta resuelta la heladera dando carpetazo a tanta afección emocional cuando se le sugiere que su negocio cierra un siglo y dispara la nostalgia.

"Eso es el pasado", sentencia sin dar pábulo a los lamentos de tantos orensanos que ahora sienten la orfandad del mantecado que les transportaba al calor de la infancia (las primeras comuniones, los cumpleaños y santos, las primeras pandillas). En la era de los productos de aire, la pequeña heladería de la posguerra era una pieza firme de aquel Ourense perdurable, aferrado a las raíces de su historia, que resultó mortal de necesidad.

"Ya no podremos quedar más en La Ibense", recita el epitafio de Monxardín y repiten a coro los internautas. "Ahora pondrán algo que dé dinero", especula la heladera jubilada mientras recoge los bártulos, a la vista de una calle del Paseo igual a cualquier otra de cualquier ciudad de España." (El País, ed. Galicia, Galicia, 12/02/2010, p. 16)

10/2/10

20.000 vigueses secundan la llamada de Caballero en contra de la fusión



"Cerca de 20.000 personas salieron ayer a la calle para manifestar en Vigo su rechazo a la fusión de cajas que plantea la Xunta. En la cabeza, el alcalde, Abel Caballero, que en las últimas semanas no se cansó de repetir que iba a ser una concentración histórica. Junto a la plana mayor del PSOE local, caras conocidas del movimiento vecinal, algún sindicalista destacado de UGT, mandos intermedios de Caixanova y, por lo menos, tres de sus cinco directores generales adjuntos (Domingo González Mera, Juan Díaz Arnau y Gregorio Gorriarán) participaron en la marcha.

Ni José Luis Pego, director general, ni Julio Fernández Gayoso, el presidente, lo hicieron. Tampoco los dirigentes empresariales de la Cámara de Comercio, el Club Financiero y la CEP, contrarios a la integración. "Hay mucha presión de la Xunta, mucha subvención que se puede perder", comentaba un alto cargo de una de esas organizaciones.(...)
Pasadas las nueve de la noche, Caballero ascendía entre aplausos al estrado situado en la Porta do Sol: "Hoy estamos mostrando nuestra firmeza. Estamos diciendo que Vigo tiene que ser tenida siempre en cuenta, que nunca más intenten quitarnos lo que es nuestro o negarnos lo que por derecho nos corresponde. Queremos continuar con nuestro progreso", dijo.
Caballero vinculó el liderazgo de Vigo en Galicia a la labor de Caixanova y apostó por continuar en ese papel "en Galicia y en España, sin privilegios pero sin trabas". Cifró en 300.000 personas la asistencia.
Mientras, la gente se apiñaba alrededor de la estatua del Sireno al grito de "Nunca máis" y "Vigo sí, Coruña no" (El País, ed. Galicia, Galicia, 10/02/2010, p. 1)

"El veredicto ciudadano dictó ayer que Vigo se opone a la fusión de la cajas gallegas, sin unanimidad, pero por mayoría. Una multitudinaria manifestación recorrió ayer las calles de la ciudad convocados por el alcalde, Abel Caballero, para plantar cara a la unión de Caixanova y Caixa Galicia. Fue una movilización atípica, sin lema, símbolos políticos ni consignas, aunque con una carga extra de sentimiento. Miles de personas, entorno a las 30.000 con un cálculo generoso, se tiraron a la calle y gritaron ante lo que consideran un ataque al corazón de Vigo.
El regidor vigués afirmó ante una Porta do Sol abarrotada que se trataba de “la mayor manifestación de la historia” y cerró la marcha con el himno gallego. El Concello informó de forma oficial a las ocho y media de la tarde, cuando la cabeza de la manifestación se acercaba a su final, que se habían congregado “más de 300.000 personas” y justificó la estimación en que “todavía no ha arrancado la cola de la manifestación desde Vía Norte”.
Lo cierto es que la convocatoria resultó un éxito y Caballero logró anoche un importante respaldo a su cruzada antifusión que desde hace meses mantiene como cabeza visible de los que se oponen a la reestructuración financiera de las cajas. A pesar del gran apoyo recibido, los cálculos apuntaban a una cifra bastante superior y los detractores de la marcha encontrarán argumentos para asegurar que Vigo no se opone de forma unánime." (Xornal.com, 10/02/2010)

9/2/10

El condenado por fraude prospera

"Juan Emilio Aparicio, nuevo gerente de Agader y socio del 'superdelegado' en Ourense, gestionará 4,5 millones de la UE.

El administrador financiero de Ceivam, el centro para el desarrollo del Val do Miño, condenado en sentencia firme de la Audiencia Nacional por defraudar 50.000 euros de ayudas de los fondos comunitarios, e imputado en vía penal por el mismo motivo, gestionará ahora 4,5 millones de euros de subvenciones de la UE. Juan Emilio Aparicio, ex teniente de alcalde en Arnoia del actual superdelegado de la Xunta, Rogelio Martínez, y socio suyo en Cultivos Ribeiro (empresa que recibió de Ceivam más de 270.000 euros) decidirá sobre el destino de las ayudas de Europa al desarrollo de la comarca de O Carballiño-Ribeiro. Aparicio aprobó un examen para personal técnico de gestión del Programa Leader Galicia por el que se hizo con la plaza de gerente, que le reportará 30.000 euros brutos anuales hasta el año 2015.

El socio y hombre de confianza del superdelegado en Arnoia fue examinado por la directiva de la Asociación Galega de Desenvolvemento Rural (Agader) en la comarca. Ésta estaba formada por dos alcaldes del Partido Popular próximos a Martínez (los regidores de Leiro y San Amaro), varios funcionarios de la Diputación de su confianza (entre ellos Elier Ojea) así como por el alcalde del BNG de Castrelo do Miño, Xurxo Rodríguez, y el teniente de alcalde de Ribadavia -también nacionalista-, Emilio Cuiñas.

Populares y nacionalistas de esta comarca constituyeron la directiva de la asociación a finales del año 2008 durante una asamblea en Laias de la que se quedaron descolgados los alcaldes socialistas quienes denunciaron que les habían "impedido la entrada".

Los representantes del PP y del Bloque, además de los empleados de la Diputación de Ourense, participaron en el proceso de selección de personal que inicialmente exigía titulación universitaria para la plaza del gerente -Aparicio es diplomado en Magisterio- aunque la opción se abrió a las diplomaturas. La prueba constó de tres fases y el socio del superdelegado obtuvo los mejores resultados en ellas.

En el examen teórico, que concedía 50 de los 100 puntos totales, Aparicio resolvió a la perfección más del 90% de las preguntas. En la segunda prueba, una valoración curricular, no tuvo rival, ya que las bases concedían 25 puntos a la experiencia en la gerencia de programas de desarrollo local. En la tercera, una entrevista personal, contó con una abstención, dos votos favorables y los dos negativos de los nacionalistas porque, argumentaron "no era la persona más adecuada", considerando su imputación en un proceso penal por la gestión de los mismos fondos que ahora se le confían.

El alcalde de Castrelo avala sin embargo la "limpieza y transparencia" de las pruebas. "Aparicio llevaba los temas perfectos", sostiene Rodríguez Méndez. Y aclara que, a petición del BNG, las preguntas fueron seleccionadas y corregidas por personal de la Universidad de Vigo, con lo que él y su compañero "acataron" el resultado. "Nosotros participamos en el proceso de selección para que se garantizara su limpieza", justifica el regidor nacionalista, y matiza que el socio de Martínez tenía "todo el derecho" a presentarse.

Además, Méndez advierte de que el puesto de Aparicio al frente del Agader de la comarca no generará problemas porque "tiene la ventaja" de que "ahora, los gerentes ya no son responsables de las certificaciones". Para optar a la plaza, Aparicio firmó una declaración en la que consta que no está afectado por incompatibilidades para el ejercicio del puesto. Declara, además, que "no realiza actividades privadas incompatibles o que requieran conocimiento de compatibilidad".

En el caso de inhabilitación para el cargo del socio de Rogelio Martínez (está pendiente el juicio penal por el fraude de los fondos de Ceivam, en donde ambos están imputados) se hará con su plaza el ex jefe técnico de la Consellería de Medio Rural del bipartito, el nacionalista Xosé Manuel Puga, que obtuvo la segunda clasificación de entre los 23 aspirantes que se presentaron para esa plaza.

El PSOE tilda de "vergonzoso" el proceso selectivo y su resultado final, y lamenta la "implicación" del BNG, dado que fueron dos concejales nacionalistas de Arnoia quienes, "por su cuenta y sin el amparo de la ejecutiva comarcal", que respaldó un año más tarde la iniciativa, denunciaron en su día las irregularidades de Martínez y Aparicio con los fondos de Ceivam.

El senador del PSOE Miguel Fidalgo se pregunta por qué el BNG comarcal que preside Méndez no presentó un recurso contra la elección del "socio y colaborador político" de Rogelio Martínez teniendo en cuenta que "fue elegido por un tribunal de amigos" del superdelegado. En su opinión, nacionalistas y populares "intentaron colocar cada uno a su candidato, pero ganó Martínez". (El País, ed. Galicia, Galicia, 08/02/2010, p. 4)

La falta de rentabilidad conduce al abandono de viñedos en O Ribeiro

"Apenas se gana para sulfato". Mimosas y monte van progresivamente tomando el relevo en parcelas de O Ribeiro antes repletas de vid. El abandono de viñedos en una de las comarcas viticultoras más ricas de España se extiende, lento pero continuo, y ya son muchas las voces que claman por medidas y una actualización de una actividad ancestral para frenar un proceso imparable, que agrava el preocupante descenso en las dos últimas campañas de la producción de uva.

Está en mínimos históricos y su precio tampoco ha dejado de caer. Ésa es, según cosecheros y sindicatos, la principal causa de que, pese al prestigio de los caldos del Ribeiro, cada vez más productores, incapaces de hacer frente a costes en aumento, tiren la toalla y de que las nuevas generaciones no se sientan atraídas por dedicarse al cultivo de la más antigua Denominación de Origen. (...)

"No es rentable para los viticultores, sólo se enriquecen los industriales", apuntan en el sector en referencia a las 31 bodegas que dominan en O Ribeiro. Aumentan las de cosecheros (son 84), es decir, viticultores que con su producción elaboran y comercializan sus propios vinos (no pueden superar los 60.000 litros al año, ni comprar uva a otros productores). Pero la caída del precio de la uva hace más difícil mantenerse en este negocio. En 1994 se pagó el kilo a 39 céntimos de euro. Tres lustros después, entre 25 y 30 céntimos, un recorte del 25% que en algunas variedades de uva puede llegar al 30%. En las últimas tres vendimias, se recolectaron anualmente entre 10 y 12 millones kilos de uva, lejos de la media de la última década, que rondaba los 16 millones o de los hasta 25 millones de épocas anteriores. "Cuanto menos vino hay, más se encarece todo", argumenta el presidente del Consello Regulador de O Ribeiro, Luis Anxo Rodríguez, para quien "la desgracia" de las escasas cosechas de 2008 y 2009, con una calificación excelente pero las más pequeñas de toda la historia de un vino que data del siglo II, es debido esencialmente a factores climatológicos "contra los que no se puede luchar".

"El corrimiento de la flor" por cuestiones meteorológicas que impiden fructificar variedades tan preciadas del Ribeiro como la treixadura, y la proliferación de enfermedades por hongos son, para Rodríguez, viticultor, las razones de que esta denominación de origen sea la única en Galicia donde bajó la producción de uva en 2009. "Como le pasó este año al grelo, toda actividad agraria está a la merced del clima", apunta.

Y aunque reconoce que el abandono de viñedo "también tiene una influencia" en el preocupante recorte en un tercio de la producción de uva, no considera que sea tan alarmante como dicen sindicatos y cosecheros. "Habrá que estudiarlo", dice, "pero el abandono del campo por falta de rentabilidad es una crisis generalizada en todos los cultivos, aunque menos aquí, O Ribeiro aún está cultivado y tiene mucha más actividad agraria que otras zonas", afirma Rodríguez.

Datos hay pocos sobre las parcelas de viñedo improductivas. Los cosecheros prefieren no hablar. Unións Agrarias, que junto al Sindicato Labrego Galego redoblaron sus alertas, realizó un estudio en 2008 que cifra en 1.953 las parcelas abandonadas y en 148,8 las hectáreas en los 13 municipios que conforman la denominación de origen. Supone más del 5% de la superficie total de vid. Unos 333 viticultores renunciaron, según este informe, en los últimos años.

Castrelo, el territorio de la comarca con mayor número de hectárea de vid y en el segundo (tras Ribadavia) en número de cosecheros, es el que arroja las mayores cifras de abandono. "La merma es espectacular, basta darse una vuelta por la comarca, cada vez hay más viñedos grandes a monte, esto no es cosa del clima", asegura el alcalde de Carballeda de Avia, Luis Milia. Encargó un censo sobre el número de hectáreas y el tipo de variedad que se cultiva en su territorio "para demostrar el antes y después" y llamar la atención de la Xunta "sobre una tendencia al abandono que crece sin que nadie haga nada". (El País, ed. Galicia, Galicia, 08/02/2010, p. 5)