23/9/19

Baltar hijo está obligado por sentencia firme a anular un concurso por el que promocionó a 69 trabajadores

"José Manuel Baltar, presidente de la Diputación de Ourense, tiene su primera sentencia firme por enchufismo. La Sala Especial del Tribunal Superior de Xustiza de Galicia (TSXG) ha desestimado definitivamente el recurso de casación autonómico presentado por la Diputación contra el fallo del Juzgado de lo Contencioso de Ourense que en 2016 ordenaba ya anular el concurso para ocupar 69 puestos de trabajo en la institución por promoción interna al considerar que beneficiaba a los que ya ocupaban de forma provisional esas funciones.

Baltar presentó hasta cuatro recursos y llegó a cuestionar los argumentos del juzgado ourensano -avalados posteriormente por el Supremo y por el alto tribunal gallego- que tildó de “gravemente erróneos”. Los enchufados deberán retornar a su puesto de origen. El PSOE pide la dimisión de Baltar ante la evidencia de que quiso "colocar a dedo a sus amiguetes en los mejores puestos” del organismo público.

La sentencia inicial del juzgado contencioso-administrativo número 2 de Ourense destacaba que no se apreciaba “justificación alguna” a la exigencia de que para ocupar puestos de mayor cualificación los aspirantes ya estuviesen en los puestos. Entendía el juez que ese requerimiento solo se entendía “para asignar una plaza como funcionario a aquellas personas que venían desempeñándolas en condiciones de interinidad, o incluso que ya eran funcionarios, y que así verían mejoradas sus condiciones, evitando así que pudieran aspiran a aquellas personas que pudiesen reunir, o no, mayores méritos”.

El TSXG argumenta ahora lo mismo que en julio de 2018 cuando señaló que la convocatoria para la provisión de los 69 empleos “obvia la valoración de mérito y capacidad del posible aspirante” ya que “impide su posibilidad de participación en el proceso si no pertenece al grupo, escala, subescala y categoría profesional que se especifica en las fichas individualizadas de los puestos de trabajo de la Relación de Puestos de Trabajo”. Y destacaba que el concurso no tenía como finalidad primordial “posibilitar la cobertura de las plazas ofertadas con los aspirantes que, reuniendo los requisitos mínimos exigibles, demuestren mayor mérito y capacidad”.

Entre las 69 ofertas se incluían cinco jefaturas, entre ellas la del Negociado de Publicaciones y la de Transparencia aunque también puestos de portero en el edificio cultural de la institución y en la Escuela de Gaitas. La CIG, el sindicato que en 2016 recurrió el concurso interno, advierte a la Diputación de que tiene ahora un plazo de dos meses para cumplir la sentencia; esto es, para anular la convocatoria del concurso . Si no lo anula en ese periodo, devolviendo a los trabajadores a su antigua situación laboral de inferior categoría, podrían imponerse multas los responsables políticos de la institución,

El PSOE, que reclama la dimisión de Baltar, ha pedido un informe al jefe de Recursos Humanos de la Diputación para valorar las consecuencias técnicas y económicas de una decisión “derivada de un procedimiento de provisión ilegal ideado por Baltar”· El portavoz del grupo socialista en la Diputación, Rafael Rodríguez Villarino, destaca la contundencia de un fallo en el que queda claro el enchufismo: “Se vulneraron los principios de igualdad y no discriminación para crear un circuito cerrado que ruboriza incluso a miembros del PP que no fueron premiados por el baltarismo”.       (Cristina Huete, El País, 19/09/19)

31/7/19

La mujer de la leyenda de la curva de Angrois

"Cuarenta y cinco años ejerciendo como psicóloga le permiten saber que los antidepresivos a veces funcionan mejor que los ansiolíticos para paliar las angustias. 

En su caso, los pánicos. Doctora con tres máster, también licenciada en Ciencias de la Información, expresidenta del Centro Democrático y Social y exdiputada del PP en la Asamblea de Madrid, autora de varios libros sobre política y feminismo, Teresa Gómez-Limón se presta a una entrevista en el sexto aniversario del accidente ferroviario de Angrois, en el que murieron 79 personas. Ella se partió el esternón y dos vértebras del cuello. 

Ya me han dicho que últimamente no le gusta salir en los medios, pero le quería hacer una propuesta algo extravagante. Yo también estaba en el accidente del tren. Me gustaría entrevistarla para hablar de aquello. A lo mejor sale algo interesante.

Vale. Sí, puede ser interesante –acepta con jovialidad científica–. Trátame de tú. No me hagas vieja.
Gómez-Limón es profesora de máster en la Universidad Autónoma y perito forense en los juzgados de violencia de género de Madrid: “Me encanta mi trabajo. Podría llevar ya unos cuantos años jubilada, con todos los trienios y esas cosas. Pero no me pongas la edad. Como me vayas a poner la edad, no te concedo la entrevista”.

Su carrera en el PP fue fulgurante. La dimisión de Esperanza Aguirre, en septiembre de 2012, dejó un escaño vacío en la Asamblea de Madrid que ocupó ella. En enero de 2013, envió un burofax a Mariano Rajoy solicitándole un listado de los cargos populares que habían cobrado sobresueldos de Luis Bárcenas. Fue acusada de desleal. 

El 24 de julio de 2014 se manifestaba ante el presidente gallego, Alberto Núñez Feijóo, para exigir, junto a otras víctimas del Alvia, una comisión de investigación sobre el accidente: “Nos trataron como a terroristas. Nos mandaron a los antidisturbios”. Pocos días después, se dio de baja del partido. 

Voy a hacer yo de psicólogo. En estas fechas, ¿sueles tener episodios de ansiedad o cosas raras? Te lo digo porque a mí me pasan cosas raras. 

Ya un poco menos, porque este año no he ido a la manifestación de Santiago por motivos de trabajo. Este es el primer año que no voy. Pero lo recuerdo en muchas otras ocasiones. Me cuesta subirme a un tren. Y, en el de Galicia, ni de broma. 

Yo no lo tengo en la cabeza. Pero cuando se acercan estas fechas las pesadillas recurrentes sobre muertes, accidentes y fantasías sangrientas son un verdadero coñazo. Ayer, por ejemplo, soñé que conducía e iba sorteando accidentes, había cuerpos descuartizados en la carretera, cristales rotos, mucha sangre. Los otros conductores me pitaban para que no interrumpiera el tráfico, como si ellos no lo estuvieran viendo o no les importara.

Sí, a veces me pasan cosas parecidas. Alguna vez en sueños. Pero, sobre todo, me pasa en la realidad, despierta. No veo más que peligros y accidentes.

Yo intento evitar enterarme de nada sobre la investigación, el proceso judicial… Me escapo de las noticias. ¿Cómo va el asunto?

Estoy muy harta de este tema. Llevamos seis años y esto no avanza. Me refiero a la instrucción. Tengo unas ganas de pasar página… La administración nos ignora completamente. Es un desastre.

¿Crees que una sentencia judicial será un alivio para las víctimas o para los familiares? Te lo pregunto como psicóloga.

Si se hiciera justicia, sería un alivio. Sobre todo si me pongo en otros casos. Yo entiendo que soy una afortunada, porque tuve lesiones graves, estuve a punto de quedarme tetrapléjica, tengo secuelas, pero estoy viva. ¿Y los que han perdido a un hijo, a un padre, a una novia, a un hermano…? Eso no tiene solución. Eso estará ahí toda la vida. Ahora bien, si se hace justicia y pagan los que tienen que pagar, sí que habrá un alivio, porque se verá que la sociedad responde. 

Que las instituciones responden. Y cuando hablo de los que tienen que pagar no me estoy refiriendo al maquinista. Hablo de los de Adif y los de Renfe, que han incurrido en negligencias, desde mi punto de vista, dolosas. Sabían que eso podía ocurrir y les ha importado un bledo. Si no se hace justicia, esa herida se va a cerrar muy mal.

¿En qué consistiría para ti hacer justicia?

Desde el punto de vista político, justicia ya sería que nos hicieran un poco de caso. Se creó una comisión de investigación, pero tuvimos la mala suerte de que, cuando ya había declarado todo el mundo en el Congreso, resulta que se convocan elecciones. La comisión decae y, para que volviera a reactivarse, habría que empezar de cero. No veas. Otros seis meses de declaración. Pero también se pide una comisión técnica supervisada por Europa que investigue las negligencias.

 Desde el punto de vista judicial, han sido imputados el maquinista y Andrés Cortabitarte, que era el director general de seguridad de Adif. Mi abogado ha pedido para este señor la pena máxima, que son cuatro años. Para el conductor, la mínima, que son dos años. El conductor, evidentemente, comete un error. Pero él también se pudo haber matado. Él no es responsable de que el tren no fuera bien, de que los sistemas de seguridad no estuvieran bien. 

Pero tendrían que estar imputados también el director general de seguridad de Renfe, otros técnicos y directivos de Adif y Renfe, y no lo hemos conseguido. Por eso no tengo yo demasiadas esperanzas en que se haga justicia.

¿Crees que hay una especie de acuerdo entre los dos grandes partidos implicados, PP y PSOE, para encubrir mutuamente sus responsabilidades?

Son empresas públicas. Claro que hubo acuerdos entre el PP y el PSOE. Solo hace falta ver la comisión de investigación, donde era evidente que actuaban coordinados. Ha habido personas valientes que han dicho lo que tenían que decir. Pero no todos. Los cargos son los cargos. Y todos se deben favores. Es lo que hay. Aquí, quien está implicada es la Administración. El Estado. Es complicado luchar judicialmente contra el Estado. Nosotros somos una hormiguita. Una mosca un poquito cojonera, pero mosca en definitiva.

¿El accidente te cambió en algo la visión que tienes de tu profesión?

Uno sabe lo que es el duelo, claro. Pero cuando lo ves en gente tan próxima, sí te cambia algo la visión de ciertas cosas. A mí me hubiera sido imposible ser terapeuta de un compañero [de la asociación de afectados]. Yo lo sufro, y para ser terapeuta tienes que distanciarte. Esas cosas que sabías en teoría las confirmas en ti mismo y en tu entorno, y son dolorosas. Yo trabajo también la psicología clínica, y tengo pacientes. 

Y he tratado temas psicológicos graves, incluso psicopatías. Soy optimista. Pienso siempre que la gente puede mejorar siguiendo una pauta. Pero, ante la muerte, ante la pérdida de un hijo, me siento muy vulnerable. No lo puedo ver ya con objetividad.

Yo, los primeros días, tenía un resiliencia fortísima, casi patológica. Me daba igual todo. No sentía prácticamente nada con lo que había pasado. Ni siquiera tristeza por las muertes. Estaba convencido de que me había convertido en un psicópata, en un insensible. Y, me lo habían advertido, después también sentí un fuerte complejo de culpa. Sueño muy a menudo con un hombre mayor, que su mujer se había quedado atrapada en el asiento. Intentamos sacarla pero le dije que no, mejor no moverla. No sangraba, pero podía tener alguna lesión interna, así que mejor esperar ayuda sanitaria. Se lo intenté explicar. El hombre se puso como loco y empezó a gritarme: “Hijo de puta, ayudas a los demás y a mi mujer la dejas aquí”. No me lo quito de la cabeza. No sé qué sería de aquella señora.

Yo no sentí culpabilidad, porque salí muy dañada. No pude ayudar. Lo que tú has tenido es un trastorno de estrés postraumático demorado. Al principio no lo notas. Parece que estás fuerte. Esa especie de culpa, después, es normal. Es una culpa completamente irracional: ¿por qué yo vivo y los demás no? Yo lo que tuve fueron ataques de pánico desde el minuto uno. 

Cuando el accidente, estuve consciente todo el rato. Me di cuenta de todo: nos vamos a estrellar, nos vamos a matar. Lo vi. Lo fotografié. Después me quedé encerrada en un agujero. Intenté salir. Aquello era el silencio de la muerte. Solo había como una especie de humillo y un silencio total. Yo no oía ni gritos ni llantos ni socorros ni nada. Creí que todo el mundo estaba muerto. 

Es más, pensé que yo estaba muerta. No estaba muy segura. Intenté salir, y eso que tenía dos vértebras rotas y el esternón partido. A mí se me había caído de todo encima. Intenté salir, y vi un agujero entre el humo por donde se veía el cielo. Saqué la cabeza por el agujero pero no me cabía el cuerpo. 

Entonces vi el fuego y me dio el primer ataque de pánico. Pensé que todo iba a explotar. Al final vino un hombre de Angrois y me sacó de allí. Yo no podía respirar. Me tumbaron en una puerta, porque llevaron los vecinos puertas, y me tumbaron con un dolor espantoso y casi sin poder respirar hasta que vino la ambulancia. 

En el hospital no tenía ataques de pánico, porque me pusieron morfina hasta aburrir. Pero cuando bajaron las dosis empezaron los ataques. Cuando volví a casa, en Madrid, no me podían dejar sola. Tenía miedo. Me agarraba a un familiar y solo repetía: tengo miedo. El estrés postraumático vino más tarde.

¿Cómo se te manifestó?

Revivía constantemente el acontecimiento. En sueños, de día, a todas horas. No podía ir a una estación, no podía ver ningún documental ni película ni noticia relacionada con accidentes. Y estaba siempre hiperactiva. Oía cualquier ruido y me ponía en alerta. Y he tenido y tengo otro problema. Cuando algún hijo mío, que ya son gente adulta, claro, se va de viaje, estoy angustiada. Lo paso fatal. Uno de ellos viaja de vez en cuando por trabajo. Pues yo tengo en el ordenador un programa que me va diciendo exactamente por dónde va avanzando el avión.

¿Y te pasas todo el viaje delante del ordenador siguiendo la ruta?

Hombre, si es un viaje a Estados Unidos, no. Pero a cada momento estoy mirando la pantalla. Me levanto para hacer cualquier cosa, y miro. Voy a la cocina, vuelvo, y otra vez a mirar. Es una ansiedad, tela. Todo esto me han dicho que ya lo tendré crónico. Como lo tenemos todos. Tomo un antidepresivo, pero sobre todo porque tiene efectos ansiolíticos. 

Los antidepresivos tienen mucha eficacia en la ansiedad. Actúan sobre la base del cerebro... Los tomo a diario. Las secuelas psicológicas son peores que las físicas. Incluso aunque te pase como a mí, y sientas dolor. Porque ese dolor se entiende. La gente que está a tu alrededor comprende menos las secuelas psicológicas que las físicas, y eso también las hace más dolorosas.

Han pasado seis años. ¿Tiene cura, psicóloga?

La herida se termina cerrando. El duelo se termina superando. A muchos, por ejemplo, gente que ha perdido a seres queridos, la asociación les ha venido muy bien. La lucha. Se han sentido útiles. Han sentido que estaban luchando por sus hijos. Pero es muy difícil superar la rabia cuando sucede algo así. 

Si hay un terremoto, no puedes culpar a nadie. Pero cuando te enteras de que la gente ha muerto y hemos pasado por esto por culpa de una chapuza, sientes… La Agencia Europea Ferroviaria hizo un informe demoledor, y por eso reabrieron el caso, que estaba ya cerrado.

En 2014 abandonas el PP bruscamente. ¿Lo que pasó después del accidente te cambió tu percepción de la política?

Lo mío tenía morbo porque yo era diputada del PP, y hablé de las culpabilidades, de las negligencias. A partir de ese momento, cuando iba a la Asamblea, la gente del PP no me saludaba. Me dejaron de saludar todos los del PP, incluido el presidente, que era Ignacio González. La única que se preocupó fue Esperanza Aguirre, que llamó a mi marido para interesarse. No me dirigían la palabra. Ni me preguntaron cómo estaba.

En 2015 publicaste un libro sobre tu experiencia como diputada autonómica titulado ¿Existe una democracia real en España? ¿Cuestionas que haya una democracia real en España?

Claro que lo cuestiono. Yo de derechas no soy. Soy más bien de centro izquierda. Cada vez la cuestiono más. Aquí la Constitución se hizo como se hizo y por quien la hizo. Es una constitución abierta. La Constitución dice que el poder judicial ha de ser independiente. Pero no dice cómo. ¿Y quién nombra al poder judicial? Los partidos. El régimen del 78… Como esto no se cambie, aquí va a haber un conflicto perenne. 

Es vergonzoso que los documentos de nuestra transición aun no estén desclasificados después de 40 años. En España no hay una democracia real. Porque aquí no hubo un proceso constituyente. Aquí los constituyentes fueron los franquistas. Y luego traidores de todo tipo, como Santiago Carrillo. La transición la hicieron los franquistas y los traidores.

Alberto Núñez-Feijóo, presidente gallego, cambió el día de Galicia en honor a las víctimas de Angrois, lo adelantó al 24, pero ayer ni una palabra de recuerdo. Ya en el primer aniversario, cuando nos quiso dar unas medallas como si fuéramos héroes de algo, Feijóo mandó a los antidisturbios contra un manifestación en la que estabas tú, en la Cidade da Cultura.

Aquello fue tremendo. Y eso que, dentro del PP, Feijóo es de los más moderados. Por lo menos es más listo. Mantiene una actitud y una imagen más civilizada. Pero yo no lo quiero ni de lejos. Después de lo que nos hizo, no lo puedo ni ver. Me pareció indigno.

Has publicado libros sobre feminismo.

Ahora voy a empezar otro sobre feminismo en la España del siglo XX.
Empecé a militar en el feminismo en los años setenta. Era una asidua de La Librería de Mujeres, en el centro de Madrid, donde se hacían exposiciones, se presentaban libros, se celebraban reuniones... Unas cuantas avanzadas nos reuníamos allí y hablábamos del derecho al divorcio y de esos temas.

En aquella época se ridiculizaba y se estigmatizaba el feminismo. Parece que vuelve eso, con lo de las feminazis y tal. Hemos involucionado.

En aquella época, cuando yo decía que era feminista, había gente que me comentaba: uy, al fin veo una feminista guapa. Porque yo no estaba mal. Nos consideraban marimachos, lesbianas, no sé qué. Y ahora, bueno, lo de feminazis… En los juzgados de violencia de género donde yo trabajo somos todas mujeres que hacemos informes para los jueces. 

Nos acusan de que estos informes están mediatizados. De que van en contra de los hombres, cosa que no es verdad. Nos tienen supermarcadas. Nos ponen carteles en los árboles: feminazis. Nos han dicho de todo. Pero es cierto. Parece que es volver a una época pasada que ya se había superado. 

Hace poco un concejal del PP, Jesús López, tuiteó un comentario sobre los pelos en las axilas de Irene Montero.

Sí, sí. Soy muy tuitera. Es repugnante. Me dieron ganas de escribir una grosería. Porque esta gente solo se merece la grosería. Lo que pasa es que yo no soy así."             

(Entrevista a Teresa Gómez-Limón, Aníbal Malvar, CTXT, 28/07/19)

29/7/19

A histórica figura do arrieiro... Cando o viño do Ribeiro era o petróleo de Galicia

"Despois de centos de anos, e da man da Ruta do Viño do Ribeiro, un 'arrieiro' coa súa mula fixo unha representación do que era a entrada deste ben prezado na capital galega, un ben que "encheu de riqueza toda Galicia" durante séculos.

 O cantar do arrieiro é un cantar moi baixiño
 cántano en Ribadavia, resoa no Carballiño

O historiador Xosé Luis Sobrado Pérez ten dito que "o viño do Ribeiro foi o petróleo de Galicia". A súa produción e demanda tanto dentro coma fóra do país foi moi intensa case dende a descuberta do Apóstolo de Santiago. E detrás deste ben tan prezado atopábase unha figura fundamental na súa cadea de comercialización: o arrieiro. Era un oficio duro e escravo: carreaban o viño durante horas con bestas, cabalos, e sobre todo, mulas que ían en recoa atravesando media Galicia. 

Cada arrieiro tiña entre sete e doce animais, e cada animal transportaba súas sete olas ou pelexos de viño, e cada pelexo contiña seus 16 litros de viño. Disposta a montaxe, partían dende as terras da boa uva cara ao lugar onde se había consumir. 

Unhas das localizacións xeográficas de maior consumo era Compostela, xa que o viño estaba moi ligado á clase eclesiástica e esta cidade era o punto de referencia relixioso. Chova, vente ou faga sol, aquel viño debía arribar á capital galega. "O primeiro mosteiro da cidade, San Paio de Antealtares, empeza a promover o viño do Ribeiro para os peregrinos que comezan a chegar. 

A partir de aí todos os estamentos de Compostela empezan a abrir adegas e granxas", conta o viticultor Antonio Míguez Amil. Así pois, dende aquela a trasfega de arrieiros seguidos das súas mulas cara a Santiago era unha imaxe habitual para as xentes dos séculos comprendidos entre o X e case o XIX.

Non te cases co arrieiro que leva a vida penada
nin oe misa o domingo nin durme soio na cama

A chegada a Santiago era, canto menos, pomposa; e a Ruta do Viño do Ribeiro quixo reconstruír ese ritual que tantas veces se ten producido na capital galega. Co obxectivo de salvagardar "a memoria histórica", despois de centos de anos, un 'arrieiro' acompañado do seu 'fillo' e da súa mula volveron entrar pola Porta de Mazarelos. Esta representación permitía ver de primeira man os tratos dos comerciantes co coengo, que tamén se atopaba na praza mesma.

Naquela época, todas as grandes ordes relixiosas e casas fortes de Galicia tiñan unha adega no Ribeiro. "Moitos mosteiros xa tiñan contratados os seus propios arrieiros durante todo o ano, así que os mandaban ir á granxa, alí collían os pelexos e ao chegar entraban por esta porta", relata Antonio sinalando o Arco de Mazarelos, na Praza de Mazarelos de Santiago. 

Ese acceso á cidade era daquela a porta do viño. Por aquela porta, moitos anos atrás, pasaron centros de pelexos de viño durante séculos. Aí mesmo era onde se lle pagaba ao oficial do gremio de mercaderes do viño da cidade, a non ser que se tratase dun encargo especial para o arcebispo. Nese caso o arrieiro arranxaba a paga co coengo. 

O cargo eclesiástico era o encargado de verificar a autenticidade do viño que entraba por Mazarelos e de tratar o prezo co comerciante. Unha vez amañados os trámites, "os pelexos ían parar aos almacéns que tiña a catedral, os coengos, os abades, os dominicos... e a veciñanza que tamén tivera granzas", prosegue Antonio. "De aí pasábase ás pipas, que se coñecían como pipas de Pondevedra ou de Ribadavia". O viticultor conta que a propiedade de viño máis importante que tivo a catedral en toda a cristiandade estaba no Ribeiro.

 "Era unha granxa bastísima". Cando tiña excedentes vendía para os peregrinos ou ao exterior mendiante os portos de Noia, que tamén eran propiedade dela. 

O prezo do viño do Ribeiro sempre era o referente, pero a oferta era ben máis ampla. Coma todo, dependía da época e das modas. Segundo Antonio, "había etapas de máis demanda de brancos e outras de máis demanda de tintos. No século XVII, XVIII e XIX o tinto tiña máis predicamento ca o branco". 

Sexa como for, o viño era un produto estrela, importantísimo na historia do noso país. "Hai moita xente que non sabe que as partidas das grandes obras de Compostela - os grandes mosteiros, a Catedral... - se encheron grazas á venda do viño do Ribeiro. E tamén en Pontevedra. Se colleses a un home do XVII diríache: 'vaia, home, se me falta o viño de Ribadabia, é como se me faltara a vida!'".

Lévame no carro leva, arrieiriño das uvas
lévame no carro leva, comerei das máis maduras

O arrieiro, xa que logo, converteuse nunha figura histórica, nun dos oficios máis importantes da tradición. Tiña sona de home solitario, mais o certo é que tamén atopaba maneiras de amenizar as súas longas andainas. Os cantos dos arrieiros son dos máis coñecidos na historia popular do país. 

Normalmente son lentos porque eles os acompasaban co son das súas carretas ou co andar das súas mulas. Levados polo son das palabras, estes homes percorreron o territorio de arriba a abaixo, e coñecidos e recoñecidos no seu momento, transportaban ese ben estimado que "encheu de riqueza toda Galicia".

Se queredes que isto rache
dar de beber aos gaiteiros
unha fechiña de viño
e que sexa do Ribeiro

24/7/19

¿Qué fue de Fran? El último romántico del fútbol español que rechazó al Madrid y Barça

"El próximo 14 de julio Fran González Pérez cumple 50 años. Los ídolos, aunque tengan la misma cara de siempre, se van haciendo mayores. "Me mantengo en forma y me gusta practicar todos los deportes que no podía cuando jugaba al fútbol: ciclismo, golf o pádel".

 Fue el jugador del Deportivo que más partidos oficiales jugó (700) y uno de los tres que ha ganado los seis títulos oficiales que ostenta el club blanquiazul. Exhibió su magistral zurda durante 18 años. De los pocos que puede presumir de ser 'one-men club'. 

“En el fútbol se ha perdido romanticismo. Soy de los pocos jugadores que pueden decir que rechacé a Madrid y Barça”, confiesa. Hoy en día vive en Barcelona con su familia. “La gente me sigue reconociendo y me dice que tengo la misma cara. La verdad es que lo que hicimos con el Superdepor dejó una huella imborrable”, recuerda. Hoy hablamos con él en AS porque su Deportivo sueña con volver a Primera.

Le llamábamos para ver qué tal le va la vida y hablar un poco de la situación del Depor…

¿De mí? ¿Seguro? Dilo claramente, me llamas para hablar del Depor.

Bueno, de todo un poco. Yo es que tenía su cromo cuando era pequeño y mi hermano se llama Fran y nos hacía gracia cuando salía su nombre...

Venga, dispara.

¿A qué dedica su vida actualmente?

Después de estar dos años en Manchester decidí volver a estar con la familia en Barcelona. Que a mi hijo lo tengo en el Barça. Ahora estoy más cerca de la familia.

¿Qué edad tiene su hijo?

Nació en el año 2002. Está en la edad más complicada.

¿La más complicada como persona o como futbolista?

Ahora son los dos años más difíciles. Esa etapa de niño a adulto. Se está haciendo adulto. Viene el tema de ser como semiprofesional o profesional. y ahí la criba. Cuando eres joven es una etapa de formación y parece más fácil. Viene el embudo y se va estrechando. Viene la parte donde es más difícil triunfar.

¿Cómo se llama su hijo?


¿Y de qué juega?

De 6, de 8 y de 10. En el Barça se ha enriquecido en varias posiciones.

Varias posiciones, como el padre. ¿Cuándo se dio usted cuenta de que iba a vivir del fútbol?

El fútbol ha cambiado muchísimo. Ahora hay un control increíble. Los equipos tienen un control absoluto y conocen todos los clubes como si fueran la palma de tu mano. Es difícil que se le escape algún niño. En A Coruña, por ejemplo, hay una representación de ocho clubes de Primera División. Yo jugaba en un pueblo y empecé a ser conocido con 16 años.

¿Cómo recuerda sus inicios?

Tuve que ir a una pensión, en la que estábamos seis jugadores. Veníamos para jugar al fútbol y estudiar.

¿Se acuerda del nombre de la pensión?

No tenía nombre. Era una señora la que nos cuidaba.

¿Y llegaron todos al fútbol profesional de los que compartía cuarto?

Mi hermano y yo, el resto en Tercera o por ahí.

Pasó del pueblo a la ciudad. ¿Qué le decían sus padres?

Pues yo creo que vino bien en casa. Mi padre trabajaba en el extranjero y había épocas que no le veía en todo un año. Mi madre nos atendía continuamente a nosotros. Así que digamos que en cierta manera quitamos un poco la responsabilidad y la manutención nuestra. A nivel familiar fue duro, pero es verdad que ahora las distancias son menores. En mí época ir del pueblo a A Coruña era casi tres horas. Ahora se tarda menos en ir a Manchester.

¿Qué estuvo haciendo en el City?

Estuve en el equipo Sub-18 de ayudante del entrenador. Disfruté muchísimo de todo. Fue una gran lección para mí. El único problema fue el tema familiar. Teníamos que decidir si el niño a un lado y las niñas a otro. Y nos vinimos a Barcelona.

Y mucho antes de entrenar en el staff de Begiristain y Guardiola. ¿Cómo fue lo de dejar el fútbol?

Llevaba 18 años en el Depor. Los últimos cinco fueron muy duros. Ves cómo tu físico va a menos. La exigencia en el Depor era muy alta. Todas la semanas jugábamos Liga, Champions o Copa. Éramos un equipo temido. Y teníamos mucha presión. El cansancio mental es muy fuerte. Llega un momento en la vida que tienes que ser consciente de que hasta aquí has llegado. He creado pequeñas empresas relacionadas con el fútbol y también he estado haciendo infinidad de deportes: golf, pádel, bici, esquí...

Yo soy de Madrid, pero tenía un amigo en el instituto que era del Deportivo y no era de Galicia ni tiene familia allí. Consiguieron que los niños se hicieran del Depor antes que del Madrid o Barça. ¿Fue otro de los milagros de aquel Superdepor?

Me sorprende muchísimo lo que me ocurre por toda España. Es una pasada. El Depor ha marcado una época increíble. Además hace poco se cumplieron los 25 años del penalti de Djukic y con el Informe Robinson de hace poco volvimos a estar en el foco.

¿Su hijo le pide que le ponga vídeos suyos como futbolista?

¿Mi hijo? Qué va. No me pide nada...

¿Le siguen reconociendo por la calle?

Dicen que sigo teniendo la misma cara. Que he cambiado poco. Es verdad que me lo dicen en Barcelona, en el sur... En todos los sitios. Cuando veo a mi hijo jugar por ahí, la gente me reconoce. Sobre todo los padres. El chaval luego va al youtube y alucina. Mire, le cuento una anécdota. Yo sólo vuelvo a jugar al fútbol en los veranos con mi campus. 

Me paso un mes fantástico con los chavales. Un día un chaval del campus me llamó al teléfono a través de su padre. "Oye Fran, pues sí que erais buenos, eh. Me has dejado impresionado", me decía el chaval. Joder (risas), no se acaban de creer que pudiéramos estar luchando con el Madrid o Barça.

¿Cuándo hace su Campus?

En julio tenemos dos turnos (del 1 al 12 y del 15 al 29) y lo hacemos en el complejo deportivo de Elviña.

Pertenece a la estirpe de los 'one-man club'. Pocos futbolistas pueden presumir de esa fidelidad.

El fútbol ha perdido romanticismo. Ahora prima más el dinero. Tuve la posibilidad de irme al Madrid y Barça, pero los rechacé. Ahora las cosas son bien distintas.

Supongo porque sería feliz en A Coruña, ¿no?

Sí. Eso es. No hay que darle más vueltas a las cosas que pasan en la vida. La verdad es que yo estaba en un equipo que me lo daba todo. Cada año íbamos a más y siempre competimos ante todos los equipos.

Usted también protagonizó un ascenso con el Depor…

Era un chaval de 19 años. Fue todo un sueño.

¿Y cómo ve ahora las posibilidades del Deportivo?

Ahora han tenido una temporada difícil. Lo del Málaga ha sido un impulso porque venía muy bien. Ahora el Mallorca es un rival que no te puedes fiar. La afición ha respondido y habrá un lleno. Es una eliminatoria muy complicada y habrá que jugar al 120% para volver a Primera.

Usted lo ganó todo como futbolista. ¿Qué espacio guarda el ascenso en sus recuerdos?

No me imaginé llegar hasta tanto, la verdad. Con 19 años fue impresionante subir a Primera. Si aquel día me dicen en el pueblo que luego ganaríamos la Liga o que seríamos temidos en la Champions, le diría: "Anda, deja de tomarte cosas raras". Cada año superaba al siguiente. El ascenso, pelear por títulos, jugar la Champions, ganar en el campo de Múnich, del Manchester United, al Milán... Todo eso que pasó fue increíble. Teníamos un súper equipo y cada año nos superábamos.

Dígame el top-3 de sus mejores recuerdos en el fútbol.

En el Top-1, la Liga sin lugar a dudas. En el Top-2, el Centenariazo porque ganar al Madrid de los Galácticos y la final que hicimos fue espectacular. Y en el Top-3 lo tengo más difícil. No sé si el ascenso a Primera o la Selección porque si no llego a ir con España, luego no hubieran venido otras cosas bonitas que pasaron en mi carrera.

Ha sido un placer hablar con usted. Muchas gracias.

Gracias a ti."                     (J. L. Guerrero, AS, 20/06/19)

23/7/19

La crisis del pan: desconcierto entre los panaderos gallegos ante la nueva regulación

"Con razón o sin ella, muchos gallegos presumen de consumir el mejor pan de España. Es un pan "artesano", en contraposición con el que se puede adquirir en las grandes superficies. A efectos prácticos no lo es: la nueva ley del pan, que entró en vigor el 1 de julio, establece los requisitos que debe tener el producto para poder beneficiarse de la etiqueta artesanal, y la inmensa mayoría de las panaderías gallegas, incluidas las acogidas a la Indicación Geográfica Protegida, no los cumplen. 

Es una de las principales consecuencias del Real Decreto 308/2019 en Galicia, un lugar donde el pan es casi una religión y donde el desconcierto se ha apoderado del sector.

La nueva regulación, que sustituye a la de 1984, busca dar mayor seguridad al consumidor y la creación de un marco general de calidad para la producción de pan mediante la adecuación de la normativa a las actuales demandas del mercado. La definición del pan común se amplía, elaborado con harina de trigo o de otros cereales, incluidas las integrales. También los requisitos para considerar un plan integral pasan a ser más estrictos: el 100% de la harina empleada tendrá que ser integral. Aquellos que no estén elaborados totalmente con este tipo de harina, deberán indicar el porcentaje en el etiquetado.

Son buenas intenciones en general pero que en Galicia han chocado con la tradición. Particularmente en lo que se entiende por pan artesanal, en el que prima el factor humano sobre el mecánico, y cuya producción no se realiza en grandes series. Pero además, la norma exige que esa elaboración se deberá llevar a cabo bajo la dirección de un maestro panadero, y ahí es donde comienza el conflicto, porque esa es una titulación que en Galicia no existe. 

"No tiene sentido. Está orientado a controlar el pan que se hace en las grandes áreas comerciales, pero no han pensado cómo nos afecta a nosotros", afirma el presidente de la Asociación Provincial de Fabricantes y Expendedores de Pan de Ourense, Roberto González.

Los efectos que pueda tener la ley del pan en Galicia es objeto de discrepancia. González cree que será nula, porque los consumidores van a seguir escogiendo un producto, el de las panaderías gallegas, que, asegura, “se reclama desde toda España”. “La calidad y el sabor, al final es lo que importa; da igual que le llamen artesano o el adjetivo que le quieran poner”, añade. Otros productores están más preocupados. “Se acabó el pan artesanal para nosotros, no podemos contratar maestros titulados, una figura que aquí prácticamente no existe”, señala otra fuente

El presidente de la Indicación Geográfica Protexida Pan de Cea, Carlos Rodríguez, tacha de "oscuros" los objetivos del real decreto, pero considera que la experiencia de los panaderos de la IGP se impondrá sobre los requisitos exigidos. "No hay un horno sin un panadero que lleve 20 o 30 años elaborando pan", ha declarado. Rodríguez lamenta que la normativa no reconozca el trabajo que se realiza en las panaderías gallegas: "Pagas a un personal como no lo hacen otros y acabas en el mismo sitio y con el mismo nombre".

Otro de los temores del sector en Galicia es la competencia de productos importados de países como Turquía, Noruega, Islandia y Liechtenstein, que están "exentos de cumplir los mismos requisitos" que los panaderos gallegos o españoles, lo que permitiría que se vendiera como artesano un producto llegado de otro país que en el nuestro no obtendría el mismo sello. Es la opinión de Roberto González, que considera “una broma” que eso pueda suceder. “Es la demostración de que quien redactó la norma no tiene ni idea. En Galicia todo nuestro pan es artesano, no va a dejar de serlo por una nueva ley”.

El desconcierto es grande. También hay organizaciones que defienden la nueva normativa y creen que será beneficiosa para el sector en Galicia. En Pontevedra, la Asociación Provincial de Industriales y Artesanos de Panificación y Pastelería (Aproinppa) opina que será una buena herramienta para competir con la industria del pan congelado, que está "etiquetando barras como artesanas que venían de una cadena hiperindustrializada”. Son piezas que se congelan y se venden después reciente calentadas en los supermercados. Su presidente, Francisco Sánchez, cree incluso que la normativa sobre el pan artesano es “laxa”, porque puede ser sorteada por la industria.

Para los panaderos de Pontevedra, el real decreto del Ministerio de Agricultura constituye una oportunidad para competir en pie de igualdad con las grandes superficies, que etiquetan como artesano, de masa madre o integral un producto esencialmente industrial. "Los consumidores ahora van a saber lo que compran", pronostica Sánchez.

Las primeras semanas de aplicación de la ley no ha deparado sorpresas, aunque la mayoría de las asociaciones de panaderos de Galicia reconocen que todavía es pronto para conocer los efectos que tendrá. Lo que prima es el desconocimiento sobre una normativa que tachan de ambigua. "En muchos aspectos lo que va a generar es un laberinto legal", advierten. "No hay mucha información sobre el tema y estamos un poco perdidos", añade un productor.


Las características que debe tener el pan artesanal de Galicia están recogidas en la normativa de la Indicación Geográfica Protegida Pan Gallego, en proceso de tramitación en la Comisión Europea y pendiente del registro comunitario. A pesar de que no se hicieron alegaciones por parte de otros operadores en la UE, está pendiente de inscripción en el Registro Europeo, lo que impide que se apliquen unas condiciones que fueron consensuadas con el sector, que urge su inmediata entrada en vigor.  

Se establecen características como que se trate de un pan de corteza crujiente y dureza variable en función del formato, miga esponjosa y alveolado abundante e irregular, elaborado de forma artesanal con harina de trigo blando.

Según el presidente de los panaderos artesanos de Ourense, estas condiciones fueron negociadas con la Xunta "durante años". "Queremos que entre en vigor cuanto antes, para eso negociamos durante tanto tiempo", resume Roberto González. Entre sus condiciones, se encuentra que el 25% de la harina deberá ser de trigo cultivado en Galicia y de variedades autóctonas gallegas de Callobre y Caaveiro. 

En el amasado se utilizarán por lo menos 70 litros de agua por cada 100 kilos de harina, y deberán ser aguas blandas, como son las gallegas. Entre otras exigenias relativas a la masa madre, la levadura fresca o la sal, se establece que el proceso de elaboración respetará el método manual excepto en el amasado, y que carezca de refrigeración o congelación antes de su comercialización.

 La IGP evitará el intrusismo y marcará unas normas claras. "Me molesta que la nueva ley imponga trabas a la definición de pan artesano mientras se aplaza constantemente la denominación de origen del pan gallego artesano, para poder comercializarlo en toda España", critica el presidente de la asociación ourensana, que asegura que han pasado ya cuatro años desde que el texto se envió a Europa. "Y ahora vienen a pedir con una ley más exigencia. ¿Pero qué nos piden, si tenemos el mejor pan de España?".                     (Pablo López, El Confidencial, 21/07/19)

22/7/19

La guerra contra la avispa asiática

"MIDE UNOS tres centímetros, tiene el tórax negro y la cabeza naranja hasta las mandíbulas. El abdomen es parduzco, con una franja ámbar en el inicio y una mancha del mismo color en la parte más ancha. Las patas, negras, tienen los extremos amarillos. Y el aguijón es tan largo y potente que está clavado, sin poder moverse, en el guante de protección del apicultor Agustín Loureda. “Nunca vi nada igual.

 Debe de ser tres veces más largo que el aguijón de una abeja”, observa, a un palmo de distancia. La Vespa velutina nigrithorax, avispa asiática, avispón asiático o simplemente velutina, es tema diario de conversación y preocupación entre vecinos, científicos, autoridades y apicultores del norte de España. El desconocimiento de la especie, sumado a su veloz expansión y su voracidad, ha aumentado su protagonismo.

 Tres muertes consecutivas por picaduras el pasado verano y otras dos este año fueron suficientes para elevar el temor de la población y la sorpresa de profesionales afectados como Loureda. El apicultor puede diseccionar con la mirada a la velutina agarrada a su guante porque está atontada: acaba de rozar una de las trampas eléctricas a la entrada de su colmenar y no tardará en morir. Entonces echa la vista atrás y piensa en voz alta: “Quién me iba a decir hace unos años que ahora íbamos a estar así”.

El origen de su acomodo en Europa no está claro, pero se cree que hacia 2004 llegó al puerto de Burdeos (Francia) un carguero proveniente de China con una invitada a bordo: una subespecie de avispa asiática reina fecundada. En 2010 la especie cruzó los Pirineos. Los primeros nidos fueron encontrados en Amaiur (Navarra) y en varios puntos de Gipuzkoa, según datos del Gobierno. Dos años después saltó a Galicia, por doble vía: al norte apareció en la localidad costera de Burela, en Lugo, y al sur, en la comarca del Baixo Miño, junto a Portugal, presumiblemente a bordo de sendos camiones cargados con madera. 

Ese año comenzó la expansión que le ha llevado a colonizar toda la cornisa cantábrica y parte del tercio norte peninsular, en el rural y también en ciudades: en Santiago de Compostela la plaga se ha convertido en la primera causa de salida de sus bomberos. Incluso la Comunidad de Madrid ha publicado mensajes de Twitter encabezados por un elocuente “Que no cunda el pánico” con fotos para diferenciar la asiática de especies autóctonas como la Vespa crabro o la germánica. 

El Gobierno madrileño cree que no le será fácil llegar a la capital. Algunos expertos no son tan optimistas: “El avance es imparable y la previsión es que colonice toda la Península en un tiempo indeterminado”, dice Xesús Feás, miembro de la Academia de Ciencias Veterinarias de Galicia. “Por las condiciones del clima, los recursos y el agua, el norte de España es ideal para ella”, asegura.

Tres son los sectores que pone en peligro: el de la biodiversidad, al tratarse de una depredadora no autóctona de insectos; el económico, al afectar a la apicultura y la fruticultura, y el de la salud, al compartir espacios con los humanos (aunque habría que rebajar el nivel de alerta: sus picaduras no son más peligrosas que las de otras especies). De ahí que la guerra se libre en varios frentes. El más directo, la erradicación de nidos.

Lolo Andrade, técnico en control de plagas y miembro de Protección Civil del Ayuntamiento de Cambre, en A Coruña, prepara el método “más rápido, económico y eficaz” en el combate antivelutina. Se trata de un explosivo pirotécnico con control a distancia que revienta esas pelotas abombadas de hasta metro y medio de alto, en cuyo interior lleno de panales conviven miles de larvas, avispas obreras y la reina. Este se encuentra en la copa de un castaño, dentro de una finca particular. Andrade, de 46 años, traje de protección rojo, cabeza rapada y rostro de concentración, cierra un ojo y hace una proyección de altura: “Está a unos 13 metros”, dice, mientras despliega su arsenal: una pértiga telescópica de 20 metros, cable alargador y un detonador.

 A la pértiga amarra una vara de madera, y a esta, el petardo, que instala en el nido. Se aparta unos 15 metros, hace sonar un silbato tres veces y pide a los vecinos que se tapen los oídos. Y pam, un fuerte estallido con reverberación vuela el nido en una fracción de segundo, y sus restos milimétricos, convertidos en confeti, vuelan al viento de la finca. La colonia ha sido eliminada. A por la siguiente.

El sistema de explosivos es cada vez más empleado. El Principado de Asturias ultima su autorización para uso masivo, a la vez que forma a sus equipos de control para reducir el uso de biocidas, el método más común entre los exterminadores de plagas. Como con los petardos, el insecticida se acopla a una pértiga y es accionado desde abajo. Cuando no puede llegar por la altura de los nidos, Andrade tiene un último recurso, un arma parecida a un fusil de asalto que dispara cápsulas de veneno. 

Estas quedan clavadas en el nido y liberan un gas letal. En varios lugares de España, empresas privadas también ofrecen un servicio de drones para aplicar veneno. Cualquier cosa vale para hacer frente al invasor. “La prioridad es eliminar la mayor cantidad de nidos. Así se minimizan los problemas, con animales y personas”, recita de corrido el técnico.

La zona donde trabaja Andrade es tierra literaria y mágica: el siguiente aviso llega desde la calle del Bosque Animado. Allí, junto a los frondosos árboles de la fraga de Cecebre, que inspiraron la obra de Wenceslao Fernández Flórez, está Carmen Álvarez con su niño de 10 meses en brazos, en el quicio de la puerta de su casa, esperando la solución a sus desvelos. 

Bajo el alero de la vivienda, de dos pisos, una nube de avispas orbita alrededor de un nido de tamaño medio. En cuanto lo ve, el exterminador niega con la cabeza. Y a la distancia ya le advierte: “No puedo hacer nada todavía, hay que esperar. La reina todavía está en su nido primario y aquí solo hay obreras. Si lo rompo, van a volver aquí porque está marcado con una feromona por la reina. Pero no te preocupes, que no se te van a meter en casa”, le dice a la vecina. 

“Pues no es como tener un nido de gorriones, precisamente”, responde ella con sorna. “Me asusto porque hay mucho desconocimiento y datos contradictorios de los medios”, se lamenta al técnico. Para cuando este vuelve al coche, dos vecinos más ya se han acercado a pedir información.

En la Xunta de Galicia reconocen la “alarma social” ante la progresión disparada de la avispa: 2 nidos en 2012, 700 en 2014, 26.000 en 2018. Y en 2019 las proyecciones apuntan a un número similar al año pasado, lo que pone a Galicia en el centro del problema. La detección y retiro de nidos es la herramienta más fiable para ver su implantación y controlarla, pero también lo son la información y la distribución de trampas. 

Por ello trabajan tres consejerías al mismo tiempo y Ayuntamientos colaboradores, pero nada parece ser suficiente para detener la plaga. “La gente llama hoy y quiere que se le retire un nido ese mismo día, y muchas veces no es posible”, asegura Jesús Orejas, jefe de servicio de Sanidad Animal de la Xunta. Un buen punto de partida es conocer, advierten las autoridades, su ciclo vital. A lo largo de la primavera, las reinas salen de su hibernación para construir sus nidos embrión en zonas resguardadas. Allí nacen las primeras obreras, que a partir de mayo empiezan a construir nidos primarios y a lo largo del verano los secundarios, a los que se muda la reina, hasta la siguiente hibernación.

Acompañando el ciclo, en las islas Baleares se consiguió algo inédito hasta la fecha: borrar del mapa a la avispa asiática. En 2015 apareció el primer nido en la zona de Sóller. Con cifras modestas comparadas con la cornisa cantábrica, pero igual proporción geométrica, su presencia se disparó, hasta que en 2018 redujeron la plaga a un solo nido. En 2019 no se ha registrado la presencia de una sola, “ni obrera, ni reina”. Lo cuenta Irene Garneria, bióloga del Servicio de Protección de Especies del Gobierno balear: “No lanzamos la campanas al vuelo, pero tenemos la esperanza en erradicarla si pasan dos años sin detectarla”, apunta. 

El proceso es un ejemplo de cooperación entre vecinos y autoridades. Primero hicieron un trampeo exhaustivo, destinado a capturar reinas y a detectar obreras para seguir su vuelo hasta los nidos. Son conscientes de que igual que llegó puede volver, o entrar en Menorca, Ibiza o Formentera. “El control hace la diferencia”, concluye Garneria, quien reconoce que el modelo es difícilmente extrapolable a zonas no insulares.

“Los barcos tendrían que fumigarlos y que entren en cuarentena”, reclama el apicultor Agustín Loureda, en su colmenar de Oleiros, en A Coruña, uno de los municipios más afectados. “Si no, llegarán más especies por barco”. La apicultura es un sector dinámico en Galicia, con más de 100.000 colmenas, y a la vez el más afectado por la presencia de la asiática. Según los apicultores gallegos, cuando ataca, causa pérdidas de entre un 50% y un 60% de las colmenas. En el caso de Loureda, 43 años como profesional del ramo, su vida cambió un día de primavera de 2015 en que vio en su colmenar cómo “una cosa grande” cazaba a una abeja, la decapitaba, le arrancaba las patas y se llevaba su cuerpo. “Me quedé asombrado”.

 Al día siguiente vio otras dos. Las mató con una raqueta de bádminton. Pero eso solo fue el principio. “El primer año, la velutina me mató 43 de mis 85 colmenas. La única manera de controlarla era estar presente todos los días”. Enfundado en su traje, explica las fases por las que ha pasado su estrategia de combate. Primero trató de rociar con veneno a una avispa para que a su vez envenenase por rozamiento a sus compañeras en el nido. Después elaboró trampas caseras, las más usadas por la población rural, botellas de plástico con agujeros milimétricos para que entren las asiáticas y se zambullan en un preparado artesanal y mortal: “Zumo de arándanos, cerveza negra y vino blanco. Luego descubrimos que con un litro de agua, un kilo de azúcar y 20 gramos de levadura de panadería diluida caían igual”. 

Así lo sigue haciendo, pero ha dado un paso más en la sofisticación. Inspirado en los matamoscas de carnicería, construyó arpas eléctricas, unos paneles de filamentos paralelos a la entrada de las colmenas. Cada vez que una toca los alambres, un chispazo de 2.500 voltios acaba con ella.

En el Principado, el problema también tiene dimensiones preocupantes. Allí murió en junio el joven Miguel Álvarez por una picadura en San Tirso de Abres, el mismo municipio limítrofe con Galicia donde apareció el primer nido asturiano, en 2014. Era alérgico, como el resto de víctimas de la velutina. 

Y según la Sociedad Española de Alergología e Inmunología Clínica, como un 3% de españoles. Pese a la psicosis, las autoridades rebajan el temor: “Su veneno es similar al de otros himenópteros. No es más peligrosa que otras avispas, a no ser que te acerques a menos de cinco metros. Ellas solo protegen a su reina”, dice Jesús Orejas, de la Xunta.

Manuel Vázquez Varela, maderero de 52 años, también estuvo a punto de morir por picaduras, pero hoy sonríe a mandíbula batiente mostrando el estuche que siempre lleva consigo. Dentro hay dos dosis de adrenalina, un antihistamínico y un corticoide. “Esto es el nuevo puenting. ¿No decían que era un subidón de adrenalina? Pues yo ya la tengo en la mano”. Es, en realidad, un seguro de vida portátil por si le vuelve a pasar lo que ya sufrió dos veces. 

La primera y más peligrosa, cuando cerca de la localidad gallega de Betanzos cortó un gran eucalipto donde descansaba un nido. “Empecé a hincharme, me picaba todo el cuerpo y la garganta. Los ojos eran de película de terror de rojos que estaban”, recuerda. En ese estado de reacción alérgica grave, o anafilaxia, consiguió llegar a un centro de salud, cuando sus constantes estaban al límite y sus órganos se iban parando por acción del propio sistema inmune, que reaccionaba al veneno de la avispa. 

Al pedirle un consejo para los picados, no duda: “Que acuda al médico inmediatamente, pero que no vaya solo ni conduzca”. Él lo hizo y casi no lo cuenta.Además de por la expansión de la avispa, la alarma crece por su voracidad. Con el aguijón se defiende del peligro, pero a la vez caza con patas y mandíbulas. Contra lo que se pueda creer, las velutinas no se alimentan de abejas. Solo las matan para dárselas a sus crías como proteína. Lo mismo hacen con otros animales. 

Abundan los testimonios sobre escenas carroñeras de enjambres alimentándose de mejillones o pescado en la costa, o de pájaros muertos en el bosque. O el cadáver de una vaca, muerta al ahogarse con su propia lengua, inflamada después de comerse una pera con una asiática dentro —porque también comen fruta—. “Son como buitres, les vale todo”, asegura un apicultor de la zona. “Incluso se comen entre ellas cuando una muere”. ¿Pero tienen depredadores?

Salvador Rebollo le pone nombre y apellidos a uno: halcón abejero. Profesor titular de Ecología de la Universidad de Alcalá de Henares (UAH), Rebollo colocó cámaras junto a su equipo en nidos de Galicia, precisamente la zona más habitada por las aves. Y comprobaron que los adultos llevaban a los nidos trozos de panal de avisperos de velutina. Aún sin publicación científica, el grupo de la UAH cree haber llegado a una conclusión: “Al menos en nuestra zona de estudio, el abejero se ha especializado en consumo de asiática. Se alimenta de las larvas, una presa fácil y que ofrece muchísima energía”, asegura Rebollo.

 De confirmarse la hipótesis, ellos ven “un aliado perfecto, que actúa quirúrgicamente, trabaja gratis y se organiza solo”. Ahora cree que debe facilitarse su incorporación al sistema de control biológico de plagas. Para ello reclama que se usen menos pesticidas en la erradicación de nidos, porque puede contaminar la cadena alimentaria. Según el grupo de la UAH, las 700 parejas de abejero en Galicia pudieron destruir el pasado año un número equiparable al retirado por los grupos de control de plagas. Lolo Andrade, por su parte, apunta a otro aliado natural, el tejón, autóctono en casi toda España y que puede atacar en la fase primaria de los nidos.

En lo que coinciden los actores es en que el combate de la plaga debe ampliar miras. “La estrategia debería ser coordinada a escala internacional”, afirma Rebollo. Apicultores como Loureda piden que se investiguen parásitos contra la especie y se desarrollen feromonas para atraer machos e impedir la fecundación. 

Hay un científico que ya la ha hecho, Xesús Feás, pero no le puede dar uso. “La feromona la descubrieron los chinos, y yo la he sintetizado y la he aplicado a un producto físico con dispensador. ¿El problema? Que está en mi casa, donde trabajo por mi cuenta porque me quedé sin apoyo institucional para seguir investigando. Y así es imposible”, lamenta. "                   (Arturo Lizcano, El País, 21/07/19)

18/7/19

Políticia Social gasta en propaganda o mesmo que lle custaría crear 2.000 prazas máis en residencias

"A Xunta destina un millón de euros a grandes xornais para visualizar que en Galicia "as persoas maiores teñen dereito a facerse maiores como elas libremente desexen", mentres que existe unha lista de espera importante para atopar prazas en residencia.

A Consellería de Política Social ten aberto un concurso de publicidade para vender nos grandes medios de comunicación as súas políticas no ámbito da terceira idade. Un concurso que custa un millón de euros que serán repartidos entre os grandes xornais, cando en Galicia existen importantes listas de espera para entrar, precisamente, nunha residencia da terceira idade.

Unha de cada catro persoas que viven en Galicia son maiores de 65 anos. Deles, hai preto de 60.000 persoas que reciben algunha prestación da lei de dependencia. E hai outras dez mil que teñen ese dereito, pero non contan con ningunha axuda. Entre elas, unhas 1.600 agardan por unha praza nunha residencia pública. De feito, e tendo en conta o custe medio dunha destas prazas --segundo a Xunta sobre 500 euros--, o Goberno galego podería custear 2.000 novas prazas durante un mes co diñeiro que destina a esta campaña publicitaria.

Tamén se podería destinala aos Bonos Autonomía en Residencia, unha medida ao estilo Bono Concilia para as escolas infantís, que a Xunta puxo en marcha para permitir aos maiores contar cunha prestación económica para sufragar un centro privado mentres esperan pola residencia pública. A axuda é de 490 euros ao mes. Polo que, tamén se poderían poñer en marcha 2.000 novos bonos co diñeiro que se destinan a pagar aos grandes medios de comunicación.

AS "OPORTUNIDADES" DOS MAIORES

"O volume de poboación maior que ten a nosa comunidade non debe ser visto como un problema, senón como unha oportunidade de aprender da súa experiencia e mellorar o noso sistema de benestar", apunta a Consellería de Política Social na posta en marcha desta nova campaña publicitaria. Para este departamento, unha persoa maior "non é un suxeito pasivo", senón un "suxeito activo, que ten o dereito de escoller como e onde desexa ser atendido". "Por iso o Goberno galego está a traballar para ofrecer sevizos de calidade, en cantidade suficiente e con tanta variedade como reclaman os nosos maiores", indica.

Por iso, con esta campaña publicitaria, a Xunta quere "vender" o seu "amplo catálogo de recursos, de diferentes tipoloxías e adapatados ás circunstancias concretas de cada persoa maior". Entre estes recursos que quere publicitar está o xantar na casa, a teleasistencia avanzada, o Servizo de Axuda no Fogar, máis prazas públicas de residencia e de centro de día, as novas casas do maior ou as prestacións económicas para axudar ás persoas a financiar o servizo que eles desexen.

O obxectivo da campaña, segundo Política Social, "debe ser visualizar que en Galicia as persoas maiores teñen dereito a facerse maiores como elas libremente desexen". "Cada unha e cada un deles presentan unha situación, unhas necesidades e unhas preferencias diferentes, que cómpre atender e ter en conta", engade o documento.

O total da campaña será un millón de euros a repartir en dúas anualidades, 2019 e 2020 con campañas de publicidade en televisión, prensa xeralista, prensa especializada, radio e edicións dixitais de medios."                (Galicia Confidencial, 14/07/19)

17/7/19

El policía que puso los neones al burdel. La juez rechaza la "excusa exculpatoria" de la Fiscalía y plantea llevar a juicio a varios agentes implicados en la Operación Carioca. Sostiene que uno era socio de un prostíbulo, dirigía las obras de reforma y hasta se quejaba de la baja productividad de las víctimas

"Ramón V.R. era policía local de Lugo y, al mismo tiempo, socio del burdel Queen's. Tan implicado en el buen funcionamiento de la empresa que se ocupaba "personalmente" de la decoración y protestaba por la baja productividad de las víctimas de trata. 

Esto es al menos lo que sostiene Pilar de Lara, la instructora de la Operación Carioca, la mayor causa contra el proxenetismo en España, en el auto de transformación en procedimiento abreviado de una de las principales piezas en las que fue desguazado el descomunal sumario para facilitar su digestión a la Fiscalía. 

Pese a esto, las dos fiscales sobre las que recayó parte del trabajo de lectura no alcanzan a ver el delito y en diciembre pidieron exculpar antes de llegar a juicio a este y a otros agentes del orden que supuestamente engrasaban la maquinaria de "terror" gobernada por el jefe de la trama, el proxeneta José Manuel García Adán. El ministerio público cree que su papel era el de meros clientes.


"Todo apunta a que realmente Ramón V. R. constituyó una sociedad [inmobiliaria] con fines meramente instrumentales para ocultar su participación en el negocio" del Queen's. Y como socio, explica la magistrada, no solo gestionaba desde su posición de funcionario los problemas relativos a las licencias municipales de las que carecía el local, sino que se preocupaba por el suministro de electricidad y "se encargó directa y personalmente de las reformas del establecimiento en 2009". 

Contrató "la pintura de la fachada del club, la instalación del suelo de parqué, de las rejas, de las persianas y ventanas, de los revestimientos y los rótulos luminosos". La juez reprocha a la Fiscalía que busque alguna "excusa exculpatoria" frente a estas evidencias que ella presenta y así se libre del banquillo al agente.

Ramón "siempre entraba al local por la puerta de acceso de las mujeres, no de los clientes. Andaba por todas las dependencias del club", a cualquier hora y uniformado, "estuviera o no Adán. Por el comedor, la cocina, en el despacho del dueño y también en la recepción", describe De Lara. Según diversos testimonios del sumario, el municipal no pagaba las copas, entraba y salía del local como si estuviera en su propia casa, y además, sacaba a las chicas y las metía cuando le daba la gana sin pedir permiso al cabecilla de la trama de proxenetismo. 

Un exempleado del burdel aseguró en su declaración que el policía local le "controlaba el libro de subidas a las habitaciones" y le recriminaba que "se jodiera poco”. Esto "no lo hace un cliente", defiende la magistrada, "sino alguien interesado en el rendimiento económico del negocio".

"No se puede negar que tomaba copas y hacía uso de los servicios sexuales", reconocían las dos fiscales en su escrito de finales de 2018, pero "lo hacía como particular", defendían para a continuación excusarlo del delito de cohecho impropio. "Por más que la Fiscalía trate de deslindar la vida privada de la profesional", argumenta ahora la magistrada, "las obligaciones de un funcionario policial no son a tiempo parcial sino las 24 horas" cuando se trata de perseguir delitos. 

Además, "existen numerosísimos testimonios que refieren que en no pocas ocasiones acudía uniformado, con su arma reglamentaria y en coche oficial rotulado para disfrutar de toda clase de servicios ofertados por el club". Y además "comía y cenaba" en la sala "utilizada solo por las mujeres". Y según las víctimas de trata, se jactaba ante ellas de su condición de policía local.

La testigo R.S. asegura que "cuando llegaba una chica nueva, ya estaba allí Ramón presentándose él mismo" y enseñando "la placa" . C.L.O. recuerda en su declaración como testigo que les decía: "Aquí no hay riesgo de nada, este es el mejor club de Galicia, no marchéis a otro porque aquí estáis protegidas".

Violencia de género

"La relación de amistad" de Ramón V. R. con Adán, jefe del Queen's y de La Colina, "se remonta a varios años antes" de abrirse el primero de estos burdeles, narra la magistrada. "Existen varios testimonios" que aseguran que "habría ayudado a ocultar pruebas del apuñalamiento" de un hombre cometido por el proxeneta, un episodio anterior a la Operación Carioca. "Al margen de lo anterior, y de la participación que pudiera tener en el negocio, resulta indiciariamente acreditado que este funcionario policial daba plena cobertura a las actuaciones presuntamente ilícitas de Adán", concluye De Lara.

Y supuestamente ocultó "los malos tratos sufridos por la entonces esposa del proxeneta", sin "protegerla", ni "detener" al maltratador, ni "perseguir los hechos que conocía perfectamente". Adán cumple actualmente 21 años de prisión por violencia de género mientras espera los juicios de la Operación Carioca. 

La propia víctima relató que el policía local, supuesto socio de su marido en la clandestinidad, "le veía la cara", que "cuando curaba de un lado ya tenía el otro lado mal". Pero "nunca" la ayudó, sino al contrario, recuerda la juez; ya que supuestamente colaboró con el proxeneta "para que este pudiera expulsar a su esposa" de casa.

Además, "varios testigos" cuentan en las diligencias judiciales que Ramón V. R. "captaba mujeres para ir a trabajar a los locales de Adán y las trasladaba en coche" hasta los clubes. Siempre merodeando por allí, según De Lara "parece tener pleno conocimiento" de las condiciones de trabajo, con "intimidación y coacciones", y de las actividades de inmigración irregular desplegadas por el jefe de los burdeles y su encargado para traer a España mujeres con deudas.


La brasileña C.D.L., tan enamorada y abducida por Adán que llegó a tatuarse este nombre en el cuerpo, aseguró en su declaración que "a quien solicitó permiso para trabajar en el Queen's fue al policía local llamado Ramón", porque otra compatriota le dio el teléfono del agente y "le indicó que para trabajar allí debía hablar con él". Otra mujer, C. N., quiso dejar la prostitución y se fue de camarera a un bar. 

Trabajaba sin contrato y el policía local, recoge el auto, "amenazó al propietario con denunciarle ante la inspección", con lo que supuestamente forzó el regreso de la chica al burdel.

Esto no era todo, sigue desgranando el escrito judicial. "Según varios testimonios", el funcionario "hacía negocio con la situación de necesidad de las mujeres prostituidas, a las que vendía ropa falsificada, joyas e incluso lencería". Aunque hay personas que declararon que sí abonaba consumiciones y sexo, la magistrada recalca que otros testigos aseguran que "nunca pagaba las copas" ni los "pases sexuales".

 "Hacía uso de los servicios" de las mujeres "casi a diario". Y "gozaba de otros privilegios que no se permitían a otros clientes", sigue la juez: "Podía prolongar los pases más allá de la media hora" estipulada, "llevarse a mujeres fuera del club sin abonar la salida” y "tratar de imponerles prácticas sexuales" a su gusto. 

A veces, describe la instructora, se adelantaba y ya subía él a esperar a las chicas en la cama, y pedía "felaciones sin preservativo". Tal y como aparece en declaraciones y "reportajes fotográficos aportados por testigos de la causa", este agente y otros funcionarios policiales "participaban en fiestas privadas organizadas por ellos mismos o por Adán en distintos pisos con mujeres prostituidas".

Por último, "la Fiscalía omite los testimonios que avalarían que Ramón recibía dinero de Adán", afea la magistrada al ministerio público. "Así lo revela una testigo de peso" que describe cómo el proxeneta repartía entre este policía y otros agentes también implicados "dinero en fardos [fajos]" un poco menos gruesos que una cajetilla de tabaco: "A veces de 500 euros, otras de 100 y otras de 50". La mujer, cocinera del club, apunta una periodicidad ("cada 15 días") y asegura que presenció "cuatro o cinco entregas" al policía local. Según esta testigo, el proxeneta contaba delante de ella, en la cocina, los billetes, y luego los metía en un sobre para dárselos.


Un presunto coladero en la puerta 16 de Barajas


Pilar de Lara imputa 15 delitos al jefe de la trama, José Manuel García Adán, entre ellos, prostitución coactiva, tráfico clandestino de personas con fines de explotación sexual, asociación ilícita, prostitución de menor de edad, amenazas, falsedad documental, tenencia ilícita de armas, tráfico de drogas y cohecho. Al policía Ramón V. R. le atribuye cinco: omisión del deber de perseguir delitos en relación con los malos tratos sufridos por la esposa de Adán; otro también de omisión pero referido a las actividades del prostíbulo; cohecho; revelación de información privilegiada y un delito continuado de colaboración con la prostitución coactiva.

También en contra del criterio de la Fiscalía, en este auto en el que dicta el sobreseimiento provisional respecto a otra veintena de investigados la juez acuerda continuar con las actuaciones contra dos agentes más. A Manuel A. C., otro policía local asiduo al Queen's, le atribuye los presuntos delitos de tráfico de munición y cohecho. Según diversos testimonios era el que supuestamente proporcionaba los proyectiles a Adán para las pistolas que le fueron incautadas en los registros. El otro agente que Pilar de Lara plantea sentar en el banquillo es Francisco Javier F. B., policía nacional destinado en el aeropuerto de Barajas.

La instructora sostiene que las mujeres procedentes de Brasil eran aleccionadas por la mafia para que entrasen en España por la puerta 16 del aeropuerto, donde supuestamente las esperaba el agente, con sus nombres anotados (en su taquilla apareció un papel con los datos de tres víctimas). Pero las fiscales se basaron en un informe del aeropuerto, que en 2016 contestaba al juzgado que no se llevaba ningún tipo de registro de las cabinas que ocupaban día a día los policías del puesto fronterizo, para pedir su desimputación.

La magistrada blande, no obstante, una "abrumadora prueba indiciaria" contra el agente, que estaba familiarmente vinculado a un empleado del Queen's. Explica que el policía se veía "a menudo", en Madrid y en Lugo, con Adán y su fiel encargado, José Manuel Pulleiro. Y hasta la detención del funcionario, al que en el club se referían como Paco, durante la investigación se intervinieron 61 comunicaciones entre ellos.

Previsiblemente, este será uno de los últimos autos dictados por la juez como titular de Instrucción 1 de Lugo. A falta de que se resuelva el recurso que ella presentó, el Consejo General del Poder Judicial le ha impuesto una sanción que implica la pérdida de su plaza, castigada por lo que la cúpula de los jueces considera "retrasos injustificados". En su pequeño juzgado de provincias se instruyen las mayores causas anticorrupción de Galicia, y la Carioca cumple ya una década. Bajo la lupa de la magistrada están no solo policías y guardias civiles, sino muchos políticos, la gran mayoría del PP y del PSOE."                     (Silvia R. Pontevedra, el País, 18/06/19)

16/7/19

Los partidos proclaman que todo lo hacen por la seguridad de los ciudadanos y a la vez dando por hecho que el electorado no tiene muchas luces. No es que en ocasiones hayan seguido ofreciendo a la ciudadanía candidatos corruptos, es que han apostado –con la imprescindible colaboración del porcentaje necesario de votantes y de los medios concertados, no lo olvidemos– por candidatos declaradamente ineptos... Podemos atribuir esta situación a muchas causas, desde la pérdida de los valores cristianos a la fluorización del agua corriente...

"Ha nacido una estrella. Entre los vídeos más difundidos que han generado las elecciones locales, dentro del género chusco, junto con el del concejal de Vox de Orihuela que, cual Cirineo, arrastra una cruz hasta el atril para jurar algo en lo que no cree, estará una colección de antiguos y recientes de Gonzalo Pérez Jácome, el nuevo, flamante e inenarrable alcalde de Ourense. 

Hay infinidad, por una parte porque tiene un canal de televisión, Auria TV, y por lo tanto, dispone de producción propia, y por otra, porque aunque no la tuviese, un señor que hace cosas como cambiarse de calcetines en el salón de sesiones (durante un pleno, quiero decir) está claro que no necesita auparse en medios propios para lanzar su carrera. De hecho, no se sabe cómo se desempeñará como alcalde, pero está teniendo un fulgurante éxito como friki televisivo.

Este caso, y otros bastante más céntricos y centrales, recuerdan aquello que se decía de Idi Amin Dadá, que lo inexplicable no era que hubiese llegado a presidente de Uganda, sino a sargento del Ejército Británico.

 Jácome quizá sea el más estrafalario de los alcaldes surgidos de las urnas el 28 de mayo, aunque no es el único (algunos, desde luego, prometen) y desde luego recuerda a Berlusconi o Jesús Gil, y no solo en el uso de la televisión, pero a diferencia de estos, él no está en política para salvaguardar e incrementar sus intereses empresariales, y tampoco se ha aupado él solo (responsabilidad alícuota de los respectivos electorados aparte). 

El líder de Democracia Ourensana, que así se llama el partido que fundó con unos colegas, a lo máximo que llegó fue, como segunda fuerza –8 de 27 concejales– a amargarle la vida a la anterior corporación y en especial al alcalde, del PP, y a paralizar toda la actividad municipal.

Este 28 de mayo todo indicaba que el candidato socialista, el más votado, sería el alcalde, porque Jácome disparaba contra todos, pero su blanco preferido era el presidente del PP de Ourense y de la Diputación, José Manuel Baltar. Desde llamarlo “psicópata” o “loco” a voz en cuello en actos oficiales hasta poner a circular un robot por las calles de la ciudad calificándolo de “cacique”. Pero Baltar no alcanzó la mayoría en la Diputación, y necesitaba socios. 

El diputado de C’s exigía un recambio en la presidencia. Jácome, que había pasado a ser la tercera fuerza, aceptó a cambio de la alcaldía, a pesar de que diez días antes de los comicios se permitía amenazar en Twitter al candidato del PSOE, que aventuraba el pacto PP-DO: “DO negociará con PSOE o @PPdeOU pero siempre exigiríamos la cabeza de Baltar. Que tenga cuidado Vilariño con mentir, que igual pedimos también la suya”.

El presidente del PP de Galicia, Alberto Núñez Feijóo –“Jácome sería letal para Ourense”, había dicho días antes de las elecciones– escogió contentar al PP de Ourense, siempre presto a largar amarras rumbo al centro, y asegurar sus votos en las próximas autonómicas, aún a costa de enterrar todavía más su teoría de que gobierne la lista más votada y quedar sin una triste ciudad que llevarse a la boca. Arteixo (32.000 habitantes) es la mayor población en la que gobierna el PP. Si en eso que los medios “nacionales” llaman “el granero de votos del PP” solo el 21% de los gallegos tienen un alcalde conservador, no veo yo donde está esa consolidación del poder local del partido de Casado que proclaman. 

Bien, el alcalde de la tercera ciudad de Galicia está a un mandato de participar en Supervivientes, pero quien lo ha puesto en el cargo es uno de los barones de aquel partido que era el que más se parecía a España, e incluso –por qué no decirlo– uno de los pocos que todavía parece medianamente sensato. Quizá lo que haya cambiado haya sido España. No recuerdo tomas de posesión y traspaso de poderes tan tensos y tan grandguiñolescos. Multitudes conduciéndose como barras bravas, cargos salientes que vacían los archivos públicos o que se niegan a entregar el bastón ese que cada día parece menos simbólico… 

Y lo que es peor, los partidos mainstream, viejos y nuevos, comportándose como si estuviese un mono al volante mientras proclaman que todo lo hacen por la seguridad de los ciudadanos y a la vez dando por hecho que el electorado no tiene muchas luces. No es que en ocasiones hayan seguido ofreciendo a la ciudadanía candidatos corruptos, es que han apostado –con la imprescindible colaboración del porcentaje necesario de votantes y de los medios concertados, no lo olvidemos– por candidatos declaradamente ineptos. 

Otros han colocado a gente apta y después les han segado la hierba bajo los pies. Y todo esto no ha sucedido precisamente en desiertos remotos ni en montañas lejanas, ni en pueblos perdidos.

Podemos atribuir esta situación a muchas causas, desde la pérdida de los valores cristianos a la fluorización del agua corriente, como se temía el general Jack D. Ripper de ¿Teléfono rojo?, volamos hacia Moscú. Sin desdeñar la teoría del militar que encarnaba Sterling Hayden en la película de Kubrick, a mí me parece más plausible la que sugiere el director Mike Judge (el creador de Beavis and Butthead) en Idiocracia (Idiocracy), una película estrenada casi en la clandestinidad en 2006. 

Una distopía que describe los EUA de 2505 como una sociedad antiintelectual, consumista y bajo la bota de las grandes corporaciones. Lo que la diferencia de la actual son los toques de humor: el presidente Dwayne Elizondo Mountain Dew Herbert Camacho es como Rambo si Stallone fuese de la Mara Salvatrucha, y el discurso a la nación lo da con su ametralladora pesada (mas bien lo da ella), en una tribuna del Capitolio más esponsorizada que un Fórmula 1. 

Los EUA de Idiocracia son el resultado de la disgenesia, la selección natural, pero de los rasgos genéticos negativos. Es decir: en un mundo dirigido por el marketing, gobernado por las pantallas y alimentado con comida hipercalórica, los que mejor se adaptan al medio son los idiotas, que además apuestan por las políticas regresivas, los recortes en la educación y en las medidas de igualdad. Evidentemente, es una exageración, Trump de momento no ha subido armado a dar ningún discurso, al menos que se sepa, o por lo menos no ha disparado.

De todas formas, si es usted partido mainstream, medio concertado o electorado con parte alícuota de responsabilidad, tampoco se lo tome a mal. Es solo una película. O a lo mejor tenía razón el general Ripper. En todo caso, como decía Anton LaVey, fundador de la Iglesia Satánica (no se deje engañar por el nombre), es una lástima que la estupidez no duela. "                  (Xosé Manuel Pereiro, CTXT, 20/06/19)