15/1/19

La muerte de tres pacientes pone en cuestión a la sanidad gallega

"Ante la mirada horrorizada de su esposa, José Manuel Brey, de 65 años, murió asfixiado una tarde de sábado del pasado agosto en un centro de urgencias de Galicia en el que no había ningún médico. 

El Punto de Atención Continuada (PAC) de A Estrada (Pontevedra) es uno de los 52 centros de los 90 de este tipo que funcionan en esta comunidad con un solo equipo sanitario, calculan los trabajadores, una controvertida falta de personal que obliga a los facultativos a dejar desatendidos a los pacientes cuando tienen que salir a atender alguna emergencia fuera.




“La culpa la tienen los recortes y una atención primaria muy mal gestionada. En este caso fue mi primo José Manuel, pero queremos que se sepa para que no vuelva a pasar”, denuncia Manuel Pereira, portavoz de la familia del fallecido. Los trabajadores de estos servicios sanitarios están en huelga desde el pasado lunes para exigir, entre otras cosas, que el Gobierno gallego resuelva esta grave carencia que acabó en desgracia.

La plantilla de los PAC no es la única en huelga en la sanidad gallega. El personal de Urgencias del complejo hospitalario de Santiago acumula dos meses de paro para reclamar más medios y el pasado jueves protagonizaron una manifestación por la capital gallega. Sus representantes presentaron ayer denuncia ante la fiscalía por la muerte de dos ancianos el pasado día 2 que agravaron su estado mientras esperaban en los pasillos para ser atendidos.

Las más de dos horas que pasó el PAC de A Estrada sin personal sanitario aquel sábado de agosto en el que murió José Manuel Brey no es una situación excepcional. Se repite en los servicios de urgencia de atención primaria de Galicia que solo tienen un médico. “Son los de las zonas rurales, los más alejados de los hospitales y los que tienen menos población pero más envejecida y dispersa”, explica Pilar Rodríguez, enfermera en el PAC de A Guarda (Pontevedra) y miembro de la plataforma PACs en Pie de Guerra que lidera las movilizaciones con el apoyo de todos los sindicatos.

El centro donde trabaja Rodríguez es así, como el de A Estrada. Atiende a una población de 20.000 personas y de lunes a viernes solo dispone de un equipo de médica y enfermera que realiza frecuentes salidas, lo que provoca que el centro quede sin sanitarios una media de dos horas al día. “Si pasa algo, la única referencia que tiene el celador que se queda allí es llamar al 061 para que mande una ambulancia. Lo que pasa es que, como los que salieron se llevaron la que está más cercana, puede tardar media hora o 45 minutos en llegar al PAC”, detalla Rodríguez.

El PAC de A Guarda, relata Rodríguez, se ha quedado sin médicos “muchas veces con personas en la sala de espera o en medio de una asistencia”. El pasado verano hubo que salir en ambulancia hacia Oia, a unos 30 kilómetros, para socorrer a un hombre que se había caído en el monte en un lugar de difícil acceso. “La asistencia nos llevó cinco horas en las que el centro se quedó sin médico”, denuncia.

El Gobierno de Alberto Núñez Feijóo elude aclarar cuántos PAC en Galicia pueden quedarse durante horas sin médico porque solo tienen uno y puede ser reclamado en el exterior. Sobre esta situación, fuentes del Servicio Gallego de Salud alegan que no todo el servicio que prestan estos centros es de urgencias y que “no es habitual la atención de urgencias vitales”. Y argumentan que es el 061 el que, cuando se dan esas circunstancias, se encarga de coordinar cómo se atienden las posibles incidencias, ya sea en el propio edificio del PAC o en un domicilio.

En el caso de José Manuel Brey, un hombre que padecía párkinson pero que acudió al PAC de A Estrada el 4 de agosto de 2018 por una indisposición intestinal, el 061 no llegó a tiempo. La titular del Juzgado de Instrucción Número 2 de A Estrada ha abierto una investigación para esclarecer si la presencia de un médico hubiera salvado a Brey y si detrás de su muerte subyacen responsabilidades penales.

 “Si es un PAC allí tenía que haber personal médico, porque si no, se convierte en una ratonera”, afirma Rubén Fernández, abogado de la familia y miembro del despacho Fernández y Taboada de Santiago, quien considera, no obstante, que desde el punto de vista jurídico “es pronto para saber si hay delito”.

La familia presentó denuncia ante la Guardia Civil inmediatamente después de la muerte de José Manuel, pero la maquinaria procesal acaba de arrancar esta semana. A falta del informe definitivo de la autopsia, la juez de A Estrada ha llamado a declarar a los testigos que aquella tarde estaban en el PAC y ha pedido datos al Sergas sobre la organización del personal en este tipo de centros sanitarios. Los denunciantes esgrimen una orden de la Xunta de 2008 que, a su juicio, obligaba a que aquel fin de semana hubiese dos médicos en las urgencias de atención primaria a las que acudió el fallecido.

La huelga indefinida que mantiene el personal de los PAC en Galicia no tendrá repercusión en los pacientes porque, al igual que la de las Urgencias del hospital de Santiago, se han establecido un 100% de servicios mínimos. Los trabajadores quieren que la protesta sirva para concienciar a la ciudadanía.

Aseguran que debido al recorte en el gasto sanitario que emprendió la Xunta en 2009 cuentan con el mismo personal que hace una década, pese a que la población está cada vez más envejecida, los pacientes crónicos se multiplican, aumenta la hospitalización a domicilio y la sobrecarga de los ambulatorios se traduce en un aumento de los enfermos que llaman a su puerta. “La gente tiene que ver las condiciones en las que nosotros trabajamos y lo que puede suponer para ellos”, apuntan desde la plataforma PACs en Pie de Guerra.

Manuel Pereira sospecha que su primo fue víctima de un frío cálculo estadístico de los gestores sanitarios del Gobierno de Feijóo, que “debieron de valorar que las probabilidades de que alguien muriera eran escasas”. Los trabajadores dicen que llevaban tiempo alertando del riesgo y que el Sergas les acusaba de ser alarmistas. “Se me ponen los pelos de punta cuando pienso lo que le ocurrió a este hombre”, expresa la portavoz de PACs en Pie de Guerra. “El tiempo nos dio tristemente la razón”.




S. V.

Las dos muertes del pasado día 2 denunciadas ayer ante la fiscalía elevan a cinco los casos llevados a la justicia por el personal de Urgencias del hospital de Santiago. Por uno de ellos el ministerio público presentó una querella la pasada primavera que está en fase de instrucción.

Fátima Nercellas, médica del hospital compostelano, relató ayer durante una jornada parlamentaria sobre recortes sanitarios organizada por la oposición (En Marea, PSdeG-PSOE y BNG) que el pasado día 2 tuvieron que atender en Urgencias a 400 personas y que llegaron a tener a “29 pacientes graves en el pasillo”.

 Esa situación llevó a la que también es delegada de Prevención de la junta de personal a enviar tres correos electrónicos a la gerente del complejo, Eloína Núñez —prima del presidente de la Xunta, Alberto Núñez Feijóo—, y al consejero de Sanidad, Jesús Vázquez Almuiña, “alertando de la situación de extrema gravedad” y reclamando que “abrieran espacios del centro que están cerrados” para atender a los pacientes.

Los dos fallecimientos denunciados, explica Nercellas, son los de un octogenario que esperó tres horas en el pasillo y que “cuando entró en el cubículo entró en parada” cardiorrespiratoria y a las 12 horas murió. Y los de otra anciana que estuvo aguardando turno con dolor abdominal, empeoró a la media hora, entró en parada en el pasillo, pasó a críticos y murió.

 Sufría una isquemia intestinal.

El hospital de Santiago ha abierto una investigación interna, pero aclara que ningún paciente murió ese día en los pasillos. “En ningún caso hubo enfermos triados [calificados] como urgencia vital esperando inadecuadamente a ser atendidos”, recalca el centro, que “hace una llamada a la responsabilidad para no causar una alarma innecesaria en la población”.              (Sonia Vizoso, 12/01/19)

14/1/19

Fala o persoal sanitario de Vigo: "É inviable ver 58 pacientes ao día. A calidade asistencial é mínima”

"Nos últimos días do ano a Asociación Galega de Medicina Familiar y Comunitaria (Agamfec) puxo en marcha unha enquisa ánonima entre os médicos e médicas de Atención Primaria da área de Vigo para pedirlles unha valoración sobre a situación que se vive no sistema sanitario, así como propostas de solución. 

A pesar de ser datas complicadas (o traballo de campo realizouse entre o 22 e o 30 de decembro), houbo 298 respostas, que a entidade vén de publicar nun informe titulado Re-pensando Atención Primaria e un paso adiante. Onde estamos e que facemos para mellorar .

As respostas coinciden en sinalar o gran problema que supón a actual sobrecarga de traballo, piden melloras en contratos e salarios para fidelizar e atraer os novos profesionais que están a marchar a outros territorios, reclaman resolver a problemática do acceso dos e das pacientes ao hospital e, igualmente, mellores dotacións de materiais e equipos.

 De igual xeito, alértase da situación que se vive en moitas zonas urbanas de Galicia, con centros de saúde absolutamente saturados. Así mesmo, a entidade fai súas as reclamacións presentadas polo colectivo PACs en pé de Guerra.

O informe seleccionou, ademais, algunhas respostas textuais dos e das médicos participantes que "reflicten claramente a desesperación, esgotamento e enfado dos profesionais", destaca a Agamfec. Así o persoal sanitario de Vigo pide "resolver o problema das axendas.

 É inviable ver 58 pacientes ao día. A calidade asistencial en mínima". Ou denuncia que "o escaso tempo por paciente nas consultas é un problema serio e que carrexa non só sobrecarga de traballo senón que aumenta a probabilidade de cometer erros". 

Así mesmo, sublíñase que "se prima tanto a accesibilidade e a lista de espera cero en primaria que chega un momento  que dá igual que vexamos 8 que 80". Ou destaca que "non somos a porta de entrada do Sistema nin somos o corredor,  somos a cociña ou o salón... é onde se resolven máis do 90 % das consultas".

 

Solucións propostas


Entre as solución propostas, pídese aumentar prazas de residentes en Medicina de Familia, Enfermaría Comunitaria ou Pediatría, dedicar o 25% do orzamento en Sanidade de Galicia para Atención Primaria, a recuperación da Xerencia de Atención Primaria, aumentar o número de prazas de todas as categorías profesionais "con contratos e soldos dignos" e unha Oferta Pública de Emprego que cubra o 100% das prazas vacantes.

"É fundamental establecer un número máximo de consultas diarias, que permitan unha axenda segura e con garantías para o paciente e o facultativo. Por exemplo límite máximo de 35, incluídos domicilios e Urxencias", reclama unha das persoas entresvistadas.

 

Falta de medios e subordinación aos hospitais


Igualmente, sinálase con frecuencia a influencia do hospital na sobrecarga de Atención Primaria, destacando "a realización de actividades meramente burocráticas que inician os profesionais do hospital" e "o deseño de protocolos de derivación pensados polo hospital e para a súa propia xestión de fluxos, sen ter en conta a repercusión en atención primaria".

"Pasamos de ser médicos de atención primaria a ser médicos de procesos sen ingreso, perdendo o estatus propio para ser considerados subordinados á concepción hospitalaria do proceso asistencial. E, ao mesmo tempo, faise imposible o acceso a interconsulta con múltiples barreiras que dificultan o  acceso á especializada e á petición de probas complementarias facendo tan difícil a petición que producen unha gran frustración", denuncia un dos profesionais consultados.

Finalmente, alértase da "precariedade de estruturas, tanto centros como o número de consultas ou a situación dos espazos". "A pesar dos grandes investimentos realizados, aínda hai puntos negros e moitos centros están envellecidos ou envellecendo", denuncia Agamfec, que alerta de que "a reposición de equipamento e funxibles é lento e, sobre todo, imprevisto" e sinala que "en ocasións, os profesionais utilizan recursos propios para compensar as carencias".

"No meu centro de saúde as padiolas son obsoletas, só hai un tensiómetro electrónico e un aparello de MAPA. O espirómetro é do ano da polka. A metade dos oftalmoscopios non funcionan e tardan semanas en arranxarse. Por non ter, non temos nin lavabo na sala de persoal, que debemos compartir cun escáner de man e a fotocopiadora", comparte neste senso un dos profesionais vigueses entrevistados."                 (Marcos Pérez Pena, Praza Pública, 09/01/19)

11/1/19

Vivos, muertos... y marineros

 

Marcos Alfeirán, marinero del 'Sazón', en el puerto de A Coruña.
"Hay un lugar en el mundo donde siempre rompe el mar. Malpica, en la Costa da Morte de Galicia.
A veces parece que no, que no rompe.

Como en la madrugada del pasado jueves, día 20. Salía de puerto el pesquero Silvosa, a faenar, y en la zona de compuertas una fuerte corriente hizo el efecto de embudo, lo zarandeó contra el muelle y acabó yéndose a pique. Llevaba cuatro tripulantes, y perdió la vida el patrón, Ángel Sanjurjo, de 48 años, con el cuerpo atrapado en los aparejos.

Unas horas antes, el mediodía del miércoles, y a pocas millas, también en la Costa da Morte, tras doblar el cabo de Fisterra, un golpe de mar rompió contra el Sin Querer Dos, que escoró y finalmente volcó. Con 10 tripulantes, venía de la costera del Cantábrico y se dirigía a su base de Portonovo. Seis marineros fueron rescatados con vida. Era un buen barco con un buen patrón, Manuel Serén, 47 años, uno de los fallecidos.

Marcos Alfeirán, 36 años, compone una presencia fuerte y apacible. Nació en el lugar donde rompe el mar. Podríamos decir que es de la estirpe del acantilado, del rompiente. Escuchar al joven patrón del Sazón es como oír las voces de los vivos y los muertos.

Conocía bien a Ángel, del Silvosa. Ha vivido las tragedias de esta semana como propias. “Me hacen revivir lo que pasamos en nuestra familia, sobre todo, cuerpos que nunca aparecen, y creo que solo quienes lo han sufrido saben lo que significa”.

“¿Y por qué a mí?”, se preguntó Marcos Alfeirán, en la noche del 27 mayo del 2011. Había tragado mucha agua. Con mucho esfuerzo, consiguió subir a la quilla de su barco volcado. Oía los gritos, pero le faltaban dos voces. Dos compañeros. Y había una historia detrás que emergía como un presente recordado, un dolor descosido, un rumor de epitafios sin tierra.

Todos los temporales se daban cita en Malpica. En las invernadas, el nido de pescadores se volvía un lugar anfibio. La espuma golpeaba los ventanales. Podían medirse los años por naufragios. También históricos, Malpica sufrió golpes humanos peores que el mar. Era un bastión republicano y hubo muchas represalias.

Así que el mar, el que rompe, fue también un camino de libertad. Malpica es célebre por la gran evasión. En tres fugas, en 1937 y 38, hasta 66 pescadores consiguieron huir en tres pequeñas motoras: Ciudad de Montevideo, San Adrián y Rocío.

Los evadidos llegaron a la Bretaña francesa. Algunos caerían en manos de los nazis, tras la ocupación, y murieron en campos de exterminio. Pero una mayoría cruzó el Atlántico y encontró una nueva vida en Chimbote, Perú, donde todavía viven descendientes dedicados a la pesca.

Con los años, se amplió el dique y se reforzó el puerto. Se pusieron puertas al mar. Hay quienes apuntan que fue un error eliminar la antigua rampla de piedra: “El mar también muere, a algún lado tenía que ir a morir, y el mar moría en la rampla”. A esa rampla llegó un día Marcos Alfeirán, con 11 años, remando en la chalana del abuelo. Había salido solo a la mar y traía sujeto al tolete un congrio de 23 kilos. La gente se arremolinó, asombrada.

 ¿Cómo lo había conseguido? El congrio lucha bravamente. Puede poner en fuga a un lobo de mar. Para muchos, ir al mar, ser marinero, es la última carta de la baraja. Marcos siempre pensó que tenía el as. Desde niño. Acompañaba a su abuelo, Xideu, por rocas y acantilados a la búsqueda del percebe.

Antonio y Estrella querían que sus hijos estudiaran. Antonio leía todo lo que encontraba a su alcance. Tal vez el instinto de la memoria. En tiempos de las Misiones Pedagógicas, había un barco-biblioteca, el Pindo, que recorría los nidos de pescadores. Estrella tuvo su primer hijo a los 17 años, al que pusieron el nombre del padre.

Aun así, Antonio tuvo que hacer el servicio militar obligatorio. A los 21 años, Estrella cuidaba ya de tres hijos. Antonio compartía una embarcación, pero la situación económica era insostenible. Decidieron emigrar a Suiza, pero los abuelos hicieron todo lo posible para que no marchasen. Le ayudaron a conseguir un pequeño barco, el Cousillas Sueiro. Luchó mucho y salió adelante.

Adquirió un nuevo barco, O Temporal, de 14 metros de eslora. Y luego afrontaron el gran sueño: la construcción de Os Tonechos. Cuando tenían un minuto, toda la familia iba a los astilleros de los Marciales, en la ría de Ponteceso, para ver crecer Os Tonechos. En gallego, Tonecho es hipocorístico de Antonio. El barco deseado, el que iba a cambiar la vida de la familia Alfeirán, llevaba el nombre del padre y del hijo mayor.

A los cinco meses de la botadura, en la noche del 4 para el 5 de octubre, Os Tonechos se hundió en los Baldaios, no lejos de Malpica. Uno de los mejores bancos de pesca, pero de alto riesgo, en mar abierto y con bajos peligrosos. Fallecieron ocho marineros, entre ellos, los dos Tonechos, Antonio padre, de 41 años, y Antonio hijo, de 21. Fue un año cruel en el mar. En los meses anteriores, ya habían muerto ahogados 49 marineros gallegos.

Aquel año, por vez primera, la familia entera se alejó de Malpica el día de la fiesta del Carmen. La madre no podía soportar ver la procesión marítima y que no estuviese allí Os Tonechos, engalanado de serpentinas y laurel, haciendo sonar la sirena.

 Del cuerpo del hermano apareció una pierna. El padre fue dado por desaparecido. En estas circunstancias, un eufemismo. Toma todo sentido la frase de Joseba Beobide, el cura vasco que se fue a Terranova a luchar por los derechos de la gente del mar, cuando en los barcos estaba congelada la condición humana. Decía: “Hay vivos, muertos... y marineros”.

 Estrella no daba por muerto a Antonio. Si no aparecía el cuerpo, tenían que pasar dos años para poder cobrar una pensión. Meses después, aparecieron restos de un cuerpo en Asturias y trajeron a enterrarlo en Malpica. Unos familiares creyeron reconocerlo por algunos detalles. Desde Asturias, otra familia lo reclamó.

 “Mi madre, preguntó a mi tío: ‘¿Por qué creéis que era Antonio?’. Por los zapatos de cordones. Antonio no llevaba zapatos de cordones. Mi madre dijo: ‘Hay que devolver ese cuerpo’. Y así se hizo”. Ella se vistió de luto y se fue a trabajar a la ribera. Un año así. Hasta que la hija, Concha, la convenció de que dejase de vestir de negro cada día: “Tienes 38 años, no te puedes enterrar en vida”.

 El otro hermano de Marcos, Nacho, estudiaba Veterinaria. Y Concha, Empresariales. Antonio estaba tan orgulloso que iba todas las semanas a hablar con los profesores. Después del naufragio, la situación económica volvió a ser insostenible. Concha emigró a Inglaterra. Allí trabajó y acabó sus estudios en Oxford.

Marcos quería ir al mar. Pese a la tragedia, era el libro que más le gustaba: “Leer el mar, las entradas del mar en las rocas, los vientos... Esa era mi obra preferida. Pero tenía 16 años y no quería causarle dolor a mi madre”. Así que Marcos siguió la ruta de Concha. Emigró a Inglaterra hasta a los 19 años. Uno de sus empleos fue limpiar las ventanas de los rascacielos, colgado como un alpinista urbano.

Todos los días hablaba por teléfono con sus amigos de Malpica. Él era y es un tipo alegre. Aprendió a tocar la gaita y levantaba todos los espíritus en las calles y tabernas. Hablaba por teléfono, pero sobre todo oía la llamada del mar. Volvió y quitó el título de patrón y mecánico. Pese al dolor, la madre lo apoyó. Hipotecó la casa para que pudiese comprar un pequeño pesquero, La Nueva Flor de España. Tenía a su cargo dos marineros.

 Y tenía a un sabio en la lectura del mar, y a quien no ha dejado nunca de oír: José O’Rubio, patrón del Xemevedes, y hoy jubilado. Todo fue muy bien con La Nueva Flor de España y Marcos decidió dar un salto. Se hizo con un barco de cerco más grande: el Nuevo Luz, de 15 metros de eslora. Todo fue bien durante cinco meses y medio.

 Hasta las 6.30 de la madrugada del 27 de mayo de 2011. Entre la Torre de Hércules, de Coruña, y el Prioriño ferrolano, cuando empezaban a salabardear, un golpe de mar metió aparejos y pescado en el barco y se taponaron los desagües. Fue todo de súbito. A Marcos, en el puente, solo le dio tiempo a impedir, de un salto, que se cerrase la puerta. Eso le salvó.

Buceó en oscuridad. Por dentro y por fuera. Vio los destellos del Faro. No estaba a muchas millas de donde habían naufragado su padre y su hermano. Y fue cuando le salió de las entrañas aquel grito a todo, al mar y a la existencia:

—¿Y por qué a mí?

Su hermano Nacho le dijo un día algo que le ayudó a dar la vuelta al pensamiento: “¿Y por qué no? Eres uno más en el mar”.

Marcos Alfeirán no quiso estar de baja. Se incorporó al pesquero Mar Caspio, un mes después del naufragio. En lugar de alejarse del mar, de huir de lo que parecía una maldición, se empeñó en seguir leyendo en las entradas del mar en las rocas. En el alfabeto de los salseiros, las espumas de los bajíos, las crestas de las olas, los signos todos.

Con ayuda de unos amigos, encontró un nuevo barco, el Sazón. Está casado con Ana y tiene una hija de 10 meses, Gabriela. Cuando puede, acude a un astillero donde están construyendo un nuevo sueño. Se llamará Pasa Aquí.

—Llevo una mochila de memorias sobre las espaldas. A veces pesa mucho, a veces te da alas.
Hubo un tiempo, que hoy es leyenda, en que en Malpica salían en ligeras embarcaciones a la caza de la ballena.

Hoy el cetáceo puede vivir relativamente tranquilo en esta parte del océano. Y se va haciendo cada vez más visible. A Marcos Alfeirán es un encuentro que le conmueve. Sentir esa presencia, el soplo, el salto en el crepúsculo.

—Reducimos máquina. Y todos nos quedamos en silencio, emocionados. El mar me ha quitado mucho, pero me ha dado todo.

Anoto en el cuaderno esas palabras. Me gustaría hacerlo en piedra. Siento que es la voz de alguien que encarna todo aquello en lo que puedes confiar. El mar lo ha golpeado y golpeado, muchas veces golpeado, pero nunca lo rompió."                       (Manuel Rivas, El País, 23/12/18)

10/1/19

A esixencia de máis medios nas Urxencias do Clínico de Santiago bótase á rúa cunha masiva manifestación... «Xerentes veñen, xerentes veñen, xerentes veñen e van. Non te vaias Eloína, sen darnos máis persoal»

 

Xerentes veñen, xerentes veñen, xerentes veñen e van. Non te vaias Eloína, sen darnos máis persoal». A ritmo de Rianxeira versionada arrancó la manifestación del servicio de urgencias del CHUS, cuyos trabajadores llevan casi dos meses de huelga para pedir más personal. Al término de la movilización, los manifestantes pidieron la dimisión del conselleiro de Sanidade, Vázquez Almuíña, además de la de la gerente del área sanitaria, Eloína Núñez.  (...)

Entre los 2.500 manifestantes, según datos de la Policía Local, la protesta reunió a toda la oposición política, desde la portavoz sanitaria de En Marea, Eva Solla, al líder de los socialistas gallegos, Gonzalo Caballero, pasando por la portavoz nacional del BNG, Ana Pontón, o el diputado de En Marea Antón Sánchez. También acudió el regidor de Santiago, Martiño Noriega, en calidad de ciudadano, extrabajador de la sanidad y alcalde, y para mostrar «todo o apoio á sanidade pública, e sobre todo á primaria».

La comisión de centro del CHUS encabezó una movilización que salió de la praza Roxa para finalizar en la zona vieja tras recorrer parte del Ensanche. Reclaman una sanidad pública de calidad y unas urgencias dignas. «Non se reclama unha subida salarial», recordó Camilo Agulleiro, presidente de la comisión, «senón recursos humanos».

 Los trabajadores quieren personal para el espacio que se ha ido ampliando en los últimos años, pero que no ha tenido el incremento correspondiente en recursos humanos. El lunes votarán la última oferta de la gerencia, pero la opinión personal de Agulleiro es que «está moi afastada do que pediamos, aínda que o persoal ten a última palabra». (...)

La marcha concluyó en la praza de Praterías, donde el atleta Pedro Nimo leyó un manifiesto en el que afirmó que «esta non é unha folga para luxos, excepcións ou privilexios, senón unha folga para que tanto o persoal sanitario coma o de xestión e servizos poida exercer o seu traballo dunha forma digna e segura, para que poidan ofrecer un servizo con garantías e un trato a nivel humano e profesional». Añadió que no se pueden abrir hospitales, centros de salud o PACs «se non hai persoal suficiente co que dotalos».              (Elisa Álvarez, La Voz, 10/01/19)


"Levan dous meses en folga cuns servizos mínimos do 100% que, ao seu xuízo, son a primeira evidencia de que as súas reivindicacións están no certo: falta persoal no servizo de Urxencias do Hospital Clínico de Santiago, que dá servizo a boa parte do centro do país.

Diante da imposibilidade de facer visible a súa reivindicación mediante paros efectivos, o persoal de Urxencias do CHUS botou man nas últimas semanas da creatividade; dende concentracións ao uso ata composicións musicais e, este 9 de xaneiro, dunha masiva manifestación que levou as súas reivindicacións ao centro da capital galega.

Entre unha presión crecente por parte da Xunta e de xefes doutros servizos do propio hospital para que a folga indefinida remate e a menos dunha semana do día fixado para a votación das propostas de mellor que formule o Sergas -o luns 14-, o persoal mobilizado fixo unha demostración de forza nas rúas compostelás. "Non pedimos cartos", reiterou a comitiva que iniciou a súa marcha na Praza Roxa para rematar nunha ateigada Praza das Praterías.

O que queren, afirman, é máis persoal e medios. Se continúa a escaseza de mans e os equipamentos seguen a ser "obsoletos", advirten, de nada servirá que o espazo do hospital destinado ás urxencias sexa "cada día máis grande", subliñan, en referencia ás continuas referencias á ampliación do servizo por parte de diferentes cargos da Xunta, a comezar polo propio presidente, Alberto Núñez Feijóo.

 O presidente, o conselleiro Vázquez Almuíña e a xerente da área sanitaria de Santiago, Eloína Núñez, foron o albo de boa parte das consignas dunha manifestación que foi secundada tamén polo alcalde da cidade, Martiño Noriega, así como polos líderes de PSdeG e BNG, Gonzalo Caballero e Ana Pontón, e membros do grupo parlamentario de En Marea como Antón Sánchez ou Eva Solla. Co aval de todos os sindicatos con representación no Clínico (CIG, CCOO, UGT, Sagap, CSIF, SAE, CESM e O'Mega), a manifestación rematou nas Praterías co atleta Pedro Nimo a lle poñer voz ás reivindicacións.

"A sanidade pública foi un dos grandes logros" da sociedade ata chegar "ao máis alto nivel", subliñou Nimo, se ben nos últimos anos, "lonxe de facilitar o traballo, respectar e valorar" o persoal, as restricións no Sergas provoca "unha presión asistencial que pode causar erros e pode custar vidas". Esa presión, advirte, é a que está por tras de que en momentos de colapso "teñan que chegar a atender pacientes nos corredores".

El, afirma, pon voz a esta protesta porque o persoal non está a pedir "privilexios", senón "exercer o seu traballo dunha maneira digna e segura". Nin sequera piden "incrementos salariais", senón "o mínimo necesario para estar ao servizo dos demais con garantías". "Falamos de saúde e de vidas", concluíu entre aplausos."                  (David Lombao, Praza Pública, 09/01/19)

9/1/19

Os orzamentos participativos da Coruña buscarán a implicación plural dos veciños

"A Concellaría de Participación e Innovación Democrática do Concello da Coruña abriu este sábado a recepción de propostas para a licitación do servizo para desenvolver os orzamentos participativos para 2019, cos que o goberno local buscará "unha implicación máis plural e diversa" dos veciños. Así o explica a edila Claudia Delso, quen erixe a este programa, que xa vai pola cuarta edición, nunha iniciativa "estrutural" para a cidade.

"O obxectivo da administración debe ser manter viva unha ferramenta que facilite as relacións e abra novos espazos que favorezan unha participación máis ampla e activa da veciñanza", expresa. O contrato da organización dos orzamentos participativos, ao que se destinarán un total de 81.818,13 euros --30.000 máis que na anterior edición--, suporá a "coordinación da execución" do programa, así como de "todas as accións e iniciativas que se celebren" ao longo das catro fases: informativa, de apoio, de avaliación e de votación final.

Entre os servizos que se deberán prestar, inclúese tamén a dinamización en momentos puntuais a través de eventos que permitan visibilizar as propostas e facilitar a participación telemática da poboación. O prazo de presentación de propostas iníciase este sábado e manterase aberto ata as 14,00 horas do próximo 14 de xaneiro de 2019.

PLAN LITORAL DA CORUÑA

A praza da Fábrica de Tabacos da Coruña acolle desde este sábado a estrutura arquitectónica que albergará a actividade de Tribuna Pública, coa que o goberno local de Marea Atlántica pretende implicar á cidadanía na recuperación dos peiraos interiores da Coruña. O alcalde, Xulio Ferreiro, acompañado da concelleira de Participación, Claudia Delso e do edil de Culturas, José Manuel Sande, visitaron durante a mañá o espazo, que contará cun acto de apertura institucional en xaneiro, momento no que se iniciarán as actividades.

Durante os próximos mees, a iniciativa traballará con diversos axentes sociais, asociativos e culturais da cidade, "tanto independentes como vinculados ás estruturas de goberno e do ámbito institucional e educativo, para xerar un programa continuado de debates abertos e de eventos de carácter cultural". No pavillón temporal instalado na praza da Fábrica de Tabacos desenvolveranse catro áreas de traballo fundamentais: urbanismo, ciencia e medio ambiente, memoria histórica e cultura.

As primeiras actividades serán o segundo fin de semana de xaneiro. O xoves 10, a doutora en Bioloxía Leticia G. Becker impartirá a conferencia 'Recuperación da memoria ambiental'. Ao día seguinte, en horario vespertino, proxectarase o documental 'Esquece Monelos', dirixido por Anxos Huerta. O sábado 12 terá lugar unha ruta pola antiga canle do río Monelos, guiada por Leticia G. Becker, e un concerto da banda coruñesa Romande. En febreiro, Tribuna Pública acollerá as presentacións do cinco proxectos gañadores do concurso de ideas sobre o bordo litoral."               (Galicia Confidencial , 29/12/18)

8/1/19

El Supremo fija en más de 1.500 millones las indemnizaciones por el ‘Prestige’

"La Sala Segunda del Tribunal Supremo ha dictado la sentencia definitiva sobre la responsabilidad civil derivada de la catástrofe del Prestige, que fija indemnizaciones por importe superior a los 1.500 millones de euros a repartir entre el Estado español --como principal perjudicado--, el francés, la Xunta de Galicia y otros 269 afectados por el vertido, entre particulares, empresas, mancomunidades, ayuntamientos y sociedades.

El alto tribunal ha estimado los recursos de la Fiscalía, la Abogacía del Estado, el Estado francés y, parcialmente, el del Fondo Internacional de Indemnización de Daños debidos a Contaminación por Hidrocarburos (FIDAC) contra el auto de responsabilidad civil dictado el 15 de noviembre de 2017 por la Audiencia Provincial de A Coruña, en ejecución de la sentencia penal definitiva sobre el caso dictada por el Supremo en enero de 2016.




Por el contrario, el tribunal ha desestimado los recursos del resto de responsables civiles junto al fondo FIDAC: el capitán del buque, Apostolos Mangouras, y la aseguradora The London Owners Mutual Insuranse Association, como responsables directos del pago de las indemnizaciones, y la propietaria del barco, Mare Shipping, responsable subsidiaria.

La sentencia, de la que ha sido ponente el magistrado Andrés Martínez Arrieta, modifica varios aspectos del auto de la Audiencia. Entre ellos, como pedían Francia y España, establece que en las indemnizaciones por responsabilidad civil reconocidas a ambos Estados deben incluirse las cantidades correspondientes al IVA abonado en las tareas de reparación del daño sufrido. En el caso españo, este concepto asciende a 43,6 millones de euros."                    (Reyes Rincón, El País, 20/12/18)

7/1/19

Unha década con Feijóo a pasear polas feridas da esquerda galega

"O 28 de febreiro de 2009 celebrouse unha xuntanza de destacados dirixentes do PSdeG da que saíu un acordo. Se, como apuntaban algunhas enquisas, nas eleccións do día seguinte o PP de Alberto Núñez Feijóo lograba a maioría absoluta no Parlamento de Galicia no seu primeiro intento, quen en 2005 remudara a Manuel Fraga na presidencia da Xunta, o socialista Emilio Pérez Touriño, sería substituído de inmediato como secretario xeral do partido. O seu lugar ocuparíao Pachi Vázquez, barón ourensán da formación e conselleiro de Medio Ambiente no Goberno de coalición de PSdeG e BNG.

O augurio demoscópico cumpriuse e o guión marcado naquela xuntanza de dirixentes do PSOE e do PSdeG, tamén. Touriño, quen dende 1998 dera fiado non sen esforzo o máis semellante ao ansiado proxecto en clave galega do partido, dimitiu do liderado ao día seguinte dos comicios. Apenas mes e medio despois, o 25 de abril, Vázquez ascendeu á secretaría xeral nun Congreso Nacional extraordinario sen rivais.

Vázquez, que revalidou o liderado por 33 votos tres anos despois, anunciou hai poucos días a súa baixa como militante socialista. Tras fracasar nos intentos por ser candidato á alcaldía de Ourense en 2014 e líder do partido na provincia en 2017 marchou cargando contra os actuais dirixentes e negando os ruxerruxes que o situaban na órbita de Ciudadanos.

O ex-conselleiro e antigo alcalde do Carballiño pechou así un círculo que ben podería servir como metáfora das feridas abertas na esquerda galega da última década. Dende aquela primeira maioría absoluta do PP de Feijóo non houbo ningún momento de dificultades para o PP que non cadrase cunha crise interna nunha ou varias das formacións da esquerda.

Así, por exemplo, os conflitos internos dos tempos de Vázquez como secretario xeral levaran en 2012 a Feijóo a adiantar as eleccións galegas que tocaría celebrar en marzo de 2013. Nas filas populares popularizouse a chanza “salvar ao soldado Pachi”; tratábase de ir ás urnas antes de que ao PSdeG lle dese tempo a celebrar primarias e así sucedeu. 

 

Escisións no BNG e en AGE


Poucos meses antes do adianto electoral de 2012, a finais de xaneiro, os enfrontamentos acumulados no seo do BNG, organización que construíra boa parte do seu potencial político aglutinando múltiplas forzas do nacionalismo galego, implosionaba nunha Asemblea Nacional dramática.

 O Mercado Nacional de Gando de Amio, en Santiago, foi o escenario do choque definitivo que poucas semanas despois derivaría na escisión do Bloque, con marchas como a do sector liderado por Xosé Manuel Beiras, o Encontro Irmandiño. O BNG iniciaba así todo un calvario político mentres, pouco despois, o grupo de Beiras e outras pequenas formacións soberanistas alleas ao Bloque constituían Anova.

Mentres os gobernos de Feijóo e Mariano Rajoy aplicaban os seus primeiros paquetes de recortes sociaisa esquerda galega deconstruíase ou procuraba reconstruírse. Ás eleccións adiantadas por Feijóo a Anova acabada de nacer concorreu coaligada con Esquerda Unida e formacións con menor implantación. Nacía a Alternativa Galega de Esquerda (AGE), cun daquela descoñecido Pablo Iglesias entre os seus asesores de campaña. Os seus nove escanos foron a gran sorpresa da noite electoral que serviu a Feijóo para alargar a maioría absoluta malia perder votos

Pero aquel fulgurante e novidoso fenómeno electoral non tardou en transitar polos vieiros tradicionais do enfrontamento intestino. O grupo de AGE rematou a lexislatura escindido en tres sectores malia servir en boa medida, polo camiño, como xermolo das despois exitosas mareas municipais.

 

Do éxito das mareas á crise de En Marea


As mareas, precisamente, foron observadas durante algo máis dun ano como unha vía posible para desbancar o PP do poder da Xunta. Os éxitos destas confluencias de esquerda nas municipais de 2015, con alcaldías como A Coruña, Santiago e Ferrol –ademais de varias vilas-- e o mantemento do poder de PSdeG e BNG en varios dos seus feudos bosquexaron as que poderían ser as bases dunha eventual alianza da esquerda a tres bandas fronte a un PP en horas baixas, enfraquecido polos recortes da crise e os casos de corrupción. Mesmo os populares chegaron a temer polo poder.

Pero a expectativa durou menos de medio ano e esvaeceu nos axitados meses que transcorreron entre as eleccións xerais de decembro de 2015 e as repetidas en xuño do ano seguinte. Anova, Podemos e Esquerda Unida concorreran a ambas como En Marea, coalición que, con 400.000 votos o 20-D, logrou o sorpasso ao PSOE e tornou en segunda forza política galega medrando en caladoiros electorais dos socialistas e tamén do BNG, que quedou sen representación no Congreso.

Entre as primeiras e as segundas xerais, nas que En Marea perdeu un escano e a segunda posición, as costuras da poliédrica alianza comezaron a tensar con debates a respecto de liderados, modelo organizativo e xeito de concorrer ás eleccións galegas de 2016. Para a candidatura nesa cita soaba con forza un nome, o de Luís Villares, maxistrado progresista e un dos referenes de Xuíces para a Democracia en Galicia, abertamente galeguista e coñecido polas súas reflexións académicas a respecto da lingua galega e os dereitos sociais.

Os contactos con Villares cristalizaron de vez en agosto, apenas mes e medio antes da cita electoral, aos que En Marea se ía presentar como “partido instrumental”. O proceso de conformación de listas foi apenas un petisco do que estaba por vir. A integración de Podemos foi especialmente conflitiva e non foi resolta literalmente ata última hora coa intervención directa de Pablo Iglesias, cuxas intervencións centrais naquela campaña, de precaria estrutura, ficaran eclipsadas polo seu daquela aberto enfrontamento co sector liderado por Íñigo Errejón.

 

Máis dun ano de interinidade no PSdeG


A campaña de En Marea en 2016 foi precaria, pero a do PSdeG non o foi menos. Os socialistas víranse obrigados a cambiar de líder en marzo daquel ano, cando a xuíza de Lugo Pilar de Lara imputou por partida dobre ao seu secretario xeral, José Ramón Gómez Besteiro, por asuntos vinculados á súa etapa de concelleiro en Lugo xusto cando ía dar o salto definitivo á política autonómica e lanzar a súa candidatura á Xunta.

En ausencia de Besteiro, que aínda agarda en 2018 pola resolución daqueles casos, o PSdeG quedou nas mans dunha xestora e elixiu a candidatura á Xunta nunhas primarias que volveron amosar á opinión pública as múltiplas formas de pelexar entre compañeiros de partido. O vencedor do proceso foi Xoaquín Fernández Leiceaga, que tras unha campaña con máis vontade que medios deu empatado a 14 escanos con En Marea malia quedar por tras en votos.Feijóo logrou sen problemas a súa terceira maioría absoluta consecutiva mentres na oposición só se recolocaban as pezas.

 

‘Efecto Pontón’, sorpresa Caballero e guerra total de En Marea


Paradoxalmente, a maior satisfacción relativa da noite electoral galega de 2016 foi na formación que acadou menor representación parlamentaria, o BNG. Tras os anos máis duros da súa historia e un breve período co economista Xavier Vence á fronte a formación soberanista elixira como líder a Ana Pontón, deputada dende 2005 que tivo que enfrontarse a un panorama demoscópico que situaba o Bloque ao bordo da desaparición parlamentaria.

O bo papel de Pontón no debate central da campaña –un inédito encontro a cinco bandas na TVG- deu azos á militancia do BNG, que ao partir dunhas baixísimas expectativas electorais leu con alivio, mesmo con ledicia, os 6 escanos obtidos, un menos que en 2012 e seis menos que en 2009. Pontón e a, en boa medida, nova xeración de dirixentes que a acompañan deran sacado o barco das rochas tras o duro tránsito do anterior ciclo electoral.

Pero, outra volta, a calma nunca chega a todas as pólas da esquerda galega ao mesmo tempo. Co Bloque en augas calmas, os sucesivos pasos de En Marea para organizarse internamente foron acompañados de cadansúas tempestades que deron lugar a dous bloques internos con xeometrías variables. Non tardou en falarse de ‘villarismo’ e sector crítico e o consenso entre a dirección encabezada por Villares e grupos como Podemos, EU, parte de Anova e algunhas das principais mareas foi practicamente inexistente.

Mentres Villares procuraba reivindicar o liderado da oposición outorgado polas urnas, no PSdeG procuraban poñer fin ao baleiro de poder. No ronsel do regreso de Pedro Sánchez nas primarias de 2017 deu en vencer entre a militancia o vigués Gonzalo Caballero, coñecido durante anos polo seu perfil de militante crítico en Vigo, onde mantivo abertos desacordos co alcalde e líder local, o seu tío, Abel Caballero.

Non sen tensións internas Caballero apostou por facer coincidir as primarias municipais coas autonómicas. Aínda que as eleccións galegas non están previstas ata 2020, en novembro de 2018 logrou sen rivais ser elixido aspirante socialista á Xunta e traballa xa na construción do seu perfil de candidato. O seu modelo é, en boa medida, o que a finais dos 90 comezou a tecer Touriño.


PSdeG e BNG teñen, daquela e agás sorpresa, despexados os seus procesos internos cara ás eleccións de 2020, que estarán inevitablemente condicionadas polo convulso panorama estatal e polos resultados municipais, proba transcendental para as mareas. A proximidade das municipais, precisamente, é un dos elementos aludidos polas poucas voces que, no seo de En Marea, reclaman acalmar a guerra aberta que a formación vive nas últimas semanas.

As eleccións internas que se presentaban como probable batalla definitiva entre os dous sectores de En Marea na primeira fin de semana de decembro deron un xiro inesperado ás poucas horas de comezar. A comisión de garantías, dependente da actual dirección, anunciou a suspensión do proceso tras alertar de que detectara accesos irregulares ao censo por parte do comité electoral, con maioría do sector crítico como resultado das votacións do plenario da formación.

A candidatura de Villares (Coidando a Casa) e a lista dos críticos (Entre Todas, encabezada polo ex-deputado David Bruzos) non tardaron en intercambiar acusacións máis ou menos abertas de fraude e esta semana o responsable legal do censo, membro da dirección, anunciaba o envío do acontecido á Fiscalía ao considerar que puido existir un delito contra a lexislación en materia de protección de datos. 

O proceso retomarase en canto haxa “garantías”, sinala a coordinadora, mentres que a candidatura crítica nega irregularidades e di temer que a única intención sexa a de dilatar as votacións todo o posible. Unha xuntanza do Consello das Mareas á que o sector crítico declinou asistir abordou os detalles este sábado e, outra volta entre acusacións mutuas, o horizonte da votación sitúase nos derradeiros días do ano. A coordinadora anunciou cambios nos controis do proceso para ter maior seguridade.

A medio ano das municipais os de Feijóo volven atopar, con indisimulada satisfacción, outra ferida na esquerda pola que pasear. Outro camiño no que os méritos propios se reflicten nos espellos cóncavos dos enfrontamentos alleos."                          (David Lombao, Praza Pública, 16/12/18)

4/1/19

E niso estiven estas últimas semanas, recollendo semente (de carballo, biudeiro, teixo, paradairo, tileiro) e adicando o meu tempo libre a plantala... Non podo máis... Eu non dou feito máis... No canto ós grupos ecoloxistas... mentres eu andaba baixando o cerrizo apañando landras, os merdáns ecoloxistas estarían gabándose do moi comprometidos co “medio ambiente” que son, nalgunha terraza da vila... Choremos polo planeta e reciclemos o puto vaso do yogur, un pequeno xesto (¡¡¡POSTMODERNISMO!!!) para salvalo. Cago na cona bendita…


"Como xa vos teredes decatado se saídes ó campo, este ano os carballos produciron unha cantidade fabulosa de landras. E non só os carballos e rebolos, senón as aciñeiras e sobreiras, moito maís veceras (alternantes na producción de froito).

Xa antes de marchar de viaxe andiven recollendo semente de bidueiro, unha bolsa mediada, máís dun kilo. E á volta, en landras das referidas quercíneas collín seis kilos, máis uns maínzos de semente de teixo, pradairo e tileiro. E niso estiven estas últimas semanas, adicando o meu tempo libre a plantar toda esa semente nos sitios que consideraba máis axeitados para cada especie.

Onte rematei; xa caera o sol e aínda andaba sementando as últimas landras de aciñeira na paisaxe desolada que deixou o lume nesta bisbarra. Xa retiraran os piñeiros queimados, alá que foron camiño de Portugal e da FINSA de San Cibrao para facer taboleiros de aglomerado, dos que levan as cociñas ou os mobles ruíns.

 Nas abas desprotexidas formáronse regueiros que lamberon a terra, deixando a rocha núa. Toda a tarde pisando cinza e carbón foron minando a miña entereza, e nese estado de ánimo estaba cando un pequeno paxaro foi pousar moi perto de min.

Fiquei inmóvil e achegouse aínda máis, a unha distancia como o pao do meu sacho, e estivo peteirando os graos que debía ter unha das poucas plantas que saíran tralo incendio. Alí estabamos nolos dous, sós nese campo de negra morte, estranos e fora de lugar como un astronauta camiñando por Samil. Emocioneime.

Fagoo por ti, lle dixen, sen mover os beizos. El seguíu picando, e non parecía que a miña compaña lle incomodase.

Non podo máis.

Eu non dou feito máis.


Poñamos que coa miña labor terei sementado, aquí e alá, cousa de unha hectárea en total. Só nese lume arderon 1.360 ha. Eu só non dou feito. E estou só, asoballadoramente só.

Escribín, por segundo ano, á delegación de ADEGA en Monterrei, a única asociación ecoloxista presente no Sudeste ourensán, para propoñer saídas para apañar semente e ila sementar. Por segundo ano, non merecín nin resposta. Moito menos merecen eles.

Non é que precise compaña, eu estou ben só no monte e para levar a miña bolsa de landras e o meu sacho non preciso de ninguén. Pero cómpre facer unha labor coordinada para recuperar os montes.

Coordinada, subordinada ou como for, pero cómpre facelo. Pero ninguén quere dobrar o lombo ou que lle vexan co sacho (poderosísimo símbolo da Galiza labrega, antes collerían un cartucho de dinamita aceso), e a mín xa me doen os cadrís e morro de carraxe porque non adianto nada.

Eu só non podo arrincar todos os eucaliptos que prantan, e máis aqueles que medran das sementes dos maduros, aínda que hai un catedrático da enxeñería de montes en Madriz que di que non ten risco de naturalización. Lémbrame a anécdota dun grupo de enxeñeiros aeronáuticos soviéticos fixeron cálculos e concluiron que un abesouro non podía voar. E o iñorante abesouro voando dun lado para o outro dende vai milleiros de anos.
 
Eu só non podo máis que arrincar algunha mimosa que sae de semente, pero non podo enfrontarme coas maos núas (cunha machada, nin sequera teño motoserra) a unha masa delas colonizando coas súas raíces maís e máis terreo a velocidade arrepiante.

Eu só non podo sementar máis que unha mínima superficie do que arde cada ano só nestes concellos da raia seca.

Só un dato. Hai un foro de xente interesada na recuperación das masas forestáis orixináis: Repoblación autóctona. ¿actividades na Galiza? Cero. Non hai interese na rexeneración ecolóxica galega, só en sacarlle á terra algúns billetes máis para emborracharse no vindeiro entroido. Que mal faría esta terra para ter tan malos fillos, que o mellor que pode esperar deles é a indiferenza.

De feito, a solución non é que un grupo de boas xentes adique un Sábado a sementar un monte queimado. Así non se adianta nada, unhas poucas hestáreas. É unha parvada que eu vaia polo monte co sacho; o que tería é que estar facendo o que mellor sei, gañando diñeiro e producindo riqueza para logo pagar uns impostos e, con eles, que o Estado comprase maquinaria para facer a repoboación de terreos degradados dun xeito mecanizado e sistemático.

Adicando a que xa hai (non hai concello que non teña un tractor cun brazo para rozar as caldeiras) para machacar as perigosísimas acacias, e logo durante anos aplicar fitocidas nos rebrotes para rematar coas raíces.

 Finalmente, e dunha vez por todas, pasar no parlamento galego unha lei que faga responsable a cada propietario (colectivo ou persoal) da eliminación das especies vexetáis alóctonas atopadas en parcelas forestáis da súa propiedade. Como dixen vai xa un tempo: o futuro pasa necesariamente por unha lei así. Ou non haberá futuro para os ecosistemas galegos.

No canto ós grupos ecoloxistas e moi en particular a ADEGA, só interesados en que pagues a cuota, xa lles poden dar moito polo cú. Mentres eu andaba baixando o cerrizo apañando landras, os merdáns ecoloxistas estarían gabándose do moi comprometidos co “medio ambiente” que son (catchword dos babecos, unha redundancia porque medio e ambiente son sinónimos) nalgunha terraza da vila. Moita verba e pouca angueira, leña verde.

 A natureza como un concepto abstracto, e non como ecosistemas concretos con problemas concretos os cales dar unha solución concreta (lumes, eucaliptos, acacias, estas son as prioridades na Galiza a moita distancia da cuarta).

O planeta está ameazado, todos debemos sentirnos culpables pola nosa vida moderna, por afastarnos da natureza e comer da árbore do coñecemento. Choremos polo planeta e reciclemos o puto vaso do yogur, un pequeno xesto (¡¡¡POSTMODERNISMO!!!) para salvalo. Cago na cona bendita…

Outro exemplo máis do postureo polo que devece esta progresía de merda a cal abomino."      (La mirada del mendigo, 03/01/19)

3/1/19

El niño lobo de Sierra Morena ya vive como un ser humano... Marcos Rodríguez, de 73 años, criado entre lobos entre los seis y los 17, rehace su vida en Ourense gracias a la solidaridad vecinal...

 Marcos Rodríguez Pantoja, en un fotograma del documental de Gerardo Olivares 'Entre lobos'. (Wanda Vision)

"Durante casi toda su vida, Marcos Rodríguez desarrolló un recelo hacia el género humano que tal vez ahora, cumplidos los 73, empiece a desterrar. “El hombre lo ha echado todo a perder”, solía quejarse el conocido como niño lobo de Sierra Morena, que a los cinco años huyó del infierno en el que se había convertido su familia para echarse literalmente al monte.

 Allí fue acogido por una manada de lobos que lo protegió y con la que convivió hasta los 17. Su historia, que inspiró la película 'Entrelobos', de Gerardo Olivares, derivó en el triste olvido con el que penó por Madrid, Mallorca, Fuengirola y finalmente en las proximidades de Ourense, donde se volvió a saber de él. Malvivía empobrecido y en unas condiciones angustiosas. Hoy, gracias a la solidaridad vecinal, el niño lobo vuelve a creer en el hombre y vive como un ser humano.

Marcos Rodríguez disfruta ahora de una casa totalmente renovada, gracias a la colaboración emprendida por la asociación Amigos das Árbores y a la ayuda de múltiples voluntarios. Al tener noticia de las condiciones que atravesaba el niño lobo en Rante, una aldea cercana a San Cibrao das Viñas, la asociación inició una campaña de recogida de fondos para rehabilitar su vivienda, y la operación tuvo un éxito inesperado.

 Fue un representante de Amigos das Árbores quien transmitió las palabras de agradecimiento de un Rodríguez todavía enemigo de la exposición pública. “Tengo que reconocer que entre los humanos también hay buenas personas, estoy muy agradecido por la ayuda que he tenido para poder vivir en una casita que ahora sí que tiene unas condiciones adecuadas”, reconocía con satisfacción a través de su portavoz.

Las obras de remodelación consistieron en la renovación de techo y suelos y la construcción de una nueva cocina en la casa donde reside, prestada por una familia que lo apadrinó. El coste total de los trabajos ascendió a 8.735 euros, de los que unos 2.500 los aportó Rodríguez de sus propios ahorros. 

Es una cantidad modesta, pero suficiente para dotar de dignidad a quien siempre ha vivido en la miseria. Tanta, que a lo largo de su existencia incluso escapó varias veces del mundo de los hombre para intentar volver con los animales. Pero, por unas razones o por otras, siempre volvió. “La sociedad es como una droga, al final te atrapa”, relata.

El niño lobo ya no pasará frío en el duro invierno de la montaña de Ourense, donde combatía las bajas temperaturas con una pequeña estufa de butano. Por lo demás, seguirá viviendo una de las mejores etapas de su azarosa vida gracias a la amistad entablada con unos vecinos que lo han acogido con el cariño del que careció toda su vida. 

Allí, en Rante, su integración es total. Gracias, en parte, a su disposición incondicional a compartir con todos su asombrosa experiencia vital, con charlas en centros educativos o con organizaciones de defensa del lobo. Siempre con tiento, porque como recordaba hace unos meses Xosé Santos, de Amigos das Árbores, con él hay que ir con cuidado. “Si se agobia es capaz de desaparecer otra vez. Todos queremos ayudarlo, pero tenemos que evitar desconfianzas, que no piense que nadie quiere aprovecharse de su situación”.

El Mowgli de Sierra Morena es feliz contando su historia a los niños y a los mayores, concienciando a la gente de la importancia de proteger al lobo y la naturaleza en general. Y su historia es la de un chico nacido en 1946 en Añora (Córdoba) que vio morir a su madre cuando era casi un bebé, y que padeció después el maltrato de su padre y de su nueva pareja, que acabaría vendiéndolo como bracero.

 Cuando a los cinco años murió el pastor que lo cuidaba, Marcos inició la única vida feliz que recuerda: entre lobeznos que lo aceptaron como un hermano y la loba que lo alimentó. Allí aprendió a relacionarse con el resto de animales de la sierra, a sobrevivir, a conocer qué alimentos debía comer y cuáles descartar.

 Vestido con pieles, pasó menos frío que en su retiro ourensano. “Solo me envolvía los pies cuando me dolían por la nieve. Tenía unos callos tan grandes que para mí darle una patada a una piedra era como darle a una pelota”, relató en una entrevista.

Sus recuerdos del regreso al mundo que le correspondía no son tan felices. Para empezar, la forma en que fue arrancado del que era su hábitat, cuando el guarda de una finca lo delató y envió a la Guardia Civil a que lo capturara de forma violenta. Apenas sabía hablar, caminaba a cuatro patas, desconocía la mayoría de las convenciones sociales y había olvidado parte de su antiguo léxico. Se avecinaban tiempos duros.

 Sufrió incomprensión, engaños y abusos; fue explotado en la hostelería y la albañilería; y su integración en la manada humana jamás fue completa. “A mí me han engañado mucho desde que salí del monte. Los lobos son más nobles que las personas, y a pesar de la fama que tienen, a mí siempre me respetaron”, narró en 2010 a El Confidencial.

Todo esto convierte a Marcos Rodríguez es uno de los pocos casos documentados en el mundo de niños criados entre animales, una existencia insólita que ha sido objeto no solo de la película 'Entrelobos', sino también de estudios antropológicos y libros como los de Gabriel Janer, el escritor y antropólogo mallorquín que estudió su caso y lo convertiría en la novela 'He jugado con lobos'.

A principios de este 2018, su situación fue rescatada del olvido gracias a una campaña de Amigos das Árbores, y la solidaridad hizo el resto. Por primera vez en muchos años, tal vez en toda su vida, esta Navidad la pasa Marcos como un auténtico ser humano. Quizás sirva para que encuentre al fin la confianza que nunca ha tenido en el hombre."                   (Pablo López, El confidencial, 28/12/18)

2/1/19

Despega desde Siberia o LUME-1, un nanosatélite vigués que pode revolucionar a loita contra os lumes

A nave Soyuz, a piques de despegar da base espacial rusa de Vostochny. Foto: GKLaunch

“Todo comezou o 30 de novembro de 2007 cunha primeira chamada dunha exalumna da Universidade de Vigo para convidarnos a participar no que sería a primeira experiencia espacial da Universidade de Vigo”.

Así lembrou este xoves o profesor e investigador Fernando Aguado, director da Agrupación Aeroespacial, os inicios do que denominou a “aventura espacial da Universidade de Vigo”, unha historia que arrancou con forza en febreiro de 2012 co lanzamento do satélite Xatcobeo, continuou co Humsat-D en novembro de 2013, co Serpens en agosto de 2015 e que agora se consolida co exitoso lanzamento de LUME-1, o cuarto satélite lanzado ao espazo pola Universidade de Vigo, unha especie de vixía automático dotado con tecnoloxía punteira para loitar contra os incendios forestais.

Cos mesmos nervios e emoción que naquela ocasión, “pero tamén con toda a bagaxe que che dá toda a experiencia adquirida ao longo destes anos”, os e as investigadoras da Agrupación Aeroespacial reuníronse ás tres da madrugada nunha sala de reunións da Escola de Enxeñaría de Telecomunicación para seguir en directo o lanzamento, lanzamento que, nesta ocasión, se realizaba a bordo dunha nave Soyuz na base espacial rusa de Vostochny, en Siberia.

“Todo foi segundo o previsto, todo correcto”, explicou horas despois o profesor Fernando Aguado nunha rolda de prensa que comezou con palabras de lembranza e agradecemento para o profesor José Antonio Vilán, exvicerreitor de Transferencia e primeiro comisionado do reitor para o Vigo Tecnolóxico que segue convalecente logo de sufrir un grave accidente de tráfico en marzo de 2016.

Xunto a Aguado compareceron ante os medios de comunicación a vicerreitora de Investigación, Belén Rubio, e Diego Nodar, exalumno da escola que formou parte desta “aventura” desde os seus inicios e que asistiu como cofundador da empresa Alén Space, spin-off da Universidade de Vigo que se presentará nas vindeiras semanas e a través da cal se transferirá á industria todos os avances tecnolóxicos acadados nestes anos.

Os tres asistiron tamén ao primeiro pase do satélite por Vigo, pasados apenas un cuarto de hora das 11.00 da mañá na estación de control da Escola de Enxeñaría de Telecomunicación, onde puideron comprobar que todo ía segundo o agardado, “batería cargada, antenas despregadas, todos os comandos en funcionamento…”. Houbo aplausos e, como xa vén sendo tradición, un pequeno brinde co que dar os parabéns “a todos cantos fixeron posible un novo fito histórico”.

Na rolda de prensa posterior tanto Aguado como Rubio e Nodar amosáronse “tremendamente orgullosos” do éxito acadado e moi ilusionados coa posibilidade de sacar “o máximo proveito posible” a toda esta tecnoloxía “desenvolta en Galicia pero que conta coa calidade suficiente para poder ser exportada a calquera parte do mundo”.
Un sistema de comunicacións con baixo custo e cobertura global inserido no proxecto FireRS de loita contra os lumes forestais, financiado pola Unión Europea con máis de dous millóns de euros e no que ademais da Universidade de Vigo participan a Universidade de Porto e o CNRS francés.

O LUME-1 é un satélite cubesat tipo 2U, cunhas dimensións 20 x 10 x 10 e un peso de 2,1 quilogramos. Aproximadamente cara hora e media dará unha volta completa á terra –cada día haberá un total de entre catro e seis pases polo campus de Vigo- e súa misión fundamental será dar soporte de comunicación bidireccional a sensores de terra que detectan lume, desenvolvidos polo grupo Cima da Universidade de Vigo, así como prover unha conexión cos avións non tripulados, UAVs, deseñados na Facultade de Enxeñaría da Universidade de Porto.

A idea é que a través de sensores -que son como vixías automáticos que se colocan en emprazamentos elevados e que teñen un software que pode detectar un radio de ata dous quilómetros de altura- se poida detectar o comezo dun potencial fogo.

“Ao momento esta información recollerase no satélite LUME, que automaticamente o notifica ao centro de control de fogo, onde este datos se actualizan con información sobre a evolución previsible das chamas. Todo dun xeito absolutamente automático”, explicou Aguado, que fixo fincapé en que LUME-1 permitirá o contacto permanente tanto cos sensores como cos avións non tripulados.

“É un sistema de comunicación que estará en todo momento á disposición das autoridades encargadas da loita contra o lume”, recalcou Aguado, quen deixou a porta aberta á posibilidade de integrar novos satélites nesta rede e tamén vehículos autónomos dotados de sensores que permitan incrementar aínda máis a eficacia do sistema. “No futuro imos ter tamén capacidade de monitorización de avións e, incluso, de monitorización do propio espectro, un ben tremendamente prezado na actualidade”, explicou Aguado.

Lembrando tamén o lanzamento do Xatcobeo, a vicerreitora de Investigación puxo en valor nesta rolda de prensa o traballo do equipo que coordina Aguado e que contribuíu a facer da Universidade de Vigo “un referente na construción e posta en órbita” de pequenos satélites.

O que hai anos fora un fito histórico, hoxe xa é unha traxectoria”, salientou Rubio, quen puxo en valor o “traballo multidisciplinar” como un dos factores do éxito do Lume-1, á vez que o “carácter didáctico” dun proxecto que permitiu a estudantes de diferentes enxeñarías “seguir todo o proceso e aproveitar todo o que ven nas clases nun proxecto real”. 

Así mesmo, a vicerreitora valorou tamén esta iniciativa como “un verdadeiro exemplo de transferencia do coñecemento”, ao estar ligado este lanzamento ao nacemento dunha nova empresa, a spin-off Alén Space, xurdida da propia Agrupación Aeroespacial.

Diego Nodar interviú pois non só como cofundador deste novo proxecto empresarial, senón tamén como exalumno e investigador ligado a agrupación desde os seus inicios. “Foron dez anos de moitos esforzos nos que fomos capaces de crear o noso propio oco no mundo dos pequenos satélites”, resume.

Nodar lembrou nese senso a celebración en Vigo hai apenas uns mes do evento New Space España, “no que conseguimos traer ata aquí a toda a industria espacial española”, e sinalou nese senso que a culminación a esa década de traballo foi a creación de Alén Space, que ten como obxectivo “comercializar toda a tecnoloxía” desenvolvida nos últimos anos no deseño destes satélites, proxecto para o que, ademais de coa Universidade, contaron tamén co apoio da Axencia Galega de Innovación (Gain) a través do seu programa Ignicia.

Neste senso, apuntou Nodar, o proxecto Fire-RS contribuirá a “validar en órbita” unha tecnoloxía para a que “comezan a aparecer oportunidades comerciais” e que esta spin off intentará levar ao mercado co propósito de “crear oportunidades de emprego estables a longo prazo e crear industria” en Vigo arredor dos pequenos satélites, un campo en expansión, lembrou, como amosa o dato de que nos próximos cinco anos está previsto o lanzamento ao espazo de preto de 1500 nanosatélites.

Con este lanzamento culmina o traballo que durante máis dun ano e medio desenvolveron 17 persoas na Universidade de Vigo: 10 investigadores contratados; seis estudantes e dous profesores en tarefas de coordinación.

“Todos os estudantes e investigadores que participan no proxecto FIRE-RS pertencen ás escolas de Enxeñería Industrial, de Telecomunicación e Informática, que son o núcleo do Agrupación Aeroespacial”, detallou Fernando Aguado, quen lembrou que nos meses previos a este lanzamento o satélite completou durante meses un esixente calendario de probas, incluídas as de aceptación de todos os subsistemas, así como a verificación do satélite a nivel do sistema.

Nos vindeiros meses levaranse a cabo novas probas de comprobación do sistema, incluídas varias probas piloto con fogo real, para o que se contará coa colaboración da Axencia Galega de Emerxencias e d Consorcio para o Servizo Contraincendios e Salvamento das Comarcas do Deza e Tabeirós-Montes, que está a ser o encargado de testar as tecnoloxías desenvolvidas ao abeiro deste proxecto, a través de varios simulacros parciais e un final con lume real e controlado."          (Xornal de Vigo, 27/12/18)

28/12/18

Más de 37.000 personas claman en Vigo en defensa de la sanidad pública y la Atención Primaria


"Multitudinaria manifestación por una atención primaria “digna” en Vigo.

"Basta ya a la sobrecarga asistencial, a las cero sustituciones, a las demoras inaceptables para consultas especializadas, a la pobreza en la reposición de material y los contratos basura", clama el manifiesto.

Miles de personas han recorrido este jueves el centro de Vigo, desde el servicio de urgencias extrahospitalarias, el PAC, en la calle Pizarro, para reclamar una Atención Primaria "digna y de calidad" en el área.

Los manifestantes han recorrido el tramo hasta la Plaza de España y han bajado la Gran Vía y Urzáiz hasta el comienzo de la calle del Príncipe, donde una residente de la especialidad de Medicina Familiar y Comunitaria ha leído un manifiesto que ha explicitado un gran "basta ya" de los profesionales sanitarios de Atención Primaria del área de Vigo, que piden poder ofrecer un servicio "digno y de calidad".

"Basta ya a la sobrecarga asistencial, a la política de cero sustituciones, a las demoras inaceptables de nuestros pacientes para consultas especializadas, de pobreza en la reposición de material y de contratos basura a los nuevos profesionales", destacan los sanitarios en el manifiesto que se ha leído ante la gran bola de Navidad ubicada entre las calles Urzáiz y Príncipe.

Los profesionales sanitarios del área de Vigo había realizado un llamamiento a la ciudadanía a participar en esta movilización porque, entre sus denuncias, figura que, al no tener límite en el número de pacientes que ven en una jornada ordinaria, no es posible "atenderlos dignamente" y como su formación les "capacita".

Durante la manifestación se han gritado consignas apelando al presidente de la Xunta, Alberto Núñez Feijóo, y al conselleiro de Sanidade, Jesús Vázquez Almuiña, a quienes han advertido de que 'La Primaria no se vende' y que los PAC 'están en lucha', así como que su protesta 'No es política, es dignidad'.

También se han escuchado consignas dirigidas al gerente de la EOXI de Vigo, a quien han recordado que "la salud no se vende" y de quien han pedido su dimisión. 'Gobierne quien gobierne, la sanidad no se vende', ha sido una de las frases más recurrentes en Vigo.

"Basta ya de sobrecargar las consultas, de jornadas extraordinarias agotadoras en colectivos en los que no hay escasez de sustitutos", han insistido, al finalizar la manifestación, en referencia a profesionales como los de enfermería, matronas o trabajadores sociales, que "tampoco" se sustituyen "como se debería".

Falta de médicos

Uno de los ejes centrales de esta protesta es la falta de médicos de familia que quieran quedarse en Galicia para trabajar en el Sergas. En este sentido, los profesionales de la sanidad viguesa han entonado un "basta ya" a los "contratos basura" para los nuevos profesionales, porque "los están expulsando del Sergas".

De este modo, en su manifiesto han pedido "contratos dignos" y "estables en el tiempo". También que se "aumenten" las plazas en las próximas OPES "para no solo cubrir jubilaciones y bajas". En definitiva, han instado al Sergas a "hacer efectivo un incremento real de los cuadros de personal".

Los sanitarios también han recordado las largas listas de espera de los pacientes para las consultas con el especialista y para las pruebas complementarias que piden desde Atención Primaria. "Basta ya de que la única puerta accesible del hospital sea su servicio de urgencias, colapsado habitualmente", han aseverado.

En su manifiesto, los médicos y médicas de Vigo también han hecho referencia al material "defectuoso" y "obsoleto" con el que se ven obligados a trabajar en los centros de salud y en los PAC, así como a la "nula adquisición" de nueva tecnología por parte de la Consellería de Sanidade.
A la manifestación por la "precarización" de la Atención Primaria del área de Vigo han acudido los líderes de la oposición, sindicatos y numerosos colectivos y asociaciones del ámbito sanitario.

 La convocatoria surgió de un grupo de profesionales sanitarios tras la dimisión en bloque de 22 jefes de servicio y de unidad a la que ya se han sumado otros tres. Por lo tanto, en este momento en Vigo han dimitido 25 de los 31 jefes de Primaria, aunque la EOXI de Vigo aún no ha aceptado oficialmente sus dimisiones.

Antes de iniciar la marcha, Luís Villares, portavoz de En Marea, ha reclamado "recursos suficientes" para que los profesionales puedan trabajar "con dignidad" y la población pueda ser atendida "con seguridad". "Un derecho fundamental como la sanidad no puede estar recortado constantemente", ha criticado.

"El PP no puede ponerle una mordaza a toda la ciudadanía que está libremente manifestándose en la calle", ha sostenido desde la manifestación en Vigo.

Por su parte, Gonzalo Caballero, líder del PSdeG, ha celebrado la manifestación "masiva" y "cívica" celebrada en Vigo. "Feijóo, en diez años, no ha entendido las necesidades de la sanidad pública", ha lamentado el socialista, para añadir que "cientos de médicos han abandonado el país en los últimos años fruto de las políticas de Feijóo".

Finalmente, la portavoz nacional de BNG, Ana Pontón, ha destacado que "Vigo y comarca han dado un ejemplo de defensa de la sanidad pública" este jueves. "Los recortes están poniendo en riesgo la salud", ha aseverado.

Asimismo, Pontón ha recalcado que "los profesionales no se están inventando una realidad paralela" y le ha señalado al presidente de la Xunta que "una mentira repetida mil veces no deja de ser una mentira".               (El País, 27/12/18) 


"Los médicos encabezan la protesta, que ha reunido a más de 37.000 personas, contra la sobrecarga asistencial, la falta de sustitutos, las listas de espera y la falta de inversiones.

Miles de personas se han sumado a la manifestación que ha recordido el centro de Vigo bajo el lema Pola dignidade da atención primaria, consecuencia de la dimisión en bloque de 25 jefes de servicio y unidad de los centros de salud de la ciudad y su área

Esa renuncia colectiva ha destapado la crisis que atraviesa la atención primaria y ha contado con el respaldo de las organizaciones profesionales y de los colegios médicos. Según un portavoz del Concello de Vigo, más de 37.000 personas han participado en una protesta que ha llenado las calles de la ciudad de consignas pidiendo «máis personal nos centros de saúde».

Los jefes de servicio han pedido que se tomen cuatro medidas: poner fin a la sobrecarga asistencial que provoca la falta de sustitutos, hacer contratos dignos para fidelizar a los médicos jóvenes, resolver las listas de espera y las barreras que sufren los pacientes para llegar al hospital y establecer planes de reposición de material y obras en los centros de salud. 

El manifiesto de la protesta lamenta que no exista límite en el número de enfermos que se atienden en una jornada ordinaria. También critica la «política cero de substitucións» y de «xornadas extraordinarias esgotadoras». Los médicos consideran que faltan facultativos porque se los expulsa del Sergas con «contratos lixo». 

La manifestación que ha recorrido las calles de la ciudad olívica ha estado encabezada por los facultativos, entre los que se encontraban muchos de los dimisionarios. Manuel Sardiña, jefe dimitido de Sardoma aseguraba mientras participaba en la protesta que «ya se han hecho demasiados grupos de trabajo en los últimos años».

 Mientras los facultativos discurrían por las calles de Vigo -muy concurridas estos días por los que apuran las últimas compras y disfrutan de las luces navideñas- la gente se paraba a escuchar sus demandas y ovacionarles. 

Los facultativos demandaron en sus consignas «máis personal nos centros de saúde», mientras recordaban a la administración gallega que «non é política, é dignidade». Durante la manifestación también se han podido escuchar frases dedicadas a la Consellería de Sanidade -«Conselleiro, escoita, os PAC están en loita»- o directamente dirigidas al presidente de la Xunta: «Feijoo, atende, a sanidade non se vende». 

Rozando ya las nueve de la noche, la cabecera de la manifestación llegaba hasta la farola de Urzáiz, lugar marcado como punto y final, donde una residente leía el manifiesto en el que han pedido la dimisión de Feijoo, del Conselleiro y del gerente del Área Sanitaria, Félix Rubial. Sin embargo, la afluencia ha sido tan grande que mientras los primeros finalizaban el recorrido, los últimos todavía salían del antiguo Hospital Xeral, situado a un kilómetro del punto de llegada.

Como los promotores de la protesta son médicos, ellos se han colocado en cabeza. También se ha sumado personal de los puntos de atención continuada. Los sindicatos (convocantes oficiales de la manifestación) han permanecido en un segundo plano y caminaban tras una gran pancarta en la que se podía leer el lema «Pola sanidade pública».

Toda la oposición se ha sumado también a la manifestación, aunque se ha mantenido en un discreto segundo plano. En Marea, PSOE y BNG han enviado a sus máximos líderes. También ha participado el alcalde de Vigo, Abel Caballero, y varios de sus concejales. El regidor apreció por la mañana el valor de los médicos y aseguró que convocan esta protesta «para defender aos seus pacientes».

El líder de En Marea aseguraba durante el recorrido que «un dereito coma o da sanidade non pode estar recortado permanentemente», unas declaraciones parecidas a las que ha manifestado la portavoz del BNG. Ana Pontón aseguraba que «os recortes poñen en risco a saúde, e os profesionais non se están a inventar unha realidade paralela». 

 Por su parte, el secretario general del PSdeG, Gonzalo Caballero, declaraba que «esta é unha movilización masiva contra a política sanitaria de Feijoo, que en dez anos non entendeu as necesidades da xente».

La Junta de Personal ha convocado una nueva manifestación para el próximo 24 de enero. 

25 dimitidos

En Vigo ya han dimitido 25 jefes de servicio y unidad. A la renuncia colectiva de 22 jefes de centros de salud del día 10 de diciembre, que adelantó La Voz el día anterior, se sumaron después otros tres médicos. Además, se frenó el nombramiento de la jefa de otro centro de salud, que ya se había presentado oficialmente, porque ella renunció. En su escrito de dimisión, los jefes de servicio advirtieron: «No queremos ser cómplices del deterioro».

El hecho de que toda la oposición estuviese en la protesta y la posibilidad de encontrarse una ciudad atestada, igual que ocurrió hace tres años durante la puesta en marcha del Hospital Álvaro Cunqueiro, han movilizado a la Xunta.

 «Non é a primeira vez» que los vecinos de esta ciudad son convocados para una protesta «patrocinada por unha gran mentira», dijo Alberto Núñez Feijoo tras la reunión semanal de su Gobierno, en Santiago, según informa Juan Capeáns. «Moita xente sentiuse manipulada», aseveró el presidente, que prometió «humildade, xestión e verdade». 

El Sergas defendió a través de un comunicado que está en plena remodelación de la atención primaria, en referencia a los seis grupos de trabajo que se convocaron después de que los jefes de servicio dimitiesen. El gerente del Sergas, Antonio Fernández-Campa, dijo a Efe que «más que un momento para manifestaciones estamos en un momento en el que procedería buscar soluciones».

 Campa reconoció que no se invitó a ninguno de los 25 jefes de servicio dimisionarios a los grupos de trabajo: «Lo normal es invitar a los jefes de servicio que siguen trabajando y siguen participando y no a los que han dicho que no quieren continuar llevando a cabo esas funciones».

Los objetivos de esos grupos, según el Sergas, es «a readaptación deste nivel asistencial para dar resposta ás novas necesidades sanitarias da sociedade do século XXI, caracterizada polo avellentamento poboacional nun contexto de accesibilidade ilimitada e ilimitable ao sistema sanitario, e pola indispoñibilidade de médicos en desemprego».

 La administración sanitaria destacó en un comunicado que en Vigo se aprobó un plan de inversiones de 285.000 euros en el mes de octubre. Según el Sergas, en la atención primaria de Vigo trabajan 505 médicos (este dato incluye los PAC) y que esta cifra ha crecido en los últimos diez años.

La portavoz del PP local, Elena Muñoz, quiso dejar constancia de su apoyo «a todos los profesionales sanitarios». Muñoz considera «evidente la existencia de un problema». Aprovechó también para criticar a Abel Caballero por su «utilización política de la sanidad pública».    (Ángel Paniagua, La Voz, 27/12/18)