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12/4/21

Tres grupos foráneos (Iberdrola, Endesa y Acciona) controlan casi la mitad de la potencia eólica en Galicia

 "Galicia se asoma a su boom eólico. La comunidad se prepara para la tramitación de un aluvión de proyectos de nuevos parques eólicos que permitirán ampliar su capacidad instalada por encima de los 3.849 megavatios con los que cerró el mes de marzo, según constatan los últimos datos publicados por el Instituto Enerxético de Galicia (Inega).

El último balance anual del sector que ha realizado la institución refleja que en los últimos 12 meses tan solo se ha finalizado la construcción de un nuevo parque eólico (el de Greenalia en Ourol), lo que mantiene prácticamente la mitad de la potencia instalada en Galicia en manos de tres grandes operadores.

 Se trata de Iberdrola, Acciona y Endesa, que controlan parques eólicos con una potencia conjunta de 1.675 megavatios. Representan el 43,5% del total de los 3.849 megavatios que se encuentran desplegados en la comunidad y se consolidan como los principales operadores de un sector eólico gallego que se prepara para dar un nuevo estirón tras casi una década de parón.

Iberdrola revalida su trono

El principal dominador del sector es Iberdrola. La compañía capitaneada por Ignacio Sánchez Galán controla un total de 626 megavatios en la comunidad a través de parques como el de Ameixeiras-Testeiros, que iguala al de de Masgalán-Campo do Coco (también de Iberdrola) y al de Monte Redondo (Naturgy) como el segundo mayor de España. Sus 49,5 megavatios de potencia tan solo son superados por los 49,6 del Parque Eólico Curuxeiras, propiedad de la gallega Norvento.

 Con sus 626 megavatios de potencia total, Iberdrola supera a Acciona, que controla un total de 540 megavatios a través de la eólica en Galicia. La compañía, que ha iniciado los trámites para sacar a bolsa su división verde (Corporación Acciona Energías Renovables) controla un total de 26 parques eólicos en Galicia y supera en el podio a Endesa.

La compañía propiedad de la italiana Enel gestiona parques eólicos con una potencia total instalada de 508 megavatios. Se trata de una cantidad inferior a los alrededor de 611 megavatios que la firma capitaneada por José Bogas proyecta poner en marcha a través de parques eólicos en As Pontes como contrapartida al cierre de la central térmica.

 Norvento, primera gallega

También maneja planes ambiciosos en la eólica gallega la otra empresa que ya ha dado carpetazo a su central térmica en la comunidad. Se trata de Naturgy, que en verano de 2020 echó el cierre definitivo a la planta de Meirama y que ahora proyecta instalar 1.110 megavatios a través de nuevos parques eólicos en Galicia. Estos se sumarían a los aerogeneradores de 437 megavatios de potencia con los que ya cuenta actualmente (según el registro del Inega) y que convierten a la compañía (la antigua Fenosa) como el quinto mayor operador de la eólica gallega.

Por encima en el ranking se sitúa Eurus. El grupo de origen japonés controla un total de 431 megavatios eólicos a través de su red de filiales en Galicia y se queda así a las puertas del podio.

 El sexto puesto en el ranking lo ocupa la portuguesa EDP, que opera parques eólicos de 253 megavatios de potencia, superando así los 222 megavatios de Norvento, la primera empresa gallega en el ranking, que ocupa un puesto que la coruñesa Greenalia intentará igualar en los próximos años. La empresa ya opera 22,5 megavatios, construye tres parques eólicos de 28 megavatios y espera poner en marcha otros 270 megavatios en los próximos años."                      (Javier G. Casco, Economía Digital de Galicia, 07/04/21)

8/3/21

Alertan do “desembarco” na Galiza de “especuladores” para se facer con terras para eólicos “sen ter sequera proxecto”

 "O Observatorio Eólico de Galiza (OEGA) denuncia que nos últimos meses está a constatar a chegada “de intermediarios buscadores de rendas que, sen teren proxecto eólico, pretenden asinar contratos con condicións inaceptábeis” para as comunidades rurais:” prezos tan baixos que se poden cualificar de ridículos; dereitos exclusivos sobre todas as terras do propietario, e non só sobre as que conforman o parque eólico; períodos de carencia que chegan aos 10 anos, etc”.

Como exemplo deste tipo de situacións o Observatorio sinala unha proposta en Verea e Celanova para un pagamento de 1.000 euros/MW; e outra proposta na Rúa e Quiroga de servidumes con pagamento unha única vez.

“Xunto a esas posicións moi especulativas encóntranse outras que obedecen a unha maior responsabilidade social por parte das empresas. Na actualidade as mellores ofertas sitúan o pagamento medio arredor dos 3.600-3.800 euros por MW instalado, moi lonxe das cifras irrisorias ofrecidas polos novos intermediarios detectados nos espazos rurais de Galiza”.

OEGA lembra as recomendacións: non ter presa para asinar o acordo; buscar toda a información para entender o tipo de negocio que queren desenvolver na localidade; tentar establecer alianzas con outros propietarios, co concello e con organizacións profesionais e sociais; negociar conxuntamente con todos os propietarios afectados.

O Observatorio Eólico indica que é defensor dos contratos de arrendamento ou contratos de dereito de superficie, fronte á expropiación ou á compravenda, para vincular as terras eólicas cos parques eólicos. “A experiencia indícanos que o alugueiro rende maiores beneficios para as comunidades rurais. Pero ollo, hai que ler a letra pequena e sobre todo tratar de adoitar estratexias colectivas para buscar as mellores condicións”.                          (Nós, 04/03/21)

24/10/17

Que Feijóo pague de su bolsillo 3 millones de euros para hacer frente a las indemnizaciones ordenadas por la justicia por la anulación del concurso eólico del bipartito

"El fiasco de la política de Alberto Núñez Feijóo con respecto a la energía eólica va a costarles a los gallegos, de momento, tres millones de euros. Esa es la cantidad que figura en la modificación presupuestaria aprobada por la Xunta el pasado verano para hacer frente a las indemnizaciones ordenadas por la justicia por la anulación del concurso eólico aprobado por el Gobierno anterior, que coaligaba al PSOE y al BNG. 

La oposición quiere que el presidente lo pague de su bolsillo, pero en la Xunta y en el PP nadie apuesta por esa posibilidad. Y no parece muy probable que Feijóo se avenga a asumir esas indemnizaciones con cargo a su patrimonio personal.

Fue una de sus primeras medidas, adoptada apenas cuatro meses después de acceder a la presidencia de la Xunta, adoptada en pleno mes de agosto. Lo había prometido durante la campaña electoral: anularía el concurso eólico del bipartito, que había adjudicado a cerca de una treintena de compañías la explotación de parques con una potencia prevista de más de 2.300 megavatios, es decir casi lo mismo que hasta entonces se producía en la comunidad.

 Las condiciones de aquel proyecto preveían un 14% de participación pública en los beneficios de las empresas, que además estaban obligadas a invertir en la ejecución de planes industriales en las comarcas donde se iban a instalar los molinos.

El trámite del concurso dividió al bipartito, que presidía el socialista Emilio Pérez Touriño, y fue objeto de una sonada lucha de intereses económicos, políticos y mediáticos. El vicepresidente de la Xunta, el nacionalista Anxo Quintana, llegó a denunciar posteriormente que había recibido presiones y amenazas varias, entre ellas del editor de La Voz de Galicia, el periódico más leído en la comunidad, para que modificara los criterios del concurso.

 “Un enfermero de Allariz [la profesión de Quintana antes de dedicarse a la política] no puede venir a cambiar el mapa económico de Galicia. Atente a las consecuencias”, dice que le dijo. Quintana asegura que rechazó las presiones y siguió adelante. Pero lo cierto es que desde entonces el diario se posicionó abiertamente a favor de Feijóo, que ganó sus primeras elecciones por un escaño de diferencia sobre la suma de los de PSOE y BNG.

Cuando accedió a la Xunta, el nuevo presidente anuló el concurso alegando que adolecía de “tachas graves de legalidad” y, por la participación del sector público en la producción energética, violaba los principios de libre empresa recogidos en la Constitución. Los jueces, sin embargo, no opinaron lo mismo. El Tribunal Superior de Xustiza de Galicia (TSXG), primero, y el Tribunal Supremo, después, declararon ilegal la anulación del concurso del bipartito. 

El Gobierno del PP volvió a repartir megavatios sustituyendo la participación pública en el proyecto por un “canon ambiental” que, aseguró, recaudaría 600 millones de euros al año. Pero e el TSXG lo declaró ilegal en el 2016 y abrió las puertas a la oleada de reclamaciones que la Xunta debe afrontar ahora.
 
Alberto Núñez Feijóo. Archivo EFE/Xoan Rey

“Feijóo tumbó el concurso del bipartito por sectarismo ideológico”, subraya Noa Presas, diputada del BNG., quien denuncia además los efectos que ha tenido sobre la economía y el empleo de Galicia la paralización del desarrollo de su potencial eólico: en cinco años apenas se han creado 1.800 de los 12.000 nuevos puestos de trabajo previstos en el sector; Galicia ha caído en pocos años a la cuarta posición nacional en producción de energía eólica cuando en el 2009 ocupaba la segunda a muy poca distancia de Castilla y León; y las empresas han suspendido la mayoría de sus proyectos tras la decisión del PP de eliminar las ayudas a las renovables en todo el Estado y, también, por la enorme inseguridad jurídica en la que se mueven tras la anulación del concurso del 2009.

Todo eso sin contar los perjuicios para el contribuyente, porque las sentencias judiciales emitidas hasta ahora contemplan indemnizaciones por más de 1,8 millones de euros: 843.000 euros para Ventauria Enerxía Rural; 551.000 para EDP Renovables; 308.000 para Viraventos Energy; 113.000 para Andavia Renovables; 22.000 para Iniciativas Estratéxicas Galegas... 

A esas cantidades hay que sumarles otros 300.000 euros por intereses de mora, dado que la Xunta desatendió las reclamaciones por la vía administrativa y recurrió las sentencias de primera instancia en su contra. Y como que existen procesos todavía en marcha, hay que prever más pagos. En total, la modificación presupuestaria aprobada en julio pasado por la Consellería de Facenda asciende a 2.949.935, 36 euros. “Es una estafa para la ciudadanía”, abunda Noa Presas.

Feijóo, en cambio, considera “lógico” pagar esas indemnizaciones. E incluso insinúa que los casos judiciales los ha ganado su Gobierno, bien porque algunas empresas han renunciado a reclamar como lucro cesante el dinero que nunca llegaron a ganar, bien porque los tribunales han rechazado indemnizarlas con cuantías que en algunos casos superan los cincuenta millones.

 “No se las indemniza por dejar sin efecto el concurso eólico del bipartito, sino que se financian los costes en los que incurrieron para presentarse", defiende el presidente gallego. "De momento, todas las sentencias definitivas determinan que actuamos de acuerdo con la ley y que la anulación fue correcta", añade.

La oposición no piensa lo mismo. Tanto Luis Villares, de En Marea, como Ana Pontón, del BNG, han exigido a Feijóo que abone ese dinero de su bolsillo, aprovechando la decisión del Tribunal de Cuentas de imponer fianzas millonarias a varios altos cargos de la Generalitat catalana por los gastos derivados de la consulta del 9 de noviembre del 2014.

 “Los errores en política hay que pagarlos”, afirma Villares, cuya formación considera que la actuación de la Xunta rayó la prevaricación. Pontón opina de manera similar: Feijóo tomó “decisiones absolutamente arbitrarias, sectarias y que rozan la ilegalidad”.

Mientras tanto, Galicia contempla como uno de los sectores en los que había centrado buena parte de las potencialidades de su desarrollo industrial se mantiene paralizado, creando apenas un 25% del empleo previsto y con las empresas recibiendo dinero por no producir. 

En la comunidad hay hoy más de sesenta proyectos de parques eólicos aprobados que no se ponen en marcha por la falta de incentivos económicos y por la inseguridad jurídica que sufren las empresas. Si empezaran a funcionar, sumarían más de mil megavatios de potencia añadida, es decir, que elevarían en un 30% la capacidad eólica de Galicia y la volverían a situar en la posición que tenía en el 2009."             (Público, 05/10/17)

14/9/17

A Xunta asume a desfeita eólica, evita recorrer e paga tres millóns por anular o concurso do bipartito. Pero Galicia perdeu máis do 80% do emprego no eólico en tan só unha década

"Xa ninguén oculta que a anulación do concurso eólico do goberno bipartito foi unha desfeita. O propio sector aludiu en incontables ocasións á paralización, perda económica e laboral, inseguridade xurídica e enguedello xudicial que provocaba a derrogación daquela poxa.

 Foron moitas as empresas beneficiarias que reclamaron indemnizacións e o TSXG ditaminou hai case dous anos que tiñan dereito a facelo logo de anularse aquela repartición de megavatios. Cobrarían polos gastos de tramitación e deseño daqueles parques que nunca se confirmaron, aínda que non o lucro cesante. E foron gañando xuízos ata sumar millóns de euros en compensacións por parte da Xunta. 

Agora, o Goberno galego -que anunciara recursos ao Supremo ante o ronsel de sentenzas en contra- acata os ditames, asume que a batalla xudicial sería longa e ben seguro perdida e opta por non enlamar as relacións coas compañías que optan aos novos parques que se instalarán tras a poxa de renovables do Executivo central. 

Así, a Consellería de Economía, Emprego e Industria -tal e como adiantou Faro de Vigo- evita recorrer ao alto tribunal e vén de autorizar unha transferencia de crédito da partida de imprevistos e funcións sen clasificar a gastos xurídico-contenciosos por case 3 millóns de euros. Faino para "atender o cumprimento de diversas sentenzas xudiciais en materias correspondentes a parques eólicos". 

A modificación orzamentaria aceptada por Facenda, incluída nas do mes de xullo pero publicadas de novo neste mes tras unha corrección de erros, supón unha transferencia de crédito de, concretamente, 2.949.935,36 euros. Tal e como se aclara no expediente, supón o "acatamento" en data do pasado 7 de xullo de cinco sentenzas, tres delas do pasado 2016 e dúas deste mesmo 2017, a última contraria á Xunta do 29 de marzo.

A factura, polo de agora, suma os máis de 688.000 euros en indemnización para EDP Renováveis ditaminada polo Tribunal Superior de Xustiza de Galicia (TSXG), así como os 930.000 euros que a Administración deberá pagar a Ventauria Enerxía Rural, os 376.000 euros a Viraventos, os 141.000 a Andavia Renovables e os 27.000 para Iniciativas Estratéxicas Galegas. A imposición por parte do alto tribunal do abono dos xuros legais desde a data da reclamación en vía administrativa por parte das compañás incrementou aínda máis o pagamento inicial. 

Ademais, quedan pendentes aínda os máis de 222.000 euros de indemnización ditaminados polo TSXG para Cupa Renovables, na que foi a primeira das sentenzas favorables a unha das empresas eólicas afectadas. 

Foi naquela primeira sentenza de 2015, que ditaminaba a indemnización a esta compañía, cando o Superior galego recoñecía o dereito a indemnización dos parques eólicos e advertía do "dano evidente" que a anulación do concurso do bipartito, así como a responsabilidade da Xunta fronte ás empresas polos gastos que lles supuxeran o proceso.

 Logo, no ditame que estimou parcialmente o recurso de EDP, o TSXG insistía no "evidente dano á entidade demandante que ha de atribuírse á Administración, quen truncou o proceso de adxudicación acordando a desistencia" dos procedementos eólicos en tramitación. No ditame a favor de Ventauria, declara a responsabilidade patrimonial da Xunta polos "danos e prexuízos" á compañía, que veu "frustrada de forma sobrevinda a posibilidade de desenvolver as instalacións".

Galicia perdeu máis do 80% do emprego no sector en dez anos

O concurso eólico desenvolvido polo goberno bipartito foi un dos principais cabalos sobre o que subiu o PP na campaña autonómica de 2009. En medio dun enorme ruído mediático, os conservadores empregaron aquela poxa como principal diana para atacar o Goberno galego e buscar o enfrontamento entre os dous partidos que o conformaban. 

Malia as advertencias sobre a inseguridade xurídica que suporía a anulación, a posibilidade de demandas e indemnizacións millonarias e a perda de millóns de euros en investimentos e do liderado no sector, Feijóo seguiu adiante. En dez anos, perdeuse máis do 80% do emprego no eólico e Galicia perdeu o liderado nos muíños de vento. 

Así, e logo de anos perdidos no eólico, a polémica anulación do concurso do bipartito foi declarada ilegal polo TSXG nunha sentenza ratificada logo polo Supremo. Pouco antes, o mesmo alto tribunal galego acordara legal o procedemento de regulación do sector levada a cabo polo Executivo que presidía Pérez Touriño, mentres que o novo concurso posto en marcha polo Goberno de Núñez Feijóo fora tombado tamén polo Superior galego en febreiro de 2016.

No balbordo xudicial que supuxo a polémica anulación, o Supremo avalou en abril de 2016 a anulación do concurso eólico do bipartito, en aparente contradición co ditaminado tan só un ano antes polo mesmo tribunal. Daquela, só se pronunciara sobre a decisión de agosto de 2009 de anular as adxudicacións dos megavatios, mentres que nesta última ocasión decidira sobre a anulación final do concurso, adoptada tres meses despois.

Sexa como for, e nove anos despois daquelas polémicas decisións do Executivo de Feijóo aos poucos días de chegar a San Caetano, o sector continúa estancado, a Xunta enlamado en batallas xudiciais e pagamentos de indemnizacións e outros territorios collendo a dianteira nun ámbito no que Galicia era potencia."                   (Praza  Pública, 12/09/17)

6/5/14

Núñez Feijóo abandona al sector eólico gallego

"El presidente gallego, Alberto Núñez Feijóo, ha abandonado a su suerte al sector eólico de su comunidad autónoma, el más afectado de toda España por el nuevo recorte en la retribución que ha puesto en marcha el Gobierno.

Varios directivos del sector consultados por Vozpópuli así lo afirman: "Feijóo ha sido muy tibio en la defensa del eólico gallego. Estamos pidiendo a la Xunta que presente un recurso de inconstitucionalidad contra la Ley Eléctrica como han hecho o van a hacer otras comunidades también gobernadas por el PP como Extremadura o Murcia o como acaba de hacer Cataluña, porque nosotros no podemos recurrirlo por tener rango de Ley. Pero Feijóo están haciendo caso omiso a nuestra petición", señala uno de ellos.

El sector eólico de esta CCAA se queja de una cierta discriminación por parte del presidente frente a los grandes esfuerzos realizados en apoyo del naval. Feijóo tuvo que emplearse a fondo en 2013 para tratar de salvar los contratos comprometidos por la mexicana Pemex con los astilleros gallegos para la construcción de varios barcos y plataformas. (...)

El sector eólico gallego fue pionero en España. Los parques más antiguos están en esta CCAA, de forma que el 70% de todos ellos se pusieron en marcha antes del 1 de enero de 2005, fecha a partir de la cual estas instalaciones se quedan sin prima renovable, según la propuesta de Orden Ministerial diseñada por Industria.

"Va a haber parques que tendrán que cerrar y otros que tendrán que parar. Pese a ser antiguos no están amortizados y con el nuevo sistema no podrán ni cubrir sus costes de financiación", añaden fuentes del sector eólico gallego. (...)

"Feijóo ha hecho bandera de la salvación del naval gallego y de los 300 millones que se gastará Pemex en los barcos hoteles, pero el sector eólico, en la época de su desarrollo, invertía 600 millones de euros anuales.

 El 85% de todo el equipamiento de esta industria se fabricaba en Galicia y ahora la Xunta no parece tener entre sus prioridades tratar de influir en Madrid para que Industria no perpetre finalmente el recorte anunciado", se queja un fuente. (...)"               (Baltasar Montaño,  Vox Populi, 17/03/2014)

31/3/09

"Os parques eólicos espoliaron o rural galego e deixaron contados beneficios"

"Un estudo demostra que os propietarios dos montes galegos só reciben unha media do 1,2% da facturación que xera esta enerxía.

Que a facturación das empresas que explotan os parques eólicos galegos supera en moito o pagado aos propietarios dos montes era un segredo a voces. Porén, agora un estudo científico cifra esas plusvalías, que deparan uns beneficios moi rentábeis para as compañías eólicas. Os investigadores do Grupo de Economía Ecolóxica e Agroecolóxica de Universidade de Vigo están a traballar nun informe sobre o impacto socioeconómico da enerxía eólica en Galiza, que revela a desigual redistribución da renda.

Os datos son contundentes: en 2006, os 130 parques eólicos que hai en funcionamento facturaron un total de 650 millóns de euros. Sen embargo, tan só o 1,2% desta cantidade tivo como destino o propio mundo rural. Así o asegura Xavier Simón, profesor responsábel da investigación: "a maneira en que se desenvolveu a enerxía eólica en Galiza foi socialmente inxusta e contribuíu á deterioración de algúns espazos de alto valor ecolóxico". Tal foi así, que Simón asegura que todo o proceso se converteu "nunha espoliación dun mundo rural que xa estaba en decadencia".

Propietarios enganados
Na actualidade non existen fontes documentais sobre como se ocuparon os espazos nos que se situaron as torres eólicas, polo que o único xeito de coñecer esta información é achegarse aos parques eólicos un por un. Iso foi o que fixo este grupo de investigación: realizaron 70 visitas por toda Galiza para coñecer as condicións económicas e sociais estabelecidas entre os produtores de enerxía eólica e os propietarios da terra. "Temos que agradecer a colaboración das Comunidades de Montes", di Simón, "atopamos con xente moi disposta a axudarnos e que nos aseguran que é a primeira vez que alguén se interesa en coñecer como foi o proceso".

Destas visitas, o estudo conclúe que "no 95% dos casos as empresas enganaron aos donos dos terreos: sorpréndense cando lles dicimos que os propietarios daquel parque facturaron por exemplo dez millóns de euros mentres a eles lles están a pagar 150 mil". Segundo nos explica Xavier Simón, na meirande parte dos casos, as empresas do sector empregaron a ameaza da expropiación para ocupar o territorio: "a xente atopouse desamparada, a cada zona acudía unha soa empresa, polo que non había competencia nin capacidade de negociación algunha".

O proceso viuse agravado por outros factores, tales como a especulación dos megavatios: "algúns empresarios fixéronse titulares simplemente para volver a vender sen ter investido nada, algo que a Xunta debera ter limitado, mais non o fixo". Así, Simón considera que "tanto os sindicatos, coma os partidos políticos, coma as organizacións profesionais, e mesmo as organizacións ecoloxistas, non estiveron a altura das circunstancias para frear o impacto negativo que tiña este tipo de acordos en termos de renda". (Vieiros, 31/03/2009)