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1/5/24

La cola del cáncer en el hospital de Santiago: “¿Quién puede pagar un TAC y una revisión en la privada cada cinco meses?”... El número de personas a las que el hospital de Santiago no está sometiendo a las revisiones oncológicas prescritas se desconoce. La gerencia del centro dependiente del Servizo Galego de Saúde (Sergas) no lo revela. Un grupo de 15 afectadas, todas mujeres, han decidido movilizarse... “La plantilla no puede ser la de hace 10 años”... EL PAÍS ha hablado con afectadas que están con medicación hormonal. Mirian, de 39 años, toma este tipo de fármacos... tenía que tener una revisión en octubre... la cita no llegó hasta el pasado febrero y solo después de que su ginecóloga, indignada, levantase el teléfono y llamase al servicio de oncología del CHUS. Surtió efecto... su angustia continúa ante la incertidumbre de si llegará a tiempo la siguiente cita, la de mayo

 "A Milagros G. F. le detectaron cáncer de colon en 2022 por un cribado de la sanidad pública. Llegó la quimio, la operación y luego más quimio. Esta gallega de 59 años arrancó 2023 sin el tumor en su cuerpo, pero su oncóloga del Complexo Hospitalario Universitario de Santiago (CHUS) le advirtió de que había que estar alerta: cada cinco meses, TAC y revisión. No ha sido así. Desde que acabó el tratamiento hace casi año y medio, su médica solo la ha visto una vez. Le tocaba en febrero, pero aún no le han dado cita. Confiesa sentir pánico a que el cáncer “vuelva a salir y, como es muy agresivo, ya no tenga solución”. Su hermano acaba de morir por la misma enfermedad. Ella es solo una de las afectadas por el atasco de las revisiones en el servicio de oncología de este hospital público, un problema que se arrastra desde hace dos años y que está amargando la vida a las pacientes y supervivientes al cáncer del área sanitaria de Compostela. “¿Quién puede pagar un TAC y una revisión en la privada cada cinco meses? Eso no hay bolsillo que lo resista”, protesta Milagros.

El número de personas a las que el hospital de Santiago no está sometiendo a las revisiones oncológicas prescritas se desconoce. La gerencia del centro dependiente del Servizo Galego de Saúde (Sergas) no lo revela. Un grupo de 15 afectadas, todas mujeres, han decidido movilizarse. Han unido fuerzas a través de la Asociación de Pacientes e Usuarios do CHUS y, además de varias reclamaciones particulares, han presentado una queja colectiva ante la Valedora do Pobo (equivalente gallego al Defensor del Pueblo). El portavoz de esta entidad, Fernando Abraldes, denuncia la “absoluta vulnerabilidad” de las pacientes, víctimas de un incumplimiento de sus derechos sanitarios que tienen además para ellas un “precio psicológico”. La causa, sostiene, es un “problema estructural” de insuficiencia de plantilla. “Se están vulnerando protocolos clínicos” y la cola del cáncer en la capital de Galicia es ya “un problema de naturaleza legal serio”, alerta. Abraldes exige al hospital que “redimensione” el servicio de oncología y lo adapte a la demanda creciente: “La plantilla no puede ser la de hace 10 años”.

La gerencia del hospital defiende la “excelente calidad asistencial” del área de oncología y asegura que cuenta con “unos tiempos de diagnóstico y tratamiento a la altura de los servicios más prestigiosos de España”. Reduce los retrasos en las consultas a una incidencia puntual de los “últimos meses” y los atribuye a la “imposibilidad” de cubrir las “ausencias” de los oncólogos porque “no hay” médicos con esta especialidad en las listas de contratación. Sus responsables han impulsado un plan de peonadas (horas extra) para intentar recortar las esperas fijando citas por las tardes. Sostienen que esta medida iniciada a principios de abril “está permitiendo un incremento importante de la actividad diaria”. Tanto la asociación de usuarios del centro como las afectadas consultadas por este periódico creen, sin embargo, que el remedio no será suficiente debido a la demanda creciente y la magnitud del atasco. La crisis ha estallado justo cuando acaba de tomar posesión un nuevo conselleiro de Sanidade, Antonio Gómez Caamaño, que procede precisamente del Área de Oncología de este hospital, donde era jefe del Servicio de Oncología Radioterápica.

La gerencia sostiene que las demoras no afectan a ningún paciente en tratamiento, pero EL PAÍS ha hablado con afectadas que están con medicación hormonal. Mirian, de 39 años, toma este tipo de fármacos desde junio de 2023 después de un cáncer de mama de origen genético y una doble mastectomía. Esa terapia, que tiene efectos secundarios y precisa ajustes, tenía que haber sido revisada en octubre. Para ello, en septiembre se hizo una analítica y una densitometría ósea. Pero la cita no llegó hasta el pasado febrero y solo después de que su ginecóloga, indignada, levantase el teléfono y llamase al servicio de oncología del CHUS. Aquel día la doctora advirtió a su interlocutor de que su paciente tenía pendiente una consulta “muy importante” y que no la dejaría marchar de su despacho sin una cita. Surtió efecto. Con todo, Mirian duda de que su revisión de febrero se haya hecho en condiciones porque las pruebas estaban desactualizadas. Y su angustia continúa ante la incertidumbre de si llegará a tiempo la siguiente cita, la de mayo: “Es un sinvivir. Tengo un camino muy largo por delante y, aún encima, estos retrasos con las citas lo alargan y dificultan más”.

En estas colas del cáncer, hay un tormento que a Milagros G. F. le afecta especialmente. “Lo que más me enloquece es que tengamos que dar la cara continuamente para reclamar un derecho”, lamenta. Ella se plantó un día en la gerencia el hospital y abordó a Eloína Núñez, su máxima responsable desde 2017 y prima del líder del PP, Alberto Núñez Feijóo. Le transmitió lo que estaba sufriendo por los retrasos de las revisiones oncológicas: “Me lo negó con todo su papo. Me dijo que no era verdad que hubiera retrasos, que no podía ser, que le diera mi nombre y que no me preocupase. ‘¿Cómo me lo puedes negar si lo estoy sufriendo yo?’, le respondí”. De las reclamaciones presentadas ante el Sergas, las afectadas han recibido respuestas mecánicas de corta y pega. También “falta de humanidad” y transparencia. En la última contestación que le llegó a Milagros hace solo unos días, la Administración sanitaria se permitía incluso sacar pecho: “Seguimos trabajando diligentemente para abordar esta situación”.

Después de superar un cáncer de útero y ovarios hace cuatro años, Ana Freire ha pasado ocho meses sin ningún tipo de control por parte de su oncóloga, todo pese a su propensión genética a esta enfermedad. Se operó en 2020 y en lo peor de la pandemia tuvo sus revisiones sin problema cada tres meses, con analítica y colonoscopia incluidas. Todo empezó a fallar en 2022, cuenta. Estuvo entre octubre de aquel año y junio de 2023, esperando por su consulta trimestral y, de nuevo, desde esa última fecha hasta hace solo unos días. Le llegó la cita y acudió con un TAC que le realizaron en octubre (y del que no sabía resultados) y sin la correspondiente colonoscopia. Por esta última prueba lleva esperando 10 meses. “Para octubre, Ana”, le dijo su oncóloga el pasado 17 de abril sobre su próxima revisión. “¿De qué año?”, contestó ella."                 (Sonia Vizoso, El País, 01/05/24)

18/2/24

La mortalidad ha crecido en Galicia y lo ha hecho porque falla el sistema sanitario... La media de espera desde el momento en que una persona siente que está enferma hasta que, por ejemplo, es sometida a una cirugía que resuelve su situación, está en torno a los 216 días. A veces, las esperas se demoran un año

 "El documental "DEP", que difunde la plataforma SOS Sanidade de Galicia, abre con un dato definitivo para entender qué se dirime en las elecciones del próximo día 18: la mortalidad ha crecido en Galicia y, si lo ha hecho, es porque hay un fallo en el sistema sanitario. La media de espera desde el momento en que una persona siente que está enferma hasta que, por ejemplo, es sometida a una cirugía que resuelve su situación, está en torno a los 216 días. A veces, las esperas se demoran un año e incluso en ocasiones dos, con lo que afectaciones que no revestían inicialmente gravedad, acaban complicándose, generando sufrimiento y disminuyendo la calidad de vida de los pacientes, incrementando los costes sanitarios y sociales del tratamiento e incluso cronificando la situación y evitando a la larga una cura.

Hoy por hoy Galicia destina a la atención primaria, la puerta de entrada del sistema sanitario y la que debería ser en todas las autonomías la joya de la corona, algo menos de la mitad de lo que recomienda la Organización Mundial de la Salud: un 11.6% del gasto total en Sanidad. Por supuesto, Madrid destina aún menos porcentaje: un 10.73%.

En Madrid y Galicia los gobiernos del Partido Popular se han empleado con insistencia en el desmantelamiento de la sanidad pública y, si el lunes no cambian las tornas en Galicia y, llegado el momento, Madrid no experimenta algo así como un despertar de la pesadilla ayusista, están cerca de completar el plan.

Las siglas "Dep" del documental que menciono, precisamente, hacen referencia a "Destruir É o Plan". Y vaya que lo es y vaya que están camino de darle cumplimiento. (...)"          (Noelia Adánez, Publico , 15/02/24)

15/11/23

La Xunta de Galicia falsea las listas de espera de la sanidad a pocos meses de las autonómicas

 "La Xunta de Galicia ha empezado a ejecutar un plan para reducir artificialmente las listas de espera quirúrgicas en la sanidad pública extrayendo de las mismas a los pacientes que rechacen ser operados en hospitales situados en áreas sanitarias distintas a las que les corresponden.

Así lo han asegurado a Público fuentes médicas del Servizo Galego de Saúde (Sergas), que advierten de que los enfermos que acepten la oferta para ser intervenidos en otros centros deberán asumir los gastos de transporte suyos y de sus acompañantes, a riesgo de quedar excluidos de las listas y de ver incrementado así, si rechazan la propuesta, el tiempo de espera para ser intervenidos.

La Xunta no ha querido confirmar ni desmentir la información, ni tampoco valorar el hecho de que el plan para suprimir a esos pacientes de las listas de espera por las que se miden los tiempos máximos legales de demora y las garantías frente a su incumplimiento se esté aplicando a pocos meses de las elecciones autonómicas. Éstas estaban previstas para julio del 2024 aunque es probable que se adelanten al próximo mes de marzo.

Según ha podido saber Público, el director y la subdirectora de Asistencia Sanitaria del Sergas están celebrando reuniones con los jefes de servicio de los departamentos quirúrgicos de todos los hospitales públicos de la comunidad para informarles del nuevo modelo de “lista de espera única”, del que las fuentes oficiales del Sergas aseguran que se ajusta a la legalidad autonómica y estatal.

Galicia cuenta en la actualidad con siete áreas sanitarias en torno a sus mayores ciudades -Vigo, A Coruña, Ourense, Santiago, Lugo, Pontevedra y Ferrol-, con 14 hospitales de referencia adscritos a ellas y que cubren otras tantas zonas geográficas.

46.000 personas esperando una intervención

Según las últimas listas publicadas por el Sergas, en Galicia hay más de 46.000 personas esperando una intervención quirúrgica. La media de demora son 74,8 días, aunque en casi una treintena de servicios se superan ya los tres meses. A ellos se suman otros 215.000 enfermos que esperan una media de 66 días por una consulta de un especialista, y otros 91.000 que deben aguardar una media de 91,3 días por una prueba diagnóstica.

Las anteriores son las listas de lo que el Sergas califica como “pacientes en espera estructural”, definidos a su vez como aquéllos “que en un momento dado están en situación de ser atendidos y su espera es atribuible a la organización de los recursos disponibles”.

Frente a éstas están las listas de pacientes en espera no estructural, definidos como aquellos cuya intervención se aplaza por razones no atribuibles al sistema, como por motivos clínicos, por decisión justificada del propio enfermo o, también. porque éste ha rechazado ser derivado a centros privados.

Ahora, el Sergas entenderá que un enfermo no está en espera estructural, y que por lo tanto su demora no está sujeta a las garantías legales de ésta, cuando no acepte ser operado a otras zonas distintas a aquella en la que reside.

Gastos de transporte y estancia

Así, un paciente de Lugo al que se le ofrezca operarse en Vigo deberá elegir entre arriesgarse a ver demorada su intervención en su centro de referencia o asumir por su cuenta los 380 kilómetros de viaje de ida y vuelta al otro hospital -por el trayecto más corto por carretera son más de dos horas de coche y 21,40 euros de peaje de autopista, eso sin contar con los costes de estancia que deban asumir sus acompañantes-.

En el caso de un enfermo de Verín (Ourense) que acepte ser operado en Ferrol serían 520 kilómetros ida y vuelta, cinco horas y veinte minutos de coche y 32,70 euros de peajes. Si fuera un paciente de Pontevedra intervenido en A Coruña, serían tres horas, 370 kilómetros y 27,70 euros respectivamente.

El Sergas hace públicas las listas de espera estructurales, pero no las no estructurales. Según la oposición, los sindicatos médicos y las asociaciones de pacientes y usuarias, eso permite a la Administración sanitaria ocultar la situación real de la sanidad pública mediante datos falseados a propósito para simular una buena gestión.

Público ha preguntado a la Xunta por esto extremos, pero el Sergas se ha limitado a responder que cumple con la normativa autonómica, a su vez «alineada» con la legalidad estatal."             (Juan Oliver, Público, 14/11/23)

23/3/23

Peluches a las calles de A Mariña porque los niños tardan semanas en poder ir al pediatra... En Viveiro faltan dos pediatras y las citas disponibles para la atención médica de los más pequeños se dan con retrasos de meses

"La comarca lucense da Mariña es uno de tantos lugares de Galicia que vive con preocupación la crisis de la Atención Primaria en la comunidad. Falta de médicos y profesional sanitario, falta de medios para atender una demanda creciente cuando todavía no se ha alcanzado el pico de la gripe, con la pandemia todavía asomando aunque con menos virulencia... En este caldo de cultivo, la Plataforma Sanitaria da Mariña se ha puesto manos a la obra para reclamar una mejor asistencia y en defensa de la sanidad pública.

Este domingo 20 de noviembre a las 12 horas, ante el centro de salud de Viveiro, la organización llama a los vecinos a concentrarse para denunciar la preocupante falta de pediatras. Los niños, acompañados de sus padres, serán los protagonistas de la jornada, acompañados de muñecos o peluches que lucirán baberos con mensajes reivindicativos para llamar la atención sobre la carencia de estos profesionales sanitarios.

SIN CITA CON EL PEDIATRA HASTA DICIEMBRE

"Depositaremos los muñecos con los baberos puestos delante del centro sanitario", avanzan desde la Plataforma. Viveiro es el mejor ejemplo de esta situación que azota al conjunto de la comarca lucense, con dos plazas de pediatría libres en estos momentos en el centro de salud viveirense. Los niños y niñas de la localidad, si solicitan ahora una cita para pediatría, recibirán atención a partir de diciembre, momento en el que hay fechas disponibles. Hasta entonces, los más pequeños tendrán que ser atendidos en urgencias.

"La situación es y se encuentra promovida por el descuido continuado del SERGAS y la Xunta durante 13 años al no poner los medios para solucionarlo de forma deliberada y formando parte de una estrategia destructora de la sanidad pública dirigida a la privatización de la sanidad", reprocha Montse Porteiro, coordinadora la organización. "                  (Rodrigo Brión, GaliciaPress, 19/11/22)

15/3/23

Epilépticos denuncian que no se les ajusta la medicación y el SERGAS niega retrasos generalizados

 "La Unión Galega de Epilepsia asegura que hay enfermos que llevan tres meses esperando una cita para ajustar el tratamiento y que mientras tanto soportan problemas como crisis más frecuentes. Sanidade rebate, en respuesta a Galiciapress, que no hay constancia de un problema global y promete abordar la denuncia con el colectivo.

 Pacientes de epilepsia que necesitan una cita para la imprescindible revisión del efecto de un nuevo tratamiento y que llevan esperando por una llamada del SERGAS desde junio del año pasado. Personas que, como consecuencia, padecen somnolencia, apatía, faltas de coordinación y crisis epilépticas más frecuentes. Este es el panorama que describe UGADE, la Unión Galega de Epilepsia, ante los "retrasos y faltas de citas" en todas las áreas sanitarias de Galicia y especialmente, aseguran, ante la sorpresa del SERGAS, en la Unidade de Epilepsia, el Servicio de Neuroloxía do CHUS de Santiago.

 CONTESTACIÓN DESDE SANIDADE

Galiciapress contactó con la Xunta para publicar su versión. Desde la Xerencia del Área Sanitaria Santiago O Barbanza,  se ha recibido con sorpresa la queja de UGADE por varios motivos. El principal es que no hay constancia, dicen, de un problema generalizado de atrasos en las citas para pacientes con epilepsia.

 Fuentes oficiales del SERGAS lo afirman tras contrastar la situación con el Servizo de Neuroloxía, matizando que la inexistencia de un problema general no quita de pudiese haber algún caso particular en el que haya habido algún error.  

 La Xerencia también se muestra sorprendida por la afirmación de UGADE de que presentó una "queja formal", pero que seis meses después no ha recibido respuesta. Tras conocer la protesta por los medios de comunicación, la Administración alega que ha revisado sus archivos y que no costa queja formal alguna. 

 En todo caso, el SERGAS asegura que contactará en breve con UGADE para tratar de aclarar lo sucedido e intentar subsanar los problemas que pueda haber.

 Problemas que los usuarios dicen son generalizados y de calado, dada la naturaleza de esta enfermedad. "Tenemos conocimiento de que pacientes sujetos a cambios de medicación no tienen acceso [a una cita con el neurólogo] hasta tres meses después, sin fecha, para poder ajustar el tratamiento", inciden. 

 Son personas a las que se les cambió el tratamiento en julio, salen de la consulta con la indicación de que se les llamará para una cita en noviembre y aún hoy, a finales de febrero, no han recibido la ansiada llamada del SERGAS; según la versión de la Asociación.

 EL CONTROL DE LA MEDICACIÓN ES VITAL PARA ESTAS PERSONAS

Hay que tener en cuenta que el seguimiento del efecto de la nueva medicación en un paciente de epilepsia es de gran importancia, ya que permite evaluar si la medicación está siendo efectiva en el control de las crisis epilépticas y ajustar la dosis o cambiar el tratamiento en caso de ser necesario.

 Algunos pacientes pueden requerir de varias medicaciones diferentes antes de encontrar la adecuada, por lo que el seguimiento cuidadoso del efecto de la medicación es fundamental para asegurar que se está utilizando la terapia más efectiva posible. 

 Además, algunos medicamentos pueden tener efectos secundarios que pueden ser perjudiciales para el paciente, y el seguimiento regular puede ayudar a identificar estos efectos secundarios y permitir que se tomen medidas para minimizarlos.

 La epilepsia es una enfermedad crónica que requiere tratamiento a largo plazo, y el seguimiento regular del efecto de la medicación puede ayudar a identificar cualquier cambio en la frecuencia o la gravedad de las crisis, lo que puede requerir un ajuste en el tratamiento.

 El seguimiento de la medicación de la epilepsia debe realizarse regularmente, generalmente cada 3-6 meses después de iniciar el tratamiento o después de realizar un cambio en la dosis o en la medicación. Sin embargo, la frecuencia del seguimiento puede variar según la respuesta individual del paciente a la medicación, la frecuencia y la gravedad de las crisis, y la presencia de efectos secundarios.

 En algunos casos, los pacientes pueden requerir un seguimiento más frecuente, por ejemplo, si tienen una epilepsia de difícil control o están tomando múltiples medicamentos. También puede ser necesario realizar pruebas adicionales, como EEG o escáneres cerebrales, para evaluar la eficacia del tratamiento o detectar posibles problemas."                ( , GaliciaPress, 1 de marzo de 2023)

10/2/23

O Sergas é condenado por demorar un ano unha operación que debía tardar 90 días e que o doente rexeitou desviar á concertada

 "Xa o advertiu a Valedora do Pobo hai tres anos e agora queda constatado nunha sentenza xudicial. As persoas en lista de espera por unha operación cirúrxica que rexeitan ser desviados á sanidade concertada poden atoparse nun limbo que demore o seu tratamento. 

É unha situación que o Sergas se comprometeu a corrixir tras producirse casos como o agora condenado polo Tribunal Superior de Xustiza de Galicia (TSXG), no que un doente que rexeitou ser desviado á concertada tardou un ano en ser operado cando a intervención non debía demorarse máis de 90 días. Agora a Xunta terá que indemnizalo con 30.000 euros.

A sentenza agora feita pública polo TSXG relata o caso dun home cunha hernia de disco ao que en xuño de 2018 lle foi prescrita no Hospital Álvaro Cunqueiro de Vigo unha operación da mesma. O home estaba xa pendente doutra operación por outra doenza que se lle realizou en novembro daquel ano, polo que postergou a segunda a superar a primeira. Así que un mes despois da primeira operación, o 19 de decembro de 2018 foi incluído na lista de espera para unha cirurxía cualificada como de prioridade II, nas que “o tempo de espera recomendable non debe superar os 90 días”.

“A operación, ao fin, levouse a cabo o 23 de decembro de 2019, un ano despois da súa inclusión na lista”, constata a sentenza, que di que “a ninguén escapa que esa demora, superior á axustada ao grao de prioridade sinalado, foi susceptible de producir un agravamento na doenza”, como así sucedeu, deixándolle secuelas e unha incapacidade permanente total para a súa profesión.

Pero a sentenza engade outro dato máis, o de que o doente, tras unha consulta por empeoramento da súa situación cando xa levaba seis meses en lista de espera, “rexeitou outra proposta, realizada o 12 de xuño de 2019, de acudir, a tal fin, a un centro concertado”.

O TSXG remata condenando á Xunta a indemnizar o afectado con 30.000 euros “por deficiente funcionamento dos seus servizos públicos sanitarios na asistencia prestada no Hospital Álvaro Cunqueiro”.

Este tipo de feitos xa foi denunciado pola Valedora do Pobo hai tres anos, cando puxo o foco no limbo no que quedaban as persoas que, ante a "oferta" de seren derivadas a un hospital privado, piden ser intervidas nun centro público. Sanidade respondeulle naquel momento co seu “compromiso” de que ese tipo de doentes non esperen máis dun ano.

Porén, desde aquela a Valedora seguiu facendo públicos casos de persoas que son atendidas en prazos moi superiores aos que reflicten as listas de espera oficiais, ante o que vén reclamando a Sanidade que “respecte os tempos asignados polos profesionais sanitarios”.   (David Reinero  

17/1/23

La Xunta reconoce que 43.000 enfermos crónicos gallegos llevan más de seis meses sin ver a un médico que les atienda

 "El presidente de la Xunta, Alfonso Rueda, reconoce que la sanidad atraviesa “tiempos difíciles” en Galicia. Rueda ha respondido este jueves a la multitud de quejas de usuarios y facultativos con el anuncio de un plan para acelerar la atención a los ciudadanos que consiste básicamente en sobrecargar de trabajo a un sistema que ya no da más de sí. El jefe del ejecutivo gallego pronostica una reducción del 23% en la lista de espera para consultas y otro 26% para las operaciones. 

Para ello propone medidas como ofrecer a los pacientes pendientes de una operación que puedan agilizar el proceso aceptando ser intervenidos en quirófanos de otras áreas sanitarias diferentes a la suya. También se prevé un plan para acelerar la atención a los pacientes crónicos. Y en este punto es donde la Xunta reconoce un dato estremecedor: más de 43.000 gallegos con enfermedades crónicas llevan más de seis meses sin ver a un médico.

El plan anunciado por Rueda ha sido el punto principal de la reunión que este jueves ha celebrado el Gobierno gallego pero a la hora de mostrarlo ante la sociedad el presidente de la Xunta ha prescindido de su conselleiro de Sanidade, Julio García Comesaña, que no ha participado en la rueda de prensa.

Rueda ha anunciado que todos los pacientes crónicos de la comunidad autónoma van a ser citados de manera inmediata en sus centros de salud en lo que la Xunta califica “plan de atención integral a los pacientes crónicos”. Desde la consellería de Sanidade puntualizan que el nuevo plan pretende citar automáticamente a muchos pacientes que “no acuden” a ver a su médico por iniciativa propia. También se prevé incrementar en miles las pruebas diagnósticas en Atención Primaria, así como las consultas adicionales de otros servicios como medicina interna.

La Xunta de Galicia también anuncia que su plan va a adelgazar la lista de espera en cirugía. El objetivo es que nadie aguarde más de 55 días para enfrentarse al bisturí, pero la idea tiene letra pequeña: El Gobierno gallego propone que los pacientes elijan entre operarse cuando se pueda en su hospital de referencia o acelerar el proceso aceptando ir a un quirófano de otra área sanitaria diferente a la suya.

Alfonso Rueda adjetiva su propio plan como “ambicioso” y pronostica que le permitirá devolver a la sanidad gallega a los niveles de atención de 2019. Todo ello sucede en medio de una conflictividad desconocida hasta la fecha en médicos y pacientes que de manera uniforme llevan meses quejándose de las dificultades para acceder a los mínimos estándares de atención sanitaria. Rueda niega la mayor y resta gravedad al caos que denuncia alcaldes y ciudadanos, por ejemplo, sobre la ausencia de médicos en multitud de Puntos de Atención Continuada (PAC) por todo el territorio gallego. El jefe del ejecutivo autonómico solo reconoce problemas en uno de cada diez de esos puntos sanitarios y afirma que “el 90% de los PAC funciona con normalidad”.                (Gonzalo Cortizo, eldiario.es, 12/01/23)

12/1/23

A proporción de pacientes por médico está chegando a ser de 18 cando, de acordo cos estándares de calidade, a partir de 11 pacientes/médico a carga de traballo é inabordable para o persoal sanitario, producíndose una minoración na calidade na atención e un aumento do índice erros

 "A  Asociación de Pacientes e Usuarios do CHUS tivo coñecemento dun novo colapso dos servizos de urxencias o pasado día 7 de xaneiro. Ás 16:00 horas 13 pacientes graves permanecían, en padiolas e cadeiras de rodas, nos corredores de acceso do servizo “sufrindo o deterioro do seu estado de saúde e soportando a vulneración do seu dereito fundamental a intimidade e dignidade”. Ao longo da tarde  os  pacientes  aparcados  nos  corredores  chegou  ao número  de 20. 

A pesares desta situación e das advertencias do persoal sanitario aos responsables do  servizo, 19  pacientes, co ingreso en planta asinado, estaban ocupando os espazos de traballo e 8 padiolas da zona de atención estaban sen ocupar por falta de persoal sanitario asignado. A Asociación é coñecedora de que a proporción de pacientes por médico está chegando a ser de 18 cando, de acordo cos estándares de calidade, a partir de 11 pacientes/médico a carga de traballo é inabordable para o persoal sanitario producíndose una minoración na calidade na atención e un aumento do índice erros. Pois ben, a filla de A.G.T., un dos pacientes que desde ese día aínda permanece no servizo, remitiulle á Asociación o seguinte testemuño:

“O pasado sábado 7 de xaneiro meu pai chegou a urxencias en ambulancia por perda de  coñecemento. A hora de chegada foi arredor das 5 da tarde, permanecendo colocado nunha padiola no corredor de acceso 3 horas e media ata poder pasar a un box. Hoxe, luns dia 9 de xaneiro, pasamos a planta despois de estar nun box mais de 48 horas.”

A Asociación sinala que, ao igual que A.G.T., todos os pacientes que acoden en busca de  atención urxente, "sistematicamente e como norma  non  escrita”, son colocados nos corredores de acceso a pesar de que son coñecedores de que os valedores do pobo da gran maioría das comunidades autónomas, e entre eles o da CA  de Galicia, manifestaron  por escrito que é unha práctica que vulnera o dereito fundamental a intimidade e a dignidade.

Denuncia que resulta “intolerable” que unha unidade que “mantén niveis tan baixos de eficiencia asistencial  e  que  non  preserva  os  dereitos  fundamentais  dos  pacientes”, teña padiolas en boxes sen empregar por non ter persoal sanitario asignado, ou que sega con demoras superiores ás 24 horas na sala de observación porque “non se poñen en funcionamento todas as camas hospitalarias dispoñibles”.                        (Galicia Confidencial, 10/01/23)

11/1/23

Na Mariña hai quince días de espera para unha consulta co médico de cabeceira... temos centros cun só facultativo dun total de dez, e mesmo centros sen ningún facultativo... e listas de espera de até dous ou tres anos para consultas como cardioloxía, traumatoloxía, uroloxía, reumatoloxía ou para facer unha ecografía...

 "A Plataforma Sanitaria da Mariña convocou este martes unha rolda de prensa onde presentou publicamente a manifestación do día 19 de xaneiro. Esta manifestación percorrerá a localidade de Burela desde a súa saída da entrada principal do Hospital da Mariña, ás 20 horas, baixo o lema “Contra o Desmantelamento da Sanidade Pública”.

MOTIVOS PARA SAÍR Á RÚA

A Plataforma chama a mobilizarse masivamente “porque seguimos a reclamar a recuperación da área sanitaria que o PP e o goberno da Xunta eliminaron”. Este féito valórano como unha medida tomada de xeito unilateral e sen contar coas maiorías sociais, que “nos opuxemos frontalmente liderando a loita social que naqueles momentos se desenvolveu no país”.

A Plataforma denuncia que esta decisión trouxo consigo a centralización da maior parte dos servizos na macroárea da capital, “afastando a asistencia sanitaria das persoas”. Actualmente “cinco anos despois deste espolio, a nosa sanidade pública é mais precaria, máis alonxada das persoas, e está proxima ao seu total desmantelamento“.

EIVAS ATENCIÓN HOSPITALARÍA

Durante a rolda de prensa denunciáronse as listas de espera de até “dous ou tres anos para consultas como cardioloxía, traumatoloxía, uroloxía, reumatoloxía ou para facer unha ecografía”. Derivacións a Lugo para probas como radiografías panorámicas dentais, densitometrías, electromiografías ou intervencións coma marcapasos ou varices.

Denuncian a falta de servizos básicos como unha consulta de cirurxía vascular e a carencia de terapia ocupacional ou de fisioterapia respiratoria infantil. En Saúde Mental , e como consecuencia directa de carecer de Área Sanitaria propia, non se dispón de Unidade de Prevención de Suicidios nin do Hospital de Día Infantoxuvenil, unidades recentemente creadas en Lugo. “A logopedia sigue a estar en mans privadas”.

ATENCIÓN PRIMARIA 

Neste apartado falan de esperas de quince días para poder acceder a unha consulta. Segue sen substituirse o persoal ausente por permisos, vacacións ou baixas chegando asitucións insostibles para os centros. Isto trae que máis do 50% dos médicos de familia estean sen cobertura, “centros cun só facultativo dun total de dez e mesmo centros sen ningún facultativo”.

Por último, a recollida de sinaturas en apoio da ILP de Medidas Urxentes para e Fortalecer a Atención Primaria está a ser “un éxito tanto no país como na Mariña”. A recollida seguirá ata despois da manifestacióna para xa entregalas no Parlamento sobre finais de xaneiro ou principio de febreiro."                      (Xornal da Mariña, 10/01/23)

10/1/23

Novas dimisións en sanidade poñen contra as cordas ao conselleiro... Isidro Lago dimite como presidente do Consello Galego de Colexios de Médicos baixo as acusacións de "desleal"

 "O presidente do Colexio oficial de Médicos de Pontevedra, Isidro Lago, presentou a súa dimisión como presidente do Consello Galego de Colexios de Médicos. Esta é a segunda dimisión dun alto cargo do Sergas tras anunciar este martes a súa marcha o xefe de Pneumoloxía do CHOU.

 A decisión enmárcase nas desavinzas que a entidade mantén coa Consellería de Sanidade despois de que o pasado 21 de decembro o Pleno da Xunta Directiva do Colexio oficial de Médicos de Pontevedra ratificase por unanimidade a súa decisión de manter rotas todo tipo de relacións con esta Consellería.

Este mércores, nunha rolda de prensa, Isidro Lago anunciou publicamente unha decisión que onte martes xa comunicara a cada presidente dos respectivos colexios das outras provincias tras a reunión que mantiveron co conselleiro de Sanidade, Julio García Comesaña. Segundo comentou Lago, "os presidentes do Consello solicitáronme de forma insistente que continúe no cargo", no que de momento ten que seguir en funcións, tal e como establecen os estatutos, en espera de facelo efectivo na próxima reunión deste órgano.

Este mércores explicou que é "unha incongruencia" estar á fronte do Consello dada a postura que defende a entidade en Pontevedra. De modo que "tras meditalo moito, co apoio da Xunta Directiva de Pontevedra" presenta a súa disimión para que esta situación "non prexudique" a ningunha das dúas entidades.

RUPTURA

Isidro Lago lembrou que o pasado 23 de novembro a entidade colexial pontevedresa acordaba unanimemente romper todo tipo de relación coa consellería de Sanidade apuntando que "estabamos dispostos a retomar os mecanismos de comunicación ao noso alcance en aras ao ben común". "Puñamos a esperanza", indicou Lago, na reunión que celebraron o 29 de novembro entre o Pleno do Consello Galego de Colexios de Médicos e o presidente da Xunta, Alfonso Rueda que estivo acompañado polo conselleiro e a directora xeral do Sergas.

"O señor conselleiro logrou facer dunha produtiva e cordial reunión co presidente da Xunta, un fracaso persoal", asegurou Isidro Lago. "O fracaso que supuxo a actitude do conselleiro foi tanto pola pobreza das súas achegas á mesma, como polas súas declaracións inmediatamente posteriores" que a xuízo do presidente do Colexio de Médicos de Pontevedra "non parecen ser produto da espontaneidade, máis ben dunha elucubración previamente estudada".

Esas declaracións, nas que Comesaña dixo que os colexios querían pechar puntos de atención continuada (PAC), xa foron desmentidas tanto polo Consello Galego pola súa "falsidade" como polo propio presidente da Xunta, o que "roza xa unha auténtica deslealdade, pois quedou meridianamente claro na citada reunión, as cuestións que pola súa complexidade non se tratarían posteriormente en rolda de prensa".

"Existen dúas realidades, as que ve o conselleiro e o seu equipo, e a realidade que percibimos os médicos e pacientes", apuntan para xustificar a decisión de manter rotas todo tipo de relacións coa Conselleria de Sanidade aínda que as mantén coas áreas sanitarias da provincia de Pontevedra e os seus xestores, que "aínda sendo cargos inferiores, son profesionais cualificados".

RETOS DE FUTURO DO CONSELLEIRO

Pola súa banda, a redución das listas de espera nas intervencións cirúrxicas, consultas e citas diagnósticas aos tempos previos á pandemia é o gran obxectivo marcado para 2023 nos acordos de xestión do Servizo Galego de Saúde (Sergas).

Así o indicou este mércores o conselleiro durante en acto de firma dos convenios co sete áreas sanitarias galegas, celebrado na propia Consellería en Santiago. Comesaña explicou na súa intervención que a actividade cirúrxica "segue resentida en España", pero "Galicia atópase na boa dirección".

Deste xeito, puntualizou que Galicia conta co cuarto mellor tempo de espera cirúrxico, con 75 días, de acordo cos últimos datos do Ministerio de Sanidade. Mentres, nunha primeira consulta, Galicia está en quinta posición, ao presentar 55 días de espera media, 24 menos que a media española.

O conselleiro de Sanidade recalcou que estes "son mellorables" e que o obxectivo é "recuperar as cifras de 2019, que foron as de mellor rexistro histórico". Así, lembrou que o tempo medio de espera global ese ano era de 42 días no caso das probas e consultas, e de 54 días, nas intervencións cirúrxicas.

RESPOSTA DE SANIDADE Pola súa banda, a Consellería de Sanidade "aposta polo diálogo construtivo" con todos os colexios profesionais, sociedades científicas e de pacientes e sindicatos e remarca que as últimas reunións co Consello de Colexios Médicos foron "cordiais" e que "en ningún momento manifestouse desavinza algunha"."                    (Galicia Confidencial, 28/12/22)

1/12/22

El Colegio de Médicos de Pontevedra rompe con la Xunta por el «deterioro» de la sanidad... Acusan al Gobierno gallego de vivir en una realidad "falsa y fantasiosa", y piden el relevo de la dirección de Sanidade, encabezada por el conselleiro Julio García Comesaña

 "Superada la crisis provocada por el Covid-19, los incendios continúan en la sanidad gallega. Esta vez por una reivindicación previa a la pandemia, como es la que atañe a las condiciones de los sanitarios y la saturación de la atención médica a los pacientes. El Colegio Oficial de Médicos de Pontevedra se centra en estos motivos para explicar su decisión de romper relaciones con la Consellería de Sanidade, a la que responsabilizan del «deterioro» de la sanidad gallega, especialmente, en el servicio de atención primaria. También han avanzado que recurrirán a la vía judicial para «garantizar la salud de pacientes» y unas «condiciones profesionales adecuadas» para los facultativos.

La decisión ha sido acordada por unanimidad en el último pleno de la junta del colegio pontevedrés, que ha comunicado este miércoles que no retomará las conversaciones con la Administración autonómica hasta que cambie el equipo directivo del departamento de Sanidade que encabeza el conselleiro Julio García Comesaña. En una nota remitida a los medios, inciden en las «múltiples ocasiones» en las que han intentado «encontrar una interlocución adecuada» con la consellería, pero se encontraron con «ineficacia, falta de seriedad, planes que no se cumplen y, en ocasiones, respuestas que parecen más ocurrencias que soluciones reales».

Promesas incumplidas

Los facultativos pontevedreses consideran que la Xunta «está permanentemente instalada en una realidad falsa y fantasiosa» que ha llevado a un «deterioro» de la asistencia sanitaria que «sufren día a día» tanto los pacientes como los profesionales. «Por más que busquen otros culpables, entre ellos, los médicos; son ellos los responsables de un gravísimo deterioro que no cesa de aumentar«, añade el colegio pontevedrés.

También acusan a la Xunta de mentir e incumplir sus propias promesas, como el plan de atención primaria anunciado en 2019, y aseguran que los datos que trasladan no concuerdan con «la realidad» que viven en el día a día los pacientes y los profesionales. En este sentido, ha advertido que situaciones como la falta de médicos y la delegación de sus funciones en farmacéuticos o enfermeros están ya «normalizadas». «No entendemos una asistencia primaria sin médicos ni con listas de esperas como las actuales«, ha añadido el colegio, que ha trasladado que el TSXG ya ha admitido a trámite denuncias sobre estas cuestiones.

Las condiciones en Atención Primaria

Según el Colegio Médico de Pontevedra, la situación de la atención primaria provoca que los facultativos en formación descarten dedicarse a este servicio, ya que «durante su período de formación» perciben la «frustración» de los médicos «experimentados» a los que «se les impide realizar su trabajo en condiciones dignas por la saturación de pacientes en las agendas y la carga burocrática a la que se enfrentan en su día a día».

«Las enormes deficiencias actuales no se pueden solucionar sin una dotación económica adecuada, la cual no aparece ni en los presupuestos actuales ni en los del próximo año. Al igual que la creación de una comisión de seguimiento independiente. No podemos continuar con la política de disminución de la inversión en Atención Primaria de los últimos años. Esta es la razón fundamental que ha impedido dar una atención de calidad a nuestros pacientes», ha aseverado el colegio."                 (Economía Digital de Galicia, 23/11/22)

15/11/22

La falta de médicos deja varios PAC atendidos solo por enfermeras en Galicia: “No podemos seguir así”... la Xunta responde que dará un curso al personal de enfermería para que se hagan cargo en solitario de estos servicios

 "Las protestas por los problemas en la sanidad pública en Galicia no han cesado en los últimos años, salvo por el paréntesis de los peores meses de la pandemia. La falta de médicos de atención primaria ha centrado las quejas. Se deja notar en las esperas para conseguir cita en el centro de salud, pero se ha trasladado también a los puntos de atención continuada (PAC), los servicios de urgencias extrahospitalarias. En la provincia de Pontevedra varios de ellos -en la ciudad de Pontevedra, en Sanxenxo, en O Grove, en Marín y en Caldas- se han quedado en los últimos meses sin médicos en algunos turnos, lo que ha obligado al personal de enfermería a hacerse cargo del servicio. En algunos casos, durante horas han estado atendidos por una sola enfermera. “No podemos seguir así”, zanja Emma Rodríguez, secretaria provincial del sindicato de enfermería Satse.

Explica que “hace tiempo” que el Sergas les pidió lo que llamaron un “esfuerzo” de las enfermeras para hacer frente a la falta de médicos en los PAC. “Pero es que nos lo dijeron en julio y estamos en noviembre y esto no hace más que empeorar”, protesta. El problema, dice, no es la capacidad de estas profesionales, que indica que valoran a los pacientes y desvían a los que necesitan que los vea un médico, sino que el sistema de estas urgencias extrahospitalarias no está concebido para proceder de esta manera y, mucho menos, para que una única trabajadora se haga cargo de todo. De hecho, el conflicto solía ser lograr que aumentase el número de enfermeras y hubiese una por cada médico, pero ahora los que faltan son estos últimos. “Siempre va a haber algún caso al que no podemos llegar porque no somos médicos”, expone.

La situación supone “una responsabilidad enorme” para las trabajadoras de enfermería y las sobrecarga después de las situaciones vividas con la pandemia, en las que lo pasaron “fatal”. “¿Y ahora nos piden más?”, se queja. Pone el foco sobre el estrés que les supone: “Claro que somos capaces de sacar a los pacientes adelante, pero ¿y lo mal que lo pasas en algunos casos? Que yo tenga esa capacidad no quiere decir que sea conveniente que lo haga yo sola”. Rodríguez apunta a lo que define como “la pescadilla que se muerde la cola”: los pacientes tardan en conseguir cita con su médico de cabecera, de modo que muchos deciden acudir al PAC y se lo encuentran sin médico, así que terminan en urgencias en un hospital. “Al final se preguntan si les están tomando el pelo”, lamenta.

La presión a la que se ven sometidas lleva a situaciones como la vivida el pasado viernes en el PAC de Marín. Había una sola profesional en el turno de tarde y terminó teniendo un ataque de ansiedad. El caso lo denunció la Plataforma pola Defensa do Centro de Saúde de Seixo, que lleva meses movilizándose por la sanidad en el municipio pontevedrés. Explican que la enfermera tuvo que ser sustituida y fueron enviadas otras dos profesionales, pero ningún personal médico.

Otra enfermera de un PAC del área de Pontevedra, Carmen, asegura que la situación se veía venir desde hace meses. Ella relata en conversación con esta redacción que el pasado invierno ya se quedó sola en varias ocasiones y que la falta de médicos en estos centros se va a prolongar en el tiempo. Cree que, al menos, hasta primavera, cuando haya menos infecciones respiratorias. “Esto te supone más estrés y estar más alerta”, expone. Hace unos 20 días recibieron unas instrucciones por escrito sobre cómo proceder. La instrucción es llamar al médico que esté en algún otro PAC cercano. Carmen recuerda que las enfermeras no pueden prescribir fármacos y necesitan que lo hagan los facultativos. Critica que se den situaciones en las que hay un solo trabajador sanitario y pone como ejemplo que para hacer una reanimación cardiopulmonar hacen falta dos personas, es “muy difícil” que lo consiga una sola.

Entre sus peticiones están que el Servizo Galego de Saúde (Sergas) les dé línea directa con los médicos del 061. En casos en los que tienen que responder con urgencia se ven esperando al teléfono “escuchando la musiquita” hasta que consiguen contactar con ellos.

Otro de los PAC de la provincia en los que se han hecho habituales las quejas por la ausencia de médicos es el de Caldas de Reis. El alcalde, Juan Manuel Rey (PSOE), denunció a comienzos de mes que “muchos días” se encontraban con que el centro estaba atendido solo por enfermeras y calificó la situación de “insostenible y del todo inaceptable”. Estas instalaciones son las de referencia para 21.000 personas de los municipios de Cuntis, Moraña, Portas y Caldas. En conversación con esta redacción, el regidor explica que convocó un pleno extraordinario urgente en el que los ediles del PP apoyaron que el Ayuntamiento sufrague los gastos de los vecinos con pocos recursos que se tienen que trasladar para que los atiendan en otros centros cuando no hay médico o para que vayan a uno privado que hay en la propia localidad. “Detectamos que había gente que dejaba de recibir atención o de comprar medicamentos porque no tenía dinero”, expone. El problema en el PAC, sin embargo, sigue sin resolverse y el alcalde asegura que preveían que varios días de esta misma semana siguiese sin médico.

La respuesta de la Xunta a las quejas es que el problema es de “falta de facultativos, no de presupuesto” y señala que en el área sanitaria de Pontevedra-O Salnés, a la que pertenecen los PAC citados, hay seis médicos en situación de incapacidad temporal. El Servizo Galego de Saúde (Sergas) asegura que “nunca se ha cerrado ningún centro asistencial”, pero no aclara que algunos abren sin médico. La asistencia, insiste, “está garantizada”. Sobre los motivos por los cuales no hay suficientes profesionales, el Gobierno gallego suele señalar a Madrid y pedir que se incrementen las plazas de formación. Sin embargo, sindicatos del sector y asociaciones profesionales argumentan que son la precariedad y las malas condiciones las que hacen que la sanidad pública gallega no sea capaz de captar más personal.

El gerente del área sanitaria Pontevedra-O Salnés, José Flores, anunció este lunes que la Xunta dará un curso al personal de enfermería para que se haga cargo de un PAC cuando no hay médicos. La iniciativa, aseguró, busca que las enfermeras puedan tomar decisiones en los casos más graves y tengan seguridad laboral y respaldo legal, pero sostiene que no pretende “sustituir médicos por enfermeros”. Promete que los turnos estarán cubiertos por al menos dos profesionales.

Protestas continuadas

En Galicia las protestas por los problemas en la sanidad pública no han cesado en los últimos años, con el paréntesis de los peores meses de la pandemia. En la memoria está la gran manifestación de Vigo en septiembre de 2015, con unos 200.000 asistentes, según organizadores y Policía Local, pero las movilizaciones se han mantenido y se repiten en la actualidad. El portavoz de la plataforma SOS Sanidade Pública, Manuel Martín, señala que creyeron que con la crisis de la COVID-19 habría un refuerzo del sistema público, pero no ha sido así: “La situación es fatal, cada vez va a peor y no parece que haya visos de solución”.

A los problemas en los PAC Martín añade varios frentes más. Los médicos de primaria están sobrecargados, dice. Las contrataciones estuvieron congeladas durante los mandatos de Alberto Núñez Feijóo al frente de la Xunta. El actual presidente gallego, Alfonso Rueda, puso en marcha una medida para integrar a 106 profesionales a través de un concurso de méritos, sin oposición, ante la constante saturación del servicio. A mediados de octubre admitió que el 18% de los profesionales no podían dar cita antes de cuatro días, un porcentaje que cifraba en el 14% hace cinco meses.

Para ilustrar la sobrecarga, el sindicato O'Mega ha preguntado a 1.400 médicos (en torno a la mitad de los que atienden en el Sergas) por sus condiciones. El resultado es que más de la mitad tienen que hacer horas extra para poder ver todos los pacientes que tienen asignados. Casi el 42% de los que atienden en los PAC compaginan sus jornadas con consultas ordinarias en atención primaria. La organización apunta, además, al problema a futuro que hay en el sector: el 35% de los encuestados tienen más de 60 años y se jubilarán en el próximo lustro.

Pediatras, urgencias y listas de espera

Las quejas se han extendido también por la falta de pediatras -en seis de cada diez ayuntamientos no hay ninguno asignado- y lo que el portavoz de la plataforma SOS Sanidade Pública considera “colapsos permanentes” en los servicios de urgencia hospitarios. El conselleiro de Sanidade, Julio García Comesaña, negó la semana pasada que hubiese un colapso en las urgencias pediátricas del Hospital Álvaro Cunqueiro de Vigo, saturadas con el incremento de las infecciones respiratorias. Este lunes la jefa del Servicio de Pediatría de Vigo, Ana Concheiro, ha definido la situación de otro modo: “hubo momentos concurridos”.

Manuel Martín añade que las listas de espera en las especialidades médicas no se han recuperado tras la pandemia. Las últimas cifras oficiales de la Xunta se refieren al cierre de 2021. El Gobierno gallego daba habitualmente los datos cada seis meses y los actualizaba pocas semanas después de cerrar cada semestre, pero en este caso no están aún disponibles los de mitad de año para 2022. En cualquier caso, al terminar el año pasado la demora media para una operación en los hospitales públicos era de 78,2 días, frente a los 53,9 del fin de 2019. Para una consulta externa era necesario esperar 56,4 días en 2021, por encima de los 41,5 de dos años antes.

Para Martín, la situación de la sanidad pública en Galicia no está lejos de la que en Madrid provocó este domingo una manifestación de cientos de miles de personas. “No hay mucha diferencia. Los Gobiernos del PP aplican la misma estrategia, que es ir debilitando poco a poco lo público para abrir espacios a la privada”, sostiene. Las protestas en la comunidad gallega van a seguir. El pasado viernes vecinos de O Grove se trasladaron a Santiago para protestar ante la sede de la Xunta; para los próximos días organizan actos en los que entregarán muñecos para protestar por la situación de la atención pediátrica; el día 30 llevarán por todo el territorio su campaña de recogida de firmas para una inicitiva legislativa popular en defensa de la primaria -en la que ya han reunido 18.000- y para febrero se plantean convocar otra marcha en Santiago."                (Beatriz Muñoz, eldiario.es, 15/11/22)

18/10/22

Extremadamente grave. Impresentable. Consternación. La oposición considera de “gravedad extrema” que la Xunta diga que no habrá pediatras en todos los centros de salud... pero si los bebés son más fuertes de lo que parece y se mueren muy pocos, contesta la Xunta, y remarca: “La población tiene que entender que seguramente no podrá haber un pediatra en cada centro de salud”

 "Extremadamente grave. Impresentable. Consternación. La oposición no ha ahorrado calificativos para referirse a las declaraciones de la gerente del Sergas, según las que no habrá pediatras en todos los centros de salud. 

“Me pregunto si el PP [que gobierna la Xunta de Galicia] de verdad piensa que los niños no tienen derecho a un pediatra en su centro de salud”, dijo este lunes Ana Pontón, del BNG. El portavoz socialista en el Parlamento gallego, Luis Álvarez, hizo una comparación: mientras la cobertura de plazas en atención pediátrica alcanza el 100% en Asturias, Cantabria y Castilla y León, en Galicia se queda por debajo del 85%

Estrella López-Pardo, gerente del Sergas (Servizo Galego de Saúide), llegó al puesto hace unos meses. Fue una de las sustituciones más llamativas de las realizadas por Alfono Rueda, presidente del Gobierno gallego desde mayo, en la primera línea del gabinete. El antecesor de López-Pardo era José Flores, ahora al frente del área sanitaria de Pontevedra y O Salnés, una de las que más ha sufrido la carencia de recursos humanos este verano. El caso es que López-Pardo habló este fin de semana en una entrevista con el periódico La Voz de Galicia y dijo: “La población tiene que entender que seguramente no podrá haber un pediatra en cada centro de salud”.

Estrella López-Pardo, gerente del Sergas (Servizo Galego de Saúide), llegó al puesto hace unos meses. Fue una de las sustituciones más llamativas de las realizadas por Alfono Rueda, presidente del Gobierno gallego desde mayo, en la primera línea del gabinete. El antecesor de López-Pardo era José Flores, ahora al frente del área sanitaria de Pontevedra y O Salnés, una de las que más ha sufrido la carencia de recursos humanos este verano. El caso es que López-Pardo habló este fin de semana en una entrevista con el periódico La Voz de Galicia y dijo: “La población tiene que entender que seguramente no podrá haber un pediatra en cada centro de salud”. 

 La Xunta de Galicia admitía a través de la responsable del Sergas que su polìtica para paliar la escasez de pediatras en la sanidad pública es asumirla. “Es impresentable que quiera normalizar que los niños no tengan un pediatra y a renglón seguido el PP defienda una rebaja fiscal para millonarios”, argumentó Feijóo, en referencia a los 34 millones de euros que dejará de ingresar la administración gallega debido a la bonificación en el impuesto de patrimonio para 7.700 contribuyentes con un patrimonio medio de seis millones.

Luis Álvarez, el portavoz del PSdeG, consideró de una “gravedad extrema” las opiniones de López-Pardo y aseguró sentirse consternado. “Esta realidad lo que refleja”, digo en relación a la menor cobertura de plazas de la comunidad respecto a otras, “es que en Galicia las condiciones laborales son peores”. El BNG solicitará la comparecencia parlamentaria urgente del conselleiro de Sanidade, Julio García Comesaña, para que aclare lo que entiende “una auténtica barbaridad” pronunciada por la gerente del Sergas."                   (Daniel Salgado, eldiario.es, 17/10/22)

25/8/22

El legado de Feijóo: la sanidad colapsa en Galicia con suspensión de citas en primaria y 40.000 operaciones pendientes... La sanidad gallega está colapsada por las vacaciones de agosto, con decenas de centros que non dan cita este mes

 "La oposición y las asociaciones de defensa de la sanidad pública en Galicia han denunciado que el sistema sanitario gallego ha vuelto a colapsar este verano por la falta de medios humanos y materiales derivada de los recortes aplicados bajo los gobiernos de Alberto Núñez Feijóo, que han continuado con el Ejecutivo de Alfonso Rueda.

El pasado 6 de agosto, una mujer murió en el aparcamiento del punto de atención continuada (PAC) de Baltar, en la localidad pontevedresa de Sanxenxo, a donde tuvo que ser trasladada en coche por su pareja porque el Sergas le indicó que no había ambulancias disponibles para recogerla. El suceso está siendo investigado por un juzgado de Cambados (Pontevedra) después de que la familia de la mujer presentara denuncia en la Guardia Civil. 

No es la primera vez que un paciente muere en agosto esperando asistencia o sin obtenerla en un PAC o un centro ambulatorio abierto en Galicia. El 4 de agosto del año pasado, un hombre murió en A Estrada (Pontevedra) ahogado en su propio vómito tras acudir a su centro, donde el único médico de guardia había salido a atender una urgencia.

Las plataformas locales de defensa de la sanidad alertan de que en Sanxenxo, una localidad turística que pasa de 17.000 a más de 100.000 habitantes en agosto, la situación es crítica: de sus dos centros de salud, en el de Vilalonga no hay médicos ni enfermeros y el de Baltar sólo cuenta con la mitad de la plantilla, por lo que el Servizo Galego de Saúde (Sergas) decidió la semana pasada suspender las consultas y que los facultativos sólo atiendan urgencias y desplazamientos.

La portavoz de Sanidade Hospitalaria del BNG, el primer partido de la oposición en Galicia, denuncia el "caos sanitario" en el que se encuentra Galicia y exige la comparecencia de Alfonso Rueda en el Parlamento autonómico para explicar la muerte de Sanxexo y las medidas que prevé adoptar la Xunta para resolver el colapso de la atención primaria.

Carreira alerta de que la suspensión de agendas por falta de profesionales provoca que miles de personas no puedan acudir a su médico o médica de cabecera durante este mes. El Sergas reconoce que "aunque es posible que alguna agenda estuviera cerrada, la atención está garantizada en los centros de salud y en los puntos de atención continuada". "Y todos los pacientes que acudieron con un problema de salud agudo fueron atendidos", añaden.

La portavoz del BNG, sin embargo, subraya sus argumentos con cifras el Sergas no rebate, y añade que hay más de 40.000 pacientes esperando por una intervención quirúrgica y más de 85.000 por una prueba diagnóstica, y que la mitad de los médicos internos y residentes que terminan la especialidad en medicina interna "huye de la atención primaria de Galicia".

El Bloque ha propuesto un plan de choque para la atención primaria dotado con 200 millones que permita acabar con la precariedad laboral, convocar todas las plazas vacantes en el Sergas y desarrollar las carteras de servicios de cada especialidad incorporando "nuevas especialidades que contribuyan a descongestionar la atención Primaria".

El pasado 22 de julio, la plataforma SOS Sanidade Pública, que integra a sindicatos, organizaciones de defensa, asociaciones de pacientes y usuarios y de profesionales sanitarios, presentó en la Cámara Gallega una propuesta de iniciativa legislativa popular con la que pretende forzar por ley a la Consellería de Sanidade, que dirige Julio García Comesaña, a reforzar la atención primaria en la comunidad.

El portavoz de la plataforma, el médico Manuel Martín, asegura que el caos sanitario se debe a "las políticas de desmantelamiento, de recortes, de falta de recursos y de abandono de la atención primaria acabaron con la situación en la que estamos", ha asegurado el doctor Martín, quien ha explicado que "hay una enorme dificultad de la población para poder acceder a los centros de salud".          (Juan Oliver, Público, 22/08/22)

19/8/22

Cronoloxía dunha crise anunciada na sanidade de Pontevedra: imposicións e ameazas cunha sobrecarga numérica e emocional para os médicos

 "O problema da falta de médicas e médicos na Atención Primaria é coñecido e compartido en toda Galicia, mais en Pontevedra esta circunstancia afectou en maior medida, tanto que unha folga dos traballadores comezou a sobrevoar a área sanitaria durante o mes de xullo. A resposta última da Consellería de Sanidade foi levar ao xerente do Sergas, José Flores –médico formado nesta área–, do seu posto en San Lázaro ata a xerencia da área sanitaria de Pontevedra e O Salnés. Un intento por salvar a situación cando xa parecía que o persoal sanitario non ía aguantar máis.

A remuda produciuse o pasado 4 de agosto e para Irene Pardo, médica do PAC de Bueu, é cedo para valorar os cambios. Con todo, agarda que o primeiro que mude sexa a maneira na que a xerencia se comunica coas e cos profesionais, para que non sexa todo ″unha política de feitos consumados″, que é o sistema empregado nestes últimos anos: ″Cada vez que a xerencia toma unha decisión que nos afecta dalgunha forma, nós sabémolo cando xa se produciu ese cambio e a decisión xa é firme″.

″O primeiro cambio que esperamos é que cando se necesite facer algunha modificación se informe aos traballadores, se escoite os matices desas decisións –que entendo que teñen que tomar os xestores– que os traballadores podemos aportar e que ata agora non se tiveron en conta. Ata o momento non se escoitaron as cousas que se levan ás reunións coa xerencia ou mesmo á Mesa Sectorial, en Pontevedra non tiveron en conta a opinión nin as ideas dos seus traballadores. Isto é o que nos levou a esta carencia tan absoluta de recursos humanos, pois chegamos a un punto no que a situación laboral é incompatible coa nosa vida persoal″, engade a médica de Bueu.

Obrigas que supoñen máis horas de traballo

Para comprender as reclamacións dos profesionais da Atención Primaria da área sanitaria de Pontevedra e O Salnés retrocedemos ata abril de 2021, cando despois dunha reunión presidida polo xerente da área naquela altura, José Ramón Gómez, na que participaron a directora asistencial, a directora médica de Atención Primaria e os xefes de servizo dos diferentes centros de saúde chegou ata os médico dos PAC que ían ter que realizar unha garda máis ao mes durante os meses de verán. ″Foi un comentario no corredor, nada oficial, e non se nos dixo nin cando, nin como, nin a costa de que ía ser esa garda″, apunta Irene Pardo.

A resposta foi dispar entre os equipos dos diferentes PAC pero, en calquera caso, todos reclamaron encaixar eles nos seus calendarios esa garda a maiores para organizarse. O seguinte que souberon foi que desde a xerencia se lles enviou un calendario ″sen tempo a alegar nada″, 15 días antes do primeiro mes afectado. ″A partir de aí foi todo en picado, comezaron a presionarnos cos calendarios para facer máis horas. Nunca tiñamos unha quenda estable e tampouco sabiamos cando ía rematar o cambio porque en principio era no verán, pero chegou outubro e seguiamos sen calendario en moitos centros e, nos que si había, coa certeza de que non se poderían cumprir porque non había persoal suficiente″, detalla a médica.

Neste punto, no outono do ano pasado, comezou unha nova etapa na área sanitaria de Pontevedra e O Salnés. A ″etapa das obrigatoriedades″ marcou a mala comunicación entre a xerencia e os traballadores. ″Empezamos a recibir fax –que non burofax– nos nosos centros de traballo –a maior parte deles fóra da xornada laboral– que nos informaban da obrigación de presentarnos a traballar tales días en tal horario″, lembra Pardo. Axiña, isto derivou en ameazas aos médicos e médicas que non se presentaban a traballar porque non chegaban a saber que tiñan que facelo. ″Exercemos o noso dereito á desconexión dixital no noso tempo libre″, explica Irene Pardo.

De maneira tamén extraoficial, os profesionais son coñecedores de que a xerencia intentou que o departamento de inspección de traballo do Sergas tramitase expedientes por ausencia no posto de traballo, cando foi o propio Sergas o que non empregou un sistema –o burofax– que é habitual noutros casos e que serve para garantir a recepción desa comunicación in extremis, pois podían avisar a un médico ás 11.00 da mañá para incorporarse ás 15.00 horas estando saínte de garda, por exemplo.

Á parte, a maioría dos médicos e médicas dos PAC desta área sanitaria recibiron ameazas por correo electrónico. ″A situación continuou ata o pasado Nadal, cando había un descuberto nun PAC xa sabiamos que había unha persoa que ía recibir unha obrigatoriedade. Ás veces facíano coa suficiente antelación como para que entre o momento da chegada da notificación ao centro de saúde e o momento da garda tiveras unha quenda de traballo e, estando alí, non te podes negar a recibir nada. Pero, insisto, en ningún momento houbo comunicacións oficiais por burofax″, debulla Pardo.

Calendarios laborais "flexibles"

Pedíronse reunións coa xerencia para atallar esta situación e finalmente recibiron aos representantes de todos os PAC: ″Dixéronnos que a situación era a que era, que tiñamos que apechugar e que eles ían poñer sempre o dereito á asistencia sanitaria da poboación por diante do noso dereito a conciliar″. Nesa xuntanza a xerencia trasladoulles que a partir dese momento os calendarios laborais ían ser ″flexibles″ e que as súas quendas de traballo íanse modificar ″en función de incidencias como baixas laborais, días de libre disposición, ausencias por fillos menores enfermos ou vacacións″. Tamén se lles informou de que terían que incrementar o número de horas traballadas ao mes ″de forma indefinida″.

Todo o persoal, tanto os médicos de Familia dos centros de saúde como os dos PAC están desbordados de horas de traballo nesta área sanitaria. ″Con todo o que implica que ti nunca saibas cando vas traballar a semana que vén, ou o mes que vén –incide Irene Pardo–. Non só é a conciliación cos fillos menores, é que non tes ningún tipo de control sobre o teu tempo. Hai unha incerteza constante″.

″En decembro, a directora asistencial dinos que os calendarios de traballo vainos facer ela porque hai un montón de PAC que teñen un problema de déficit estrutural de persoal e, como entende que a nós nos resulta complicado facelos, xa os fai ela. E mándanos uns calendarios que incumpren por completo o pacto de 2008 polo que nos temos que rexer ao non respectar as fines de semana libres e poñer gardas consecutivas sen unmínimo de 12 horas libres entre quendas. Van improvisando solucións como alterar as horas de entrada e saída. Cada vez que nós detectabamos un fallo, eles improvisaban unha solución. E a solución sempre pasa por cargarnos máis a nós ou por non facilitarnos a nós os cambios″, engade.

A "presenza mínima" no PAC

″Temos que aceptar eses calendarios porque non nos queda máis remedio″, asegura a médica de Bueu. Naquel tempo, algúns profesionais solicitaran unha redución de xornada por coidado de fillos menores e atopáranse con que o 90% das xornadas que lles tocaba traballar caían en venres, sábado e domingo. Irene Pardo considera que desde xaneiro deste ano xa foi todo ″en picado″ ata chegar a un novo concepto: a presenza mínima. ″Un PAC que tiña que ter en horario diúrno tres médicos pasou a ter un, pero cos mesmos pacientes. E isto non de maneira puntual. Chegamos ao extremo de que agora o anecdótico é que os PAC que teñen que contar con máis dun médico por quenda, de facto teñan máis dun médico. A norma xeral é que conten con un ou con cero″, aclara.

Así, repítense situacións similares á que houbo no PAC da Estrada o día no que unha persoa faleceu agardando a ser atendida por un médico. ″De momento non pasou nada, pero estamos expostos a que pase o da Estrada en calquera momento″, lamenta Irene Pardo. No PAC da cidade de Pontevedra, o da Parda, o centro queda sen presenza médica varias horas ao día con demasiada frecuencia. E é un PAC con moita demanda –así o manifestan os profesionais– porque a poboación está a sufrir tamén as carencias da atención ordinaria nos centros de saúde e acode máis ás urxencias do PAC. De feito, este martes, o Sergas informou de que os médicos de Familia de Sanxenxo só atenderán urxencias en agosto.

Chega un momento no que non somos suficientes médicos e teñen que empezar a arriscar. Se teñen que deixar un sen médico é porque o PAC que está máis preto ten médico. Iso é o que arriscan. Deixan Cambados sen médico porque Vilagarcía si que o ten, ou Bueu sen médico porque Marín si que o ten, ou viceversa. Pero a situación de risco está aí. Que vendan que con esa presenza mínima se está garantindo a asistencia sanitaria é demagoxia pura e dura″, critica a médica do PAC de Bueu.

Sobrecarga dos médicos e médicas

Con este contexto, Irene Pardo explica que os médicos senten unha ″sobrecarga numérica″, xa que non é o mesmo ver 30 pacientes que 100. Aínda que todo sexan consultas de ″fácil diagnóstico e tratamento″. ″A outra sobrecarga é que teñas que estar de 17 a 24 horas sen levantarte da cadeira, sen parar a cabeza. Nós non pretendemos ir ás gardas a estar man sobre man, pero si que precisamos poder parar para comer, ir ao baño, comentar un caso coa enfermeira ou mesmo explicarlle algo ao residente, que son os últimos afectados por todo isto″, conta. 

Por outro lado, está esa ″sobrecarga emocional da presión de ter vinte persoas nunha sala de espera, ás que non viches pero que sabes que están aí esperando por ti, cando de pronto te activan para saír a unha urxencia da que sabes que non volverás antes dunha hora″. E, a maiores, está esa sobrecarga pola ″incerteza permanente″ que implica que ata os taxistas saiban antes que os médicos a quen van ter que ir buscar no medio da súa xornada a un PAC para levalo a outro no que non hai médico.

″Obedecemos ata que hai xente que claudica porque non pode máis. Pero somos realistas, sabemos o que hai, sabemos que non hai ninguén para traballar. E isto non se vai solucionar cos residentes porque non foron capaces de reter nin un 20% dos residentes en Atención Primaria nos últimos anos. Eles tamén ven como é a situación e, no fondo, todos queremos poder facer ben o noso traballo″, argumenta Pardo.

A situación que describe Irene Pardo segue vixente hoxe, este martes a Plataforma pola defensa do centro de saúde do Seixo denunciaba nas súas redes sociais que as urxencias do PAC de Marín estaban pechadas e tiñan un cartel na porta que derivaba as urxencias leves ao PAC de Bueu e as graves ao Hospital Montecelo de Pontevedra. A médica de Bueu salienta que hai ″solucións intermedias″ que poden adoptar desde a xerencia sen pechar os PAC, pero como non escoitaron aos profesionais neste tempo estas opcións non chegaron á dirección da área sanitaria, que está en plena remuda despois da chegada de José Flores."                     (Ana G. Liste, Praza Pública, 17/08/22)