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8/6/21

Los pescadores artesanales gallegos se rebelan contra el control de Bruselas

 "Los pitidos de una decena de embarcaciones atronaron los grandes puertos de Galicia el 26 de marzo y el 14 de mayo. El sector de la pesca artesanal protestó esos días contra el nuevo reglamento de control planteado por la Comisión Europea. 

Dos puntos del documento han causado las fricciones: la obligatoriedad para todas las naves de cuatro a 12 metros de eslora —la longitud de proa a popa— a portar un dispositivo de geolocalización y a notificar todas sus capturas en tiempo real con un diario electrónico. 

La nueva norma está lejos de entrar en vigor, pero ya ha despertado una férrea resistencia ante unas medidas que, a ojos de las cofradías, son innecesarias y una clara muestra de que en los despachos de Bruselas no se conoce el día a día de su actividad.

La eurodiputada Clara Aguilera, coordinadora del grupo socialdemócrata en la Comisión de Pesca, explica que el reglamento, necesario para armonizar todas las formas de control pesquero, lleva ocho años de retraso. Aguilera asegura que la política pesquera obliga a diseñar uno porque ahora mismo hay una situación desigual entre los Estados miembros. “No tiene sentido que quienes trabajan en la pesca sean discriminados por estar en un país u otro”, zanja, y advierte: “Hay mucha utilización política interesada, incluso en el propio Gobierno gallego, para confundir al sector”.

José Antonio Pérez Sieira, presidente de la Federación Galega de de Confrarías de Pescadores, no se siente desorientado. Tiene claro lo que quiere: que se reconozca la particularidad de la pesca a pequeña escala en Galicia. La geografía de la comunidad, con profundas rías, condiciona la organización del sector, que ya se siente constantemente agraviado por la falta de voluntad política. Pérez Sieira explica que serán alrededor de 4.300 las embarcaciones afectadas por la nueva normativa. “Nosotros ya tenemos regulación, no se trata de que no haya control, pero España no es igual a los otros Estados de la Unión Europea y Galicia tampoco es igual al resto del país”, concluye.

En la ría de Arousa, la más extensa de la comunidad, trabajan alrededor de 1.000 embarcaciones de pesca artesanal, casi todas con uno o dos tripulantes. Juan José Rial Millán es el patrón mayor de la cofradía de A Illa de Arousa (5.000 habitantes) y explica que la mayoría de los botes para marisqueo admiten un máximo de tres personas. El hombre de 54 años ha salido a la mar desde que tiene poco más de 10. Conoce el sector a la perfección: un pequeño viaje por el brazo de mar en la lancha de la guardia rural es suficiente para que señale los espacios de trabajo de todas las asociaciones de la comarca, visibles también desde el muelle del Xufre, en el municipio pontevedrés.

En medio de la ría, pocos metros debajo del puente que une esta isla con el continente y el resto de la comarca, una caseta de madera flota rodeada de lanchas. Es el puesto de control. Cada mañana los mariscadores navegan a este punto y registran el inicio de su jornada pegando una tarjeta magnética, que llevan siempre consigo, al móvil que sostiene un oficial de la Guardia Rural. Después, se mueven a la zona de trabajo junto a la orilla y al finalizar la faena vuelven a la caseta para pesar, clasificar y documentar digitalmente el marisco con su credencial. El último filtro está en la lonja, donde se hace un cribado final del producto.

 Millán reconoce que la propuesta de la Comisión es similar al sistema que se usa en Galicia hoy, pero con una diferencia esencial: el peso de las tareas “burocráticas” recae en el caso gallego sobre las cofradías y no sobre los trabajadores. Es ahí donde se fija la mayor oposición, según Pérez Sieira, que explica que manipular aparatos electrónicos en medio de la faena es complejo: “Tenemos lluvia, mal tiempo, estamos mojados... ¿Cómo vamos a hacerlo en esas condiciones? Trabajamos en embarcaciones muy pequeñas, sin puente de mando, sin luz eléctrica o batería. La pura pesca artesanal”. Además, el presidente añade que si registran las capturas en el mar, como lo está planteando la UE, estarían “mintiendo”, por el cambio en el peso después de que se retire marisco pequeño en la lonja o en el puesto de control.

Aguilera tiene una visión opuesta sobre el diario digital. La eurodiputada socialista aboga por una “modernización” del sector. Sin embargo, asegura que el Parlamento Europeo se ha mostrado dispuesto a hacer una excepción sobre el uso de geolocalizadores para la pesca artesanal gallega. La portavoz sostiene que es complejo encajar este tipo de particularidades porque es necesario garantizar que estas cláusulas funcionen “solo para pequeños casos muy excepcionales y siempre que se pueda demostrar que las embarcaciones no salen de la ría”, pero “hay voluntad”.

 La línea de costa de A Illa de Arousa, donde Millán trabaja, tiene un profundo olor a almejas. No extraña que sea un sitio de tanta importancia para el marisqueo. El patrón mayor explica que gran parte de las embarcaciones, casi todas de 4 o 5 metros, son pequeñas empresas familiares. Él mismo tiene un hijo que se dedica al sector y dos estudiando en la Universidad, “pero si no encuentran trabajo, siempre les quedará la mar”, afirma. El estrecho vínculo de los gallegos con sus rías es, para la secretaria de la federación de cofradías, Rita Gonzalez Sestelo, el elemento más valioso en la forma de organización de la actividad pesquera: “Las cofradías son de todos y vale la pena defenderlas. Es su forma de vida. A veces no se dan cuenta de la importancia de lo que hacen”.

Queda tiempo para esta hazaña. Según explica Carla Aguilera, el trámite está solo en el segundo paso. El Parlamento Europeo ha hecho una revisión de la propuesta de la Comisión, y ha aprobado sus enmiendas en marzo. Ahora el documento está en manos del Consejo y, cuando acabe, las tres partes deberán determinar el acuerdo final: “La entrada en vigor de este reglamento la hemos planteado para cinco años entre la aprobación y la ejecución. Hay tiempo para hacer lo que haga falta y para que el sector esté listo para estos cambios”, afirma."                     (Caridad Bermeo, El País, 03/06/21)

29/3/21

A pesca artesanal da Costa da Morte secundou a folga contra a criminalización do sector por parte da UE... “non somos delincuentes”

 "Día histórico de folga no mar galego, este venres 26 de marzo. Poucas folgas globais se lembran na baixura galega, e practicamente todas as confrarías do país permaneceron pechadas. 

Na comarca só saíu traballar Corcubión, a única que non quixo sumarse ás mobilizacións en contra da criminalización do sector por parte da UE, coa aprobación da modificación da Regulación de Control da Pesca, pola cal todas as embarcacións terán que ter un sistema de xeolocalización, de videovixilancia e un diario electrónico de abordo.

Unha Regulación pensada para a gran flota industrial, sendo as pequenas embarcacións da pesca artesanal as que sofren as consecuencias das malas artes da altura. Esa é precisamente a problemática de fondo de todos os problemas dende hai unha década, que se exemplifica perfectamente coa implatación de cotas e TACs: a falta de diferenciación entre a pesca artesanal de baixura e a pesca industrial, que debería provocar a exclusión das pesca artesanal das cotas

”Non nos opoñemos ao control, de feito somos o sector máis controlado”, matizan os mariñeiros, “pero non somos delincuentes”, sinalan os mariñeiros, que mantiveron as lonxas pechadas.

 Moi contentos quedaron en Malpica, onde houbo un 100% de seguimento da folga e unha marea de barcos percorrendo a costa, contando mesmo co apoio dalgún cerqueiro, volanteiro ou palangreiro, que se uniron ás protestas da curmá pequena, a baixura.

En Fisterra tamén houbo un amplo seguemento da folga (algúns aproveitaron para facer as típicas labores de fin de semana), pero non houbo concentración nin saída ao mar. En todo caso, quedaron algo descontentos polos 4 barcos (dos 70 e pico de flota artesanal que hai no pósito) e os barcos grandes que si saíron ao mar. Uns barcos de altura que se ben xa teñen diario electrónico, tamén están afectados polas videocámaras.

En portos como o de Muxía, os mariñeiros deixaron os barcos amarrados e se concentraron ás portas da Confraría, acompañados por grandes pancartas.

Semellante foi a folga en Camelle, onde “todos arrimamos o hombreiro”, facendo unha concentración ás portas do pósito.

Noutros como o de Muros, onde tamén houbo un seguemento maioritario, os barcos saíron e fixeron algo de balbordo para compartir o seu cabreo coas administracións.

Fermosa estampa a vivida en Laxe, onde por exemplo, ademais de aproveitar para facer o seu chamamento ”Polo Futuro da Pesca”, lembrándolle á UE as súas erróneas políticas para salvar o sector, se viviu a unión da ría coa visita dos barcos de Corme. Xuntos fixeron soar as bocinas por toda a ría."               (Qué pasa na costa, Ubaldo Cerqueiro, 26/03/21)

10/10/19

O futuro dos pescadores artesanais galegos... máis de tres mil barcos á deriva

"A flota artesanal séntese discriminada. É sustentable segundo a maneira de traballar. O perigo está en que os prezos non son competitivos, como si son os da pesca industrial, e falar de vedas e reservas mariñas para recuperación de especies é complicado. De feito, esta flota considera os topes de capturas unha mala práctica e temen polo futuro de máis de tres mil barcos.

 A pesca artesanal é a que se fai con artes tradicionais que non teñen evoluído tecnoloxicamente de maneira destacable. Esta actividade é a que se fai perto da costa e economicamente en Galicia supón unha porcentaxe do PIB galego do 11% incluído o marisqueo en 2018, datos que aparecen no informe sobre a pesca en Galicia realizado polo Consorcio da Zona Franca de Vigo, mais o peso económico da pesca en Galicia está na flota de altura e na industria conserveira.

O sector vive nun momento en que non sabe se continuará a súa actividade de aquí a uns anos ou decenios. Un motivo desta situación sería a falta de man de obra. O interese de novas xeracións para pescar decae ante o escaso rendemento económico das capturas. Aínda así, considérase que a pesca artesanal é un factor clave no desenvolvemento de e vertebración territorial. Isto tradúcese en postos de traballo directos e indirectos dentro do sector onde está asentado.

A PESCA ARTESANAL


“Definir a pesca artesanal non é doado, mais eu diría que é  a arte en que incide directamente a man de obra” di Roberto Rodríguez de Artesáns da Pesca, organización sita en Ribeira. “Son respectuosas co medio e coas especies, con todo, tamén se pode dar o mal uso da arte de pesca e non ser sustentable, que é un requerimento da pesca artesanal”. Por outra parte, tamén segundo os medios, a diferencia coa pesca industrial, a potencia das embarcacións marcaría tamén unha diferenza notable entre as dúas concepcións pesqueiras. Os límites para “artes menores” son 16 metros de eslora e 225 cabalos de potencia.


“A pesca artesanal é unha pesca sustentable, unha pesca que crea emprego directo e indirecto, multiplicaríase a cantidade e calidade do peixe no mercado grazas a ela” di Pepe Rodríguez, patrón maior de Corcubión.
 
O factor determinante moitas veces é a man de obra abordo en artes menores, porque os aparellos ou as artes, a man de obra é imprescindible. Mais hoxe en día, ademais do escaso interese das novas xeracións para a actividade pesqueira, a concesión da licenza de mariñeiro é complicado. “Tes que ter un número elevado de cursillos que pagas do teu peto, hai xente que non ten ese diñeiro e non pode acceder á profesión” di Rodríguez, “o que non me parece correcto é que persoas que fixeron cursiños hai vinte anos e non fan reciclaxe”.


A sustentabilidade da pesca artesanal é un punto que a define, non obstante, hai momentos en que, como hai un ano e pico, houbo que parar a pesca de sardiña por falta de peixe” di Xandro García, do colectivo ecoloxista Verdegaia. A interpretación é que as artes menores, ou pesca artesanal, pode esquilmar recursos tamén, mais apúntase como un motivo a mala utilización desas artes cando diminúe o número de capturas. “Non é a que ten máis impacto medio ambiental e eu creo que si ten futuro” di García.

DEFENSA DA PESCA ARTESANAL


O número de embarcacións que traballan dentro deste tipo de pesca en Galicia, superan os 3.000 barcos. Todos eles vense influídos polos TAC (Tope Admisible de Capturas) que establece a UE para algunhas especies peláxicas. “A xarda está suxeita a un TAC, o arrastre en todo Cantábrico e Noroeste creo que non chega a 70 embarcacións agora mesmo e ten un terzo de cota de toda a xarda” apunta Roberto Rodríguez que sinala a contradicción de que “a flota artesanal, a máis numerosa e maior número de tripulantes, anda polas mesmas porcentaxes”.


Hai falta de interese en protexer esta flota? “Hai intereses económicos que non pensan en pequenas empresas, o que pedimos é un reparto máis xusto” di Pepe Domínguez. Os intereses económicos en pesca van desde a influencia de empresas pesqueiras ata as políticas pesqueiras nacionais e internacionais.
A necesidade de protexer a pesca artesanal tamén pasa por rebaixar a incidencia da pesca industrial. “A flota artesanal galega faena perto da costa e ademais, emprega moita xente, cada barco que sae pescar sardiña é unha empresa” di Xandro García, “e esa embarcación pequena deixa máis pegada social que un barco de altura onde o beneficio vai para un armador que ao mellor non ten saído nunca ao mar”.


A potencia e envergadura dos barcos de arrastre fronte aos artesanais, permite unha maior captura. Iso tradúcese na diminución dos bancos pesqueiros. “Para a provincia da Coruña tiña un tope de 300 quilogramos por semana de xarda, cos prezos que se pagan á pesca artesanal, con 300 kg non vives, ao mellor si con 500” di Rodríguez. Unha solución para os pescadores artesanais sería a eliminación de TAC. Ademais, a pesca artesanal é pasiva, é dicir, non se decide cando e onde ir pescar o día que se embarca, pois dependen das condicións metereolóxicas. Non así a pesca industrial que vai dirixida sexa cal for a condición do mar.

SELO DE CALIDADE


Sería posible que desde a política pesqueira común se aplicase unha sorte de discriminación positiva para a pesca artesanal? Existe un exemplo, os “under ten”, barcos británicos que non teñen cota cando o Reino Unido queda sen cota. En Galicia hai iniciativas aínda en primeiras fases, para recadar apoios para que a flota artesanal non se vexa afectada polas cotas. A isto sumarlle tamén os “descartes”, aquelas especies que non se van pescar e que deben ser devoltas ao mar. O descarte en tempos servía para a venda en B de peixe.


A colocación dun selo de calidade podería ser tamén un factor que axudase á pesca artesanal. “Hai unha iniciativa que é “Pesca de rías” que agora mesmo depende do que cada confraría entende como sustentable ou non sustentable” di Roberto Rodríguez. Para Rodríguez aplicar este tipo de selos debería ser máis específico “porque debería levar o nome de quen pescou, porque a maioría dos que compran a pesca son xente que nos coñece, esa é a garantía”.


“Para este tipo de pesca non estaría de máis un selo de calidade, a cuestión é que para aplicalos hai que chegar a acordos, iso pode levar tamén restriccións” di Xandro García. “Os selos de calidade benefician un produto, din que está capturado dunhas determinadas características”.

VEDA E RESERVAS MARIÑAS


As vedas son unha cuestión polémica porque supón parar a faena e non poder pescar, por tanto falta de ingresos. A súa aplicación pode ser un camiño para recuperar recursos, con todo, insistir na polémica que desatan ás veces.


Outro punto que se tratou para a preservación da materia prima para flota artesanal foi a creación de “reservas mariñas”, zonas acoutadas para preservar recursos pesqueiros onde aplican unha lexislación especial de cara a diminuír o traballo pesqueiro en áreas de alto valor pesqueiro e ecolóxico. En teoría son zonas protexidas para a reprodución e cría que permita a recuperacións dos recursos. “Estou a favor das reservas” di o patrón maior de Corcubión, Pepe Domínguez, “estou en contra das malas reservas que se fan cun único interese económico”. Domínguez menciona as reservas de Lira e Cedeira. “Costoulle á Xunta de Galicia tres millóns de euros a de Lira, son creadas con intereses económicos particulares e se a cousa non sae ben, deixan as confrarías empeñadas”.

A parte negativa que se lle ve ás reservas é que “aos que pescan con liña e anzó, aplícaselles a lexislación da reserva, mais os grandes arrastreiros poden pescar libremente a tres ou catro millas da reserva” di Domínguez. Sobre o reparto de capturas, Domínguez explica que “se de tres millóns de quilos de sardiña, un vai para o arrastre entre sesenta e setenta barcos no noroeste, outro millón o cerco que son 140 barcos e o millón que queda vai para toda a flota do Cantábrico-Noroeste, o 40% dese millón lévao só Cantabria e logo unha parte moi miuda Galicia” e todo isto “sendo 3.000 barcos en pesca artesanal, por que nos tratan así?”              (Moncho Mariño, Galicia Confidencial, 04/10/19)

6/10/14

O ‘xeito’, arte tradicional de pesca coa que faenan 428 barcos galegos está condenado a desaparecer a partir do 1 de xaneiro por mor dunha proposta da UE

"José Antonio Ordóñez é mariñeiro e de Rianxo. “Dous motivos para encher o peito”, como dirían no Berberecho, A Confraría, Pachoco, O Taberneiro, ou calquera dos outros bares que inzan a zona máis próxima ao porto da vila de Castelao. José Antonio Ordóñez e centos de mariñeiros máis de Rianxo e outros portos galegos (Cabo de Cruz, A Illa,...) poderán quedar no peirao a partir do 1 de xaneiro de 2015, dentro de 3 meses.

 Son os mariñeiros que faenan ao ‘xeito’, arte tradicional de pesca para a que teñen licencia 428 barcos en Galiza, 116 deles en Rianxo, onde este aparello de enmalle é parte indisolúbel da economía e da identidade da vila. Desde o produto estrela do seu mar (a sardiña e a xouba do xeito, ) até as embarcacións tradicionais (a xeiteira) ou mesmo as cancións (‘Rianxo, pájaro pinto’).

 “Aquí ao xeito andouse toda a vida, na casa aínda teño as redes que fixera a miña aboa a man, de algodón e que había que secalas e encascalas” lembra Ordóñez, décadas de mar ás costas. A problemática xa chegou ao Congreso español da man dunha pregunta do Bloque Nacionalista Galego.

É o final do ‘xeito’, arte coa que se traballou aquí desde o século XIX polo menos?

É a primeira vez que nos vemos nunha destas, nunca na historia, nunca pasara algo así. Primeiro, prohíbennos pescar sardiña ao acabar a cota para o cerco o que nós, arte tradicional, nunca nos afectara. E, por riba, enterámonos que hai unha proposta unha Unión Europea para a partir do 1 de xaneiro de 2015 prohibir o enmalle, por ser unha arte de enmalle á deriva. 

Pero se non temos nada a ver, nada de nada coas volantas ou as chamadas ‘cortiñas da morte’!!. Nós non arrasamos o mar!!! Esta arte xa se traballaba aquí antes da chegada dos cataláns coas fábricas (finais do XIX). É a lei de Murphy do mariñeiro: se algo vai mal, pode ir aínda peor.

Pero non hai posibilidade de reverter iso?

Niso estamos. E que é incomprensíbel todo isto. Polo menos estamos a recibir apoios: de todos os partidos, de todos os sectores do mar, das confrarías... este mércores temos reunión coa conselleira do Mar e aí pensamos sacar algo, porque isto non pode ser. Barcos amarrados, xente sen traballar... e non ten ningún sentido!! Que collemos nós? Cada barco unhas caixas con sardiña e xouba, algún bocareu... antes aínda viñan tranchos mais agora nin tranchos hai.

E en Rianxo como se está a vivir o problema?

Había que darnos unha medalla á paciencia. O que estamos a aguantar aquí é fóra do común. Na vila hai preocupación, claro, moita. A xente quere unha implicación e un apoio porque estamos todos afectados... Espero que da xuntanza coa conselleira saia algo en limpo, senón haberá que pensar noutras cousas.

Que cousas?

Mira, eu quero crer que esa decisión de non nos deixar pescar sardiña e de nos prohibir andar ao ‘xeito’ a partir de xaneiro é por ignorancia, por non saber; e non por mala fé. Quero pensar iso. Porque se non....

Aquí a maioría dos xeiteiros traballamos nesta arte de abril a novembro, un sete meses ao ano. Imaxina que se acaba iso. Ti imaxina. Nunha zona onde non hai outra cousa que o mar. Imaxina, repítoche, que quitan iso. E agora, que?"     (Sermos Galiza, 01/09/2014)

7/5/14

A sangría silenciosa: un barco de pesca menos en Galiza cada tres días

"En só unha década Galiza perdeu máis do 20% das embarcacións da súa frota pesqueira. Unha 'reestruturación', como a cualifican desde as diferentes administracións, sexa europea, estatal ou autonómica; que se levou por diante uns mil trescentos barcos en 10 anos. En concreto, 1.361, segundo os propios datos oficiais da Xunta dispoñíbeis no rexistro de buques pesqueiros.

Así pois, e de media, cada dous ou tres días Galiza tiña unha embarcación pesqueira menos. En 2004 eran 5.565, das cales 4.867 eran do sector de 'artes menores', o tradicional, que faena perto da costa e é o sostíbel ambiental e socialmente. En 2014 hai 4.204 embarcacións. De 'artes menores' ou baixura, 4.017.

Foi, logo, a baixura a máis damnificada por unha política de despezamentos (desguaces) e axudas á paralización da actividade que supuxo que nesta década desaparecesen 850 embarcacións deste sector. Mais a sangría afecta tamén a aqueles barcos que faenan nas pesqueirías comunitarias (en caladoiros da UE), de maior eslora e porte, loxicamente.
En 2004 Galiza tiña unha frota de 144 buques con licenza para faenar nesas zonas. Dez anos despois só fican 87. Unha perda de peso e presenza que deixa un baleiro que axiña é cuberto por frotas doutros estados da Unión Europea.

Segundo dados dos servizos estatísticos da Xunta, os sectores extractivo, acuícola e transformador empregan conxuntamente en Galiza a 38.000 persoas (o 52% do emprego total pesqueiro no Estado español e o 10% no conxunto da UE). Un dado: a produción extractiva galega anual supón, en termos de valor, o 15% da Unión Europea, superando así a produción conxunta de Alemaña, Bélxica, Finlandia, Grecia e Suecia."         (Sermos Galiza, 21/01/2014)

4/2/14

Cuenta atrás para salvar Pescanova

"Un año. Eso es lo que va a durar el viacrucis de Pescanova. El Juzgado de lo Mercantil de Pontevedra ha dictado hoy un auto por el que declara el fin de la fase común del concurso de acreedores de Pescanova y la apertura de la fase del convenio.

 Significa que las propuestas para sacar a la empresa de concurso de acreedores a través de un convenio tienen que llegar antes del 28 de febrero de 2014. ese mismo día, justo un año antes, fue cuando todo empezó a desmoronarse: el 28 de febrero de 2013 la empresa confesó sus problemas contables, que han derivado en la imputación de la mayor parte del antiguo consejo y el descubrimiento de un enorme agujero en las empresa.

Según ha comunicado este miércoles la empresa gallega a la Comisión Nacional del Mercado de Valores, en el auto remitido a la administración concursal de Pescanova el juez fija ahora varias fechas límites para la presentación y aceptación de propuestas de convenio. El plazo límite para la presentación de propuestas terminará el viernes 28 de febrero de 2014, y se admitirán los escritos presentados con ese fin hasta las 15:00 horas del 3 de marzo.

Una vez hechas estas propuestas, la fecha tope para presentar adhesiones o votos en contra a las a los posibles convenios será el 31 de marzo de 2014, por lo que "si se presentan mediante escrito que incorpore el instrumento público mediante el que se hayan efectuado en plazo, podrá verificarse hasta las 15:00 horas del 1 de abril de 2014", señala la empresa.

Pescanova, con sede en Chapela-Redondela (Pontevedra), se encuentra en concurso de acreedores con deudas cercanas a los 3.500 millones de euros. Entre sus acreedores figuran cerca de un centenar de entidades financieras.

Desde que el 28 de febrero de 2013 se conocieron sus problemas financieros, la empresa ha vivido un verdadero terremoto: a la confesión de irregularidades siguió la presentación del preconcurso de acreedores, y posteriormente su concurso, en abril. La hasta entonces rentable empresa resultó estar en quiebra técnica y con unas pérdidas que su actual cúpula (que sustituye a la anterior, imputada en su mayor parte) cifra 791 millones en 2012. La firma maquilló sus cuentas para esconder 2.323 millones de pasivo.

El concurso de acreedores agota su plazo sin que haya una salida clara encima de la mesa. La cervecera Damm, apoyada por varios fondos, ofreció una salida, que pasa por una renuncia de la banca de recuperar el 80% de lo que Pescanova le adeuda, a cambio de controlar el 10%

Damm, a cambio, inyectaría capital y controlaría la mayoría del capital. Los bancos, por su parte, han mantenido multitud de reuniones tratando de conseguir una solución que no suponga una quita tan elevada. En paralelo, la compañía se enfrenta a concursos de acreedores en sus filiales en el extranjero, entre ellas, los de sus firmas en Chile, que podrían acabar en manos de compradores extranjeros ante la falta de una solución desde España."                     (El País, 29/01/2014)