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27/12/23

Baltar dio más de 55.000 euros en gratificaciones a funcionarios de confianza antes de dejar la Deputación de Ourense... los mayores beneficiarios, con cantidades superiores a los 2.000, los 3.000 y los 5.000 euros, son el que fuera su chofer personal y responsable del servicio de conductores de la institución, otros tres trabajadores de su secretaría personal y varios altos cargos y mandos intermedios de diversos departamentos... la mayoría de las personas más próximas a Baltar que desempeñaron puestos de confianza durante sus mandatos han sido confirmadas en sus puestos tras el ascenso a la presidencia del nuevo líder del PP ourensano, Luis Menor, hombre de confianza de Feijóo y Rueda

 "El expresidente de la Deputación de Ourense, del PP provincial y senador por designación autonómica Manuel Baltar gastó antes de dejar su cargo en julio pasado más de 55.000 euros del presupuesto público en incentivos y gratificaciones a una treintena de funcionarios de su círculo de confianza.

Según la documentación a la que ha tenido acceso Público, los mayores beneficiarios, con cantidades superiores a los 2.000, los 3.000 y los 5.000 euros, son el que fuera su chofer personal y responsable del servicio de conductores de la institución, otros tres trabajadores de su secretaría personal y varios altos cargos y mandos intermedios de diversos departamentos.

 Fuentes internas de la Deputación han confirmado a Público que la mayoría de las personas más próximas a Baltar que desempeñaron puestos de confianza durante sus mandatos han sido confirmadas en sus puestos tras el ascenso a la presidencia del nuevo líder del PP ourensano, Luis Menor, alcalde de la localidad de Pereiro de Aguiar.

Menor fue senador hasta el pasado agosto y es presidente del partido en la provincia desde la renuncia de Baltar en octubre pasado.

Hombre de confianza de Feijóo

Según confirman fuentes del PP, Menor es una persona de la plena confianza del presidente del PP, Alberto Núñez Feijóo, y de su sucesor en la Xunta, Alfonso Rueda, quienes le impulsaron como nuevo líder del partido en la provincia.

La mayoría de afines a Baltar han sido confirmadas en sus puestos por el nuevo líder del PP ourensano, Luis Menor

Público ha tratado sin éxito de contactar con Baltar para obtener una valoración sobre los sobresueldos cobrados por el personal de su círculo íntimo en la Deputación. El entorno del nuevo presidente sí ha respondido alegando que se trata de "una cuestión de gestión interna, debidamente fiscalizada por los órganos de control de la Deputación y con pleno arreglo a derecho".

El expresidente renunció a seguir al frente de la Deputación y del PP ourensano tras haber sido imputado por un delito contra la seguridad vial por conducir a 215 km/h el coche oficial de la Deputación, causa que se sigue contra él en el Tribunal Supremo dado que después de esa infracción obtuvo la condición de aforado, cuando Feijóo y Rueda acordaron facilitarle un escaño en el Senado por designación del Parlamento de Galicia.

Entre las gratificaciones que Baltar entregó antes de marcharse a una treintena de funcionarios destacan las que percibieron tres personas adscritas a su secretaría personal por valor de 5.400,49 euros, 5.209,90 euros y 5.200 euros, respectivamente. Su chófer oficial percibió otros 4.200 euros, y un alto cargo del departamento de Obras, otros 3.285 euros.

Retribuciones extraordinarias

Además, hay otros tres funcionarios con retribuciones extraordinarias por encima de los 2.000 euros y otros 19 con percepciones por encima de los de mil. El resto de cantidades oscilan entre los 260 y los 950 euros.

Entre los beneficiarios hay funcionarios con plaza fija, interinos y personal laboral. Las citadas fuentes aseguran que en varios casos se trata de militantes del PP o simpatizantes del partido que se habrían presentado en puestos medios en las candidaturas del partido en alguno de los procesos electorales de los últimos años.

Esas personas recibieron esas cantidades en concepto de gratificaciones e incentivos a la productividad, a pesar de que en sus nóminas figuran ya complementos que representan en algunos casos el doble de sus salarios base.

Varios de los beneficiarios son militantes del PP o simpatizantes del partido que se presentaron en sus listas

Según ha podido saber Público, los presupuestos de la Deputación de Luis Menor para el año que viene mantienen la misma previsión de gasto en retribuciones extraordinarias que los que había dejado Baltar para 2023. Eso no quiere decir que el nuevo presidente vaya a seguir usándolos, pero sí que se reserva la posibilidad de hacerlo.

Con los votos de Jácome

Menor pudo aprobar los nuevos presupuestos gracias a la abstención del PSOE, ya que los diputados de la  Democracia Ourensana de Gonzalo Pérez Jácome, el alcalde de Ourense, votaron en contra pese a que ambos se apoyan para que uno y otro puedan mantener la Deputacion y la Alcaldía.

Además de su procesamiento en el Supremo, Baltar se enfrenta a una investigación abierta por la Fiscalía por los audios desvelados por Público en los que su hermano reconocía supuestas mordidas de ambos en la contratación de obras del organismo.

Antes de su renuncia también se supo que la Deputación se había negado a identificar al conductor en varios expedientes por exceso de velocidad asignados al coche que él conducía, y que otros correspondientes a otros vehículos oficiales de la Deputación habían sido asumidas ante la Dirección General de Tráfico por familiares de su anterior conductor, ya jubilado.

Al menos en uno de esos casos, una de esas personas, también trabajadora del organismo, habría visto mejoradas sus condiciones laborales al ver consolidada su plaza poco después de señalarse como responsable de la infracción y asumir el pago de la multa."

( Juan Oliver, Público, 26/12/23)

9/11/23

Baltar rompe el último lazo político de su clan familiar y el poder en Ourense con su dimisión en el PP provincial

 "Manuel Baltar ha cortado el último lazo que une a su clan familiar directamente con el poder político del PP en la provincia de Ourense con el anuncio de que no sigue como secretario de su partido y la propuesta de su relevo. Entretanto, el partido quedará en manos de una gestora, según adelantó el periódico La Región.

Con este paso, cierrar definitivamente una etapa de tres décadas en las que su familia -primero su padre, José Luis, y luego, él- tuvieron en sus manos el poder provincial a través de la Diputación. A Baltar hijo lo 'cazó' la Guardia Civil a 215 kilómetros por hora al volante de uno de los coches del ente provincial que entonces aún presidía por la autovía A-52. Pendiente de juicio -maniobró para retrasar el proceso, que podría haber resultado en una condena antes de las elecciones municipales de mayo-, anunció por sorpresa en junio que no iba a optar a presidir la Diputación.

Entonces, el presidente del PP gallego, Alfonso Rueda, dijo que dejaría también su puesto en el PP provincial de Ourense. Pocos días más tarde, después de unas declaraciones de Baltar en las que aseguraba que le apasionaba dirigir el partido, dio marcha atrás y señaló que sería el propio interesado quien lo anunciase. Tres meses después de que su partido lo destinase al Senado -como parte de la cuota que designa cada autonomía-, va a dar ese paso. 

  Los excesos al volante no han puesto fin a su carrera política. Después de la información, revelada por elDiario.es, de que iba muy por encima de la velocidad máxima -120 kilómetros por hora- conduciendo un coche oficial en domingo, se desvelaron otras multas del abultado parque móvil de la Diputación, algunas de ellas ese mismo día y a ese mismo coche. Su partido no lo amonestó, al menos no en público, por ello. Rueda evitó durante semanas exigirle ninguna responsabilidad política al compañero de partido que había sido capaz de ganarle la batalla interna a Alberto Núñez Feijóo, cuando, poco después de ganar las autonómicas de 2009, respaldó dentro del PP ourensano a un candidato alternativo a Baltar, que terminó derrotado.

En 2019, los votos dejaron de garantizar el dominio político del PP en la provincia, en donde no logró la mayoría absoluta. Baltar pactó con el líder de Democracia Ourensana para repartirse Diputación y Alcaldía de la ciudad, a pesar de que Feijóo había dicho de Gonzalo Pérez Jácome que sería “letal” para Ourense. El acuerdo se repitió tras las municipales de este año, pero, con Baltar fuera de las aspiraciones al ente provincial, el PP situó a Luis Menor, cercano a Rueda, al frente de la Diputación. Ahora Menor es también el mejor situado para dirigir la gestora y presentarse al congreso que elija nuevo líder de la formación conservadora en la provincia. "                (eldiario.es, 26/10/23)

3/7/23

Rebelión no PP de Ourense?... Baltar non marcha, "ou sexa que ‘cuidadito’"

 "Pero non marcho eh!, ou sexa que ‘cuidadito’. Marcho que teño que marchar da Deputación de Ourense, iso o acepto. Pero eu non me vou de ningures, estou no meu sitio. A Deputación segue aberta para calquera, incluso para min. E sobre todo para min. Vai ser o sitio ao que acudirei coa frecuencia que requira o caso, pero evidentemente debo estar en Ourense. Ou sexa que non marcho".

José Manuel Baltar falou alto e claro. Tan claro que deixou sorprendidos aos seus propios compañeiros de partido, sobre todo, aos de Santiago e Madrid. Nunha entrevista en La Región, o presidente do PP de Ourense, confirma que "non marcha" e, segundo, que non tivo nada que ver na 'Operación Jácome'.  Datos a ter en conta na situación dun Partido Popular que navega dividido na provincia de Ourense e con amagos de rebelión.

Nesa entrevista, Manuel Baltar, sinala que seguirá á fronte do partido na provincia. "A deputación provincial vivirá un goberno que terá a fortaleza suficiente para afrontar eses retos e eu como presidente do partido acompañado todas as accións", sostén Baltar, que di que lle "apaixona" liderar o PP de Ourense. Unha posibilidade que tamén confirma o portavoz do Partido Popular na Deputación de Ourense, Plácido Álvarez. "Manuel Baltar como militante do PP de Ourense ten o seu dereito a presentarse para presidir a organización provincial como o teñen outros compañeiros", indica.

"É unha pregunta que se plantexa cando se convoque o próximo congreso, será unha decisión que terei que tomar tendo en conta todas as opinións e sobre todo aos meus máis directos colaboradores en cada concello e en cada comarca". Un "zasca" ao presidente da Xunta e do PP galego, Alfonso Rueda, que deu por feito que o ourensán non tentaría esta responsabilidade.

A 'OPERACIÓN JÁCOME'

É a resposta do fillo de José Luis Baltar ao líder do seu partido para non dar por "finiquitada" a herdanza política do seu pai. E, iso, a pesar de que di non sentirse "traizoado" nin por Rueda, nin por Feijóo a pesar de que, segundo distintas fontes, negociaron as súas costas e ás de Manuel Cabezas, candidato popular no concello de Ourense, o futuro da cidade e da provincia.

Precisamente, na 'Operación Jácome' está o principio da fin de Baltar, ou o principio do principio de José Manuel. Unha operación que proxectou primeiro a dirección galega do PP coa secretaria de Organización, Paula Prado, e que acabou fechando a man dereita de Feijóo, Miguel Tellado, nun encontro cara a cara co alcalde ourensán do que, ademais, saíu un compromiso asinado por ambas as partes de "non belixerancia".

E nese pacto de "belixerancia" está o compromiso do PP de non interferir nas decisións políticas de Jácome na cidade, e o de Jácome de facer o mesmo na deputación. Tamén evitar que o líder de DO se poida presentar ás eleccións galega, o que, no propio PP consideran que podería supoñer a perda da Xunta.

BALTAR E CABEZAS, 'OUT'

O propio Baltar confirma que el non autorizou esa operación nin estivo nas negociacións. "Eu dixen que non pactaríamos con Jácome nesta volta, existiron cuestións gravísimas durante a campaña que fixeron que foramos á xustiza". De feito, confirma que a súa saída non ten que ver con ese acordo. "Non, esas negociacións foron posteriormente. Esperouse ata o final, estábase falando de concellos e cando se empeza a falar da Deputación eu xa estaba apartado desa querencia por ser non só deputado, senón presidente da Deputación", apunta.l

E que pasou para que se chegara entón a ese pacto?. "Creo que ten que ver con esa situación de emerxencia extraordinaria que supoñía Ourense no panorama de Galicia. É certo que un pacto PP-PSOE sería rara avis a nivel nacional, pero habida conta da situación extraordinaria… As cúpulas dábanlle liberdade aos número un para os acordos. Pero pasou o que pasou. Hai que explicalo pero sobre todo terían que explicalo aqueles que se negaron a facer o que horas antes dicían que ían facer", responde. 

A decisión de Baltar de continuar como líder do PP pronvicial tamén ten moito que ver coa decisión de Manuel Cabezas de continuar como líder da oposición na cidade. Aínda que a palabra "traizón" non está no "vocabulario político" de Baltar, o certo é que o feito de que os dous dirixentes teñan decidido continuar nos seus cargos, a pesar de anunciar que ían marchar, amosa que a situación do PP de Ourense é, cando menos, convulsa.

"NON HAI CRISE"

E, mentres, a dirección do PPdeG tenta capear o temporal como mellor pode. O portavoz parlamentario do PPdeG, Pedro Puy, rexeitou que exista un conflito entre a dirección galega e o presidente da formación na provincia de Ourense.

Preguntado respecto diso este luns, Pero Puy sostivo que el non é "quen" de opinar sobre o que "pode facer Baltar" ou o que deben de facer os seus compañeiros do PP de Ourense, pero subliñou que non cre que "haxa ningún conflito"."               (Galicia Confidencial , 26/06/23)

26/6/23

El fin de la dinastía de los Baltar crea en la derecha gallega una incertidumbre inédita desde la 'era Fraga'

 "El 13 de enero de 1990, Centristas de Galicia daba su visto bueno al nombre de la persona que iba a sustituir el líder del partido, Victorino Núñez, como presidente de la Diputación de Ourense. El elegido era José Luis Baltar, alcalde de Nogueira de Ramuín desde 1976 y, a efectos prácticos, el cargo político que controlaba en buena medida la institución provincial desde el inicio del mandato en 1987, aunque sobre el papel fuera solo vicepresidente y portavoz del gobierno provincial.

Núñez cambió la vicepresidencia de la Diputación por la del Parlamento, tras las elecciones en las que el PP de Manuel Fraga había conseguido la mayoría absoluta por la mínima. La provincia de Ourense había sido clave para obtener esa mayoría y sacar de la presidencia al socialista Fernando González Laxe, no sólo por el ajustado y polémico recuento, sino también porque el Partido Popular había concurrido en esa provincia en alianza con Centristas de Galicia, el partido de Núñez y Baltar, que en los años anteriores se había alimentado de múltiples fuentes de la derecha provincial, desde escindidos de la UCD hasta restos de Coalición Galega. 

 Aquellos hechos políticos de finales de los 80 y principios de los 90 fueron clave para entender la hegemonía fraguista en los lustros siguientes. En 1991, Centristas de Galicia ya estaba integrado a todos los efectos en el PP y la familia Baltar asentada en un trono de poder que ha llegado hasta nuestros días, más de tres décadas después. Llega a nuestros días, pero tras haber declinado desde hace años hasta desembocar en la renuncia de José Manuel Baltar conocida este 14 de junio de 2023, un día que puede acabar siendo tan histórico como el de aquel otro de enero de principios de los 90 y que inyecta en la derecha ourensana y gallega dosis de incertidumbre desconocidas desde aquellos tiempos previos a la pax fraguista.

Los tiempos del PP de Fraga, aquellos que habían comenzado con el partido inscribiéndose en el "nacionalismo moderado" por influjos como los de Centristas de Galicia, fueron también los tiempos del PP de los barones provinciales como Francisco Cacharro en Lugo, Xosé Cuíña en Pontevedra y, por supuesto, José Luis Baltar en Ourense. El granero ourensano suministró votos clave para las mayorías absolutas de Fraga (tras la de 1989 llegaron las de 1993, 1997 y 2001) a cambio de dejar hacer a la familia liderada por el autodenominado cacique bueno. También cuando su hijo José Manuel comenzó a ostentar cargos en el partido, en la Xunta y en el Parlamento.

José Manuel Baltar –Nene o Baltarín para los detractores, Manuel Baltar en la vida pública– fue llevado de la mano por el padre en su ascenso político. Primero como pieza de sus movimientos internos, incluyendo el desafío a Fraga en la célebre revuelta del piso, la sublevación del entonces conocido como sector "de la boina" contra el patrón de la derecha española tras la defenestración de Cuíña en plena crisis del Prestige, hace ahora veinte años. Y desde 2010, como sucesor.

 Porque Baltar padre tenía claro que la suya iba a ser una retirada dinástica. Por eso en 2010 legó a su hijo la presidencia del partido en Ourense presentándolo como candidato a un congreso provincial en el que la dirección gallega, encabezada por un Alberto Núñez Feijóo que acababa de llegar a la presidencia de la Xunta, articuló una operación para intentar derribarlo. El movimiento de Feijóo acabó en sonoro fracaso y José Manuel Baltar heredó el partido. Años después, la Justicia daría por probado que, justo antes del congreso, Baltar padre enchufó en la Diputación a más de un centenar de personas vinculadas directamente al partido y, por lo tanto, con poder de influencia en la sucesión.

Aquella sentencia judicial inhabilitaba a José Luis Baltar por nueve años, pero cuando llegó ya habían pasado cuatro desde que había dejado la presidencia de la Diputación. Se la había dejado a su hijo tras revalidarla en las elecciones municipales de 2011 con una holgada mayoría absoluta. En las de 2015, las primeras con Baltar hijo al frente del partido y de la Diputación, la mayoría volvió a ser absoluta.

Pero algo había comenzado a cambiar. Los populares ourensanos seguían arrasando en las urnas con el hijo, pero un poco menos que con el padre. Y así, en 2019, aunque sus números fueron mejores que los del PP en el conjunto del Estado, el resultado en la Diputación ya no fue de mayoría absoluta. Tuvieron que entregar la alcaldía de la capital de la provincia a Gonzalo Pérez Jácome –líder de la tercera fuerza en las urnas, Democracia Ourensana– a cambio de salvar la presidencia provincial.

Y en esto llegó 2023. Por segunda elección consecutiva, el PP de Ourense se quedó sin mayoría absoluta en la Diputación. Y, a diferencia de hace cuatro años, los votos de los populares ya no son estrictamente imprescindibles para que Jácome sea alcalde, ya que su partido es la primera fuerza en la corporación municipal.  

 Además, Baltar llegó a la cita electoral notablemente desgastado tras trascender que la Guardia Civil lo interceptó el pasado abril conduciendo la 215 kilómetros por hora un coche oficial de la Diputación, caso por lo que aún está pendiente de juicio tras lograr retrasarlo hasta después de las municipales. Desgastado externamente y, sobre todo, a nivel interno en el PP que ahora dirige en España el expresidente Feijóo, cuyo círculo más próximo siempre consideró a Baltar un mal tan incómodo como necesario en Galicia, pero no tanto en el Estado.

Mucho más desgastado que tras el escándalo que se generó después de ser acusado por una mujer de haberle ofrecido empleo en la Diputación a cambio de sexo. El caso fue archivado por la justicia en 2017 porque la jueza no vio suficientemente acreditado que los hechos denunciados fuesen constitutivos de delitos de cohecho, acoso o tráfico de influencias.

Este cúmulo de factores sirve para explicar, cuando menos en parte, la carta con la que José Manuel Baltar anunciaba este 14 de junio de 2023 que renuncia a volver a aspirar a la presidencia de la Diputación y también a su acta de concejal en Esgos. A esa condición, la de mero edil en un pequeño ayuntamiento, llegó a reducirlo en público en las últimas semanas el actual presidente de la Xunta y del PP gallego, Alfonso Rueda. 

Baltar renuncia a los cargos institucionales, pero no se marcha. O, cuando menos, no se marcha del todo. Por el momento, conserva para sí la presidencia del partido en Ourense, de esa hasta ahora máquina implacable de captar votos y amarrar mayorías absolutas también para la dirección gallega del partido. La misma máquina, no obstante, que fue viendo como, poco a poco, demasiados ayuntamientos de la provincia se fueron tiñendo de rojo PSOE o de azul BNG.

Y ahora ¿qué? Los rumores sobre el futuro de Baltar hijo llevan semanas disparados. El Parlamento Europeo, un puesto en el Senado por designación del Parlamento de Galicia, alguna entidad vinculada al termalismo... Lo que suceda dependerá, entre otros muchos factores, de estos históricos días de la primavera política de 2023 si acaban con el PP fuera del gobierno de la Diputación de Ourense por primera vez desde la fundación del partido. 

En el PSdeG aseguran estar haciendo "todo lo posible" para que la institución "cambie de color político" y en el BNG guardan un prudente silencio público mientras todas las miradas se dirigen a un Jácome que admite contactos con populares y socialistas. En aquel otro enero de 1990 había quien especulaba con que la llegada al poder de José Luis Baltar no iba a ser por mucho tiempo. Y acabó siendo toda una era política en Galicia. La era de un baltarismo que, cuando menos de momento, no finalizó a pesar de a sus inéditas flaquezas."

 (David Lombao , Praza.gal, 14 de junio de 2023)

22/6/23

Baltar: a vitoria final dos birretes... É a renuncia de Baltar a vitoria definitiva de Romay Beccaría? É o signo dos tempos a dimisión de Baltar fillo? Todos e cada un dos principais líderes do moderno PPdeG naceron á calor de Romay, tan ligado ao franquismo como o propio Fraga... Pode que o vello clientelismo só puidese manterse nas condicións dunha provincia rural, con moitos pequenos concellos e uns vínculos comunitarios estreitos, no mal sentido da palabra: a ditadura da aldea... Todos e cada un dos líderes territoriais de antano –os Cacharro, Cuíña, etcétera- foron arrombados sen seren substituídos por seres similares. Dende logo, esa diferenza non é menor. Ninguén coñece hoxe os nomes dos conselleiros, nin teñen unha base social personal: o seu perfil é insípido. Que é, probablemente, o que se buscaba... Entregar feixes de billetes á saída dos mitins sonaba aínda máis terceiromundista. Pero tiñan o poder. Os votos. Ou o control dos votos. Que parece o mesmo, pero non é a mesma cousa... Pode o PP substituír o estreitamento da súa base social, o adelgazamento derivado da desaparición do rural tradicional, por unha máis ampla influencia nas clases medias urbanas? As eleccións municipais demostran que o PPdeG ten unha enorme dificultade para lograr maiorías absolutas en vilas e cidades... Galicia cambiou un mundo. Moito. Está nun período de transición. Moitos aspectos que no pasado parecían conferirlle idiosincrasia desapareceron, pero non resultan evidentes, xa, os novos trazos que definirán o seu rostro (Antón Baamonde)

 "Todo en orde. En Ourense segue todo en orde. A renuncia de Baltar á Presidencia da Deputación, como todo parece indicar, está pactada co Partido Popular, así que o curso natural dos acontecementos seguirá o seu camiño. Veremos o que pasa con Jácome, o atrabiliario e narcisista alcalde de Ourense, pero parece probable que o crebacabezas atope a súa solución. Cousa inédita, o PP local propón unha grande coalición PP-PSdeG-BNG (co seu líder Manuel Cabezas de alcalde) para rexer o concello. Noticia bomba! Grosse Koalition en Ourense!: veremos que nos depara o futuro nese lugar arcano en que parece terse convertido a cidade. 

 É o signo dos tempos a dimisión de Baltar fillo? Significa que o vello clientelismo, ese que non podía convivir na mesma habitación coa xustiza, é asunto do pasado en Galicia? Cabe que así sexa, dende logo. Dise que no seu tempo o alcalde popular de Ames deu por inevitable a perda da súa alcaldía ao medrar o concello e cambiar, por tanto, a socioloxía dos seus habitantes. Pode que o vello clientelismo só puidese manterse nas condicións dunha provincia rural, con moitos pequenos concellos e uns vínculos comunitarios estreitos, no mal sentido da palabra: a ditadura da aldea, que dicía Stendhal.

 Eses vínculos comunitarios incluían aquel cálculo que falaba de 400 concelleiros do PP que traballaban ou tiñan familiares na deputación ourensana ou os 33 porteiros contratados para un centro cultural con dúas portas (quero crer que se trata dun subconxunto da primeira cifra). A lista de escándalos, ou de historias chuscas, ligadas aos Baltar é interminable. O amor pola vida veloz, que conculca a lei de tráfico, non é a que máis destaca nun currículo cheo de hit parades. Pecharse nun piso cinco deputados para presionar a Fraga foi hilarante e digno do camarote dos irmáns Marx . Entregar feixes de billetes á saída dos mitins sonaba aínda máis terceiromundista. Pero tiñan o poder. Os votos. Ou o control dos votos. Que parece o mesmo, pero non é a mesma cousa. 

 É a renuncia de Baltar a vitoria definitiva de Romay Beccaría, a súa particular conquista de Granada, con Baltar no papel de Boabdil? Dende logo, o PPdeG de hoxe é outra cousa. Todos e cada un dos líderes territoriais de antano –os Cacharro, Cuíña, etcétera- foron arrombados sen seren substituídos por seres similares. Dende logo, esa diferenza non é menor. Ninguén coñece hoxe os nomes dos conselleiros, nin teñen unha base social personal: o seu perfil é insípido. Que é, probablemente, o que se buscaba. 

 Ese novo PPdeG non naceu da nada. Todos e cada un dos principais líderes do moderno PPdeG naceron á calor de Romay, tan ligado ao franquismo como o propio Fraga –foi secretario xeral de Sanidade do 63 ao 66 e despois director do Instituto de Estudos da Administración Local, organismo ligado na altura ao Opus Dei- pero dunha orixe personal de máis alta alcurnia. Feijóo e Rueda, dende logo. Non se sabe que os así chamados birretes destacaran polas súas virtudes académicas pero é claro que colgarlles a etiqueta de boinas aos seus inimigos internos era practicamente alcumalos como paletos. Foi un frame, un marco mental, letal.

 O paisanismo estaba condenado a desaparecer nun país no que ese tipo humano é cada vez máis un resto a desaparecer e no que a maioría da poboación está ocupada nese extraordinario caixón de xastre que é o sector servizos. A cultura urbana, signifique isto o que signifique, é, por suposto, amplamente maioritaria, aínda que tal vez o seu vector máis característico é o que atinxe ao enorme peso das novas periferias urbanas. Foi Romay o que tivo sensibilidade a esa transformación e decidiu darlle a batalla aos seus adversarios internos, apoiado, por suposto, no poder do PP central e dos seus recursos mediáticos.

Agora ben, e se esa vitoria pode, a medio prazo, resultar pírrica? E se resulta que os efectos colaterais se revelan ironicamente contraproducentes? Pode o PP substituír o estreitamento da súa base social, o adelgazamento derivado da desaparición do rural tradicional, por unha máis ampla influencia nas clases medias urbanas? As eleccións municipais demostran que o PPdeG ten unha enorme dificultade para lograr maiorías absolutas en vilas e cidades que combatan o duopolio PSdeG-BNG. Poderá seguir mantendo a medio prazo, nun escenario así, o seu ben máis prezado, o poder da Xunta?

A cuestión non é fácil de responder. A pregunta, en realidade, trata acerca de se o cambio na estrutura social, o grao de urbanización, a globalización e a influencia das redes sociais, a perda de peso da identidade galega tradicional, etcétera, consagrarán maiorías adheridas a ese novo PP, que antes amalgamaba clases medias altas e paisanos no mesmo partido. 

 Pero a interrogación afecta tamén, dado que forman parte da ecuación, a BNG e PSdeG. Saberán os dous partidos hoxe na oposición facer unha lectura apropiada dos cambios en curso? Estar á altura do que espera deles unha cidadanía que ten novas demandas e que tampouco está cautiva das culturas políticas dos dous grupos nin moitas veces se sinte interpelada polas súas propostas, nin se sente cómoda nas identidades que lle propoñen?

Galicia cambiou un mundo. Moito. Está nun período de transición. Moitos aspectos que no pasado parecían conferirlle idiosincrasia desapareceron, pero non resultan evidentes, xa, os novos trazos que definirán o seu rostro."                 (Antón Baamonde , eldiario.es, 18/06/23)

19/6/23

Muerte de un cacique... Nunca pensaron, estos mis ojitos que se comerá la tierra, que parpadearían aun en el día en que la Diputación Provincial de Ourense dejara de llevar el apellido y la heráldica de boina y fajo billetero de los Baltar... Desde 1987, padre e hijo han dominado la institución con el gracejo y la audacia de los viejos caciques gallegos... como sucede con el marisco, no hay cacique más exquisito que el gallego... Baltar padre tuvo más poder que Manuel Fraga, que José María Aznar, que Mariano Rajoy y que Alberto Núñez Feijóo... Con corruptos como Baltar, el periodista no necesitaba fuentes. Siempre accesible, le preguntabas sobre su última corrupción y no te la negaba. Le daba igual. Se divertía dándote material con cierta altanería aldeana, porque sabía que, por mucho que publicaras, nunca le pasaría nada. Y lo publicabas. Y no pasaba nada... Aquellos caciques, que ahora lloramos, no se hacían tan ricos como los de ahora, y miraban más por el pueblo. De ahí su éxito. No se consideraban corruptos, y sabían transmitir ese pensamiento a sus votantes. No robaban a los pobres para dárselo a los ricos, como los caciques de hogaño. Robaban a los pobres que no les votaban para dárselo a los pobres que sí les votaban, quedándose un porcentaje. Era una estrategia electoral perfecta. Y, en vista de lo que sucede hoy, bastante honrada (Aníbal Malvar)

 "Nunca pensaron, estos mis ojitos que se comerá la tierra, que parpadearían aun en el día en que la Diputación Provincial de Ourense dejara de llevar el apellido y la heráldica de boina y fajo billetero de los Baltar. Me parecía más plausible que se le cambiara el nombre al mismo Ourense, o incluso a Galicia, antes de cambiarle a la diputación auriense la enseña de los Baltar.

Desde 1987, padre e hijo han dominado la institución con el gracejo y la audacia de los viejos caciques gallegos. Sé que esto va a sonar un poco prepotente e independentista, pero los españoles de alén del Padornelo nunca han sabido caciquear como los nuestros. A lo largo de mi ya demasiado extensa trayectoria, he conocido caciques en infinidad de latitudes: catalanes, leoneses, aragoneses, andaluces, italianos, franceses, africanos en general, mexicanos, argentinos, rusos..., y seguro que se me olvidan varios. Pero, como sucede con el marisco, no hay cacique más exquisito que el gallego.

Xosé Luis Baltar padre es un tío cojonudo. Lo conozco desde hace 25 años y espero que se acuerde de mí, pues pasamos muy buenos ratos. Pocos personajes me fascinaron tanto jamás. Con corruptos como Baltar, el periodista no necesitaba fuentes. Siempre accesible, le preguntabas sobre su última corrupción y no te la negaba. Le daba igual. Se divertía dándote material con cierta altanería aldeana, porque sabía que, por mucho que publicaras, nunca le pasaría nada.

Y lo publicabas. Y no pasaba nada.

A los que, por desgracia, no sois gallegos, os costará entender que dentro del Partido Popular, Baltar padre tuvo más poder que Manuel Fraga, que José María Aznar, que Mariano Rajoy y que Alberto Núñez Feijóo.

Todos se doblegaron ante él de una manera u otra. No me voy a extender en este asunto, pero como soy de natural impertinente, recordaré que en 2010 Feijóo y Rajoy opusieron un candidato anti baltarista en el congreso provincial del PP. Feijóo era presidente de la Xunta y Mariano estaba a punto de llegar a la Presidencia del Gobierno. Parecía suficiente dinamita para derribar los muros del baltarismo. Pero perdieron aquel congreso por goleada, y Baltar padre puso a Baltar hijo al frente de la diputación, con dos trombones, dejando bastante en ridículo a Feijóo y a Rajoy.

Porque Baltar padre toca el trombón. Tenía incluso una charanga. Actuaba siempre en las fiestas. Era tan cercano que la gente le metía votos por la campana del trombón.

Los caciques de ahora solo miran por lo suyo y solo le hacen la pelota al Íbex-35. Aquellos caciques, que ahora lloramos, no se hacían tan ricos como los de ahora, y miraban más por el pueblo. De ahí su éxito. No se consideraban corruptos, y sabían transmitir ese pensamiento a sus votantes. No robaban a los pobres para dárselo a los ricos, como los caciques de hogaño. Robaban a los pobres que no les votaban para dárselo a los pobres que sí les votaban, quedándose de vez en cuando un porcentaje. Era una estrategia electoral perfecta. Y, en vista de lo que sucede hoy, bastante honrada.

El caso socialista de los ERE´s andaluces fue el único que, en mi modesta opinión, puede competir en finezza y eficacia con el concepto de viejo caciquismo puerta a puerta que practicamos los gallegos. Nadie, en teoría, se lucró directamente. Salvaron empresas a cambio de votos. Y así hundieron a otras empresas que no aceptaron el chanchullo. Pero ya es caciquismo 2.0, y yo siempre he sido mucho más de los clásicos.

Se acaban los Baltar y hago elegía. Se retira Baltar hijo por una multa de tráfico. Con las cosas que ha hecho esta gente, es denigrante que tenga que dejar la política por una minucia así. El mayor ridículo de Al Capone fue ser detenido por incruentos delitos fiscales.

El cambio generacional hizo mucho daño al caciquismo gallego, pues Baltar hijo estuvo incluso implicado en un turbio asunto de petición de favores sexuales a cambio de un puesto en la diputación. Resultó absuelto por razones ignotas, pues la acosada aportó varios audios muy explícitos. Cosas de nuestros jueces.

Ay, el viejo caciquismo. Cómo lo echamos de menos. Era igual de mortal, pero más humanitario."                 (Aníbal Malvar, Público, 15/06/23)

14/6/23

Baltar renuncia a volver a postularse como presidente de la Deputación de Ourense... Esta salida pondrá fin a un ciclo político en el que el apellido Baltar ha estado ligado a la institución provincial, en los últimos 11 años de la mano del hasta ahora presidente; y en durante más de dos décadas previas con su padre, José Luis Baltar

 "El presidente provincial del PP de Ourense, Manuel Baltar, ha anunciado que no se postulará como candidato a presidir la Deputación en el próximo mandato. Renuncia al acta como concejal de Esgos y no podrá seguir, en consecuencia, formando parte de la institución provincial.

"No tomaré posesión de mi acta como concejal de Esgos. Este paso no disminuye, en absoluto, mi compromiso con Ourense. Como presidente provincial del PP de Ourense, seguiré luchando como siempre por el futuro de esta provincia, con el inminente reto de contribuir a la llegada del ourensano Alberto Núñez Feijóo a la presidencia de España", ha dicho Baltar en un comunicado.

En ese escrito de cuatro párrafos, añade que no hay interés mayor que el general de la provincia y por eso, escribe, "la configuración de las corporaciones locales no es una cuestión de nombres, sino de siglas y de proyectos". "La política es responsabilidad y es estabilidad", manifiesta.

Así, dice trabajar para "facilitar" que la Deputación Provincial tenga un "presidente o presidenta" del PP, "la única formación política que concurrió a las elecciones del 28 de mayo con un proyecto provincial a desarrollar para seguir impulsando Ourense".

"Ante la inminente constitución de las corporaciones locales de la provincia de Ourense, y como presidente del partido político que ganó las elecciones a nivel provincial, trabajo para conformar gobiernos populares solventes a lo largo de todo el territorio", zanja en la nota.

La renuncia se produce después de que Baltar fuese denunciado por delito contra la seguridad vial por circular a 215 kilómetros por hora el pasado 23 de abril con un coche oficial.

La multa recibida a causa de ello estuvo muy presente en la campaña de las últimas elecciones locales, en las que el PP consiguió 12 diputados, al borde de los 13 que marcan la mayoría en la Deputación Provincial.

Desde antes del arranque de la campaña de las municipales, cuando trascendió este delito, atravesaba sus horas más bajas. Aunque pocas voces lo han dicho en público -sí lo hizo, por ejemplo, el excalcalde Jesús Vázquez-, cada vez más numerosas eran las que, en privado, advertían de que hacía "perder votos".

En esta coyuntura, el paso lógico que, según fuentes del partido consultadas por Europa Press, le intentaba hacer ver la dirección que encabeza Alfonso Rueda, era una salida. También sale beneficiado el presidente estatal del PP, Alberto Núñez Feijóo, ya que la presión mediática por la situación de Baltar, al abandonar el cargo institucional, se rebajará.

Si habrá otros destinos, él mismo defiende su intención de seguir trabajando, está por clarificar, como pendiente está una solución definitiva para el Gobierno de la Deputación. En días pasados se especulaba con el salto de Baltar al Senado, aunque esta opción ya ha sido descartada, y ahora hay voces que apuntan a las elecciones europeas de 2024.

Esta salida pondrá fin a un ciclo político en el que el apellido Baltar ha estado ligado a la institución provincial, en los últimos 11 años de la mano del hasta ahora presidente; y en durante más de dos décadas previas con su padre, José Luis Baltar Pumar, en posesión del bastón de mando provincial."                 (Público, 14/06/23)

13/6/23

La Deputación de Baltar hizo funcionaria a la hija de su chófer poco después de que asumiera la multa por exceso de velocidad

 "La hija del chófer de Manuel Baltar que fue multada por exceso de velocidad en 2021 conduciendo supuestamente un coche oficial de la Deputación de Ourense asignado al presidente, obtuvo una plaza fija de funcionara del grupo A1 en el organismo provincial pocos meses después de que tanto ella como su madre aparecieran como autoras de esas infracciones.

Así figura en un decreto firmado por el propio Baltar el 13 de septiembre de 2022, publicado cuatro días después en el Boletín Oficial de la Provincia, que recoge el nombramiento de Laura Domarco Álvarez como como técnica superior de desarrollo local y fondos europeos tras haber ganado un concurso-oposición convocado por el organismo provincial.

Laura Domarco es hija de Raúl Domarco Piñeiro exjefe del parque móvil de la Deputación y chófer personal del presidente hasta su jubilación en diciembre pasado, y  que gastó cerca de 4.000 euros en comidas y regalos de Baltar, y de su mujer, María José Álvarez Rodríguez.

Coches de alta gama

El parque móvil adscrito a la presidencia cuenta con ocho vehículos, la mayoría de alta gama. A bordo de uno de ellos, Baltar fue pillado en al menos dos ocasiones por agentes de la DGT  circulando el mismo día con exceso de velocidad: una vez a 215 km/h, infracción por la que está procesado por un delito contra la seguridad vial, y otra a 173 km/h. Pero los vehículos adscritos al presidente cuentan al menos con otra decena de sanciones por excesos de velocidad detectados por los cinemómetros de Tráfico, en momentos en los que los agentes no pudieron parar al automóvil y confirmar quién era su piloto.

En al menos una ocasión la Deputación no informó de quién era y tuvo que asumir el triple de la multa con cargo al presupuesto público. Pero en otras, Tráfico sí recibió la identificación del supuesto conductor o conductora.

El 6 de abril de 2021 a las 16.15, un radar de la DGT captó al Audi A6 Limousine oficial matrícula 9857 JXL, que Baltar utiliza para acudir a diversos actos , circulando a 179 km/h en la A6 a 72 kilómetros de Madrid. Ese día, el presidente de la Deputación asistió por la tarde en un cine de la capital del Estado al estreno de una película. A quien se identificó como autora de la infracción detectada unas horas antes, sin embargo, fue a la hija de su chófer.

La mujer del chófer de Baltar

Casi un año después, el 12 de mayo de 2022 a las 9.09 de la mañana, el mismo Audi A6 fue cazado por otro radar a 171 km/h en el kilómetro 135,8 de la A52 cerca de A Gudiña (Ourense), en dirección este. Ese mismo día por la tarde, Baltar asistió en Valencia la V Conferencia de presidencias de diputaciones provinciales, cabildos y consejos insulares, pero a quien se identificó y sancionó como conductora fue a la esposa del jefe del parque móvil.

La Deputación es propietaria y titular del coche y, como en las ocasiones anteriores, la DGT envió allí las multas acompañadas de la correspondiente demanda de identificación del conductor o conductora. Como respuesta, recibió los nombres de la hija y la mujer de Domarco. El entorno de Baltar ha eludido explicar quién se los facilitó a Tráfico, si ellas conducían en realidad los coches o si, en caso contrario, alguien les atribuyó las infracciones, fuera con o sin su conocimiento.

Lo cierto es que sólo cuatro meses después de la multa a la esposa del jefe del parque móvil y diecisiete después de la de su hija, esta última obtuvo una de las dos plazas de funcionaria en el equipo de técnicas en desarrollo local y recursos europeos en el grupo A1 de la Deputación, el más alto y con las mejores condiciones retributivas. Al concurso-oposición que ganó se habían presentado 25 personas.

Licenciada en Ciencias Ambientales

Laura Domarco se define en su currículo como Licenciada en Ciencias Ambientales por la Universidad de Salamanca y máster en varias especialidades por la Universidad de Vigo, la Universidad Central de Florida (EEUU) y la Escuela de Organización Industrial de Madrid. Público ha tratado de contactar con ella pero al cierre de este artículo no había respondido a las numerosas llamadas y mensajes de este diario. Su padre tampoco quiso hacer declaraciones y alegó que no disponía del número de teléfono de su hija.

La convocatoria y las bases del concurso-oposición al que se presentó  Laura Domarco se publicaron en el Boletín Oficial de la Provincia (BOP) el 29 de mayo de 2021, siete semanas y cuatro días después de que la DGT registrara la infracción en la que se la identificó como conductora del coche oficial. El tribunal que evaluó a los candidatos estaba presidido por Manuel Pérez Nieto, adjunto al jefe de Recursos Humanos de la Deputación y, según han asegurado a Público fuentes del PP ourensano, persona de plena confianza de Baltar.

Como miembros del tribunal figuraban también la interventora del organismo, Mónica Legaspi; el exconcejal del PP y candidato el pasado 28M en las listas de ese partido Francisco Javier Rodríguez-Nóvoa, quien también tiene plaza de funcionario en la Deputación desde hace 23 años y cuyo hermano, arquitecto, también obtuvo una hace unos años; Montserrat Rodríguez González, adjunta al área de Benestar de la institución y esposa del exalcalde de O Carballiño y diputado provincial por el PP Argimiro Margotes; y Ángeles Cantón Álvarez, jefa de la asesoría jurídica de Medio Ambiente. El secretario del tribunal fue Esteban Fernández Álvarez, a su vez hijo del ex edil del PP en el Ayuntamiento Ovidio Fernández Ojea.

El hermano del chófer también es funcionario

La presencia de familiares de responsables del PP y/o de funcionarios y altos cargos del organismo en las listas de ganadores y ganadoras de plazas en los concursos y oposiciones de la Deputación de Ourense no es una circunstancia aislada, sino un hecho habitual que ocurre desde mucho antes de que el anterior presidente, José Luis Baltar, le legara el cargo a su hijo Manuel. De hecho, el chófer al que este señala ahora por las multas, Raúl Domarco, ha formado en numerosas ocasiones parte de los tribunales que evalúan las pruebas a las que se someten a los candidatos a funcionarios. Su hermano, José Domarco, es el gerente del Palacio de los Deportes del organismo con plaza fija de funcionario."             (Juan Oliver, Público, 11/06/23)

23/5/23

Feijóo conoce desde 2020 la trama de Jácome, pero le mantuvo en la Alcaldía para evitar la caída de Baltar... El PP tenía constancia desde septiembre de 2020 de las mordidas que cobraba el alcalde de Ourense, Gonzalo Pérez Jácome, y del uso personal que hacía del dinero de su partido, Democracia Ourensana (DO). Pero aun así decidió mantenerle en la Alcaldía

 "El PP tenía constancia desde septiembre de 2020 de las mordidas que cobraba el alcalde de Ourense, Gonzalo Pérez Jácome, y del uso personal que hacía del dinero de su partido, Democracia Ourensana (DO). Pero aun así decidió mantenerle en la Alcaldía y no apoyar la moción de censura que propusieron el PSOE y los concejales de DO que le habían retirado su apoyo tras constatar irregularidades en la gestión de los fondos de la formación.

En septiembre de 2020, ese grupo de ediles, diputados provinciales y simpatizantes descontentos con Jácome, hoy integrados en Coalición de Centro Democrático, entregaron al entonces secretario xeral del PP de Galicia (PPdG) y hoy vicesecretario de Organización Territorial de la Ejecutiva de Alberto Núñez Feijóo, Miguel Tellado, un exhaustivo informe que detallaba las ilegalidades de las que le acusaban.

Tellado se lo había reclamado para poder justificar así que el PPdG maniobrara para tumbar al regidor, cuya investidura los populares habían votado a favor solo 15 meses antes a cambio de los votos de Jácome para que Manuel Baltar mantuviera en manos del PP la presidencia de la Deputación de Ourense. Feijóo era entonces presidente de los populares gallegos.

"Entramado financiero"

El informe, al que ha tenido acceso Público y que se puede consultar al final de esta información —aunque con los datos de carácter personal protegidos—, advertía al PPdeG del "entramado financiero" montado por el alcalde para disponer a su antojo de las donaciones a DO de particulares y empresarios, así como de las subvenciones públicas que recibía su formación con cargo al Ayuntamiento y la Deputación.

El ex de DO y hoy líder y portavoz de Coalición de Centro Democrático en Ourense, José Manuel Palacios, ha confirmado a Público que el informe fue redactado por él mismo y por el exportavoz municipal de DO,  exvicepresidente de la Deputación y antiguo abogado de Jácome, Miguel Caride. Lo hicieron por petición expresa de Miguel Tellado, a quien entregaron el documento después de que el número dos de Feijóo les pidiera constancia por escrito de las irregularidades de la gestión del regidor.

Caride ha confirmado ese extremo a Público, y también que Feijóo conocía el documento así como la reunión del 7 de septiembre del 2020 en la que Baltar y Tellado, en su presencia y en base a ese documento, exigieron a Jácome que dimitiera. El abogado, que abandonó la política hace año y medio, ha declinado valorar cualquier otro extremo. El 17 de septiembre, el PP hizo público que disponía de un "informe jurídico" que atribuía delitos a Jácome.

Mordidas y falsos asesores

Además de la confirmación de Caride, si Tellado había encargado y supervisado el informe resultaría inconcebible que Feijóo estuviera al margen. Por tanto, ambos pudieron conocer de primera mano una sucesión de acusaciones documentadas sobre las mordidas en metálico de dinero sin declarar a Hacienda; las contrataciones de falsos asesores que entregaban en mano al regidor parte de sus sueldos en el Ayuntamiento y la Deputación pese a que sólo trabajaban en su canal de televisión y en su tienda de música; las facturas emitidas por supuestos servicios prestados al partido por la televisión del alcalde; las retiradas de dinero sin justificar de las cuentas corrientes de DO y los traspasos a las de Jácome ordenadas por éste por importes de 20.000, 30.000 y hasta 40.000 euros; las deudas contraídas por DO por impagos de Jácome en hoteles y por servicios de campaña contratados con otras empresas; los fraudes en la liquidación del IVA...

El informe alertaba al PP de que Jácome no había justificado el destino de los fondos de DO. Sólo entre junio de 2015 y junio de 2020 el partido habría recibido subvenciones del Ayuntamiento y la Deputación por 399.600 euros, otros 121.600 euros en donaciones de concejales y alrededor de 300.000 euros en mordidas sobre los sueldos de asesores y del personal eventual que el alcalde contrataba en ambas instituciones.

"El montante total recaudado estaría en una cifra en torno a los 800.000 euros que habrían ido a parar íntegramente al patrimonio personal de Gonzalo Pérez Jácome", advertía el documento enviado al PP, que recoge los delitos que supuestamente habría cometido: "Blanqueo de capitales, malversación de caudales públicos, estafa, cohecho, coacciones, contra la liberad de los trabajadores, contra la Hacienda Pública, contra la Seguridad Social o falsedad, entre otros".

"Tienen que ser ellos los que lo pongan en la calle"

"800.000 euros que habrían ido a parar íntegramente al patrimonio personal de Gonzalo Pérez Jácome"

José Manuel Palacios asegura además que el informe que él y Caride entregaron a Tellado ratifica el contenido de los audios publicados por La Región que vinculan al alcalde con prácticas corruptas. "Lo que le contamos al PP era cierto. Hemos pasado tres años siendo insultados y vilipendiados, cuando lo que somos es gente honrada que intentamos sacar a Jácome de la Alcaldía en cuanto supimos lo que estaba haciendo".

Y explica por qué los concejales de DO pasaron al grupo de no adscritos en vez de dejar sus actas: "Si lo hubiéramos hecho, habría corrido la lista y Jácome habría recuperado esos escaños". "Así, conseguimos al menos que no pudiera gobernar con mayoría absoluta. Imagínese lo que habría pasado si la hubiera tenido", añade.

Público ha tratado de obtener la versión de Miguel Tellado y del PP, pero al cierre de este artículo no había recibido respuesta del hoy vicesecretario de Organización de Feijóo. Por su parte, Manuel Baltar declinó la oferta para dar a conocer su version de los hechos.

Reunión entre Jácome, Baltar y Tellado

Pocos días después de que Feijóo y su número dos leyeran el informe, el 7 de septiembre, Tellado y el presidente de la Deputación, Manuel Baltar, se reunieron con Jácome en la sede del PPdG en Ourense. Le pidieron que dimitiera, pero él se negó y amenazó con retirar su apoyo a Baltar, que mantenía el organismo provincial en manos del PP con un único voto de diferencia sobre la oposición: el suyo.

Público también ha tenido acceso a varios mensajes de Whatsapp del grupo formado por concejales, diputados provinciales y miembros de DO, en el que se informan de la reunión del 7 de septiembre entre Tellado, Baltar y Jácome, y a la que se incorporará también Miguel Caride.

"Me acaba de llamar Baltar para que me acerque a la sede del PP en Ourense. Es secreto, no digáis nada", escribe Caride. "Está Tellado con Gonzalo [Pérez Jácome] y me piden que suba y espere por si tengo que intervenir en la reunión. Gonzalo no sabe que me acaba de llamar", añade.

Caride sigue retransmitiendo por Whatsapp lo que va conociendo de la reunión, mientras los suyos van comentando sus respuestas:

"Acabo de llegar y estoy escondido en un despacho al lado de la reunión. Las están teniendo finas!!!!".

"Y tienen que ser ellos los que lo pongan en la calle, antes de que sea tarde y entre la justicia, después no tiene remedio".

"Buffff, menuda bulla. Le está pidiendo Tellado la dimisión".

"Está acorralado".

"Es lo más normal, sabe lo que se juega el PP, salpicado con toda mierda que tiene Jácome".

"El subnormal éste reconoce todos los hechos y dice que es legal".

"Acabo de salir. Voy para ahí. El PP rompe, pero matiza que rompe con Jácome, no con DO de tal manera que el pacto sigue si Jácome se aparta. Salgo muy satisfecho, aunque Gonzalo se enrocó, creo que salió tocado".

Advertencia de Jácome con los presupuestos de Baltar

Ese mismo día, cuatro de los seis concejales de DO informan a Jácome de que abandonan el partido. Al día siguiente, el alcalde destituye a Caride y a otros dos de sus ediles díscolos [María Dibuja y Manuel Álvarez] mientras los ediles del PP anuncian en rueda de prensa que rompen el Gobierno municipal. Jácome está prácticamente solo, pero pese a que Tellado le ha exigido que dimita, Feijóo retrasa su caída. Sólo 17 días después, el alcalde vota en contra de los presupuestos de Baltar en la Deputación. Es una advertencia y el PP toma nota.

Tras la salida de los rebeldes de DO y de los concejales populares, Jácome gobernaba con el apoyo de sólo dos de los 27 concejales del pleno municipal: sus fieles Armando Ojea y Telmo Ucha, que completaban por la mínima el quórum de tres ediles que se necesita legalmente para poder celebrar las juntas del Gobierno local.

Cuando Ucha es ingresado en el hospital por coronavirus en febrero de 2021 y la celebración de la junta corre peligro, el PP envía a una concejala a la reunión del día 11 de ese mes, para completar el quórum y rescatar así al regidor de una salida forzada asegurada. Los populares se excusan diciendo que no pueden permitir que el Ayuntamiento se paralice.

Moción de censura

En las semanas siguientes, la oposición empieza a negociar una moción de censura para situar en la Alcaldía a alguno de los antiguos ediles rebeldes de DO, pero lo que cobra fuerza es la candidatura del socialista Rafael Rodríguez Villarino, portavoz del PSOE y quien había ganado las elecciones de 2019.

El PP intenta reventar las negociaciones y exige que Rodríguez Villarino no sea el candidato. El PSOE acepta, pero Feijóo en persona reclama entonces públicamente no sólo que no sea el candidato, sino que deje su acta y abandone la vida política.

"Era una maniobra absolutamente antidemocrática", asegura el socialista, hoy cabeza de lista del PSOE a la Alcaldía de San Cibrao das Viñas, un municipio colindante con Ourense. "El PP y Feijóo han engañado a la ciudadanía, han cometido un fraude masivo porque conocían todo lo que estaba haciendo Jácome y nunca tuvieron intención de apoyar un cambio que ponía en riesgo a Baltar, que es lo único que les importa".

Una sola firma

Rodríguez Villarino rechazó dejar la política, con lo que el PP encontró la excusa para negarse a suscribir la moción de censura que le proponían el PSOE y el resto de la oposición, y que no pudieron registrar porque faltaba una sola firma para alcanzar el mínimo de ediles exigido. No podía ser la de los ediles de DO que abandonaron a Jácome porque la Ley del Régimen Electoral General prohíbe que los concejales que han pertenecido a un grupo municipal presenten una moción de censura contra ese mismo grupo en la misma legislatura.

Era la segunda oportunidad para sacar a Jácome de la Alcaldía y el PP la sorteó. El propio Tellado salió en púbico en su auxilio en una entrevista en la que abogó por "devolverle el honor". "Sobre Jácome no pesa hoy por hoy ninguna duda sobre su legalidad y honorabilidad al frente de la Alcaldía, ni siquiera en la gestión de su propio partido", decía entonces el hoy responsable de la organización del PP estatal, que apenas ocho meses antes había encargado el informe para derribarle.

La denuncia que los exconcejales presentaron contra el alcalde en la Fiscalía recayó en el juzgado de Instrucción número 3 de Ourense, que acabó archivándola. La Fiscalía presentó una nueva denuncia que recayó en el juzgado número 2, cuyo titular es Luis Doval, que está casado con la prima de Telmo Ucha, uno de los dos ediles fieles a Jácome. Guadalupe Ucha trabajaba para él en el Concello, pero dejó su empleo poco antes de que se repartiera la denuncia y recayera en el juzgado de su esposo. Un año después, cuando Doval concluyó la instrucción, Jácome contrató de nuevo a a Guadalupe Ucha y el magistrado, entonces, pidió apartarse de la causa. El caso contra Jácome sería finalmente archivado.

Dimite el portavoz del PP

Un mes después de que Tellado defienda la honradez de Jácome, la ejecutiva de Feijóo ordena a los ediles populares que regresen con él al Gobierno local mientras Baltar sigue instalado en la Deputación. El portavoz del PP en el Ayuntamiento, exconselleiro de Feijóo y exalcalde, Jesús Vázquez, diana durante años de los exabruptos del regidor, anuncia desencantado que deja la política, y lo hace abandonando también su escaño en el Senado.

"Este escándalo no tiene razón de ser ahora, el PP podría haberlo evitado hace tres años", explica María Dibuja, exconcejala de DO y cabeza de lista el 28M por Coalición de Centro Democrático. "El PP estaba informado de todo lo que ha salido estos días, pero durante este tiempo han preferido blanquear a un delincuente", concluye.

"El PP estaba informado de todo lo que ha salido estos días, pero  han preferido blanquear a un delincuente"

Desde la muerte de Franco, la Deputación de Ourense sólo ha estado gobernada por la derecha y desde 1990, por la familia Baltar. Entre 1990 y 2012 por Xosé Luis y desde su entonces por su hijo Manuel, que accedió al cargo y al de la presidencia del PP provincial gracias a los votos de más de cien compromisarios del partido a quien su padre había enchufado en la Diputación, tal y como recoge una sentencia de la jueza que en 2014 le condenó a nueve años de inhabilitación por prevaricación. Según publicó entonces El País, en realidad fueron más de 400 contrataciones en apenas tres meses.

Acusaciones de corrupción y clientelismo

En ambas etapas, los Baltar han sido blanco constante de las acusaciones de la oposición de corrupción y clientelismo político.  Además del enorme poder que Manuel Baltar detenta ahora sobre el PP ourensano, que moviliza una media de 700.000 votos en las elecciones autonómicas de los últimos 15 años -en torno al 47% de los sufragios válidos- y más de 650.000 en las generales, la Deputación cuenta con más de 90 millones de euros de presupuesto para este año.

Cerca del 40% de esa cantidad se destina a gastos de personal -casi la mitad de la plantilla son concejales o familiares de concejales, cargos y militantes del PP-. Según el último informe del Consello de Contas de Galicia, el 80% del dinero dedicado a obras y servicios se adjudica mediante contratos menores, y el 70% de esa cantidad beneficia a las mismas cinco empresas de entre las más de 22.000 sociedades mercantiles que hay en la provincia."                    (Juan Oliver, Público, 23/05/23)

2/5/23

La dinastía Baltar en Ourense: por qué nadie en el PP puede cesar al presidente de la Diputación cazado a 215 por hora... Más que un presidente provincial, Manuel Baltar es el partido en Ourense: heredó de su padre la Diputación y el PP para dar continuidad a una saga que manda desde hace 30 años... los Baltar han parado los pies a Fraga, a Alberto Núñez Feijóo e incluso al Mariano Rajoy presidente del PP. No hay ningún indicio de que vaya a ser distinto esta vez... Para la última mayoría absoluta de Feijóo en 2020, una de cada dos papeletas de la provincia llevaba el logo del PP. En pequeños municipios el partido ha llegado a rozar el 90% de los sufragios... En una cadena casi perfecta, Baltar padre pone deberes a cada alcalde los domingos electorales. Les apunta la cifra de votos que deben conseguir. Y es habitual que a mitad de votación, estos repasen los censos que les envían los interventores para llamar a casa de los que todavía no han ido a la urna... Los votos de Ourense contribuyeron a las cuatro mayorías absolutas de Feijóo, y a cambio, Baltar solo pedía que nadie se entrometiese en su territorio y unos cuantos nombres en las listas del PP a las diferentes elecciones. Nadie le ha chistado

 "Xosé Manuel Baltar ya ha dicho que no va a dimitir. Y tampoco nadie va a destituir al presidente de la Diputación y del PP de Ourense por conducir a 215 kilómetros por hora con su coche oficial por la autovía A-52 el pasado domingo. Darán igual la multa de 600 euros, que se apresuró a pagar en el acto, y la pérdida de seis puntos en el carné, los códigos éticos del partido o incluso que en un juicio rápido acabe condenado por conducción temeraria a varios meses de cárcel.

 Nadie puede hacer caer a Baltar porque el dirigente ourensano hace una década que no tiene jefes. Ni en el PP ni en la Diputación. Mucho más que un cargo público, Xosé Manuel Baltar (Ourense, 1967) es el representante de una dinastía que gobierna la provincia desde hace 30 años sin admitir intromisiones de nadie. Junior, como le conocían en el partido cuando solo era un aspirante, heredó de su padre la presidencia de la institución y del PP provincial. Xosé Luis Baltar, autodenominado “cacique bueno”, hizo y deshizo en la Diputación y el partido desde principios de los 90 hasta 2012, cuando dejó el trono al mayor de sus dos hijos. En todo este tiempo, los Baltar han parado los pies a Fraga, a Alberto Núñez Feijóo e incluso al Mariano Rajoy presidente del PP. No hay ningún indicio de que vaya a ser distinto esta vez.

La saga Baltar en Ourense no opera como representantes del PP: ellos son el partido. Controlan a los alcaldes, a los diputados que manda la provincia al Parlamento gallego o al Congreso y también a los senadores. Manejan el presupuesto de la Diputación –90 millones de euros el último ejercicio– que durante años fue el segundo empleador de la provincia, con casi mil trabajadores, compitiendo con la firma de moda de Adolfo Domínguez. El País llegó a publicar que 400 de ellos eran cargos del partido o familiares de estos.

La ristra de denuncias sobre las redes clientelares de los Baltar y su nepotismo son interminables y han causado sonrojo en diferentes cúpulas del PP. Pero puertas adentro todos esos escándalos siempre han pesado menos que sus aportaciones en las urnas. Ourense, la provincia más empobrecida de Galicia y también la menos poblada, es su principal granero de votos en la comunidad. Para la última mayoría absoluta de Feijóo en 2020, una de cada dos papeletas de la provincia llevaba el logo del PP. En pequeños municipios el partido ha llegado a rozar el 90% de los sufragios. El sistema es conocido: en estos últimos 30 años la institución se ha fundido con el partido. Imposible determinar dónde acaba una y empieza el otro.

“Y si no eres del PP, jódete, jódete”

En una cadena casi perfecta, Baltar padre pone deberes a cada alcalde los domingos electorales. Les apunta la cifra de votos que deben conseguir. Y es habitual que a mitad de votación, estos repasen los censos que les envían los interventores para llamar a casa de los que todavía no han ido a la urna. “Trabajar el voto puerta a puerta”, le gustaba decir al patriarca del clan. Y que nadie pida a los Baltar distinguir entre lo público y lo privado. El episodio de la multa el pasado fin de semana es apenas un síntoma más: Baltar viajaba el domingo a 215 kilómetros por hora en un coche oficial de la institución camino de unas supuestas reuniones que no figuraban en ninguna agenda oficial y de las que nunca más se supo. Un portavoz dijo a elDiario.es el martes por la noche que iba camino de Madrid; este viernes Baltar matizó que hizo noche en algún lugar aún por determinar. Desde entonces repite que lo de ir a 215, 90 kilómetros por encima de la velocidad permitida, fue “un despite en una recta larga”.

La oposición se ha apresurado a denunciar el mal uso de los recursos públicos. Peccata minuta al lado de lo que hizo su padre en los cinco mandatos. Hay fotos de Baltar entregando fajos de billetes a la salida de los mítines a asociaciones y colectivos de lo más variado. Célebres eran sus campañas trombón en mano cantando esas estrofas que resumen a la perfección una manera de estar en política: “Y si no eres del PP, jódete, jódete, y si no eres del PP, te vuelves a joder”.

Mientras los números salgan, y ningún número en el PP manda más que los resultados en las urnas, los Baltar están blindados. No es ninguna novedad. Lo sufrió incluso el fundador del partido, Manuel Fraga, cuando vio cómo en 2004 cinco diputados autonómicos, todos de Ourense y de la familia política de Baltar, se encerraron en un piso dejando en el aire la mayoría absoluta del PP en el Parlamento gallego. Baltar no estaba conforme con algunos cambios en el partido y mandó a los cinco parlamentarios a encerrarse sin teléfonos en un domicilio ourensano hasta que no se resolviesen las desavenencias internas. Entre ellos estaba ya su hijo Manuel y la pareja de este por entonces, María José Caldelas, diputada autonómica también por aquella época, que luego acabó condenada por falsificar firmas para lograr una licencia municipal en Ourense (aunque esa es otra historia).

El encierro del 'comando Baltar' mantuvo en vilo a la política gallega durante días y terminó a la manera del barón ourensano: tras sellar la paz con Fraga y pactar una serie de cambios en la cima del partido, fue el propio Baltar padre el que llevó de vuelta a Santiago –conduciendo él personalmente un monovolumen– a los diputados rebeldes.

Es probablemente el más tragicómico de los capítulos que amenizaron la larga batalla que vivieron en los 90 y 2000 las dos familias del PP gallego. Por un lado, los de la boina, la facción rural y galleguista donde estaba Baltar, junto al eterno delfín de Fraga, Xosé Cuiña, y el capo de Lugo, Francisco Cacharro, apoyados por decenas de alcaldes y denunciados por sus métodos caciquiles. Enfrente, el sector del birrete, urbano y vinculado al Opus Dei y que tenía como representante más destacado al exministro José Manuel Romay Beccaría, el padrino político de Alberto Núñez Feijóo.

“Con el caciquismo se puede acabar en un día”

En la pugna por la sucesión de Fraga tras perder las elecciones en 2005, la dirección nacional del partido que ya lideraba Rajoy se posicionó inequívocamente del lado de Feijóo, que había sido enviado a Galicia en plena crisis del Prestige. En el bando de la boina solo Cuiña intentó plantar cara al oficialismo en el congreso del relevo. Baltar padre, que había detectado los nuevos vientos que soplaban en el PP, optó por pactar con Feijóo, quien en 2006 se convirtió en líder del PP gallego, entre promesas de regeneración y grandes proclamas.

“Con el caciquismo se puede acabar en un día”, llegó a prometer el hoy líder del PP. Han pasado 16 años de aquella frase, los Baltar siguen mandando en Ourense y a Feijóo ya no se le ocurre repetir semejantes desafíos. La única vez que lo intentó, ya de vuelta a la Xunta con mayoría absoluta, recibió el mayor mazazo de su carrera. Corría el año 2010 y Baltar padre decidió poner en marcha una sucesión en dos fases: primero el partido y después la institución. El orden elegido no es casual: en un proceso interno donde los alcaldes ourensanos del PP iban a resultar claves, Baltar padre se garantizaba el manejo de las subvenciones a los municipios y también los puestos de trabajo de muchos militantes y familiares que tenían que votar en el congreso (sobre esto último volveremos luego).

Feijóo y Rajoy intentaron sin éxito que Baltar desistiese de la sucesión dinástica. Acabaron presentando una lista alternativa a la presidencia provincial y haciendo muchas llamadas a alcaldes desde la dirección regional y nacional del PP. Los Baltar demostraron a todo el aparato del partido por qué Ourense llevaba dos décadas siendo su feudo: reunieron 723 votos, frente a los 433 del candidato apadrinado por Feijóo y Rajoy. La sucesión de padre a hijo estaba refrendada por las primarias. Ante un pabellón repleto de fieles, Xose Luis Baltar y sus alcaldes levantaron a hombros a su hijo Manuel, en una metáfora definitiva para festejar su última victoria. Minutos después, Feijóo trataba de escenificar unidad, cariacontecido en el escenario, levantando los brazos de quien lo había arrollado.

Aquel congreso de 2010 dejó algunas otras secuelas menos públicas: sirvió a varios asesores de Feijóo para sufrir en primera persona los manejos del cacique ourensano. Se quejaban de que Baltar había prometido obras a cambio de votos, de que había amenazado a empresas con no volver a trabajar para la Diputación... Por unos días y siempre en privado, el núcleo duro de Feijóo repetía lamentos como los que llevaban escuchando tantos años a PSOE y BNG sobre los usos del baltarismo.

No duraron mucho tiempo. Feijóo y los suyos aprendieron la lección y ni siquiera opusieron resistencia cuando dos años más tarde Baltar Jr. tomó el bastón de mando de la Diputación de manos de su padre.

No, el caciquismo no solo no iba a acabarse en un día sino que se garantizaba, al menos, una generación más. Desde entonces, Feijóo ya se limitó a dejar hacer. Los votos de Ourense contribuyeron a sus cuatro mayorías absolutas y a cambio Baltar solo pedía que nadie se entrometiese en su territorio y unos cuantos nombres en las listas del PP a las diferentes elecciones. Nadie más le ha chistado.

Baltar padre, condenado por prevaricación tras salir de la política

Cuando Baltar padre estuvo fuera de la Diputación y de la presidencia del PP, la Justicia acabó condenándolo por prevaricación. La Audiencia Provincial de Ourense consideró probado que había enchufado en la Diputación a 104 personas afines en vísperas del congreso que debía elegir a su hijo. La sentencia lo inhabilitó para ocupar cargos públicos durante nueve años. Los magistrados concluyeron en la condena que el “elevado volumen de contratación pública” de la Diputación evidenciaba la “consciente y deliberada omisión de la publicidad exigible” en los procesos de selección de las administraciones.

Ninguna novedad. Lo que había hecho durante tres décadas tenía por fin castigo. En algunas redacciones se recordó el día en que la Diputación mandó una solicitud de rectificación al periodista que había publicado que el organismo provincial había contratado a 33 porteros para un edificio cultural con dos entradas. La nota de Baltar pedía aclarar que el centro Simeón tenía tres puertas.

Baltar padre recibió su condena con la paz de un jubilado que sabe que a su hijo no le va a faltar de nada. Y este, desde el despacho más alto de la Diputación, vino a decir que él no tenía nada que ver con la gestión de su antecesor, por muy padre suyo que fuese. Feijóo y la dirección del PP volvieron a dejar hacer, a pesar de que la Justicia había confirmado las quejas en privado de sus asesores durante aquel humillante congreso.

Que Feijóo nunca pudo prescindir de Baltar volvió a quedar patente tras las municipales de 2019. El presidente de la Xunta había ido a hacer campaña a la ciudad de Ourense por su partido. Y aprovechó el mitin central para cargar con dureza contra el candidato de una formación independiente, Gonzalo Jácome, un personaje atrabiliario que se había hecho famoso por las diatribas que soltaba en su televisión local contra Baltar y compañía. Feijóo dijo aquel día de Jácome: “Sería letal para la ciudad de Ourense”.

Solo unas semanas más tarde, los concejales del PP votaban en bloque entregarle el bastón de mando a Jácome. ¿La razón? El apoyo de ese partido independiente era imprescindible para que Baltar Jr. pudiese conservar la Diputación, una vez perdida la mayoría absoluta. Feijóo volvió a mirar para otro lado y el controvertido Jácome va camino de sumar cuatro años en la Alcaldía de la ciudad, de escándalo en escándalo. A cambio, Baltar pudo seguir al frente de la institución provincial y el PP gallego, mantener la paz interna.

Por lo visto en las últimas horas, el sucesor de Feijóo al frente de la Xunta y el PP gallego, Alfonso Rueda, tampoco tiene mucha intención de cambiar las cosas. Este miércoles por la mañana un grupo de periodistas le preguntaron si iba a tomar medidas contra Baltar, horas después de que elDiario.es desvelase en exclusiva la sanción por conducción temeraria. Lo que sigue es la secuencia de ese corrillo con la prensa.

Periodista: “Pudo hablar con él? ¿Va a pedir su cese?

Alfonso Rueda: Efectivamente, hablé con él y lo que ustedes conocen, reconoce los hechos hasta el punto de que había una sanción que él paga, por tanto reconoce los hechos, y estoy seguro de que el primero que lo siente es él mismo. 

P. ¿Va a pedir su cese o va a tomar algún tipo de medida el Partido Popular?

A. R. Bueno, hasta donde yo conozco hay una infracción administrativa que él reconoce y esto es lo que hay en este momento. Adelantándome a su pregunta, sobre responsabilidades políticas, yo creo que ya el hecho de que sea un representante político es lo que motiva que yo esté respondiendo a esta pregunta y que haya esta expectación y este nivel de atención que, probablemente, en el caso de una persona que no tuviese estas responsabilidades, no se estaría dando. Insisto: reconoce esto y abona la sanción y yo en estos momentos desde el punto de vista de una sanción que es administrativa, poco más puedo decir. 

P. ¿Supongo que estará de acuerdo en que cualquier representante político debe dar ejemplo?

A. R. Sí, sí, por supuesto, yo hablé con él y el primero que no está conforme con esta conducta que tuvo fue él mismo. 

P. No es una sanción, se juzgará un delito en un juicio. Los socialistas hablan de un uso indebido del coche oficial. 

A. R. Desconozco todo esto, sobre si es un delito o no, yo de momento lo que sé es el nivel administrativo, lo paró la Guardia Civil de Tráfico, extendió esa sanción administrativa y sobre otros condicionantes, para evaluarlos tendría que tener más conocimiento, ver cómo se califican y yo no soy juez. 

P. Lo que le preguntaba el compañero es sobre ir en un coche oficial a más de 200 kilómetros por hora… 

A. R. Sí, a más de 200 kilómetros por hora, él mismo lo reconoce cuando abona la sanción y efectivamente era un coche oficial, según él mismo me dice, lo usa Baltar cuando se dirige a actos oficiales, como era el caso que tenía reuniones en Madrid al día siguiente y muchas veces conduce él coches de la Diputación. Con independencia de la velocidad a la que fuera creo que esto no tiene mayor relevancia. 

P. Por dejarlo claro, el PP de momento no tiene ningún tipo de medida. 

A. R. Vuelvo a decirlo, hablé con Baltar, esto fue lo que me dijo y esto es lo que tengo que decir en este momento. 

Y en esos tres minutos se resume todo. Baltar, que no se presenta como cabeza de lista en ningún Ayuntamiento, volverá a ser el candidato del PP a la Diputación de Ourense. Si los números dan, por el PP gallego tiene garantizado ese despacho el tiempo que considere oportuno. Su padre estuvo veinte años. Él, de momento, lleva once."                 (José Precedo , eldiario.es, 28 de abril de 2023)