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1/7/25

La operación que unió a Feijóo, Escotet y Currás. Dinero público, favores privados... la venta de Novacaixagalicia a un precio irrisorio marcó el inicio de una relación cargada de sombras, favores mutuos y ausencia de fiscalización real... la entidad se vendió a Banesco —grupo liderado por Escotet— por solo 400 millones. El resto lo cubría, de facto, el Estado... En la declaración de bienes de Feijóo, de 2022 y 2023, como senador, aparecen una inversión de más de 400.000 euros en un fondo de inversión gestionado por Abanca, además de un plan de pensiones por cerca de 200.000 euros. ¿Puede un político que favoreció institucionalmente a un banquero convertirse luego en su cliente privilegiado sin suscitar conflicto de intereses? Uno de los episodios más simbólicos de la relación de Feijóo, Escotet y la compra de la fusión de las cajas gallegas, es el nombramiento de Marta Fernández Currás, exconselleira de Hacienda de Feijóo y artífice de la fusión de las cajas gallegas, como consejera del Deportivo de La Coruña, entidad controlada por Escotet... Currás representa un ejemplo de puerta giratoria perfectamente trazada: de gestora de la operación pública que abrió las puertas a un comprador privado, a consejera retribuida del entramado societario del comprador. La falta de fiscalización y la normalización de estos movimientos convierten este tipo de dinámicas en parte estructural del poder gallego (Cristina Papin Marcote)

 "La historia económica reciente de Galicia no puede entenderse sin el nombre de Juan Carlos Escotet, el banquero venezolano que se hizo con las antiguas cajas gallegas bajo la bendición política de su amigo, el entonces presidente de la Xunta de Galicia, Alberto Núñez Feijóo. En 2013, en medio de un contexto de crisis bancaria y rescates públicos, la venta de Novacaixagalicia a un precio irrisorio marcó el inicio de una relación cargada de sombras, favores mutuos y ausencia de fiscalización real. 

Una operación política disfrazada de solución financiera. La fusión de Caixa Galicia y Caixanova en Novacaixagalicia derivó en una entidad inviable que fue rescatada con más de 9.000 millones de euros del erario. Pese a este coste descomunal para los contribuyentes, la entidad se vendió a Banesco —grupo liderado por Escotet— por solo 400 millones. El resto lo cubría, de facto, el Estado. Feijóo defendió esta operación como 'la mejor posible', pero nunca se convocó una comisión de investigación parlamentaria ni se valoraron ofertas alternativas con mayor transparencia. El proceso dejó abierta la sospecha de que las condiciones de venta favorecieron deliberadamente al grupo venezolano. 

Escotet no era un desconocido en el mundo financiero latinoamericano. Fundador del grupo Banesco, su trayectoria ha estado ligada al uso de sociedades offshore, estructuras fiduciarias en paraísos fiscales como Bahamas, Panamá, Malta o Miami. Los 'Bahamas Leaks' lo señalan como propietario de cuentas millonarias en HSBC Ginebra. Sin embargo, en España no se ha confirmado si declaró estas sociedades en el Modelo 720, como exige la ley fiscal para residentes. 

El papel de Feijóo en esta historia no termina con la venta de las cajas a su nuevo amigo. Pasó de regulador a inversor. En su declaración de bienes de 2022 y 2023, como senador, aparecen una inversión de más de 400.000 euros en un fondo de inversión gestionado por Abanca, además de un plan de pensiones por cerca de 200.000 euros. Aunque no posee acciones directas, su implicación económica con la entidad que él mismo permitió consolidar es evidente. Esta relación no ha sido suficientemente cuestionada ni por el Parlamento ni por los medios afines. Abanca es también el principal apoyo financiero de la Xunta de Galicia. ¿Puede un político que favoreció institucionalmente a un banquero convertirse luego en su cliente privilegiado sin suscitar conflicto de intereses?

A pesar de su perfil opaco, Escotet fue acogido sin reservas por el Gobierno del señor Feijóo, que incluso facilitó la creación de una universidad privada bajo el paraguas de Abanca. En Galicia, la creación de la Universidad Intercontinental de la Empresa (UIE) —conocida como la universidad privada de Abanca— ha sido defendida desde la Xunta como un “proyecto de futuro”. Sin embargo, los pasos que condujeron a su aprobación reflejan más una estrategia política al servicio de intereses financieros que una necesidad educativa real.

La Xunta, bajo el liderazgo del Partido Popular gallego, impulsó desde 2021 la transformación de la antigua escuela de negocios IESIDE en una universidad con pleno reconocimiento académico. Para lograrlo, obtuvo informes favorables del Consello Galego de Universidades y de la Axencia para a Calidade do Sistema Universitario de Galicia (ACSUG). Incluso el Ministerio de Universidades emitió un informe positivo en 2024, aunque con muchas reservas sobre futuras exigencias legales.

No obstante, estos avales contrastan con el informe claramente desfavorable del Consello Económico e Social de Galicia, que advirtió de las graves carencias del proyecto: ambigüedad en la oferta académica, escaso encaje en la normativa universitaria vigente y una estructura más cercana a una escuela de negocios que a una universidad con vocación investigadora y pública. Abanca es un grupo financiero que ha crecido en influencia institucional en Galicia con el beneplácito de la Xunta. La creación de una universidad bajo su control afianza su posición en el tejido económico y educativo gallego.

Pese a las alertas de universidades públicas como la Universidad de Santiago y la Universidad de Vigo por la duplicación de grados como Derecho o Empresa, la Xunta sostuvo que la UIE ofrecía una “perspectiva empresarial diferenciada”. Pero detrás de esta justificación se oculta una lógica de privatización encubierta: mientras se congelan plazas públicas y se recortan medios en campus tradicionales, se facilita el desembarco de un operador privado con vínculos políticos evidentes. 

 No se ha celebrado una sola comisión parlamentaria para revisar el procedimiento. Las protestas del profesorado universitario fueron ignoradas. Las demandas de transparencia sobre el proceso de autorización se despacharon como ataques ideológicos. La UIE no nace del consenso ni de una necesidad del sistema universitario gallego, nace del poder de una entidad financiera con fuertes lazos con el poder político, especialmente con Feijóo y su entorno. Los informes favorables existen, pero también los que fueron desoídos. La pregunta clave no es si la UIE cumple la ley, es por qué se le construyó una ley a medida. Y para quién.

Uno de los episodios más simbólicos de la relación de Feijóo, Escotet y la compra de la fusión de las cajas gallegas, es el nombramiento de Marta Fernández Currás, exconselleira de Hacienda de Feijóo y artífice de la fusión de las cajas gallegas, como consejera del Deportivo de La Coruña, entidad controlada por Escotet desde julio de 2024. Abanca es dueña de la práctica totalidad de las acciones. 

La incorporación de Currás al consejo de administración del club de fútbol de la ciudad herculina –donde Feijóo ya posee vivienda propia, comprada en el año 2023 en una de las mejores zonas de A Coruña– tiene una remuneración de 252.000 euros anuales y es vista por muchos como una forma de retribución política por los servicios prestados. El Deportivo, lejos de su época dorada, se ha convertido en un satélite institucional de Abanca, con poca transparencia y una alta concentración de poder.

¿Por qué no se ha investigado el entramado financiero de Escotet? ¿Qué consecuencias éticas tiene la inversión personal de Feijóo en Abanca? Sin fiscalización ni rendición de cuentas, Galicia y España siguen sin saber dónde acabó realmente el dinero público, ni quién se benefició verdaderamente de su dispersión.

La figura de Marta Fernández Currás se ha consolidado en la encrucijada entre la política, las finanzas y las élites deportivas. Su trayectoria desde la Xunta gallega hasta el consejo del RC Deportivo, bajo el mando de Juan Carlos Escotet, revela una trayectoria político-técnica plagada de favores cruzados que exige un escrutinio más riguroso.

Elegida conselleira de Hacienda en 2009 por Alberto Núñez Feijóo, Currás lideró desde la Xunta la fusión de Caixa Galicia y Caixanova, convertida en Novacaixagalicia en 2010. Sin embargo, el proceso no estuvo libre de sombras. Una comisión parlamentaria solicitó su comparecencia en 2013, que ella rechazó aduciendo su entonces cargo de secretaria de Estado de Presupuestos del gobierno de M. Rajoy. Mientras tanto, informes como el de KPMG apuntaban a que la operación favoreció una línea única sin contrastar alternativas ni evaluar los riesgos reales de la concentración bancaria.

La imagen de Currás al firmar el acuerdo fue elevada a símbolo de estabilidad, pese a que años después el rescate costó 9.000 millones al erario. La narrativa oficial omitió análisis sobre las consecuencias sociales, las condonaciones fiscales o los errores estructurales que precipitaron el colapso de las cajas.

Su llegada al club de fútbol se justificó como refuerzo institucional y de control financiero. Pero pocos olvidan que la misma persona que impulsó la fusión que benefició a Juan Carlos Escotet ahora ocupa un puesto en el entorno empresarial que controla. 

El caso de Marta Fernández Currás representa un ejemplo de puerta giratoria perfectamente trazada: de gestora de la operación pública que abrió las puertas a un comprador privado, a consejera retribuida del entramado societario del comprador. La falta de fiscalización y la normalización de estos movimientos convierten este tipo de dinámicas en parte estructural del poder gallego.

Currás aportó a la Xunta su experiencia como inspectora de Hacienda y su perfil técnico. Pero el uso de su posición para estructurar decisiones estratégicas en beneficio de terceros privados plantea serios interrogantes. ¿Hay separación real entre interés público y retribución futura? ¿Debe aceptarse como normal que la alta administración termine en consejos financiados por las mismas entidades a las que dio acceso institucional privilegiado?

El silencio institucional en torno a estos casos es clamoroso. Ni el Parlamento de Galicia bajo el yugo de la mayoría absoluta del Partido Popular, ni los órganos reguladores han abierto investigaciones. La ciudadanía aún no conoce los detalles reales de la operación. El caso Currás-Escotet-Feijóo exige un ejercicio de rendición de cuentas urgente por parte del líder de la oposición, antes de que estas prácticas sigan desdibujando los límites entre lo público y lo privado.

Otra amistad “peligrosa” más que añadir a la lista del señor Feijóo. " 

(Cristina Papin Marcote , InfoLibre, 30/06/25)

8/6/24

Matones a 6.000 euros para derribar a un alcalde del PSOE: así operaba la red corrupta del PP de Feijóo y los Baltar

 "El Partido Popular contrató por 6.000 euros una cuadrilla de matones para asegurar el éxito de la moción de censura que preparó en junio del año 2008 junto a un tránsfuga del PSOE contra el alcalde socialista de la localidad ourensana de Calvos de Randín.

La intermediaria de la operación habría sido presuntamente María José Caldelas, exdiputada autonómica del PP, entonces pareja del hoy senador y expresidente de la Deputación de Ourense, Manuel Baltar, y nuera del también expresidente del PP provincial, de la citada institución y exsenador Xosé Luis Baltar.

Así lo desvela un audio al que ha tenido acceso Público en el que un alto cargo de la Deputación muy próximo a la familia Baltar conversa con el entonces líder del PP en Calvos —y anteriormente alcalde de la localidad—, Antonio Rodríguez Alonso, quien admite haber firmado un contrato para que Caldelas le proporcionara guardaespaldas privados que escoltaran a los firmantes de la moción el día en que se iba a celebrar.

"Era la mujer de José Manuel, la nuera de Baltar"

La presión vecinal impidió finalmente que el pleno que iba a destituir al regidor socialista, Aquilino Valencia, prosperase. Pero Rodríguez Alonso reconoce en la conversación grabada que aún así abonó los 6.000 euros a la entonces pareja de Manuel Baltar, quien incluso lo llamó para reclamárselos. "Era la mujer de José Manuel, la nuera de Baltar", justifica el entonces responsable local del PP.

Público se ha dirigido a María José Caldelas y a Manuel Baltar para que pudieran ofrecer su versión sobre el contenido de los audios, pero al cierre de este artículo no había obtenido respuesta. También ha tratado sin éxito de contactar con Antonio Rodríguez Alonso.

En cuanto a la Deputación de Ourense, el equipo del nuevo presidente, Luis Menor, ha declinado hacer comentarios. El pasado martes, tras la publicación de la primera entrega de las grabaciones que desvelan la red clientelar que tejieron los Baltar en torno a ella, la institución argumentó que los audios hacen referencia "a supuestos hechos que datan de hace 16 años y de los que la actual Deputación no tiene ni conocimiento ni relación alguna".

Esta es la conversación con su transcripción adjunta en la que el portavoz popular en Calvos, una localidad de 700 habitantes a 65 kilómetros al sur de Ourense en la frontera con Portugal, admite haber contratado a los matones para proteger a los tránsfugas el día de la moción de censura contra Valencia. La fuente de Público ha pedido que se distorsione su voz en las grabaciones para evitar que pueda ser identificada.

"Me llamó y tuve que pagarle los 6.000 euros"

- La Guardia Civil, cuando te mandaron, carajo, cuando la nuera de Baltar te mandó a los matones...
- Pero eso no fue...
- Sí, pero no le gustó, ¿eh? Cuidado, que lo sepas, porque yo lo sé por quien tú sabes, de Xinzo [da Limia], amigo tuyo y mío, y no le gustó esa papeleta, ¿me entiendes?
- Sí, pero es que si no teníamos escolta no entrábamos, y así tampoco entramos, ¿entiendes?
- Y no entrásteis y encima... Oye, ¿pero ella tuvo la cara de mandarte la factura? No.
- Hombre, ella... Eso fue un contrato que hicimos, eso...
- ¿Pero contratasteis a los matones por los 6.000 euros o te pasó ella después...?
- Eso fue lo que era, ¿entiendes? Pero, eso, joder, eso... Es la mujer del José Manuel [Baltar, hijo]...
- Ya, carajo, pero perdona que te diga, Antonio, pero yo no se lo hubiera pagado, ¿cuánto le pagaste? ¿6.000 euros?
- Sí.
- Yo no se lo hubiera pagado, perdona que te diga. ¡Bueno, carajo!
- Pero me llamó y tuve que pagárselos.
- Antonio, carajo...
- ¡Hombre, no! Tenemos aquí la factura, eso está pagado.
- Pero Antonio, si hubieran hecho algo, me parece bien, pero si no hicieron nada, que tengan un poco de.... Bueno, es lo que tú dices, es la mujer de Baltar.
- Claro, es la nuera de Baltar, hostias.

La grabación se suma a los audios que Público ha venido publicando esta semana en los que militantes, cargos del PP y sus familiares y empresarios vinculados al partido admiten haber pagado cantidades millonarias para conseguir plazas de funcionario en la Deputación, que obtenían incluso gracias a regalos en especie como un Rolls-Royce para la colección de coches clásicos de Xosé Luis Baltar.

BNG, PP y PSOE han pedido a Alberto Núñez Feijóo y  al PP explicaciones por el contenido de las grabaciones, pero el líder del partido y su dirección mantienen silencio por el momento y han evitado referirse a ellas.

Feijóo y Rueda

Los audios son del año 2008, cuando Feijóo llevaba ya tres ejercicios como presidente del Partido Popular de Galicia y era portavoz de la oposición. Su segundo en el partido era su sucesor en la Xunta, Alfonso Rueda, por entonces secretario general de la dirección gallega.

Durante el primer mandato de Feijóo en el partido, el PP perdió en las elecciones locales de 2007 la mayoría absoluta que tenía en el Ayuntamiento de Calvos. Los populares se quedaron con cuatro concejales frente a los cinco del PSOE que dieron la Alcaldía a Aquilino Valencia.

Pocos meses después, uno de los ediles socialistas se pasó al grupo de los no adscritos junto a los cuatro ediles populares, lo que permitió a Baltar, Feijóo y Rueda simular que el PP no incumplía el pacto antitransfuguismo, que prohíbe a los partidos hacerse con el poder en instituciones gracias a representantes elegidos en listas de otras formaciones que rompan su disciplina de voto.

"Oye, ¿pero ella tuvo la cara de mandarte la factura?". "Hombre, ella... Eso fue un contrato que hicimos"

La dirección del PP, sin embargo, estaba detrás de aquella operación, como desvela el audio en el que el líder popular local admite haber recurrido a Caldelas para obtener protección privada para el día de la moción. El cabecilla de esos guardaespaldas era un policía local de Celanova, municipio a 30 kilómetros de Calvos y gobernado por Antonio Mouriño, uno de los alcaldes más próximos a los Baltar.

Ese agente local fue condenado en 2011 a siete meses de cárcel por un delito de agresión a un árbitro de fútbol; y detenido en mayo de 2019 por otro presunto delito de violencia de género contra su pareja.

En cuanto a Mouriño, adquirió notoriedad fuera de Galicia en 2012, cuando decidió abandonar la Alcaldía de Celanova para ocupar un escaño en el Parlamento de Galicia y reclamó al Estado el subsidio de desempleo durante el mes y medio en que dejó de cobrar su sueldo de alcalde —63.300 euros anuales— hasta que obtuvo el de diputado autonómico. Acudió a los tribunales, pero la Justicia desestimó su demanda recordando que había renunciado a su cargo de manera voluntaria.

Condenada por falsedad en 2017

Caldelas, casada desde 2007 con Manuel Baltar, también compartió escaño con este último en la Cámara gallega en la legislatura 2001-2005. En octubre de 2017 fue condenada a un año cárcel y a una multa de 1.800 euros por dos delitos de falsedad en documento oficial cometidos para obtener una licencia municipal para reformar en 2009 un pub que regentaba en Ourense.

El 10 de junio de 2008, día de la moción en Calvos, una multitud entre la que se encontraban vecinos, alcaldes y militantes del PSOE de la zona ocupó las dependencias de la Casa Consistorial e impidió que se celebrase el pleno, en un ambiente que las crónicas periodísticas de la época describieron como de "guerra campal", con algunos vecinos y vecinas heridos por los golpes de los matones

Tras fracasar ese intento, los firmantes de la moción acudieron a la Justicia, que tres años después ordenó la repetición del pleno. Se fijó nueva fecha para debatirla y votarla a principios de febrero de 2011, cuando faltaban apenas cuatro meses para las nuevas elecciones municipales del 22 de mayo de ese año.

Feijóo, que entonces ya había alcanzado la presidencia de la Xunta,  apoyó a los tránsfugas, que actuaban a sus órdenes sin siquiera disimularlo. De hecho, en febrero de 2011 él mismo anunció en rueda de prensa, tras la reunión semanal del Consello de la Xunta, que estaba valorando retirar la moción de censura en Calvos dada la cercanía de las elecciones. Una semana después lo ordenó así, y los tránsfugas acataron la decisión.

El PSOE gana todas las elecciones en Calvos de Randín

Aquilino Valencia ganó aquellos comicios con el 60% de los votos y un concejal más a costa del PP. Desde entonces, el PSOE ha revalidado en otras tres ocasiones su mayoría absoluta en el Ayuntamiento y él sigue siendo el alcalde.

Los socialistas han ganado en Calvos todas las elecciones municipales, autonómicas, generales y europeas celebradas desde 2008. En las locales del 28 de mayo del año pasado obtuvieron más del 76% de los votos y se hicieron con seis ediles, mientras que el PP se quedó con uno.

Valencia ha asegurado a Público que desde que fracasó la moción de censura contra él, tanto Baltar padre como Baltar hijo aislaron a su municipio, marginándolo en el reparto de fondos, obras y servicios de la Deputación de Ourense."              (Juan Oliver, Público, 08/05/24)

27/9/23

Feijóo y el narco... Feijóo protegió a un alto cargo de la Xunta, Evaristo Juncal, que vendió varias empresas a narcos... Evaristo Juncal vendió empresas a personas vinculadas a contrabandistas y capos históricos del narcotráfico como Marcial Dorado, Sito Miñanco y el fallecido Pablo Vioque... ¿Es posible que Feijóo, siendo tan amigo de Evaristo Juncal, no conociera las actividades de Marcial Dorado? Es francamente imposible... Feijóo habría premiado a Evaristo, fiel amigo y compañero de aventuras, con ascensos políticos, después de vender empresas a peligrosos narcos para blanquear dinero procedente del narcotráfico. ¿Y Feijóo quiere ser presidente del Gobierno con este currículo?

 "Feijóo y el narco.

 “¿Es cierto que cuando murió su amigo Manolo Cruz usted llamó al Sergas para decir que no se le hiciera autopsia?”. Esta pregunta, y varias más sobre Cruz, las realizó la ahora vicepresidenta del Gobierno de España, Yolanda Díaz, en mayo del año 2013. En ese entonces era la viceportavoz del grupo AGE (Alternativa Galega de Esquerdas) en el Parlamento de Galicia.

Alberto Núñez Feijóo no respondió a la pregunta de Yolanda Díaz, sino que arremetió contra ella exigiendo disculpas mientras se declaraba “harto de tanta ignominia”.

 Nunca ha respondido a esa pregunta. Ni a otras muchas.

En la madrugada del 5 de agosto de 1999, un Audi A6 sale despedido de la calzada en el kilómetro 68,5 de la AP-9. Hay un fallecido. Es Manuel Cruz López, el hombre que sabía demasiado. Aparentemente no intervino ningún otro vehículo en el accidente.

La Voz de Galicia lo recogía así: "En este accidente, extraño para unos y no tanto para otros, perdía la vida su conductor, el ferrolano Manuel Cruz López, de 41 años. Dos días más tarde se celebró su sepelio con la asistencia de múltiples amigos y personalidades de la vida pública gallega, que llevaron el féretro a hombros”.

 Él, Manolo Cruz, fue la persona que presentó a Feijóo al narco Marcial Dorado. Su trágico final ha estado siempre rodeado de misterio.

El actual líder del PP habla de él muy pocas veces. En una entrevista en marzo de 2020 en elDiario, menciona que conoce a Marcial Dorado a través de “un amigo” y que ambos acudían juntos a visitarle al chalé que el entonces contrabandista tenía en A Illa de Arousa.

Manolo Cruz tendría que declarar posteriormente como imputado ante un juez en la Audiencia Nacional pero ya no pudo comparecer ante el magistrado. Feijóo nunca quiere hablar sobre él. Evade las preguntas. Tal vez en los medios no se le han hecho las preguntas correctas. Aquí se las haremos todas.

En una rueda de prensa ya como presidente de la Xunta, a raíz de la publicación de las fotografías con el narco de vacaciones, en El País, en el año 2013, dijo que no había vuelto a ver a Marcial Dorado desde el entierro en 1999 de Manolo Cruz. Mintió claramente porque hay grabaciones telefónicas entre 2001 y 2003, ordenadas por el juez Vázquez Taín, que instruyó la causa por narcotráfico contra Dorado. El propio Marcial Dorado reconoce ante Jordi Évole, en su programa Salvados en el año 2020, que telefoneó a Feijóo en 2001 para quedar para comer, y que se vieron. 

Es por ello que cuando Feijóo dice desconocer las actividades de Marcial Dorado está mintiendo. En Manuel Cruz están casi todas las claves.

El diario Público en abril de 2015, hacía un retrato de los inicios de Cruz como camarada “cadenero” de Arsenio Fernández de Mesa. Eran centurias fascistas vinculadas a los Guerrilleros de Cristo Rey, grupo parapolicial terrorista de ideología ultraderechista.

"En Ferrol le llamaban Manuel Cruz Gamada por su ideología fascista –se señala en el artículo publicado en este diario–. En la década de los 70, Cruz y otros jóvenes franquistas ferrolanos organizaron una centuria pedestre de Guerrilleros de Cristo Rey dedicada a apalizar demócratas, sindicalistas, curas rojos y niñas de instituto. Se les conocía como los cadeneros, pues acostumbraban a utilizar cadenas de bicicleta como arma. Aunque algunos de ellos, hijos de militar, también gustaban de airear sus viriles y patrióticas Glock, sus P38 y sus Astra nueve largo o nueve corto".

"El Ferrol era aún del Caudillo y vivía fuertemente polarizado entre el tradicionalismo castrense y franquista de sus militares y el oreo sindicalista del obreraje de Bazán. Los enfrentamientos eran constantes. Y la represión policial contra los trabajadores, feroz. Lo recuerda la escritora Ánxela Loureiro (Ferrol, 1956): 'Nací en una familia numerosa obrera marcada por las cotidianas incursiones nocturnas que la policía política hacía en nuestra casa. Desde muy pequeña vi cómo registraban cada rincón de mi hogar y cómo se llevaban a mi padre detenido por ser sindicalista. Siendo muy niña, escuchaba a menudo la frase no me dejan jugar contigo sin entender la razón'".

"Aquella mañana no estaba Arsenio Fernández de Mesa, alias Cuco, alias El Estirao, entre los agresores –prosigue el diario–. [...] Cuco era de los cobardes. No solía actuar a cara descubierta, salvo cuando arengaba a sus camaradas en el patio del instituto Tirso de Molina”, relata el novelista Xavier Alcalá, que vivió en primera persona aquellos años convulsos. Allí, en el colegio, se reunían los Guerrilleros de Cristo Rey los lunes al atardecer antes de lanzarse a perseguir rojos por Ferrol o A Coruña. Juan José Castro Couto y Manuel Cruz eran los mamporreros. De Mesa ejercía de ideólogo con su dicción aplomada aprendida de su mentor Jesús Suevos".

Jesús Suevos era en uno de los fundadores de la Falange en Galicia y fue nombrado jefe territorial de dicha formación política directamente por José Antonio Primo de Rivera, de quien era amigo personal. Fue miembro del Consejo Nacional de Falange.

Arsenio Fernández de Mesa fue el que avisó a Feijoo, de que, tras un registro policial en la vivienda de Marcial Dorado, habían aparecido unas fotografías del narco y el propio Feijóo juntos de vacaciones. Hablamos del año 2004. Por tanto, antes de que El País publicase las fotografías en el año 2013, Feijoo tenía información privilegiada del delegado del Gobierno en Galicia. Grave, ¿no les parece?

No podemos obviar en qué círculos se movía Cruz para poder entender toda la historia. Manuel Cruz era amigo de Arsenio Fernández de Mesa, delegado del Gobierno en Galicia en el momento del desastre del Prestige y después nombrado por Rajoy director general de la Guardia Civil.

Cruz se hizo militante del PP en Ferrol y entró a trabajar como chófer de Romay Beccaría, el mentor de Rajoy y de Feijóo en política. La Consellería de Romay, con Fraga de presidente de la Xunta, firmó contratos para el suministro de combustible para la calefacción de los hospitales y las ambulancias del Servizo Galego de Saúde (Sergas) con la empresa de gasolineras de Dorado. Desde esta sociedad también se surtía supuestamente de combustible a las planeadoras y camiones con los que el arousano habría transportado tabaco de contrabando, hachís y cocaína.

A principios de los años 90, Manuel Cruz comenzó a visitar Vilagarcía y A Illa de Arousa, localidades pontevedresas situadas en el epicentro del narcotráfico gallego. Ya a finales de 1994, Cruz llevaba una doble vida. Mientras frecuentaba el chalé de Dorado en A Illa para hablar de “negocios”, compaginaba su trabajo público como chófer. En esa época, cuando conoció al narco, Feijóo tenía 34 años de edad, vivía en Santiago y ya era el número dos de la Consellería de Sanidade que dirigía Romay. Ya siendo un prometedor alto cargo en las filas del PP, comenzó ó a acompañar a Cruz en sus visitas a la mansión de Dorado. Allí celebraban comidas y reuniones a las que asistía personal de confianza del entonces contrabandista. La amistad entre el político y el arousano se fue haciendo más estrecha.

El País cuenta en un artículo publicado en el año 2013, cuando salieron las famosas fotografías, que Feijóo acudió durante todos los veranos a otra casa que Dorado tenía en Baiona, cerca de Vigo. Marcial Dorado y Alberto Núñez Feijóo paseaban a bordo del yate que el narco tenía atracado en el Club Náutico de esta localidad turística. Dorado, en la entrevista con Jordi Évole, confirma la gran afición de Feijóo por la navegación.

Dorado presumía de sus posesiones con sus amigos, incluidos sus barcos de recreo. Fueron varias las ocasiones en la que pasearon a bordo de uno de los yates del contrabandista, el Oratus, que tenía fondeado en el puerto deportivo de Ibiza. Como informó El País, esta embarcación sería intervenida años después en una operación contra el blanqueo de dinero, tras la detención de Dorado en relación con un cargamento de seis toneladas de cocaína en octubre de 2003.

Manolo Cruz, testaferro de Dorado, era un conseguidor bien conectado con la la élite política del momento en Galicia. Una de las primeras operaciones que gestionó fue la compra de los Astilleros Hércules, SL. Esta empresa era una filial de Astafersa, sociedad vinculada al que fuera consejero de Industria de la Xunta con Manuel Fraga, el ferrolano Juan Fernández, para el que también trabajó de chófer, como también revela El País. Fabricaban supuestamente narcolanchas y tenían contratos con la Xunta de Galicia. 

El amigo de Feijóo se implicó de lleno en empresas del entramado de Marcial Dorado. Tenían, al parecer, especial interés en el suministro de combustible a hospitales del Sergas, a través de gasolineras en Caldas de Reis o A Illa de Arousa, en el puerto deportivo. Tenía una concesión de la Xunta y también suministraba combustible a narcolanchas. El testaferro del contrabandista llegó a colocar a familiares en el entramado de más de 40 sociedades que creó Marcial Dorado.

El vehículo de Manuel Cruz se salió misteriosamente de la calzada en 1999 cuando iba sólo. Nunca pudo comparecer ante el juez de la Audiencia Nacional.

¿Es verdad que fue usted, señor Feijóo, responsable de que a Manuel Cruz no se le realizara la autopsia? ¿No le parece extraño que siendo usted jefe del Sergas ante una muerte así no se realizase una autopsia al cadáver de Manolo Cruz para conocer las circunstancias del terrible accidente?

Usted reconoce que vio al narco Marcial Dorado por última vez en el entierro de Manolo Cruz, ¿De qué hablaron? ¿Ya estaba siendo investigado Manolo Cruz ante las sospechas de que actuaba como testaferro de Marcial Dorado? ¿Cómo es posible que siendo Cruz el testaferro de Marcial Dorado, usted no supiese absolutamente nada?.

El narco Dorado le cuenta a Jordi Évole que Feijóo le telefoneó en el año 2001 cuando era ni más ni menos que presidente de Correos y quedaron para comer. ¿Es cierto? ¿Por qué el presidente de Correos decide ir a un encuentro con un narco al que en esa época se le estaba ya investigando? Hay grabaciones telefónicas. El juez que instruyó la causa, Vázquez Taín, así lo ha confirmado. ¿Sabía usted que les estaban grabando? ¿Llamó usted a Marcial Dorado para ponerlo sobre aviso de que lo estaban investigando? ¿De qué hablaron en esa comida, señor Feijóo?¿Dónde están las transcripciones de esas grabaciones?.

ElDiario destapa que cuando en el año 1996 Feijóo navegaba con Dorado y en España gobierna el PP, Jorge Dezcallar fue elegido por Aznar para dirigir el CNI y es justo ahí cuando una empresa del narco fue utilizada dentro de las misiones de los servicios de inteligencia que operaban en Marruecos. El espionaje español se habría servido de Dorado como caballo de Troya para introducir en Marruecos espías que se hacían pasar por empleados de sus compañías. La empresa que Dorado instaló en el reino alauí se dedicaba a la producción de aceite bajo el nombre Oil-Maroc S.A. Según una denuncia, “el propio embajador de España en Rabat (Sr Dezcállar) facilitó a través de sus consejeros la compra de dicha empresa para Dorado”. El señor Aznar era presidente del Gobierno y recordemos que nombró a Feijóo, presidente de Correos.

¿Y sigue afirmando Feijóo que no sabía quién era Dorado? 

También en 2013, La Voz de Galicia publica las relaciones documentadas de Marcial Dorado en Suiza. Cuarenta y siete cuentas en siete bancos suizos. Los millones que Marcial Dorado tenía allí, y que el país helvético aceptó devolver a España en el marco de la investigación sobre blanqueo de capitales contra el narco arousano, sólo eran una pequeña parte de sus propiedades. Tras años de pesquisas, la Agencia Tributaria logró identificar y embargar a Dorado un patrimonio inmobiliario en España tasado en más de 20 millones de euros. Pudo demostrarse ante la Audiencia Nacional que su patrimonio procedía del narcotráfico y del blanqueo de capitales con apariencia de legalidad gracias a las “falsas” empresas y contratos, entre ellos los que tenía con la Xunta de Galicia para dar apariencia de legalidad.

El inventario de bienes no tiene desperdicio. Las autoridades confiscaron en Málaga cinco locales comerciales con una superficie total superior a los 500 metros cuadrados, un párking de cinco plantas, un ático de 530 metros distribuido en apartamentos y un piso de 70 metros cuadrados. En la ría de Arousa, la relación de bienes de Dorado está formada por un ático (211 metros), un párking de cuatro plantas, una casa de 600 metros, un piso en Carril, y su chalé de O Lagartiño (A Illa), una vivienda unifamiliar de 280 metros que Feijóo frecuentaba. 150 fincas rústicas, la mayoría con posibilidad de edificar. A escasos kilómetros de allí, en Pontevedra, el narco tenia en propiedad un piso de 125 metros y diez locales comerciales, y dos pisos en Santiago y cinco fincas rústicas en Caldas de Reis. Las propiedades de Dorado también se extiende a Portugal, donde viajó junto a Feijóo. Entre el patrimonio embargado en el país vecino, figuran la Quinta do Feital, en Caminha y la Quinta Dourado, en Melgaço. Las autoridades españolas también le confiscaron una flota de vehículos propiedad de Dorado y sus colaboradores entre los que destacan siete Audi. El narco había adquirido la Quinta do Feital en 1990, en Portugal por 598.000 euros. También Quinta Dourado, por la que pagó unos 100 millones de las antiguas pesetas. En estas quintas elaboraban además un vino verde con su marca Dorado Superior.

¿Nos puede decir Feijóo si estuvo en estas fincas? ¿Quién pagaba estos viajes? Feijóo viajó con Dorado a Portugal, donde éste tenía negocios y propiedades, y a Andorra. El Principado de Andorra era entonces uno de los destinos frecuentes de los contrabandistas para evadir dinero. Feijóo, a conciencia, nunca nombra Andorra. Cuando el diario El País publica las fotos de Feijóo con el narco, el que era presidente de la Xunta de Galicia reconoce haber viajado a Andorra, Portugal e Ibiza con el arousano. Pero en la siguiente declaración a los medios, Feijóo recula y dice que no recuerda si había viajado a Andorra, que cree que no. ¿Por qué vuelve a mentir?"

(Cristina P. Marcote es la autora del libro 'Feijóo y el narco'. InfoLibre, 25/09/23)

 

Feijóo protegió a un alto cargo de la Xunta que vendió varias empresas a narcos”.

El impactante titular de El Plural del 3 de abril de 2013 se refiere a un hombre de confianza de Alberto Núñez Feijoo. Ese hombre era Evaristo Juncal. 

 La persona que vendió a Manolo Cruz, testaferro del narco Marcial Dorado, la empresa JF Oil era alguien vinculado al PP: Evaristo Juncal Carreira. Un ingeniero y funcionario de la Xunta de Galicia que desde los años noventa fue socio de una decena de empresas. Un hombre muy polifacético.

Amigo de Feijóo, llegó a ser delegado de la Consejería de Medio Ambiente e Infraestructuras en Pontevedra. Nada había saltado a la luz pública hasta que, en el año 2010, el diario El País, publica una noticia bomba: "Evaristo Juncal vendió empresas a personas vinculadas a contrabandistas y capos históricos del narcotráfico como Marcial Dorado, Sito Miñanco y el fallecido Pablo Vioque. Este ingeniero técnico de obras públicas, muy amigo de Feijóo y Manuel Cruz, funcionario de la Xunta desde 1983, ha sido socio al menos de una decena de compañías para explotar gasolineras, minicentrales, piscifactorías, viñedos y negocios inmobiliarios. El primer negocio de Evaristo Juncal con la mafia gallega fue en 1996 con la empresa JF Oil, que había fundado con su esposa Mercedes Froján, para la construcción y gestión de estaciones de servicio. El matrimonio vendió la firma para blanqueo a Manuel Cruz, el chófer de la Xunta, fallecido en un extraño accidente de tráfico. En 1998, Cruz le traspasó la empresa JF Oil a otro testaferro de Dorado, Trías, y nombró inmediatamente apoderado de la empresa al hijo del narco, Marcial Dorado Fariña. Al cabo de los años, la empresa pasó a otro peligroso narcotraficante, Pablo Vioque. Estas empresas eran utilizadas por los narcos de la época para blanquear dinero procedente del contrabando y del narcotráfico".

¿Es posible que Feijóo, siendo tan amigo de Evaristo Juncal, no conociera las actividades de Marcial Dorado? En mi opinión, con todos los datos que tenemos, es francamente imposible.

 Cuenta El Plural que "la segunda venta hecha por el exdelegado del PP de Medio Ambiente e Infraestructuras en Pontevedra, Evaristo Juncal, fue en 2002 a José Alberto Aguín, número 2 de Sito Miñanco conocido como O Rubio de Aios que ya había sido procesado en los noventa en la Operación Nécora".

La empresa vendida fue Enxeñería dos Recursos Enerxéticos, dedicada a gestionar una gasolinera en la ciudad de Pontevedra. Es significativo que el matrimonio Juncal-Froilán había conseguido esta concesión hidroeléctrica gracias a un contrato adjudicado a dedo por la Xunta de Galicia. ¿Casualidad?

Podemos seguir leyendo en El Plural. “Aquel mismo año, hubo una tercera venta, de la empresa Tracidi, dedicada a la construcción y gestión de minicentrales, que cayó en manos de un peligroso capo, Manuel Abal Feijóo, “O Patoco”, ya fallecido. Cinco meses después de vender esas empresas, Evaristo Juncal fue designado candidato por el PP a la Alcaldía de Caldas de Reis para las municipales de mayo de 2003“.

Alucinante, ¿no les parece? Solo cinco meses después de esa venta, el Partido Popular considera que Evaristo Juncal es el hombre ideal para ser candidato en Caldas de Reis.

De ahí ascendió a delegado de la Consejería de Medio Ambiente e Infraestructuras en Pontevedra. En 2010 tuvo que dimitir porque salió a la luz pública la venta de empresas a narcos, pero Evaristo Juncal no volvió a su plaza de funcionario. ¡Ni mucho menos!

La Xunta de Galicia no lo apartó, sino que lo nombró responsable de Protección Civil en Pontevedra. Feijóo podría querer protegerlo. ¿Qué sabía Evaristo Juncal sobre Feijóo y el narco Dorado? ¿Cómo es posible que la persona que vende empresas, para que, bajo la apariencia de legalidad se blanquee dinero procedente del narcotráfico como ya fue acreditado en sede judicial en la sentencia por blanqueo de capitales de marcial Dorado, sea ya no reprobada, sino ascendida dentro del Partido Popular?

Evaristo, amigo de Feijóo desde los años noventa, gestionaba el urbanismo en la provincia de Pontevedra. Tan bien lo gestionaba, que llevaba al menos 24 años sin pagar el IBI de su chalé. Así lo publicó El País en el año 2010. Su vivienda la construyó con licencia para un galpón. Para quien no lo sepa, un galpón es parecido a un pequeño almacén. Su chalé está en una finca, rodeado de viñedos. No es sólo una vivienda sino también la sede social de su promotora inmobiliaria, Juncal-Froján, SL y de su sociedad vitivinícola, Lagar da Condesa, SL., cuya presidenta es Mercedes Froján, su esposa.

Feijóo habría premiado a Evaristo, fiel amigo y compañero de aventuras, con ascensos políticos, después de vender empresas a peligrosos narcos para blanquear dinero procedente del narcotráfico. ¿Y Feijóo quiere ser presidente del Gobierno con este currículo? ¿Esas empresas pasaban a manos de Dorado a través de Cruz para dar la apariencia de empresas legales y así contratar con la Xunta? Eso parece. La policía afirma que los narcos gallegos querían dar apariencia de legalidad y por eso compraban empresas inactivas para blanquear o invertían en inmuebles y hasta en viñedos en Portugal, como hizo el narco Dorado. 

 Pero esto no es todo. Hay otra persona más vinculada a Nuñez Feijóo y a Manolo Cruz: Juan Juncal, ex alcalde del PP en Ferrol, exdiputado y senador del PP hasta la última legislatura que finalizó en 2023. Juncal fue apoderado de un estrecho colaborador del narco Marcial Dorado y también amigo de Feijóo: Manolo Cruz.

¿Recuerdan a Manolo Cruz, “el cadenero”? El testaferro de Marcial Dorado y amigo de Feijóo le otorgó a Juan Juncal un poder el 11 de mayo de 1995 y al día siguiente firmó en su nombre, el acuerdo de compraventa de una sociedad. 

El 30 de mayo de 2010, El País publica: "El ex alcalde de Ferrol fue apoderado en 1995 de un colaborador de Marcial Dorado”. “Sólo seis días después, Cruz, el chófer de la Xunta y testaferro del narco Marcial Dorado, inyectó cinco millones de pesetas en Anfra Sistemas con una ampliación de capital. Ese día, delante del mismo notario de Narón, municipio limítrofe con Ferrol, Manuel Cruz utiliza la empresa Anfra Sistemas para hacerse con JF Oil, la firma de Evaristo Juncal que gestionaba gasolineras en Caldas de Reis. Después, "vende” la empresa a Marcial Dorado. Juncal recuerda perfectamente a Manuel Cruz. El exsenador del PP asegura que el chófer de la Xunta acudió a su asesoría fiscal en Ferrol para comprar una empresa de un cliente suyo, Anfra Sistemas, una sociedad inactiva”.

Evaristo, Manuel y Juan. Amigos de Feijóo con intereses comunes y negocios de dudosa legalidad. “A Manuel Cruz lo conocía de Ferrol”, rememora Juncal en el periódico El País en 2010. "La sorpresa mía fue verlo relacionado en ese tema", explica en alusión a las relaciones del chófer de la Xunta con Marcial Dorado.”

No creo que le sorprendiese demasiado porque Cruz presentó a Feijóo y al narco Dorado mucho antes. Juncal atribuye su intervención como apoderado de Manuel Cruz en aquella operación a su “actividad profesional a través de su asesoría fiscal”Los narcos usaban empresas legales de todo tipo para blanquear. ¿Y Juan Juncal no lo sabía? ¿Se lo pidió su amigo Feijóo, como favor hacia Manolo Cruz? Anfra Sistemas era una empresa inactiva y ¿se vendía al apoderado de un narco? ¿Con qué intención? ¿Nunca sospechó nada? Qué raro.

 “Son empresas inactivas, que se compran y se venden", explicaba en El País el ahora exsenador por el PP Juan Juncal. Lo que no dice es que es una forma habitual para hacer fluir el dinero negro del narcotráfico. 

Feijóo y Juncal. Juncal y Feijóo. Se han apoyado mutuamente dentro del PP para llegar a donde han querido. Tal vez les una el secreto de cómo murió su amigo Manuel Cruz, quien no pudo declarar ante la Audiencia Nacional después de fallecer en aquel extraño accidente. Juan Juncal siempre apoyó a Feijóo, aun cuando Fraga no apostaba demasiado por él. Juncal ha tenido varios cargos públicos, como diputado en el Congreso o senador. También ha ostentado cargos orgánicos dentro del PP de Galicia con su amigo Feijóo. No le ha ido mal con su amigo como jefe del PP gallego. En octubre de 2012, El País publicaba que en su gestoría falsificaban facturas para cobrar subvenciones de la Xunta de Galicia. ¿Tampoco recuerda Feijóo a su íntimo amigo y senador, Juan Juncal?

Entre 1994 y 2003, la etapa en la que Feijóo y Dorado fueron amigos, el narco llegó a tener hasta 47 cuentas abiertas en siete bancos suizos. A raíz de su detención comenzaron las investigaciones sobre su patrimonio. Así lo contaba El País: "El potente entramado financiero del narcotraficante gallego Marcial Dorado quedó reflejado en el escrito de acusación de la Fiscalía Antidroga de la Audiencia Nacional que tardó casi dos años en hacerlo público. Según la investigación que analizó los movimientos bancarios y societarios entre 1994 y 2003, año en el que fue detenido Dorado por tráfico de cocaína, éste llegó a tener hasta 47 cuentas abiertas en 7 bancos suizos.

Hay grabaciones telefónicas entre Feijóo y el narco hasta 2003. Mientras Dorado trataba de extender y consolidar sus relaciones con hombres de negocios y “políticos de la época” amasaba un enorme patrimonio económico y empresarial, según informe de la Fiscalía. En 1997, en un solo mes, ingresó 3,2 millones de euros en una cuenta suiza del BNP Paribas. El dinero era llevado en efectivo al país helvético, bien directamente o a través de ingresos en otros países intermediarios como Andorra. 

 Feijóo “no recuerda” haber viajado a Andorra con el narco Dorado. Sólo recuerda un lugar que “había nieve” y montañas. En pleno apogeo de sus negocios ilícitos, entre 1989 y 2003, la investigación pudo certificar diez entradas de dinero de distintas cuentas suizas a entidades bancarias españolas por más de 13 millones de euros. La Fiscalía desgranó a lo largo de 90 folios una compleja trama societaria que tiene su epicentro en Suiza y ramificaciones en los paraísos fiscales de las Islas Vírgenes, Bahamas, Belice y Panamá, así como en otros más cercanos como Liechtenstein. Desde ahí el dinero retornaba debidamente purificado a cerca de 30 sociedades mercantiles radicadas la mayoría de ellas en España, y con domicilio fiscal en un emblemático inmueble ubicado en las inmediaciones de la plaza de España de Vilagarcía de Arousa: la casa Jaureguizar. Otras sociedades en el norte de Portugal, así como también en Andalucía y una en Marruecos (recordemos que, en la época de Aznar, una empresa del narco se utilizó para entrar en Marruecos).

Los primeros nexos financieros de Dorado con Suiza, según el relato acusatorio de la Fiscalía, se remontan a 1989, cuando se constituyó una sociedad llamada Adlanta AG. Era una empresa que carecía de actividad, pero ese año adquirió las acciones de Inmobiliaria Marli, de Dorado, por 24 millones de pesetas y después, en 1993, le inyectó un préstamo de otros 16 millones, sin intereses y a devolver en el plazo de 20 años. Cuatro años más tarde, siempre según el relato que documentó la Fiscalía, Marcial Dorado, que hasta entonces operaba fundamentalmente desde Lugano, contactó en Ginebra con un gestor de fortunas llamado Vicenzo Liparulo, Enzo, “con antecedentes por tráfico de drogas”. El Correo Gallego se hizo eco del juicio por blanqueo de capitales del narco.

El tribunal que juzgó al narco concluyó que no sólo era el contrabando, si no que la mayor parte de su fortuna procedía del tráfico de drogas. “Las inmensas cantidades de dinero que acumuló” desde los años ochenta. ¿Todos sabían quién era menos Feijóo? Una parte de los millonarios movimientos de capitales que documenta la sentencia contra Dorado se registraron a mediados de los noventa, la época en que Feijóo comenzaba su relación de amistad con él. Feijóo aseguró primero que rompió la relación con Dorado alrededor de 1997, pero luego, tras conocerse la existencia de grabaciones policiales, admitió que continuó hablando con el narcotraficante hasta 2003. ¿Por qué mintió?

El juez Vázquez Taín reveló en un medio la existencia de pinchazos telefónicos hechos por la policía en el marco de la investigación entre Feijóo y Dorado “en un contexto amistoso, como felicitaciones por Navidad”, dijo el juez. Sin embargo, y ojo a esto, el magistrado de la Audiencia, Javier Gómez Bermúdez, que retomó la causa, confirmó a El País que las supuestas escuchas fueron buscadas y “nunca aparecieron”.

¿Dónde están esas grabaciones? ¿Por qué se consideran irrelevantes si ni siquiera consta en el expediente la transcripción de las conversaciones telefónicas gravadas entre Feijoo como Presidente de Correos y el narco Dorado? Marcial Dorado afirmó ante Jordi Évole que en una de esas llamadas que Feijóo le hizo, quedaron para comer. ¿Por qué no aparecen esas grabaciones?

Todo está en los escritos de acusación de la Fiscalía y en la sentencia condenatoria. El modus operandi del narco Dorado era el siguiente: tenía constituidas sociedades en el país helvético con sus correspondientes cuentas bancarias, a nombre de las mismas o bien del propio arousano. Se hacían ingresos regularmente. Son cantidades de dinero que blanqueaba a través de diversos mecanismos. Dinero en efectivo que era llevado directamente a Suiza o a través de ingresos en otros países intermediarios, como Andorra, y era transportado por personas del círculo de Dorado.

¡Andorra! Feijóo declaró a El País que había viajado a Andorra con Marcial Dorado, pero después dijo que no. ¿Por qué reculó Feijóo? Porque debió darse cuenta de que saldría la información de que Dorado llevaba dinero en efectivo para ingresar en Andorra y transferirlo a sus cuentas en Suiza. Fue cuando dijo: “Me confundí porque había mucha nieve”.

Blanqueo de dinero procedente del narcotráfico, viajes a Andorra, Portugal, Ibiza… Contratos con la Xunta que Feijóo oculta y se niega a enseñar porque dicen que fueron destruidos a causa de una inundación, incumpliendo así el Reglamento. ¿Por qué nos miente tanto, señor Feijóo?. "

(Cristina P. Marcote es la autora del libro 'Feijóo y el narco'. InfoLibre, 26/09/23)

21/7/23

Luces, cámara... ¡Feijóo! (6): 37 millones para la empresa que dirige su hermana y ese narcotraficante del que usted me habla... Durante los mandatos de Feijóo en la Xunta entre 2009 y 2022 se han sucedido constantemente los casos de clientelismo, amiguismo y nepotismo

 "Si se teclea en Google "Marcial Dorado" aparecen al instante 347.000 resultados. Pero si se añade a la búsqueda la palabra "Feijóo", entonces el número baja a 39.000 entradas. A primera vista, eso debe significar que poco más de una de cada diez páginas de Internet que citan al narcotraficante arousano lo relacionan de alguna manera con el expresidente de la Xunta y candidato del PP a la presidencia del Gobierno de España.

Han pasado más de diez años desde que El País publicara las fotografías de Feijóo al timón del yate de Dorado y casi tres décadas desde que se tomaron, en el verano de 1995. Feijóo ha asegurado en multitud de ocasiones que cuando trabó amistad con él no sabía que Dorado era uno de los principales capos de la droga en Galicia.

Se le puede creer o no, pero lo cierto es que en 1995 Dorado ya había aparecido en las portadas de periódicos gallegos y estatales y en los titulares de todas las televisiones por su implicación en varias causas por contrabando y por tráfico de drogas, entre otras durante la operación Nécora, que en 1990 sentó en el banquillo a 45 personas. La sentencia de aquel caso se hizo pública en 1994, pocos meses antes de que los dos salieran a pasear en el yate del primero por la ría de Arousa.

Entre 1992 y 1996, Feijóo era el secretario xeral de la Consellería de Sanidade de la Xunta y el responsable de los expedientes mediante los que la Xunta adjudicó a las empresas de Dorado el suministro de la gasolina de las ambulancias del Servizo Galego de Saúde y del combustible para la calefacción de los hospitales gallegos.

El narco blanqueaba de esa forma la actividad de sus gasolineras, con las que llenaba los depósitos de las planeadoras y los camiones que transportaban la droga, y de paso podía lavar el dinero negro que le reportaba el tráfico de drogas gracias al dinero blanco que ingresaba de la Administración gallega.

En 2013, la candidata de Sumar a las elecciones del 23 de julio, Yolanda Díaz, por entonces diputada en el Parlamento de Galicia, pidió a Feijóo que hiciera públicos los expedientes de aquellas adjudicaciones. La Xunta le respondió que no podía hacerlo porque habían sido destruidos durante unas inundaciones en un instituto de enseñanza en secundaria en Vigo a donde habían sido trasladados a causa de unas obras en los archivos de la Consellería de Sanidade en Santiago.

"La falta de transparencia es una constante en la Xunta dominada por el PP", asegura Pablo Arangüena, diputado autonómico del PSOE y portavoz en la Comisión Institucional del Parlamento de Galicia. "Incluso se niega habitualmente la información que los diputados solicitamos al amparo del reglamento del parlamento o se retrasa tanto que cuando llega, deja de tener sentido".

A mediados de los años 90 Feijóo no sólo se relacionó con Dorado, sino con otros testaferros y empresarios relacionados con el narcotráfico. Quien le presentó al narco ourensano fue Manuel Cruz, militante del PP y chófer del entonces conselleiro de Sanidade, José Manuel Romay, y testaferro de varias de las empresas de Dorado. Cruz era el líder de un grupo falangista de Ferrol al que también estaba adscrito Arsenio Fernández de Mesa, delegado del Gobierno de Aznar en Galicia cuando en 2004 la policía encontró en el chalé de Dorado las fotos de Feijóo.

Fernández de Mesa, a quien Aznar nombraría después director general de la Guardia Civil, fue quien alertó a Feijóo de la existencia de las fotos once años antes de que se publicaran.

Pocos meses después de que el hoy líder del PP accediera a la presidencia de la Xunta en 2009, el líder del PP en la localidad pontevedresa de Caldas de Reis, Evaristo Juncal, tuvo que dimitir de su cargo de delegado territorial de la Consellería de Medio Ambiente en Pontevedra cuando se supo que a mediados de los noventa había vendido varias empresas a Dorado y a José Manuel Prado Bugallo, Sito Miñanco, el más conocido de los narcos gallegos, a través de Manuel Cruz. Una de esas empresas era, precisamente, JF Oil, una de las distribuidoras de combustible a las que Feijóo había adjudicado contratos de suministro del Sergas cuyos expedientes nunca aparecieron

Juncal dimitió en 2010 cuando la prensa gallega hizo públicas sus relaciones con las redes más poderosas del narcotráfico arousano, pero Feijóo, que acababa de obtener hacía pocos meses su primera mayoría absoluta, no sólo no le repudió, sino que le protegió manteniéndole el sueldo de alto cargo nombrándole jefe de Protección Civil en Pontevedra.

Aznar y Romay se llevaron a Feijóo a Madrid en 1996 y le pusieron al frente de la secretaría general de Asistencia Sanitaria del Ministerio de Sanidad. Tres años después, Manuel Cruz murió en un accidente de tráfico en la autopista AP9 que La Voz de Galicia definió como "extraño".

Feijóo al frente de Correos

Al año siguiente, Aznar nombró a Feijóo presidente de Correos. Allí dirigió la logística del voto por correo de varios procesos electorales que nadie puso en duda, como él sí hace ahora con su sucesor en la presidencia de la empresa pública insinuándolo como instigador de un fraude electoral, por el hecho de que hubiera ocupado un alto cargo en el Gobierno del PP.

En Correos, Feijóo conoció a Regino Martín, el sindicalista que ha alentado ese debate que los hechos y la propia empresa han desmentido. Feijóo asegura que es el único "amigo comunista" que tiene. Se le puede creer o no, pero lo cierto es que en alguna de las fotos que se sacó en el yate de Marcial Dorado aparece posando con su pareja de entonces, la exsecretaria de Sanidade de CCOO en Galicia, quien luego ocuparía el mismo cargo en la federación estatal del mismo sindicato.

Durante los mandatos de Feijóo en la Xunta entre 2009 y 2022 se han sucedido constantemente los casos de clientelismo, amiguismo y nepotismo. Y no sólo en Ourense, donde el presidente de la Deputación Provincial, Manuel Baltar, por quien el aspirante popular hizo alcalde a Gonzalo Pérez Jácome, acaba de renunciar a su cargo envuelto en sospechas de corruptelas que implican a su familia en el cobro de mordidas y a funcionarios de la institución que habrían asumido sus multas por exceso de velocidad.

El Consello de Contas de Galicia, el organismo encargado de fiscalizar las cuentas de la administración autonómica, alertó el verano pasado de que la administración paralela de la Xunta de Feijóo a través de chiringuitos y entidades instrumentales gestiona ya más de 1.700 millones de euros, es decir el 14% del presupuesto del Ejecutivo autonómico. La deuda que acumulan, según el Consello de Contas, asciende a más de 550 millones de euros.

Cuando Feijóo dejó el Gobierno gallego en mayo de 2021, en Galicia había 29 fundaciones públicas, 17 agencias, 15 sociedades mercantiles, 11 organismos autónomos y entidades de consulta, nueve consorcios, cuatro fondos de capital riesgo y dos entidades públicas empresariales. Al frente de muchos de ellos, con salarios que exceden con mucho lo que cobrarían como funcionarios de la administración convencional,  Feijóo ha colocado a amigos, familiares de amigos, militantes y altos cargos del PP, cuyos currículos, en numerosas ocasiones, no ofrecen capacitación ni relación alguna con las competencias que les asignó.

La hermana de Feijóo

Esos organismos e instituciones, además, acumulan buena parte de los contratos públicos que la Xunta ha asignado a las empresas del grupo Eulen, cuya directora para la zona noroeste de España es su propia hermana, Micaela Núñez Feijóo. Entre 2009 y 2022, Eulen recibió 37 millones de euros en adjudicaciones de la administración gallega, y cerca del 80% de esa cantidad se licitó a través de esa administración paralela en la que Feijóo colocó a sus fines. 

Muchas de esas adjudicaciones millonarias coinciden con nombramientos y ceses a dedo de sus responsables dentro del organigrama de la Xunta. También en Eulen. En 2016, Micaela Núñez, que entonces era directora de la delegación de la empresa en Galicia, fue nombrada directora territorial para el Noroeste después de obtener en 2015 el el mayor contrato de la Xunta, 4,38 millones para la vigilancia de los centros de salud del Servizo Galego de Saúde (Sergas)  en A Coruña.

Dos años después, Feijóo nombró al entonces gerente del Sergas que firmó aquella adjudicación, Antonio Fernández-Campa, vocal del consejo de administración de la Autoridad Portuaria de Vilagarcía de Arousa. Fernández-Campa no tenía relación alguna ni con el sector portuario ni con Vilagarcía, y la oposición acusó entonces a Feijóo de premiarle con un cargo a dedo bien remunerado gracias a las dietas por asistencia a los consejos de la institución.

Algo parecido sucedió con Jesús Vázquez Almuiña, conselleiro de Sanidade entre 2015 y 2020 y máximo responsable de las adjudicaciones del Sergas a Eulen en ese período. Almuiña es médico de profesión, fue alcalde de Baiona (Pontevedra) y tampoco se le conocía vinculación alguna con la gestión de los puertos hasta que Feijóo le nombró en 2020 presidente de la Autoridad Portuaria de Vigo, con un salario de 87.000 euros anuales, superior al del presidente del Gobierno.

La Sociedade Galega de Medio Ambiente (Sogama), que gestiona el tratamiento de basuras de un centenar de municipios gallegos, adjudicó Eulen 3,46 millones bajo mando de dos presidentes nombrados a dedo por Feijóo: Luis Lamas, que tuvo que dimitir después de que se supiera que también había suscrito contratos de Sogama con su propio despacho de abogados, y  Javier Domínguez Lino, exconcejal del PP en Poio (Pontevedra) a quien Feijóo designó como su sucesor. Lamas cobraba en plena crisis financiera más de 72.000 euros, y Domínguez Lino, 74.000 euros.

Alfonso Sánchez Izquierdo, nombrado en 2009 tras la investidura de Feijóo como director general de la Corporación Radio e Televisión de Galicia y a quien la oposición y los sindicatos acusan de haber puesto los medios públicos de comunicación al servicio de los intereses del PP, ha firmado con Eulen contratos por valor de 2,2 millones de euros. Su salario supera los 92.000 euros.

Tanto Feijóo como su sucesor, Alfonso Rueda, se han negado a destituir a Sánchez Izquierdo pese a que acumula centenares -si, centenares- de sentencias en contra de los tribunales de justicia por vulneración de derechos civiles y laborales. Lo tendrían fácil, porque fue el PP el que impulsó y aprobó hace doce años la Lei do Audiovisual Galego, que establece que el director general de la CRTVG debe ser nombrado por el Parlamento.

La red que proporcionó contratas millonarias a la empresa en la que trabaja la hermana de Feijóo también atrapó a algunos alcaldes. Ernesto Anido, quien llegó al Gobierno local de Sada (A Coruña) siendo la tercera lista más votada gracias a los votos de tránsfugas de su propio partido, adjudicó a Eulen 810.000 euros, el 8% del presupuesto municipal. Hace dos años el Tribunal Supremo le condenó a ochos años de inhabilitación por un delito de prevaricación en la contratación de una asesora.

En Melide, a una hora por carretera de Sada, la alcaldesa del PP, Ánxeles Vázquez, adjudicó a Eulen una cantidad similar, más de 806.000 euros, el 15% del presupuesto local de ese año. Vázquez es licenciada en Geografía e Historia y técnica en información y cultura, pero pese a no tener experiencia en el sector primario Feijóo la ascendió a conselleira de Medio Rural un año después de aquella operación.

En el 2018 la nombró conselleira de Medio Ambiente, Territorio e Vivenda. Hoy es  vicepresidenta segunda y conselleira de Medio Ambiente, Territorio y Vivienda en el Gobierno de Alfonso Rueda.

Los contratos con Eulen

La portavoz nacional del BNG, Ana Pontón, reclamó a Feijóo los contratos con Eulen cuando éste aún era presidente de la Xunta, asegurando que tenía "el deber inexcusable" de explicar por qué la empresa para la que trabajaba su hermana había multiplicado sus negocios con la Administración y por qué en muchos de los procedimientos de adjudicación existían evidencias de trato de favor e información privilegiada.

Feijóo nunca respondió, ni tampoco lo hicieron Eulen ni su hermana, de quien Público trató, sin éxito, obtener una versión cuando publicó hace más de un año las informaciones arriba citadas.

El diputado socialista Pablo Arangüena recuerda que el PP ha votado en dos ocasiones en la Cámara gallega a favor de sendas iniciativas del PSdeG para que la Xunta facilite toda la documentación relativa a los contratos de la Xunta con la empresa de la que su hermana es apoderada en Galicia. Pero sucede como con los contratos de Marcial Dorado, a quien Feijóo decía no conocer del todo.

"El PP vota a favor de entregarnos la documentación, pero luego no nos la entrega. Lo mismo ocurre con muchos otros temas, y eso  dificulta mucho investigar la corrupción", concluye Arangüena."              (Juan Oliver, Público, 18/07/23)