"Agosto
fue con gran diferencia el mes en el que más peregrinos llegaron a
Santiago desde que hay registros estadísticos, con 85.842, según el dato
oficial del arzobispado. La cifra cierta debe de ser superior porque,
como era visible desde hace tiempo y admite la Xunta, hay caminantes que
no se registran y el aluvión de personas que acudían diariamente a
recoger la Compostela, el certificado de la Iglesia, podía resultar
disuasorio. Así que todo indica que el número real de peregrinos se
aproximó aún más al de los habitantes de la capital gallega, 97.858.
Esta alza junto con una afluencia masiva de visitantes aviva el debate
sobre la sostenibilidad del modelo de Compostela. El alcalde, Sánchez
Bugallo, ha rectificado y defiende ahora la tasa turística.
Estaba
descontado que agosto batiría todos los récords, por la celebración de
la Peregrinación Juvenil Europea, porque es el mes con mayor afluencia y
porque en julio ya se habían superado todas las marcas, con 67.374
personas que acreditaron su viaje ante el arzobispado de Santiago. Las
referencias anteriores eran las del 2019, en el momento máximo antes de
la pandemia, y el lejano 2010, el último Año Santo hasta el del 2021,
que la Iglesia prorrogó a este 2022. Entonces las cifras de peregrino en
agosto fueron de 62.814 y 61.544, respectivamente. Y de momento el
ritmo no decae, pues el jueves hubo 2.486, lo que extrapolado al
conjunto de septiembre daría cerca de 80.000, si bien en las próximas
semanas el flujo se frenará.
El
Camino moderno, la resurrección contemporánea del medieval, fue
diseñado a comienzos de la década de 1990 para esto, para atraer
multitudes. No se trató del producto de ninguna casualidad o
planificación a más de 30 años vista, sino el reflejo de la personalidad
del artífice de su renacimiento, Manuel Fraga Iribarne, exministro de
Turismo con Franco y expresidente de la Xunta. La cantidad constituía su
obsesión. En sus tomas de posesión reunía a millares de gaiteros,
llegados incluso de América, para tocar lo que acababa siendo una
cacofonía, pues no es un instrumento para el uso masivo. Escribió cerca
de un centenar de libros, pero nadie sería capaz de identificar una gran
obra de su autoría
El
que se puede llamar partido de los cuantitativos domina con alguna
interrupción el Camino desde 1993, con la Xunta, la Iglesia y el
Ayuntamiento de Santiago, salvo el interregno de los comunes
compostelanos, al frente. Fraga, desde la presidencia de la Xunta, en
1993, decidió crear el Xacobeo y revitalizar así una tradición casi
perdida en el tiempo. Entonces, como ahora, ya se empezó a larvar una
polémica que ha estado durante mucho tiempo soterrada, acallada por la
importancia económica de la peregrinación.
Los
cualitativos son diversos expertos, que advierten del riesgo de morir de
éxito, las principales asociaciones de peregrinos y las fuerzas de la
oposición, que responden así cuando el PP les tira sus exitosas cifras
encima.
Tras
este agosto muy convulso, sobre todo durante la peregrinación juvenil
católica, cuando afloró por primera vez con fuerza el hartazgo de la
ciudadanía más afectada por el continuo trasiego de personas que con
frecuencia no cumplen las normas básicas de convivencia pues se creen en
un territorio que les pertenece, en el partido de los cuantitativos ha
surgido un cisma. Es en forma de propuesta que rompe la línea de hacer
todo lo posible y más para que lleguen cuantos más peregrinos y
turistas. El alcalde socialista de Santiago, muy alineado con el PP de
Feijóo, rectificó su posición anterior contra la tasa turística y ahora
la defiende, para poder hacer frente a todos los gastos que el aluvión
forastero genera en una ciudad pequeña.
En
el esbozo de propuesta los peregrinos estarían de momento exentos y se
cobraría entre 1 y 3 euros a quienes pernoctan en hoteles. El presidente
de la Xunta, Alfonso Rueda, ya adelantó que no lo autorizará. Los
cuantitativos no ceden." (Anxo Lugilde, La Vanguardia, 13/09/22)