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27/12/24

“La Parra”, una película dirigida y guionizada por el ferrolano Alberto Gracia... Unas “ruinas masculinas”, como las denomina el cineasta, también se relacionan con el propio escenario de la película. La motivación de ambientarse en Ferrol no solo se origina por ser su ciudad natal y el lugar que más conoce en el mundo, sino que también contradice otras perspectivas “que ven a Ferrol como un plató cinematográfico”... observa en la ciudad algunas condiciones pésimas. Por este motivo, “no quería romantizar la ruina, como han hecho otras producciones, que han blanqueado a Ferrol, sino más bien todo lo contrario”... Con esta meta, trata de representar el lugar protagonista de la forma más fiel posible... a través del escenario pretende mostrar una situación “que yo creo que es universalizable, no solo a Ferrol sino a todo el siglo XX o a la vieja europa”, de donde destaca ideas como el racionalismo ilustrado o el militarismo. Estos constituyen trazos definitorios de la ciudad, desde su misma concepción con forma de tableta de chocolate, que “más racional que eso no hay nada”, hasta las numerosas edificaciones castrenses abandonadas...

 "La cartelera de los Duplex cuenta entre su oferta con “La Parra”, una película dirigida y guionizada por el ferrolano Alberto Gracia, que tuvo su estreno mundial este año en el Festival de Róterdam y poco después consiguió el premio en la sección “Alquimias” de la Semana Internacional de Cine de Valladolid. El film se ambienta en su ciudad y esta es, sin lugar a dudas, tan protagonista como el propio personaje principal, con lo que aporta una potente dimensión social.

“Creo que son lo mismo, uno visto desde fuera y otro desde dentro; quería hacer que eso coincidiera”, indica Gracia sobre el papel fundamental que tienen el escenario y Damián, que es interpretado por Alfonso Míguez. La intención del creador tiene que ver con ese aspecto crítico de la realidad, del que se han servido numerosos cineastas en la historia, “sobre todo en los años 70, porque era cuando la Guerra Fría estaba terminando y la gente estaba empezando a preguntarse qué era, quién era y cuál era su autoridad”, continúa.

Como ejemplo ampliamente conocido, el director nombra la escena de “Taxi Driver”, escrita por Paul Schrader, en la que Travis Bickle, encarnado por Robert de Niro, se mira al espejo y pregunta si le está hablando a él. “Es un punto que hay que retomar”, valora, particularmente en un contexto social que caracteriza como “oscuro”, en el que muchas personas “sobre todo los hombres, que se sienten totalmente machacados por el avance del feminismo y porque no saben qué hacer en el mundo” no hacen más que acentuar el avance del fascismo en Europa, como ocurre con el taxista al que había dirigido Martin Scorsese.

Estas “ruinas masculinas”, como las denomina el cineasta, también se relacionan con el propio escenario de la película. La motivación de ambientarse en Ferrol no solo se origina por ser su ciudad natal y el lugar que más conoce en el mundo, sino que también contradice otras perspectivas “que ven a Ferrol como un plató cinematográfico”. A pesar de existir opiniones contrarias, y de pensar que “las cosas no son como las ves pero tampoco son como los demás dicen que son”, señala Alberto Gracia, este observa en la ciudad algunas condiciones pésimas. Por este motivo, “no quería romantizar la ruina, como han hecho otras producciones, que han blanqueado a Ferrol, sino más bien todo lo contrario”.

Con esta meta, trata de representar el lugar protagonista de la forma más fiel posible, siempre desde su punto de vista como artífice de la obra, aunque “respetando los hechos históricos y la objetividad de lo que hay, porque para eso está la cámara”. Volviendo al análisis de la sociedad, a través del escenario pretende mostrar una situación “que yo creo que es universalizable, no solo a Ferrol sino a todo el siglo XX o a la vieja europa”, de donde destaca ideas como el racionalismo ilustrado o el militarismo. Estos constituyen trazos definitorios de la ciudad, desde su misma concepción con forma de tableta de chocolate, que “más racional que eso no hay nada”, hasta las numerosas edificaciones castrenses abandonadas.

 El artífice

Alberto Gracia, que reside actualmente en Ferrol, es ante todo artista, ya que su trayectoria como cineasta no empezó hasta después de haber experimentado otros medios de expresión. Aunque algunos jóvenes tengan sus objetivos muy definidos, “porque han nacido en una cuna buena y se pueden permitir el derecho de desear sin tener que sobrevivir”, su caso es otro.

Por supuesto, había aspiraciones a seguir, aunque no con una estructura clara, por lo que en un inicio se guió por un criterio “muy pulsional”. En una primera etapa, comenzó a pintar, para después pasar a los volúmenes, terminando por crear “esculturas que se suicidaban, que se movían, con materiales pobres”, explicó. En este punto, empezó a grabar sus figuras, hasta llegar al mundo de la cinematografía, y al conocer a algunos profesionales del sector, llegó a ser consciente de que su deseo era hacer películas.

Al conversar sobre las sensaciones a las que se llega a través de este tipo de creaciones, Gracia pone el foco en la melancolía, una de las que más despiertan su interés por su potencialidad para “salvar” la turbia realidad, en la que incluso las masacres humanas continúan a la orden del día. “No tiene nada que ver con la nostalgia, sino que la melancolía es algo que nos permite pensar en utopías”, que paradójicamente, al tratar de avanzar en su dirección, son “posibles salidas a este follón que estamos montando, que parece que no va muy bien”, manifiesta. “Es un sentimiento muy cinematográfico y muy necesario a día de hoy, para no hundirnos en la mierda”, concluye.

Aunque se estrenó en 2024 , el proceso creativo de “La Parra” ya había concluido hace dos años, un tiempo suficiente para ir gestando nuevas ideas a las que dar forma a través de la cámara. “Los proyectos cambian mucho desde que empiezan”, advierte Alberto Gracia, tratando de no pillarse los dedos al comunicar en qué se encuentra trabajando actualmente. No obstante, existen algunas claves que asegura que permanecerán hasta el resultado final, con el que está realmente entusiasmado.

“Es una película sobre la dificultad de amar en tiempos en los que la subjetividades nuevas, de lo digital, no nos permiten ver lo que tenemos delante”, declara el cineasta, en referencia a lo que “basicamente son restos, basuras, que son nuestro verdadero futuro”. En este punto, termina aportando la que quizás sea la pista más categórica, que se tratará de una obra que focaliza en la industria textil. "              (Rita Tojeiro, DiariodeFerrol, 27/12/24)

5/5/23

Cidade das Rías: a utopía que xa somos

 

 "«A cidade das Rías… unha utopía? É posible. Pero non esqueza que as utopías poden ser verdades prematuras. E que, por veces, o importante non é o que anuncian, senón o que denuncian. O territorio».

O arquitecto Andrés Fernández Albalat Lois, finado no 2019, concentraba nun atinado aforismo a realidade urbana que marca a planificación actual da área A Coruña-Ferrol. Faino no artigo que abre unha publicación editada pola Deputación da Coruña en 2018, irrepetible hoxe polas ausencias fundamentais, que recupera, nun último intento de reivindicación, unha proposta lúcida, valente e adiantada que puido mudar por completo o territorio de non quedar nun caixón por unha concatenación de malas decisións, desinterese e, seguramente, falta de valentía. A publicación, coordinada polo arquitecto Javier González Harguindey, contaba coa achega doutro gran nome, indisoluble xa para sempre ao de Albalat cando de urbanismo se fala: o sociólogo Mario Gaviria, que imaxinou por vez primeira unha Coruña dun millón de habitantes a corenta anos vista.

A predición poboacional, de culminarse finalmente, precisaría dun reparto coherente desas cargas demográficas. A solución do crebacabezas cristalizou nunha proposta cargada de futuro, impresa nas liñas lúcidas de Albalat: o proxecto da Cidade das Rías, un nome romántico para unha planificación revolucionaria polo adiantado das súas premisas. Nela convive, cos ollos do presente, unha contradición: a Cidade das Rías é hoxe imposible, mais tamén é unha realidade a todos os efectos. Velaquí o porqué.

A idea propuña un desenvolvemento da área A Coruña-Ferrol cunha ferramenta fundamental como eixe: a planificación, pensada de xeito conxunto e cunha visión metropolitana, da ordenación territorial. Unha gran comarca de núcleos interconectados e con dous polos fundamentais, A Coruña e Ferrol, sensible coa paisaxe e sen prexuízo das súas ideosincrasias e identidades. Un modelo de cidade para unha nova era, o desarrollismo, e para ese millón de persoas que habitarían nela e dela. «Mario Gaviria publica isto na revista Arquitectura nos 60. Albalat propón repartir toda esa poboación por un territorio en crecemento, mantendo as cidades históricas da Coruña e Ferrol na súa forma tradicional», explica o arquitecto Javier González Harguindey, coordinador daquela publicación impulsada polo ente provincial con motivo do 50 aniversario da primeira formulación de Fernández Albalat, integrada no seu discurso de ingreso no Instituto Cornide de Estudos Coruñeses no ano 1968.

O resultado dos barruntos de Albalat esboza unha cidade expandida, de 700.000 habitantes, cos dous núcleos conectados polo Golfo Ártabro, ao longo do que quedarían repartidas diversas unidades densas que compoñen entidades maiores. Un total de 72 núcleos
de barrios de 8.000 habitantes, con vistas ás rías e dotados de servizos básicos: escola, ocio, biblioteca e centro de saúde, asentados nun ámbito que hoxe poderiamos denominar rurbano, facendo un híbrido entre campo e cidade.

Gaviria lanza o órdago, Albalat esboza e a Deputación recolle. O resultado é un Plan Xeral Municipal Comarca «Cidade das Rías», que encomendaba o debuxo desa cidade descentralizada ao estudo de arquitectura madrileño EUSyA, composto, en gran medida, por arquitectos galegos, entre os cales se contaba algún discípulo do propio Gaviria. Ese Plan Comarcal ten a súa natureza na planificación conxunta dos núcleos limítrofes ou próximos. Varios plans municipais, un obxectivo; co seu vencello nunha dinámica de cooperación e non de competencia. «Eles xa ven que esa suba de poboación non vai ser proporcionada, tiña que ser algo máis moderado e con outros criterios. A lexislación obrigaba a que iso tivese que transformarse en plans municipais, aínda que houbese un plan director. Cada municipio facía o seu Plan Xeral en función do ditado polo estudo, e así se cohesionaba», expón Harguindey.

Que sucedeu para que esa gran cidade ártabra, xa en marcha, quedase nun caixón da administración provincial? O voto en contra dun Ferrol moi diferente ao que hoxe coñecemos, cunha industria puxante e potente e unha demografía estable, foi determinante para que o resto de municipios escollesen tamén recuar. Ninguén podía anticipar, na altura, a crise do naval que botaría a perder as expectativas industriais da cidade departamental, que hoxe experimenta, precisamente, ese desequilibrio fronte á veciña A Coruña que o plan chamaba a previr e evitar. «Ferrol tiña moito pulo daquela, e esperaba chegar a ter máis ca A Coruña. Cada concello foi polo seu lado, non hai aprobación da idea xeral nin do desenvolvemento, e quedou nun caixón», lamenta Harguindey.

Imaxinando o presente. O Ferrol que non foi

Ferrol carga, en parte, nos nosos días, coas consecuencias daquela decisión, cunha decadencia demográfica aproveitada e canibalizada polos concellos da súa contorna, con formulacións urbanísticas que favorecen unha sorte de competencia desleal entre municipios veciños. O propio Ferrol descentralizouse e a súa poboación diseminouse por toda a ría. «Se se ordenase conforme a un mesmo criterio, evitaríase que outros concellos limítrofes que non xogan coas túas mesmas regras fagan unha sorte de mobbing inmobiliario, como é o caso de Narón, que oferta un solo máis barato e constrúe moito máis. Se Ferrol tivese unha ordenación máis coherente de todos os concellos, seguramente hoxe estaría nunha posición moito mellor», aprecia o actual concelleiro de Urbanismo, Vivenda, Infraestruturas e Mobilidade da Coruña, o arquitecto e urbanista Francisco Dinís Díaz.

Non lle corresponde a Ferrol cargar en solitario coa responsabilidade daquela proposta frustrada. A idea foi morrendo conforme o resto dos concellos implicados foron retirando os seus apoios. «Os concellos decatáronse de que tiñan que suspender licencias na tramitación de cada un dos plenos. O único que saíu adiante foi o de Oleiros, porque o redactou o equipo orixinal. Despois houbo moitos intentos de reflotar esa idea que tiña Albalat da grande autoestrada entre Ferrol e A Coruña», explica Díaz.

O enxeñeiro naval Ramón Yáñez, nun artigo publicado nesta mesma revista, atina en repartir as culpas. «A crise da construción naval ferrolá e a reconversión dos anos oitenta por unha banda, o ensimesmamento dos coruñeses tras a frustración pola disputa perdida da capitalidade autonómica, pola outra, e a miopía da Deputación, que non acreditou nunca seriamente no proxecto, atoárono definitivamente. Unha idea brillante e innovadora ficou nos caixóns do esquecemento por moito tempo», comentaba nestas páxinas.

Repartidas quedaron as culpas e tamén os estragos. Non foi tampouco Ferrol o único territorio en sufrir os remanentes daquel repregamento coordinado dos municipios interpelados, senón a área metropolitana no seu conxunto, que hoxe presentaría unha ordenación moi diferente que redundaría na maior cohesión e, por tanto, nuns servizos de transporte interurbanos moito máis efectivos.

A Cidade das Rías é hoxe unha utopía irrecuperable, pois ese espazo de oportunidade entre A Coruña e Ferrol medrou nestes anos de xeito diametralmente oposto á proposta de Albalat, enfocada en evitar a proliferación da vivenda unifamiliar descontrolada e difusa. Un modelo hoxe preponderante nos municipios limítrofes coas grandes cidades e caracterizado por un altísimo consumo de solo que limita as posibilidades de planificación actuais. «Ao non estar planificada, tivo un desenvolvemento en ‘mancha de aceite’, baseado na vivenda unifamiliar, cun alto grao de dispersión poboacional. Dábase a dinámica do ‘ti vai facendo’ que os alcaldes lles dicían aos veciños, e cada un colocaba a casa como se fosen cogomelos no antigo parcelario agrícola», debulla Harguindey.

A eiva non é só urbanística, pois a oportunidade perdida de planificar os núcleos dende a visión metropolitana e non municipal, colectiva e non illada, deixou atadas e comprometidas tamén as posibilidades futuras (e presentes) de mobilidade. O transporte público na comarca é hoxe deficiente, non tanto polo desleixo das administracións, senón polas necesidades (ou carencias) do territorio que debe conectar. «O transporte público funciona mal por esa dispersión poboacional. Non pode substituír ao privado. Hai que artellar unha estratexia territorial que parta, precisamente, desa dispersión que se buscaba evitar», teoriza Harguindey.

«Hoxe teriamos, de prosperar o proxecto, unha área metropolitana con moitos máis espazos verdes, naturais e conservados dos que temos. A construción estaría máis concentrada, o espazo urbano mellor comunicado a nivel de mobilidade. Non é o mesmo que ter seis grandes núcleos arredor dos cales artellar servizos, un posible ferrocarril ou un transporte público de calidade», engade Díaz. Un panorama diametralmente oposto de concentrar a poboación neses seis núcleos densos que esbozou Albalat, autosuficientes en materia de mobilidade e hoxe disgregados en centos de focos de baixa densidade.

A Cidade das Rías, hoxe

Cando hoxe repensamos a Cidade das Rías atopamos dúas certezas que semellan contraditorias: por unha banda, unha utopía irrecuperable; por outra, unha realidade a todos os efectos. O xeito anárquico no que o Golfo Ártabro medrou nos últimos anos, sen coordinación nin plans urbanos nos propios municipios, e a evolución cara a ese modelo que Albalat desprezaba polo seu baixo nivel de funcionamento e sostibilidade fan imposible recuperar o proxecto formulado polo xenial arquitecto. Oleiros, Bergondo ou Sada permitiron grandes ocupacións de baixa densidade, o que limita de xeito considerable as posibilidades de artellar unha área metropolitana solvente co seu núcleo forte na cidade da Coruña. «Os concellos medraron á marxe de todos estes criterios. Non sei se hoxe habería a posibilidade de recuperar algunha destas ideas. Cada municipio tería que traballar en concentrar poboación na medida do posible, recolocala en zonas máis pegadas ás vías do tren ou vinculadas ao transporte colectivo», reflexiona Francisco Dinís Díaz.

A Cidade das Rías non é hoxe esa utopía planificada, pero existe, a todos os efectos. Foi o propio Mario Gaviria, semente primeira daquela reflexión, o que disipaba os pesimismos nun último artigo que non puido ver publicado, e que recolle ese ambicioso tomo da Deputación, que encabeza este texto presente e que viu a luz un mes despois do falecemento do sociólogo. Gaviria expón, no artigo A Cidade das Rías no século XXI, unha certeza que presenta incontestable: «O catastrofismo non triunfou», espeta. «A Cidade das Rías está hoxe cada vez máis viva e hai que repensala, completala cunha reflexión profunda sen abandonar a actitude utópica». Unha cidade, insiste Gaviria, que non naceu como foi deseñada, mais si «evolucionada como tal».

A Cidade das Rías é hoxe, en efecto, unha realidade non planificada, pero cohesionada polas inercias que conectan un territorio interdependente. A Cidade das Rías desenvolveuse sen un plan que tivera o seu eixe na globalidade do conxunto, como os que propuñan Albalat e Eusya. O municipios medraron, pola contra, de costas ás realidades dos seus veciños, sen os que, porén, non poden vivir. A Cidade das Rías está nos fluxos de commuting entre os concellos que a compoñen; isto é, nos desprazamentos dos habitantes da área metropolitana dende a súa vivenda ata o lugar no que traballan ou pasan o seu tempo de lecer. «A xente hoxe reside en Oleiros e traballa en Arteixo. Vive en Cambre pero o seu posto de traballo está no polígono de Bergondo. Traballan na Coruña, habitan en Culleredo. Onde residen, onde traballan, onde pasan o tempo, é algo que só podemos entender a nivel metropolitano. Na Avenida de Alfonso Molina entran 120.000 vehículos cada día. Isto é algo que só ocorre en seis ou sete lugares do Estado», sinala Javier González Harguindey.

A concatenación de certezas do mapa actual formula unha outra, que se divide en dúas: a planificación, como ferramenta indispensable para o urbanismo do futuro, co pasado e o presente como mellores avais. Unha planificación que ten a idea de anticiparse a un problema, pois solucionar a posteriori implica, sempre, máis custo e dificultade. «Cantas casas houbo que tirar para planificar a Nacional VI? Non é que a Cidade das Rías sexa hoxe posible ou imposible: é o que hai que facer, dende un punto de partida que non é o deses traballos de hai 50 anos», sinala Harguindey.

Daquel plan que non foi aínda queda por sacar outra ensinanza, que dean por bos os remanentes desa oportunidade perdida: a planificación urbana do futuro debe transcender as pequenas unidades dos municipios e observarse a nivel comarcal. O futuro pode –e debe– pensarse en chave de área metropolitana para darlle sentido e orde a esa utopía que, no fondo, xa somos."                 (Marta Otero Mayán , Luzes, 27/04/23)

16/9/22

La eterna batalla de Ferrol, la ciudad en la que el Ministerio de Defensa es la principal inmobiliaria

 "A solo 400 metros de la plaza del Ayuntamiento de Ferrol (A Coruña), la basura, los desconchones y la maleza mandan en lo que durante más de un siglo fue un centro de poderío militar. Las ruinas del cuartel Sánchez Aguilera lucen en pleno centro, en una parcela amurallada de 95.000 metros cuadrados, pegada al protegido barrio histórico de A Magdalena. Ya hace muchos años que no se ve por allí más infantería que la tropa de conductores que dejan su coche en el aparcamiento público que se ha abierto en sus descampados.

 El recinto es el símbolo de las numerosas propiedades abandonadas que el Ministerio de Defensa acumula en esta ciudad. En un millón de metros cuadrados languidecen, por ejemplo, un polvorín donde hasta hace poco se custodiaban misiles antiaéreos, un campo de tiro, un gigantesco campamento, una estación torpedista o un observatorio meteorológico. Tras 30 años de negociaciones y trámites fallidos, Defensa y el gobierno local acaban de llegar a un acuerdo para levantar en ese suelo viviendas, comercios, zonas verdes, infraestructuras públicas y un área industrial.

En Ferrol, enclave estratégico para la Armada desde el siglo XVIII, el uso civil de instalaciones militares desafectadas empezó a negociarse en los años noventa, al calor de la burbuja inmobiliaria. Desde entonces han pasado por la casa consistorial siete gobiernos distintos, ya que en esta ciudad naval castigada por el paro y la despoblación no hay alcalde que consiga revalidar mandato desde 1983. El actual, el socialista Ángel Mato, lleva buena parte de su vida política con este asunto entre manos. Fue concejal de Urbanismo entre 2007 y 2011, cuando la actual vicepresidenta del Gobierno, Yolanda Díaz, era teniente de alcalde. Sentado en el despacho de la alcaldía, cuenta que con ella pactó sobre plano la urbanización de la parcela del cuartel Sánchez Aguilera que ahora pretende poner en marcha. “En Ferrol los problemas duran décadas”, advierte.

Mato reconoce que las ruinas del cuartel Sánchez Aguilera son un “tapón” que ha frenado el desarrollo urbanístico de Ferrol y ha alejado el centro del Ensanche y de los 14 kilómetros de playas que atesora la ciudad. Atribuye la demora en solucionar el problema a la “falta de continuidad” de los gobiernos locales y a las dificultades para “encontrar un equilibrio entre lo que entrega Defensa y lo que recuperará en edificabilidad”. Cada nuevo alcalde que empuñaba el bastón de mando, explica, decidía incluir en la negociación del convenio con el ministerio otras instalaciones que la Armada iba abandonando. El último acuerdo data de 2015, con el PP en el gobierno, pero al socialista le vale: “Cuando llegué yo [en 2019], tomé la decisión de cerrar ese convenio sin darle más vueltas. Va pasando el tiempo y van quedando más instalaciones en desuso, pero no las voy a incorporar”.

Defensa cederá nueve propiedades sin valor inmobiliario y recibirá edificabilidad en la céntrica parcela del antiguo cuartel, la más codiciada de sus terrenos en desuso. Según el acuerdo de reparcelación que acaba de sellar con el Ayuntamiento, el Instituto de Vivienda, Infraestructuras y Equipamiento de la Defensa (Invied) se encargará de urbanizar todo el polígono con una inversión de 13 millones de euros y promoverá un máximo de 480 viviendas y un centro comercial. Al Consistorio le entregará 17.500 metros cuadrados en los que, según señala el alcalde, el plan es construir un parque en la zona más cercana al casco histórico, una residencia universitaria que aprovechará pabellones militares y un edificio judicial. El 80% de los pisos serán de precio libre, apunta el gobierno local. “Tiene que haber viviendas para que Defensa pague los 13 millones de la urbanización”, defiende Mato. El socialista no ve pegas en la poca vivienda con precio limitado que tendrá el nuevo barrio. Aduce que Ferrol “está infinitamente por encima de cualquier otra ciudad en vivienda protegida” y es la urbe de Galicia con el precio medio más bajo. “Aquí nunca hubo burbuja inmobiliaria”, sostiene.

Para proseguir con la tramitación, el Gobierno socialista llevará a pleno en octubre la ratificación del último convenio que se firmó con Defensa hace siete años, en tiempos del PP. Precisamente por ser su acuerdo, los populares, principal grupo de la oposición, avanzan que en principio prevén votar a favor, aunque se quejan de la “falta de información” por parte de los socialistas y de que “se han perdido siete años por intereses partidistas”. “Ferrol necesita ese suelo para crecer”, esgrime el portavoz popular, Juan Manuel Rey, alcalde entre 2011 y 2015, que promete que su partido “actuará con responsabilidad”.

A la izquierda del PSOE, el acuerdo no gusta. Jorge Suárez, que fue alcalde entre 2015 y 2019 por la marea Ferrol en Común, ahora tercera fuerza, lo reprueba por ser una “operación de especulación inmobiliaria” en una parcela, la del cuartel Sánchez Aguilera, que “debería convertirse en el gran núcleo verde de la ciudad”. Suárez rechaza que Defensa haga negocio con esos terrenos construyendo viviendas y un centro comercial y que el Ayuntamiento tenga que abonarle además 420.000 euros por las dos últimas instalaciones que se incluyeron en el convenio. “Esos terrenos están pagados y amortizados con el abandono de todos estos años, ya que el Ayuntamiento ha estado financiando su mantenimiento”, aduce el exalcalde, que cifra en 50.000 euros anuales lo que se ha gastado el consistorio en estas labores.

El BNG también considera “absurdo” construir pisos y un centro comercial cuando Ferrol es la segunda ciudad de Galicia con el porcentaje más alto de viviendas vacías (casi un 20%, según al Federación Gallega de Empresas Inmobiliarias) y coincide con Ferrol en Común en que la parcela debe convertirse en “un pulmón verde”. El Ministerio de Defensa no ha contestado a las preguntas de este periódico sobre la operación en Ferrol.

El acuerdo con Defensa prevé que el Ayuntamiento reciba ocho propiedades militares ubicadas en puntos privilegiados de la costa en los que no se puede construir: el polvorín de Mougá, el polígono de tiro de Catabois, los cuartelillos de San Luis y Monte Covas, el campamento de Covas, el polígono de tiro de Doniños, la estación torpedista de San Felipe y el observatorio meteorológico de Monteventoso. El gobierno local quiere convertir esas instalaciones en infraestructuras para acoger servicios públicos de los que carece el litoral protegido de la ciudad por las limitaciones legales para edificar. Al observatorio de Monteventoso, una antigua atalaya militar sobre la playa y laguna de Doniños, se proyecta darle uso turístico, con una cafetería y una sala de exposiciones. Por último, la ruinosa estación de radio de Mandiá será “suelo industrial”.

El 22% del suelo urbano en Ferrol es titularidad del Ministerio de Defensa. Esta circunstancia supone un agujero para las arcas del Ayuntamiento porque se trata de un propietario al que la legislación exime de pagar el IBI. Según dictaminaron los tribunales tras la batalla legal emprendida hace años por el Consistorio, ni siquiera abona este impuesto vital para las finanzas municipales la empresa pública Navantia, que ocupa parte de estos terrenos. El abandono paulatino de instalaciones por parte de la Armada comenzó en los noventa, fue acelerado por la supresión del servicio militar obligatorio y todavía no ha cesado. Aunque este último acuerdo con el ministerio se convierta en el empujón definitivo para dar uso a un millón de metros cuadrados desafectados, el problema seguirá ahí. “Con las propiedades de Defensa que se están quedando vacías ahora habría contenido para otro convenio”, admite el alcalde."                     (Sonia Vizoso, El País, 13/09/22)

3/6/22

Los buses y trenes que aíslan a Ferrol

 "Los ferrolanos son los gallegos más descontentos con su transporte público. Lo dicen los datos de la encuesta de Sondaxe, que otorgan el único suspenso de la Galicia urbana en este ámbito: un 4,71 que está ocho décimas por debajo del promedio de las siete grandes ciudades. Y lo avala también la opinión de los usuarios, que se encuentran con un servicio que no se adapta a sus necesidades. Las protestas arrecian por los caminos de asfalto y los de hierro: ni los buses urbanos, ni los interurbanos, ni los trenes de cercanías ni los de media distancia cumplen sus expectativas.

La conexión Ferrol-A Coruña capitaliza buena parte de la indignación. En tren, el recorrido se hace por un trazado de hace más de un siglo y a velocidad de bicicleta, lo que se traduce en trayectos de más de una hora y veinte minutos, cuando en coche se cubre en poco más de media hora. Y en bus la situación ha empeorado desde el cambio de concesión que realizó la Xunta en esta línea hasta la ciudad herculina y en otras interurbanas. Una plataforma de afectados denuncia sus efectos: la reducción de trayectos y la modificación de horarios, que sumado a la falta de refuerzos en los tramos con más demanda implica que a menudo quede gente tirada en las paradas. Y once municipios de las comarcas de Ferrol y el Eume hacen frente común con una recogida de firmas para poner fin a las quejas por la «supresión de frecuencias, o incumprimento duns horarios que non cobren a demanda real da poboación o la supresión das rutas sen previo aviso».

El ferrocarril de cercanías de la antigua Feve ya no es una alternativa puntual, debido a las numerosas incidencias y la reducción de viajes. Y aunque los buses urbanos no generan tantas quejas, los usuarios demandan más frecuencias y puntualidad.

Recuperación de la demanda

Este servicio ha recuperado el 85 % de la demanda previa a la pandemia. Y Alsa, la concesionaria del transporte público urbano de Ferrol, defiende las mejoras implementadas desde que asumió la concesión, entre las que destaca la conexión del hospital Naval, una reiterada demanda ciudadana, o el incremento de frecuencias con la zona rural. Además, fuentes oficiales apuntan que este año quedará renovada toda la flota, con todos los buses con wifi gratis, enchufes para móviles o sistema de detección de fatiga del conductor. Y frente a los datos de Sondaxe, en una encuesta realizada sobre la población general, manejan sus propios estudios de satisfacción entre los usuarios, que le ponen un ocho a su valoración general del servicio.

«Os veciños de Ferrol teñen transporte urbano grazas á Xunta», recuerda la Consellería de Infraestruturas e Mobilidade, que señala que, junto a Pontevedra, es la única que «non exerce o seu deber legal» de prestar este servicio. Considera «bo» su funcionamiento y destacó la subida del 41 % alcanzando los 338.867 viajes entre enero y marzo.

«O principal problema do transporte de Ferrolterra é o estado do ferrocarril», traslada la Xunta porque «o autobús cubre o servizo que o ferrocarril non presta». Y en este sentido, califica de «incuestionable» el esfuerzo autonómico por «axustar a oferta á demanda con continuas adaptacións e reforzos co obxectivo de atender todas as necesidades particulares, que son moitas e diversas. Consideramos que coas melloras introducidas o nivel de satisfacción dos usuarios mellorou», sostiene, asegurando que «seguiremos co labor de seguimento».

Las propuestas municipales

El alcalde, Ángel Mato (PSOE), considera «urxente» que la Xunta aborde el problema de las líneas interurbanas, al que atribuye la baja calificación de los ferrolanos, y que considera que «dificulta a centralidade de Ferrol» en las comunicaciones en la comarca. Y respecto al urbano, asegura que «imos tratando de mellorar pouco a pouco» aunque, admite, hay «marxe de mellora». Y enarbola el Plan de Mobilidade como la herramienta clave.

El PP pone encima de la mesa tres propuestas, a través de su portavoz municipal, José Manuel Rey Varela: la ampliación municipal de líneas y frecuencias sobre los servicios urbanos que presta la Xunta, la estación intermodal y la potenciación de cercanías de la antigua Feve.

Una concesión «desastrosa»

Para Jorge Suárez, de Ferrol en Común, la mala nota al transporte se deriva, en el caso del bus, de un sistema de concesiones «desastroso» por parte de la Xunta, cuya solución, considera, es «dotar de máis orzamento esa concesión» y articular líneas regulares que den servicio al rural y comuniquen «dignamente» la ciudad. Y para el tren, acometer la eliminación del baipás de Infesta y retocar las curvas del trazado, así como dedicar inversión y mantenimiento a Feve.

Para el BNG el problema tiene origen en un modelo urbanístico «de hai trinta anos» que «segue desenvolvendo unha cidade para os coches», declaró Iván Rivas, portavoz nacionalista en Ferrol, que insiste en reclamar la gestión directa por parte del Concello del transporte urbano y otros servicios.

Multas y falta de aparcamiento lastran la opinión sobre el tráfico

En una ciudad sin grandes problemas de circulación ni atascos el tráfico es el ámbito que más castigan los ferrolanos. Lo hacen otorgándole su peor nota, un 4,66, porque bajo ese amplio paraguas los conductores engloban el estado de las calles y también los problemas para aparcar en una de las pocas ciudades sin regulación del estacionamiento en superficie —más allá de la carga y descarga— y donde no existe zona ORA. También las sanciones por infringir límites de velocidad o el código de circulación, que reportaron a las arcas locales 2,6 millones de euros el pasado año.

«As políticas en materia de tráfico son as axeitadas», defiende el alcalde, en una «aposta pola seguridade que reduxo os sinistros». Se refiere al radar de A Malata, donde desde su activación, hace dos años, no se produjo ningún accidente. Pero también a la polémica declaración de zona 30 de todo el casco urbano, incluidos los accesos.

Reducir la intensidad

Su modelo de ciudad para por «reducir a intensidade do tráfico» y ganar espacio para los peatones pero «aportando solucións», entre las que citó los aparcamientos de Canido y del CHUF. Entre las que hay sobre la mesa está el ofrecimiento de plazas a 39 euros en el párking Irmandiños.

Otra visión tiene el grupo mayoritario de la corporación, el PP, que considera una «mala decisión» limitar a 30 kilómetros por hora la velocidad en la avenida de Esteiro y las carreteras de Castilla y Catabois, en una crítica que comparten la asociación de vecinos de San Pablo-Catabois, hosteleros de esa zona y Esteiro y otros colectivos. Rey Varela reprocha el «uso abusivo» del radar y el multamóvil. Reducirlo sería una de sus medidas, así como habilitar aparcamientos disuasorios: «El coche no puede ser un problema», defiende.

Y mientras, el BNG quiere «recuperar o espazo público para a xente mediante a redución do tráfico rodado, a peonalización e a humanización da cidade», esgrime Iván Rivas.

Zonas verdes y parques sin mantenimiento adecuado

El mantenimiento de los parques y zonas verdes de la ciudad es insuficiente a ojos de los ferrolanos, afectado también por la huelga iniciada hace dos meses por los trabajadores del servicio. El regidor prometió que el nuevo pliego del servicio saldrá «o máis axiña posible» y con él «vai mellorar a cualificación de todos estes parques». Para el PP urge solucionar el conflicto y regular ese contrato, así como habilitar un servicio permanente de desbroces en el rural. FeC atribuye la situación al «deterioro sostido» de los servicios y a «unha falta de contratos» que hace que Ferrol «estea a quedar atrás e que a apariencia da cidade sexa decadente». El BNG cree que el futuro pasa por la recuperación de nuevas zonas verdes y una ciudad «máis saudable».                    (rocío pita parada , La voz, 30/05/22)

31/5/22

Quince horas en tren de Bilbao a Ferrol: parte la comitiva que reivindica un ferrocarril público y de calidad

"Un total de 518 kilómetros separan Bilbao de Ferrol. Unas cinco horas y cuarto en coche o una odisea de dos días con sus respectivas noches debido a los cinco cambios de tren necesarios para llegar a un destino con escasas conexiones y pocas frecuencias, que aíslan a los territorios y requieren de 15 horas montada en trenes para cruzar el Cantábrico. “Por un ferrocarril público, social, ecológico, eficiente y sostenible” entre los territorios del norte peninsular es el lema de la acción reivindicativa que parte a las 19.30h de hoy desde la antigua estación del ferrocarril de vía estrecha de Bilbao y llegará el domingo a la estación de Ferrol.

Hoy se bajarán en Astillero (2 horas y 36 minutos), mañana irán a Llanes (2 horas y 25 minutos), el sábado a Oviedo (3 horas y 12 minutos), Gijón (48 minutos) y Avilés (50 minutos) antes de llegar el domingo a Ferrol (6 horas y 58 minutos), donde realizarán actos para promover esta acción entre la ciudadanía. Más de 17 horas, y una noche extra, al hacer parada también en Gijón.

El viaje ha sido impulsado por sindicatos del ferrocarril, organizaciones ecologistas y movimientos como Cantabria por lo Público, la Plataforma en Defensa do Tren A Coruña-As Mariñas y Asturies pol Clima. Tres representes de Ekologistak Martxan han ofrecido la rueda de prensa en Bilbao, junto con uno de la plataforma Cantabria por lo Público.

Frente a la estación de vía estrecha han leído el comunicado en el que destacan que en las últimas décadas, la falta de inversiones en mantenimiento y renovación de las líneas de ferrocarril ha provocado el constante deterioro de la calidad del servicio, con un aumento en los tiempos del viaje, una caída del número de pasajeros, un incremento del número de incidencias, así como falta de personal, información y limpieza en las estaciones.

“El injustificable abandono que padecen cientos de kilómetros de vías de tren podría subsanarse con un mantenimiento y modernización para el que sería suficiente un modesto porcentaje de la inversión que se dedica al ferrocarril”, destacaron. La alta velocidad lleva décadas recibiendo inversión, también se priorizan las líneas que pasan por Madrid.

Los convocantes exigen aumentar las frecuencias, ajustar horarios y garantizar puntualidad a los pasajeros, mantenimiento y renovación de la flota, así como la coordinación con otros medios de transporte con billete único, la electrificación de las líneas y el desdoblamiento en los tramos de mayor frecuencia y la inclusión del corredor transcantábrico en el Corredor Atlántico de la Red Básica Ferroviaria.

El Estado español nunca ha priorizado la red de ferrocarriles para fomentar el transporte público, en el sentido de que este sea útil para la población y suponga una elección, frente al transporte privado. Las líneas de cercanías y media distancia pasan apuros en cualquier lado, así como constantes críticas, desde Catalunya y País Valencià a País Vasco y Extremadura. Con independencia de sus titulares, los ministerios de Transportes y Fomento han trazado líneas ferroviarias cuyo inicio es Madrid: hay tren directo de Bilbao a Madrid, que recorre, cuesta arriba, 401 km en cinco horas y ocho minutos. Desde Ferrol se llega al centro peninsular también en cinco horas escasas, que cubren los 602 km que separan ambas ciudades. "             (Gessamí Forner  , El Salto, 26/05/22)

4/11/21

Ferrol cierra el tercer trimestre con los mejores datos del paro desde 2008 Según la última EPA, la ciudad deja de ser el vagón de cola del desempleo en Galicia y mejora cifras anteriores a la pandemia

 "La última Encuesta de Población Activa (EPA) publicada esta mañana por el Instituto Galego de Estatística, detalla un importante descenso del paro, de 25.700 personas, en el tercer trimestre del año en Galicia en relación con el anterior, lo que supone una caída del 16,85%. En el conjunto estatal, el desempleo descendió en 127.100 personas en el tercer trimestre, su mayor disminución en un tercer trimestre desde el año 2018.

Las cifras para Ferrol en esta última EPA, correspondiente al tercer trimestre de 2021 acercar a la ciudad a un escenario de recuperación económica y laboral. El municipio cabecera y tractor económico de la zona ya no se sitúa a la cola de las grandes urbes gallegas en número de desempleados. La tasa de paro en la ciudad es del 11,1%, lo que se traduce en 3.000 desempleados —que busca activamente empleo— al cierre del mes de agosto, de los cuales 1.300 eran hombres y 1.700 mujeres.

 Estos son los mejores datos de paro en Ferrol desde antes de la gran crisis de 2008. En las últimas encuestas de este 2021, la tasa de desempleo se situó en 17,6 y 19,4% en el primer y segundo trimestre del año, respectivamente. De hecho, Ferrol abandona el vagón de cola del desempleo en Galicia, que ahora ocupa Pontevedra, con un 15,6% de parados; seguida de Vigo, con un 14,3% y A Coruña, con un 11,6%. Solo Lugo —10,4%—, Ourense —10,6%— y Santiago —5,3%— mejoran los datos de Ferrol.

También crece la tasa de actividad hasta el 42,2%, un dato similar al del último trimestre de 2019, justo antes de la pandemia. Durante los meses anteriores y todo el 2020, la tasa de actividad había permanecido por debajo del 40%. Esto significa de los 57.900 ferrolanos en edad de trabajar, más de 27.400 son activos, es decir, tienen un empleo o lo buscan. Cabe destacar que esta población activa de casi 58.000 personas es la mayor desde el último trimestre de 2014.En cuanto a la tasa de ocupación, es decir la población mayor de 16 años que tiene empleo, Ferrol también vuelve a registros de antes de la pandemia. Así, este dato se sitúa en el 42,2%, entre 3 y 7 puntos más que en los anteriores meses de 2021 y todo el 2020.  En términos absolutos, en un año se ha pasado de 19.300 personas ocupadas a 24.200, según los datos del Instituto Galego de Estatística.

Por sectores, el de servicios es que acoge a la mayoría de asalariados, con 21.500 empleos a finales del pasado año, es decir, un 84% del total. Según la EPA unas 1.300 personas trabajan en la construcción y poco más de 100 en los sectores primarios como la pesca o la ganadería. Por su parte, el número de empleados del sector industrial ha aumentado ligeramente respecto a los meses anteriores de 2021, pero sigue lejos de sus cifras habituales. Actualmente son 1.600 personas, casi la mitad de los que 3.100 que se registraron en el segundo trimestre de 2020. Una situación derivada, en gran medida, de la falta de carga de trabajo en los astilleros de Navantia."               (Enfoques, 28/10/21)

9/8/21

O futuro de Ferrol máis alá do naval: a Cidade das Rías

 "Por primeira vez na enteira historia da humanidade hai máis xente vivindo na cidade que no campo. O ano 2007 foi o punto de inflexión. O século XXI será o tempo das grandes conurbacións, megacidades que serán espazos de oportunidades pero que acumularán enormes problemas de contaminación, salubridade, xestión de residuos, seguridade, etcétera. Esas megacidades poden ser unha das formas dantescas do inferno distópico futuro.

O sistema urbano galego é, pola contra, amable. No borde atlántico, o seu clima é benigno fronte, por exemplo, a Madrid, que se prevé que pode alcanzar en 2050 a temperatura de Marrakech. A onda de calor que os días pasados asolou o sur da península é un exemplo do que pode vir. O tamaño das cidades galegas é aínda humano e depara calidade de vida, aínda que os galegos, que somos de natural atravesados e pasámonos de listos, poñemos moito da nosa parte para deteriorar o medio ambiente e complicarnos a existencia. 

Sería bo, por exemplo, do punto de vista da sustentabilidade, que as vivendas estivesen menos esparexidas ao chou e que as cidades medrasen con xeito. Os consumos que xera un hábitat periurbano disperso son enormes, en termos de perda de tempo, parque automobilístico, gasto de enerxía e auga e das súas canalizacións, contaminación, etcétera.

Os centros comerciais –o mesmo que o comercio electrónico- prexudican a vida dos centros das cidades. Nos Estados Unidos, os malls -grandes superficies situadas xeralmente na periferia- marcan o estilo de vida. Moitos deses centros comerciais están morrendo. Tamén en España, na Coruña, por exemplo, algúns están quebrando, despois dos primeiros momentos de ofuscación e pasmoneo. Unha visión culta e informada do urbanismo ten moito traballo por diante en Galicia, como en toda España, na que segue imperando unha mentalidade de novos ricos, consumista e destrutiva.

Inverno demográfico

É sabido que o futuro de Galicia preséntase baixo a forma de inverno demográfico. A causa, obvia, é a falta de traballo e de expectativas de futuro. Se algunha cidade está marcada por esa ausencia de horizonte é Ferrol, que leva décadas en crise. A súa contorna é marabillosa, e o know-how dos seus traballadores importante, pero dende os anos oitenta, nos que se levou a cabo a reconversión industrial, ningunha iniciativa conseguiu callar. Nos últimos corenta anos a súa historia é a historia dunha decadencia. 

En 1981 tiña 91.762 almas, en 2020, 65.560. Ningunha outra cidade galega sufriu unha contracción semellante nestes anos, e talvez tampouco en toda España. A crise do sector naval determinou a súa depresión. Destruíse, dende 1975 ata 2015, o 85,77% da ocupación no sector, uns 13.446 postos de traballo. Se a cidade vai a depender de Navantia non parece que vaia ir moi aló.

A primeira vez, por certo, que fun a Ferrol foi por un premio. Acción Católica deunos a unha morea de nenos unha Cruz de Santiago de plástico para colgar no peito e meteunos nun autobus. Era o período precámbrico da miña vida, alí onde a infancia loce coma un xeranio. Ferrol foi, nesa ocasión, os pavos reais do parque co luxo das colas despregadas; unha pelicúla de vaqueiros no cine Avenida e o brillo do sol quentando as ondas cortadas pola quilla do barco que nos deu un paseo pola ría. A cidade era espléndida.

Un 10 de Marzo, pode que en 1975, xa no instituto e viaxando pola xenerosidade das monxas ursulinas que nos levaban de excursión (pero en realidade era Xosé Lois Ledo co seu 134 amarelo e o que faciamos era ir de manifestación en manifestación e tiro por que me toca) a memoria dá conta das mulleres das Casas da Bazán que nos indicaban, dende os balcóns, por onde tiñamos que escapar da policía que era gris e temo que non moi delicada.

Si, Ferrol é, ou podería ser, un premio espléndido. Paseando polas súas rúas, sentando na Praza do Marqués de Amboage, vénse á mente Cádiz, coa que garda certa afinidade na tremoia urbana, tan cálida e chea de vida. ¿Por que Ferrol non podería ser como ela? ¿Non podería pasarse da Semana Santa urbana ao Carnaval? Os edificios modernistas de Rodolfo Ucha son unha xoia, pero a enteira trama urbana, incluída a arquitectura militar, merece ser unha nave novamente botada. Unha miga de optimismo non é ningún delito que se saiba.

Para iso, claro, hai que atopar a fórmula, que non pode ser máxica. E evitar a degradación da ría, que é unha das máis contaminadas de Europa, asolada por verquidos varios. Ferrol reclama a berros que alguén teña imaxinación e recursos abondo como para evitar a súa degradación. E para iso ten que evitar o monocultivo e diversificar os seus medios de vida. Toda cidade que dependa dun único sector de produción para florecer pende sempre dun fío.

A escala é importante e a estas alturas debería estar claro que a ordenación do territorio e a planificación pública ten que facer da Coruña-Ferrol –a Cidade das Rías de Albalat- unha única área urbana harmoniosa complementando as funcións respectivas. É incomprensible que unha axeitada comunicación por ferrocarril non sexa un obxectivo prioritario. Parece coma se se quixese ter a Ferrol nunha burbulla separada por unha fronteira invisible.

O Ferrol que non volverá

Hai un Ferrol que nunca máis tornará a ser. Ferrol é filla da política naval borbónica, que quería defender as costas das incursións británicas e protexer a carreira de Indias, o tráfico comercial con América e as colonias. A cidade foi construída por enxeñeiros militares –Cosme Álvarez, Jorge Juan- con trazado hipodámico, racionalista e xeométrico, na liña do urbanismo da Ilustración, coma un asteleiro e un arsenal. En Ferrol fíxose a botadura do primeiro barco a vapor de España en 1858, a do primeiro barco con casco de ferro en 1881 e en 1912 Alfonso XIII asistiu á botadura do primeiro acoirazado.

Non cabe dúbida, en fase máis recente, da capacidade dos asteleiros para construír buques cun I+D+i notable. Pero a industria naval ten límites evidentes no mundo global. A industria da construción naval mostra unha competencia global a nivel mundial, con China, Corea e Xapón á cabeza en cota de mercado. Por iso, nas últimas décadas, a industria naval europea tivo que transformarse nun sector moi competitivo en tecnoloxía punta, claramente orientado a obter produtos moi innovadores, pero con menor peso do capital humano.

É certo, con todo, que os gobernos centrais ou a mesma UE poden favorecer outros asteleiros instalados en lugares con maior capacidade de presión política. A capacidade de incidir da Xunta e, posiblemente, as ganas de facelo, son escasas, pero con todo a longo prazo habería que pensar noutras industrias e non dar por perdida a batalla dunha reindustrialización diversificada. As fragatas F-110 darán traballo a partir do ano que ven ás auxiliares do naval de Navantia, e ben está, pero a longo prazo hai que ampliar o foco.

Nunha conferencia de 2011, Ferrol, ayer y hoy. De la urbanización inicial del siglo XVIII a la actual ciudad del XXI, o xeógrafo Enrique Clemente, xa desaparecido, subliñaba o eterno problema de Ferrol, a súa excesiva especialización:

“Este grave problema estructural ya fue advertido a finales del siglo XIX por el prestigioso geógrafo francés Eliseo Reclus, cuando visitó Ferrol en uno de sus frecuentes viajes por el mundo: según el estado de la Hacienda española y el desarrollo de sus escuadras, El Ferrol ha aumentado o disminuido de población, siendo tan pronto una colmena desbordante por la muchedumbre de sus trabajadores, como viendo crecer la hierba en sus calles desiertas”.

Certamente, Ferrol tivo momentos de esplendor. O historiador da Arte Alfredo Vigo Trasancos no excelente traballo Esta Obra Sublime é o sinal dun Gran Rei narra como foi durante o mandato ministerial do Marqués da Ensenada, coa aprobación do rei Fernando VI, que se comezou a construír o porto de guerra máis importante de España: “Foi un proxecto arquitectónico e hidraúlico de carácter excepcional que debe ser considerado entre os máis importantes no seu xénero entre os levados a cabo na Europa do século XVIII”. 

Don Zenón, por certo, comenta Trasancos, “manifestou sempre unha extraña fascinación polo luxo desmedido, produto tal vez da crenza de que a imaxe é unha cuestión cargada de símbolos que non pode ser desprezada” e do que dá boa conta este curioso texto:

“Pero por una anomalía o contradicción extraordinaria del espíritu humano, este hombre [Ensenada] religioso, modesto y desinteresado, gustaba de la magnificencia y del lujo en su persona y trato; hasta un punto que ya tocaba en extravagancia. Sus camisas se cosían y planchaban en Paris. El día de corte o de gala se presentaba en Palacio con más cruces, diamantes, conde- coraciones y cordones que ningún Grande de España. 

Valuábase entonces en 500.000 duros lo que llevaba en su persona. Cuéntase que en cierto día le manifestó el rey su sorpresa al ver el subido precio de sus adornos, y que el Marqués le contestó: «Señor, por la librea del criado se ha de conocer la grandeza del amo»”.

Martín Fernández de Navarrete,

Estado general de la Armada del año 1829

Os barrios da Magdalena e de Esteiro representaron a dualidade social aparellada a ese destino. A fronteira entre os dous barrios era o límite entre dous universos segregados, o dos oficiais da Armada, e o dos traballadores da construción naval. José María Cardesín en Historia de dúas Cidades. A Memoria de Ferrol, entre a Mariña de Guerra e a clase traballadora, dá conta dos esforzos decimonónicos para buscar alternativas a esa segregación e á dependencia da Armada que continuaron despois da transición democrática e do impacto da reconversión naval. Con todo, non se debe incorrer no erro de pensar que a Armada é sinónimo de reacción. En 1872, Bartolomé Pozas proclamou en Ferrol, catro meses antes que no resto de España, a República federal. En 1936 o xefe do Arsenal ferrolano, o contralmirante Azarola que se mantivo leal á República, foi fusilado por dous subordinados. Outros 185 militares acompañárono no seu tráxico destino.

Con todo, Enrique Clemente facía, na conferencia aludida, máis que establecer unha diagnose: entraba no terreo da proposta e intentaba imaxinar un Ferrol futuro propoñendo un sistema de coordinación e planificación estratéxica aplicado á xestión directa da necesaria e urxente renovación urbana e funcional de Ferrol similar ao aplicado en Bilbao e que vai moito máis aló do famoso efecto Guggenheim. Claro que o PNV ten un nivel e un grado de eficiencia na xestión que distan dos que caracterizan ao PP galego.

Nun traballo de máster, Shrinking cities. El caso aplicado de Ferrol, a tamén xeógrafa Alba López intentaba abordar o problema da contracción da cidade ao tempo que facía unha Proposta de boas prácticas para a xestión do shrinkage. Unir administrativamente Ferrol cos concellos circundantes -Narón, Fene...-; diversificar a actividade económica; abrir a cidade ao mar e promover o turismo, son algunhas das propostas, sobre as que cabe dicir que son evidentes por si mesmas.

A cenoura dos Next Generation

Dende os tempos da reconversión, iniciada en 1983 por Solchaga, ministro de Felipe González, Ferrol foi inundada por acrónimos –GAEI: grandes áreas de expansión industrial, ZUR: zonas de urxente reindustrialización; ZID: zonas de industrias en declive- pero, en definitiva, nada consistente naceu da logomaquia nin dos fondos usados sen criterio. Agora Feijóo anuncia o seu Pacto de Estado por Ferrol que está sendo recibido coa natural incredulidade que dá a experiencia. Os oito eixos que propón o plan son, de feito, un novo remix acompañado da nova cenoura dos fondos da Next Generation.

Pero, en realidade, non hai moitas ideas, ou as que hai insisten en considerar a bisbarra coma un pozo no que ensaiar novas formas de degradación ecolóxica. As eólicas están ben dentro dunha orde pero poden ser a nova versión dos pantanos de Franco con escaso retorno para Ferrol ou para Galicia. Producir enerxía para que a consuman xa sabemos onde sen que o territorio produtor nin tan sequera goce de prezos diferenciados non é de recibo.

Outro exemplo de aparente mirada estreita. A construción do porto exterior de Ferrol fíxose para levar carbón para a súa combustión na central térmica das Pontes. Sucede que a central pechou por inviable. Tampouco era viable nin económica nin do punto de vista medioambiental a alternativa da queima de lodos e biomasa para sostela. 

A pregunta é: ¿tiña sentido facer unha infraestrutura tan careira para unha empresa de caducidade previsible? E tamén:¿con que criterios planifican os planificadores? Realmente saben o que fan? ¿Cal será a súa función agora? Claro que o porto exterior da Coruña, situado a dez millas naúticas, bate todas as marcas planetarias do absurdo. Mil millóns de euros de investimento e 300 de débeda. Pero todos os problemas que se apuntan sabíanse perfectamente antes da súa construcción.

Os gobernos teñen algo que achegar ao futuro da bisbarra. O primeiro, xa o dixemos, algo nada fácil: crear unha miga de optimismo. O segundo labor é definir opcións económicas viables, non baseadas na degradación do medio ambiente. As ideas son importantes, e a súa falta ten consecuencias. 

A reindustrialización da UE, agora que a pandemia acentuou unha inflexión nos esquemas da globalización, e puxo en evidencia os problemas da cadea de subministros, pode ter un avatar en Ferrol. Xerar un crecemento intelixente, sostible e inclusivo está entre os obxectivos a alcanzar. Se a nova ministra de Transportes se decide a impulsar un tren do século XXI que una Ferrol e A Coruña habería que facerlle un monumento. "       (Antón Baamonde, eldiario.es, 07/08/21)

28/6/21

Ferrolterra marcha polo futuro dunha comarca "traizoada"

 "Centos de persoas manifestáronse este domingo na ponte das Pías, que divide ás localidades de Ferrol e Fene, para lanzar un 'SOS Ferrolterra - Polo futuro da comarca', lema da pancarta que encabezou a mobilización. Dúas marchas desde Astano, Fene, e O Montón, Ferrol, reuniron os participantes sobre a ría para esixir industria e traballo. 

 "Que non nos rouben o futuro!". A convocatoria da manifestación convocada este domingo polos sindicatos CIG, CCOO e UXT para demandar solucións industriais e reclamar oportunidades laborais, avanzaba unha das proclamas da mobilización, que reuniu na ponte das Pías unhas 700 persoas procedentes das comarcas de Ferrolterra, Eume e Ortegal, representadas tamén por varios alcaldes da contorna.

 A manifestación concluíu sobre a ría, onde os participantes lanzaron de maneira simbólica un barco de cartón ao mar cunha una lenda pintada a babor e estribor: SOS Ferrolterra.

"Unha comarca que foi motor industrial e referente da loita sindical na Galiza e no Estado español atópase hoxe agonizante despois de ser traizoada por todos os Gobernos e tódalas as Administracións". "Queremos traballar e non mendigar ou emigrar, queremos que cumpran a palabra dada durante décadas a todo un pobo", reivindicaron os traballadores e traballadoras dunha contorna que reclama unha "débeda histórica", nomeadamente "desde a mirada da esquerda".

 Unha batalla máis

Así, o secretario comarcal da CIG, Manel Grandal, asegurou que este mobilización foi "unha batalla máis dentro desta guerra, ante a situación de desemprego, pobreza e emigración da nosa mocidade".

Acusou as Administracións de vivir "de culparse unhas outras", xa que o Goberno estatal está "desaparecido". "Parece que nin está nin se lle espera", e a Xunta, engadiu, "vive da propaganda e esquecendo que son os verdadeiros responsábeis da política industrial" do país.

 Grandal tamén lamentou que "a estas alturas" nin Estado nin Xunta fosen "capaces de sentar para constituír unha mesa para abordar o futuro destas comarcas".

Desde CCOO, o seu novo secretario comarcal, José Furtado, detallou que a comarca está "en declive": "Pechouse Siemens, Gamesa nas Somozas, a central térmica de Endesa nas Pontes está a agonizar e Navantia está como está", en alusión á falta de carga de traballo no estaleiro.

 Por iso, pediu que "as Administracións, dunha vez por todas, deixen de facer a guerra unhas a outras", porque o "importante" é "que a xente vexa que estamos a pelexar polo futuro da comarca".

"Non se nos está escoitando"

José Antonio Díaz, secretario comarcal de UXT, aseverou que "non é posíbel" que os sectores económicos da zona estean nesta situación e con esta " inacción política". "E non se nos está escoitando", incidiu.

 Mais asegurou que "Ferrolterra está unida na procura de carga de traballo para o sector naval" e na devolución todo o que "roubaron desde a primeira reconversión que existiu". "Desde entón estásenos recortando o noso tecido industrial, algo que non imos permitir", avisou o responsable de UXT.

Construción naval civil

Na mobilización participou o deputado do BNG no Congreso, Néstor Rego, quen reclamou para este territorio "un plan de reactivación industrial e económica, que sexa atendido por parte das Administracións competentes", á vista do "abandono tanto por parte do Goberno central como por parte do Goberno da Xunta".

O nacionalista volveu demandar a conversión de Navantia "nun complexo industrial integral, coa diversificación e a incorporación fundamental da construción naval civil", así como unha transición enerxética xusta fronte "ao feche da central térmica das Pontes sen alternativas", ademas "dunha rexeneración na ría de Ferrol": "Sabemos que a día de hoxe está no mínimo da súa capacidade produtiva", adveritu.

Por último, Rego tamén demandou "a modernización das infraestruturas de todo tipo nunha comarca que está abandonada neste ámbito", e fixo un chamamento á ministra de Traballo, a ferrolá Yolanda Díaz, para que atenda "os seus compromisos".

Para o deputado do BNG, a ministra e vicepresidenta terceira "leva máis dun ano e medio incumprindo" a derrogación da última reforma laboral, que "é fundamental para poder recuperar dereitos todos os traballadores".                       (Nós, 27/06/21)

28/5/21

Drama na industria de Ferrolterra: "Non é un problema só do naval, é da comarca e a súa industria"

 "Os traballadores do sector naval na ría de Ferrol volveron a saír á rúa na mañá deste juevespara demandar carga de traballo e, así mesmo, visualizar que o problema da industrialización na comarca excede o ámbito dos estaleiros.

"Non é un problema só do naval, é da comarca e de toda a súa industria", asegurou o presidente do comité de empresa de Navantia Ferrol, Emilio García Juanatey (CC.OO.), en declaracións aos medios durante a protesta que tivo lugar ante o acceso ao porto interior de Ferrol.

Alí chegaron tras partir ás 10,00 horas do estaleiro nunha marcha a pé que coincidiu coa protesta dos traballadores da central de Endesa nas Pontes e as súas auxiliares que, á mesma hora, dirixíanse á AG-64 para cortar o tráfico na autovía que une Ferrol e Vilalba.

"Hai empresas en lugares moi afastados que dependen do sector naval e pensamos que temos que visualizar este problema, xa que estamos ante un gran drama tanto para as persoas como para as empresas", detallou García Juanatey. "Aquí non só está afectado o sector naval, tamén o enerxético, que se están desmontando na nosa rexión", aseverou o responsable sindical.

QUEIMA DE PNEUMÁTICOS

Durante a concentración na rotonda de acceso ao porto un grupo de persoas queimaron pneumáticos, acción da que o presidente do comité de empresa de Navantia Ferrol desvinculouse. En canto á posibilidade de lograr algunha carga de traballo para o estaleiro de Ferrol, o representante sindical detallou que non hai novidades.

"Estamos pendentes do que nos poida informar o delegado do Goberno das súas xestións en Madrid, a dirección de Navantia informounos que hai numerosas accións comerciais, pero que son a longo prazo e que non se producirán nun prazo menor aos dous anos e por tanto non son o que necesitamos agora", aseverou.

A CIDADE CON PEOR TAXA DE ACTIVIDADE DO ESTADO

A preguntas dos xornalistas sobre o dato, publicado o mércores polo INE, de que Ferrol é a cidade de máis de 20.000 habitantes con peor taxa de actividade laboral do Estado; García Juanatey lamentou este feito.

"Por desgraza levamos tempo en posicións próximas e o problema que temos aquí é o monocultivo do sector naval. Non soubemos diversificar. Entendemos que para o futuro é importante a aposta que se está facendo en Fene --en alusión á eólica mariña-- e en turbinas co hidróxeno, e non podemos esperar a que o sector naval estea puxante para revivir", declarou. Así, destacou que "esta comarca necesita unha continuidade, un traballo máis lineal" para deixar atrás unha realidade que alterna "picos de carga de traballo a outros anos a poula".

CORTE DE ESTRADA DE TRABALLADORES DAS PONTES

Traballadores de Endesa e das compañías auxiliares que desenvolven a súa actividade na central térmica das Pontes cortaron na mañá deste xoves o tráfico de vehículos na autovía AG-64 (Ferrol-Vilalba) para reclamar tanto ás administracións como á empresa eléctrica "garantías de emprego".

Os operarios partiron sobre as 10,00 horas desde o complexo enerxético en dirección á vía de alta capacidade, onde se colocaron durante varios minutos en todos os carrís para impedir a circulación.

O responsable da CIG nas Pontes, Alberte Amado, detallou que esta acción de protesta desenvolveuse ao mesmo tempo que os traballadores do sector naval de Ferrol cortaron o acceso á cidade, na rotonda situada no acceso ao porto.

A protesta ten como obxectivo reclamar "a garantía de emprego que está en dúbida coa ampliación do proceso administrativo de peche", xa que o acordo con Endesa de garantía de emprego vence o 30 de xuño.

O comité demandou "responsabilidades" ás administracións implicadas, tanto ao Ministerio de Transición Ecolóxica como a Xunta, que "teñen que garantir que este peche ten que vir acompañado do compromiso do mantemento de emprego".

PROXECTOS

Alberte Amado tamén pediu que "se empecen a concretar os proxectos de futuro e as garantías que teñen que ter". "Temos este tempo extra, que non se contaba, para dar esa garantía", apostilou.

O representante do sindicato nacionalista detallou que o próximo día 2 de xuño está convocada unha da mesa para a "transición xusta das Pontes", onde sentan o Ministerio de Transición Ecolóxica, Xunta, Concello das Pontes, sindicatos, transportistas, empresarios e comerciantes. "Esperamos que neste encontro póidanse ir xa concretando temas, dada a situación na que estamos", aseverou." 
            (Galicia Confidencial, 27/05/21)

15/3/21

A folga xeral paraliza Ferrolterra, Eume e Ortegal, que piden aproveitar os fondos da UE para a reindustrialización

 "Nin os tempos de crise e incerteza pandémica puideron impedir o éxito da folga xeral que nas comarcas de Ferrolterra, Eume e Ortegal convocaron os principais sindicatos (CIG, CCOO e UGT) coincidindo co Día da Clase Obreira Galega. 

A xornada de paro detivo a actividade nos principais polígonos industriais do norte da provincia da Coruña nun seguimento masivo que foi tamén moi maioritario no sector servizos. Os responsables comarcais dos tres principais sindicatos cualificaron de "éxito rotundo" unha xornada que se completou cunha multitudinaria manifestación onde milleiros de persoas esixiron á Xunta e ao Goberno central "solucións" ante o "declive industrial" destas tres comarcas

Foi un berro unánime para reclamar ás administracións que aproveiten os fondos de recuperación da UE para afrontar a necesaria reindustrialización e transición enerxética "xusta" dunha zona afogada pola crise, os peches e os despedimentos desde hai anos. O peche de Siemens Gamesa, a eterna falta de carga de traballo en Navantia, o fin inmediato anunciado por Endesa na súa central térmica das Pontes ou o ronsel de recortes de persoal en numerosas empresas insisten no fastío dunhas comarcas fartas do abandono dos gobernos.

Son eses fondos da UE para paliar os efectos da COVID, cuns 70.000 millóns de euros camiño de España, a oportunidade á que sindicatos e partidos piden agarrarse. Todos demandan proxectos e investimentos concretos que sinalan ás posibilidades para o dique de Navantia, unha aposta decidida pola transición enerxética das Pontes ou a necesaria mellora das infraestruturas. 

As críticas aos executivos de PSOE en Madrid e PP en Santiago non foron impedimento para que o secretario xeral do PSdeG, Gonzalo Caballero, ou o presidente socialista da Deputación da Coruña e alcalde das Pontes, Valentín García Formoso, se unisen a unha marcha que contou tamén coa presenza de varios dirixentes do PPdeG, entre eles o secretario xeral en Galicia, Miguel Tellado, ou o líder da formación en Ferrol, José Manuel Rey Varela. 

Tamén asociacións empresariais se uniron aos sindicatos --entre eles a CGT-- nun clamor unánime que demostrou "que a xente está farta e que é hora de que se poñan alternativas para estas comarcas sobre a mesa". Así o asegurou o responsable comarcal da CIG, Manel Grandal, que destacou o "éxito" da folga e insistiu na responsabilidade que Estado e Xunta teñen no futuro da zona.

Pola súa banda, o secretario comarcal de CCOO en Ferrol, Santiago Díaz, fixo un "chamamento urxente" ás administracións pola "decadencia" pola que atravesan as comarcas, mentres que o seu homólogo en UGT, José Antonio Díaz, insistiu tamén na "falta de implicación das administracións" e gabou a "máxima implicación da clase obreira" nunha mobilización que buscaba "dar visibilidade á problemática" do norte do país.

"Como é posible que saibamos dos proxectos que hai para outras zonas e nin un só para as nosas comarcas?", preguntouse Grandal, da CIG, respecto do criticado desleixo dos poderes públicos de cara á reindustrialización, no que insistiu Díaz, de UGT, que asegurou que as comarcas están "esquecidas" polos gobernos central e autonómico. 

Ademais, a portavoz nacional do BNG, Ana Pontón, insistiu tamén nesa mensaxe para advertir de que "Ferrol non afunde". "A Ferrol afúndeno as políticas lesivas do PP e do PSOE ao longo de décadas", dixo, chamando a apostar pola "diversificación industrial". O secretario xeral do PSdeG; Gonzalo Caballero, reclamou "investimentos e capacidade de xerar emprego e futuro" e ollou tamén ás posibilidades dos fondos comunitarios, na mesma liña que mostrou o deputado de Unidas Podemos e líder da formación morada en Galicia, Antón Gómez-Reino."                 (Praza Pública, 11/03/21)

10/3/21

"Queremos vivir e traballar dignamente na nosa terra": Folga Xeral en Ferrolterra, Eume e Ortegal

 "O adiamento da folga prevista para as comarcas de Ferrolterra, Eume e Ortegal o día 25 de febreiro para a xornada de hoxe, 10 de marzo, sumou un compoñente simbólico máis de reivindicación a unha zona da Galiza castigada historicamente pola súa dura situación laboral. Este ano o Día da Clase Obreira Galega lembrará que hai case corenta anos, en 1972, a loita por salvar a industria custoulles a vida a dous traballadores da antiga Bazán. 

Desde a reconversión de Astano e redución de persoal en Navantia, até unha nova onda de expedientes de regulación de empresas (ERE) ou feches como no caso de  Poligal, Cándido Hermida, Noa, Galicia Téxtil,  Gamesa e térmica das Pontes deixaron sen saída laboral a milleiros de persoas. Ademais, en torno aos estaleiros de Navantia atopamos a situación das súas auxiliares, entre 40 e 50, que de contar con até 4.000 traballadoras e traballadores xa perdeu desde o ano pasado 2.500 empregos e o resto eliminaríanse tamén se non chega nova carga de traballo á comarca. 

Apoios para unha xornada histórica 

"Contamos que sexa un éxito e estámolo vendo nas asembleas que realizamos nas empresas e pola rúa distribuíndo información", asegura Manel Grandal, responsábel comarcal da CIG en Ferrol, "entendemos que ten que ser unha folga de toda a cidadanía", engade. A situación de crise económica agravada pola pandemia da Covid-19 afectou a todos os sectores polo que os apoios viñeron desde todas as formacións políticas até as asociacións de empresarios e comerciantes. Neste sentido, fontes da asociación de empresarios de Ferrolterrra consultadas por Nós Diario confirmaron que tamén secundarían esta folga "pola preocupación do futuro que teñan as nosas comarcas", aínda que deixan liberdade ás súas asociadas e asociados de fechar ou non os seus estabelecementos".

"Sectores moi concretos como o da hostalaría, que se está sumando, mesmo pequeno e mediano empresariado, que entenden que hai que facer esta mobilización", apunta a Nós Diario Grandal. A explicación, para este sindicalista, é que "por exemplo en Ferrol, moita hostalaría vive de Navantia, desde tripulacións até os propios operarios, e agora non hai carga de traballo". 

José Antonio Díaz, responsábel de UXT en Ferrol, conta con que estes apoios "fagan que a mobilización sexa maioritaria". A manifestación, convocada para as 12 horas, con saída na rotonda da avenida Nicasio Perez coa Trincheira, contará con todas as medidas previstas polas circunstancias sanitarias do momento. "O ideal é que sexa unha marcha tranquila e segura, sen riscos", indica Díaz a Nós Diario. En relación aos apoios de todas as formacións políticas, mesmo do PPdeG, Díaz pídelles "que se poñan a traballar no mesmo sentido que estamos a traballar nós". Así pois, demanda que "o primeiro que hai que facer é derrogar as reformas laborais e subir o salario mínimo interprofesional".

As redes sociais serviron de canle para mostrar esa solidariedade que chegou desde múltiples organizacións. No mundo do deporte, por exemplo, clubs deportivos como o Rugby Ferrol, o Valdetires Ferrol F.S.F ou o Parrulo Ferrol F.S. subiron fotografías de apoio facendo un chamamento a participar na xornada de folga. Propietarias e propietarios de comercios, bares e restaurantes fixeron o mesmo  chamando a participar na folga xeral destas comarcas.

Risco de ermo industrial para estas comarcas

Desde CCOO, a través dun manifesto difundido con motivo do 10 de marzo, sinalan que a comarca de Ferrol, "corre o risco de se converter nun ermo industrial e debe servir de alerta a toda Galiza". Engaden que como consecuencia da pandemia "vimos en primeira man a necesidade de contar cun sector industrial forte que, ademais de xerar emprego cualificado e de calidade, impida que sectores esenciais para a nosa economía dependan dos vaivéns das cadeas de subministración internacional". Instan o Goberno galego a aproveitar os fondos europeos xa que "por vez primeira, Europa decide afrontar unha crise económica con políticas expansivas, non de recortes". Rematan o manifesto pedindo que non se transmita á sociedade "unha idea errónea de transición e facer que as pantasmas da reconversión volvan ás mentes dos galegos e das galegas: é importante xerar empregos, pero igual de importante é que estean vinculados a actividades perdurábeis".                  (Antón Escuredo, Nós, 09/03/21)