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18/10/24

Caciques, falangistas y banqueros: así se tramaron con el dinero de los emigrantes las redes clientelares de Ourense... "Los años 60 y 70 fueron dos décadas perdidas en las que se pudo promover la industrialización de Ourense. Había dinero, mucho dinero para financiarla. Pero no se hizo"... Los caciques que durante décadas construyeron las redes clientelares que aún hoy dominan la provincia de Ourense se financiaron y enriquecieron con el dinero de miles de trabajadores y trabajadoras que se vieron obligados a emigrar durante el franquismo

 "Los caciques que durante décadas construyeron las redes clientelares que aún hoy dominan la provincia de Ourense se financiaron y enriquecieron con el dinero de miles de trabajadores y trabajadoras que se vieron obligados a emigrar durante el franquismo por motivos políticos y económicos.

Caixa Ourense, la caja que nació a principios de los años 30 del siglo pasado vinculada a la Deputación Provincial, fue la herramienta que esas élites emplearon durante la guerra, la posguerra, la dictadura, la transición y los primeros años de la democracia para promover ese trasvase de rentas y para cimentar con dinero de los ahorradores el poder que la derecha conservadora de la provincia sigue manteniendo en la actualidad.

Lo cuenta el historiador Félix García Yáñez en Caixa Ourense (1933-1999), sete décadas de aforro popular provincial, un documentado ensayo de investigación publicado en gallego por Alternativas Económicas que se lee a ritmo de novela y que explica la intrahistoria del fenómeno. "Me pregunté a dónde había ido a parar el dinero de los emigrantes. De ahí surgió el libro", cuenta el autor.

Durante la década de los años 60, cuando en España se iniciaba la era del desarrollismo, el 56% de la población de Ourense con edades comprendidas entre los 18 y los 40 años tuvo que emigrar a otros países, principalmente en Europa y en América, ante la falta de oportunidades para prosperar en su propia tierra. La inmensa mayoría de esos exiliados económicos destinó lo que ahorraba en la emigración a abrir depósitos y cuentas en Caixa Ourense. Muchas de ellas en divisas, que el régimen franquista impulsaba porque necesitaba moneda extranjera tras el fracaso de la etapa de autarquía en la que instaló al Estado tras la guerra civil.

Instrumento de las élites burguesas

La entidad fue fundada en 1933, durante la segunda república, como instrumento de las élites burguesas para canalizar el ahorro local e intentar que revirtiera en la provincia a través de su obra social y de proyectos económicos de promoción propia. A partir de 1936, sin embargo, ese dinero sólo sirvió para financiar los gastos de guerra del Gobierno de Burgos, primero, y después al franquismo, que manejaba la caja a través de personas vinculadas directamente a la Falange y el régimen, que obligó por ley a que el presidente de su consejo de administración fuera el presidente de la Deputación. A los vocales también se les exigía una firme vinculación con el Movimiento.

A principios de los años setenta, en España había 87 cajas de ahorro. Caixa Ourense ya era la segunda en depósitos en divisas procedentes del extranjero, tras una década de agresivas estrategias comerciales que le llevaron a enviar empleados a países como Francia, Bélgica, Holanda, Suiza y Alemania, para captar clientes en las ciudades receptoras de migrantes ourensanos.

En 1970, la entidad ya era la segunda en saldo medio por cuenta corriente de todas las de España. El régimen facilitaba su trabajo a través del Instituto Español de Emigración, creado en 1956 para apoyar y planificar el éxodo de los compatriotas más desfavorecidos de cuyas gananacias en el extranjero se quería aprovechar.

"Caixa Ourense fue fundamental para el sustento de las redes clientelares de la provincia", continúa García Yáñez. Bajo la dirección de Ricardo Martín Esperanza, una figura clave en la historia de la caja, la entidad consolidó en los 60 y lo 70 un tupido entramado de inversiones en empresas e industrias, compró y promovió instalaciones hoteleras, se implicó en el sector de la construcción y abrió sucursales en municipios de toda la provincia.

Alcaldes franquistas directores de sucursales

"Los directores de esas oficinas eran los alcaldes del pueblo o representantes destacados del poder franquista", recuerda el autor. "Fueron colocando en la entidad a sus hijos, a familiares y amigos, eran los que decidían qué préstamos se concedían y en qué condiciones, lo que les permitió ir tejiendo poco a poco esa red de favores".

 Buena parte del libro de García Yáñez está dedicado a contar la infinidad de desfalcos cometidos por esos directores y de casos de corrupción que motivaron en varias ocasiones la intervención del Banco de España. La mayoría de los responsables, protegidos por el régimen a través de las mafias clientelares que ellos mismos habían creado, ni siquiera recibieron castigo por ello, más allá de un traslado de sucursal o de obligarles supuestamente a devolver el dinero facilitándoles préstamos blandos de la propia caja. "Una estrategia parecida a la que luego usó la iglesia católica con los curas pederastas", ironiza el autor.

Juan Carlos I indultó en 1982 al exdirector general de la caja, Martín Esperanza, condenado a 15 años de cárcel por corrupción

El propio Martín Esperanza, condenado en 1981 por el Tribunal Supremo a 15 años de cárcel por varios delitos de malversación y estafa, tras años de falsear las cuentas del banco, de apropiarse indebidamente de dinero de la entidad y de tapar los escándalos de los delegados que nombraba, fue indultado en 1982 por Juan Carlos de Borbón con la intermediación de Pío Cabanillas, exministro con Franco y por entonces ministro de Justicia en el Gobierno de UCD. Tres años antes, la entidad había entrado en quiebra técnica. Uno de los hijos de Cabanllas, Pío Cabanillas Alonso, acabaría siendo ministro portavoz del Ejecutivo de José María Aznar.

Caixa Ourense dejó de existir en 1999, cuando la Xunta de Manuel Fraga promovió su fusión con Caixavigo y Caixa Pontevedra para crear Caixanova. Por entonces su secretario general era José Luis Baltar, presidente de la Deputación y del PP provincial, cargos que luego dejaría en herencia a su hijo Manuel.

 Abanca

A su otro vástago, José Luis, también lo había colocado en un puesto de dirección en la entidad, que luego, y por las presiones de la Xunta de Alberto Núñez Feijóo, acabaría uniéndose a Caixa Galicia para conformar Nova Galicia Banco, que tuvo que ser rescatada de la quiebra con dinero público y, luego, vendida al empresario venezolano Juan Carlos Escotet, que rebautizó al conglomerado como Abanca, nombre que mantiene en la actualidad.

En mayo de 2023, Público desveló los mensajes y los audios en los que José Luis Baltar hijo reconocía las mordidas que su hermano y él cobraban a los contratistas de la Deputación, que su familia dominó durante más de tres décadas. En uno de ellos se refiere de manera irónica a una nota interna de la entidad sobre la ampliación de las normas de su código ético. "¡Código anticorrupción, estos hijos de puta van a por mí, me quieren echar!", decía entre risas José Luis a su interlocutor.

A partir de 1999 y tras la desaparición de la caja, la Deputación del PP de la familia Baltar también heredó el dominio de las tramas clientelares de Ourense, se convirtió el principal empleador de personas afines al partido o familiares de sus miembros destacados, y en el núcleo irradiador de favores políticos y económicos de las élites ouresanas. El actual presidente de la Deputación, el popular Luis Menor, exsenador y alcalde de Pereiro de Aguiar desde hace cinco años, se mueve con dificultades en ese entramado sin que de momento haya mostrado síntomas de que tiene intención de desmontarlo.

Pese a que sus emigrantes enviaron durante décadas ingentes cantidades de dinero a España, en divisas con las que el Estado pudo salir de la autarquía y financiar el desarrolllismo franquista, y de que contaba con una caja propia que podría haber sufragado su desarrollo económico, Ourense sigue siendo hoy una de las provincias más pobres de España. Por poner un ejemplo, es la segunda provincia con las pensiones de jubilación más bajas del Estado: 1.032 euros al mes, 400 menos que la media. "Los años 60 y 70 fueron dos décadas perdidas en las que se pudo promover la industrialización de Ourense. Había dinero, mucho dinero para financiarla. Pero no se hizo", concluye García Yánez.

La crisis financiera iniciada en 2008 derivó en la desaparición de las cajas, que contaban "con un profundo arraigo entre las clases medias, profesionales y trabajadoras y que llegaron a administrar más de la mitad del ahorro ciudadano" en el Estado. "De las 46 existentes hace ocho años ya sólo quedan dos pequeñas entidades", recuerda el periodista Andreu Missé, fundador de Alternativas Económicas, en el prólogo del ensayo. "Sabemos muy poco de los motivos de fondo de todo ese proceso de liquidación", añade Missé, para quien la meticulosa y prolija investigación de García Yánez permite "entender las raíces de ese particular aspecto de la crisis financiera española" y alertar para que prácticas como las que desvela no se repitan en el futuro."                (Juan Oliver, Público, 29/09/24)

21/6/24

Un Rolls-Royce por una plaza de funcionario: así operaba la Deputación que Feijóo dejó en manos de los Baltar

 "En la Deputación de Ourense, dominada durante décadas por la familia Baltar, se podía obtener una plaza de funcionario a cambio de un Rolls-Royce.

Así se desprende de unas grabaciones efectuadas por un ex alto cargo de la institución, a las que ha tenido acceso Público y que desvelarían la corrupción endémica de la red clientelar tejida en torno al organismo. Corrupción que, según la oposición, sigue lastrando el mandato del actual presidente de la Deputación, Luis Menor, nuevo presidente también del PP provincial.

Este diario inicia hoy una serie de entregas con varios audios inéditos que recogen conversaciones telefónicas entre empresarios de la provincia y militantes y altos cargos del partido en las que hablan, entre otras cosas, de supuestos pagos millonarios y regalos de lujo a los Baltar y de dinero para financiar el PP de Galicia, a cambio de empleos en la Deputación para ellos y sus familiares.

El citado ex alto cargo ha pedido a Público que su voz sea distorsionada para que no se le reconozca y que su identidad sea mantenida en el anonimato. Este diario ha intentado obtener la versión de los Baltar, que al cierre de este artículo no habían respondido al ofrecimiento para recogerla.

También ha preguntado al equipo de comunicación de Luis Menor si el presidente está al tanto de esas presuntas irregularidades o si desea valorarlas, pero al cierre de este artículo aún no lo habían hecho.

Feijóo llevaba tres ejercicios como presidente del PP gallego

Los audios fueron grabados en el año 2008, cuando Alberto Núñez Feijóo ya llevaba tres ejercicios como presidente del PP gallego. El líder del partido en Ourense y en la Deputación era entonces, y desde inicios de la década de los 90, Xosé Luis Baltar, quien legó ambos cargos a su hijo Manuel en los años 2010 y 2012, respectivamente.

Público supo de la existencia de las grabaciones y tuvo acceso a su contenido hace más de una década, pero la fuente sólo ha aceptado hacerlas públicas años después de que Baltar padre abandonara la vida política y de que su hijo perdiera el año pasado el poder que detentaba en la Deputación.

Feijóo ha acudido en numerosas ocasiones al auxilio de los Baltar, incluso para convertir en alcalde de Ourense a Gonzalo Pérez Jácome en 2019 con el objeto de garantizar el apoyo del líder de Democracia Ourensana al PP en la Deputación. O para impedir que su partido desalojara a Pérez Jácome con una moción de censura cuando el regidor perdió el apoyo de varios de sus concejales. O, más recientemente, cuando el año pasado hizo senador a Baltar hijo retrasando así un año su procesamiento por un delito contra la seguridad vial.

En la primera de las grabaciones, un empresario de la localidad de A Rúa afirma que ha comprado un automóvil Rolls-Royce para el presidente de la Deputación a cambio de una plaza de funcionaria para su hermana, quien, según ha podido constatar este diario, efectivamente la obtuvo.

El precio del vehículo, adquirido en Autos Santa Rita, un concesionario ourensano de compraventa de coches de lujo, era de siete millones de pesetas —los interlocutores se expresan en ocasiones en la extinta moneda—, es decir 42.000 euros.

Esta es la transcripción de la conversación:

"¿Cuánto te costó el Rolls Royce?"

- ¿Qué te iba a decir yo? La plaza de tu hermana, ¿cómo está el tema?
- Me dijo que había unas reuniones de trabajo que tenían el miércoles y que si salía bien pues que la llamaban para la semana o así.
- Pero carallo, joder, lo que llevas tú, carallo... No me jodas, lo que llevas tú dado... ¡Coño! ¡Ya está bien!, ¿eh?
- Eso es verdad, sí.
- Pero hostias, tú... Carallo, ¿cuánto te costó el Rolls-Royce que le pagaste tú al Santa Rita [concesionario de vehículos de lujo en Ourense al que Baltar compraba los coches de la colección que fue engordando durante su mandato]. ¿Seis millones o así?
- Seis... O siete.
- ¿Siete? Yo no sé si le oí a él o a quien fue entonces, que eran seis... Pues mira, siete, siete kilos. Y lo que llevas tú dado.
- Efectivamente.

[...]

- El tema de tu hermana, carallo, Baltar, hostia, joder, tiene que... ¿Me entiendes? Porque ya está bien, ¿me entiendes?.. Pues yo no sabía, yo no sabía que... Yo pensaba que el Rolls-Royce te había valido seis millones, pero fueron siete, ¿no?
- Sí, por ahí debía de andar.
- Joder, ¿cómo le diste siete millones al de Santa Rita? ¡Es un atracador!
- Yo no sé si es un atracador o qué...
- Es un atracador, un gitano, carallo... Eso lo traías tú de otro lado por la mitad del dinero. Te jodió siete kilos y ahora vas al carajo. Bueno...
- Es un gitano.
- Exactamente. Bueno, pues tranquilo, pues a ver cómo...

En la segunda de las grabaciones, otra persona, en este caso un funcionario del servicio de conductores de la Subdelegación del Gobierno en Ourense, también habla de cómo reclamar una plaza para su hija tras haber pagado cuatro millones de pesetas —24.000 euros—, otro vehículo valorado en cinco millones de pesetas —30.000 euros— y otros tres millones de pesetas —18.000 euros—para el partido.

Según ha podido saber este diario a través de fuentes internas de la Deputación, ella también habría obtenido su plaza. La fuente de Público asegura tener constancia de que el dinero y el coche les fueron entregados a los Baltar, como se desprende de aquella conversación:

"Sin el coche, le di cuatro millones"

- Yo creo que ya están bien, ahora no se puede... Ahora hay que presionar el tema y punto. Se acabó la historia, ¿me entiendes?
- Sí, tengo que ir y decirle: "Mire, esto de ahora no puede pasar".
- Claro, porque, vamos a ver, al Baltar, ¿cuánto le habías dado al principio?
- Pues mira, sin el coche, le di cuatro [millones].
- Cuatro. ¿Y el coche?
- Cinco.
- Y ahora eso, lo que le diste ahora para el partido también, ahora en el congreso. ¡La hostia, una cona!
- Le di tres, también.
- Yo era más por saberlo, y decirle... "Yo creo que no está mal, ¿no?". ¿Me entiendes?
- ¡Claro!

Xosé Luis Baltar acumuló durante sus años al frente de la Deputación una valiosa colección de vehículos clásicos, según desveló el diario El País hace 11 años. En 2014 fue condenado a nueve años de inhabilitación por prevaricación por haber enchufado a 104 militantes del PP en la Deputación de Ourense pocos meses antes del congreso provincial del PP en el que cedió a su hijo el poder en el partido con el voto de muchos de aquellos compromisarios a los que acababa de contratar.

Entonces, Feijóo evitó condenar la actuación de Baltar padre y se limitó a calificar los hechos como una mera "irregularidad".

"¿Cuánto le habías dado al principio?".  "Pues mira, sin el coche, le di cuatro [millones]". "¿Y el coche?". "Cinco".

Por su parte, Baltar hijo dejó la presidencia de la Deputación y del PP provincial el año pasado tras los escándalos en los que se vio inmerso por las numerosas irregularidades del parque móvil de la institución, así como por las grabaciones publicadas por Público en mayo del año pasado, en las que su hermano admitía que ambos recibían mordidas de los constructores adjudicatorios de obras pagadas por el organismo. La Fiscalía ha abierto una investigación a raíz de esos audios.

Baltar también enfrentó varias polémicas por sus propias multas por exceso de velocidad al volante de uno de los vehículos oficiales —la Deputación de Luis Menor acaba de pagar 1.200 euros por una de ellas—; por las sanciones atribuidas a familiares de su chófer personal que luego obtenían también plazas de funcionario en la Deputación, y por los regalos, cenas y diversos artículos pagados sin justificar por ese conductor con dinero público, entre otras.

Senador por designación autonómica

En la primavera de 2023, Feijóo y su sucesor en Galicia, Alfonso Rueda, pactaron hacer a Baltar senador por designación autonómica. Su padre también había ocupado un escaño en la Cámara Alta entre 1993 y 2000. La semana pasada, el pleno del Senado acordó levantarle la inmunidad para que el Tribunal Supremo pueda juzgarle por un delito contra la seguridad vial por conducir a 215 km/h el Passat de 280 caballos de la Deputación que tenía a su disposición.

Hace un mes, Luis Menor trató de modificar la relación de puestos de trabajo del organismo provincial para premiar al exchófer de Baltar con la jefatura del parque móvil, a pesar de que forma parte de la plantilla de personal laboral y no es funcionario de carrera. El pleno rechazó la modificación con los votos de PSOE, BNG y Democracia Ourensana , que alegaron que la propuesta incumplía las normas reguladoras de la Administración local."            (Juan Oliver, Público, 07/05/24)

27/12/23

Baltar dio más de 55.000 euros en gratificaciones a funcionarios de confianza antes de dejar la Deputación de Ourense... los mayores beneficiarios, con cantidades superiores a los 2.000, los 3.000 y los 5.000 euros, son el que fuera su chofer personal y responsable del servicio de conductores de la institución, otros tres trabajadores de su secretaría personal y varios altos cargos y mandos intermedios de diversos departamentos... la mayoría de las personas más próximas a Baltar que desempeñaron puestos de confianza durante sus mandatos han sido confirmadas en sus puestos tras el ascenso a la presidencia del nuevo líder del PP ourensano, Luis Menor, hombre de confianza de Feijóo y Rueda

 "El expresidente de la Deputación de Ourense, del PP provincial y senador por designación autonómica Manuel Baltar gastó antes de dejar su cargo en julio pasado más de 55.000 euros del presupuesto público en incentivos y gratificaciones a una treintena de funcionarios de su círculo de confianza.

Según la documentación a la que ha tenido acceso Público, los mayores beneficiarios, con cantidades superiores a los 2.000, los 3.000 y los 5.000 euros, son el que fuera su chofer personal y responsable del servicio de conductores de la institución, otros tres trabajadores de su secretaría personal y varios altos cargos y mandos intermedios de diversos departamentos.

 Fuentes internas de la Deputación han confirmado a Público que la mayoría de las personas más próximas a Baltar que desempeñaron puestos de confianza durante sus mandatos han sido confirmadas en sus puestos tras el ascenso a la presidencia del nuevo líder del PP ourensano, Luis Menor, alcalde de la localidad de Pereiro de Aguiar.

Menor fue senador hasta el pasado agosto y es presidente del partido en la provincia desde la renuncia de Baltar en octubre pasado.

Hombre de confianza de Feijóo

Según confirman fuentes del PP, Menor es una persona de la plena confianza del presidente del PP, Alberto Núñez Feijóo, y de su sucesor en la Xunta, Alfonso Rueda, quienes le impulsaron como nuevo líder del partido en la provincia.

La mayoría de afines a Baltar han sido confirmadas en sus puestos por el nuevo líder del PP ourensano, Luis Menor

Público ha tratado sin éxito de contactar con Baltar para obtener una valoración sobre los sobresueldos cobrados por el personal de su círculo íntimo en la Deputación. El entorno del nuevo presidente sí ha respondido alegando que se trata de "una cuestión de gestión interna, debidamente fiscalizada por los órganos de control de la Deputación y con pleno arreglo a derecho".

El expresidente renunció a seguir al frente de la Deputación y del PP ourensano tras haber sido imputado por un delito contra la seguridad vial por conducir a 215 km/h el coche oficial de la Deputación, causa que se sigue contra él en el Tribunal Supremo dado que después de esa infracción obtuvo la condición de aforado, cuando Feijóo y Rueda acordaron facilitarle un escaño en el Senado por designación del Parlamento de Galicia.

Entre las gratificaciones que Baltar entregó antes de marcharse a una treintena de funcionarios destacan las que percibieron tres personas adscritas a su secretaría personal por valor de 5.400,49 euros, 5.209,90 euros y 5.200 euros, respectivamente. Su chófer oficial percibió otros 4.200 euros, y un alto cargo del departamento de Obras, otros 3.285 euros.

Retribuciones extraordinarias

Además, hay otros tres funcionarios con retribuciones extraordinarias por encima de los 2.000 euros y otros 19 con percepciones por encima de los de mil. El resto de cantidades oscilan entre los 260 y los 950 euros.

Entre los beneficiarios hay funcionarios con plaza fija, interinos y personal laboral. Las citadas fuentes aseguran que en varios casos se trata de militantes del PP o simpatizantes del partido que se habrían presentado en puestos medios en las candidaturas del partido en alguno de los procesos electorales de los últimos años.

Esas personas recibieron esas cantidades en concepto de gratificaciones e incentivos a la productividad, a pesar de que en sus nóminas figuran ya complementos que representan en algunos casos el doble de sus salarios base.

Varios de los beneficiarios son militantes del PP o simpatizantes del partido que se presentaron en sus listas

Según ha podido saber Público, los presupuestos de la Deputación de Luis Menor para el año que viene mantienen la misma previsión de gasto en retribuciones extraordinarias que los que había dejado Baltar para 2023. Eso no quiere decir que el nuevo presidente vaya a seguir usándolos, pero sí que se reserva la posibilidad de hacerlo.

Con los votos de Jácome

Menor pudo aprobar los nuevos presupuestos gracias a la abstención del PSOE, ya que los diputados de la  Democracia Ourensana de Gonzalo Pérez Jácome, el alcalde de Ourense, votaron en contra pese a que ambos se apoyan para que uno y otro puedan mantener la Deputacion y la Alcaldía.

Además de su procesamiento en el Supremo, Baltar se enfrenta a una investigación abierta por la Fiscalía por los audios desvelados por Público en los que su hermano reconocía supuestas mordidas de ambos en la contratación de obras del organismo.

Antes de su renuncia también se supo que la Deputación se había negado a identificar al conductor en varios expedientes por exceso de velocidad asignados al coche que él conducía, y que otros correspondientes a otros vehículos oficiales de la Deputación habían sido asumidas ante la Dirección General de Tráfico por familiares de su anterior conductor, ya jubilado.

Al menos en uno de esos casos, una de esas personas, también trabajadora del organismo, habría visto mejoradas sus condiciones laborales al ver consolidada su plaza poco después de señalarse como responsable de la infracción y asumir el pago de la multa."

( Juan Oliver, Público, 26/12/23)

9/11/23

Baltar rompe el último lazo político de su clan familiar y el poder en Ourense con su dimisión en el PP provincial

 "Manuel Baltar ha cortado el último lazo que une a su clan familiar directamente con el poder político del PP en la provincia de Ourense con el anuncio de que no sigue como secretario de su partido y la propuesta de su relevo. Entretanto, el partido quedará en manos de una gestora, según adelantó el periódico La Región.

Con este paso, cierrar definitivamente una etapa de tres décadas en las que su familia -primero su padre, José Luis, y luego, él- tuvieron en sus manos el poder provincial a través de la Diputación. A Baltar hijo lo 'cazó' la Guardia Civil a 215 kilómetros por hora al volante de uno de los coches del ente provincial que entonces aún presidía por la autovía A-52. Pendiente de juicio -maniobró para retrasar el proceso, que podría haber resultado en una condena antes de las elecciones municipales de mayo-, anunció por sorpresa en junio que no iba a optar a presidir la Diputación.

Entonces, el presidente del PP gallego, Alfonso Rueda, dijo que dejaría también su puesto en el PP provincial de Ourense. Pocos días más tarde, después de unas declaraciones de Baltar en las que aseguraba que le apasionaba dirigir el partido, dio marcha atrás y señaló que sería el propio interesado quien lo anunciase. Tres meses después de que su partido lo destinase al Senado -como parte de la cuota que designa cada autonomía-, va a dar ese paso. 

  Los excesos al volante no han puesto fin a su carrera política. Después de la información, revelada por elDiario.es, de que iba muy por encima de la velocidad máxima -120 kilómetros por hora- conduciendo un coche oficial en domingo, se desvelaron otras multas del abultado parque móvil de la Diputación, algunas de ellas ese mismo día y a ese mismo coche. Su partido no lo amonestó, al menos no en público, por ello. Rueda evitó durante semanas exigirle ninguna responsabilidad política al compañero de partido que había sido capaz de ganarle la batalla interna a Alberto Núñez Feijóo, cuando, poco después de ganar las autonómicas de 2009, respaldó dentro del PP ourensano a un candidato alternativo a Baltar, que terminó derrotado.

En 2019, los votos dejaron de garantizar el dominio político del PP en la provincia, en donde no logró la mayoría absoluta. Baltar pactó con el líder de Democracia Ourensana para repartirse Diputación y Alcaldía de la ciudad, a pesar de que Feijóo había dicho de Gonzalo Pérez Jácome que sería “letal” para Ourense. El acuerdo se repitió tras las municipales de este año, pero, con Baltar fuera de las aspiraciones al ente provincial, el PP situó a Luis Menor, cercano a Rueda, al frente de la Diputación. Ahora Menor es también el mejor situado para dirigir la gestora y presentarse al congreso que elija nuevo líder de la formación conservadora en la provincia. "                (eldiario.es, 26/10/23)

26/6/23

El fin de la dinastía de los Baltar crea en la derecha gallega una incertidumbre inédita desde la 'era Fraga'

 "El 13 de enero de 1990, Centristas de Galicia daba su visto bueno al nombre de la persona que iba a sustituir el líder del partido, Victorino Núñez, como presidente de la Diputación de Ourense. El elegido era José Luis Baltar, alcalde de Nogueira de Ramuín desde 1976 y, a efectos prácticos, el cargo político que controlaba en buena medida la institución provincial desde el inicio del mandato en 1987, aunque sobre el papel fuera solo vicepresidente y portavoz del gobierno provincial.

Núñez cambió la vicepresidencia de la Diputación por la del Parlamento, tras las elecciones en las que el PP de Manuel Fraga había conseguido la mayoría absoluta por la mínima. La provincia de Ourense había sido clave para obtener esa mayoría y sacar de la presidencia al socialista Fernando González Laxe, no sólo por el ajustado y polémico recuento, sino también porque el Partido Popular había concurrido en esa provincia en alianza con Centristas de Galicia, el partido de Núñez y Baltar, que en los años anteriores se había alimentado de múltiples fuentes de la derecha provincial, desde escindidos de la UCD hasta restos de Coalición Galega. 

 Aquellos hechos políticos de finales de los 80 y principios de los 90 fueron clave para entender la hegemonía fraguista en los lustros siguientes. En 1991, Centristas de Galicia ya estaba integrado a todos los efectos en el PP y la familia Baltar asentada en un trono de poder que ha llegado hasta nuestros días, más de tres décadas después. Llega a nuestros días, pero tras haber declinado desde hace años hasta desembocar en la renuncia de José Manuel Baltar conocida este 14 de junio de 2023, un día que puede acabar siendo tan histórico como el de aquel otro de enero de principios de los 90 y que inyecta en la derecha ourensana y gallega dosis de incertidumbre desconocidas desde aquellos tiempos previos a la pax fraguista.

Los tiempos del PP de Fraga, aquellos que habían comenzado con el partido inscribiéndose en el "nacionalismo moderado" por influjos como los de Centristas de Galicia, fueron también los tiempos del PP de los barones provinciales como Francisco Cacharro en Lugo, Xosé Cuíña en Pontevedra y, por supuesto, José Luis Baltar en Ourense. El granero ourensano suministró votos clave para las mayorías absolutas de Fraga (tras la de 1989 llegaron las de 1993, 1997 y 2001) a cambio de dejar hacer a la familia liderada por el autodenominado cacique bueno. También cuando su hijo José Manuel comenzó a ostentar cargos en el partido, en la Xunta y en el Parlamento.

José Manuel Baltar –Nene o Baltarín para los detractores, Manuel Baltar en la vida pública– fue llevado de la mano por el padre en su ascenso político. Primero como pieza de sus movimientos internos, incluyendo el desafío a Fraga en la célebre revuelta del piso, la sublevación del entonces conocido como sector "de la boina" contra el patrón de la derecha española tras la defenestración de Cuíña en plena crisis del Prestige, hace ahora veinte años. Y desde 2010, como sucesor.

 Porque Baltar padre tenía claro que la suya iba a ser una retirada dinástica. Por eso en 2010 legó a su hijo la presidencia del partido en Ourense presentándolo como candidato a un congreso provincial en el que la dirección gallega, encabezada por un Alberto Núñez Feijóo que acababa de llegar a la presidencia de la Xunta, articuló una operación para intentar derribarlo. El movimiento de Feijóo acabó en sonoro fracaso y José Manuel Baltar heredó el partido. Años después, la Justicia daría por probado que, justo antes del congreso, Baltar padre enchufó en la Diputación a más de un centenar de personas vinculadas directamente al partido y, por lo tanto, con poder de influencia en la sucesión.

Aquella sentencia judicial inhabilitaba a José Luis Baltar por nueve años, pero cuando llegó ya habían pasado cuatro desde que había dejado la presidencia de la Diputación. Se la había dejado a su hijo tras revalidarla en las elecciones municipales de 2011 con una holgada mayoría absoluta. En las de 2015, las primeras con Baltar hijo al frente del partido y de la Diputación, la mayoría volvió a ser absoluta.

Pero algo había comenzado a cambiar. Los populares ourensanos seguían arrasando en las urnas con el hijo, pero un poco menos que con el padre. Y así, en 2019, aunque sus números fueron mejores que los del PP en el conjunto del Estado, el resultado en la Diputación ya no fue de mayoría absoluta. Tuvieron que entregar la alcaldía de la capital de la provincia a Gonzalo Pérez Jácome –líder de la tercera fuerza en las urnas, Democracia Ourensana– a cambio de salvar la presidencia provincial.

Y en esto llegó 2023. Por segunda elección consecutiva, el PP de Ourense se quedó sin mayoría absoluta en la Diputación. Y, a diferencia de hace cuatro años, los votos de los populares ya no son estrictamente imprescindibles para que Jácome sea alcalde, ya que su partido es la primera fuerza en la corporación municipal.  

 Además, Baltar llegó a la cita electoral notablemente desgastado tras trascender que la Guardia Civil lo interceptó el pasado abril conduciendo la 215 kilómetros por hora un coche oficial de la Diputación, caso por lo que aún está pendiente de juicio tras lograr retrasarlo hasta después de las municipales. Desgastado externamente y, sobre todo, a nivel interno en el PP que ahora dirige en España el expresidente Feijóo, cuyo círculo más próximo siempre consideró a Baltar un mal tan incómodo como necesario en Galicia, pero no tanto en el Estado.

Mucho más desgastado que tras el escándalo que se generó después de ser acusado por una mujer de haberle ofrecido empleo en la Diputación a cambio de sexo. El caso fue archivado por la justicia en 2017 porque la jueza no vio suficientemente acreditado que los hechos denunciados fuesen constitutivos de delitos de cohecho, acoso o tráfico de influencias.

Este cúmulo de factores sirve para explicar, cuando menos en parte, la carta con la que José Manuel Baltar anunciaba este 14 de junio de 2023 que renuncia a volver a aspirar a la presidencia de la Diputación y también a su acta de concejal en Esgos. A esa condición, la de mero edil en un pequeño ayuntamiento, llegó a reducirlo en público en las últimas semanas el actual presidente de la Xunta y del PP gallego, Alfonso Rueda. 

Baltar renuncia a los cargos institucionales, pero no se marcha. O, cuando menos, no se marcha del todo. Por el momento, conserva para sí la presidencia del partido en Ourense, de esa hasta ahora máquina implacable de captar votos y amarrar mayorías absolutas también para la dirección gallega del partido. La misma máquina, no obstante, que fue viendo como, poco a poco, demasiados ayuntamientos de la provincia se fueron tiñendo de rojo PSOE o de azul BNG.

Y ahora ¿qué? Los rumores sobre el futuro de Baltar hijo llevan semanas disparados. El Parlamento Europeo, un puesto en el Senado por designación del Parlamento de Galicia, alguna entidad vinculada al termalismo... Lo que suceda dependerá, entre otros muchos factores, de estos históricos días de la primavera política de 2023 si acaban con el PP fuera del gobierno de la Diputación de Ourense por primera vez desde la fundación del partido. 

En el PSdeG aseguran estar haciendo "todo lo posible" para que la institución "cambie de color político" y en el BNG guardan un prudente silencio público mientras todas las miradas se dirigen a un Jácome que admite contactos con populares y socialistas. En aquel otro enero de 1990 había quien especulaba con que la llegada al poder de José Luis Baltar no iba a ser por mucho tiempo. Y acabó siendo toda una era política en Galicia. La era de un baltarismo que, cuando menos de momento, no finalizó a pesar de a sus inéditas flaquezas."

 (David Lombao , Praza.gal, 14 de junio de 2023)

19/6/23

Muerte de un cacique... Nunca pensaron, estos mis ojitos que se comerá la tierra, que parpadearían aun en el día en que la Diputación Provincial de Ourense dejara de llevar el apellido y la heráldica de boina y fajo billetero de los Baltar... Desde 1987, padre e hijo han dominado la institución con el gracejo y la audacia de los viejos caciques gallegos... como sucede con el marisco, no hay cacique más exquisito que el gallego... Baltar padre tuvo más poder que Manuel Fraga, que José María Aznar, que Mariano Rajoy y que Alberto Núñez Feijóo... Con corruptos como Baltar, el periodista no necesitaba fuentes. Siempre accesible, le preguntabas sobre su última corrupción y no te la negaba. Le daba igual. Se divertía dándote material con cierta altanería aldeana, porque sabía que, por mucho que publicaras, nunca le pasaría nada. Y lo publicabas. Y no pasaba nada... Aquellos caciques, que ahora lloramos, no se hacían tan ricos como los de ahora, y miraban más por el pueblo. De ahí su éxito. No se consideraban corruptos, y sabían transmitir ese pensamiento a sus votantes. No robaban a los pobres para dárselo a los ricos, como los caciques de hogaño. Robaban a los pobres que no les votaban para dárselo a los pobres que sí les votaban, quedándose un porcentaje. Era una estrategia electoral perfecta. Y, en vista de lo que sucede hoy, bastante honrada (Aníbal Malvar)

 "Nunca pensaron, estos mis ojitos que se comerá la tierra, que parpadearían aun en el día en que la Diputación Provincial de Ourense dejara de llevar el apellido y la heráldica de boina y fajo billetero de los Baltar. Me parecía más plausible que se le cambiara el nombre al mismo Ourense, o incluso a Galicia, antes de cambiarle a la diputación auriense la enseña de los Baltar.

Desde 1987, padre e hijo han dominado la institución con el gracejo y la audacia de los viejos caciques gallegos. Sé que esto va a sonar un poco prepotente e independentista, pero los españoles de alén del Padornelo nunca han sabido caciquear como los nuestros. A lo largo de mi ya demasiado extensa trayectoria, he conocido caciques en infinidad de latitudes: catalanes, leoneses, aragoneses, andaluces, italianos, franceses, africanos en general, mexicanos, argentinos, rusos..., y seguro que se me olvidan varios. Pero, como sucede con el marisco, no hay cacique más exquisito que el gallego.

Xosé Luis Baltar padre es un tío cojonudo. Lo conozco desde hace 25 años y espero que se acuerde de mí, pues pasamos muy buenos ratos. Pocos personajes me fascinaron tanto jamás. Con corruptos como Baltar, el periodista no necesitaba fuentes. Siempre accesible, le preguntabas sobre su última corrupción y no te la negaba. Le daba igual. Se divertía dándote material con cierta altanería aldeana, porque sabía que, por mucho que publicaras, nunca le pasaría nada.

Y lo publicabas. Y no pasaba nada.

A los que, por desgracia, no sois gallegos, os costará entender que dentro del Partido Popular, Baltar padre tuvo más poder que Manuel Fraga, que José María Aznar, que Mariano Rajoy y que Alberto Núñez Feijóo.

Todos se doblegaron ante él de una manera u otra. No me voy a extender en este asunto, pero como soy de natural impertinente, recordaré que en 2010 Feijóo y Rajoy opusieron un candidato anti baltarista en el congreso provincial del PP. Feijóo era presidente de la Xunta y Mariano estaba a punto de llegar a la Presidencia del Gobierno. Parecía suficiente dinamita para derribar los muros del baltarismo. Pero perdieron aquel congreso por goleada, y Baltar padre puso a Baltar hijo al frente de la diputación, con dos trombones, dejando bastante en ridículo a Feijóo y a Rajoy.

Porque Baltar padre toca el trombón. Tenía incluso una charanga. Actuaba siempre en las fiestas. Era tan cercano que la gente le metía votos por la campana del trombón.

Los caciques de ahora solo miran por lo suyo y solo le hacen la pelota al Íbex-35. Aquellos caciques, que ahora lloramos, no se hacían tan ricos como los de ahora, y miraban más por el pueblo. De ahí su éxito. No se consideraban corruptos, y sabían transmitir ese pensamiento a sus votantes. No robaban a los pobres para dárselo a los ricos, como los caciques de hogaño. Robaban a los pobres que no les votaban para dárselo a los pobres que sí les votaban, quedándose de vez en cuando un porcentaje. Era una estrategia electoral perfecta. Y, en vista de lo que sucede hoy, bastante honrada.

El caso socialista de los ERE´s andaluces fue el único que, en mi modesta opinión, puede competir en finezza y eficacia con el concepto de viejo caciquismo puerta a puerta que practicamos los gallegos. Nadie, en teoría, se lucró directamente. Salvaron empresas a cambio de votos. Y así hundieron a otras empresas que no aceptaron el chanchullo. Pero ya es caciquismo 2.0, y yo siempre he sido mucho más de los clásicos.

Se acaban los Baltar y hago elegía. Se retira Baltar hijo por una multa de tráfico. Con las cosas que ha hecho esta gente, es denigrante que tenga que dejar la política por una minucia así. El mayor ridículo de Al Capone fue ser detenido por incruentos delitos fiscales.

El cambio generacional hizo mucho daño al caciquismo gallego, pues Baltar hijo estuvo incluso implicado en un turbio asunto de petición de favores sexuales a cambio de un puesto en la diputación. Resultó absuelto por razones ignotas, pues la acosada aportó varios audios muy explícitos. Cosas de nuestros jueces.

Ay, el viejo caciquismo. Cómo lo echamos de menos. Era igual de mortal, pero más humanitario."                 (Aníbal Malvar, Público, 15/06/23)

13/6/23

La Deputación de Baltar hizo funcionaria a la hija de su chófer poco después de que asumiera la multa por exceso de velocidad

 "La hija del chófer de Manuel Baltar que fue multada por exceso de velocidad en 2021 conduciendo supuestamente un coche oficial de la Deputación de Ourense asignado al presidente, obtuvo una plaza fija de funcionara del grupo A1 en el organismo provincial pocos meses después de que tanto ella como su madre aparecieran como autoras de esas infracciones.

Así figura en un decreto firmado por el propio Baltar el 13 de septiembre de 2022, publicado cuatro días después en el Boletín Oficial de la Provincia, que recoge el nombramiento de Laura Domarco Álvarez como como técnica superior de desarrollo local y fondos europeos tras haber ganado un concurso-oposición convocado por el organismo provincial.

Laura Domarco es hija de Raúl Domarco Piñeiro exjefe del parque móvil de la Deputación y chófer personal del presidente hasta su jubilación en diciembre pasado, y  que gastó cerca de 4.000 euros en comidas y regalos de Baltar, y de su mujer, María José Álvarez Rodríguez.

Coches de alta gama

El parque móvil adscrito a la presidencia cuenta con ocho vehículos, la mayoría de alta gama. A bordo de uno de ellos, Baltar fue pillado en al menos dos ocasiones por agentes de la DGT  circulando el mismo día con exceso de velocidad: una vez a 215 km/h, infracción por la que está procesado por un delito contra la seguridad vial, y otra a 173 km/h. Pero los vehículos adscritos al presidente cuentan al menos con otra decena de sanciones por excesos de velocidad detectados por los cinemómetros de Tráfico, en momentos en los que los agentes no pudieron parar al automóvil y confirmar quién era su piloto.

En al menos una ocasión la Deputación no informó de quién era y tuvo que asumir el triple de la multa con cargo al presupuesto público. Pero en otras, Tráfico sí recibió la identificación del supuesto conductor o conductora.

El 6 de abril de 2021 a las 16.15, un radar de la DGT captó al Audi A6 Limousine oficial matrícula 9857 JXL, que Baltar utiliza para acudir a diversos actos , circulando a 179 km/h en la A6 a 72 kilómetros de Madrid. Ese día, el presidente de la Deputación asistió por la tarde en un cine de la capital del Estado al estreno de una película. A quien se identificó como autora de la infracción detectada unas horas antes, sin embargo, fue a la hija de su chófer.

La mujer del chófer de Baltar

Casi un año después, el 12 de mayo de 2022 a las 9.09 de la mañana, el mismo Audi A6 fue cazado por otro radar a 171 km/h en el kilómetro 135,8 de la A52 cerca de A Gudiña (Ourense), en dirección este. Ese mismo día por la tarde, Baltar asistió en Valencia la V Conferencia de presidencias de diputaciones provinciales, cabildos y consejos insulares, pero a quien se identificó y sancionó como conductora fue a la esposa del jefe del parque móvil.

La Deputación es propietaria y titular del coche y, como en las ocasiones anteriores, la DGT envió allí las multas acompañadas de la correspondiente demanda de identificación del conductor o conductora. Como respuesta, recibió los nombres de la hija y la mujer de Domarco. El entorno de Baltar ha eludido explicar quién se los facilitó a Tráfico, si ellas conducían en realidad los coches o si, en caso contrario, alguien les atribuyó las infracciones, fuera con o sin su conocimiento.

Lo cierto es que sólo cuatro meses después de la multa a la esposa del jefe del parque móvil y diecisiete después de la de su hija, esta última obtuvo una de las dos plazas de funcionaria en el equipo de técnicas en desarrollo local y recursos europeos en el grupo A1 de la Deputación, el más alto y con las mejores condiciones retributivas. Al concurso-oposición que ganó se habían presentado 25 personas.

Licenciada en Ciencias Ambientales

Laura Domarco se define en su currículo como Licenciada en Ciencias Ambientales por la Universidad de Salamanca y máster en varias especialidades por la Universidad de Vigo, la Universidad Central de Florida (EEUU) y la Escuela de Organización Industrial de Madrid. Público ha tratado de contactar con ella pero al cierre de este artículo no había respondido a las numerosas llamadas y mensajes de este diario. Su padre tampoco quiso hacer declaraciones y alegó que no disponía del número de teléfono de su hija.

La convocatoria y las bases del concurso-oposición al que se presentó  Laura Domarco se publicaron en el Boletín Oficial de la Provincia (BOP) el 29 de mayo de 2021, siete semanas y cuatro días después de que la DGT registrara la infracción en la que se la identificó como conductora del coche oficial. El tribunal que evaluó a los candidatos estaba presidido por Manuel Pérez Nieto, adjunto al jefe de Recursos Humanos de la Deputación y, según han asegurado a Público fuentes del PP ourensano, persona de plena confianza de Baltar.

Como miembros del tribunal figuraban también la interventora del organismo, Mónica Legaspi; el exconcejal del PP y candidato el pasado 28M en las listas de ese partido Francisco Javier Rodríguez-Nóvoa, quien también tiene plaza de funcionario en la Deputación desde hace 23 años y cuyo hermano, arquitecto, también obtuvo una hace unos años; Montserrat Rodríguez González, adjunta al área de Benestar de la institución y esposa del exalcalde de O Carballiño y diputado provincial por el PP Argimiro Margotes; y Ángeles Cantón Álvarez, jefa de la asesoría jurídica de Medio Ambiente. El secretario del tribunal fue Esteban Fernández Álvarez, a su vez hijo del ex edil del PP en el Ayuntamiento Ovidio Fernández Ojea.

El hermano del chófer también es funcionario

La presencia de familiares de responsables del PP y/o de funcionarios y altos cargos del organismo en las listas de ganadores y ganadoras de plazas en los concursos y oposiciones de la Deputación de Ourense no es una circunstancia aislada, sino un hecho habitual que ocurre desde mucho antes de que el anterior presidente, José Luis Baltar, le legara el cargo a su hijo Manuel. De hecho, el chófer al que este señala ahora por las multas, Raúl Domarco, ha formado en numerosas ocasiones parte de los tribunales que evalúan las pruebas a las que se someten a los candidatos a funcionarios. Su hermano, José Domarco, es el gerente del Palacio de los Deportes del organismo con plaza fija de funcionario."             (Juan Oliver, Público, 11/06/23)

9/2/22

Todo por Baltar... El presidente de la Diputación de Ourense cumple diez años en el cargo que heredó de su padre tras forzar a Feijóo a mantener a Jácome en la Alcaldía y con la oposición denunciando la red de corruptelas y clientelismos que ha tejido el PP en la provincia... el 70% de las obras de la Diputación se las reparten entres sólo cinco empresas

 "El presidente de la Diputación de Ourense, Manuel Baltar (PP), cumplió el último fin de semana una década al frente del organismo que heredó de su padre celebrando los logros de sus tres mandatos mientras sus rivales siguen denunciando la red de corruptelas y clientelismos que ha tejido en la provincia. Al tiempo, el PP de Casado y de Feijóo parece haberse rendido ante la evidencia de que Baltar júnior es los pocos barones que pueden desafiarles a ambos y salir victoriosos del envite.

Baltar llegó a la presidencia de la Diputación en febrero del 2012 de la mano de su padre, José Luis, quien la presidió durante 27 años. Fue casi dos años justos después de que su progenitor le legara también la presidencia del PP provincial, en un congreso en el que padre e hijo dejaron en evidencia a las direcciones de Madrid y de Santiago con toda una oda al nepotismo político que ni Feijóo ni Rajoy pudieron contener: presentaron un candidato afín al aparato autonómico y estatal que salió escaldado y acabó de senador.

Una década después, Baltar presume de presidir del Gobierno provincial más transparente de España, de que su provincia es "la más segura del Estado", de que ha dejado en cero la deuda de la institución y de que el futuro de los ourensanos pivota mucho más en torno a la Diputación que en torno a cualquier otra administración gallega, ya sean la Xunta o los ayuntamientos. "Diez años, tres mandatos. Creo que el futuro está por escribir, pero ahí está el legado de este tiempo", dijo el día de su aniversario.

 Para sus detractores, sin embargo, lo que ha hecho ha sido "involucionar" la provincia y la institución que preside, en palabras de Rafael Rodríguez Villarino, secretario provincial del PSdeG y portavoz en el Ayuntamiento y en la Diputación. "No es una opinión, son datos comprobables", subraya.

Villarino asegura que el informe del Consello de Contas de Galicia (el organismo encargado de fiscalizar las cuentas de las administraciones gallegas) sobre el gasto de la Diputación de Ourense entre el 2003 y el 2019 demuestra que la gestión de Baltar "no es eficaz, ni eficiente ni útil para le vertebración territorial de la provincia", y, lo que es "más intolerable aún desde el punto de vista democrático", a su juicio, el reparto de de fondos "se hace con criterios clientelares".

"El 80% de las adjudicaciones se hacen por contratos menores [es decir, por importes que justifican que se pueden asignar a dedo y sin concurrencia]; el 85% de las subvenciones son nominativas; el 90% se las llevan Ayuntamientos del PP [que tiene 57 de las 92 alcaldías de la provincia, es decir el 72%], y el 70% de las obras de la Diputación se las reparten entres sólo cinco empresas", afirma el líder socialista.

 La Diputación de Ourense tiene un presupuesto de 85,7 millones de euros para este año. La ley de Bases del Régimen Local establece que a las diputaciones les corresponde coordinar la prestación de servicios municipales, especialmente a los ciudadanos que viven en los municipios más pequeños. En Ourense, 88 de los 92 concellos tienen menos de 10.000 habitantes, y según la oposición a Baltar decenas de los que no están gobernados por el PP sufren graves carencias de financiación.

"Un municipio que por su población recibiría una ayuda básica de una diputación de 800.000 euros en A Coruña, medio millón en Pontevedra y 400.000 euros en Lugo, en Ourense no recibe de ese organismo más de 90.000", denuncia Bernardo Varela, concejal del Bloque Nacionalista Galego (BNG) en el Gobierno local de Allariz y portavoz de esa formación en la Diputación.

Varela recuerda que hace unos meses presentó ante el pleno del organismo una moción para reclamar un plan único de financiación que incluyera criterios objetivos para el reparto de fondos entre los ayuntamientos de Ourense. "Presenté la misma iniciativa que había presentado el PP en la Diputación de Lugo [gobernada por el PSOE]. Sólo cambié mi nombre por el de la portavoz del PP que la había presentado. Y el PP de Ourense la rechazó", explica.

 Los plenos de las diputaciones provinciales se eligen en función de los resultados de cada formación en las elecciones municipales. En las del 2019, la suma de PSOE y BNG -70.296 sufragios- prácticamente igualó al PP -70.489-, lo que dejó a Baltar por primera vez sin mayoría absoluta en la Diputación.

En la capital, el PSOE de Rodríguez Villarino ganó las elecciones municipales en la capital, con más de 2.000 votos sobre el PP, pero Feijóo prefirió votar de alcalde a Gonzalo Pérez Jácome a cambio de que Baltar pudiera conservar la Diputación. Y eso a pesar de que el presidente de la Xunta, había alertado siete días antes de los comicios en La Región, el diario con mayor influencia en la provincia, que Jácome sería lo peor para Ourense. Según Feijóo, un "histrión" que convertiría cada pleno municipal "en un show" y que daría muy "mala imagen" de Galicia en el exterior.

Dos años después, con el histriónico alcalde denunciado por la Fiscalía e imputado por el juzgado por un delito de malversación de fondos, Feijóo no sólo sigue apoyándole en la Alcaldía, sino que ha forzado que su partido gobierne en coalición con él porque el voto personal del regidor, también diputado provincial, es clave para que el PP no pierda la presidencia de la Diputación.

 El antecesor de Jácome, Jesús Vázquez, quien dimitió el año pasado como portavoz del PP local cuando supo que su partido iba a entrar en el Gobierno de Jácome, explicó hace una semana en otra entrevista que había dejado su cargo porque el PP había condicionado la acción del partido en el Ayuntamiento a la continuidad de Baltar en la Diputación:  "Las decisiones no las tomaba yo. Todo me venía impuesto", declaró.

A finales de enero pasado, cuando celebró sus doce años como presidente provincial del PP, Baltar pronunció en discurso que sonó como aviso a los navegantes que osen cuestionar su estrategia dentro del partido: "No somos una sucursal. Si tenemos que defender una postura defendiendo los intereses de Ourense por encima de cualquier otra, lo hacemos, aunque a nivel autonómico o nacional no tengamos esa misma postura", dijo.

 La contestación a los manejos del presidente provincial y del alcalde de Ourense ha provocado una incipiente contestación social que se ha articulado en torno a la plataforma SOS Ourense, formada por decenas de asociaciones cívicas, sociales, culturales y ambientalistas que reunieron en noviembre pasado a 3.000 personas que quisieron manifestar en las calles de la capital su hartazgo ante los cambalaches políticos que condicionan el futuro de la ciudad y de su provincia. Muchas de ellas portaban caretas carnavelescas de Baltar, Feijóo y Jácome.

"Sí, Ourense vive una situación de emergencia", relata Natalia Figueiras, miembro de la plataforma Non ao Peche da Universidade Popular de Ourense (UPO) y portavoz de SOS.

La UPO es, o era, una institución educativa que ofrecía cada año 140 cursos de infinidad de materias, desde informática, idiomas y tecnología a cuidados sociosanitarios, pasando por la danza, el teatro y otras disciplinas artísticas. Dependía del Ayuntamiento y cada año contaba con alrededor de 3.000 personas matriculadas. Estudiantes y profesores fueron desalojados del centro el año pasado sin que ni siquiera les dejaran acabar sus cursos, cuando el Ayuntamiento decidió cederle a la Diputación el edificio donde se celebraban.

Figueiras cree que el cierre de la UPO, como tantas otras cosas en Ourense, tiene mucho que ver con ese laberinto de clientelismos y favores en el que se ha convertido desde hace lustros la política ourensana.

Mientras tanto, Baltar sigue presumiendo de logros en sus mandatos. El pasado 2 de febrero, tres días antes de su aniversario, la Diputación envió una nota de prensa en la que se jactaba de ser la más transparente de España, según Dyntra, una organización que se autodefine como una "plataforma colaborativa, no partidista y objetiva" que mide la transparencia de gobiernos, administraciones, partidos, cargos electos y actores sociales.

Sucede en realidad que Dyntra forma parte del conglomerado de sociedades a las que la Diputación de Ourense ha contratado por 22.000 euros para, precisamente, asesorarle en materia de transparencia. Todo por Baltar."                   (Juan Oliver, Público, 08/02/22)

5/8/21

Así se descontrola una Diputación: la larga lista de irregularidades denunciadas por el Consello de Contas en Ourense

 "El informe oficial sobre las finanzas del organismo dominado por el PP revela una manera de hacer al margen de la ley: millones en créditos no presupuestados, facturas fuera de plazo, subvenciones sin control y contratos a dedo, en su mayoría para cinco empresas privilegiadas.

 El informe que acaba de hacer público el Consello de Contas de Galicia sobre la cuenta de 2018 de la Diputación de Ourense es un muestrario del descontrol que campa a sus anchas por una institución que maneja anualmente más de 80 millones de euros. El documento, que se hizo público este martes, corre el riesgo de acabar olvidado en un cajón, ya que el órgano fiscalizador carece de competencias para iniciar un proceso en el que derivar responsabilidades contables. El Partido Socialista ha anunciado que estudia emprender acciones legales contra lo que denomina "una trama espúrea de intereses basada en los contratos a dedo de Baltar". 

 El Consello de Contas ha enviado el texto al Parlamento de Galicia y al Tribunal de Cuentas. Será este último organismo el que decida si, en caso de percibir indicios de irregularidad, inicia diligencias de investigación. La auditoría sobre las finanzas de 2018 en los dominios de José Manuel Baltar (PP) revela una manera de hacer las cosas al margen de la ley de manera sistemática: millones en créditos no presupuestados, facturas fuera de plazo, subvenciones sin control y contratos a dedo, en su mayoría para cinco empresas privilegiadas.

 Lo que sigue son las ocho principales advertencias que realiza el órgano fiscalizador en un documento de más de cien páginas y que podría acabar convertido en papel mojado.

No hay contabilidad que sirva

Los números presentados por la Diputación al Consello de Contas presentan defectos de tal calibre que "impiden considerarla como rendida" hasta que se sean subsanados. Dicho en otras palabras, lo que la institución ha enviado al órgano fiscalizador con apariencia de contabilidad no puede ser considerada como tal. Además, las cuentas se presentaron fuera de plazo por lo que el equipo de Baltar estaría desatendiendo los preceptos a los que obliga el artículo 223.2 de la Ley de Haciendas Locales.

A la hora de contratar personal, la Diputación de Ourense se ha olvidado de contratar funcionarios para ejercer las labores de autocontrol sobre el dinero público que maneja el organismo. Según reza en el informe del Consello de Contas, "la Diputación no cuenta con la suficiente estructura de personal para dar cobertura a las exigencias en materia de control financiero que regula el Real Decreto 424/2017".

30 millones fuera de presupuesto

El dinero aparece en la Diputación de Ourense por medio de créditos que se improvisan durante cada ejercicio y sin que estos sean incorporados a la planificación presupuestaria de cada anualidad. En 2018 esos incrementos crediticios rozaron los 30 millones de euros, una tercera parte de toda la deuda prevista inicialmente.

A respecto de lo anterior, el Consello de Contas asegura: "Se produjeron modificaciones presupuestarias por valor de 29.546.687 euros, circunstancia que también se produjo en los cuatro ejercicios anteriores". Se trata de dinero que no siempre se gasta en aquello para lo que se solicita "se detectó la existencia de aplicaciones presupuestarias con importantes incrementos de crédito en las que la ejecución no alcanzó el 25%".

Sin red ante la ley

Otra de los defectos señalados por el fiscalizador es la ausencia total de previsiones ante la posibilidad de reclamaciones judiciales. "No se dota ninguna provisión para cubrir los riesgos que pudieran derivarse de la resolución de procedimientos judiciales", reza el informe. O bien el equipo de Baltar da por sentado que siempre ganarán en los tribunales o alguien de su equipo se olvidó de incluir una provisión de fondos ante la posibilidad de que alguna vez un juez no les de la razón.

Facturas fuera de plazo

Durante el año analizado (2018), la Diputación reconoció en un acuerdo extrajudicial deudas por 282.824 euros correspondientes a 132 facturas del año anterior (2017). Para solucionar el agujero, el equipo que dirige José Manuel Baltar registró y conformó las facturas pendientes un año después de haberse realizado los trabajos con los que estas se correspondían. Todo ello, señala el Consello de Contas, "sin tramitar el correspondiente expediente de omisión de fiscalización previa".

No saben lo que tienen

Otro capítulo destacado del examen financiero al que ha sido sometido el organismo tiene que ver con los bienes de los que la Diputación es propietaria. Según el Consello de Contas no se puede saber a ciencia cierta qué inmuebles son propiedad de la Diputación ni si están anotados en el Registro de la Propiedad. El informe lo relata del siguiente modo: "La entidad tiene un inventario provisional en el que no consta su fecha de aprobación y en el que tampoco se indica el valor de los bienes y si los inmuebles están inscritos en el Registro de la Propiedad".

Subvenciones a dedo sin control

La manera más frecuente de otorgar subvenciones en la Diputación de Ourense es a dedo. El Consello de Contas ha calculado los porcentajes para concluir que el 84% de estas ayudas se han otorgado por ese método. Esta práctica choca con la Lei 9/2007 de Subvencións de Galicia.

Además se prescinde de cumplir con las obligaciones de transparencia y publicidad para este tipo de ayudas pagadas con fondos públicos. Según relata el documento, "no se cumple con la obligación de publicidad en las subvenciones nominativas"

La tarta de los contratos, en manos de cinco empresas

Ocho de cada diez contratos se conforman bajo el paraguas de "contrato menor", mucho menos exigente en criterios de transparencia que otros modelos de mayor importe. Sin embargo, solo cinco empresas se llevan el 70% de esos contratos menores y al menos dos de ellas recibieron en un solo año más de un millón de euros sumando cada una de las pequeñas adjudicaciones recibidas.

Además, en 15 de los contratos analizados "se superó el límite cuantitativo establecido en la Ley de Contratos Públicos".

El Consello de Contas pone en duda también la independencia de las personas que configuran las mesas de contratación del órgano provincial y señala que "no se ha firmado una declaración de ausencia de conflicto de intereses por las personas implicadas en los procesos de contratación".

Mayoría absoluta de eventuales

Sobre el personal que dirige Baltar al frente de la Diputación, Contas denuncia la escasez de funcionarios cuyas labores realiza personal eventual. El informe asegura: "El personal funcionario representa solo el 29% del total del personal de la Diputación", lo que dibuja un mapa laboral en donde dos de cada tres trabajadores dependen directamente de la familia Baltar, al menos desde 1987.

Además, del informe de fiscalización se deduce que en la Diputación de Ourense puede trabajar cualquiera, sin límites que colisionen con otras funciones y recibiendo pagas extra a voluntad de la dirección. El texto, que viaja ya camino del Parlamento de Galicia, asegura: "La entidad no dispone de regulación propia sobre los incentivos al rendimiento ni sobre régimen de incompatibilidades y conflicto de intereses".                  (Gonzalo Cortizo, eldiario.es, 20/05/21)

27/5/21

La Diputación de Ourense otorgó a dedo el 80% de sus contratos y subvenciones en 2018

 "Ocho de cada diez contratos y subvenciones movilizadas por la Diputación de Ourense fueron otorgadas a dedo. Y el 70% de los contratos menores a solo cinco empresas. 

Estos son algunos datos que se desprenden del informe del Consello de Contas sobre la contabilidad de la Diputación de Ourense en 2018. El documento constata «defectos graves» que «impiden considerarla como cuenta rendida» y pone el foco en que la institución provincial optó por vías distintas a la de la concurrencia competitiva a la hora de entregar en ese ejercicio la mayor parte de contratos y subvenciones.

La institución provincial, que dirige Manuel Baltar, del Partido Popular, presentó alegaciones en las que recuerda que sufrió un hackeo que afectó a sus sistemas y a la cuenta general de este ejercicio, y que no tenía «intencionalidad» alguna de ocultar documentación al órgano fiscalizador.

Al respecto, el informe constata que ha repetido la rendición -recibida a 25 de enero de este año y aún no revisada. Así lo recoge el documento aprobado por el pleno del órgano fiscalizador el pasado 1 de marzo, que certifica que la institución provincial, que sí cumple con los plazos fijados para aprobar sus presupuestos anuales, no se ajustó al establecido para la rendición de la cuenta general de 2018 y que, además, presenta «defectos graves», informa Europa Press.

 Entre otras cuestiones, subraya que no se remitió información sobre la suscripción de cualquier tipo de convenio que supusiera compromisos económicos de más de 600.000 euros según se establece en la ley del régimen general del sector público. Sí se remitió al Tribunal de Cuentas y al órgano fiscalizador gallego la información sobre acuerdos y resoluciones de las entidades locales contrarios a reparos formulados por interventores locales y anomalías detectadas en materia de ingresos.

Subvenciones y contratos

Con detalle incide Contas en el análisis de las áreas de subvenciones y contratación de la institución provincial. Así, reprueba que el procedimiento de concesión de subvenciones más empleado fue «la concesión directa nominativa» prevista en los presupuestos, que representa el 84% de las subvenciones concedidas en el ejercicio de 2018; además, durante el ejercicio se realizaron varias modificaciones presupuestarias para incluir nuevos beneficiarios y ayudas. Censura, del mismo modo, que la institución que dirige Manuel Baltar no cumple con la obligación de publicidad en la en la base nacional de subvenciones en relación con las ayudas nominativas.

Y en lo que respecta a los contratos, apunta que el 80% del volumen contratado en 2018 se realizó como «contrato menor». Por este procedimiento se adjudicaron todos los contratos de obras del plan provincial de cooperación a obras y servicios municipales. Subraya que, de acuerdo con sus bases de ejecución, la competencia para la contratación de las obras del plan corresponde a la Diputación. Asimismo, se constata que el 70% del volumen de los contratos menores de obras se concentraron en cinco adjudicatarios; y entre las empresas adjudicatarias de contratos menores, dos superaron el millón de euros de facturación y seis los 100.000 euros.

Por otra parte, Contas incide en que hay contratos menores, como el servicio de reparación de vehículos que, por su objeto, tienen carácter recurrente y se van a repetir en años sucesivos, que podrían ser incluso considerados «contrarios a derecho» si el órgano de contratación es consciente de sus características cuando empieza a tramitarlos. Tanto en el caso de ayudas como de contratación, Contas recomienda dar preferencia a otro tipo de procedimientos asentados en la concurrencia competitiva.

Ofertas “anormalmente bajas” y personal

Contas también detecta una falta de criterios homogéneos «en la identificación de ofertas anormalmente bajas» y afea a la institución provincial que «no existe una planificación de la contratación a medio plazo» ni se firma una declaración de ausencia de conflicto de intereses por los implicados en los procedimientos de contratación. Asimismo, ratifica que el personal funcionario representa solo el 29% del total del personal de la Diputación.

Y en el apartado de transparencia, insta a la Diputación a completar la información que tiene que ser publicada por «obligación legal», incluyendo la revisión de la organización de la información y su actualización, empleando siempre formatos de archivos electrónicos reutilizables.

Sin personal para control financiero

Al tiempo, concluye que la Diputación «no cuenta con una suficiente estructura de personal» para dar cobertura a las exigencias en materia de control financiero. Asimismo, hace constar que, en el ejercicio analizado, se produjeron modificaciones presupuestarias por más de 29,5 millones, que representan más del 36% de los créditos iniciales, circunstancia que «también se produjo en los cuatro ejercicios anteriores». En este sentido, se halló la existencia de aplicaciones presupuestarias con importantes incrementos de crédito en las que la ejecución no alcanzó el 24%.

El informe de Contas sí concreta que se cumple con el objetivo de estabilidad presupuestaria, de la regla de gasto, de deuda y del periodo medio de pago; al tiempo que subraya que no dota ninguna provisión para cubrir los riesgos que pudieran derivarse de la resolución de procedimientos judiciales. En el ejercicio fiscalizado se agrega que se aprobó un expediente de reconocimiento extrajudicial de créditos por casi 283.000 euros, correspondiente a 132 facturas del ejercicio de 2017 que se registraron o conformaron en 2018 y sobre las que consta que no se tramitó el correspondiente expediente de omisión de fiscalización previa.

Contas también incide en que la institución provincial tiene publicado un inventario provisional en el que no consta su fecha de aprobación o actualización, y en el que tampoco se indica el valor de los bienes y si los inmuebles están inscritos en el registro de la propiedad. Agrega que «no realiza» comprobaciones sobre el estado de conservación de los bienes de los que es titular.

Alegaciones de la Diputación

Por su parte, la Diputación presenta alegaciones en las que incide que se remitió la cuenta el 16 de octubre de 2019, solo dos días después de que finalizase el plazo; y alerta de problemas informáticos que afectaron a información relativa a las nóminas del personal y a movimientos contables. Del mismo modo, se apunta que el 5 de noviembre de 2019 se detectó «un error muy grave» en el pago de una lista de subvenciones destinadas a varias asociaciones sin ánimo de lucro de la provincia; y que tras investigar y denunciar el asunto, se descubrió que un hacker había accedido a los sistemas informáticos de la Diputación, en su momento se hizo público este caso de hackeo para el desvío de fondos de ayudas públicas y hubo un detenido.

La Diputación agrega que este hackeo también afectó a la cuenta y que nunca hubo «intencionalidad» alguna de omitir a Contas información relevante. Por otra parte, defiende que sí hace provisión para los riesgos que se pudieran derivar de la resolución de procedimientos judiciales por importe de 100.000 euros. Al tiempo, garantiza que los defectos de subvenciones quedarán subsanados en 2021 y justifica la vía por la que se opta para contratar. En concreto, subraya que cada contrato menor tiene como objeto prestaciones «cualitativamente diferentes» y, sobre la declaración de ausencia de conflicto de intereses por los implicados en los procedimientos, se concluye que esta existe desde 2020.

Al respecto de las alegaciones, Contas ratifica que, al margen de reflejar problemas de seguridad en los sistemas informáticos de la institución, no se aportan argumentos que rebatan lo expuesto en el informe, aunque se tendrá en cuenta en la revisión de la nueva rendición de la cuenta, remitida el 25 de enero de 2021 y no revisada al cierre de este informe de fiscalización."           (Luna Izquierdo, Contrainformación, 19/05/21)