Cuando se le pregunta al director general de la CRTVG, Alfonso Sánchez Izquierdo, por la manipulación, la falta de pluralismo, el uso del gallego o el machismo de algunos contenidos,
la respuesta es siempre a misma: la estabilidad financiera de la
compañía. Como si en su estatuto no figuraran también los principios de
legalidad, objetividad y buen gobierno. Lleva trece años al frente de la empresa, los últimos tres, en funciones.
Acompaño a Carlos Jiménez al
Parlamento para atender la comparecencia de la nacionalista Olalla
Rodil, que lleva al pleno una proposición no de ley para la renovación
del cargo del director general. En ella hace alusión a la condena en firme contra el medio público por la "vulneración de los derechos fundamentales del trabajador".
Acabamos de presenciar la comparecencia. Que le han parecido la intervención y las réplicas del Partido Popular?
Pues me pareció una
situación de balones fuera y de patadas hacia delante. Las respuestas
del PP en sede parlamentaria van en la línea de las que hizo el director
general. El vicepresidente segundo de la Xunta, el señor (Diego) Calvo
hablando del "y tú más" cuando estaba el bipartito.
En esas seguimos trece años después.
Yo creo que la
ciudadanía, los trabajadores y trabajadoras de la CRTVG, lo que quieren
es saber qué pasó. Les preocupa la deriva de esta compañía, y no se les
da respuesta. Creo que es un tema muy grave lo de esta sentencia, que
consideramos histórica, desgraciadamente histórica, en
la que se reconoce que se conculcaron derechos fundamentales como la
tutela judicial o la libertad de expresión o de pensamiento y la
libertad política. La respuesta es la de "vengo aquí hablar de mi
libro", del superávit de la compañía, y refiriéndose a tiempos
pretéritos que a nadie interesan. Aun gobierno que lleva trece años
fuera de la Xunta. A la gente lo que le importa es el hoy y el ahora.
Antes de su expediente
disciplinario no formaba parte de ningún sindicato. Ahora está en la CUT
y en el comité de empresa. ¿Fue su situación de indefensión la que le
llevó a ello?
Sí, yo no estaba
afiliado ni formaba parte del comité ni de ninguno otro órgano. Me lo
pidieron los compañeros. El sindicato me brindó su apoyo desde el
principio con su abogado, Brais, que fue de mucha ayuda. Hace tres años
me propusieron presentarme como candidato en representación de los
trabajadores de la radio. Un compañero acababa de dejarlo. Yo llevo 29
años en la CRTVG, la mayoría en la radio, y la conozco bastante bien.
También a las compañeras y compañeros.
Y sigue ahí, más de 200 "venres negros" después, formando parte también de Defende a Galega
Sí. Mi expediente
nace a raíz, fundamentalmente, de dos cosas. No lo digo yo, lo ponen en
la sentencia. En primer lugar, de mi apoyo público a Tati Moyano. Me parece muy injusto lo que se hizo con ella, y creó una gran indignación entre las compañeras y compañeros. Yo había subido un tuit con un hastag
creado por la corporación, aquel de "presume da Galega", poniendo algo
así como: "Aquí uno que también #presumedagalega y por eso cree que
defender a sus compañeros, como Tati Moyano, es de justicia, y por eso
#DefendeAGalega". A partir de ahí, empiezan a pasar cosas raras.
Además, como buena parte de la plantilla, estabas en juicios laborales con la compañía.
Sí, y aunque el señor Sánchez Izquierdo diga que ganan la mayoría de estos juicios, son
cientos y cientos las sentencias en contra de la CRTVG, y de todo tipo,
no solo en el laboral, sino en la conculcación de derechos
fundamentales, por despidos improcedentes… Yo estaba en litigios con
la empresa y le gané quince juicios, la mayoría por reclamación de
cantidades no cobradas, pero también gané mi condición de indefinido y
antigüedad. Entonces es cuando me expedientan. Yo llevaba diez años
trabajando en el doblaje y locución para programas que se emiten en los
medios de la empresa, siendo felicitado por directivos de la misma.
Y con la compatibilidad aprobada
Sí, yo creo que
ellos no lo sabían. La compatibilidad en la función pública la solicita
un trabajador, pero tiene que tener un informe favorable de la empresa.
Yo hacía doblaje y locución para programas de la TVG. Recuerdo a una
alta directiva de la empresa decirme que no hiciera más, que mi voz ya
sonaba mucho. Es decir, sabían de sobra que hacías ese trabajo fuera de
la Radio Gallega.
Es decir, sabían de sobra que hacía usted ese trabajo fuera de la Radio Gallega, pero para la TVG.
Efectivamente, y
cuando aparece el famoso tuit pues empiezan a decirme que hago
competencia desleal… ¡Haciendo un programa para ellos! No para
Telecinco. Me dicen que descubren "con sorpresa", como pone en el
expediente, que hago esa otra locución y me abren un expediente.
Entonces yo presento el informe de compatibilidad, que pienso que creían
que no existía.
Menos mal que lo conservó durante esos años.
Sí, menos mal que
lo había guardado porque si no estaría en la calle. El expediente que me
abrieron era por una falta muy grave que podía finalizar en despido. Al
final, la sanción quedó en 6 días de suspensión de empleo y sueldo, que
fueron reconvertidos en 9 por la persona que firmó el expediente. No
acepté la sanción, creía que era injusta y la llevé al juzgado. En estos
casos es en el demandante en quiem recae el peso de la prueba y
demostramos no sólo que se conculcaron mis derechos en lo referente a la
libertad de expresión, sino que la CRTVG trató de castigarme por mi
posición en defensa de la libertad y mi participación en Defende a
Galega. Esto se sumó a que tenía diversas demandas favorables a mí y
contrarias a la empresa por mi situación laboral. A esto le llaman
conculcación del derecho a la tutela judicial, porque todo el mundo
tiene derecho a defenderse contra lo que considera injusto. Aportamos
todas las pruebas testimoniales y probamos que todo había sido un
montaje de la CRTVG para castigarme. El juzgado me dio la razón en
primera instancia y en el TSXG lo confimaron punto por punto.
Y la CRTVG no recurrió.
El único camino
que les quedaba era acudir al Supremo en casación y, para eso precisaban
una sentencia de otro tribunal superior que fuera muy semejante a la
mía. Como comprenderá, no la había.
¿Qué implicó la sentencia para la CRTVG?
Tuvo que retirar
la sanción y pagarme una indemnización por daños y perjuicios de 6.251
euros, que era lo mínimo. Pero en la práctica, no ha cambiado nada.
A nivel personal estos procesos siempre dejan marcas. ¿Nadie le ha pedido perdón?
No, nadie lo ha
hecho Es un tema muy duro, y la gente más próxima a ti es la que sabe
por lo que pasas. Ingenuamente piensas que alguien te va a pedir
disculpas. Una persona de la empresa muy próxima a la dirección me dijo
que la cosa se había desmadrado, que no habían sabido medir la
repercusión que podía tener mi caso. La ingenuidad de esos primeros días
ya se me ha pasado. No creo que nadie se vaya a disculpar en nombre de
la compañía, las personas implicadas siguen en sus cargos. El director
general ha dicho en alguna de sus comparecencias en la sesión de control
en el Parlamento que él defiende siempre sus trabajadores. Debe pensar
que yo, que llevo casi 30 años en la empresa, no lo soy. A mí en ningún
momento me defendió, dijo que mi caso suponía una litigiosidad muy baja,
un 0,00 no sé qué por ciento. ¡Sólo faltaba que hubiera habido un 30%
de sentencias condenatorias por conculcación de los derechos
fundamentales!
El Comité de Empresa viene
denunciando una manipulación informativa constante en la CRTVG. ¿Cómo
opera esta práctica, contraria al código deontológico de la profesión?
Como acabamos de escucharle a la diputada, antes la CRTVG era un órgano de propaganda de un candidato. Ahora son dos para loar: el que ya no está, pero que está en Madrid candidatándose [Alberto Núñez Feijóo],
y el que quedó [Alfonso Rueda]. Y lo hacen de una manera muy grosera.
Cuando se cumplieron los cien días de gobierno de Alfonso Rueda como
presidente de la Xunta, salió la señora Paula Prado, diputada del PP,
con un micro del PP en un Telexornal [telediario] porque la CRTVG
no envió a un periodista a cubrirlo. Eso da idea del nivel al que llega
la manipulación. Por no hablar de un tema tan grave como el de los
represaliados de la guerra civil, cuando a Ione Belarra le pregunta un
periodista de un medio de ultraderecha. Twitter le cierra la cuenta al
individuo por ese vídeo, él lo denuncia en esa red social y el vídeo
acaba saliendo en el Telexornal.
En el telediario de un medio público…
Sí, y además
contextualizando como única opinión una cuestión como la de la guerra
civil y la exhumación de los huesos de víctimas del franquismo de una
fosa común para preguntar sobre Paracuellos. La respuesta a todo esto:
"Ustedes manipulaban más en su época".
El tema central de la
comparecencia fue el director general, Alfonso Sánchez Izquierdo, que
hace tres años que agotó el mandato que marca la ley.
Sí, lo que se
pedía era su renovación de esa dirección general. Es algo que recoge la
ley de 2011. Tampoco tenemos un Consejo de Informativos que nos permita
defendernos en casos como el mío o cualquier otro que afecte a la
libertad de expresión y que sea efectivo contra la manipulación. No reclamamos nada extraño, pedimos algo que ya está aprobado en sede parlamentaria desde hace 11 años, igual que el relevo del director general, que se encuentra en una situación de excepcionalidad.
Excepcionalidad gracias a una argucia legal del PP.
Efectivamente, a través de un acompañamiento en la ley de presupuestos.
¿Y por qué crees que el director general es intocable? ¿Porque no hay otra figura de consenso o es miedo a perder el control?
Pienso que un poco
todo. También se dice habitualmente en los mentideros éde la casa,
llamémosles así, que si fuera por él el señor Sánchez Izquierdo se
habría marchado hace tiempo, que no quiere seguir, que no tiene
fuerzas... Pero no hay un relevo ni una propuesta alternativa. Lo único
que se pide aquí es que se candidate gente yque haya un acuerdo.
¿Lo ve factible? ¿Que alguien alcance la mayoría de dos tercios necesaria en el Parlamento?
Lo que tenemos
claro es que la figura actual no representa lo que necesitamos en la
CRTVG, que es la defensa de sus principios fundacionales, de la libertad
de expresión, el pluralismo y la defensa del gallego, que es uno de los
puntos más importantes. Si nosotros tenemos un motivo de ser es que
somos una radio y una televisión en gallego, pero somos una tele en la
que se emplean el castellano o el castrapo [variante del castellano hablado en Galicia caracterizada por la abundancia de palabras y expresiones tomadas del gallego].
Incluso hay tertulias en las que el castellano es la lengua mayoritaria...
Tenemos ahí el Conexión Madrid,
que comenzó la temporada pasada y al que no le veíamos necesidad porque
la conexión Madrid la tenemos todos los días en los medios de
comunicación general y nosotros tenemos que diferenciarnos de eso. No es
que no sea interesante lo que pasa en Madrid, pero ya tienen cobertura
bastante, ya se hace bastante propaganda, y más con el candidato que hay
ahora a las próximas elecciones.
¿Y las denuncias por machismo en la CRTVG? ¿En qué punto está el plan de igualdad?
Pues tenemos un
plan de igualdad en un cajón desde hace un año, con las compañeras que
lo están negociando encontrando solo obstáculos. Recientemente vimos un
caso muy grave, el anuncio de un programa de la televisión que decía
cosas como "el amor de verdad te hace sufrir" o "el amor de verdad es
una locura". Parece que se trata de banalizar, y frases como estas
acaban provocando muertes. Es así. Están muriendo mujeres todos los días
por este tipo de mensajes que parecen anecdóticos, pero que realmente
tienen mucha carga de profundidad. El hecho de que salga así, tan
alegremente, y no se le dé importancia desde un medio como el nuestro es
lo que nos preocupa desde la representación sindical.
Cualquier medio, pero uno público debería ser, si cabe, más escrupuloso con este tipo de mensajes.
Es dar ejemplo.
Pero si banalizas esos discursos, las personas que ejercen violencia
contra las mujeres encuentran normalización, lo mismo que sucede con los
mensajes de ultraderecha. Cuando das cabida a sus discursos en una
televisión o emisora como la nuestra le estás dando ánimos a gente a la
que antes no se les daban. A lo mejor ahora hay necesidades espurias o
intereses políticos porque igual son necesarios en el futuro para volver
o alcanzar el poder.
Volviendo a la renovación, una que
sí que no falta es la del consejo de administración de la CRTVG. ¿Cómo
recibieron en el comité de empresa el acuerdo entre PP y PSdeG?
Se lo fuimos a
decir directamente a los parlamentarios del PSdeG. Ellos nos
argumentaron que había una serie de acuerdos de tradición democrática,
que no votaban en contra de la renovación de ciertos organismos como
éste, que tenían fuera de éste otros acuerdos y que iban en bloque.
Nosotros les dijimos que todo eso lo pueden decir hacia dentro de la
organización, y sabemos que hay gente del propio partido que no está de
acuerdo. Pero que tienen que explicarle a los trabajadores y a la gente
que ve lo que pasa en la TVG el por qué. Para nosotros fue una decepción
muy grande y así se lo trasladamos al portavoz del PSdeG, que nos
recibió en sede parlamentaria el día de la votación.
Esta situación imagino que provoca hastío entre el personal de la CRTVG. ¿También en el movimiento Defende a Galega?
Sí, claro, porque
somos gente muy significada. Hay quien trabaja mucho en ese movimiento,
está ahí todos los venres negros. Ahora queremos hacer un llamamiento
para que se unan otras asociaciones. Constituir una plataforma y
movilizarnos. Hubo quien dejó Defende a Galega y ahora están en pantalla
o tienen un plus, les están dando prebendas. Y al revés, la gente más
comprometida cada vez está más invisibilizada. Quien iba a cubrir actos
políticos o culturales ahora va a buscar el pepino más grande de
Vilalba. O la política de hacer pasillos: te quitan de presentar, como
fue el caso de un rostro tan reconocible como el de Marga Pazos. Eso es
una presión, un acoso muy difícil de demostrar, cómo a esa gente la van
alejando de puestos de responsabilidad, de la pantalla, de los micros y
de otras labores para las que están sobradamente preparadas. Y la
política laboral, pues es cada vez más precaria, gente cada vez más
nueva, más dócil… Y hay miedo. Y ya sabes que la autocensura es la peor
de las censuras. Mucha gente se corta, se queda en silencio.
¿Cómo cambiar todo eso?
Desde Defende a
Galega y desde la parte social, los trabajadores lo que queremos y lo
que defendemos es libertad para trabajar y para expresarnos, y que los
medios públicos, la radio y la televisión gallegas, cumplan la función
para la que fueron creadas. Y que todo esto se haga con pluralidad. Que
se cumpla la Ley de Medios, que tengamos un Consejo de Informativos y un
Estatuto profesional… Vemos que todo esto se incumple y que la
situación para los trabajadores y trabajadoras se vuelve cada vez más
asfixiante. Estoy seguro de que si tuviéramos Consejo de Informativos,
mi caso tendría más trascendencia. Seguramente sería insuficiente, pero a
mí me hace gracia la declaración del director general afirmando que la
ley de medios "está obsoleta" y también que ha sido muy "cumplida".
Cuando no se cumple es porque hay interés en que así sea. Ojalá
pudiéramos decir que el Consejo de Informativos no sirve. Esto nos hace
ver, cuando les molesta tanto, que realmente podría resultar útil." (Valeria Pereira, Luzes, 07/11/22)