'Galicia es una tierra increíble, condenada a desaparecer' (Juan Tallón)... La herencia de Fraga...
6/5/14
Núñez Feijóo abandona al sector eólico gallego
10/2/12
El parón de Rajoy a las energías renovables le puede costar a Extremadura miles de puestos de trabajo. Y ¿cuántos le costarán a Galicia?
Para quien no esté al día, se pretende “pararlas hasta nuevo aviso, con algunas excepciones posibles”. Extremadura se la juega. El Plan consensuado con los agentes sociales durante mi gobierno permitiría invertir 9.000 millones de Euros. Ya se han invertido o estan en ello, casi la tecera parte.
Y crear más de 10.000 puestos de trabajo. Pues llega Rajoy y en su primer mes nos viene a decir, que de momento se para todo. Y ahí tenemos a todo el Sector lleno de incertidumbres. Donde había ilusión ahora hay frustración." (El Cuaderno de Guillermo, 08/02/2012)
16/5/11
Las eólicas cargan el canon de la Xunta a los dueños del monte
Los que optan por ofrecer dinero a los titulares del monte avanzan precios que para los sindicatos agrarios son "una broma".
Estos acusan a las eléctricas por querer trasladarles los costes del canon eólico, una tasa que se ampara en la Ley de Aprovechamiento Eólico de Galicia impulsada desde el Gobierno del PP que vio la luz en 2009.
Marcos Louzao, del Sindicato Labrego Galego, explica que en varias parroquias estradenses se han puesto en pie de guerra porque consideran una burla las ofertas.La presidenta de los vecinos, Fina Rodríguez, asegura que lejos de estar de acuerdo, los titulares del monte catalogado ahora como Área de Desarrollo Eólico se beneficiaron hace 11 años de unas ayudas europeas para plantar pinos.
Si los talan deberán devolver el dinero y los intereses. "¿Pero no habrá monte suficiente en otro lugar?" se pregunta.El precontrato de Airosa incluye un pago de 0,5 euros por cada metro cuadrado ocupado y 3.000 euros por megavatio instalado.
"Hace pocos años se llegó a pagar un 33% más. Lo mínimo es que los dueños de los terrenos reciban el 1% de lo que produce el parque", señalan desde Unións Agrarias. " (El País, Galicia, 14/05/2011, p. 1)
3/12/10
Los planes industriales del reparto eólico de Fraga se incumplieron
En repartos anteriores también se quiso primar el desarrollo de la energía limpia en Galicia. Ese impacto positivo existió, pero los compromisos asumidos por los promotores no se cumplieron ni por asomo como estaban proyectados.
Los 18 Planes Eólicos Empresariales aprobados al amparo del decreto 205/1995, gestado en la etapa de Manuel Fraga, obligaban a los titulares a realizar una serie de inversiones para poner en marcha los parques. Para apoyar el tejido productivo, los promotores comprometían a valerse de empresas gallegas y, además, a comprar en Galicia una parte de los componentes (multiplicadores, palas, fustes, componentes eléctricos). Eso, al margen de gastarse ocho millones de euros en investigación eólica. A cambio recibieron el derecho a transformar el viento en energía eléctrica.
Ahora, 15 años después, un estudio de la Universidad de Vigo dirigido por el economista Xabier Simón y titulado Plans eólicos empresariais no sector eólico galego, analiza con detalle qué pasó con aquellas promesas. La conclusión es que la mayoría de los planes industriales no se cumplieron y la Xunta, por su "escaso papel de supervisión", no hizo nada para remediarlo. Grupos como Desa, Montouto, Ecyr y Easa incumplieron en todo o en parte los proyectos que debían poner en marcha en unos plazos estipulados frente a empresas que, como Gamesa o Eurovento, superaron con creces los objetivos. En un término medio se situaría Acciona.
En 2007 vencieron 12 de los 18 planes para invertir globalmente 2.924 millones, de los cuales 2.535 debían ir a parar a empresas gallegas. "Se puede concluir que la totalidad de los planes eólicos incurrieron en un desfase de inversión de 191 millones", argumenta el trabajo, basándose en los propios informes que las empresas entregaban cada tres meses a la consellería. Planta Eólica de Galicia SA (PEGSA), actual Montouto, se comprometía a desarrollar una fábrica de ensamblaje de aerogeneradores en Lugo que iba a crear 35 empleos entre 2004 y 2006 con una inversión de 2,6 millones.
Nunca se materializó. Endesa (Ecyr es su actual titular) proyectaba una fábrica de palas entre 2000 y 2005 y otra de ensamblaje de multiplicadores en A Coruña sobre las que "no se tiene constancia". Sin embargo, la Xunta autorizó en 2003 una modificación del plan con nuevas adjudicaciones basándose en el "satisfactorio", el desarrollo de sus inversiones productivas.
Ecotécnia, actual Easa, que vinculó sus parques a una inversión de medio millón de euros en el periodo 1996-2006, ejecutó la "insignificante" cantidad de 1.269 euros. Las dos fábricas de su plan industrial en As Somozas y Narón comenzaron a construirse en el último año de los plazos marcados y, aunque finalmente arrancaron, no lo hicieron a tiempo.
Desarrollos Eólicos SA (Desa), asumió en 1996 la creación de seis instalaciones, cinco destinadas a la fabricación de componentes de aerogeneradores y otra para mantenimiento de los parques. La inversión alcanzaba los 3,5 millones con la creación entre 164 y 203 puestos de trabajo. "No se tiene constancia de ninguna imposibilidad técnica o causa de fuerza mayor para evitar que Desa no llevase a cabo sus compromisos", pero lo cierto es que los incumplió todos.
Sin fecha de caducidad
Las autorizaciones obtenidas para explotar el potencial eólico mediante los procedimientos fijados en los decretos que regulan este aprovechamiento en Galicia les da a los promotores derechos que no caducan. Las autorizaciones limitan las zonas en que se van a instalar, establecen la potencia por aerogenerador pero nada más.
"En el caso de los ríos, como se sabe, al tratarse de dominio público, las autoridades realizan concesiones administrativas durante un periodo de tiempo específico. En el caso de los parques, al asentarse mayoritariamente en montes de propiedad privada o comunal, la Comunidad Autónoma realiza autorizaciones sin límite temporal", dice el estudio de la Universidad de Vigo Esta particularidad, matiza, es "muy importante para calibrar los derechos y deberes de las partes".
La parte más favorable para los promotores está en la calidad del viento gallego, que sopla de forma constante e intensa todo el año. No solo porque sopla fuerte, sino también porque lo hace de forma constante durante casi todo el año. Aunque la energía eólica a duras penas podría sobrevivir sin las primas, los avances tecnológicos están permitiendo que con los mismos molinos se obtengan potencias crecientes. Así entendidas, las autorizaciones son un cheque en blanco a cuenta del viento." (El País, Galicia, 29/11/2010, p. 1)