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18/10/24

Caciques, falangistas y banqueros: así se tramaron con el dinero de los emigrantes las redes clientelares de Ourense... "Los años 60 y 70 fueron dos décadas perdidas en las que se pudo promover la industrialización de Ourense. Había dinero, mucho dinero para financiarla. Pero no se hizo"... Los caciques que durante décadas construyeron las redes clientelares que aún hoy dominan la provincia de Ourense se financiaron y enriquecieron con el dinero de miles de trabajadores y trabajadoras que se vieron obligados a emigrar durante el franquismo

 "Los caciques que durante décadas construyeron las redes clientelares que aún hoy dominan la provincia de Ourense se financiaron y enriquecieron con el dinero de miles de trabajadores y trabajadoras que se vieron obligados a emigrar durante el franquismo por motivos políticos y económicos.

Caixa Ourense, la caja que nació a principios de los años 30 del siglo pasado vinculada a la Deputación Provincial, fue la herramienta que esas élites emplearon durante la guerra, la posguerra, la dictadura, la transición y los primeros años de la democracia para promover ese trasvase de rentas y para cimentar con dinero de los ahorradores el poder que la derecha conservadora de la provincia sigue manteniendo en la actualidad.

Lo cuenta el historiador Félix García Yáñez en Caixa Ourense (1933-1999), sete décadas de aforro popular provincial, un documentado ensayo de investigación publicado en gallego por Alternativas Económicas que se lee a ritmo de novela y que explica la intrahistoria del fenómeno. "Me pregunté a dónde había ido a parar el dinero de los emigrantes. De ahí surgió el libro", cuenta el autor.

Durante la década de los años 60, cuando en España se iniciaba la era del desarrollismo, el 56% de la población de Ourense con edades comprendidas entre los 18 y los 40 años tuvo que emigrar a otros países, principalmente en Europa y en América, ante la falta de oportunidades para prosperar en su propia tierra. La inmensa mayoría de esos exiliados económicos destinó lo que ahorraba en la emigración a abrir depósitos y cuentas en Caixa Ourense. Muchas de ellas en divisas, que el régimen franquista impulsaba porque necesitaba moneda extranjera tras el fracaso de la etapa de autarquía en la que instaló al Estado tras la guerra civil.

Instrumento de las élites burguesas

La entidad fue fundada en 1933, durante la segunda república, como instrumento de las élites burguesas para canalizar el ahorro local e intentar que revirtiera en la provincia a través de su obra social y de proyectos económicos de promoción propia. A partir de 1936, sin embargo, ese dinero sólo sirvió para financiar los gastos de guerra del Gobierno de Burgos, primero, y después al franquismo, que manejaba la caja a través de personas vinculadas directamente a la Falange y el régimen, que obligó por ley a que el presidente de su consejo de administración fuera el presidente de la Deputación. A los vocales también se les exigía una firme vinculación con el Movimiento.

A principios de los años setenta, en España había 87 cajas de ahorro. Caixa Ourense ya era la segunda en depósitos en divisas procedentes del extranjero, tras una década de agresivas estrategias comerciales que le llevaron a enviar empleados a países como Francia, Bélgica, Holanda, Suiza y Alemania, para captar clientes en las ciudades receptoras de migrantes ourensanos.

En 1970, la entidad ya era la segunda en saldo medio por cuenta corriente de todas las de España. El régimen facilitaba su trabajo a través del Instituto Español de Emigración, creado en 1956 para apoyar y planificar el éxodo de los compatriotas más desfavorecidos de cuyas gananacias en el extranjero se quería aprovechar.

"Caixa Ourense fue fundamental para el sustento de las redes clientelares de la provincia", continúa García Yáñez. Bajo la dirección de Ricardo Martín Esperanza, una figura clave en la historia de la caja, la entidad consolidó en los 60 y lo 70 un tupido entramado de inversiones en empresas e industrias, compró y promovió instalaciones hoteleras, se implicó en el sector de la construcción y abrió sucursales en municipios de toda la provincia.

Alcaldes franquistas directores de sucursales

"Los directores de esas oficinas eran los alcaldes del pueblo o representantes destacados del poder franquista", recuerda el autor. "Fueron colocando en la entidad a sus hijos, a familiares y amigos, eran los que decidían qué préstamos se concedían y en qué condiciones, lo que les permitió ir tejiendo poco a poco esa red de favores".

 Buena parte del libro de García Yáñez está dedicado a contar la infinidad de desfalcos cometidos por esos directores y de casos de corrupción que motivaron en varias ocasiones la intervención del Banco de España. La mayoría de los responsables, protegidos por el régimen a través de las mafias clientelares que ellos mismos habían creado, ni siquiera recibieron castigo por ello, más allá de un traslado de sucursal o de obligarles supuestamente a devolver el dinero facilitándoles préstamos blandos de la propia caja. "Una estrategia parecida a la que luego usó la iglesia católica con los curas pederastas", ironiza el autor.

Juan Carlos I indultó en 1982 al exdirector general de la caja, Martín Esperanza, condenado a 15 años de cárcel por corrupción

El propio Martín Esperanza, condenado en 1981 por el Tribunal Supremo a 15 años de cárcel por varios delitos de malversación y estafa, tras años de falsear las cuentas del banco, de apropiarse indebidamente de dinero de la entidad y de tapar los escándalos de los delegados que nombraba, fue indultado en 1982 por Juan Carlos de Borbón con la intermediación de Pío Cabanillas, exministro con Franco y por entonces ministro de Justicia en el Gobierno de UCD. Tres años antes, la entidad había entrado en quiebra técnica. Uno de los hijos de Cabanllas, Pío Cabanillas Alonso, acabaría siendo ministro portavoz del Ejecutivo de José María Aznar.

Caixa Ourense dejó de existir en 1999, cuando la Xunta de Manuel Fraga promovió su fusión con Caixavigo y Caixa Pontevedra para crear Caixanova. Por entonces su secretario general era José Luis Baltar, presidente de la Deputación y del PP provincial, cargos que luego dejaría en herencia a su hijo Manuel.

 Abanca

A su otro vástago, José Luis, también lo había colocado en un puesto de dirección en la entidad, que luego, y por las presiones de la Xunta de Alberto Núñez Feijóo, acabaría uniéndose a Caixa Galicia para conformar Nova Galicia Banco, que tuvo que ser rescatada de la quiebra con dinero público y, luego, vendida al empresario venezolano Juan Carlos Escotet, que rebautizó al conglomerado como Abanca, nombre que mantiene en la actualidad.

En mayo de 2023, Público desveló los mensajes y los audios en los que José Luis Baltar hijo reconocía las mordidas que su hermano y él cobraban a los contratistas de la Deputación, que su familia dominó durante más de tres décadas. En uno de ellos se refiere de manera irónica a una nota interna de la entidad sobre la ampliación de las normas de su código ético. "¡Código anticorrupción, estos hijos de puta van a por mí, me quieren echar!", decía entre risas José Luis a su interlocutor.

A partir de 1999 y tras la desaparición de la caja, la Deputación del PP de la familia Baltar también heredó el dominio de las tramas clientelares de Ourense, se convirtió el principal empleador de personas afines al partido o familiares de sus miembros destacados, y en el núcleo irradiador de favores políticos y económicos de las élites ouresanas. El actual presidente de la Deputación, el popular Luis Menor, exsenador y alcalde de Pereiro de Aguiar desde hace cinco años, se mueve con dificultades en ese entramado sin que de momento haya mostrado síntomas de que tiene intención de desmontarlo.

Pese a que sus emigrantes enviaron durante décadas ingentes cantidades de dinero a España, en divisas con las que el Estado pudo salir de la autarquía y financiar el desarrolllismo franquista, y de que contaba con una caja propia que podría haber sufragado su desarrollo económico, Ourense sigue siendo hoy una de las provincias más pobres de España. Por poner un ejemplo, es la segunda provincia con las pensiones de jubilación más bajas del Estado: 1.032 euros al mes, 400 menos que la media. "Los años 60 y 70 fueron dos décadas perdidas en las que se pudo promover la industrialización de Ourense. Había dinero, mucho dinero para financiarla. Pero no se hizo", concluye García Yánez.

La crisis financiera iniciada en 2008 derivó en la desaparición de las cajas, que contaban "con un profundo arraigo entre las clases medias, profesionales y trabajadoras y que llegaron a administrar más de la mitad del ahorro ciudadano" en el Estado. "De las 46 existentes hace ocho años ya sólo quedan dos pequeñas entidades", recuerda el periodista Andreu Missé, fundador de Alternativas Económicas, en el prólogo del ensayo. "Sabemos muy poco de los motivos de fondo de todo ese proceso de liquidación", añade Missé, para quien la meticulosa y prolija investigación de García Yánez permite "entender las raíces de ese particular aspecto de la crisis financiera española" y alertar para que prácticas como las que desvela no se repitan en el futuro."                (Juan Oliver, Público, 29/09/24)

21/6/24

Un Rolls-Royce por una plaza de funcionario: así operaba la Deputación que Feijóo dejó en manos de los Baltar

 "En la Deputación de Ourense, dominada durante décadas por la familia Baltar, se podía obtener una plaza de funcionario a cambio de un Rolls-Royce.

Así se desprende de unas grabaciones efectuadas por un ex alto cargo de la institución, a las que ha tenido acceso Público y que desvelarían la corrupción endémica de la red clientelar tejida en torno al organismo. Corrupción que, según la oposición, sigue lastrando el mandato del actual presidente de la Deputación, Luis Menor, nuevo presidente también del PP provincial.

Este diario inicia hoy una serie de entregas con varios audios inéditos que recogen conversaciones telefónicas entre empresarios de la provincia y militantes y altos cargos del partido en las que hablan, entre otras cosas, de supuestos pagos millonarios y regalos de lujo a los Baltar y de dinero para financiar el PP de Galicia, a cambio de empleos en la Deputación para ellos y sus familiares.

El citado ex alto cargo ha pedido a Público que su voz sea distorsionada para que no se le reconozca y que su identidad sea mantenida en el anonimato. Este diario ha intentado obtener la versión de los Baltar, que al cierre de este artículo no habían respondido al ofrecimiento para recogerla.

También ha preguntado al equipo de comunicación de Luis Menor si el presidente está al tanto de esas presuntas irregularidades o si desea valorarlas, pero al cierre de este artículo aún no lo habían hecho.

Feijóo llevaba tres ejercicios como presidente del PP gallego

Los audios fueron grabados en el año 2008, cuando Alberto Núñez Feijóo ya llevaba tres ejercicios como presidente del PP gallego. El líder del partido en Ourense y en la Deputación era entonces, y desde inicios de la década de los 90, Xosé Luis Baltar, quien legó ambos cargos a su hijo Manuel en los años 2010 y 2012, respectivamente.

Público supo de la existencia de las grabaciones y tuvo acceso a su contenido hace más de una década, pero la fuente sólo ha aceptado hacerlas públicas años después de que Baltar padre abandonara la vida política y de que su hijo perdiera el año pasado el poder que detentaba en la Deputación.

Feijóo ha acudido en numerosas ocasiones al auxilio de los Baltar, incluso para convertir en alcalde de Ourense a Gonzalo Pérez Jácome en 2019 con el objeto de garantizar el apoyo del líder de Democracia Ourensana al PP en la Deputación. O para impedir que su partido desalojara a Pérez Jácome con una moción de censura cuando el regidor perdió el apoyo de varios de sus concejales. O, más recientemente, cuando el año pasado hizo senador a Baltar hijo retrasando así un año su procesamiento por un delito contra la seguridad vial.

En la primera de las grabaciones, un empresario de la localidad de A Rúa afirma que ha comprado un automóvil Rolls-Royce para el presidente de la Deputación a cambio de una plaza de funcionaria para su hermana, quien, según ha podido constatar este diario, efectivamente la obtuvo.

El precio del vehículo, adquirido en Autos Santa Rita, un concesionario ourensano de compraventa de coches de lujo, era de siete millones de pesetas —los interlocutores se expresan en ocasiones en la extinta moneda—, es decir 42.000 euros.

Esta es la transcripción de la conversación:

"¿Cuánto te costó el Rolls Royce?"

- ¿Qué te iba a decir yo? La plaza de tu hermana, ¿cómo está el tema?
- Me dijo que había unas reuniones de trabajo que tenían el miércoles y que si salía bien pues que la llamaban para la semana o así.
- Pero carallo, joder, lo que llevas tú, carallo... No me jodas, lo que llevas tú dado... ¡Coño! ¡Ya está bien!, ¿eh?
- Eso es verdad, sí.
- Pero hostias, tú... Carallo, ¿cuánto te costó el Rolls-Royce que le pagaste tú al Santa Rita [concesionario de vehículos de lujo en Ourense al que Baltar compraba los coches de la colección que fue engordando durante su mandato]. ¿Seis millones o así?
- Seis... O siete.
- ¿Siete? Yo no sé si le oí a él o a quien fue entonces, que eran seis... Pues mira, siete, siete kilos. Y lo que llevas tú dado.
- Efectivamente.

[...]

- El tema de tu hermana, carallo, Baltar, hostia, joder, tiene que... ¿Me entiendes? Porque ya está bien, ¿me entiendes?.. Pues yo no sabía, yo no sabía que... Yo pensaba que el Rolls-Royce te había valido seis millones, pero fueron siete, ¿no?
- Sí, por ahí debía de andar.
- Joder, ¿cómo le diste siete millones al de Santa Rita? ¡Es un atracador!
- Yo no sé si es un atracador o qué...
- Es un atracador, un gitano, carallo... Eso lo traías tú de otro lado por la mitad del dinero. Te jodió siete kilos y ahora vas al carajo. Bueno...
- Es un gitano.
- Exactamente. Bueno, pues tranquilo, pues a ver cómo...

En la segunda de las grabaciones, otra persona, en este caso un funcionario del servicio de conductores de la Subdelegación del Gobierno en Ourense, también habla de cómo reclamar una plaza para su hija tras haber pagado cuatro millones de pesetas —24.000 euros—, otro vehículo valorado en cinco millones de pesetas —30.000 euros— y otros tres millones de pesetas —18.000 euros—para el partido.

Según ha podido saber este diario a través de fuentes internas de la Deputación, ella también habría obtenido su plaza. La fuente de Público asegura tener constancia de que el dinero y el coche les fueron entregados a los Baltar, como se desprende de aquella conversación:

"Sin el coche, le di cuatro millones"

- Yo creo que ya están bien, ahora no se puede... Ahora hay que presionar el tema y punto. Se acabó la historia, ¿me entiendes?
- Sí, tengo que ir y decirle: "Mire, esto de ahora no puede pasar".
- Claro, porque, vamos a ver, al Baltar, ¿cuánto le habías dado al principio?
- Pues mira, sin el coche, le di cuatro [millones].
- Cuatro. ¿Y el coche?
- Cinco.
- Y ahora eso, lo que le diste ahora para el partido también, ahora en el congreso. ¡La hostia, una cona!
- Le di tres, también.
- Yo era más por saberlo, y decirle... "Yo creo que no está mal, ¿no?". ¿Me entiendes?
- ¡Claro!

Xosé Luis Baltar acumuló durante sus años al frente de la Deputación una valiosa colección de vehículos clásicos, según desveló el diario El País hace 11 años. En 2014 fue condenado a nueve años de inhabilitación por prevaricación por haber enchufado a 104 militantes del PP en la Deputación de Ourense pocos meses antes del congreso provincial del PP en el que cedió a su hijo el poder en el partido con el voto de muchos de aquellos compromisarios a los que acababa de contratar.

Entonces, Feijóo evitó condenar la actuación de Baltar padre y se limitó a calificar los hechos como una mera "irregularidad".

"¿Cuánto le habías dado al principio?".  "Pues mira, sin el coche, le di cuatro [millones]". "¿Y el coche?". "Cinco".

Por su parte, Baltar hijo dejó la presidencia de la Deputación y del PP provincial el año pasado tras los escándalos en los que se vio inmerso por las numerosas irregularidades del parque móvil de la institución, así como por las grabaciones publicadas por Público en mayo del año pasado, en las que su hermano admitía que ambos recibían mordidas de los constructores adjudicatorios de obras pagadas por el organismo. La Fiscalía ha abierto una investigación a raíz de esos audios.

Baltar también enfrentó varias polémicas por sus propias multas por exceso de velocidad al volante de uno de los vehículos oficiales —la Deputación de Luis Menor acaba de pagar 1.200 euros por una de ellas—; por las sanciones atribuidas a familiares de su chófer personal que luego obtenían también plazas de funcionario en la Deputación, y por los regalos, cenas y diversos artículos pagados sin justificar por ese conductor con dinero público, entre otras.

Senador por designación autonómica

En la primavera de 2023, Feijóo y su sucesor en Galicia, Alfonso Rueda, pactaron hacer a Baltar senador por designación autonómica. Su padre también había ocupado un escaño en la Cámara Alta entre 1993 y 2000. La semana pasada, el pleno del Senado acordó levantarle la inmunidad para que el Tribunal Supremo pueda juzgarle por un delito contra la seguridad vial por conducir a 215 km/h el Passat de 280 caballos de la Deputación que tenía a su disposición.

Hace un mes, Luis Menor trató de modificar la relación de puestos de trabajo del organismo provincial para premiar al exchófer de Baltar con la jefatura del parque móvil, a pesar de que forma parte de la plantilla de personal laboral y no es funcionario de carrera. El pleno rechazó la modificación con los votos de PSOE, BNG y Democracia Ourensana , que alegaron que la propuesta incumplía las normas reguladoras de la Administración local."            (Juan Oliver, Público, 07/05/24)

8/6/24

Matones a 6.000 euros para derribar a un alcalde del PSOE: así operaba la red corrupta del PP de Feijóo y los Baltar

 "El Partido Popular contrató por 6.000 euros una cuadrilla de matones para asegurar el éxito de la moción de censura que preparó en junio del año 2008 junto a un tránsfuga del PSOE contra el alcalde socialista de la localidad ourensana de Calvos de Randín.

La intermediaria de la operación habría sido presuntamente María José Caldelas, exdiputada autonómica del PP, entonces pareja del hoy senador y expresidente de la Deputación de Ourense, Manuel Baltar, y nuera del también expresidente del PP provincial, de la citada institución y exsenador Xosé Luis Baltar.

Así lo desvela un audio al que ha tenido acceso Público en el que un alto cargo de la Deputación muy próximo a la familia Baltar conversa con el entonces líder del PP en Calvos —y anteriormente alcalde de la localidad—, Antonio Rodríguez Alonso, quien admite haber firmado un contrato para que Caldelas le proporcionara guardaespaldas privados que escoltaran a los firmantes de la moción el día en que se iba a celebrar.

"Era la mujer de José Manuel, la nuera de Baltar"

La presión vecinal impidió finalmente que el pleno que iba a destituir al regidor socialista, Aquilino Valencia, prosperase. Pero Rodríguez Alonso reconoce en la conversación grabada que aún así abonó los 6.000 euros a la entonces pareja de Manuel Baltar, quien incluso lo llamó para reclamárselos. "Era la mujer de José Manuel, la nuera de Baltar", justifica el entonces responsable local del PP.

Público se ha dirigido a María José Caldelas y a Manuel Baltar para que pudieran ofrecer su versión sobre el contenido de los audios, pero al cierre de este artículo no había obtenido respuesta. También ha tratado sin éxito de contactar con Antonio Rodríguez Alonso.

En cuanto a la Deputación de Ourense, el equipo del nuevo presidente, Luis Menor, ha declinado hacer comentarios. El pasado martes, tras la publicación de la primera entrega de las grabaciones que desvelan la red clientelar que tejieron los Baltar en torno a ella, la institución argumentó que los audios hacen referencia "a supuestos hechos que datan de hace 16 años y de los que la actual Deputación no tiene ni conocimiento ni relación alguna".

Esta es la conversación con su transcripción adjunta en la que el portavoz popular en Calvos, una localidad de 700 habitantes a 65 kilómetros al sur de Ourense en la frontera con Portugal, admite haber contratado a los matones para proteger a los tránsfugas el día de la moción de censura contra Valencia. La fuente de Público ha pedido que se distorsione su voz en las grabaciones para evitar que pueda ser identificada.

"Me llamó y tuve que pagarle los 6.000 euros"

- La Guardia Civil, cuando te mandaron, carajo, cuando la nuera de Baltar te mandó a los matones...
- Pero eso no fue...
- Sí, pero no le gustó, ¿eh? Cuidado, que lo sepas, porque yo lo sé por quien tú sabes, de Xinzo [da Limia], amigo tuyo y mío, y no le gustó esa papeleta, ¿me entiendes?
- Sí, pero es que si no teníamos escolta no entrábamos, y así tampoco entramos, ¿entiendes?
- Y no entrásteis y encima... Oye, ¿pero ella tuvo la cara de mandarte la factura? No.
- Hombre, ella... Eso fue un contrato que hicimos, eso...
- ¿Pero contratasteis a los matones por los 6.000 euros o te pasó ella después...?
- Eso fue lo que era, ¿entiendes? Pero, eso, joder, eso... Es la mujer del José Manuel [Baltar, hijo]...
- Ya, carajo, pero perdona que te diga, Antonio, pero yo no se lo hubiera pagado, ¿cuánto le pagaste? ¿6.000 euros?
- Sí.
- Yo no se lo hubiera pagado, perdona que te diga. ¡Bueno, carajo!
- Pero me llamó y tuve que pagárselos.
- Antonio, carajo...
- ¡Hombre, no! Tenemos aquí la factura, eso está pagado.
- Pero Antonio, si hubieran hecho algo, me parece bien, pero si no hicieron nada, que tengan un poco de.... Bueno, es lo que tú dices, es la mujer de Baltar.
- Claro, es la nuera de Baltar, hostias.

La grabación se suma a los audios que Público ha venido publicando esta semana en los que militantes, cargos del PP y sus familiares y empresarios vinculados al partido admiten haber pagado cantidades millonarias para conseguir plazas de funcionario en la Deputación, que obtenían incluso gracias a regalos en especie como un Rolls-Royce para la colección de coches clásicos de Xosé Luis Baltar.

BNG, PP y PSOE han pedido a Alberto Núñez Feijóo y  al PP explicaciones por el contenido de las grabaciones, pero el líder del partido y su dirección mantienen silencio por el momento y han evitado referirse a ellas.

Feijóo y Rueda

Los audios son del año 2008, cuando Feijóo llevaba ya tres ejercicios como presidente del Partido Popular de Galicia y era portavoz de la oposición. Su segundo en el partido era su sucesor en la Xunta, Alfonso Rueda, por entonces secretario general de la dirección gallega.

Durante el primer mandato de Feijóo en el partido, el PP perdió en las elecciones locales de 2007 la mayoría absoluta que tenía en el Ayuntamiento de Calvos. Los populares se quedaron con cuatro concejales frente a los cinco del PSOE que dieron la Alcaldía a Aquilino Valencia.

Pocos meses después, uno de los ediles socialistas se pasó al grupo de los no adscritos junto a los cuatro ediles populares, lo que permitió a Baltar, Feijóo y Rueda simular que el PP no incumplía el pacto antitransfuguismo, que prohíbe a los partidos hacerse con el poder en instituciones gracias a representantes elegidos en listas de otras formaciones que rompan su disciplina de voto.

"Oye, ¿pero ella tuvo la cara de mandarte la factura?". "Hombre, ella... Eso fue un contrato que hicimos"

La dirección del PP, sin embargo, estaba detrás de aquella operación, como desvela el audio en el que el líder popular local admite haber recurrido a Caldelas para obtener protección privada para el día de la moción. El cabecilla de esos guardaespaldas era un policía local de Celanova, municipio a 30 kilómetros de Calvos y gobernado por Antonio Mouriño, uno de los alcaldes más próximos a los Baltar.

Ese agente local fue condenado en 2011 a siete meses de cárcel por un delito de agresión a un árbitro de fútbol; y detenido en mayo de 2019 por otro presunto delito de violencia de género contra su pareja.

En cuanto a Mouriño, adquirió notoriedad fuera de Galicia en 2012, cuando decidió abandonar la Alcaldía de Celanova para ocupar un escaño en el Parlamento de Galicia y reclamó al Estado el subsidio de desempleo durante el mes y medio en que dejó de cobrar su sueldo de alcalde —63.300 euros anuales— hasta que obtuvo el de diputado autonómico. Acudió a los tribunales, pero la Justicia desestimó su demanda recordando que había renunciado a su cargo de manera voluntaria.

Condenada por falsedad en 2017

Caldelas, casada desde 2007 con Manuel Baltar, también compartió escaño con este último en la Cámara gallega en la legislatura 2001-2005. En octubre de 2017 fue condenada a un año cárcel y a una multa de 1.800 euros por dos delitos de falsedad en documento oficial cometidos para obtener una licencia municipal para reformar en 2009 un pub que regentaba en Ourense.

El 10 de junio de 2008, día de la moción en Calvos, una multitud entre la que se encontraban vecinos, alcaldes y militantes del PSOE de la zona ocupó las dependencias de la Casa Consistorial e impidió que se celebrase el pleno, en un ambiente que las crónicas periodísticas de la época describieron como de "guerra campal", con algunos vecinos y vecinas heridos por los golpes de los matones

Tras fracasar ese intento, los firmantes de la moción acudieron a la Justicia, que tres años después ordenó la repetición del pleno. Se fijó nueva fecha para debatirla y votarla a principios de febrero de 2011, cuando faltaban apenas cuatro meses para las nuevas elecciones municipales del 22 de mayo de ese año.

Feijóo, que entonces ya había alcanzado la presidencia de la Xunta,  apoyó a los tránsfugas, que actuaban a sus órdenes sin siquiera disimularlo. De hecho, en febrero de 2011 él mismo anunció en rueda de prensa, tras la reunión semanal del Consello de la Xunta, que estaba valorando retirar la moción de censura en Calvos dada la cercanía de las elecciones. Una semana después lo ordenó así, y los tránsfugas acataron la decisión.

El PSOE gana todas las elecciones en Calvos de Randín

Aquilino Valencia ganó aquellos comicios con el 60% de los votos y un concejal más a costa del PP. Desde entonces, el PSOE ha revalidado en otras tres ocasiones su mayoría absoluta en el Ayuntamiento y él sigue siendo el alcalde.

Los socialistas han ganado en Calvos todas las elecciones municipales, autonómicas, generales y europeas celebradas desde 2008. En las locales del 28 de mayo del año pasado obtuvieron más del 76% de los votos y se hicieron con seis ediles, mientras que el PP se quedó con uno.

Valencia ha asegurado a Público que desde que fracasó la moción de censura contra él, tanto Baltar padre como Baltar hijo aislaron a su municipio, marginándolo en el reparto de fondos, obras y servicios de la Deputación de Ourense."              (Juan Oliver, Público, 08/05/24)

9/11/23

Baltar rompe el último lazo político de su clan familiar y el poder en Ourense con su dimisión en el PP provincial

 "Manuel Baltar ha cortado el último lazo que une a su clan familiar directamente con el poder político del PP en la provincia de Ourense con el anuncio de que no sigue como secretario de su partido y la propuesta de su relevo. Entretanto, el partido quedará en manos de una gestora, según adelantó el periódico La Región.

Con este paso, cierrar definitivamente una etapa de tres décadas en las que su familia -primero su padre, José Luis, y luego, él- tuvieron en sus manos el poder provincial a través de la Diputación. A Baltar hijo lo 'cazó' la Guardia Civil a 215 kilómetros por hora al volante de uno de los coches del ente provincial que entonces aún presidía por la autovía A-52. Pendiente de juicio -maniobró para retrasar el proceso, que podría haber resultado en una condena antes de las elecciones municipales de mayo-, anunció por sorpresa en junio que no iba a optar a presidir la Diputación.

Entonces, el presidente del PP gallego, Alfonso Rueda, dijo que dejaría también su puesto en el PP provincial de Ourense. Pocos días más tarde, después de unas declaraciones de Baltar en las que aseguraba que le apasionaba dirigir el partido, dio marcha atrás y señaló que sería el propio interesado quien lo anunciase. Tres meses después de que su partido lo destinase al Senado -como parte de la cuota que designa cada autonomía-, va a dar ese paso. 

  Los excesos al volante no han puesto fin a su carrera política. Después de la información, revelada por elDiario.es, de que iba muy por encima de la velocidad máxima -120 kilómetros por hora- conduciendo un coche oficial en domingo, se desvelaron otras multas del abultado parque móvil de la Diputación, algunas de ellas ese mismo día y a ese mismo coche. Su partido no lo amonestó, al menos no en público, por ello. Rueda evitó durante semanas exigirle ninguna responsabilidad política al compañero de partido que había sido capaz de ganarle la batalla interna a Alberto Núñez Feijóo, cuando, poco después de ganar las autonómicas de 2009, respaldó dentro del PP ourensano a un candidato alternativo a Baltar, que terminó derrotado.

En 2019, los votos dejaron de garantizar el dominio político del PP en la provincia, en donde no logró la mayoría absoluta. Baltar pactó con el líder de Democracia Ourensana para repartirse Diputación y Alcaldía de la ciudad, a pesar de que Feijóo había dicho de Gonzalo Pérez Jácome que sería “letal” para Ourense. El acuerdo se repitió tras las municipales de este año, pero, con Baltar fuera de las aspiraciones al ente provincial, el PP situó a Luis Menor, cercano a Rueda, al frente de la Diputación. Ahora Menor es también el mejor situado para dirigir la gestora y presentarse al congreso que elija nuevo líder de la formación conservadora en la provincia. "                (eldiario.es, 26/10/23)

3/7/23

Rebelión no PP de Ourense?... Baltar non marcha, "ou sexa que ‘cuidadito’"

 "Pero non marcho eh!, ou sexa que ‘cuidadito’. Marcho que teño que marchar da Deputación de Ourense, iso o acepto. Pero eu non me vou de ningures, estou no meu sitio. A Deputación segue aberta para calquera, incluso para min. E sobre todo para min. Vai ser o sitio ao que acudirei coa frecuencia que requira o caso, pero evidentemente debo estar en Ourense. Ou sexa que non marcho".

José Manuel Baltar falou alto e claro. Tan claro que deixou sorprendidos aos seus propios compañeiros de partido, sobre todo, aos de Santiago e Madrid. Nunha entrevista en La Región, o presidente do PP de Ourense, confirma que "non marcha" e, segundo, que non tivo nada que ver na 'Operación Jácome'.  Datos a ter en conta na situación dun Partido Popular que navega dividido na provincia de Ourense e con amagos de rebelión.

Nesa entrevista, Manuel Baltar, sinala que seguirá á fronte do partido na provincia. "A deputación provincial vivirá un goberno que terá a fortaleza suficiente para afrontar eses retos e eu como presidente do partido acompañado todas as accións", sostén Baltar, que di que lle "apaixona" liderar o PP de Ourense. Unha posibilidade que tamén confirma o portavoz do Partido Popular na Deputación de Ourense, Plácido Álvarez. "Manuel Baltar como militante do PP de Ourense ten o seu dereito a presentarse para presidir a organización provincial como o teñen outros compañeiros", indica.

"É unha pregunta que se plantexa cando se convoque o próximo congreso, será unha decisión que terei que tomar tendo en conta todas as opinións e sobre todo aos meus máis directos colaboradores en cada concello e en cada comarca". Un "zasca" ao presidente da Xunta e do PP galego, Alfonso Rueda, que deu por feito que o ourensán non tentaría esta responsabilidade.

A 'OPERACIÓN JÁCOME'

É a resposta do fillo de José Luis Baltar ao líder do seu partido para non dar por "finiquitada" a herdanza política do seu pai. E, iso, a pesar de que di non sentirse "traizoado" nin por Rueda, nin por Feijóo a pesar de que, segundo distintas fontes, negociaron as súas costas e ás de Manuel Cabezas, candidato popular no concello de Ourense, o futuro da cidade e da provincia.

Precisamente, na 'Operación Jácome' está o principio da fin de Baltar, ou o principio do principio de José Manuel. Unha operación que proxectou primeiro a dirección galega do PP coa secretaria de Organización, Paula Prado, e que acabou fechando a man dereita de Feijóo, Miguel Tellado, nun encontro cara a cara co alcalde ourensán do que, ademais, saíu un compromiso asinado por ambas as partes de "non belixerancia".

E nese pacto de "belixerancia" está o compromiso do PP de non interferir nas decisións políticas de Jácome na cidade, e o de Jácome de facer o mesmo na deputación. Tamén evitar que o líder de DO se poida presentar ás eleccións galega, o que, no propio PP consideran que podería supoñer a perda da Xunta.

BALTAR E CABEZAS, 'OUT'

O propio Baltar confirma que el non autorizou esa operación nin estivo nas negociacións. "Eu dixen que non pactaríamos con Jácome nesta volta, existiron cuestións gravísimas durante a campaña que fixeron que foramos á xustiza". De feito, confirma que a súa saída non ten que ver con ese acordo. "Non, esas negociacións foron posteriormente. Esperouse ata o final, estábase falando de concellos e cando se empeza a falar da Deputación eu xa estaba apartado desa querencia por ser non só deputado, senón presidente da Deputación", apunta.l

E que pasou para que se chegara entón a ese pacto?. "Creo que ten que ver con esa situación de emerxencia extraordinaria que supoñía Ourense no panorama de Galicia. É certo que un pacto PP-PSOE sería rara avis a nivel nacional, pero habida conta da situación extraordinaria… As cúpulas dábanlle liberdade aos número un para os acordos. Pero pasou o que pasou. Hai que explicalo pero sobre todo terían que explicalo aqueles que se negaron a facer o que horas antes dicían que ían facer", responde. 

A decisión de Baltar de continuar como líder do PP pronvicial tamén ten moito que ver coa decisión de Manuel Cabezas de continuar como líder da oposición na cidade. Aínda que a palabra "traizón" non está no "vocabulario político" de Baltar, o certo é que o feito de que os dous dirixentes teñan decidido continuar nos seus cargos, a pesar de anunciar que ían marchar, amosa que a situación do PP de Ourense é, cando menos, convulsa.

"NON HAI CRISE"

E, mentres, a dirección do PPdeG tenta capear o temporal como mellor pode. O portavoz parlamentario do PPdeG, Pedro Puy, rexeitou que exista un conflito entre a dirección galega e o presidente da formación na provincia de Ourense.

Preguntado respecto diso este luns, Pero Puy sostivo que el non é "quen" de opinar sobre o que "pode facer Baltar" ou o que deben de facer os seus compañeiros do PP de Ourense, pero subliñou que non cre que "haxa ningún conflito"."               (Galicia Confidencial , 26/06/23)

26/6/23

El fin de la dinastía de los Baltar crea en la derecha gallega una incertidumbre inédita desde la 'era Fraga'

 "El 13 de enero de 1990, Centristas de Galicia daba su visto bueno al nombre de la persona que iba a sustituir el líder del partido, Victorino Núñez, como presidente de la Diputación de Ourense. El elegido era José Luis Baltar, alcalde de Nogueira de Ramuín desde 1976 y, a efectos prácticos, el cargo político que controlaba en buena medida la institución provincial desde el inicio del mandato en 1987, aunque sobre el papel fuera solo vicepresidente y portavoz del gobierno provincial.

Núñez cambió la vicepresidencia de la Diputación por la del Parlamento, tras las elecciones en las que el PP de Manuel Fraga había conseguido la mayoría absoluta por la mínima. La provincia de Ourense había sido clave para obtener esa mayoría y sacar de la presidencia al socialista Fernando González Laxe, no sólo por el ajustado y polémico recuento, sino también porque el Partido Popular había concurrido en esa provincia en alianza con Centristas de Galicia, el partido de Núñez y Baltar, que en los años anteriores se había alimentado de múltiples fuentes de la derecha provincial, desde escindidos de la UCD hasta restos de Coalición Galega. 

 Aquellos hechos políticos de finales de los 80 y principios de los 90 fueron clave para entender la hegemonía fraguista en los lustros siguientes. En 1991, Centristas de Galicia ya estaba integrado a todos los efectos en el PP y la familia Baltar asentada en un trono de poder que ha llegado hasta nuestros días, más de tres décadas después. Llega a nuestros días, pero tras haber declinado desde hace años hasta desembocar en la renuncia de José Manuel Baltar conocida este 14 de junio de 2023, un día que puede acabar siendo tan histórico como el de aquel otro de enero de principios de los 90 y que inyecta en la derecha ourensana y gallega dosis de incertidumbre desconocidas desde aquellos tiempos previos a la pax fraguista.

Los tiempos del PP de Fraga, aquellos que habían comenzado con el partido inscribiéndose en el "nacionalismo moderado" por influjos como los de Centristas de Galicia, fueron también los tiempos del PP de los barones provinciales como Francisco Cacharro en Lugo, Xosé Cuíña en Pontevedra y, por supuesto, José Luis Baltar en Ourense. El granero ourensano suministró votos clave para las mayorías absolutas de Fraga (tras la de 1989 llegaron las de 1993, 1997 y 2001) a cambio de dejar hacer a la familia liderada por el autodenominado cacique bueno. También cuando su hijo José Manuel comenzó a ostentar cargos en el partido, en la Xunta y en el Parlamento.

José Manuel Baltar –Nene o Baltarín para los detractores, Manuel Baltar en la vida pública– fue llevado de la mano por el padre en su ascenso político. Primero como pieza de sus movimientos internos, incluyendo el desafío a Fraga en la célebre revuelta del piso, la sublevación del entonces conocido como sector "de la boina" contra el patrón de la derecha española tras la defenestración de Cuíña en plena crisis del Prestige, hace ahora veinte años. Y desde 2010, como sucesor.

 Porque Baltar padre tenía claro que la suya iba a ser una retirada dinástica. Por eso en 2010 legó a su hijo la presidencia del partido en Ourense presentándolo como candidato a un congreso provincial en el que la dirección gallega, encabezada por un Alberto Núñez Feijóo que acababa de llegar a la presidencia de la Xunta, articuló una operación para intentar derribarlo. El movimiento de Feijóo acabó en sonoro fracaso y José Manuel Baltar heredó el partido. Años después, la Justicia daría por probado que, justo antes del congreso, Baltar padre enchufó en la Diputación a más de un centenar de personas vinculadas directamente al partido y, por lo tanto, con poder de influencia en la sucesión.

Aquella sentencia judicial inhabilitaba a José Luis Baltar por nueve años, pero cuando llegó ya habían pasado cuatro desde que había dejado la presidencia de la Diputación. Se la había dejado a su hijo tras revalidarla en las elecciones municipales de 2011 con una holgada mayoría absoluta. En las de 2015, las primeras con Baltar hijo al frente del partido y de la Diputación, la mayoría volvió a ser absoluta.

Pero algo había comenzado a cambiar. Los populares ourensanos seguían arrasando en las urnas con el hijo, pero un poco menos que con el padre. Y así, en 2019, aunque sus números fueron mejores que los del PP en el conjunto del Estado, el resultado en la Diputación ya no fue de mayoría absoluta. Tuvieron que entregar la alcaldía de la capital de la provincia a Gonzalo Pérez Jácome –líder de la tercera fuerza en las urnas, Democracia Ourensana– a cambio de salvar la presidencia provincial.

Y en esto llegó 2023. Por segunda elección consecutiva, el PP de Ourense se quedó sin mayoría absoluta en la Diputación. Y, a diferencia de hace cuatro años, los votos de los populares ya no son estrictamente imprescindibles para que Jácome sea alcalde, ya que su partido es la primera fuerza en la corporación municipal.  

 Además, Baltar llegó a la cita electoral notablemente desgastado tras trascender que la Guardia Civil lo interceptó el pasado abril conduciendo la 215 kilómetros por hora un coche oficial de la Diputación, caso por lo que aún está pendiente de juicio tras lograr retrasarlo hasta después de las municipales. Desgastado externamente y, sobre todo, a nivel interno en el PP que ahora dirige en España el expresidente Feijóo, cuyo círculo más próximo siempre consideró a Baltar un mal tan incómodo como necesario en Galicia, pero no tanto en el Estado.

Mucho más desgastado que tras el escándalo que se generó después de ser acusado por una mujer de haberle ofrecido empleo en la Diputación a cambio de sexo. El caso fue archivado por la justicia en 2017 porque la jueza no vio suficientemente acreditado que los hechos denunciados fuesen constitutivos de delitos de cohecho, acoso o tráfico de influencias.

Este cúmulo de factores sirve para explicar, cuando menos en parte, la carta con la que José Manuel Baltar anunciaba este 14 de junio de 2023 que renuncia a volver a aspirar a la presidencia de la Diputación y también a su acta de concejal en Esgos. A esa condición, la de mero edil en un pequeño ayuntamiento, llegó a reducirlo en público en las últimas semanas el actual presidente de la Xunta y del PP gallego, Alfonso Rueda. 

Baltar renuncia a los cargos institucionales, pero no se marcha. O, cuando menos, no se marcha del todo. Por el momento, conserva para sí la presidencia del partido en Ourense, de esa hasta ahora máquina implacable de captar votos y amarrar mayorías absolutas también para la dirección gallega del partido. La misma máquina, no obstante, que fue viendo como, poco a poco, demasiados ayuntamientos de la provincia se fueron tiñendo de rojo PSOE o de azul BNG.

Y ahora ¿qué? Los rumores sobre el futuro de Baltar hijo llevan semanas disparados. El Parlamento Europeo, un puesto en el Senado por designación del Parlamento de Galicia, alguna entidad vinculada al termalismo... Lo que suceda dependerá, entre otros muchos factores, de estos históricos días de la primavera política de 2023 si acaban con el PP fuera del gobierno de la Diputación de Ourense por primera vez desde la fundación del partido. 

En el PSdeG aseguran estar haciendo "todo lo posible" para que la institución "cambie de color político" y en el BNG guardan un prudente silencio público mientras todas las miradas se dirigen a un Jácome que admite contactos con populares y socialistas. En aquel otro enero de 1990 había quien especulaba con que la llegada al poder de José Luis Baltar no iba a ser por mucho tiempo. Y acabó siendo toda una era política en Galicia. La era de un baltarismo que, cuando menos de momento, no finalizó a pesar de a sus inéditas flaquezas."

 (David Lombao , Praza.gal, 14 de junio de 2023)

22/6/23

Baltar: a vitoria final dos birretes... É a renuncia de Baltar a vitoria definitiva de Romay Beccaría? É o signo dos tempos a dimisión de Baltar fillo? Todos e cada un dos principais líderes do moderno PPdeG naceron á calor de Romay, tan ligado ao franquismo como o propio Fraga... Pode que o vello clientelismo só puidese manterse nas condicións dunha provincia rural, con moitos pequenos concellos e uns vínculos comunitarios estreitos, no mal sentido da palabra: a ditadura da aldea... Todos e cada un dos líderes territoriais de antano –os Cacharro, Cuíña, etcétera- foron arrombados sen seren substituídos por seres similares. Dende logo, esa diferenza non é menor. Ninguén coñece hoxe os nomes dos conselleiros, nin teñen unha base social personal: o seu perfil é insípido. Que é, probablemente, o que se buscaba... Entregar feixes de billetes á saída dos mitins sonaba aínda máis terceiromundista. Pero tiñan o poder. Os votos. Ou o control dos votos. Que parece o mesmo, pero non é a mesma cousa... Pode o PP substituír o estreitamento da súa base social, o adelgazamento derivado da desaparición do rural tradicional, por unha máis ampla influencia nas clases medias urbanas? As eleccións municipais demostran que o PPdeG ten unha enorme dificultade para lograr maiorías absolutas en vilas e cidades... Galicia cambiou un mundo. Moito. Está nun período de transición. Moitos aspectos que no pasado parecían conferirlle idiosincrasia desapareceron, pero non resultan evidentes, xa, os novos trazos que definirán o seu rostro (Antón Baamonde)

 "Todo en orde. En Ourense segue todo en orde. A renuncia de Baltar á Presidencia da Deputación, como todo parece indicar, está pactada co Partido Popular, así que o curso natural dos acontecementos seguirá o seu camiño. Veremos o que pasa con Jácome, o atrabiliario e narcisista alcalde de Ourense, pero parece probable que o crebacabezas atope a súa solución. Cousa inédita, o PP local propón unha grande coalición PP-PSdeG-BNG (co seu líder Manuel Cabezas de alcalde) para rexer o concello. Noticia bomba! Grosse Koalition en Ourense!: veremos que nos depara o futuro nese lugar arcano en que parece terse convertido a cidade. 

 É o signo dos tempos a dimisión de Baltar fillo? Significa que o vello clientelismo, ese que non podía convivir na mesma habitación coa xustiza, é asunto do pasado en Galicia? Cabe que así sexa, dende logo. Dise que no seu tempo o alcalde popular de Ames deu por inevitable a perda da súa alcaldía ao medrar o concello e cambiar, por tanto, a socioloxía dos seus habitantes. Pode que o vello clientelismo só puidese manterse nas condicións dunha provincia rural, con moitos pequenos concellos e uns vínculos comunitarios estreitos, no mal sentido da palabra: a ditadura da aldea, que dicía Stendhal.

 Eses vínculos comunitarios incluían aquel cálculo que falaba de 400 concelleiros do PP que traballaban ou tiñan familiares na deputación ourensana ou os 33 porteiros contratados para un centro cultural con dúas portas (quero crer que se trata dun subconxunto da primeira cifra). A lista de escándalos, ou de historias chuscas, ligadas aos Baltar é interminable. O amor pola vida veloz, que conculca a lei de tráfico, non é a que máis destaca nun currículo cheo de hit parades. Pecharse nun piso cinco deputados para presionar a Fraga foi hilarante e digno do camarote dos irmáns Marx . Entregar feixes de billetes á saída dos mitins sonaba aínda máis terceiromundista. Pero tiñan o poder. Os votos. Ou o control dos votos. Que parece o mesmo, pero non é a mesma cousa. 

 É a renuncia de Baltar a vitoria definitiva de Romay Beccaría, a súa particular conquista de Granada, con Baltar no papel de Boabdil? Dende logo, o PPdeG de hoxe é outra cousa. Todos e cada un dos líderes territoriais de antano –os Cacharro, Cuíña, etcétera- foron arrombados sen seren substituídos por seres similares. Dende logo, esa diferenza non é menor. Ninguén coñece hoxe os nomes dos conselleiros, nin teñen unha base social personal: o seu perfil é insípido. Que é, probablemente, o que se buscaba. 

 Ese novo PPdeG non naceu da nada. Todos e cada un dos principais líderes do moderno PPdeG naceron á calor de Romay, tan ligado ao franquismo como o propio Fraga –foi secretario xeral de Sanidade do 63 ao 66 e despois director do Instituto de Estudos da Administración Local, organismo ligado na altura ao Opus Dei- pero dunha orixe personal de máis alta alcurnia. Feijóo e Rueda, dende logo. Non se sabe que os así chamados birretes destacaran polas súas virtudes académicas pero é claro que colgarlles a etiqueta de boinas aos seus inimigos internos era practicamente alcumalos como paletos. Foi un frame, un marco mental, letal.

 O paisanismo estaba condenado a desaparecer nun país no que ese tipo humano é cada vez máis un resto a desaparecer e no que a maioría da poboación está ocupada nese extraordinario caixón de xastre que é o sector servizos. A cultura urbana, signifique isto o que signifique, é, por suposto, amplamente maioritaria, aínda que tal vez o seu vector máis característico é o que atinxe ao enorme peso das novas periferias urbanas. Foi Romay o que tivo sensibilidade a esa transformación e decidiu darlle a batalla aos seus adversarios internos, apoiado, por suposto, no poder do PP central e dos seus recursos mediáticos.

Agora ben, e se esa vitoria pode, a medio prazo, resultar pírrica? E se resulta que os efectos colaterais se revelan ironicamente contraproducentes? Pode o PP substituír o estreitamento da súa base social, o adelgazamento derivado da desaparición do rural tradicional, por unha máis ampla influencia nas clases medias urbanas? As eleccións municipais demostran que o PPdeG ten unha enorme dificultade para lograr maiorías absolutas en vilas e cidades que combatan o duopolio PSdeG-BNG. Poderá seguir mantendo a medio prazo, nun escenario así, o seu ben máis prezado, o poder da Xunta?

A cuestión non é fácil de responder. A pregunta, en realidade, trata acerca de se o cambio na estrutura social, o grao de urbanización, a globalización e a influencia das redes sociais, a perda de peso da identidade galega tradicional, etcétera, consagrarán maiorías adheridas a ese novo PP, que antes amalgamaba clases medias altas e paisanos no mesmo partido. 

 Pero a interrogación afecta tamén, dado que forman parte da ecuación, a BNG e PSdeG. Saberán os dous partidos hoxe na oposición facer unha lectura apropiada dos cambios en curso? Estar á altura do que espera deles unha cidadanía que ten novas demandas e que tampouco está cautiva das culturas políticas dos dous grupos nin moitas veces se sinte interpelada polas súas propostas, nin se sente cómoda nas identidades que lle propoñen?

Galicia cambiou un mundo. Moito. Está nun período de transición. Moitos aspectos que no pasado parecían conferirlle idiosincrasia desapareceron, pero non resultan evidentes, xa, os novos trazos que definirán o seu rostro."                 (Antón Baamonde , eldiario.es, 18/06/23)

19/6/23

Muerte de un cacique... Nunca pensaron, estos mis ojitos que se comerá la tierra, que parpadearían aun en el día en que la Diputación Provincial de Ourense dejara de llevar el apellido y la heráldica de boina y fajo billetero de los Baltar... Desde 1987, padre e hijo han dominado la institución con el gracejo y la audacia de los viejos caciques gallegos... como sucede con el marisco, no hay cacique más exquisito que el gallego... Baltar padre tuvo más poder que Manuel Fraga, que José María Aznar, que Mariano Rajoy y que Alberto Núñez Feijóo... Con corruptos como Baltar, el periodista no necesitaba fuentes. Siempre accesible, le preguntabas sobre su última corrupción y no te la negaba. Le daba igual. Se divertía dándote material con cierta altanería aldeana, porque sabía que, por mucho que publicaras, nunca le pasaría nada. Y lo publicabas. Y no pasaba nada... Aquellos caciques, que ahora lloramos, no se hacían tan ricos como los de ahora, y miraban más por el pueblo. De ahí su éxito. No se consideraban corruptos, y sabían transmitir ese pensamiento a sus votantes. No robaban a los pobres para dárselo a los ricos, como los caciques de hogaño. Robaban a los pobres que no les votaban para dárselo a los pobres que sí les votaban, quedándose un porcentaje. Era una estrategia electoral perfecta. Y, en vista de lo que sucede hoy, bastante honrada (Aníbal Malvar)

 "Nunca pensaron, estos mis ojitos que se comerá la tierra, que parpadearían aun en el día en que la Diputación Provincial de Ourense dejara de llevar el apellido y la heráldica de boina y fajo billetero de los Baltar. Me parecía más plausible que se le cambiara el nombre al mismo Ourense, o incluso a Galicia, antes de cambiarle a la diputación auriense la enseña de los Baltar.

Desde 1987, padre e hijo han dominado la institución con el gracejo y la audacia de los viejos caciques gallegos. Sé que esto va a sonar un poco prepotente e independentista, pero los españoles de alén del Padornelo nunca han sabido caciquear como los nuestros. A lo largo de mi ya demasiado extensa trayectoria, he conocido caciques en infinidad de latitudes: catalanes, leoneses, aragoneses, andaluces, italianos, franceses, africanos en general, mexicanos, argentinos, rusos..., y seguro que se me olvidan varios. Pero, como sucede con el marisco, no hay cacique más exquisito que el gallego.

Xosé Luis Baltar padre es un tío cojonudo. Lo conozco desde hace 25 años y espero que se acuerde de mí, pues pasamos muy buenos ratos. Pocos personajes me fascinaron tanto jamás. Con corruptos como Baltar, el periodista no necesitaba fuentes. Siempre accesible, le preguntabas sobre su última corrupción y no te la negaba. Le daba igual. Se divertía dándote material con cierta altanería aldeana, porque sabía que, por mucho que publicaras, nunca le pasaría nada.

Y lo publicabas. Y no pasaba nada.

A los que, por desgracia, no sois gallegos, os costará entender que dentro del Partido Popular, Baltar padre tuvo más poder que Manuel Fraga, que José María Aznar, que Mariano Rajoy y que Alberto Núñez Feijóo.

Todos se doblegaron ante él de una manera u otra. No me voy a extender en este asunto, pero como soy de natural impertinente, recordaré que en 2010 Feijóo y Rajoy opusieron un candidato anti baltarista en el congreso provincial del PP. Feijóo era presidente de la Xunta y Mariano estaba a punto de llegar a la Presidencia del Gobierno. Parecía suficiente dinamita para derribar los muros del baltarismo. Pero perdieron aquel congreso por goleada, y Baltar padre puso a Baltar hijo al frente de la diputación, con dos trombones, dejando bastante en ridículo a Feijóo y a Rajoy.

Porque Baltar padre toca el trombón. Tenía incluso una charanga. Actuaba siempre en las fiestas. Era tan cercano que la gente le metía votos por la campana del trombón.

Los caciques de ahora solo miran por lo suyo y solo le hacen la pelota al Íbex-35. Aquellos caciques, que ahora lloramos, no se hacían tan ricos como los de ahora, y miraban más por el pueblo. De ahí su éxito. No se consideraban corruptos, y sabían transmitir ese pensamiento a sus votantes. No robaban a los pobres para dárselo a los ricos, como los caciques de hogaño. Robaban a los pobres que no les votaban para dárselo a los pobres que sí les votaban, quedándose de vez en cuando un porcentaje. Era una estrategia electoral perfecta. Y, en vista de lo que sucede hoy, bastante honrada.

El caso socialista de los ERE´s andaluces fue el único que, en mi modesta opinión, puede competir en finezza y eficacia con el concepto de viejo caciquismo puerta a puerta que practicamos los gallegos. Nadie, en teoría, se lucró directamente. Salvaron empresas a cambio de votos. Y así hundieron a otras empresas que no aceptaron el chanchullo. Pero ya es caciquismo 2.0, y yo siempre he sido mucho más de los clásicos.

Se acaban los Baltar y hago elegía. Se retira Baltar hijo por una multa de tráfico. Con las cosas que ha hecho esta gente, es denigrante que tenga que dejar la política por una minucia así. El mayor ridículo de Al Capone fue ser detenido por incruentos delitos fiscales.

El cambio generacional hizo mucho daño al caciquismo gallego, pues Baltar hijo estuvo incluso implicado en un turbio asunto de petición de favores sexuales a cambio de un puesto en la diputación. Resultó absuelto por razones ignotas, pues la acosada aportó varios audios muy explícitos. Cosas de nuestros jueces.

Ay, el viejo caciquismo. Cómo lo echamos de menos. Era igual de mortal, pero más humanitario."                 (Aníbal Malvar, Público, 15/06/23)

14/6/23

Baltar renuncia a volver a postularse como presidente de la Deputación de Ourense... Esta salida pondrá fin a un ciclo político en el que el apellido Baltar ha estado ligado a la institución provincial, en los últimos 11 años de la mano del hasta ahora presidente; y en durante más de dos décadas previas con su padre, José Luis Baltar

 "El presidente provincial del PP de Ourense, Manuel Baltar, ha anunciado que no se postulará como candidato a presidir la Deputación en el próximo mandato. Renuncia al acta como concejal de Esgos y no podrá seguir, en consecuencia, formando parte de la institución provincial.

"No tomaré posesión de mi acta como concejal de Esgos. Este paso no disminuye, en absoluto, mi compromiso con Ourense. Como presidente provincial del PP de Ourense, seguiré luchando como siempre por el futuro de esta provincia, con el inminente reto de contribuir a la llegada del ourensano Alberto Núñez Feijóo a la presidencia de España", ha dicho Baltar en un comunicado.

En ese escrito de cuatro párrafos, añade que no hay interés mayor que el general de la provincia y por eso, escribe, "la configuración de las corporaciones locales no es una cuestión de nombres, sino de siglas y de proyectos". "La política es responsabilidad y es estabilidad", manifiesta.

Así, dice trabajar para "facilitar" que la Deputación Provincial tenga un "presidente o presidenta" del PP, "la única formación política que concurrió a las elecciones del 28 de mayo con un proyecto provincial a desarrollar para seguir impulsando Ourense".

"Ante la inminente constitución de las corporaciones locales de la provincia de Ourense, y como presidente del partido político que ganó las elecciones a nivel provincial, trabajo para conformar gobiernos populares solventes a lo largo de todo el territorio", zanja en la nota.

La renuncia se produce después de que Baltar fuese denunciado por delito contra la seguridad vial por circular a 215 kilómetros por hora el pasado 23 de abril con un coche oficial.

La multa recibida a causa de ello estuvo muy presente en la campaña de las últimas elecciones locales, en las que el PP consiguió 12 diputados, al borde de los 13 que marcan la mayoría en la Deputación Provincial.

Desde antes del arranque de la campaña de las municipales, cuando trascendió este delito, atravesaba sus horas más bajas. Aunque pocas voces lo han dicho en público -sí lo hizo, por ejemplo, el excalcalde Jesús Vázquez-, cada vez más numerosas eran las que, en privado, advertían de que hacía "perder votos".

En esta coyuntura, el paso lógico que, según fuentes del partido consultadas por Europa Press, le intentaba hacer ver la dirección que encabeza Alfonso Rueda, era una salida. También sale beneficiado el presidente estatal del PP, Alberto Núñez Feijóo, ya que la presión mediática por la situación de Baltar, al abandonar el cargo institucional, se rebajará.

Si habrá otros destinos, él mismo defiende su intención de seguir trabajando, está por clarificar, como pendiente está una solución definitiva para el Gobierno de la Deputación. En días pasados se especulaba con el salto de Baltar al Senado, aunque esta opción ya ha sido descartada, y ahora hay voces que apuntan a las elecciones europeas de 2024.

Esta salida pondrá fin a un ciclo político en el que el apellido Baltar ha estado ligado a la institución provincial, en los últimos 11 años de la mano del hasta ahora presidente; y en durante más de dos décadas previas con su padre, José Luis Baltar Pumar, en posesión del bastón de mando provincial."                 (Público, 14/06/23)

13/6/23

La Deputación de Baltar hizo funcionaria a la hija de su chófer poco después de que asumiera la multa por exceso de velocidad

 "La hija del chófer de Manuel Baltar que fue multada por exceso de velocidad en 2021 conduciendo supuestamente un coche oficial de la Deputación de Ourense asignado al presidente, obtuvo una plaza fija de funcionara del grupo A1 en el organismo provincial pocos meses después de que tanto ella como su madre aparecieran como autoras de esas infracciones.

Así figura en un decreto firmado por el propio Baltar el 13 de septiembre de 2022, publicado cuatro días después en el Boletín Oficial de la Provincia, que recoge el nombramiento de Laura Domarco Álvarez como como técnica superior de desarrollo local y fondos europeos tras haber ganado un concurso-oposición convocado por el organismo provincial.

Laura Domarco es hija de Raúl Domarco Piñeiro exjefe del parque móvil de la Deputación y chófer personal del presidente hasta su jubilación en diciembre pasado, y  que gastó cerca de 4.000 euros en comidas y regalos de Baltar, y de su mujer, María José Álvarez Rodríguez.

Coches de alta gama

El parque móvil adscrito a la presidencia cuenta con ocho vehículos, la mayoría de alta gama. A bordo de uno de ellos, Baltar fue pillado en al menos dos ocasiones por agentes de la DGT  circulando el mismo día con exceso de velocidad: una vez a 215 km/h, infracción por la que está procesado por un delito contra la seguridad vial, y otra a 173 km/h. Pero los vehículos adscritos al presidente cuentan al menos con otra decena de sanciones por excesos de velocidad detectados por los cinemómetros de Tráfico, en momentos en los que los agentes no pudieron parar al automóvil y confirmar quién era su piloto.

En al menos una ocasión la Deputación no informó de quién era y tuvo que asumir el triple de la multa con cargo al presupuesto público. Pero en otras, Tráfico sí recibió la identificación del supuesto conductor o conductora.

El 6 de abril de 2021 a las 16.15, un radar de la DGT captó al Audi A6 Limousine oficial matrícula 9857 JXL, que Baltar utiliza para acudir a diversos actos , circulando a 179 km/h en la A6 a 72 kilómetros de Madrid. Ese día, el presidente de la Deputación asistió por la tarde en un cine de la capital del Estado al estreno de una película. A quien se identificó como autora de la infracción detectada unas horas antes, sin embargo, fue a la hija de su chófer.

La mujer del chófer de Baltar

Casi un año después, el 12 de mayo de 2022 a las 9.09 de la mañana, el mismo Audi A6 fue cazado por otro radar a 171 km/h en el kilómetro 135,8 de la A52 cerca de A Gudiña (Ourense), en dirección este. Ese mismo día por la tarde, Baltar asistió en Valencia la V Conferencia de presidencias de diputaciones provinciales, cabildos y consejos insulares, pero a quien se identificó y sancionó como conductora fue a la esposa del jefe del parque móvil.

La Deputación es propietaria y titular del coche y, como en las ocasiones anteriores, la DGT envió allí las multas acompañadas de la correspondiente demanda de identificación del conductor o conductora. Como respuesta, recibió los nombres de la hija y la mujer de Domarco. El entorno de Baltar ha eludido explicar quién se los facilitó a Tráfico, si ellas conducían en realidad los coches o si, en caso contrario, alguien les atribuyó las infracciones, fuera con o sin su conocimiento.

Lo cierto es que sólo cuatro meses después de la multa a la esposa del jefe del parque móvil y diecisiete después de la de su hija, esta última obtuvo una de las dos plazas de funcionaria en el equipo de técnicas en desarrollo local y recursos europeos en el grupo A1 de la Deputación, el más alto y con las mejores condiciones retributivas. Al concurso-oposición que ganó se habían presentado 25 personas.

Licenciada en Ciencias Ambientales

Laura Domarco se define en su currículo como Licenciada en Ciencias Ambientales por la Universidad de Salamanca y máster en varias especialidades por la Universidad de Vigo, la Universidad Central de Florida (EEUU) y la Escuela de Organización Industrial de Madrid. Público ha tratado de contactar con ella pero al cierre de este artículo no había respondido a las numerosas llamadas y mensajes de este diario. Su padre tampoco quiso hacer declaraciones y alegó que no disponía del número de teléfono de su hija.

La convocatoria y las bases del concurso-oposición al que se presentó  Laura Domarco se publicaron en el Boletín Oficial de la Provincia (BOP) el 29 de mayo de 2021, siete semanas y cuatro días después de que la DGT registrara la infracción en la que se la identificó como conductora del coche oficial. El tribunal que evaluó a los candidatos estaba presidido por Manuel Pérez Nieto, adjunto al jefe de Recursos Humanos de la Deputación y, según han asegurado a Público fuentes del PP ourensano, persona de plena confianza de Baltar.

Como miembros del tribunal figuraban también la interventora del organismo, Mónica Legaspi; el exconcejal del PP y candidato el pasado 28M en las listas de ese partido Francisco Javier Rodríguez-Nóvoa, quien también tiene plaza de funcionario en la Deputación desde hace 23 años y cuyo hermano, arquitecto, también obtuvo una hace unos años; Montserrat Rodríguez González, adjunta al área de Benestar de la institución y esposa del exalcalde de O Carballiño y diputado provincial por el PP Argimiro Margotes; y Ángeles Cantón Álvarez, jefa de la asesoría jurídica de Medio Ambiente. El secretario del tribunal fue Esteban Fernández Álvarez, a su vez hijo del ex edil del PP en el Ayuntamiento Ovidio Fernández Ojea.

El hermano del chófer también es funcionario

La presencia de familiares de responsables del PP y/o de funcionarios y altos cargos del organismo en las listas de ganadores y ganadoras de plazas en los concursos y oposiciones de la Deputación de Ourense no es una circunstancia aislada, sino un hecho habitual que ocurre desde mucho antes de que el anterior presidente, José Luis Baltar, le legara el cargo a su hijo Manuel. De hecho, el chófer al que este señala ahora por las multas, Raúl Domarco, ha formado en numerosas ocasiones parte de los tribunales que evalúan las pruebas a las que se someten a los candidatos a funcionarios. Su hermano, José Domarco, es el gerente del Palacio de los Deportes del organismo con plaza fija de funcionario."             (Juan Oliver, Público, 11/06/23)

2/5/23

La dinastía Baltar en Ourense: por qué nadie en el PP puede cesar al presidente de la Diputación cazado a 215 por hora... Más que un presidente provincial, Manuel Baltar es el partido en Ourense: heredó de su padre la Diputación y el PP para dar continuidad a una saga que manda desde hace 30 años... los Baltar han parado los pies a Fraga, a Alberto Núñez Feijóo e incluso al Mariano Rajoy presidente del PP. No hay ningún indicio de que vaya a ser distinto esta vez... Para la última mayoría absoluta de Feijóo en 2020, una de cada dos papeletas de la provincia llevaba el logo del PP. En pequeños municipios el partido ha llegado a rozar el 90% de los sufragios... En una cadena casi perfecta, Baltar padre pone deberes a cada alcalde los domingos electorales. Les apunta la cifra de votos que deben conseguir. Y es habitual que a mitad de votación, estos repasen los censos que les envían los interventores para llamar a casa de los que todavía no han ido a la urna... Los votos de Ourense contribuyeron a las cuatro mayorías absolutas de Feijóo, y a cambio, Baltar solo pedía que nadie se entrometiese en su territorio y unos cuantos nombres en las listas del PP a las diferentes elecciones. Nadie le ha chistado

 "Xosé Manuel Baltar ya ha dicho que no va a dimitir. Y tampoco nadie va a destituir al presidente de la Diputación y del PP de Ourense por conducir a 215 kilómetros por hora con su coche oficial por la autovía A-52 el pasado domingo. Darán igual la multa de 600 euros, que se apresuró a pagar en el acto, y la pérdida de seis puntos en el carné, los códigos éticos del partido o incluso que en un juicio rápido acabe condenado por conducción temeraria a varios meses de cárcel.

 Nadie puede hacer caer a Baltar porque el dirigente ourensano hace una década que no tiene jefes. Ni en el PP ni en la Diputación. Mucho más que un cargo público, Xosé Manuel Baltar (Ourense, 1967) es el representante de una dinastía que gobierna la provincia desde hace 30 años sin admitir intromisiones de nadie. Junior, como le conocían en el partido cuando solo era un aspirante, heredó de su padre la presidencia de la institución y del PP provincial. Xosé Luis Baltar, autodenominado “cacique bueno”, hizo y deshizo en la Diputación y el partido desde principios de los 90 hasta 2012, cuando dejó el trono al mayor de sus dos hijos. En todo este tiempo, los Baltar han parado los pies a Fraga, a Alberto Núñez Feijóo e incluso al Mariano Rajoy presidente del PP. No hay ningún indicio de que vaya a ser distinto esta vez.

La saga Baltar en Ourense no opera como representantes del PP: ellos son el partido. Controlan a los alcaldes, a los diputados que manda la provincia al Parlamento gallego o al Congreso y también a los senadores. Manejan el presupuesto de la Diputación –90 millones de euros el último ejercicio– que durante años fue el segundo empleador de la provincia, con casi mil trabajadores, compitiendo con la firma de moda de Adolfo Domínguez. El País llegó a publicar que 400 de ellos eran cargos del partido o familiares de estos.

La ristra de denuncias sobre las redes clientelares de los Baltar y su nepotismo son interminables y han causado sonrojo en diferentes cúpulas del PP. Pero puertas adentro todos esos escándalos siempre han pesado menos que sus aportaciones en las urnas. Ourense, la provincia más empobrecida de Galicia y también la menos poblada, es su principal granero de votos en la comunidad. Para la última mayoría absoluta de Feijóo en 2020, una de cada dos papeletas de la provincia llevaba el logo del PP. En pequeños municipios el partido ha llegado a rozar el 90% de los sufragios. El sistema es conocido: en estos últimos 30 años la institución se ha fundido con el partido. Imposible determinar dónde acaba una y empieza el otro.

“Y si no eres del PP, jódete, jódete”

En una cadena casi perfecta, Baltar padre pone deberes a cada alcalde los domingos electorales. Les apunta la cifra de votos que deben conseguir. Y es habitual que a mitad de votación, estos repasen los censos que les envían los interventores para llamar a casa de los que todavía no han ido a la urna. “Trabajar el voto puerta a puerta”, le gustaba decir al patriarca del clan. Y que nadie pida a los Baltar distinguir entre lo público y lo privado. El episodio de la multa el pasado fin de semana es apenas un síntoma más: Baltar viajaba el domingo a 215 kilómetros por hora en un coche oficial de la institución camino de unas supuestas reuniones que no figuraban en ninguna agenda oficial y de las que nunca más se supo. Un portavoz dijo a elDiario.es el martes por la noche que iba camino de Madrid; este viernes Baltar matizó que hizo noche en algún lugar aún por determinar. Desde entonces repite que lo de ir a 215, 90 kilómetros por encima de la velocidad permitida, fue “un despite en una recta larga”.

La oposición se ha apresurado a denunciar el mal uso de los recursos públicos. Peccata minuta al lado de lo que hizo su padre en los cinco mandatos. Hay fotos de Baltar entregando fajos de billetes a la salida de los mítines a asociaciones y colectivos de lo más variado. Célebres eran sus campañas trombón en mano cantando esas estrofas que resumen a la perfección una manera de estar en política: “Y si no eres del PP, jódete, jódete, y si no eres del PP, te vuelves a joder”.

Mientras los números salgan, y ningún número en el PP manda más que los resultados en las urnas, los Baltar están blindados. No es ninguna novedad. Lo sufrió incluso el fundador del partido, Manuel Fraga, cuando vio cómo en 2004 cinco diputados autonómicos, todos de Ourense y de la familia política de Baltar, se encerraron en un piso dejando en el aire la mayoría absoluta del PP en el Parlamento gallego. Baltar no estaba conforme con algunos cambios en el partido y mandó a los cinco parlamentarios a encerrarse sin teléfonos en un domicilio ourensano hasta que no se resolviesen las desavenencias internas. Entre ellos estaba ya su hijo Manuel y la pareja de este por entonces, María José Caldelas, diputada autonómica también por aquella época, que luego acabó condenada por falsificar firmas para lograr una licencia municipal en Ourense (aunque esa es otra historia).

El encierro del 'comando Baltar' mantuvo en vilo a la política gallega durante días y terminó a la manera del barón ourensano: tras sellar la paz con Fraga y pactar una serie de cambios en la cima del partido, fue el propio Baltar padre el que llevó de vuelta a Santiago –conduciendo él personalmente un monovolumen– a los diputados rebeldes.

Es probablemente el más tragicómico de los capítulos que amenizaron la larga batalla que vivieron en los 90 y 2000 las dos familias del PP gallego. Por un lado, los de la boina, la facción rural y galleguista donde estaba Baltar, junto al eterno delfín de Fraga, Xosé Cuiña, y el capo de Lugo, Francisco Cacharro, apoyados por decenas de alcaldes y denunciados por sus métodos caciquiles. Enfrente, el sector del birrete, urbano y vinculado al Opus Dei y que tenía como representante más destacado al exministro José Manuel Romay Beccaría, el padrino político de Alberto Núñez Feijóo.

“Con el caciquismo se puede acabar en un día”

En la pugna por la sucesión de Fraga tras perder las elecciones en 2005, la dirección nacional del partido que ya lideraba Rajoy se posicionó inequívocamente del lado de Feijóo, que había sido enviado a Galicia en plena crisis del Prestige. En el bando de la boina solo Cuiña intentó plantar cara al oficialismo en el congreso del relevo. Baltar padre, que había detectado los nuevos vientos que soplaban en el PP, optó por pactar con Feijóo, quien en 2006 se convirtió en líder del PP gallego, entre promesas de regeneración y grandes proclamas.

“Con el caciquismo se puede acabar en un día”, llegó a prometer el hoy líder del PP. Han pasado 16 años de aquella frase, los Baltar siguen mandando en Ourense y a Feijóo ya no se le ocurre repetir semejantes desafíos. La única vez que lo intentó, ya de vuelta a la Xunta con mayoría absoluta, recibió el mayor mazazo de su carrera. Corría el año 2010 y Baltar padre decidió poner en marcha una sucesión en dos fases: primero el partido y después la institución. El orden elegido no es casual: en un proceso interno donde los alcaldes ourensanos del PP iban a resultar claves, Baltar padre se garantizaba el manejo de las subvenciones a los municipios y también los puestos de trabajo de muchos militantes y familiares que tenían que votar en el congreso (sobre esto último volveremos luego).

Feijóo y Rajoy intentaron sin éxito que Baltar desistiese de la sucesión dinástica. Acabaron presentando una lista alternativa a la presidencia provincial y haciendo muchas llamadas a alcaldes desde la dirección regional y nacional del PP. Los Baltar demostraron a todo el aparato del partido por qué Ourense llevaba dos décadas siendo su feudo: reunieron 723 votos, frente a los 433 del candidato apadrinado por Feijóo y Rajoy. La sucesión de padre a hijo estaba refrendada por las primarias. Ante un pabellón repleto de fieles, Xose Luis Baltar y sus alcaldes levantaron a hombros a su hijo Manuel, en una metáfora definitiva para festejar su última victoria. Minutos después, Feijóo trataba de escenificar unidad, cariacontecido en el escenario, levantando los brazos de quien lo había arrollado.

Aquel congreso de 2010 dejó algunas otras secuelas menos públicas: sirvió a varios asesores de Feijóo para sufrir en primera persona los manejos del cacique ourensano. Se quejaban de que Baltar había prometido obras a cambio de votos, de que había amenazado a empresas con no volver a trabajar para la Diputación... Por unos días y siempre en privado, el núcleo duro de Feijóo repetía lamentos como los que llevaban escuchando tantos años a PSOE y BNG sobre los usos del baltarismo.

No duraron mucho tiempo. Feijóo y los suyos aprendieron la lección y ni siquiera opusieron resistencia cuando dos años más tarde Baltar Jr. tomó el bastón de mando de la Diputación de manos de su padre.

No, el caciquismo no solo no iba a acabarse en un día sino que se garantizaba, al menos, una generación más. Desde entonces, Feijóo ya se limitó a dejar hacer. Los votos de Ourense contribuyeron a sus cuatro mayorías absolutas y a cambio Baltar solo pedía que nadie se entrometiese en su territorio y unos cuantos nombres en las listas del PP a las diferentes elecciones. Nadie más le ha chistado.

Baltar padre, condenado por prevaricación tras salir de la política

Cuando Baltar padre estuvo fuera de la Diputación y de la presidencia del PP, la Justicia acabó condenándolo por prevaricación. La Audiencia Provincial de Ourense consideró probado que había enchufado en la Diputación a 104 personas afines en vísperas del congreso que debía elegir a su hijo. La sentencia lo inhabilitó para ocupar cargos públicos durante nueve años. Los magistrados concluyeron en la condena que el “elevado volumen de contratación pública” de la Diputación evidenciaba la “consciente y deliberada omisión de la publicidad exigible” en los procesos de selección de las administraciones.

Ninguna novedad. Lo que había hecho durante tres décadas tenía por fin castigo. En algunas redacciones se recordó el día en que la Diputación mandó una solicitud de rectificación al periodista que había publicado que el organismo provincial había contratado a 33 porteros para un edificio cultural con dos entradas. La nota de Baltar pedía aclarar que el centro Simeón tenía tres puertas.

Baltar padre recibió su condena con la paz de un jubilado que sabe que a su hijo no le va a faltar de nada. Y este, desde el despacho más alto de la Diputación, vino a decir que él no tenía nada que ver con la gestión de su antecesor, por muy padre suyo que fuese. Feijóo y la dirección del PP volvieron a dejar hacer, a pesar de que la Justicia había confirmado las quejas en privado de sus asesores durante aquel humillante congreso.

Que Feijóo nunca pudo prescindir de Baltar volvió a quedar patente tras las municipales de 2019. El presidente de la Xunta había ido a hacer campaña a la ciudad de Ourense por su partido. Y aprovechó el mitin central para cargar con dureza contra el candidato de una formación independiente, Gonzalo Jácome, un personaje atrabiliario que se había hecho famoso por las diatribas que soltaba en su televisión local contra Baltar y compañía. Feijóo dijo aquel día de Jácome: “Sería letal para la ciudad de Ourense”.

Solo unas semanas más tarde, los concejales del PP votaban en bloque entregarle el bastón de mando a Jácome. ¿La razón? El apoyo de ese partido independiente era imprescindible para que Baltar Jr. pudiese conservar la Diputación, una vez perdida la mayoría absoluta. Feijóo volvió a mirar para otro lado y el controvertido Jácome va camino de sumar cuatro años en la Alcaldía de la ciudad, de escándalo en escándalo. A cambio, Baltar pudo seguir al frente de la institución provincial y el PP gallego, mantener la paz interna.

Por lo visto en las últimas horas, el sucesor de Feijóo al frente de la Xunta y el PP gallego, Alfonso Rueda, tampoco tiene mucha intención de cambiar las cosas. Este miércoles por la mañana un grupo de periodistas le preguntaron si iba a tomar medidas contra Baltar, horas después de que elDiario.es desvelase en exclusiva la sanción por conducción temeraria. Lo que sigue es la secuencia de ese corrillo con la prensa.

Periodista: “Pudo hablar con él? ¿Va a pedir su cese?

Alfonso Rueda: Efectivamente, hablé con él y lo que ustedes conocen, reconoce los hechos hasta el punto de que había una sanción que él paga, por tanto reconoce los hechos, y estoy seguro de que el primero que lo siente es él mismo. 

P. ¿Va a pedir su cese o va a tomar algún tipo de medida el Partido Popular?

A. R. Bueno, hasta donde yo conozco hay una infracción administrativa que él reconoce y esto es lo que hay en este momento. Adelantándome a su pregunta, sobre responsabilidades políticas, yo creo que ya el hecho de que sea un representante político es lo que motiva que yo esté respondiendo a esta pregunta y que haya esta expectación y este nivel de atención que, probablemente, en el caso de una persona que no tuviese estas responsabilidades, no se estaría dando. Insisto: reconoce esto y abona la sanción y yo en estos momentos desde el punto de vista de una sanción que es administrativa, poco más puedo decir. 

P. ¿Supongo que estará de acuerdo en que cualquier representante político debe dar ejemplo?

A. R. Sí, sí, por supuesto, yo hablé con él y el primero que no está conforme con esta conducta que tuvo fue él mismo. 

P. No es una sanción, se juzgará un delito en un juicio. Los socialistas hablan de un uso indebido del coche oficial. 

A. R. Desconozco todo esto, sobre si es un delito o no, yo de momento lo que sé es el nivel administrativo, lo paró la Guardia Civil de Tráfico, extendió esa sanción administrativa y sobre otros condicionantes, para evaluarlos tendría que tener más conocimiento, ver cómo se califican y yo no soy juez. 

P. Lo que le preguntaba el compañero es sobre ir en un coche oficial a más de 200 kilómetros por hora… 

A. R. Sí, a más de 200 kilómetros por hora, él mismo lo reconoce cuando abona la sanción y efectivamente era un coche oficial, según él mismo me dice, lo usa Baltar cuando se dirige a actos oficiales, como era el caso que tenía reuniones en Madrid al día siguiente y muchas veces conduce él coches de la Diputación. Con independencia de la velocidad a la que fuera creo que esto no tiene mayor relevancia. 

P. Por dejarlo claro, el PP de momento no tiene ningún tipo de medida. 

A. R. Vuelvo a decirlo, hablé con Baltar, esto fue lo que me dijo y esto es lo que tengo que decir en este momento. 

Y en esos tres minutos se resume todo. Baltar, que no se presenta como cabeza de lista en ningún Ayuntamiento, volverá a ser el candidato del PP a la Diputación de Ourense. Si los números dan, por el PP gallego tiene garantizado ese despacho el tiempo que considere oportuno. Su padre estuvo veinte años. Él, de momento, lleva once."                 (José Precedo , eldiario.es, 28 de abril de 2023)