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24/6/22

El 'rider' gallego Xabier Cid revive en un libro sus días en Glasgow: “Daña más la invisibilidad que la lluvia y el viento”

 "Hay un gran ausente en la literatura gallega contemporánea. No se trata de la ballena blanca, tampoco de la necesidad de facturar best sellers. “Nadie escribe del trabajo. Quiero decir, nadie escribe seriamente del trabajo”, asegura Xabier Cid (Ourense, 1975) en su último libro, “probablemente sea por alguna razón, porque el trabajo canse, o hiera, o provoque rozadura”. Un escritor también existe para reparar ausencias, parece afirmar a continuación: “Pero yo vine aquí a hablar de la belleza del trabajo. Porque esta es la labor más hermosa que tuve nunca”. 10.000 millas de andar na bici (Xerais, 2022, en gallego) es la cuidada pieza de autoficción en que relata su experiencia como rider de comida en Escocia durante dos años.

Esta es una obra que comenzó a escribirse en un armario. Periodista de formación, implicado en un proyecto empresarial que le “había arrancado las energías y las ilusiones”, Cid detestaba su forma de vida, ligada sobre todo a las pantallas. A inicios de 2018 se convirtió en deliveira, el ajustado neologismo que creó para referirse a las trabajadoras y trabajadores de las empresas de reparto de comida. “Estaba en el armario laboral”, explica a elDiario.es, “la chispa para escribir el libro nace de ese contraste entre la comunidad que me rodeaba y la realidad del oficio”. “Durante las primeras semanas realicé este trabajo a escondidas de mi pareja”, escribe, “después de varios meses se lo dije finalmente a la familia, y ahora a ti. Costó menos salir de otros armarios”.

Hubo más motivos. Y ninguno tenía que ver con la denuncia de las condiciones laborales que se podría esperar de un libro sobre reparto de comida. Más bien al contrario: tenían que ver con la respuesta a una denuncia. “Es que no hay mucho que denunciar”, asegura, de entrada provocador pero con una reflexión de fondo: “Para poder denunciar hay antes que comprender”. Y eso, añade, fue justamente lo que no hizo Antía, una usuaria de Twitter que un día de temporal proclamó en su cuenta que no estaba bien pedir comida a domicilio en semejantes circunstancias. “Antía, entiendo tus reparos morales, pero primero pregúntanos a nosotros. Este libro es una respuesta a esa denuncia”, dice el autor. El subalterno habla.

Porque subalterna es la fuerza de trabajo que, según describe Cid, se encargaba en Glasgow de llevar alimentos cocinados la casas particulares. “Yo y las otras deliveiras (que somos casi todas hombres)”, relata, “estamos hechas con la materia con que se hacen las sobras: inmigrantes ilegales, personas con limitaciones sociales o sentimentales, estudiantes, cuidadoras, humanas en crisis y huida...”. 10.000 millas de andar na bici mira el mundo desde ese lugar. No prescribe, no critica, apenas define, con un registro a no mucha distancia de lo poético. “Nada nos ata, nada nos protege”.

Dividido en cinco capítulos, el libro traza la geografía del repartidor, las áreas suburbanas, los no lugares, los descampados. Los insterticios. Glasgow, recuerda Cid, es hoy una ciudad con la tercera parte de la población que tenía en el siglo XIX: unos 600.000 habitantes, 1.800.000 con área metropolitana. “Es una ciudad con huecos. Donde había fábricas ya no las hay. Donde había gente ya no la hay. No es bonito, no es hermoso, pero fui extremadamente feliz en ese paisaje”, dice. Y lo transcribe: “Caminamos entre los restos como si no fuesen nuestros”. Ese es el territorio por el que pedalea la deliveira. Por donde transporta batidos de nutella, un kebab, albóndigas de seitán, una caja de donuts, una pizza “la misma de todas las noches, al mismo señor que vive solo”. Donde observa el mundo tal cual es, donde él a menudo no es observado: “Daña la invisibilidad más que la lluvia y el viento contra la cara”.

El caso es que 10.000 millas de andar na bici es también un testamento. El escritor, que dejó el oficio a los dos años porque abandonó Escocia, pronostica que los repartidores de comida desaparecerán. La tecnología los sustituirá. “Lo veo en el fondo como un alivio. El valor que este trabajo da al ser humano es muy bajo y enseguida lo hará una máquina”, dice, y establece una comparación con los cobradores en los peajes de las autopistas: “Hace falta una reforma social para que estos trabajos desaparezcan. No son buenos para el ser humano. Debe haber otros trabajos, o pagar para que estos no los hagan personas”. Cid enlaza la reflexión con una lectura, la del ensayo Trabajos de mierda (Bullshit Jobs, 2018, en castellano en Ariel), del antropólogo anarquista David Graeber. “No me identifico con sus posiciones anticapitalistas, pero el libro es muy bueno. Hace una clasificación de oficios que deben desaparecer. No incluye los repartidores, pero si lo hiciera hoy, los incluiría”.

El escritor, de hecho, es crítico con la manera en que el Gobierno español legisló sobre la materia. A su ver, lo que denomina estandarización legal del reparto acaba por ir en contra de los más débiles. “Mi experiencia en Escocia es que este era un trabajo en que los empleados tenían una situación laboral o familiar nada estable, gente en transición”, cuenta, “había muchos inmigrantes ilegales. No es lo óptimo, lo óptimo sería su regularización, pero para ellos era el trabajo posible en su situación”. “Hace falta repensar ese molde legislativo y ajustarlo para defender los más débiles”, añade. En cualquiera caso, 10.000 millas de andar na bici, la distancia que separa Ourense de Yakarta no trata sobre vicisitudes legales. Sí, entre otras cosas, sobre una ausencia, la del trabajo en la literatura gallega.

Autoficción por accidente

A Xabier Cid le faltaba algo. “Quería contar algo que creo que debía ser contado”, dice, “porque en la literatura gallega hay personajes que son escritores escribiendo una novela, pero faltan los otros trabajos”. La vieja división entre el cuello azul –obreros industriales– y el cuello blanco –el sector terciario–. Preguntado por el porqué, avanza alguna hipótesis: “Los escritores vienen de una parte de la vida en que son maestros, profesores... pero hay poco de lo demás”.

Como método de escritura, para resolverlo, se decantó por la autoficción. Pero antes de saber de la etiqueta. “Es que yo llegué tarde a esto”, se excusa, “después de escribirlo, me preguntaba qué tenía entre manos. Si eran unas memorias o qué era. Algunos amigos lo leyeron y dijeron: 'Esto es autoficción'. Creo que encaja bien ahí, porque es una etiqueta poco definida”. Se tuviera que definirla, diría: contar la vida desde la realidad, con cierta voluntad estilística. 10.000 millas de andar na bici cumple la tesis. Pero no parece que Cid vaya a seguir por el camino. Su anterior libro, As bicis (Gusanillo Mayor, 2020), fue de poemas, y se adentraba en la misma experiencia pero desde un lenguaje diferente. Ahora quizás pare. “No creo que se deba escribir más. Los hombres blancos debemos estar callados. Hay ya demasiados textos”, concluye."                  (Daniel Salgado  , eldiario,es, 17 de junio de 2022)

22/6/21

Stephanie Gómez, a galega nominada aos Emmy: "Esta é a proba de que Galicia non é pequena"

 "Stephanie Gómez Vieites ten 25 anos, é de Carballo e este sábado podería gañar un premio Emmy como parte do equipo de 'Made in America', unha curta que aborda a inserción dunha familia de orixe latina que emigra a un país como Estados Unidos.

 Este traballo competirá nunha edición territorializada dos Emmy Awards --xunto a outros proxectos do sueste do país-- tras a súa emisión o pasado mes de xaneiro na cadea pública do Estado de Xeorxia, a Xeorxia Public Broadcasting (GPB). 'Made in America' xa conta con varios premios e nomeamentos no seu palmarés, entre os que destacan tres Telly Awards á mellor dirección, ao mellor guión e como mellor traballo de inclusión social.

Orixinal de Carballo pero nacida en Venezuela --os seus avós son galegos que emigraron ao país latinoamericano--, Stephanie Gómez estudou o grao en Comunicación Audiovisual en Pontevedra e conseguiu unha bolsa para facer o terceiro ano en Atlanta.

De volta en Galicia, traballou durante un verán para poder volver a Estados Unidos unha vez terminase a carreira. Así, tras tres meses con visa turística, puido quedar máis tempo nesta cidade, grazas a que conseguiu traballo nunha axencia de publicidade --actualmente, traballa para outra firma estadounidense pero a distancia, desde Galicia--.

Durante a súa estancia en Atlanta coñeceu á actriz e directora salvadoreña Armida López, quen estaba a recrutar un equipo conformado por só mulleres para construír 'Made in America'. E este sábado, nunha gala emitida a partir das 19,00 horas --á 1,00 da mañá en España--, podería facerse cun Emmy se vence a outras tres curtas na categoría de Artes e Entretemento.

"En Galicia vemos como todo pasa no exterior, como todo esta fose e cremos que estas cousas non pasan, pero non é así", expresa Stephanie Gómez, nunha entrevista concedida a Europa Press a un día de que se desvelen os premiados.

"INSPIROUME O SABER QUE HAI UNHA GALEGA AÍ"

O que lle pasou a ela é "a proba" que desmente que Galicia "sexa pequena" e "haxa pouco campo" para o audiovisual, xa que quen lle deu a súa primeira oportunidade de cruzar o charco foi a propia universidade a través dunha bolsa: "E a iso tivemos acceso todos, porque eu nin se queira era a mellor da miña clase". Para Gómez, visibilizar a súa experiencia e o galardón co que se podería facer o sábado significa crear referentes para as novas xeracións do sector en Galicia: "Se eu vise isto cando estaba a crecer, inspiroume moito o saber que hai unha galega aí".

Ela foi a primeira do equipo en decatarse do nomeamento ao Emmy. Recibiu a noticia un domingo pola noite na súa casa de Carballo, a través dun 'mail' que levaba adxunto un PDF de 126 páxinas. Cando conseguiu atopar a curta entre todas elas, estaba coa súa nai.

"Estabamos a ver a tele e dígolle: 'Mamá, que me nomearon a un Emmy'; e non me creu, pero nese momento empecei a chorar e chame a Armida (a directora da curta) e aí xa si me creu. Dos meus amigos tampouco ninguén me creu, pensaban que era broma ata que o colguei nas miñas redes sociais", relata a Europa Press. Desde ese día, estivo tres noites sen durmir.

'MADE IN AMÉRICA', A UN PASO DO EMMY

En 'Made in America', Armida López reflicte a súa propia historia e como a súa nai tivo que deixar o seu país de orixe e asentouse en Atlanta sen traballo e sen diñeiro, ata que un doutor lle deu a oportunidade de traballar nun hospital. Para Gómez, a curta é merecedora dun Emmy porque "reflicte a versión real" dos inmigrantes en Estados Unidos, que son vistos como "cidadáns de segunda".

"Adoitamos ter na cabeza ao inmigrante como alguén que vén ao teu país a quitarche o traballo. Pero é todo o contrario, é xente que vén coa esperanza de darlle aos seus fillos algo mellor e logo atópase co rexeitamento social", explica a moza carballesa, encargada da posproducción deste curto que contou cun "baixo orzamento".

O EMMY, "A PROBA DE QUE TODO VALEU A PENA"

Stephanie traballou durante un mes na edición, principalmente os sábados e domingos, porque durante a semana traballaba. "Os 'findes' reuníame coa directora e editabámolo xuntas", explica. Alzarse co Emmy xunto ao equipo de 'Made in America' sería, para esta moza carballesa, unha gran axuda profesionalmente. "Significaría o inicio dunha segunda parte: volver chamar a todas as portas e de ir a polo que quero", manifesta.

Este galardón da televisión do sueste estadounidense demostraríalle que todo o que fixo para chegar até aquí "valeu a pena", polo que se animaría a "volver pedir todas vísalas para volver". "Sería a proba de que todo valeu a pena, de todo o que me esforcei e fixen para chegar ata aí".            (Galicia Confidencial, 18/06/21)

29/9/20

A outra cara da contratación de profesores: "a ampliación real é de 221 interinos, non 847"

 "Inicio de curso accidentado nas aulas galegas. Na xornada do mércores a Xunta de Galicia de que ampliaría en máis de 800 profesores o corpo docente -logo de semanas de mobilizacións por parte da comunidade educativa- para permitir o cumprimento do procotolo. Con todo, e malia a celebración da propia Consellería de Educación, non está claro que o reforzo concedido polo goberno galego sirva para garantir a seguridade de cara ao curso máis incerto que se lembra.

 Fronte á versión oficial da Consellería, que na xornada do mércores inundou as planas de certos medios de comunicación, ducias de galegos deixaron patente a súa disconformidade coa medida na rede social twitter; que dende onte recolle as máis variadas críticas á medida de Román Rodríguez. Por unha banda sitúanse aqueles centros que advirten que a dotación extraordinaria de profesorado segue sen ser suficiente para cumprir o protocolo da propia Xunta de Galicia.

 A denuncia discorre paralela ó caso daqueles centros que, pola súa natureza especial, non resultaron beneficiados polo incremento de persoal ó que a Xunta accedeu logo de sucesivas protestas de sindicatos, anpas e equipos directivos; moitos dos cales chegaron mesmo a dimitir ante a imposibilidade de garantir a seguridade no curso.

 Por riba, o feito de ter anunciado a ampliación de profesores a apenas uns días do inicio das aulas deixa nunha situación de incerteza ós docentes que serán chamados ás aulas.

UNHA CIFRA "INFLADA"

Xunto con estas denuncias, a CIG-Ensino vén de destacar que, se ben a Xunta anunciou un incremento do profesorado de 847, postos, o aumento "real" non irá máis alá de "221 interinidades". Dende o sindicato explican que esta cifra é a diferenza entre a adxudicación provisional de destinos de xullo e a definitiva, feita pública de agosto. Neste aspecto, o sindicato critica "a maquinaria de propaganda" da Consellaría, que "empregou os contratos programa e a obriga legal de cumprir as ratios en primaria" para "inflar a cifra neste corpo".                 (Galicia Confidencial, 17/09/20)

31/8/20

Isidro Dubert: "A situación demográfica actual débese aos efectos da emigración en épocas pasadas"

"O historiador Isidro Dubert foi o editor do libro "A morte de Galicia" (Xerais) onde se cuestiona a política das autoridades galegas para afrontar o avellentamento da poboiación e a baixa natalidade. Con aportacións de diferentes sinaturas, o libro está concibido para explicar vías alternativas á política "natalista" apoiada polo goberno Feijóo.

 -A morte de Galicia  é unha análise do actual fenómeno de avellentamento da poboación e dos ítems que a acompañan?
 
O libro é un ensaio histórico que vai contra a reinterpretación da nosa historia, concretamente da nosa historia demográfica e social, sobre todo en dous puntos que teñen un peso moi importante, a emigración e a vellez. Ambos os dous son elementos moi importantes na nosa historia que estaban sendo cuestionados por unha interpretación interesada, que pairaba a interpretación demográfica e social de Galicia. Dita interpretación importouse de Francia no seu estado orixinal de comezos do século XX, e a que se coñece co nome de natalismo.

 É moi sorprendente ver funcionar o vello natalismo francés de 1900 a 1940, que é unha interpretación moi conservadora contra a modernidade e contra o progreso económico e social, na Galicia de comezos do século XXI en estado puro. Unha visión sen orixinalidade e que, como se puido demostrar nos diferentes traballos do libro, pretende por unha relectura e reinterpretación do noso pasado histórico.

 -Elixir a liña do “natalismo” non é algo así como buscar unha interpretación “cómoda”, para afrontar o despoboamento?
 
O natalismo propón unha lectura da realidade que non é real. Unha lectura demográfica, mais logo económica, social e ideolóxica da realidade galega que está fora do mundo. Non podes analizar a realidade demográfica e social da Galicia do século XXI cos mesmos argumentos do século XX. Non esquecer que o natalismo é unha ideoloxía cuns trazos determinados. A demografía de Galicia non se pode ler hoxe cos mesmos argumentos que os de 1900-1940. No libro demóstrase que estas interpretacións, saídas e fomentadas por certas institucións políticas e culturais de Galicia, tomáronse palabra por palabra da interpretación francesa do século XX.

 Atribúese a realidade demográfica do país unha fase de “decadencia”, como se a poboación tivese unha fase de nacemento, xuventude, plenitude e decadencia. Mais a poboación non e unha persoa, non se pode falar cos mesmos termos que se fose unha persoa que nace, crece e morre. Segundo eses principios natalistas, a responsabilidade da “decadencia” demográfica recae primeiro nos vellos e logo nas mulleres, ás que se acusa de ser responsábeis da caída da fecundidade. 

É ese discurso da “negativa das mulleres a aceptar o seu rol natural de ser nais”. E nunca che din por que, ou sexa, nunca se fala, dos seus baixos salarios, alta mobilidade no emprego e subemprego. E logo, dicir que o despoboamento é consecuencia do avellentamento poboacional e da caída da fecundidade é negar a realidade histórica da emigración. Se estamos hoxe nesta situación demográfica, eu entendo que é en boa medida polos efectos acumulados da emigración de décadas pasadas.

-Cales son eses efectos?
 
Desde o século XIX Galicia coñece tres grandes vagas migratorias con trinta anos de diferenza entre elas. Durante ese tempo perdéronse arredor dun millón de galegos de entre 15 e 35 anos, xente moi nova que estaba no momento de poder achegar fillos á sociedade galega. Eses aportes non se produciron, se produciron tardiamente ou cando xa non se tiñan os fillos que un quixera ou puidera ter. É dicir, ata os anos setenta a emigración tivo como consecuencia a perda deses emigrantes e dos aportes demográficos estes que poderían ter feito ao país.

 Cada vaga migratoria implica perdas xente nova e da súa posible descendencia, e iso fai frear o crecemento poboacional e que a poboación avellente, isto último, porque houbo tamén unha mellora nas condicións de vida e na sanidade. O avellentamento da poboación non se produce só porque non se teñan fillos, é un proceso máis complicado. Mais o natalismo indica que a culpa do avellentamento é das mulleres e dos propios vellos, que son criminalizados e sinalados.

-No libro apúntanse cinco grandes vagas migratorias na historia de Galicia. Imos pola sexta?
 
Non, agora mesmo estamos no comezo da quinta. Mais desde mediados do século XIX houbo tres grandes vagas. A primeira de 1860 a 1930, a segunda de 1950 a 1975. Esta segunda supuxo que en 1970 houbese en Galicia menos poboación que en 1950. Iso amosa o seu impacto demográfico. E a terceira comeza uns anos antes da crise de 2008, que é cando se inicia un ciclo de entradas e saídas do país, no que pesarán e se consolidarán as saídas a medida que calle a crise.

-Entendo que existen uns factores detrás de todas estas vagas emigratorias. Cada unha desas vagas ten os seus factores determinados?
 
Esas vagas veñen animadas pola situación socioeconómica de Galicia. Desde a entrada na Unión Europea, todos os cartos que chegaron a Galicia non foron capaces de crear emprego de calidade e de futuro. Hoxe por hoxe, temos a xeración mellor preparada da nosa historia, e esa xeración se estaba formando durante a chegada de todas esas axudas, mais unha vez lista atopouse sen un mercado de traballo axeitado ás súas competencias e sen un traballo de calidade e de futuro no país.

 Que se fixo con eses cartos? Agora vemos titulados e tituladas universitarias subempregadas, empregadas en precario e mal pagadas, sen perspectivas en Galicia e o que fan é emigrar. Falar de emigración é falar das causas sociais e económicas que a impulsan. Unhas causas que tamén teñen que ver coa existencia dunhas determinadas relacións de poder, que pouco parecen ter mudado.

-Existe algún motivo para revalorizar ou volver poñer sobre a mesa o natalismo como política demográfica?
 
Galicia converteuse estes últimos anos nun laboratorio de determinadas “propostas demográficas” promovidas pola Xunta de Galicia que presenta avaladas “cientificamente” por determinados “institutos de estudos”, digo institutos porque así se autodenominan os thinks tanks do PP en Madrid. Os estudos destes thinks tanks son claramente ideolóxicos, destinados a promover e avalar unha política demográfica e social centrada nos valores da familia tradicional e no diferente rol sexual e social de homes e mulleres. 

A estas últimas tocaríalles ser nais e amantes esposas, para así fomentar a natalidade. Pretenden deste xeito reverter a situación demográfica de Galicia. Pero son presupostos moi inxenuos que copian en parte o vello modelo natalista do franquismo con ese discurso de “ten fillos, que eu póñoche a gardería gratis, douche un plus salarial por crianza…”. Está historicamente demostrado que ese tipo de políticas non promoven a natalidade.

 Animar a ter un fillo na sociedade de hoxe en día supón que tes que ter en conta a liberdade da parella, a liberdade da muller e logo as súas circunstancias económicas e sociais concretas dun e doutra. Hai que ter medios materiais para criar os fillos. De feito, hai enquisas da propia Xunta nas que se preguntaba ás mozas: “cantos fillos vas ter?”. A resposta era un. Logo preguntábanlle cantos quererían ter, e a resposta era dous ou máis. Detrás destas respostas hai un cálculo das posibilidades económicas e sociais dun mesmo. É a situación económica e social na que te desenvolves a que te da ou che quita as posibilidades de ter os fillos que queres. As políticas demográficas natalistas acaban neste senso convertidas en políticas ideolóxicas.

 -Non obstante, co tempo fóronse creando e implementando políticas de conciliación durante os últimos anos.

As políticas de conciliación propostas en Galicia pouco ou nada teñen que ver coas políticas de conciliación real que se  practican en Europa. Aquí a conciliación sería o “teletraballo” ou a gardería gratis, sen máis. Iso é presentado como conciliación, mais realmente non o é. A conciliación para as mulleres é que accedan e non abandonen o mundo laboral, que teñan emprego de calidade e de futuro nel e que a súas perspectivas e ambicións laborais non se vexan afectadas negativamente polo feito de seren nais.

 Hai uns anos, a presidenta da pequena e mediana empresa de Madrid, que era unha muller, dicía en declaracións públicas que prefería contratar a mulleres maiores, xa na menopausia, que a mozas novas que puideran ter fillos. Esa mentalidade empresarial non fomenta a natalidade, se ques ese fomento, aumenta os salarios, dá estabilidade, incrementa a presenza das mulleres no mercado de traballo, procura  que non o abandonen e que a maternidade non condicione as súas perspectivas vitais e a súa carreira laboral."                   

16/7/20

300.000 gallegos hicieron la maleta con destino al extranjero o a otros puntos de España entre 2009, primer año de la era Feijóo, y 2018... esta ola migratoria la protagonizan jóvenes con una alta formación adquirida en su tierra de origen que huyen del maltrato laboral

"Las alarmas demográficas resuenan hoy en Galicia más alto que nunca. El territorio gallego se está quedando sin niños y jóvenes y la emigración forzosa no es fenómeno del pasado. Las estadísticas de la Xunta cifran en cerca de 300.000 los gallegos que hicieron la maleta con destino al extranjero o a otros puntos de España entre 2009, primer año de la era Feijóo, y 2018, un ejercicio en el que se registra el tercer dato más alto de la década.

A diferencia de la diáspora gallega que arrancó a mediados del siglo XIX, esta ola migratoria la protagonizan jóvenes con una alta formación adquirida en su tierra de origen que huyen del maltrato laboral o la falta de opciones para dedicarse profesionalmente a la investigación. “He intentado volver, pero me ha sido imposible. En Galicia no hay las mismas oportunidades y en las condiciones laborales hay una diferencia considerable”, cuenta Jorge Rodríguez, ingeniero industrial que trabaja en Reino Unido en el desarrollo de vehículos eléctricos.

En Galicia es un lamento continuo la acuciante falta de personal sanitario para atender a una población que emula en envejecimiento a países como Japón. Desde que se graduó en 2011, la coruñesa María L. pasó cuatro años metiéndose en la ducha con el teléfono móvil por si la llamaban del Servizo Galego de Saúde (Sergas) para hacer sustituciones, a veces de pocos días y a distancias que podían llegar a varias decenas de kilómetros de su domicilio. Tras probar la “esclava” vida de enfermera eventual de la sanidad pública gallega, decidió coger la maleta. “O me marchaba o me quedaba en casa de mis padres pegada al móvil, ya que si no contestas te penalizan y dejan de llamarte. Una vez me llamaron 15 minutos antes de empezar el turno para que me incorporara ya”, explica a sus 29 años.

Solo llegar a Cardiff, en Reino Unido, entró a trabajar en la UCI de un hospital público con contrato indefinido. Sueldo fijo y vacaciones, no se lo podía creer. En los tres años y medio que pasó en ese centro ha recibido varias subidas de sueldo por su experiencia además de cursos de formación. Pero ha decidido volver. “La experiencia con el coronavirus ha sido muy estresante. Me ha ayudado a pensar que quiero estar cerca de mi familia y amigos”, explica María. Su experiencia en el hospital de Cardiff le permite subir puestos en la lista del Sergas y aspira a lograr contratos más estables “de uno o tres meses”: “No somos héroes, lo que queremos son condiciones laborales decentes, tener una vida digna y poder conciliarla con el trabajo”.

El regreso que emprende María a Galicia lo ha intentado sin éxito Jorge Rodríguez después de nueve años fuera. Este ingeniero industrial de 40 años trabajó en Vigo en una multinacional que fabricaba volantes y airbag para la industria del automóvil. En 2011 quiso cambiar pero en España la crisis arreciaba y no había opciones. Se fue primero a trabajar a Toyota en Bruselas para “hacer currículum y mejorar idiomas”, con la esperanza de que al pasar la recesión podría encontrar algo en Galicia. No fue posible.

Después lo fichó Honda para su centro de I+D de Reino Unido, pasó por otra empresa del país y ahora está es una start-up de 2.000 empleados desarrollando vehículos eléctricos comerciales. “Estoy contento y la idea de volver está aparcada de momento, pero es algo que tengo en la cabeza y que a veces salta”, admite. “Hace tres años parecía que se animaba un poco el trabajo en Galicia pero lo que me ofrecían eran cosas muy temporales que no me daban confianza. Me apetecía volver, pero no a toda costa”.

Es difícil encontrar un trabajo con condiciones laborales dignas en la poca industria que queda en Galicia tras una negra década de cierres porque, a diferencia de Reino Unido, las empresas no están dispuestas a pagar por la experiencia, explica Jorge: “Las empresas contratan a gente joven a la que forman y eso está bien, pero lo usan para pagar menos. Hay sitios donde les da igual 15 años de experiencia que dos. Y si en Galicia entras con un sueldo bajo es difícil tener después grandes subidas salariales”.

Adriana Roca, investigadora científica de 31 años, no emigró a la fuerza. Procedente de la comarca de Os Ancares, un paraíso natural de la provincia de Lugo en constante declive demográfico, lleva 11 años fuera de Galicia, entre Milán, Barcelona, Alemania, Londres y Oxford. Se licenció en Psicología pero su campo es la neurociencia y trabaja en una empresa de ingeniería médica que ahora indaga en los daños provocados por el coronavirus.

“No me considero emigrante forzosa pero, siendo realista, todo lo que he hecho en mi carrera no lo habría conseguido ni en Galicia ni en España. Las oportunidades no son tan grandes y no es solo por los gobiernos, sino por una mentalidad hacia la ciencia que impide que esta avance. En la investigación no se sacan beneficios a corto plazo y en España y Galicia eso no se entiende”, subraya Adriana.

En quienes se dedican a la investigación en España esta gallega de Os Ancares ve “más méritos” que en sí misma porque “trabajan con muy pocos recursos”. Y se refiere con tristeza a la despoblación de la comarca donde nació: “Tuve un instituto maravilloso con unos profesores maravillosos, pero mis amigos de la aldea que son economistas o abogados no se pueden quedar allí porque no hay industria que los absorba”.

El ingeniero de Caminos y matemático Iago Muíños llegó en 2003 a Londres sin idea de quedarse. A sus 41 años y con un puesto en una entidad financiera, tiene dos hijos con otra emigrante gallega. Cuando él cogió la maleta, con la construcción en la cresta de la ola en España, a los ingenieros de su rama no les compensaba emigrar a Reino Unido para mejorar sueldo, pero ahora las cosas han cambiado. Los bancos con los que llegó a tantear su regreso fueron absorbidos durante la hecatombe financiera.

 “El sentir de todos [en la colonia gallega] es que las oportunidades laborales están aquí, pero no solo en lo económico, también en la conciliación y en la variedad. Se valora más a los trabajadores”, apunta. ¿Volvería a Galicia? “Si me ofrecieran algo muy bueno, el sacrificio de desmontar la vida aquí valdría la pena. Pero creo que la posibilidad de que eso pase es una entre un millón”.                     (Sonia Vizoso, El País, 12/07/20)

30/12/19

“Cada vez teño máis amigas e compañeiras que perciben a emigración como un futuro próximo”

"Claudia Ribera é estudante de Educación Social no campus de Ourense e integrante da plataforma ‘Vía Galega’. Conversa con Sermos Galiza sobre a última campaña do colectivo, ‘Non emigramos, expúlsanos’, que este sábado sairá á rúa en máis de 40 municipios da Galiza. A campaña pon o foco nas orixes da emigración: a precariedade, os traballos temporais ou a falta de expectativas laborais.

Cal é o detonante da campaña ‘Non emigramos, expúlsannos’?


Tras anos de análises da situación galega arredor da emigración, sobre todo no que respecta ao contexto da mocidade. A miña xeración carece de expectativas de futuro. As opcións que temos limítanse á procura de empregos precarios que compaxinamos cos estudos ou con traballos precarios fóra da Galiza. 

Na última década máis de 200.000 persoas emigraron, entre elas 80.000 mozas e mozos. Por iso decidimos poñer en marcha unha campaña potente para este ano que conciencie a sociedade desta situación.


Neste contexto, cales foron as solucións propostas desde a Xunta e como as valorades?


A Xunta, lonxe de intentar paliar este problema fomentouno. É a principal causante de que teñamos un alto índice de desemprego xuvenil (26,2% de desemprego en menores de 20 anos e de 25% entre os 20 e os 25 anos no terceiro trimestre de 2019). O Goberno galego acata as políticas que dita Madrid, sen facer unha análise da realidade propia. A Xunta fomentou a actual crise industrial, cun desmantelamento dos seus postos de traballo. O turismo crea postos de emprego temporais e, a maiores, contribúe a masificación de áreas como a de Compostela.

Como impacta a alza do prezo dos alugueres á mocidade?


En Compostela percíbese especialmente o problema dos alugueres, porque é a cidade onde se concentra máis alumnado universitario, pero estase estendendo a outras cidades. Os pisos máis baratos están situados nas aforas da cidade, mentres que os do centro presentan contratos trampa ou unhas condicións pésimas. Nesa alza o turismo tamén ten que ver.


Percibides un fomento da emigración nas persoas novas, do mesmo xeito que antes se animaba ás do rural a marcha á cidade?


Véndennos a emigración como unha solución aos problemas da poboación, pero nunca se analiza cales son eses problemas e os seus porque. Semella que emigramos para ver mundo, aprender idiomas, coñecer outras culturas e ampliar a nosa perspectiva. Transmítese unha mensaxe de emprendemento, de acceso a unha mellor calidade de vida. Eu cada vez teño máis amigas e compañeiras que perciben a emigración como un futuro próximo, antes que a procura de traballo aquí. Elas mesmas mentalízanse de que formarán o seu proxecto de vida fóra. E os medios de comunicación xogan un papel moi importante na comunicación deste discurso.

Como se informa da emigración?


Eu sempre poño o exemplo de programas estatais como ‘Españoles por el mundo’ ou ‘Callejeros viajeros’, que amosan exemplos de emigrantes de éxito que son minoritarios. Distorsionan a realidade. Non son casos que imperen nas persoas emigrantes. Hai moitas persoas novas que seguen emigrando para traballar como au pair no estranxeiro, sen contrato, con malas condicións laborais.


Que accións levastes a cabo nesta campaña?


Organizamos charlas nas que se comparten perspectivas de diferentes puntos de vista: da xente nova, desde unha análise histórica dos procesos migratoiros ou de emigrantes que retornaron á Galiza. Algunhas tiveron moi boa acollida, coa participación de moita xente moza. Ademais presentáronse mocións nos concellos para que recoñecesen a problemática da emigración. E este sábado haberá concentracións en 46 municipios galegos. En Vía Galega participan 60 colectivos, que fixeron unha campaña intensa para animar a participar. O fin é poñer esta problemática no mapa mental da xente.


Cal foi a valoración que fixo a persoa retornada a Galiza?


Na charla de Ourense o poñente falou desde o persoal. Contounos o contexto do que viña, a Arxentina, que conta con numerosas asociacións galegas, e explicounos que a súa volta sentiuse espido, sen axudas por parte da Xunta."                (Raquel C. Pérez, Semos Galiza, 13/12/19)

2/1/18

El noroeste envejece y se vacía mientras los jóvenes huyen a Madrid por trabajo

"(...) La caída de los nacimientos, del 6,3% interanual, ha provocado que en la primera mitad del año España registrase un crecimiento vegetativo de la población negativo, al perder 32.132 personas. Sólo Madrid, Baleares, Canarias y Murcia, además de Ceuta y Melilla, lograron tener más nacimientos que defunciones, lo que significó que algunas comunidades que históricamente tenían crecimiento vegetativo, como Andalucía o Cataluña, dejaron de tenerlo.

Habrá que esperar a los próximos años para ver si España ha empezado a perder su reserva demográfica o es una crisis coyuntural.

Donde la crisis no sólo no es coyuntural, sino que a estas alturas ya parece difícil de resolver es en la zona noroeste. Asturias acumula 32 años y medio de crecimiento vegetativo negativo continuado y Galicia lleva desde 1986 registrando cada año más muertes que nacimientos. 

Tres décadas después de empezarse su crisis demográfica, Galicia registraba los peores datos de España, con un crecimiento negativo de más de 7.000 personas, y Asturias se situaba en el tercer peor lugar, con un saldo vegetativo negativo de 3.828 personas.

 

Castilla y León, a la cabeza de la despoblación


La segunda plaza es para la tercera comunidad con una crisis demográfica histórica: Castilla y León. La comunidad lleva desde 1998, casi 20 años, con saldo vegetativo negativo de forma continuada y en el primer semestre del año perdió otros 6.131 habitantes. De las seis provincias que no llegaron a los dos nacimientos diarios, cuatro son castellanoleonesas.

Aunque el resto de comunidades no están al nivel de estas tres, la despoblación empieza a afectar también a otras zonas del interior de España. Aragón lleva desde 2009 con saldo vegetativo negativo y el País Vasco vive su quinto ejercicio consecutivo de merma de población sin contar con la inmigración.

 

Madrid, la autonomía que más crece


Frente a todas ellas, Madrid parece haber emergido como la comunidad con mejores perspectivas demográficas. Según el INE, registró un crecimiento vegetativo de más de 8.000 habitantes en el primer semestre del año y se ha convertido en la esperanza demográfica de España.

 

La buena marcha laboral empuja a Madrid


Una de las claves es que Madrid está atrayendo a buena parte de los jóvenes que cambian de comunidad por motivos laborales. Según los datos de Hacienda, de los 128.237 asalariados que cambiaron de comunidad autónoma en 2016, el 30%, más de 39.000 tuvieron como destino Madrid.

 Las cifras son similares a las del año anterior, lo que hace pensar que se ha convertido en el principal foco de empleo del país. El saldo entre los que fueron a Madrid procedentes de otra comunidad y los que se marcharon de la capital es el mejor de todas las autonomías en 2016, al ganar 18.000 asalariados. Además de Madrid, sólo otras cuatro comunidades ganaron asalariados procedentes de otras CCAA: Cataluña, Baleares, Canarias y Murcia.

Por el contrario, Andalucía, que tuvo más de 8.000 bajas y las dos Castillas fueron las que peor saldo de asalariados registraron, al perder más de 5.000 y 4.000 ocupados, respectivamente."          (ElEconomista.es, 15/12/17)

26/9/16

Cada día teñen que emigrar dez licenciados universitarios

"Entre 2003 e 2015 perto de 50.000 mozos galegos con titulación universitaria tiveron que coller as maletas para traballar noutros territorios do Estado, nomeadamente Madrid e Catalunya, tamén destinos clásicos doutra emigración, a dos anos 50 e 60, que baleirou non poucas zonas do noso territorio. Eses 50.000 licenciados que tiveron que emigrar neses trece anos supón unha media de 10 licenciados cada día abandonando o noso país.

5/7/16

Emigración: 68 persoas cada día... 200.000 dende 0 2008

"A Estatística de migracións que vén de publicar o INE indica que o ano pasado marcharon de Galiza perto de 25.000 persoas, 10.000 ao estranxeiro e case 15.000 a outros territorios do Estado. Desde 2009, un total de 202.052 galegos tiveron que coller as maletas.

19/2/14

100.000 jóvenes gallegos emigraron desde 2010

"La CIG estima que unos 100.000 jóvenes gallegos de entre 15 y 35 años de edad han emigrado desde 2010 y ha avisado de la destrucción de empleo, que se registra desde el inicio de la crisis y que en 2013 ha alcanzado los 115 puestos de trabajo perdidos por día.

 Estas son algunas de las conclusiones de un estudio de la CIG sobre el mercado laboral gallego el año pasado, firmado por Natividad López, quien ha restado importancia al dato del paro y a que Galicia esté por debajo de la media estatal, porque de no haberse producido esta emigración el nivel de desempleo habría crecido más. 

López ha destacado en rueda de prensa que en 2013 se redujo en 30.000 el número de activos en Galicia entre 20 y 34 años de edad, una cifra que "evidencia que se trata de población que abandona el mercado de trabajo y que opta por la emigración".(...)

 En la suma de todos los grupos de edad, el número de activos se redujo en 41.800 personas en 2013 en Galicia, lo que arroja una media de 115 empleos destruidos cada día. Además, López ha resaltado que el 23% de los puestos que se perdieron el año pasado son del área de sanidad y educación. (...)

"Nos están dejando sin país", ha criticado y ha asegurado que la reforma laboral "no sirvió para crear empleo, sirvió para que los trabajadores cobren menos indemnización" por despido. El sindicato ha destacado también que un tercio de los parados llevan más de dos años en esa situación (son 99.600 de media en 2013), lo que conlleva un aumento también en el número de personas que no tienen ninguna cobertura (no cobran prestaciones públicas por desempleo). 

En 2010 el 66% sí tenía algún ingreso por paro, mientras que el porcentaje bajó al 56,3% el año pasado. Son, han incidido, 91.500 los hogares con todos sus miembros en paro. (...)"           (El País, 17/02/2014)

18/7/13

Iago, Duarte, Miguel y Enrique José: cuatro historias de la nueva emigración gallega

"Hay épocas en las que no se te pasa por la cabeza marcharte de tu tierra o si lo haces, no es por necesidad. Ahora la gente ya comienza a marcharse para poder conseguir un trabajo, ahí está la pena. Volvemos a ser una generación de emigrantes”. 

Así lo perciben muchos jóvenes que no ven más salida que la de marcharse de Galicia en busca de un futuro mejor. Mientras algunos se marchan con la morriña inseparable, otros ven en esto una oportunidad para moverse por el mundo y progresar tanto académica como laboralmente.

La emigración se convirtió en la salida elegida por muchos de los gallegos y gallegas que no veían solución en un país que supera el 50% de la tasa de paro en los menores de 25 años. Un total de 124.845 personas de entre 18 y 34 años abandonaron Galicia entre 2002 y 2011. Más de la mitad de esas emigraciones se produjeron entre los años 2007 y 2011, años en los que comenzaba y evolucionaba la crisis. 

En el pasado año 2012 fueron otras 25.000 personas las que decidieron abandonar la tierra gallega. Los destinos más solicitados en la llamada 'emigración exterior' son Sudamérica, a donde se marcharon más de 15.000 gallegos y gallegas entre el 2008 y el 2011 y Europa, donde emigraron casi 12.000.

 Dentro de la emigración 'interior' destacan los datos del pasado año 2012, donde según el INE más de 15.000 personas decidieron abandonar Galicia por otra autonomía. Eligieron Madrid 3.758 gallegos y gallegas, más de 2.000 Catalunya y 1.870 las Islas Canarias. Destaca también Andalucía, Castilla y León y la Comunidad Valenciana, donde emigraron alrededor de 1.000 gallegos y gallegas por cada comunidad.

Entre estas cifras se encuentran cuatro jóvenes gallegos que como los demás decidieron dejar su tierra en busca de un futuro mejor. Son las historias de Enrique José, Duarte, Iago y Miguel. Cuatro historias entre todas las que quedan por contar.

 Enrique José López, Kiko, decidió marcharse a Suiza en busca de trabajo. Formaba parte de uno de los más de 93.000 hogares gallegos con todos sus miembros en paro. “Había que pagar facturas, letras, comida... era una situación que no se podía sostener”. “Los motivos que me llevaron a salir de Galicia son muy claros: la crisis. No tenía un puesto de trabajo y la situación no tenía pinta de mejorar”.

Duarte Romero reconoce que se le presentaron tres alternativas: “Buscar trabajo en Galicia, estudiar un máster en el Estado español o marcharme al extranjero”. “Lo del empleo estaba complicado y ningún máster me gustaba lo suficiente como para pagarlo, por lo que la opción que me quedaba era emigrar”. Decidió marcharse una temporada a Londres para mejorar el inglés y trabajar “en algo básico para luego poder cursar un máster en el Reino Unido, esto aumentaría mi empleabilidad”.

Iago Lestegás repitió el mismo camino que sesenta años antes habían hecho sus abuelos, emigrar a Argentina. Terminó la carrera en mayo del 2012 y lo que quería era encontrar un trabajo en su campo. “Dado que yo había estudiado Arquitectura, el horizonte laboral era francamente inquietante en Galicia, cosa que confirmé con algunas "exploraciones" que hice y con gente que contacté en el sector”.

 “La emigración era la única salida”, ya que además de no haber ofertas laborales, Iago no se encontraba preparado ni capacitado para montar un negocio propio “no es lugar fácil para emprender nuestro país, por más que hablen de medidas estrella que acaban quedando en nada y sólo sirven para llenar programas electorales fraudulentos”.

Miguel Sabel estudió Diseño Industrial en Galicia, en la UdC "al terminar sabía que precisaba seguir aprendiendo y sobre todo ver cosas fuera. Gracias a mis padres tuve la oportunidad de pasar casi dos años en Barcelona entre máster y prácticas".

 "Cuando comencé a buscar un trabajo de verdad, después de meses contestando ofertas y escribiendo a empresas me enteré de que en Galicia no había ni un sólo puesto para mi perfil. En poco tiempo aparecieron varias oportunidades en Madrid, así que hice la maleta, me metí en casa de un amigo y desde entonces han pasado otros tres años".

 Kiko optó por Suiza (Ginebra) porque sabía que había trabajo y porque tenía un lugar donde poder quedarse, una familia conocida que lo acogió como un hijo más. Destaca también las calidades laborales, el buen nivel de vida y la estabilidad económica: “apenas se nota la crisis”. A pesar de que fue sin trabajo, sin contrato, ahora trabaja en la construcción y afirma estar “muy contento”. “Veo una salida a la situación que tenía en Galicia”.

Duarte pasó cerca de un año trabajando de camarero en Londres y estudiando inglés. Escogió Inglaterra porque el inglés era el idioma que más conocía y por su situación económica y en particular por la ciudad de Londres, “porque me gustaba y porque era un centro económico importante, por lo que esperaba que no me costase mucho encontrar trabajo”. 

Ahora está en Birmingham, donde fue a estudiar un master en periodismo online: “Merecía la pena porque estaba dirigido por un prestigioso profesor que además trabaja en temas como el periodismo de datos, tema que en España aún es muy incipiente”. Con el máster terminado, su intención es quedarse y buscar trabajo en el Reino Unido, “no creo que en Galicia pueda encontrar oportunidades que me permitan desarrollarme profesionalmente”.

El primer destino de Iago fue Buenos Aires, Argentina. “Una vez comprendida la necesidad de buscar trabajo fuera elegí ir para Sudamérica por razones personales: había estado haciendo allí el Proyecto Fin de Carrera y había sido una buena experiencia, tengo también la nacionalidad argentina, lo que me simplifica mucho las cosas, y sobre todo porque mi pareja es de allá, un factor muy importante a la hora de escoger destino de emigración”. 

Estuvo en Buenos Aires hasta el pasado mes de enero de 2013, donde tuvo varias experiencias laborales que le permitieron coger experiencia y poder aceptar una oportunidad laboral en Euskadi, donde está ahora. Comenta que la emigración a Euskadi fue aún más dolorosa que la argentina.

 “Estoy en Euskadi porque fue donde encontré trabajo de este lado del Atlántico, en este caso no había razones personales, simplemente una oportunidad laboral que consideré que valía la pena. Ésta es por lo tanto una emigración más dolorosa que la anterior, porque aquí no tenía base alguna sobre la que construir una nueva vida, como sí tenía en Buenos Aires, donde nunca comencé desde cero”.

Miguel comenta que nunca pensó que tendría que emigrar, "siempre pensé que sería temporal, pensaba que ahí quedaría todo". Al final lleva fuera de casa cinco años con una emigración interna entre Madrid y Barcelona.  (...)

Kiko piensa en la morriña de la que no se desprende: “Si por mí fuera ya volvía ahora, no pasa un día sin que lo piense”. A pesar de eso, confiesa que no ve viable ni próximo un retorno a Galicia: “No volvería para estar en la misma situación y sobre todo con unas condiciones laborales tan pésimas como las que el Gobierno intenta imponer, seguirá marchándose gente si esto sigue así”.

Duarte volvería siempre y cuando viese oportunidades laborales para hacer buen periodismo con un salario digno: “Lo que no contemplo es retornar para inscribirme en el paro”. Iago también piensa en el trabajo y en las ganas de volver: “Sí puedo trabajar en el país, volveré sin dudarlo.

 No hay cosa que desee más en estos momentos”. Miguel recuerda el caso de su hermana: "Ella vive en Inglaterra, su hombre es inglés y acaban de comprar una casa. Supongo que si llego a ese nivel de arraigo no va a ser tan sencillo volver".       (eldiario.es, 17/07/2013) 

27/3/13

Animación galega, xeración perdida

"Tras un sexenio máxico no que a animación se converteu na marca internacional do audiovisual galego, con cuantiosos beneficios nas salas e premios nos máis recoñecidos certames mundiais, o sector derrúbase, á beira das lindes do esquecemento.

 Os recortes na cultura, a falta de apoio institucional e dunha política clara para o audiovisual son as claves para entender a migración masiva de técnicos galegos cun recoñecemento que supera, con creces, as fronteiras nacionais.

Tras a desaparición da histórica Dryga, da que naceran xoias coma O bosque animado e a saída a concurso de Continental e Bren, o selo de animación de Filmax na Galiza, o sector tenta sobrevivir, adoecido pola falta de proxectos e apostas en firme. Artefacto, Perro Verde, Limaia, Abano e Otiiplanet son só algúns dos nomes das produtoras que capean a treboada, tentando esquivar o naufraxio.

Fernando Cortizo, multipremiado director de O Apóstolo e fundador de Artefacto Producións, lamenta que “despois de seis anos de esplendor, se permita que tantos talentos saian do país” e matiza que “a crise da animación non radica soamente nunha cuestión de fondos, senón na falta dun apoio institucional que non mantivo a intención de avalar o sector”.

 Con el coincide Alfonso Pato, director do Festival de Cans que denuncia o esforzo realizado para converter a animación galega nun sector punteiro dentro da industria cinematográfica internacional. “Toda a bagaxe e o investido en formar as novas xeracións, xa que a animación ten moito de investigación, vaise diluíndo coa saída duns técnicos cunha formación privilexiada; cando o goberno reaccione, terase que partir de cero”, reflexiona.

 Nesta mesma liña, Chelo Loureiro, antiga directora de Continental e, a día de hoxe, o leme de Abano Producións, reivindica unha “política seria e comprometida para o audiovisual galego”. (...)

O festival de Cans, que este ano celebra o seu décimo aniversario, integrou dende os seus albores unha sección adicada á animación. Afirma o seu director, Alfonso Pato, que, tras os primeiros visionados, pode garantir que esta nova edición contará cun “alto nivel” no que respecta ás curtas animadas. 

No entanto, chama a atención sobre o feito de que, para manter viva a sección, houbo que permitir participar non só ás producións galegas, senón tamén aos traballos de galeg@s que residen fóra do país. “É paradoxal que, para coñecermos a existencia dest@s nos@s compatriotas, tivesen que saír da Galiza para que o seu traballo sexa recoñecido”, lamenta. 

Doutra banda, destaca o fenómeno en alza d@s animadores “francotiradores”, freelance no argot do sector, como alternativa ao traballo das produtoras que, segundo Pato, procuran outras vías de financiamento máis instantáneas do que a animación, que “exixe un longo proceso de produción”.

Outros certames procuraron, doutra banda, converter Galiza nun punto de encontro de películas animadas a nivel mundial, coma é o caso de Animacam. Dende Limaia, Xosé Lois Carneiro, director do festival internacional de curtas de animación, fai fincapé no “risco persoal” que carrexa manter en pé un certame sen ningún tipo de axuda pública e no que, os patrocinadores privados, só cobren os custos dos premios. 

Con todo destaca como, nesta quinta edición e por mor da gravidade da situación económica, “os participantes entregáronse máis ca nunca con máis de 300 propostas chegadas dos cinco continentes”, contando con proxectos coma Head Over Hill de Timothy Reckar que logrou unha candidatura aos premios Óscar. 

Amais dos habituais votos dos internautas para seleccionar o mellor director, o Animacam integrou nesta nova edición unha presenza física, onde os asistentes ao MACUF da Coruña puideron elixir a mellor película.

 Conta Fernando Cortizo que, na véspera do estreo de O Apóstolo, programado en 80 salas de todo o estado español, “avisáronos de que finalmente só se exhibiría en 23 por falta de espazo”. 

Deste xeito, o primeiro filme europeo que usaba a técnica de animación en stop motion estereoscópico, ficaba fóra das carteleiras de cidades claves coma  Barcelona, Bilbo ou Sevilla e, no caso de Madrid, limitábase a súa presenza aos arrabaldes. “As majors americanos boicoteáronos nas salas por non irmos avalados por unha multinacional”, denuncia Cortizo, “polo que os resultados das billeteiras foron moi maos”.

Neste senso, Chelo Loureiro manifesta que “o estado debería protexer a produción audiovisual propia”, tal e como sucede noutros países como Francia e Alemaña. “A cultura é un ben universal que, como a educación e a sanidade, está ao servizo da cidadanía e, como tal, debería ser protexida polas administracións”, declara a directora de Abano Producións.

 Convencida de que “tras Cataluña e Madrid, Galiza é a comunidade autónoma na que os técnicos do audiovisual están mellor formados a todos os niveis”, a produtora chama a combater “esta apatía política”. Tal e como salienta Cortizo, “o audiovisual, en xeral, e a animación, en particular, xa fai parte da nosa cultura como galeg@s é, como algo que nos pertence, temos de protexelos”.     (Sermos Galiza, 27/03/2013)

20/3/13

"Éste es un Gobierno que no utiliza a los muertos para hacer política". Pero si esa política los mata, ¿no es una política... un tanto asesina?

"El presidente de la Xunta, Alberto Núñez Feijóo, ha respondido a los ataques de los grupos de la oposición en relación a los recortes y al paro con reproches a su actitud por el "uso político de muertos" y de la situación de los jóvenes, e incluso ha llegado a censurar la línea política de la actual dirección del BNG, al decir que se avergüenza de que pacte con Bildu "como gallego y como presidente".
"Éste es un Gobierno que no utiliza a los muertos para hacer política". Con esta contundencia se ha manifestado el máximo mandatario gallego, después de que el líder del PSdeG, Pachi Vázquez, vinculase el fallecimiento de una anciana en urgencias del Xeral de Vigo con los "recortes" de la Xunta en materia sanitaria, como en la pasada jornada hicieron también BNG y Alternativa Galega de Esquerda (AGE).

En la sesión de control, Vázquez ha advertido de que "hay 1.200 sanitarios menos", aunque la Xunta lo "niegue" y de que, con el Gobierno de Feijóo, se registran "colapsos sanitarios con muertes a las puertas del hospital", en alusión al caso de Vigo. También se ha referido al paro y a la emigración, en la misma línea que, posteriormente, la viceportavoz de Alternativa Galega de Esquerda (AGE), Yolanda Díaz.

Frente a las duras críticas de la oposición, Feijóo ha defendido la gestión de su Gobierno y ha reprobado el "uso político" por parte del PSdeG del fallecimiento de una anciana en Vigo, "lamentando" especialmente la actitud de Pachi Vázquez, "como médico". (...)

"El país se desangra por donde debería estar su futuro", ha lamentado, antes de constatar que en cuatro años Galicia perdió "a más del 16 por ciento" de la población de entre 16 y 30 años, una cuestión más propia, a su entender, de un país "que sufrió una catástrofe bélica que de un país normalizado".

Díaz ha advertido de que, desde que empezó la crisis "casi todo el empleo destruido se concentra en los jóvenes". "Se destruyó el 75 por ciento del empleo en jóvenes de entre 16 y 19 años", ha ejemplificado, para constatar el "fracaso de las políticas de empleo" de Feijóo, a quien ha criticado por defender que la situación de Galicia "es mejor" que la de Andalucía.

"No sé de qué presume", ha advertido, antes de recordar "la patética e insultante imagen" de la Xunta regalando "una maleta" a los estudiantes gallegos más brillantes."        (El Correo Gallego, 13/03/2013)

12/4/11

Galicia deixou ir máis de 170.000 mozos de 15 a 24 anos nunha década

"A comunidade non puido apuntalar o tímido repunte demográfico da primeira década do século XXI, que se asentaba sobre unha precaria inmigración e unha pequena suba nas taxas de natalidade e de fecundidade.

Como se dun soño se tratase, a realidade estatística fixo espertar a quen pensaba que a comunidade estaba deixando de ser un país de emigrantes.

Os datos do INE para o 2011 reflicten, por primeira vez dende o ano 2000, una perda de poboación total en Galicia, dos 2.797.653 do 2010, a os 2.794.516 do presente curso.

Esta baixada débese en gran medida a unha sangría nas franxas de idade comprendidas entre os 20 e os 24 anos e na dos 25 aos 29, onde no último ano a perda foi de 10.736 persoas exactamente.

No ano 2000, en Galicia había 179.424 individuos de entre 15 e 19 anos e 221.992 de entre 20 e 24. Hoxe esa cifra redúcese a 119.556 e 113.713, respectivamente. Unha baixada considerable.

O problema máis grande desta baixada en estas esferas é que os galegos pertencentes ao seguinte grupo de idade, o de entre 30 e 34 anos, corren o risco de quedar sen reemprazo xeracional de aquí a cinco anos.

Tendo en conta que é na franxa de 30 a 34 anos onde os galegos están decidindo ter fillos de forma maioritaria, a taxa de natalidade podería verse afectada nun medio prazo de forma negativa." (Xornal.com, 12/04/2011)

21/1/11

INVESTIGADORES médicos, biólogos, ingenieros, arquitectos, economistas e informáticos... es el perfil de nuevo emigrante gallego

"... aquellos que abandonan su tierra desde 2008, como consecuencia directa de la crisis financiera. Es un perfil bien distinto del que presentaban sus padres, abuelos o bisabuelos cuando durante la primera mitad del siglo pasado tenían que dejar una Galicia empobrecida para ganarse la vida en otros países. (...)

Ahora las cosas son bien distintas. Se van jóvenes altamente cualificados atendiendo la llamada de las grandes multinacionales. Trabajan en Estados Unidos, en Brasil, en Australia, en Alemania, China o en los emergentes países del Golfo Pérsico. Es una nueva clase de emigración que busca fuera lo que no les puede ofrecer su tierra.

Y ése es el gran problema. La sociedad gallega no puede permitirse que buena parte de sus mejores universitarios emigren al extranjero. Algo hay que hacer para recuperar a estos cerebros que triunfan en todas partes. (...)

Es inadmisible que jóvenes investigadores tengan que irse debido a los recortes en las becas, en la eliminación de programas universitarios, en la desaparición de convenios con la industria.

No puede ser que todos los gobernantes, como hicieron sus antecesores en la etapa predemocrática, permanezcan ciegos ante esta nueva emigración. Una sociedad avanzada, que pretende converger con Europa, no puede permitirse esta situación.

La crisis no debería ser la gran disculpa para cerrar los ojos. Una mirada a los países que antes sortearon el problema demuestra que aquellos que apuestan por la investigación están saliendo mucho antes del pozo. " (El Correo Gallego, 19/01/2011)