Mostrando entradas con la etiqueta p. Santiago Lago Peñas. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta p. Santiago Lago Peñas. Mostrar todas las entradas

21/12/09

¿Para qué sirve un ferrocarril de mercancías?

"¿En qué cosas deberíamos fijarnos? En lo que sigue me centraré en dos de ellos, escogidos por su relevancia y actualidad. En primer lugar, el tren como pieza básica de la cadena logística. Llama poderosamente la atención nuestro aparente desprecio por el tráfico de mercancías. Si uno se fija en los proyectos para comunidades autónomas fronterizas como Cataluña y País Vasco, la nueva plataforma ferroviaria Bilbao-Zaragoza-Valencia o las noticias que nos llegan sobre el avance de la línea Lisboa-Madrid, se encuentra con que la apuesta es el doble uso pasajeros-mercancías.

Que todos los polos económicos citados son conscientes de las oportunidades que proporciona el tren de altas prestaciones para la logística de las empresas y el potencial de puertos marítimos y secos. Originalmente, en el PEIT esa era la lógica también para Galicia. Salvo la conexión Santiago-Ourense-Madrid, el resto, incluyendo la extensión hacia Portugal, se proyectó para uso mixto. Pero luego empezaron los cambios. Primero, el tramo Ourense-Vigo, ahora la conexión Vigo-Porto. Incluso en el proyecto para el área urbana de Ourense, parece hallarse implícita un diseño de largo plazo en el que las mercancías discurren por la plataforma vieja.

El asunto chirría. Porque Galicia tiene un enorme potencial como plataforma logística y porque los estudios disponibles demuestran que la rentabilidad social de las nuevas conexiones se incrementa notablemente cuando se incorporan las mercancías: ésta era la conclusión principal del estudio que hace tres años se nos encargó a un grupo de trabajo de las universidades de Vigo, Minho y Porto, nunca divulgado por la parte gallega. Quizá estemos aún a tiempo de reconducir la situación." (SANTIAGO LAGO PEÑAS: Mirar a los demás. El País, ed. Galicia, Galicia, 19/12/2009, p. 5 )

9/7/08

El estado de la cuestión... en Galicia

“A mi juicio, ha habido mejoras relevantes en la política de desarrollo rural. Avances cuyos efectos, no obstante, tardarán en ser apreciables, porque buena parte del sector agrario se hallaba en pleno desmantelamiento. En todo caso, queda pendiente la consolidación de un gran grupo lácteo encabezado desde Galicia. Necesitamos empresarios que tiren del proyecto. También hemos avanzado posiciones en innovación. El nuevo Plan Galego de I+D+i, ya sobre la mesa en 2006, acierta en diagnóstico y líneas de actuación. Quizá fuese necesario reforzar su presupuesto. Ha habido también cambios en la buena dirección en las políticas de promoción empresarial, para abandonar la política de subvenciones generales y a fondo perdido, y potenciar la cooperación con las entidades financieras gallegas.

En el pasivo del balance se encuentran algunos retrasos gravosos, como los que se han producido en la elaboración de las directrices de ordenación del territorio (DOT), la firma de un acuerdo marco de competitividad, y la reforma de la financiación universitaria.

Sobre las DOT, el avance presentado hace unos días va en la buena dirección. En conjunto, propone una perspectiva racional de país y no se encuentra lejos de la visión que en su día presentó Núñez Feijóo cuando era conselleiro del ramo. (…)

Respecto al acuerdo marco de competitividad, es difícil exagerar su relevancia en un doble sentido: como inventario de actuaciones y mecanismos de control de la política económica y como espacio de consenso y compromiso entre gobierno, empresarios y sindicatos. Ha sido una lástima que se empantanase el diálogo entre las partes…. En todo caso, un acuerdo de esas características debería venir acompañado por la creación de una comisión de seguimiento que evite que el documento caiga rápidamente en el olvido, como ha ocurrido ya en otras comunidades autónomas.

Por último, la reforma de la financiación universitaria es una promesa electoral aun no concretada. La consigna en este caso es clara: todos los recursos adicionales que se les den a las universidades deben ser de naturaleza condicionada al cumplimiento de objetivos ambiciosos. Los gallegos no somos más tontos que los norteamericanos. Lo que fallan son los incentivos y los medios.” (SANTIAGO LAGO PEÑAS: Cambios pendientes. El País, ed. Galicia, Galicia, 05/07/2008, p. 4)

29/4/08

Seguir a los señoritos catalanes significa la ruina de los trabajadores gallegos

“Con el amplio inventario de investigaciones y publicaciones que se han hecho ya al respecto, no entiendo cómo es posible que el BNG siga sosteniendo que es falso que Galicia sea beneficiaria neta de la solidaridad interterritorial. Ante esto sólo puedo decir tres cosas.

Primera, que el BNG es la única fuerza política española que niega la existencia de redistribución interterritorial.


Segunda, que en las reuniones de expertos en las que he participado a la largo de mi trayectoria profesional, esta negación genera reacciones que van de la incredulidad al cachondeo.

Tercero, que en el número 106 de la revista Tempos Novos, Albino Prada me acompaña como autor de un breve artículo de divulgación en el que desplegamos toda la pedagogía con la que el Señor nos ha dotado para mostrar que Galicia no es Marte,está sujeta a las mismas leyes físicas que el resto del planeta, y que una renta per cápita situada claramente por debajo de la media supone ser beneficiario neto de la solidaridad interterritorial. Si nos la cargamos, me temo que la Xunta debería de inmediato impulsar una campaña informativa sobre las bondades de la filosofía estoica. Si le llega el dinero, claro.” (SANTIAGO LAGO PEÑAS: Financiación y estoicismo. El País, ed. Galicia, Galicia, 26/04/2008, p. 4)

El BLOQUE nos busca la ruina. Incomprensible. O pura estupidez.

25/2/08

Alcaldes pedigüeños ¡Es que sin impuestos no hay bomberos!

“El BNG acierta plenamente en el diagnóstico cuando dice que el principal problema que limita la autonomía y capacidad de gobierno de los ayuntamientos gallegos es su insuficiencia de recursos financieros. (…)

Porque la construcción y mantenimiento de locales sociales, guarderías, pabellones y piscinas requiere alimento presupuestario. Y porque un alcalde pobre acaba convirtiéndose en un pedigüeño institucional y debiendo favores. (…)

Donde tengo más dudas es en que la solución propuesta sea la mejor. En síntesis, lo que se pide es que aumenten las transferencias del Estado a los ayuntamientos gallegos. Para ello se demanda la incorporación, con una ponderación significativa, de la dispersión poblacional en la fórmula de reparto de las transferencias, a costa de la variable esfuerzo fiscal. En la actualidad, el Estado transfiere más recursos a los ayuntamientos que hacen mayor esfuerzo. (…)

En segundo lugar, hay que insistir en que la actual insuficiencia de recursos de la mayoría de los ayuntamientos gallegos tiene por causa primera y principal la abstinencia fiscal. Los tipos impositivos que escogen la inmensa mayoría de los ayuntamientos en todos los tributos son los más bajos de España.

Y las tasas y precios públicos en cientos de ayuntamientos se sitúan a enorme distancia de los que se pagan en Extremadura o Andalucía, territorios con rentas familiares más bajas que Galicia. Los tributos propios no sólo otorgan recursos, también dan una autonomía que no acompaña a transferencias y subvenciones. Cualquier planteamiento serio sobre la forma de arreglar la insuficiencia financiera de los ayuntamientos gallegos debe poner en el centro de la reflexión a la tributación.” (SANTIAGO LAGO PEÑAS: Dispersión mental. El País, ed. Galicia, Galicia, 23/02/2008, p. 4)