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18/4/18

La plaga de la patata avanza imparable en Galicia tres años después de detectarse

"La polilla guatemalteca que devora la patata, uno de los pilares económicamente estratégicos y de mayor tradición en Galicia, avanza imparable en esta comunidad autónoma desde que el insecto fue identificado por primera vez en Neda (A Coruña) a finales de 2015. 

La plaga, que de momento solo ha causado estragos en las cosechas para autoconsumo, afecta ya a 33 municipios norteños de A Coruña y Lugo, el último, el de Muxía, en la Costa da Morte. Una rápida dispersión muy difícil de atajar de esta frágil pero destructiva mariposa que ahora amenaza las principales zonas de producción con denominación protegida: Bergantiños (A Coruña), la más próxima, y A Limia (Ourense).

 Los expertos de la Xunta de Galicia no ocultan su preocupación por el futuro incierto de estos centros de producción intensiva porque nadie puede asegurar que estén a salvo de las devoradoras larvas de la polilla que metamorfosean dentro del tubérculo. En ese caso, las repercusiones económicas serían desastrosas para el sector, ya que afecta a miles de familias que desde hace decenas de generaciones viven de este negocio agrícola. Solo en los cultivos controlados por la Indicación Geográfica Protegida (IGP), la producción en 2017 fue de 117,8 millones de kilos.

"Hay motivos para estar preocupados", afirma Victor Novo, jefe del Servicio de Sanidad y Producción Vegetal de la Consellería de Medio Rural de la Xunta de Galicia. El experto en plagas explica que no hay garantías de poder frenar esta, la más mortífera de las que atacan a la patata, e impedir que no se extienda a zonas vitales productivas porque son muchas las posibilidades de dispersión del insecto.

Novo alerta de las dificultades para controlar su propagación que no solo se produce a través del movimiento del producto de unas zonas a otras, sino también por el de otras mercancías que constantemente van de un lado a otro en camiones o furgonetas y estas también sirven de medio de transporte para que una polilla pueda viajar tantos kilómetros ya que no tienen capacidad de vuelo.

"Recomendamos que no se acumulen grandes cantidades de patata porque esta es una plaga de almacén ya que son estos lugares cubiertos los que favorecen la puesta de las larvas, unas 300 de cada hembra fértil que solo vive dos días", explica el técnico. "La vigilancia y alerta de los productores es crucial ya que en el avance sorprendente de la plaga han pesado las malas prácticas de los productores por el movimiento de mercancías que estaban contaminadas", incide.

Los tratamientos de exterminio del insecto y las medidas de prevención del Gobierno central y la Xunta han resultado insuficientes, se han intensificado los controles para impedir la salida del producto de las zonas contaminadas y la Consellería de Medio Rural ha destruido más de 400 toneladas de patatas, a lo que habrá que añadir la producción de Muxía, el último Ayuntamiento cercado por el insecto.

Las señales de destrucción en este municipio coruñés ya son alarmantes. El Diario Oficial de Galicia (DOG) publicó el viernes 6 de abril la resolución por la que se establecen los plazos para la declaración de existencias de patata de consumo, de semilla y de superficie de patata plantada, así como de las superficies de plantación en la zona tapón en Muxía.

Estas declaraciones serán los datos de referencia para que la Xunta pague a los productores las indemnizaciones que les correspondan, las mismas que reciben el resto de afectados en los otros 32 Ayuntamientos y que ya superan los 176.000 euros. Medio Rural ya ha pagado las ayudas a 1.323 beneficiarios de los que el 23,28% son de la provincia de A Coruña y el 76,72% restante de Lugo.

Los agricultores aguardan con inquietud los efectos de las nuevas medidas de control de la Xunta y del reciente decreto del Gobierno central para casi un centenar de Ayuntamientos afectados en España cuyas repercusiones económicas todavía no se han cuantificado. El decreto viene a reforzar los controles autonómicos ya existentes en Galicia, Asturias y Canarias, aunque prevé fuertes prohibiciones de los cultivos para frenar la expansión de la polilla cuya supervivencia solo depende de la patata y sin ella, moriría.

"Hay que tener miedo"

Los expertos no saben con certeza por qué y cuándo aterrizó en Galicia la polilla guatemalteca y creen que su llegada desde Canarias fue probablemente mucho antes de 2015, cuando el Laboratorio Nacional de Referencia de Valencia dio la alerta al analizar un ejemplar que había entregado un agricultor de la zona de Ferrol Terra. Con una dispersión difícil de definir para los técnicos, el insecto lo transportan los humanos por el tráfico de mercancías, tanto del producto como la semilla.

"Ante este panorama hay que tener miedo", afirma Victor Novo, jefe de Servicio de Sanidad y Producción Vegetal de la Xunta de Galicia, "porque el problema no está tanto en cultivo familiar para autoconsumo sino en una gran industria de la que dependen tantas familias y que ahora ven su futuro en grave riesgo".

La Xunta ha colocado una red de trampeo (1.625 unidades) por toda Galicia a base de feromonas que atraen a los machos para controlar la presencia del insecto en cultivos o almacenes y el índice de propagación de la plaga. Pero estos cinturones solo pueden instalarse bajo supervisión de los técnicos para que no tengan un efecto llamada en las zonas no contaminadas.

En los Ayuntamientos declarados como zona tapón, como es el caso de Muxía (A Coruña), los vecinos tendrán que informar de sus plantaciones, con prohibición de comercializar el tubérculo que no esté embolsado y etiquetado, para evitar que salga fuera de los perímetros de seguridad bajo amenaza de fuertes multas administrativas de hasta 3.000 euros.

La Consellería de Medio Rural ha desplegado a un equipo de técnicos y asesores en Muxía para atender a los afectados y resolver sus dudas para cumplir con los controles establecidos a través de charlas informativas que se están impartiendo en todos los municipios del entorno donde se pide la colaboración de los productores. Desde el Gobierno gallego tratan de concienciar a los afectados de que "la lucha contra esta plaga de cuarentena nos compromete a todos", indican fuentes de la Consellería de Medio Rural."                   (Elisa Lois, El País, 16/04/18)

18/12/17

Que pasa coa praga que mantén paralizada a produción de patacas no norte de Galicia?

"Xa pasaron dous anos dende a detección da couza da pataca, en 2015, unha praga que a Xunta de Galicia tomou en serio moi tarde, en febreiro de 2017, co que o que comezara afectando a uns poucos concellos esténdese agora, a lo menos, a 32. As primeiras medidas do Goberno galego comezaron en maio deste ano coa recollida da pataca afectada tan só en 4 concellos.

Tan só 20 días máis tarde, cando a pataca aínda estaba a ser recollida, a conselleira do Medio Rural deu por controlada a praga nos concellos infestados da Coruña, malia o que un mes despois reuniuse a Comisión de Seguimento desta praga, sen que transcendera ningunha conclusión.

Desde entón, a Consellería remitiulles aos concellos infestados unha circular declarando 32 concellos infestados, sinalando aqueles considerados “tampón” para evitar a propagación e lembrando a prohibición do cultivo nos concellos afectados durante un mínimo de 2 anos.

“INCERTEZA”

“De incerteza considerable”. Así describe o portavoz de Agricultura do Grupo Socialista, José Manuel Pérez Seco, a situación dos concellos afectados pola praga da couza da pataca. O responsable socialista presentou este venres unha pregunta en Comisión para reclamarlle á Xunta un balance das actuacións levadas a cabo nos concellos afectados.

“É o momento de comezar coa compra da semente para plantala nos primeiros meses do ano que vén, e tanto almacéns como particulares seguen sen saber se será posible a súa plantación ou non”, dixo. Por iso, reclamoulle ao goberno galego “transparencia” e “instrucións concretas” sobre as actuacións levadas a cabo para a loita contra a “couza guatemalteca”.

Os socialistas queren saber cal é a situación actual da praga, e reclámanlle á Xunta que faga público o número de tampas colocadas e as capturas rexistradas nas zonas afectadas, especificadas por concellos e provincias."                  (Galicia Confidencial, 25/11/17)

14/12/17

La polilla de la patata muerde la economía doméstica en Galicia y Asturias

"Galicia es tierra de comedores de patatas. Así lo reflejaba Manuel Rivas en el título de su primera novela, inspirado en un cuadro de Van Gogh, y así lo atestigua la economía doméstica de buena parte de sus habitantes, autoabastecidos durante siglos del tubérculo plantado en la huerta de casa. 

La prohibición a lo largo de dos años del cultivo de este producto básico en 45 ayuntamientos del noroeste de España (13 de ellos asturianos) para intentar erradicar la plaga de polilla guatemalteca ha caído por ello en miles de hogares como una dura condena.




Aunque los controles han logrado evitar de momento que en Galicia el insecto que devora la patata llegue a las zonas distinguidas con la Indicación Geográfica Protegida (Bergantiños en A Coruña y A Limia en Ourense), donde esta producción es un importante pilar económico, el veto al tubérculo ha dejado víctimas. 

Francisco López, que gestiona la granja de agricultura ecológica Casa Ánxel de Crecente, en A Pastoriza (Lugo), ha tenido que cerrar una línea de producción en la que había realizado fuertes inversiones sin que tenga derecho a un solo euro de indemnización. 

“Cuando pase la prohibición no retomaré la producción de patata ecológica que tenía porque ya he perdido los clientes y tendría que empezar de cero”, lamenta este empresario, que en tres años había logrado colocar su producto en los estantes de Carrefour y en los grandes mercados de Madrid y Barcelona.

López vendía al año 60.000 kilos de patata ecológica, sembrada en seis hectáreas de terreno y cepillada y envasada en una planta en la que invirtió 80.000 euros hace solo dos años. Cuando la Administración anunció que el ayuntamiento de A Pastoriza en el que tiene sede su empresa era uno de los afectados por el veto a este producto, el empresario intentó buscar un remedio. 

Ante la imposibilidad de trasladar el cultivo a otras fincas ubicadas en zona libre de plaga porque los terrenos precisarían una calificación ecológica, se planteó sacarle rendimiento a su maquinaria envasando patata de explotaciones ubicadas en otros ayuntamientos. Sin embargo, los controles contra la polilla guatemalteca tampoco le permitieron ese movimiento de mercancía.

Más de 1.300 afectados por la plaga han solicitado compensaciones económicas a la Xunta, que tiene previsto destinar unos 200.000 euros a tal fin. Solo tienen derecho a percibir estas ayudas los productores que, en el momento de activarse la prohibición, tuvieron que arrancar patatas ya cultivadas o desechar semillas ya compradas. Francisco López aún no había hecho ninguna de estas dos cosas y no ha recibido ni un solo euro de indemnización pese a que la medida le ha obligado a cerrar una línea de producción de la empresa.

En total, se han destruido 365 toneladas de patatas en los ayuntamientos gallegos invadidos por la polilla, de las cuales alrededor de 315 corresponden a particulares. “La gente ha asumido con resignación las instrucciones de la Xunta”, explica Secundino García, alcalde de San Sadurniño (A Coruña), un municipio de 3.000 habitantes y economía agroganadera que ha entrado en la lista del veto a la patata.

 “Los vecinos confían en lo que dicen las autoridades, en que la plaga se erradicará en dos años gracias a la prohibición, así que un fracaso de estas medidas sería un fraude para ellos”.

En la comunidad autónoma con las pensiones más bajas de España, para la población envejecida de localidades como San Sadurniño el autoconsumo de patatas es una ayuda importante para llegar a fin de mes. Para los hogares afectados por la prohibición, el nuevo gasto que supone tener que comprar fuera las patatas, un producto básico de la gastronomía gallega, “es más dinero que lo que supone la subida de las pensiones”, subraya García.

El Gobierno gallego, que recibió críticas de los sindicatos agrarios por la tardanza en tomar medidas contundentes, asegura que el avance de la plaga se ha frenado. Según sus datos, hasta octubre se habían reducido un 65% las capturas de polillas guatemaltecas con respecto a 2016. “Se ha acabado la alarma, las medidas de vigilancia están funcionando”, afirma Guillermo Budiño, portavoz de los empresarios de la Indicación Xeográfica Protexida Pataca de Galicia, zonas a las que no ha llegado la polilla, quien destaca que si se mantiene el ritmo de envasado y etiquetado el 2017 “será un año de récord” para los productores gallegos.

La prohibición de plantar patata, pese a todo, se acaba de extender a un municipio gallego (Cariño), que se suma a la lista de 31 ayuntamientos publicada en marzo, y a nueve concejos asturianos (en marzo eran cuatro), después de que las autoridades detectaran insectos de esta especie en las trampas instaladas por prevención. 

Los responsables autonómicos de Galicia y Asturias atribuyen esta extensión al “movimiento de patatas entre municipios” y han decidido “intensificar” la vigilancia que tienen encomendada la Guardia Civil y la Policía Autonómica."           (Sonia Vizoso, El País, 12/12/17)

26/5/17

O problema da couza guatemalteca na comarca de Ferrolterra

"A couza guatemalteca ou couza da pataca é un insecto que como o seu nome indica provén de Guatemala e se estendeu a toda América Central. No estado español xa tiña aparecido nas Illas Canarias nos anos 1998-99. N Galiza detectouse en 2015 e posibelmente a chegada ao noso país fose por transporte marítimo, xa que as zonas afectadas (Ferrolterra e a Mariña Lucense) son lugares de portos comerciais.

Ao igual que todas as couzas, teñen hábitos nocturnos e como moito poden ter un radio de acción de 1km, por iso é tan importante que os armacéns dos lugares afectados sexan revisados e que non se envíen fóra patacas cultivadas nas zonas afectadas.

Como se vai coñecendo a "crise da pataca"

No DOG do 16 de Outubro do 2015 delimitábanse as zonas demarcadas coa praga, e as medidas urxentes que se ían adoptar, estabelecendo, nun primeiro momento, 3 concellos: Ferrol, Narón e Neda. Aos poucos meses, no DOG de 11 de Febreiro de 2016 ampliábanse as zonas afectadas pola couzae engadaíanse os concellos da Mariña Lucense: Cervo, Foz, Xove, O Valadouro e Viveiro. 

E onde se volta a advertir que "A Tecia solanivora Povolny é unha praga incluída na lista A2 da EPPO (European Plant Protection Organization), e no anexo II, parte A, sección I, da Directiva 2000/29/CE do Consello, do 8 de maio de 2000, polo que se considera unha praga de corentena, sometida a regulación e, por tanto, é necesario tomar medidas para a súa erradicación e control."

Un ano despois, voltamos a ter outra resolución da Dirección Xeral de Gandaría, Agricultura e Industrias Agroalimentarias publicada no DOG a 2 de Febreiro deste ano, onde se voltan a ampliar as zonas con presenza da couza guatemalteca: na provincia da Coruña son Ferrol, Narón, Neda, Ares, San Sadurniño, Fene, Mugardos, A Capela, Ortigueira, Cabanas, As Pontes, Valdoviño e Mañón; mentres que na provincia de Lugo son os concellos de Xove, Viveiro, O Vicedo, Foz, Cervo, Burela, Barreiros, Ribadeo, Trabada, Lourenzá, Mondoñedo, Alfoz, O Valadouro, Ourol, Abadín, A Pastoriza, Riotorto e A Pontenova. Así, en algo máis dun ano a Xunta pasou de recoñecer 3 zonas afectadas a 8 e a seren finalmente 31 os concellos onde está prohibido plantar pataca.

Unha semana despois da ultima publicación do DOG desta ampliación de zonas prexudicadas, aparece outra resolución no diario oficial onde se fala por primeira vez das medidas que se van exixir tanto a produtores como vendedores de pataca nas zonas afectadas, a famosa declaración de cultivo, onde tamén se di que mentres non se aprobe a normativa estatal a recomendación é non realizar plantación deste cultivo.

Cando isto sucede, 14 de febreiro, hai xa moitas plantacións de patacas de cedo, o cal produce unha forte incerteza entre a xente que xa plantou, porque aínda non está informada de nada e nin sequera sabe como vai solucionar o seu problema. Pero a realidade para os concellos é aínda peor, coñecen a medida a través dos medios de comunicación, en vez de ser a Xunta quen lles dea as explicacións de cales van ser os medios para combater a praga. Así que os concellos afectados non poden dar explicacións ningunhas aos seus veciños.

O día 3 de marzo deste ano sae o Real Decreto para o programa de erradicación e control da couza guatemalteca no estado español (Galiza, parte de Asturias e Canarias), onde se prohibe a plantación de pataca nas zonas afectadas. O 8 de marzo, a Xunta volta a publicar outra resolución coas medidas que se van levar a cabo quer nas plantacións quer nos armacéns e marcar zonas afectadas, e zonas tampón (zonas nunha franxa de 5 km. arredor do límite dos concellos afectados) onde hai municipios con 95% do seu terreo en zona tampón, polo que se fai extensivo a todo o concello, e outros só afectados en parte. Os concellos tampón son: Somozas, Moeche, Cerdido, Cedeira e Cariño. E os concellos parcialmente afectados son Miño, Vilarmaior e Monfero na provincia da Coruña e Xermade, Muras, Vilalba, Cospeito, Castro de Rei, Pol, Meira, Ribeira de Piquín e A Fonsagrada na de Lugo.

A situación actual

Despois de que a Xunta dese a coñecer as medidas que ía pór en marcha comezou a información aos veciños a través de charlas con técnicos da Consellaría, nalgúns casos, como en San Sadurniño, moi concorridas.

Nesas datas de abril, a Consellaría de Medio Rural informou nunha reunión cos concellos que se ía enviar unha carta e un folleto informativo ás casas sen enderezo postal, para informar dun xeito sinxelo e efectivo de como se ía realizar, cando se ía realizar e os horarios de recollida da pataca, quer a de nova plantación que a que ficara de anos anteriores, ben como o paso por almacéns onde se garda a pataca; e o envío dos sacos especiais, para seren recollidas as patacas, aos concellos para a súa distribución aos veciños.

 Mais a carta nunca foi enviada, e os concellos tamén tiveron que informar os veciños de como se ía proceder. Aliás, os concellos saben as datas de cando se vai proceder con moi pouco tempo de antelación para avisaren os veciños de que vaian buscar os sacos especiais onde gardar as patacas

A recollida de pataca comezou o día 2 deste mes de Maio nos concellos de Ares e Cabanas na provincia da Coruña e de Riotorto e A Pontenova na de Lugo. Son 25 equipas formadas por dúas persoas da empresa pública SEAGA, que levan unha identificación, onde terán un traballo coordinado desprazándose aos domicilios ou plantacións das persoas que declararon tanto as parcelas cultivadas como ter pataca de semente ou pataca armacenada para o autoconsumo. 

Os técnicos recollen as patacas, previamente envasadas en sacos especiais, revisan o contido e fan que os afectados asinen un talón onde se reflictan os quilos que foron retirados en cada casa. Estes sacos serán introducidos nun camión fechado hermeticamente e que logo levarán a Cerceda onde se destruirá todo o recollido e se levará a cabo un proceso tamén de desinfección dos camións, para que non se estenda a praga as zonas non afectadas.

Os dous días seguintes 4 e 5 de Maio, quinta e sexta feira, tocoulles a quenda a Fene e Mugardos na provincia da Coruña e Xove e Alfoz na de Lugo. E así cada dous dias en outros catro concellos, chegando o día 15 e 16 a Neda ou o 22 e 23 a San Sadurniño.

Como sabemos, o consumo de pataca no noso país é moi importante, é a base alimentar xunto co pan. E como non o ía ser menos tamén na nosa comarca. Mais na nosa zona o cultivo é de autoconsumo. Un cultivo feito, no xeral por xente maior, e que non só planta para o consumo da súa casa, senón para o resto da súa familia: fillos, netos, compañeiros... Polo que hai unha parte importante do noso país que consome moita pataca pero non a merca.

 E como é un cultivo de autoconsumo non temos un censo de xente que planta pataca. Velaí o grande problema deste tema porque a forma máis eficaz para que non se plante é o concienciación da xente. Un traballo que debería ter feito a Xunta, que se comprometera en enviar unha información que chegara a todo o mundo por vía postal pero non o fixon, polo que quedou en mans dos concellos facer chegar a información.

Sendo este un problema que atnxe un terzo do país, afecta a parte norte, aínda Feijóo non dixo nin unha palabra, e a conselleira moi pouco, sobre o tema que estamos a tratar. E é un fenómeno que se agora xa é serio, e se non se atalla e non se adoptan as medidas oportunas pode traer maiores consecuencias. 

Deste xeito, a Xunta parece estar tomando decisións segundo lle veñen enriba os problemas, e levando o tema con escurantismo. Os 50 efectivos para recoller as plantacións dun terzo do país non parecen suficientes para levar a cabo as medidas que se impuxeron.

Moitas das medidas que se tomaron non están sendo implantadas, como a vixilancia das plantacións, a prohibición da venda de pataca a granel das zonas afectadas, e isto vese nalgunhas feiras da comarca... Do mesmo xeito que a Xunta non informa de se van estar suxeitas ou non ao IRPF as indemnizacións que se poden solicitar.

Pese a todo, a maioría da xente, aínda que irritada, asumiu a prohibición dun xeito moi responsábel. Aínda que queda a ver se a toda a poboación lle chegou a información. E eles mesmos por non ter problemas logo coa indemnización, por teren dous pagadores están deixando de pedir a indemnización. E todo isto é pola pouca información que está dando a Xunta.

En dous anos saberemos se chegou o final da praga ou haberá que esperar algúns anos máis, algo que pode incidir no estamento da comarca e no abandono da plantación para autoconsumo."      (María López, Sermos Galiza, 17/05/17)