Mostrando entradas con la etiqueta clientelismo político del PP: ayudas a la prensa. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta clientelismo político del PP: ayudas a la prensa. Mostrar todas las entradas

28/2/24

Feijóo regaló millones de euros de dinero público al dueño del Correo Gallego, acusado de blanqueo y evasión de capitales... el 44,5% de sus ventas totales procedía de instituciones, en su mayoría controladas por el PP... puso el dinero una sociedade pública que dirigía Francisco Conde... al que iba a hacer Ministro de Industria... El Gobierno de Feijóo nunca consiguió recuperar el dinero prestado al periodista amigo y nada pudo evitar el concurso de acreedores... “Las cúpulas de XesGalicia desaconsejaban la operación. Finalmente fructificó tras insistentes y reiteradas llamadas del conselleiro de Economía, Francisco Conde” (Cristina P. Marcote)

ℂ𝕣𝕚𝕤𝕥𝕚𝕟𝕒 ℙ. 𝕄𝕒𝕣𝕔𝕠𝕥𝕖 @crispmarcote

El día que alguien se interese de verdad por todos los tejemanejes de Feijóo en Galicia, la trama Gürtel se quedará en un juego de aficionados. Feijóo regaló millones de euros de dinero público al dueño de un periódico acusado de blanqueo y evasión de capitales. Hilo

 En julio de 2018, la entidad pública de inversiones de la Xunta, XesGalicia, acordó por unanimidad conceder un préstamo de 2,5 millones de euros a la empresa que editaba El Correo Gallego. 

Para entonces, el diario acumulaba enormes retrasos en las nóminas de sus trabajadores, debía 996.752 euros a la Seguridad Social y acumulaba impagos por 1.021.051 euros a Hacienda.

 La organización que puso el dinero es una sociedad pública que depende directamente de la Consellería de Economía del Gobierno gallego, que dirigía Francisco Conde, ahora diputado en Madrid con su adorado Feijóo. 

Era al que iba a hacer Ministro de Industria.

 El objeto fundamental de aquel préstamo era que Rey Novoa cumpliese con sus obligaciones tributarias, ya que solo así podría volver a contratar campañas publicitarias de administraciones como la Xunta de Galicia. Debía mucho dinero a Hacienda y si no estaba al corriente no podía contratar con las administraciones públicas.

 La policía señala a las administraciones gobernadas por el Partido Popular como las principales suministradoras de ingresos para un periódico que en los años analizados (2018-2020) ya vislumbraba la posibilidad de quiebra.

 En su informe la UDEF asegura que las ventas a corporaciones locales, organismos públicos y asociaciones públicas realizadas por El Correo Gallego en ese periodo eran uno de los principales pilares de facturación. 

Tomando como muestra el año 2020, los datos arrojan el siguiente resultado: el 44,5% de las ventas totales de El Correo Gallego procedió de esas instituciones, en su mayoría controladas por el PP de Feijóo.

 El Gobierno de Feijóo nunca consiguió recuperar el dinero prestado al periodista amigo y nada pudo evitar el concurso de acreedores y la llegada de un nuevo propietario, la empresa Prensa Ibérica. 

El Correo Gallego acumulaba una deuda con sus trabajadores de 996.752 euros y con Hacienda de 1.021.051 euros.

 La investigación de la UDEF se centra en cuatro puntos fundamentales: un crédito sospechoso de 2,5 millones de euros que la Xunta nunca debía haber concedido. La trama de empresas pantalla que el empresario usaba para esquivar los pagos tanto a su plantilla como a la larga lista de acreedores; una red familiar que se encargaba de comprar propiedades inmobiliarias para presuntamente poner el dinero a buen recaudo y un acuerdo incomprensible por medio del cual la Televisión de Galicia era cómplice de los regates que el empresario le hacía día sí y día también a Hacienda, o a cualquier otro a quien le debiese dinero.

 A los policías que investigan al empresario les ha llamado la atención la facilidad de este para conseguir dinero público y así lo han reflejado en sus informes. En ellos recogen el testimonio de Caetano Díaz, uno de sus informantes y que, en su día, ostentó el puesto de director adjunto en El Correo Gallego. Según declaró Díaz a los investigadores: “Las cúpulas de XesGalicia desaconsejaban la operación. Finalmente fructificó tras insistentes y reiteradas llamadas del conselleiro de Economía, Francisco Conde”, un hombre de la máxima confianza de Feijóo.

 El gabinete que ahora preside Alfonso Rueda ascendió a vicepresidente primero de la Xunta a Francisco Conde, el otorgador del crédito. Ahora está en Madrid. Feijóo le dio un puesto en Génova 13 como vocal del comité ejecutivo nacional y es diputado por Lugo en el Congreso. Y aquí nadie dimite!

11:49 a. m. · 27 feb. 2024 12,7 mil Reproducciones

17/2/24

Rueda trata de rentabilizar la red clientelar en los medios gallegos que diseñaron Fraga y Feijóo

 "La maquinaria de guerra electoral que ha permitido al Partido Popular de Galicia conquistar ocho mayorías absolutas en los últimos 35 años se fundamenta en buena medida en la red clientelar que los populares gallegos han tejido en torno al ecosistema mediático gallego.

Esa red la ideó y la cosió en los años noventa Manuel Fraga, exministro franquista de Información bajo cuyos mandatos en la presidencia de la Xunta, tras la transición democrática, se popularizó el término de periodista "sobrecogedor". Entiéndase bien el chiste-concepto: "Sobre-cogedor". ¡Qué bien vendría aquí un emoticono ojiplático!, ¿verdad? Para definir a aquellos periodistas finiseculares tan deontológicamente promiscuos como faltos de cash. Algunos siguen aún en activo en estos aviesos comicios de los tempranos años 20 del siglo XXI. ¡Cuánto daño han hecho las hombreras heredadas de los 80!

La infrarred del populismo pepero de Fraga la perfeccionó para los millenials Alberto Núñez Feijóo, inflando de multimillonarias ayudas a los principales empresarios propietarios de periódicos del país, en plenos recortes sociales durante y tras la crisis financiera. Se trataba de que ajustaran la línea editorial de sus diarios a la construcción de esa imagen política de fino gestor de provincias que finalmente le ha llevado desde Santiago a Génova (13).

El camino abierto por sus antecesores lo aprovecha ahora Alfonso Rueda, quien en sus apenas dos años de mandato como presidente accidental ha transitado sin despeinarse ni avergonzarse por la misma senda de generosos dispendios de dinero público en beneficio de los propietarios de esos medios que crean y manipulan opinión, los que a base de ayudas públicas tienen capacidad para abrir y conducir los debates políticos que interesan a la sociedad gallega.

45 millones en 13 años

En los trece años en los que Feijóo gobernó la comunidad entregó casi 45 millones de euros a es puñado de empresas periodísticas. Especialmente a La Voz de Galicia, propiedad del empresario coruñés Santiago Rey, que se llevó más de 15,8 millones de euros en ese período. Le siguen Faro de Vigo, El Correo Gallego y La Opinión A Coruña, de la familia Moll (Prensa Ibérica); La Región de Ourense y Atlántico Diario, de los Outeiriño; El Progreso de Lugo y Diario de Pontevedra, de la editora Blanca García Montenegro; El Ideal Gallego, Diario de Ferrol y Diario de Arousa, del empresario del juego José Collazo...

Claro que todos esos medios ya no tienen la influencia y el impacto del que gozaban hace años. Así que los partidos de la oposición han entendido que tienen que buscarse otras formas de hacer llegar sus mensajes a la ciudadanía.

"Hemos apostado por otros canales alternativos, por los digitales y por las redes sociales", aseguran fuentes de la dirección de campaña del PSdeG. Afirman que en los dos primeros días de campaña lograron elevar en 1.500 el número de suscriptores de la cuenta de Twitter de José Ramón Gómez Besteiro, a base de vídeos ingeniosos incrustados en Tik Tok, Twitch, Twitter, Youtube...

"Es muy complicado hacer política con un sistema mediático conservador y políticamenta cooptado. Ningún grupo mediático tiene la capacidad de sobrevivir financieramente sin subvenciones, y eso genera relaciones clientelares. Cuando no es la Xunta, son los ayuntamientos y las diputaciones socialistas", advierte Susana López Verde, directora de campaña de Podemos.

Invisibilización permanente

"Para partidos políticos como el nuestro, no solo es la campaña, es el silenciamiento y la invisibilización permanente. Todo el trabajo municipal o el trabajo con colectivos que hacemos queda invisibilizado, y lo que no se comunica no existe. Al final, en Galicia hemos pasado de que nos ataquen constante a que nos intenten matar de inanición", añade.

Público ha tratado sin éxito de obtener la opinión de Sumar Galicia. También del Partido Popular, cuya dirección de campaña ha obviado la oferta de este diario para exponer su opinión sobre la acusación de llevar años manipulando la tele y la radio públicas de Galicia en favor del PP.

Y, aún así, el PP parece estar de los nervios. "Si alguien duda que es verdad que les estamos disputando la Presidencia de la Xunta, sólo tienen que ver la Televisión de Galicia", dijo el pasado viernes la candidata del BNG, Ana Pontón.

Los trabajadores y trabajadoras de la tele pública gallega llevan más de cinco años denunciando la manipulación que la dirección de los medios de titularidad autonómica les obliga a ejercer para favorecer los intereses del Partido Popular.

Alfonso Rueda se ha negado a participar en cualquier otro debate, ya sea en medios públicos (TVE) o privados (Cadena SER). Significativo. ¿O no?"               (Juan Oliver, Público, 11/02/24)

3/8/23

Luces, cámara... ¡Feijóo! (y 8): 45 millones para untar a los medios privados y una tele pública al servicio del PP... La imagen de gestor moderado de Feijóo que ahora empieza a descomponerse se construyó en Galicia durante trece años de manipulación y acoso a profesionales de los medios públicos y ayudas millonarias a los privados

 "El pasado 26 de junio, casi un mes después de que Pedro Sánchez anunciara el adelanto de las elecciones generales y en plena precampaña, la dirección de la Compañía de Radio e Televisión de Galicia (CRTVG) decidió reducir el número de debates de la Radio Galega y también el de periodistas y analistas que habitualmente comentan en ellos la actualidad política.Lo recoge este mismo jueves el diario Nós Galicia, que explica que pese a que suele ser habitual que la RG elimine debates de su programación en la temporada estival, los tertulianos con los que la dirección ha decidido no contar durante la campaña electoral son precisamente los que suelen a ser más críticos con la gestión del PP en Galicia.

Los exdiputados del BNG y profesores de las universidade de A Coruña y Santiago Carlos Aymerich y Xesús Veiga; la también exdiputada del BNG y administradora de la empresa editora de la revista Luzes Ana Luísa Bouzas; el escritor Francisco Castro; el activista social y miembro de Anova Pepe Arias... Todos mostraron a la CRTVG su disponibilidad a seguir participando en las tertulias durante el período electoral, pero la dirección decidió prescindir de ellos.

Sin embargo, a quien sí ha mantenido tanto en las tertulias de la televisión como en las de la radio es a una docena de analistas y periodistas que suelen ser más bien críticos con la oposición. Trabajan o colaboran en muchos casos en medios conservadores con líneas editoriales que apoyan a Feijóo, como La Voz de Galicia, El Ideal Gallego, El Correo Gallego, El Progreso de Lugo, El Mundo o El Debate Español, e incluso en otros próximos a la ultraderecha como Libertad Digital, El Toro TV, Intereconomía y Estado de Alarma.

Sin tertulianos próximos a la izquierda o al nacionalismo

Que una cadena pública autonómica prescinda en plena campaña de los tertulianos que defienden posiciones próximas a la izquierda o al nacionalismo resultaría llamativo y noticiable en otras comunidades, pero en Galicia, salvo por la información de Nós Diario, el asunto ha pasado completamente desapercibido. De hecho, a quienes se han enterado ni siquiera les ha parecido extraño.

"Tiene su explicación: la manipulación y el sesgo informativo a favor del PP es una práctica habitual en la CRTVG desde que Feijóo ganó su primera mayoría absoluta en 2009", explica María Obelleiro, directora de Nós y tertuliana de la RG, y de quien la dirección de la compañía también ha decidido prescindir en el debate del programa A Crónica.

Al frente de la radio y la televisión públicas está Alfonso Sánchez Izquierdo, ex director de La Región, otro de los medios conservadores del país. Alberto Núñez Feijóo lo nombró director general hace 14 años, de los que lleva 12 en situación ilegal. Desde 2011, la Lei do Audiovisual Galego, impulsada por PP, establece que su cargo debe ser cubierto por mayoría de dos tercios del Parlamento de Galicia. Pero el PP nunca la ha tenido, así que ni Feijóo ni su sucesor, Alfonso Rueda, se han preocupado nunca de hacer cumplir esa norma. De esa forma Sánchez Izquierdo sigue en su puesto cobrando una nómina de 92.000 euros anuales.

Los trabajadores de la CRTVG llevan años denunciando manipulación informativa y persecución política 

Los trabajadores de la CRTVG, agrupados en torno a la plataforma Defende a Galega, llevan años denunciándolo. Este viernes se cumplen 270 semanas desde que iniciaron la campaña de los venres negros, por la que desde hace más de cinco años acuden a trabajar vestidos de de ese color y cuelgan en las redes sociales sus fotos, dando la cara, con mensajes de protesta por el uso partidista al que están sometidos los medios públicos. No denuncian sólo la manipulación, también la persecución profesional y moral que padecen quienes se oponen a ella e intentan, sencillamente, ejercer su profesión e informar con imparcialidad.

Centenares de sentencias contra la CRTVG

Durante los 14 años de mandato de Sánchez Izquierdo, los tribunales de justicia han condenado a la CRTVG en centenares de ocasiones por vulnerar los derechos civiles y laborales de sus trabajadores. No es una exageración: hay centenares de sentencias por despidos, cambios de condiciones salariales y de funciones, traslados forzosos, acoso laboral y degradación profesional, sanciones y multas ilegales, servicios mínimos abusivos que impiden a las mujeres participar en las huelgas feministas y hasta obstáculos para que puedan ejercer su derecho legal a conciliación su horario de trabajo con el cuidado de sus hijos.

En muchos casos, los tribunales han advertido que la única razón que tenía la empresa para imponerles semejantes castigos, de manera velada o explícita, era su participación en Defende a Galega o su significación en las protestas contra la manipulación informativa y el incumplimiento de la ley del audiovisual. Ésta también contempla la creación de un consejo de informativos que debía velar por la neutralidad de la línea editorial de la casa.

"La situación es demencial. Nunca ha habido tantos compañeros y compañeras de baja por estrés y depresión, incluso con problemas familiares graves a causa del acoso que sufren y del ambiente irrespirable en los centros de trabajo. Pero a la dirección le importa un bledo la salud psicosocial de la plantilla", explica el periodista Carlos Jiménez.

El año pasado, el Tribunal Superior de Xustiza de Galicia condenó a la CRTVG por expedientar a Jiménez y sancionarle con suspensión de empleo y sueldo después de haber mandado un tuit en apoyo de una compañera que también había sido expedientada por criticar la manipulación en favor de Feijóo.

Sin disculpas ni medidas contra los responsables

Pese a que la sentencia de Jiménez es firme desde hace más de un año, ni Sánchez Izquierdo ni nadie de su equipo directivo se ha disculpado con él. Ni mucho menos se han tomado medidas contra los responsables de violar sus derechos fundamentales por una motivación política. Es más, el director general intentó defenderse en el Parlamento de Galicia faltando a la verdad y asegurando que las sentencias condenatorias representan un mínimo porcentaje, cuando la realidad es que son una abrumadora mayoría.

"La manipulación la censura y ek acoso al personal en la CRTVG probablemente solo tenga parangón en Corea del Norte"

Para la oposición, la proliferación de fallos en los que los jueces han considerado probada la existencia de motivaciones políticas detrás de las represalias demuestran que no se trata de casos aislados, sino de una estrategia destinada a impedir cualquier fisura en la armazón de  desinformación de los medios públicos.  "El nivel de manipulación informativa, censura y acoso al personal en la CRTVG probablemente solo tenga parangón en Corea del Norte", afirma el diputado socialista Pablo Arangüena.

Pese a las sentencias en contra, la dirección sigue actuando de igual modo, y los periodistas siguen acudiendo a los tribunales porque consideran violentados sus derechos fundamentales. El pasado martes, el juzgado de los Social número 1 de Santiago celebró la vista contra la CRTVG por la denuncia de Alberto Ordóñez, locutor de radio trasladado forzosamente a la televisión el día después de haberse negado a modificar una información sobre el IPC que sus superiores consideraban perjudicaba a los intereses del Gobierno de Rueda, sucesor de Feijóo.

Dos semanas antes se había celebrado otro por la denuncia de Mónica Rosas, otra periodista de la televisión condenada al ostracismo por su significación en las protestas de Defende a Galega y que fue destinada contra su voluntad a un puesto en la radio de un día para otro, sin previo aviso y sin que la empresa la capacitara ni le ofreciera la formación en las nuevas herramientas que debe emplear, y que sus compañeros de redacción si recibieron.

Trasladada el día después de criticar a Feijóo en Facebook

"Además de acabar con tu salud mental también lo hacen con tu carrera profesional. Hacen falta años de trabajo para consolidarte en un medio, y con esos traslados la borran de un plumazo", explica Mayte Cabezas. Llevaba más de treinta años trabajando en la televisión, donde era una de las caras más reconocibles por la audiencia de varios programas informativos, hasta que el pasado 11 de marzo le comunicaron que la cambiaban a la radio el día después de publicar en su cuenta privada de Facebook un post en el que criticaba a Feijóo. Su juicio está previsto para dentro de una semana.

Los trabajadores no sólo sufren acoso sino el descrédito de sus superiores mediante falsedades sobre su adscripción política

Los trabajadores de la CRTVG no sólo sufren acoso directo, sino, en ocasiones, el descrédito de sus superiores mediante falsedades sobre su vida o su adscripción política, en lo que algunos periodistas consideran una campaña contra quienes osan cuestionar los métodos de Sánchez Izquierdo. Éste ha llegado a decir en el Parlamento gallego que quienes protestan contra su gestión no lo hacen por defender sus derechos laborales y la neutralidad informativa, sino por motivos partidistas y para perjudicar al PP. Incluso acusándoles de ir e las lisas electorales de formaciones rivales, cuando, al margen de su derecho a hacerlo, eso no es cierto.

Esa presión no se queda en San Marcos, la sede de la corporación, sino que la traspasa y llega a otros periodistas de medios privados independientes. Es frecuente que los pocos medios que amparan las protestas de Defende a Galega en sus páginas o webs reciban burofaxes de la casa, a veces sin membrete, exigiendo rectificaciones con amenazas de acciones penales, por publicar informaciones veraces, contrastadas y de contenido noticioso. En ocasiones, están enviadas desde despachos de abogados privados, pese a que la CRTVG cuentan con una asesoría jurídica propia.

Ocho directivos imputados por acosar a una trabajadora

La semana pasada, la revista Luzes, Nós Diario, eldiario.es , El Salto y Praza Pública recibieron cada uno uno de esos burofaxes exigiendo que desindexaran, es decir que borraran e hicieran desaparecer de los buscadores de Internet, las noticias sobre la investigación abierta por un juzgado de lo Penal de Santiago contra ocho directivos, entre ellos Sánchez Izquierdo. La jueza los ha imputado un delito de acoso moral y contra los derechos laborales de una trabajadora.

Los  imputados son Xosé Pereira Fariña, director de negocio; Alejandro López Carballeira, subdirector de informativos; Tania Fernández Lombao, jefa de programas; Paula Veloso Pereira, jefa de gestión de personal; Susana Fernández Veiguela, exdirectora de recursos humanos; Manuel Casás Macía, jefe de seguridad y salud laboral, y Vitalina Cuña Palencia, coordinadora de personal.

Una trabajadora ha denunciado graves daños morales y psicológicos por el acoso de sus superiores

Todos deberán acudir el próximo otoño a declarar ante la jueza acompañados de sus respectivos abogados, un trámite habitual en los procedimientos penales cuando se acude a declarar como imputado. Los medios, si consideran que se trata de hechos noticiables, acostumbran a recoger esos hechos citando el nombre de los imputados.

En este caso, los diarios citados así lo entendieron. La trabajadora había denunciado que las represalias, las humillaciones y la degradación profesional a que ha sido sometida le han provocado una grave alteración psíquica y de su estabilidad emocional, que tres especialistas médicos -uno privado, otro público y otro contratado por la CRTVG- han considerado compatibles con la situación de acoso de denuncia.

Daño psíquico

La jueza del caso también lo ha entendido así, ya que, para evitar su "victimización secundaria", tal y como explica en el auto, ha ordenado que lo haga por videoconferencia el próximo 28 de septiembre acompañada por una psicóloga de la Oficina de Atención a la Víctima. También ha instado al Instituto de Medicina Legal de Galicia a que ponga a disposición del juzgado un equipo psicosocial que evalúe "si la querellante presenta daño psíquico compatible con los hechos denunciados".

La TVG es el gran medio de comunicación de Galicia, con audiencias que superan con creces a sus competidores, con capacidad para abrir y conducir debates públicos, y, también, para censurarlos o minimizarlos. Eso es lo que, según los profesionales más veteranos de la casa, ha permitido hacer crecer la imagen de Feijóo como buen gestor moderado y fiable, que se extendió a los medios estatales y que muchos periodistas sólo ahora empiezan a advertir que se trata de un constructo fallido.

Público se ha dirigido a la dirección de la CRTVG para obtener de algún portavoz una valoración de la situación que denuncian los trabajadores, pero al cierre de este artículo no había obtenido respuesta. En las últimas ocasiones en las que este diario se ha dirigido a sus reponsables para ofrecerles la posibilidad de que dieran su versión de los hechos en otras informaciones relacionadas con la compañía, tampoco han contestado.

"Nunca hemos estado tan mal, tan manipulados y desmotivados", advierte Xosé Antón García Ferreiro, redactator de informativos y el último trabajador que queda de la plantilla inicial de la TVG. Fue presidente del comité de empresa y vocal del consejo de administración de la compañía entre 2015 y 2020 a propuesta del PSOE.

"Nunca hemos estado tan mal, tan manipulados y desmotivados"

"A Feijóo todo esto le ha servido mucho, claro que le ha valido. Sólo el telexornal [el telediario] del mediodía tiene más audiencia que los lectores de toda la prensa gallega en papel, y cuando durante trece años maximizas su gestión, impides cualquier crítica y minimizas a la oposición, eso da resultado", añade. También recuerda que las indemnizaciones y los gastos procesales a los que ha tenido que hacer frente la CRTVG por demandas judiciales de sus trabajadoras y trabajadores asciende a más de 60 millones de euros.

Si los medios públicos son uno de los apoyos en la construcción de la figura política de Feijóo, su gestión también se ha caracterizado por atraerse las líneas editoriales de la prensa privada mediante millonarias inversiones de dinero público. 

44,7 millones para once medios 

Durante sus trece años de mandato esos medios recibieron 44,7 millones de euros en subvenciones directas y convenios a dedo no sometidos a los procedimientos y controles que establece la legislación en materia de contratación. En muchas ocasiones, incluyen -en presente, porque la Xunta de Alfonso Rueda sigue empleando el mismo sistema- el compromiso de los medios de glosar en positivo la acción política de los gobiernos del PP en la Xunta. Esa cantidad no tiene en cuenta la publicidad institucional, ni las ayudas y ventajas fiscales a las que las empresas periodísticas tienen acceso como cualquier otra sociedad mercantil.

El mayor perceptor es La Voz de Galicia, propiedad del editor coruñés Santiago Rey, y sus empresas satélites, con más de 15,8 millones de euros. Le sigue Prensa Ibérica, que preside Javier Moll y que edita Faro de Vigo y La Opinión de A Coruña, con 7,1 millones. El Correo Gallego, que acaba de ser adquirido por el grupo de Moll, obtuvo 3,04 millones. El Progreso de Lugo y Diario de Pontevedra, propiedad de la empresaria lucense Blanca García Montenegro, recibió 5,24 millones euros, mientras que La Región de Ourense y Atlántico Diario, de Vigo, en manos de la familia Outeiriño, se hicieron con 3,37 millones durante los mandatos de Feijóo.

La Cadena Ser y sus emisoras asociadas recibieron 1,56 millones, y la Editorial La Capital, propiedad del empresario del juego José Collazo y que edita El Ideal Gallego, Diario de Arousa y Diario de Ferrol, 1,52 millones.

"Sin todas esas ayudas, la construcción mediática de la imagen de buen gestor con la que Feijóo se fue a Madrid sería bien distinta", afirma María Obelleiro. El periódico que dirige, Nós Diario, es uno de los que la Xunta excluye no ya de los convenios a dedo y las subvenciones directas, sino de las adjudicaciones de fondos públicos a la prensa de papel destinadas a promocionar el gallego. Curiosamente, durante la etapa de Feijóo los medios publicados en castellano recibieron mucho más dinero de esas partidas que los que se editan en la lengua oficial de la comunidad.

3 millones en ayudas al gallego a medios en español

Desde el año 2010, la Administración gallega ha pagado más de tres millones de euros a los editores de los once periódicos anteriormente citados con la intención de lograr que fueran empleando el gallego "de un modo habitual y progresivo", según las  convocatorias que publica el Diario Oficial de Galicia. Después de doce años, ese idioma apenas tiene en ellos nada más que un reflejo testimonial.

Cuando Feijóo decidió irse a Madrid, siguió aprovechando el dinero público para allanar su aterrizaje en el liderazgo del PP entregando subvenciones millonarias a medios estatales con sede en la capital de Estado cuando estaba en funciones. La mayoría son de línea conservadora y todos, claro, están editados en español, pero su secretaria xeral de Medios, Mar Sánchez Sierra,  siguió firmando ayudas. Hoy es su mano derecha en Génova y aspira a un escaño en el Congreso en el número 11 de la lista por Madrid.

"Hay una inclinación evidente hacia los grandes medios en castellano con líneas editoriales próximas a la derecha"

"Hay una inclinación evidente hacia los grandes medios en castellano con líneas editoriales próximas a la derecha en detrimento de los medios en gallego y de los digitales más pequeños", opina Francisco González Sarria, decano del Colexio de Xornalistas de Galicia. Asegura que esa institución lleva años trasladando a las administraciones de Feijóo, primero, y de Rueda, después, la necesidad de establecer criterios transparentes y objetivos en el reparto de las ayudas, sin que hasta ahora hayan obtenido una respuesta satisfactoria.

En numerosas ocasiones, el Colexio de Xornalistas se ha pronunciado en apoyo de los trabajadores de la CRTVG -en 2019 otorgó a Defende a Galega el premio José Couso de Libertad de Prensa, sin que la TVG hiciera mención alguna en sus informativos-. Y Sarria ofrece esta respuesta cuando se le pregunta por esa combinación entre manipulación en los medios públicos, persecución de los profesionales que resultan molestos para los intereses de Feijóo y el PP,  y el allanamiento de los medios privados con subvenciones millonarias del presupuesto público: "¿Que si se trata de una estrategia? Tal vez. Lo que sí es es una línea editorial política evidente".                (Juan Oliver, Público, 20/07/23)

17/5/23

A Xunta gastou 17 millóns en convenios a dedo e publicidade nos medios nos meses previos á campaña do 28M... equivalente aos 17,3 millóns que Rueda acaba de anunciar hai catro días para os grupos investigadores de elite para o período 2024-2027

 "A Xunta de Galicia, que preside o popular Alfonso Rueda, investiu preto de 17 millóns de euros en publicidade institucional e convenios a dedo con empresas de comunicación e axencias os cinco meses previos ao comezo da campaña electoral do 28M.

Esas cantidades, tramitadas a través de varias consellerías, secretarías, axencias e empresas públicas autonómicas, únense aos máis de 45 millóns de euros cos que a Xunta regou aos medios durante os 13 anos de mandato de Alberto Núñez Feijóo. Da listaxe están excluídos os patrocinios publicitarios de eventos culturais, concertos e actividades deportivas.

En total son 16,63 millóns, unha cifra pouco por baixo, por exemplo, do investimento de 17,3 millóns que Rueda acaba de anunciar hai catro días para os grupos investigadores de elite para o período 2024-2027; e equivalente aos 16 millóns de euros ofrecidos por Feijóo en plena crise sanitaria para axudas ás familias usuarias de centros de día para maiores e dependentes; ou os 16 millóns que destinou aos autónomos e pemes para que puidesen financiar a compra de medios para evitar o contaxio do covid-19.

6,9 millóns para promocionar a cultura e a gastronomía

A maior cantidade do gasto dos últimos meses en publicidade institucional sobre a actividade da Xunta corresponde a un contrato de 6,915 millóns para unha «campaña de promoción dos recursos naturais, culturais e gastronómicos de Galicia» adxudicado o pasado 26 de decembro a tres consultorías de publicidade a través da Axencia Turismo de Galicia. A mesma entidade a través da cal Feijóo achandou o ano pasado a súa aterraxe en Madrid con axudas de máis de 1,2 millóns concedidas a varios medios estatais con sede na capital de España, algunhas delas outorgadas cando xa dimitira da Xunta o seu Goberno estaba, por tanto, en funcións.

A memoria xustificativa do contrato ofrecida pola ATG, que preside a exalcaldesa de Ponteareas e exdiputada do PP Nava Castro, prevé insercións publicitarias en televisións, radios, prensa xeneralista de Galicia e do resto do Estado, así como diarios e publicacións dixitais e revistas, entre outros medios. O obxectivo do gasto é a «execución e implementación dun plan de medios de ámbito galego e nacional» dun ano de duración -é dicir, xusto ata as eleccións xerais previstas para decembro de 2023-, para «promocionar entre a poboación» os citados recursos turísticos.

3,95 millóns para «resaltar as medidas da Xunta»

A esa adxudicación séguelle en volume outra de 3,95 millóns licitada pola Vicepresidencia Primeira e Consellería de Economía, Industria e Innovación, que dirixe Francisco Conde. Ten por obxecto «resaltar as medidas económicas e sociais que está a impulsar a Administración autonómica e as propostas» coas que Galicia «quere optar aos fondos europeos». Contempla anuncios durante dous anos nos medios galegos por valor de case 3,2 millóns, gastos de persoal aparte – 140.000 euros-, unha comisión de 20.000 euros para a axencia adxudicataria e o IVE correspondente ata contemplar a cantidade licitada.

1,2 millóns para informar sobre fondos europeos

Ese contrato tramitouse o pasado 27 marzo. Só unha semana antes, a Consellería de Facenda, que dirixe Miguel Corgos López-Prado, sacou a concurso outra campaña de 1,2 millóns para «promoción dos servizos públicos galegos e información pública e publicidade» dos fondos europeos. Apenas sete días antes, a Axencia Turismo de Galicia licitara outro millón de euros nunha campaña idéntica á anterior – «promoción dos recursos naturais, culturais e gastronómicos de Galicia»- pero esta vez «durante a primavera».

753.000 euros para «fomentar a lectura en datas sinaladas»

Xa no mes de abril, a Secretaría Xeral de Medios, que depende directamente da Presidencia de Alfonso Rueda e que dirixe Silvia Valdés Díaz de Freijo, adxudicou outros 753.134 euros para «campañas institucionais para o fomento da lectura en datas sinaladas» e para a «promoción do Día dás Letras Galegas», que se celebra, precisamente, este mércores, 17 de maio.

605.000 euros para difundir a actividade de Retegal

A empresa pública Retegal, 100% propiedade da Xunta e encargada da xestión das infraestruturas públicas de telecomunicacións, investiu o pasado 24 de marzo outros 605.000 euros en anuncios de televisión, cuñas de radio, anuncios de xornal e banners de publicidade en medios de dixitais destinados a «trasladar aos cidadáns o coñecemento das actividades e das iniciativas que está a desenvolver Retegal e/o a Xunta de Galicia en materia de telecomunicacións». Retegal está presidida por Julio Cerviño Iglesias, pero a súa vicepresidenta é, precisamente, a secretaria de Medios, Silvia Valdés, nomeada por Rueda para estar no Consello de Administración da empresa pública.

900.000 euros en dúas campañas da mesma Consellería

O 10 de abril de leste mesmo ano, a Secretaría Xeral de Igualdade, a cuxa cabeza está Susana López Abella, promoveu outro contrato de medio millón de euros para unha campaña publicitaria en medios para a prevención da violencia de xénero, apenas un mes despois de que a Consellería de Emprego e Igualdade, á que está adscrito ese departamento e que encabeza María Jesús Lorenzana Somoza, licitase outros 400.000 euros para «produción e plan de medios das campañas de promoción dos ámbitos competenciais atribuídos» a esa consellería.

Promoción do Camiño de Santiago e doazón de sangue

En febreiro, o Servizo Galego de Saúde, baixo mando do conselleiro de Sanidade, Julio García Comesaña, impulsou outra campaña de publicidade en prensa por 363.000 euros para animar á doazón de sangue. En abril, de novo a Axencia Turismo de Galicia de Nava Castro volveu investir en insercións de publicidade outros 242.000 euros para promocionar o Camiño de Santiago, que se unen aos 50.000 que entregou ao ultra Javier Negre para que subise á súa web vídeos selfie del mesmo facendo algúns tramos do roteiro.

Vídeos do Xacobeo

A mesma axencia gastou outros 121.000 euros en senllos vídeos promocionais do «Xacobeo ciclista» e da «esencia do Xacobeo». Finalmente, a Secretaría Xeral de Medios tamén contratou unha campaña de 172.749 euros para senllas campañas institucionais sobre dous asuntos sobre os que en principio non parece ter competencias: «Sensibilización en materia de emprego» e «Promoción e prevención da saúde».

406.000 euros en convenios a dedo coa prensa galega

As adxudicacións citadas supuxeron un gasto de 16,62 millóns de euros en apenas cinco meses. No últimos tres meses, practicamente en precampaña, son máis de 9,2 millóns de euros.

Todas foron licitadas polo procedemento aberto, con publicidade e concorrencia, pero non sucede o mesmo con outros 406.000 euros tramitados e adxudicados directamente a empresas xornalísticas entre xaneiro e maio deste ano mediante convenios a dedo subscritos por varios departamentos do Goberno de Rueda. Nesta ocasión non se trata de custear anuncios senón de pagos para asegurarse informacións afíns aos intereses e políticas do Executivo autonómico.

O maior beneficiario é La Voz de Galicia, o diario do editor coruñés Santiago Rey, que obtivo 289.952 euros -o 71% do total- a través de dous convenios con obxectivos xenéricos. Un deles, da Consellería de Educación, Cultura e Universidades, a cuxo mando está Román Rodriguez, por valor de 149.952 euros para a «difusión de información cultural, educativa e/o social entre o alumnado» de colexios e institutos públicos; e outro da Axencia Turismo de Galicia para publicar «contidos que potencien o turismo».

O resto, 116.000 euros, repartíronllo as empresas editoras de Faro de Vigo e La Opinión de A Coruña -o Grupo Moll, que acaba de adquirir El Correo Gallego de Santiago-; El Progreso, de Lugo, e Diario de Pontevedra -Grupo Progreso-; La Región, de Ourense, e Atlántico Diario, de Vigo -La Región-; e Diario de Ferrol, Diario de Arousa e El Ideal Gallego, propiedade do empresario do xogo José Collazo, dono de Editorial La Capital."                   (Juan Oliver, Luzes, 16/05/23)

26/10/22

Los grandes diarios gallegos se pelean por un Correo Gallego en ruinas, con la Xunta a la expectativa

 "Dos de las principales empresas editoras en Galicia están librando una batalla por quedarse con los restos del naufragio empresarial en el que se ha convertido el único periódico de la capital gallega bajo el mando de su director y principal propietario, José Manuel Rey Novoa. El Correo Gallego, con más de 140 años a sus espaldas, está inmerso en un proceso judicial que debe ordenar la inmensa lista de acreedores que reclaman deudas pendientes por importe superior a 20 millones de euros. El rotativo le debe dinero a sus trabajadores, a los bancos, a la Xunta, a Hacienda y hasta al Arzobispado de Santiago. La lista es interminable.

Con apenas unos miles de abonados (6.495 periódicos distribuidos diariamente, según los datos de 2020), El Correo Gallego ha encontrado ofertas de dos grupos empresariales interesados en quedarse con la empresa y mantener al diario en los quioscos.

Dos ofertas para una montaña de deudas

El primer candidato es un grupo de tres empresas (Acca Media, Numancia Capital y Blecua Capital) que orbitan en torno al polémico empresario José Ramón García, fundador de la tecnológica Bluesens y que se ganó el apelativo de “Rey del MP3” en la primera década del siglo. En 2007 García recibió de manos del entonces príncipe Felipe el premio al joven empresario del año. Su empresa llegó a patrocinar un equipo de motociclismo y su marca se asoció a la de la celebrity Paris Hilton. Ese brillo no duraría mucho más que una década.

Pasaron los años y a principios de 2018 García fue detenido por la policía, acusado de un delito contra la propiedad intelectual y otro de organización criminal. Su error, distribuir para la venta un aparato que permitía ver televisiones de pago sin pasar por caja. También en 2018 un juzgado coruñés lo inhabilitó para dirigir empresas por el plazo de un año a consecuencia de sus delitos contra la hacienda pública. Todo eso parece haber quedado atrás para un empresario que quiere volver a primera línea. Esta vez, al frente de un periódico que lleva más de una década arrastrando deudas, balance tras balance. Lo que no le ha impedido mantener intacta su extraordinaria relación con el poder, sobre todo si este está asociado a las siglas del Partido Popular.

La otra oferta por El Correo Gallego es la que ha puesto sobre la mesa el Grupo Prensa Ibérica, editor de Faro de Vigo y La Opinión de A Coruña. Este grupo periodístico está especializado en prensa regional y entre las cabeceras de su propiedad se encuentran La Nueva España, El Periódico de Catalunya, Levante, La Opinión de Murcia o El Diario de Mallorca.

La disputa por hacerse con las riendas de El Correo Gallego dirime, además de la continuidad de un diario centenario y sus apenas 50 trabajadores actuales, la línea editorial de la única cabecera con sede en Santiago de Compostela a poco más de medio año de las próximas elecciones municipales. La Xunta de Galicia asiste expectante al desenlace de la batalla mientras en público sus portavoces aseguran que carecen de favorito en la contienda.

La última novedad en el proceso concursal es la aparición en escena de La Voz de Galicia. A través de su director general, Lois Blanco, presentó el pasado 3 de octubre una carta de compromiso en la que le dice al juzgado que apoya la opción que representa el grupo de empresas en torno a José Ramón García. Dicho en otras palabras, apoya al competidor de la empresa editora de Faro de Vigo, uno de sus principales rivales en el quiosco gallego, líder absoluto en la primera ciudad de Galicia. En esa carta de compromiso La Voz de Galicia ofrece su rotativa y su red de distribución para “dar cobertura” a la nueva estructura que se haga con las riendas de El Correo Gallego solo en caso de que gane su candidato. Según las fuentes implicadas en el proceso, la decisión judicial que dirima el ganador se adoptará “de manera inminente”.

Un periódico de derechas

El Correo Gallego ha sido tradicionalmente uno de los principales apoyos editoriales a las políticas del Partido Popular durante los gobiernos de Manuel Fraga y Alberto Núñez Feijóo. Sin disimulo, ha practicado una línea editorial de crítica inmisericorde contra la izquierda y juicio amable con las políticas de derechas. Pese a lo anterior, su capacidad de influencia en la política autonómica ha sido escasa y es en el ámbito municipal en donde el rotativo ha reclamado su derecho a dictar los debates y preocupaciones de los habitantes de Santiago de Compostela.

Mientras se precipitaba por una espiral de deudas y reducciones de plantilla que lo ha acabado arrojando al abismo, sus páginas se convirtieron en la principal oposición al gobierno que la izquierda rupturista de Compostela Aberta encabezó en el Ayuntamiento de Santiago entre 2015 y 2019 con Martiño Noriega como primer edil. El Correo Gallego nunca le perdonó a Noriega que dejase de contratarle publicidad para cumplir con la ley que impide a las administraciones cerrar tratos con empresas que tienen deudas con la Seguridad Social o Hacienda. A mediados de 2016 el rotativo intentó inhabilitar al alcalde, acusándolo penalmente de un delito de revelación de secretos. El regidor compostelano había difundido en redes a cuánto ascendía la deuda de El Correo Gallego con Hacienda, cerca de un millón de euros en aquellos momentos. Lo hizo en medio de una campaña en la que se acusaba al Consistorio de dar publicidad a un diario de A Coruña, La Voz de Galicia, mientras se cortaba el grifo económico al periódico local. El político de izquierdas ganó y la denuncia fue archivada, pero la relación impuesta por el diario a su administración ya nunca ofrecería sosiego.

Desastre contable

Según recoge el informe de la administración concursal, el saldo en las cuentas bancarias de El Correo Gallego estaba “a cero” en junio de 2022, momento en que su director, José Manuel Rey Novoa, decidió pulsar el botón de no va más y declararse en quiebra. A partir de ahí se abrió un proceso de concurso de acreedores, dirigido judicialmente, y que ha dejado a la vista las tripas de un periódico con más hitos en torno al desastre de su gestión que los relacionados con el ejercicio del periodismo.

El relato que los trabajadores han trasladado por escrito a la jueza narra 15 años de penurias que empezaron en 2007, con el primer anuncio de congelación salarial. En 2008 la empresa cortó los pluses para la mayor parte de la plantilla y en 2010 presentó un ERTE que duraría seis años y que significó una reducción del 25% de la jornada laboral y otro tanto en los salarios. En 2011 la dirección anunció por sorpresa el cierre de Galicia Hoxe, cabecera editada íntegramente en gallego y hermana de El Correo Gallego. Veinte trabajadores se quedaron sin su puesto de la noche a la mañana. A principios de 2017 terminó la etapa del ERTE y empezó otra más dolorosa: la de los impagos. La empresa llegó a ese año debiendo siete nóminas a sus empleados. Pero la cifra no dejaría de subir hasta alcanzar las 24 mensualidades impagadas que llegaron a acumular algunos de ellos.

Con la plantilla en las últimas y tras dejar atrás lo peor de la pandemia, la dirección del diario retomó en 2021 su costumbre de celebrar su gran fiesta donde entrega los premios Gallegos del Año. El evento fue presidido el pasado noviembre por Alberto Núñez Feijóo y el premio principal de aquella edición fue a parar a los trabajadores del periódico. A cada uno de ellos se le entregó un diploma conmemorativo y se imprimió una edición especial del diario en la que se explicaban los motivos del galardón: “Poner en valor ante toda Galicia el ejemplo de una plantilla extraordinaria capaz de hacer frente a las proezas más inimaginables”.

Una de esas proezas, según queda acreditado en el informe de la administración concursal, era la de trabajar a cambio de nada. Feijóo, ahora al frente del Partido Popular, hizo suyos los argumentos del diario y durante aquella entrega de premios pronunció un discurso con afirmaciones como la siguiente: “El Correo Gallego, que sobrevivió a guerras y pandemias, merece seguir viviendo en las próximas décadas”. La publicidad institucional que venía repartiendo la Xunta estaba en línea con ese principio.

Solo un día después de aquella entrega de premios, la dirección del periódico se volvió a reunir con su plantilla para comunicarles que había un posible comprador pero que para que la operación saliese adelante debían renunciar a 14 de las 20 pagas que se les adeudaban en aquel momento. Durante aquella conversación se les llegó a anunciar que cobrarían el resto de nóminas pendientes en criptomonedas pero esa oferta se convirtió en papel mojado al cabo de unos días.

El último salario conocido del director del diario, José Manuel Rey Novoa, data de agosto de este mismo año. Son 8.163 euros netos por 14 pagas, lo que arroja una cifra anual de salario bruto cercana a los 200.000 euros para un diario en constantes pérdidas. Sus planes pasan por continuar en su puesto como director, siempre y cuando el juzgado le entregue la unidad de producción a la oferta que representa el empresario José Ramón García. Tal y como aseguran a esta redacción fuentes de El Correo Gallego, el propio Rey Novoa ha trasladado a su equipo tener un pacto con este inversor para continuar al frente de la empresa que él mismo ha arruinado.

A la condición de principal propietario y director, Rey Novoa suma la de casero de la empresa. Y es que el local en el que se ubica el periódico fue adquirido hace unos años por la empresa Think First S.L., de la que él es administrador único. Además de su abultado salario mensual, cada mes recibe en concepto de alquiler un ingreso que, según fuentes de la compañía, suma otros 4.000 mil euros.

Préstamos de lo bancos, la Xunta y el arzobispo

La documentación que acaba de aflorar durante el proceso concursal aporta algunos datos significativos, como los favores económicos que el diario de la capital gallega consiguió en los principales bancos, el Gobierno gallego o la iglesia católica. Según reza el informe concursal, la entidad Abanca “condonó deuda por importe de 2,5 millones de euros” a El Correo Gallego. La cuenta pendiente con la principal entidad crediticia gallega llegó a superar los 10,5 millones y en la actualidad es de 1,9 millones de euros. Es el primero de una lista de acreedores recogida en un documento que ocupa 25 folios.

La Xunta de Galicia también puso dinero para la fiesta y lo hizo en 2018 con Alberto Núñez Feijóo como presidente: con cargo a los fondos públicos prestó 2,7 millones de euros que El Correo Gallego nunca devolvió. La operación se cerró a través de XesGalicia, una entidad de inversiones públicas que depende directamente de la vicepresidencia económica del ejecutivo que ahora dirige Alfonso Rueda.

Pero si hay uno de los préstamos impagados por el diario compostelano que llama la atención es el que El Correo Gallego consiguió cerrar con el arzobispo de Santiago, Monseñor Julián Barrio. A su despacho acudió José Manuel Rey Novoa acuciado por las deudas y de allí consiguió salir con un cheque por valor de 200.000 euros que, una vez más, nunca fue devuelto. Según relatan a elDiario.es desde lo que fuera la cúpula de dirección, “se intentó mantener en secreto que la Iglesia estaba prestando dinero. Rey Novoa fue a llorarle al arzobispo por un capital que esperaba recibir a fondo perdido. Ahora todo ha saltado por los aires”.

Otro de los lastres del periódico de la capital gallega ha sido sus impagos con Hacienda. La información en manos del juzgado cifra esta factura pendiente con la Agencia Tributaria en 880.000 euros, a los que habría que sumar una cantidad similar adeudada a la Seguridad Social. Esas deudas impiden al El Correo Gallego optar a contratos publicitarios con la administración, lo que merma sus posibilidades de ingresos con grandes clientes como la Xunta de Galicia."                      (Gonzalo Cortizo, eldiario.es, 25/10/22)

11/10/22

Así allanó Feijóo su aterrizaje en Madrid con ayudas millonarias a la prensa (1,2 millones para la prensa con sede en Madrid), sacadas del presupuesto de la Xunta de Galicia

 "Quienes afirman que Alberto Núñez Feijóo es un gran gestor no se equivocan. El presidente del PP es un gran gestor, sí, pero de sí mismo y de su imagen pública. Su fama de líder moderado, dialogante y eficaz en el manejo del dinero público no se corresponde con la realidad de su acción política en Galicia, donde ha desmontado los servicios públicos, triplicando la deuda y sin llegar a ni un sólo acuerdo con la oposición en sus trece años al frente de la Xunta.

Feijóo ha logrado construirse esa imagen porque durante sus años de Gobierno ejercií un férreo control sobre los medios, directamente sobre los públicos a través de la conversión de los servicios informativos de la Corporación de Radio Televisión de Galicia (CRTVG) en un órgano al servicio de su partido, e indirectamente sobre los medios privados mediante el uso discrecional de las ayudas millonarias a las empresas periodísticas de un reducido grupo de editores.

Desde que llegó a la Presidencia de Galicia hasta que se fue, les entregó 45 millones de euros en ayudas directas y convenios a dedo que condicionaban su línea editorial en su favor.

Cuando decidió irse a Madrid, y quizá consciente de que allí no contaba con el presupuesto de la Xunta para atraerse el favor del ecosistema mediático, destinó una buena cantidad de dinero público a seguir financiando a quienes le habían apoyado, le apoyan y, probablemente, le apoyarán.

Público se lo ha ido contando a sus lectores en los últimos meses. El siguiente es un resumen de esas crónicas:

2 millones programados para cinco editores

Feijóo anunció su intención de abandonar la Xunta y presidir el PP estatal el pasado 2 de marzo. El 7 de marzo, su secretaria xeral de Medios, Mar Sánchez Sierra, hoy secretaria de Comunicación del PP estatal, programó 2 millones de euros para repartir entre la prensa gallega. La convocatoria excluyó a Nós Diario, el único periódico en gallego de la comunidad.

En las convocatorias anteriores, la inmensa mayoría de los fondos se los llevaron cinco empresas editoras de los diez grandes diarios de la comunidad. Sólo La Voz de Galicia obtuvo más de 900.000 euros el año pasado, casi la mitad de todas las ayudas concedidas a radios, periódicos y digitales.

Discriminación de los medios en gallego

Los medios independientes y más críticos con los Gobiernos del PP en Galicia suelen quedarse sin ayudas o con cantidades testimoniales convocatoria tras convocatoria. De hecho, los que difunden información en gallego cuentan con 50 veces menos subvenciones que los que emplean casi íntegramente el español. Por si fuera poco, éstos se llevan, además de las anteriores, ayudas para el fomento del gallego. En los trece años que Feijóo presidió la Xunta, además de las partidas anteriores, fueron más de 3 millones de euros, que no han servido para que esas empresas incrementen el empleo de la lengua cooficial de la comunidad

315.000 euros para comprar periódicos afines

Entre el 7 y el 10 de marzo, cuando Feijóo ya hacía campaña para suceder a Pablo Casado, su conselleiro de Cultura, Educación e Universidade de Feijóo, Román Rodríguez, firmó otros diez convenios de colaboración con los mismos diarios y editores que se benefician mayoritariamente de las ayudas anteriores, para entregarles 315.000 euros destinados a adquirir ejemplares de periódicos en papel y distribuirlos en los colegios e institutos gallegos.

El programa, que se desarrolla desde hace años, pretende fomentar la lectura de prensa, aunque  los convenios contemplan un ejemplar por centro una vez a la semana -en los coles gallegos hay una media de 166 alumnos-.

1,2 millones para la prensa con sede en Madrid

Feijóo fue nombrado presidente del PP el pasado 2 de abril y dejó la Xunta el 30 de ese mes, pero siguió usando el dinero de la Xunta para allanar su aterrizaje en la política nacional. El 2 de mayo, cuando tanto él como su Gobierno ejercían en  en funciones, asignó otros 1,2 millones de euros a medios con sede en Madrid a través de la Axencia Turismo de Galicia, que concedió las subvenciones sin concurso público y con la presunta intención de que publicitaran el Xacobeo.

La Ley de Transparencia y Buen Gobierno de Galicia prohíbe a un Gobierno en funciones  "adquirir compromisos de gasto que no tengan la consideración de gasto corriente" ni adjudicar contratos "cuya estimación económica supere la cuantía de 150.000 euros". Varios de esos contratos superaban con creces esa cantidad.

Condiciones a la línea editorial

Además, los convenios, no sometidos a las normas de transparencia, concurrencia y control de la normativa de contratación pública, contemplaban condiciones para que esos medios publicaran la propaganda institucional del Xacobeo como si fuera información propia, con referencias expresas a los nombres de los periodistas más conocidos de cada uno de ellos y con el compromiso de obtener "reflejo editorial" de las promociones de la Xunta más allá de las inserciones publicitarias convencionales."                (Juan Oliver, Público, 24/09/22)

22/9/22

Feijóo entregó otros 315.000 euros a cinco editores de diarios gallegos una semana antes de presentar su candidatura al PP

 "La Xunta de Alberto Núñez Feijóo entregó otros 315.000 euros a cinco editores de periódicos gallegos solo cinco días después de que este anunciara su candidatura a presidir el Partido Popular tras la dimisión de Pablo Casado.

Las ayudas se tramitaron a dedo, a través de la Consellería de Cultura, Educación e Universidade, mediante diez convenios de colaboración destinados a fomentar la lectura de prensa escrita entre los escolares de la comunidad. El programa consistía en publicar noticias sobre educación y en el envío, como mínimo, de un periódico a la semana a cada colegio e instituto.

Las principales beneficiarias fueron las empresas de Santiago Rey, editor de La Voz de Galicia, que obtuvo 149.000 euros; el grupo Prensa Ibérica, propiedad de la familia Moll, que edita Faro de Vigo y La Opinión de A Coruña, que obtuvo 78.134 euros, así como las sociedades de Blanca García Montenegro, propietaria de El Progreso de Lugo y Diario de Pontevedra, que se llevaron 33.629 euros.

La familia Outeiriño, dueña de La Región (Ourense) y Atlántico Diario (Vigo), obtuvo 28.065 euros, mientras que el empresario José Collazo, constructor y propietario de casinos, bingos y salas de juego y máquinas recreativas en España y el extranjero, se llevó 18.000 euros para sus periódicos El Ideal Gallego (A Coruña), Diario de Ferrol y Diario de Arousa.

Los diez convenios son prácticamente iguales en su redacción y comprometen a los editores a publicar semanalmente información "relacionada con temas de educación" y a hacer llegar su producto a los centros que les señale la Xunta, al objeto de "acercar la lectura al alumnado gallego, de forma que sean los propios alumnos y alumnas los que descubran por sí mismos, a través de la utilización de la prensa, los valores culturales propios de Galicia".

Los acuerdos, sin embargo, permiten que los editores solventen el compromiso enviando "como mínimo un ejemplar (...) por lo menos una vez a la semana", de forma que muchos centros se tienen que conformar con un sólo diario una vez cada siete días para programar para todo su alumnado actividades que redunden en el fomento de la lectura de prensa escrita.

Según el Instituto Galego de Estatística (IGE), los colegios gallegos de Infantil, Primaria, Secundaria y Bachillerato tienen una media de más de 166 alumnos y alumnas por centro.

Para quienes sí resulta rentable el acuerdo es para los editores, que gracias a los convenios pueden financiar la distribución de más de medio millón de ejemplares con dinero público. Santiago Rey obtiene 0,64 euros por cada uno de los 229.230 periódicos que la Xunta le compra al año con cargo a este programa; los Moll, 0,59 euros por cada ejemplar de Faro de Vigo y La Opinión; García Montenegro, 0,67 euros; los Outeirño, 0,87 euros, y Collazo, 0,22 euros.

La normativa de contratación pública impide que se utilice la figura del convenio de colaboración con empresas privadas para actuaciones con ánimo de lucro, que deben ajustarse a las normas y restricciones de los contratos públicos, tales como la publicidad, la concurrencia abierta y la valoración de ofertas mediante concurso público.

Los acuerdos entre la Xunta y las principales cabeceras gallegas de papel para este año contemplan una contrapartida por parte de las editoras, aunque en los convenios no figura referencia alguna a las materias concretas a las que se destina el dinero que supuestamente aportan, ni cómo se contabiliza ni justifica.

Las mismas empresas han recibido cantidades similares en otros ejercicios mediante convenios idénticos que establecían expresamente que su participación financiera era de 0 euros. Así, por ejemplo, si La Voz de Galicia recibe en 2022 149.000 euros y aporta supuestamente 88.000 euros para financiar la distribución de 229.230 ejemplares, en 2021 obtuvo la misma cantidad sin ninguna aportación, para distribuir exactamente el mismo número de diarios. Lo mismo sucede en otros ejercicios anteriores con el resto de empresas citadas.

Es decir, repartiendo el mismo número de ejemplares en los centros con el mismo importe que el año anterior, no se justifica a qué van destinadas las aportaciones que hacen las editoras.

El programa de fomento de la prensa escrita entre los escolares de Galicia, según la información disponible en la plataforma de transparencia de la Xunta, lleva activo al menos desde 2013. Desde entonces, la Xunta de Feijóo ha entregado a los medios gallegos más de 2,7 millones de euros a través de la compra en lote de diarios para enviar un ejemplar a la semana a cada colegio e instituto. En esa cantidad se incluyen las ayudas concedidas a El Correo Gallego, de Santiago, propiedad de José Manuel Rey Novoa y cuya empresa editora, Ediciones Compostela, se acogió recientemente a concurso de acreedores.

Hasta 2017, las ayudas del programa de prensa en la escuela se entregaban con cargo a la Secretaría Xeral de Medios, dependiente directamente de la Presidencia de Feijóo y que dirigía Mar Sánchez Sierra, actual secretaria de Comunicación de la Ejecutiva del líder del PP. Desde 2017, se canalizan a través de la Consellería de Educación, que en la actualidad encabeza Román Rodríguez. Su publicación siempre se ha realizado en enero o en las primeras semanas de febrero, pero en 2022 su firma se retrasó hasta la segunda semana de marzo y también su publicación en la web de la Xunta.

Público ha preguntado al departamento de Román Rodríguez si existe algún tipo de fiscalización de los resultados obtenidos por esas ayudas para cuantificar en qué medida han contribuido a incrementar la lectura de prensa en Galicia, pero al cierre de este artículo no había obtenido respuesta.

Las subvenciones con cargo al programa de fomento de la lectura de prensa en la escuela se suman a las que concedió la Xunta a los medios gallegos en forma de ayudas directas, para el fomento del uso del gallego en medios que usan el español y para la publicación de propaganda institucional como información mediante convenios opacos no sometidos a las garantías de publicidad, concurrencia, transparencia y control, y dirigidos a construir en positivo su imagen pública y su acción de Gobierno. Durante los trece años de Feijóo en el poder, sumaron cerca de 45 millones de euros.

A esas cantidades hay que añadir los 1,25 millones que concedió a medios estatales con cargo a los fondos de promoción turística del Xacobeo, cuando ya era presidente del PP, había renunciado a la Presidencia de la Xunta y ejercía de jefe del Ejecutivo gallego ese cargo en funciones.

Nada más llegar al poder en 2009, Feijóo eliminó el programa de préstamo que permitía a todos los escolares gallegos tener acceso gratuito a sus libros de texto y diverso material escolar. Desde entonces, sus gobiernos han cerrado uno de cada diez colegios e institutos públicos en Galicia."                (Juan Oliver, Público, 20/09/22)

7/7/22

El Correo Gallego, xornal de Compostela nado en Ferrol, vén de solicitar a entrada en concurso de acredores coa apertura da fase de liquidación debido ao seu estado de insolvencia... ¿resucitará cun cambio de propietarios e unha asunción de parte das débedas a cargo do público? Que nunca ten límite cando se trata de rescatar a empresas amigas e bancos

 "Non serei eu quen emita unha pregaria por El Correo Gallego, xornal de Compostela nado en Ferrol, que vén de solicitar a entrada en concurso de acredores coa apertura da fase de liquidación debido ao seu estado de insolvencia.

 Nunca fun partidario de realizar oracións de súplica e tampouco de practicar a hipocrisía cando toca velar a un defunto. Intúo que este resucitará cun cambio de propietarios e unha asunción de parte das débedas a cargo do público, que nunca ten límite cando se trata de rescatar a empresas e bancos.

 Rozaba eu a maioría de idade cando acudín por primeira vez á redacción deste xornal para deixar unha nota de prensa sobre un festival de rock organizado por unha asociación xuvenil. Alí fun atendido por unha redactora que tivo a ben recoller o evento nas páxinas locais. 

Regresei nos anos seguintes por mor desta e outras actividades vencelladas co eido cultural, o activismo e a política. Ningunha das xornalistas que tratei durante aquel tempo permanecen na empresa e algunhas xa non se dedican á profesión. A precariedade, o impago dos salarios durante meses, as represalias, as presións da dirección e a liña editorial tiveron moito que ver. 

Os que nunca viviron esa situación foron os máximos responsables deste periódico, cos que me reunín en varias ocasións por cuestións institucionais de Teo e Compostela. As regras do xogo con eles eran doadas, viñan alimentadas pola política arbitraria de medios da Xunta e pouco tiñan que ver co xornalismo. Se equilibrabas con fondos públicos as contas do diario eras un gran xestor, merecente do maior dos recoñecementos nas páxinas do xornal e na gala anual dos 'Gallegos del año'. 

Os problemas comezaban cando dicías "non". No meu anecdótico caso, o prezo a pagar foi unha querela arquivada máis unha campaña diaria de censura, difamacións e insultos a min e aos meus durante anos. Pola contra, o aforro desa negativa representou para o erario público da cidade de Santiago preto dun millón de euros.

Máis aló da resultante a gusto do consumidor, fica no ar a seguinte pregunta; ¿quen alimentou dende o poder político este tipo de prácticas que non son exclusivas desta cabeceira histórica?"             (Martiño Noriega   , Nós 05/07/22)

22/6/22

Feijóo pagó a dedo 45 millones de la Xunta a radios y periódicos en sus trece años de mandato

 "Alberto Núñez Feijóo pagó cerca de 45 millones de euros a las empresas editoras de medios de comunicación privados mediante ayudas a dedo y convenios opacos de propaganda institucional, dirigidos en muchos casos a que la prensa glosara su acción política durante sus trece años de gobierno en Galicia.

En esas cantidades no están incluidas las partidas que las consellerías de la Xunta y las empresas, fundaciones y agencias dependientes de la Administración autonómica pagan por las inserciones publicitarias convencionales que suelen hacer en prensa, radio, televisión y medios digitales.

Tampoco los más de 1,25 millones que el Gobierno gallego pagó el mes pasado a periódicos, televisiones y radios nacionales con sede en Madrid cuando Feijóo ya había dimitido, ejercía de presidente en funciones y preparaba su llegada a Madrid como nuevo líder del Partido Popular.

En total son 44,7 millones de euros, que tampoco incluyen las ayudas convencionales para cuestiones como la promoción económica y el mantenimiento del empleo que las sociedades editoras pueden solicitar como cualquier entidad mercantil.

Convenios opacos

El principal mecanismo al que recurrió Feijóo para derivar dinero público a las empresas de comunicación fueron los convenios de colaboración, un instrumento que le permitió repartir fondos sin convocar un concurso público para adjudicarlos eludiendo los requisitos de publicidad, concurrencia, transparencia y control sobre el cumplimiento de los objetivos del gasto, que sí se garantizan en los procedimientos abiertos que establece la Ley de Contratos del Sector Público.

Desde que llegó a la Xunta en 2009 y hasta que la dejó a finales de abril pasado, la Administración gallega entregó a los medios más de 25,9 millones de euros mediante más de 650 convenios que los comprometían en todo tipo de acciones.

Algunas tenían carácter genérico, desde "potenciar el uso del idioma gallego" hasta "fomentar la lectura de prensa escrita" entre los estudiantes y "promocionar la capitalidad de Santiago", pero sin que la Xunta estableciera requisitos sobre la manera hacerlo ni cómo controlar que efectivamente se hacía. Otras estaban centradas específicamente en la cobertura "mediante entrevistas y reportajes" de la actividad política de la Xunta y sus consellerías, para que apareciera como información propia de los medios y no como mera propaganda institucional.

Algunos de los convenios incluso están suscritos y financiados por entidades ajenas a la materia objeto del convenio. Así, por poner un ejemplo reciente, la Axencia Turismo de Galicia distribuyó en mayo de 2020 más de 860.000 euros entre una veintena de diarios y emisoras de radio para una campaña informativa sobre las medidas de desescalada de la emergencia sanitaria, con las que la citada agencia nada tenía que ver a pesar de que la memoria del convenio así lo asegura.

Ayudas a dedo

El segundo instrumento mediante el que Feijóo repartió dinero a las grandes compañías de comunicación fueron las ayudas directas entregadas a dedo por la Secretaría Xeral de Medios, también sin concurso público y por tanto no sujetas en su distribución a más criterios que la decisión sin motivar de los responsables de ese departamento, que dependía directamente de la Presidencia de la Xunta.

Entre 2011 y 2021 -no existe información pública sobre los ejercicios del 2009 y el 2010- la Administración gallega adjudicó ayudas a dedo por valor de 17,8 millones de euros, concentradas en siete grupos de comunicación editores de prensa escrita y titulares de emisoras de radio en la comunidad. En la exposición de motivos de las resoluciones que las anuncian, la Xunta justifica las ayudas en la necesidad de contar con "medios de comunicación plurales e independientes"

Feijóo se hizo con el poder en Galicia en 2009 por sólo un escaño de diferencia con la oposición, en plena crisis financiera y tras una campaña prometiendo austeridad. Fue encadenando recortes en sanidad, educación y servicios sociales desde su primer mes de gobierno, pero el presupuesto de subvenciones a dedo a la prensa siguió creciendo al tiempo que el PP repetía en Galicia mayorías absolutas más holgadas. Incluso con la nueva crisis derivada de la emergencia sanitaria, las ayudas no menguaron. En el 2020 llegaron a 1,89 millones de euros, y en el 2021, a 1,98 millones.

La principal responsable del reparto de ese dinero fue Mar Sánchez Sierra, jefa de prensa de Feijóo cuando estaba en la oposición y quien ocupó la Secretaría Xeral de Medios en 2013. Bajo su mando se repartieron desde entonces 14,4 millones entre las siete grandes empresas periodísticas de Galicia. Sánchez Sierra es hoy es la directora de Comunicación del Partido Popular.

15,8 millones para 'La Voz de Galicia'

El gran beneficiado del dinero público que la Xunta de Feijóo repartió mediante convenios y subvenciones a dedo es La Voz de Galicia, el diario propiedad de Santiago Rey, que recibió en esos trece años más de 15,8 millones de euros de dinero público por ambos conceptos a través de su matriz, Corporación Voz de Galicia, y de sus filiales de prensa escrita, digital y radio. De esa cantidad, más de 8 millones corresponden a convenios opacos y el resto a ayudas a dedo.

Le sigue el grupo Prensa Ibérica, que preside Javier Moll y que edita en Galicia Faro de Vigo y La Opinión de A Coruña. Desde el 2009 ha obtenido 7,1 millones de euros. De ellos, 4,2 millones por convenios y el resto por subvenciones directas.

En tercer lugar, con 5,24 millones, se sitúan El Progreso de Lugo y Diario de Pontevedra, propiedad de la empresaria lucense Blanca García Montenegro; y en el cuarto, La Región, de Ourense, y Atlántico Diario, de Vigo, cuyo dueño es el ourensano Óscar Outeiriño y que obtuvieron 3,37 millones.

La Editorial Compostela, que dirige José Manuel Rey Novoa y que edita El Correo Gallego, se llevó otros 3,04 millones de euros.

La cadena SER y su grupo de emisoras locales asociadas en Galicia recibió de los gobiernos de Feijóo 1,56 millones, por encima de Editorial La Capital, propiedad del empresario coruñés José Collazo, y que edita El Ideal Gallego, Diario de Arousa y Diario de Ferrol. A través de ellas, Collazo, también presidente del grupo Comar, un conglomerado mercantil con intereses en casinos, bingos, salones y máquinas de juego, se llevó 1,52 millones. "             (Juan Oliver , Público, 21/06/22)