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14/3/19

A A-57, a "outra navallada" que parte Galicia á metade

"Este 4 de febreiro rematou o prazo de alegacións do treito da autovía A-57 A Ermida–Pilarteiros proxectada como circunvalación de Pontevedra. Esta infraestrutura, que quere cruzar Galicia de norte a sur, e que vai paralela a outra idéntica, pero de pago, a AP-9, está provocando numerosas críticas e récords de recursos veciñais as súas distintas alternativas.

De feito, nos últimos días, veciños de Pontevedra afectados polo trazado concetraronse fronte á sede de Carreteras del Estado en sinal de protesta .A medida produciuse tras o aluvión de reclamacións dos veciños contra este segundo tramo da circunvalación de Pontevedra. Os afectados reclamaron un deseño alternativo, unha terceira vía, para reducir o impacto da construción desta autovía, que levaría a expropiación de vivendas.

O elevado número de alegacións, varios miles, saturou as oficinas de Fomento. E iso provocou que os afectados optaran por outros rexistros para formalizar o seu rexeitamento á A-57. Entre eles, o do Concello, que habilitou unha liña para facilitar a presentación destas reclamacións. E non son os únicos que se opoñen.

AFECTACIÓN A ESPAZOS NATURAIS

O plano técnico do novo treito contempla dúas alternativas de trazado, que atravesan mediante viadutos ,o espazo natural do río Lérez integrado na Rede Natura 2000. Ambas as dúas variantes consideradas para o treito da A-57 afectan, ademais de a vivendas e propiedades, ao espazo protexido ZEC Río Lérez.

Este espazo protexido acolle hábitats prioritarios e de interese europeo, particularmente o 91E0 Bosques aluviais e 9230 Carballeiras galaico-portuguesas con Quercus robur e Quercus pyrenaica, que verán reducida a súa superficie de xeito significativo.

Segundo os colectivos ecoloxistas, como Adega, a construción da infraestrutura eliminará nada menos que 9.346,28 e 4.240,91 metros cadrados de bosques aluviais, só para as alternativas 1 e 2 respeitivamente; e 653,27 e 1.739,19 metros cadrados de carballeiras.

ESPECIES EN PERIGO

O resto do trazado afectará a especies catalogadas como “vulnerables” e “en perigo de extinción”. Entre elas están as últimas poboacións de salmón atlántico ao Sur de Europa. Tamén destruirá o maior viveiro de produción de castaño micorrizado de Europa, xestionado, precisamente, por Hifas da Terra, un referente en biotecnoloxía a nivel mundial.

Esta empresa, que ten na zona afectada polo trazado a base e orixe de toda a súa actividade ecolóxica, de investigación e de innovación no desenvolvemento de Micoloxía aplicada, tería que pechar as súas portas. Por iso, iniciou unha recollida de sinaturas para pedir a paralización desta obra que suma xa case 100.000 apoios.

Distintos colectivos sociais, empresariais e ecoloxistas teñen pedido xa a paralización desta infraestrutura polo seu forte impacto e porque, din, xa hai outra autoestrada, a AP-9 que podería absorver toda esa circulación. De feito, apuntan que o custe total desta vía, 140 millóns de euros, poderíase adicar para rescatar a autoestrada propiedade de Audasa.

“ADEGA denuncia o malgasto de cartos públicos que supoñen este tipo de infraestruturas, baseada en políticas de mobilidade caducas e insustentábeis, e cuxa única fin semella ser manter o negocio das grandes construtoras e seguir engordando as contas da concesionaria da AP-9”, denuncia este colectivo ecoloxista.

Tamén distintos grupos políticos se teñen posicionado en contra. De feito, En Marea, ten presentado diversas iniciativas no Congreso reclamando a paralización desta infraestrutura.

A A-57

A autovía A-57 pretende conectar O Confurco, en Ponteareas conectando coa A-52, ata Curro, no concello de Barro, pasando por Pontevedra. Pasa polos concellos de Pazos de Borbén, Soutomaior e Vilaboa para logo circunvalar Pontevedra polo Leste para chegar ao Super Nó de Curro, en Barro onde se conectará coa AP-9, a autovía AG-41 a Sanxenxo e coa futura autovía AG-XX a Vilagarcía de Arousa.

Á altura de Vilaboa (preto de San Simón) haberá unha tripla conexión, coa AP-9, a N-550 e o ramal de conexión da A-57 coa Rede Arterial Viaria de Vigo e o aeroporto de Vigo. Terá enlaces con Arcade, Redondela Norte, Redondela Sur, Aeroporto de Vigo e IFEVI/AP-9 . Como outras grandes infraestruturas galegas leva anos de atraso. Supostamente tiña que estar xa rematada o 2015."                 (Galicia Confidencial, 04/02/19)

22/2/18

Vigo es pionera en un servicio que permite a las mujeres solicitar en qué punto bajan del transporte público

"A pesar de ser viernes, la lluvia que no ha cesado de caer durante el día deja en Vigo calles solitarias y centelleantes. Son las once y media de la noche, aunque la sensación es de madrugada. El autobús nocturno comienza su ruta casi vacío. En el asiento más cercano al conductor se acomoda una veinteñera menuda que va escuchando música. 

Ana Blanco va a bailar a Samil, una zona de la ciudad repleta de paseantes durante el día y despoblada de noche. Es una de las primeras jóvenes que el viernes estrenó el servicio nocturno de autobús que permite a las mujeres solicitar que este se detenga fuera de la parada. Vigo es pionera en España implantando esta iniciativa que pretende aumentar la seguridad de las mujeres y que ya estudian otras urbes.

“Vigo es una ciudad segura, pero todas las medidas que podamos tomar para hacerla más segura, las vamos a tomar”, argumentó el alcalde de la ciudad, Abel Caballero, en la presentación del servicio. 

A partir de las diez y media de la noche y en todas las líneas urbanas, las usuarias pueden indicar al conductor dónde quieren parar dentro de la ruta establecida. Cuando llegan al destino tienen que descender por la puerta delantera para que el chófer garantice que no hay ningún riesgo para su seguridad, ni de agresión, ni vial, pues podrían no ser vistas por otros vehículos.

Unas mil personas

Blanco así lo hace, informa al conductor de que se bajará un poco antes de su parada para apearse más cerca de la discoteca a la que acude a bailar. Lo hace todos los viernes y confiesa que, especialmente cuando vuelve a su domicilio, muchas veces tiene miedo, así que la iniciativa le parece muy positiva: “Ahora sé que puedo parar más cerca de mi casa”, apunta.
El número de personas que se desplaza en Vigo en los servicios nocturnos durante el fin de semana ronda las 1.000.

 La ciudad cuenta con zonas poco habitadas y otras de baja iluminación, aunque el Concello no ha delimitado tramos más o menos peligrosos en las rutas. Se trata de proporcionar una “seguridad adicional” a las mujeres, de ahí que se haya implantado en todas las líneas, aunque se haga efectivo especialmente en los llamados búhos, ya que estos son los únicos que circulan toda la noche. Calculan que el retraso que se puede ocasionar en el servicio con estas paradas es mínimo.

Aunque a trazo grueso parece una medida positiva, el Concello de Vigo reconoce que tendrá que ir “aprendiendo con la experiencia”, pues pueden presentarse situaciones que amplíen el objetivo del servicio, como que los hombres de avanzada edad también puedan beneficiarse de él. El Concello informa de que lo que sí está descartado “es que pueda aplicarse a personas en sillas de ruedas ya que las paradas no cumplen con las medidas de seguridad necesarias”.

Ana González, otra usuaria de las líneas nocturnas, cuenta que esta es una de las dudas que se han escuchado en las conversaciones de autobús durante la semana previa al arranque: “La gente se preguntaba cómo iba a funcionar y si solo podían usarlo chicas”. Sostiene que el servicio ha sido bien acogido a juzgar por los comentarios que ha escuchado.

Ella, después de trabajar, se queda muchos viernes en el centro de la ciudad tomando algo antes de volver a su domicilio. El pasado viernes así lo hizo y no dudó en usar el servicio para caminar lo menos posible desde donde se baja del autobús hasta su casa. Recalca que le proporciona seguridad y considera que resulta bueno como medida disuasoria.

Las plataformas feministas no se muestran del todo conformes porque, aunque valoran la intención de los Ayuntamientos, reiteran que el foco debe ponerse en los agresores y no en las víctimas. De esta forma reclaman que haya más presencia policial en las calles, mejor alumbramiento público, campañas de sensibilización y, sobre todo, educación en el respeto y la igualdad."               (Andrea Nogueira, El País, 19/02/18)

11/7/17

Patronal y sindicatos critican que "la Xunta nunca planificó el transporte y ahora echa a correr"

"Iniciada el pasado 20 de junio, la huelga de conductores de autobús, que hasta ahora se venía desarrollando en Galicia los martes y miércoles con un seguimiento masivo, se convertirá a partir del martes de esta semana en indefinida, extendiéndose a todos los días de la semana

 Los avances en la negociación logrados en las últimas semanas entre la Xunta y los sindicatos (UGT, CCOO y CIG) para que la primera contemple la subrogación de los actuales puestos laborales en su polémico nuevo modelo de transporte rural, que integrará las líneas regulares con las escolares, no han permitido todavía que los trabajadores desconvoquen el paro.

Por su parte, los empresarios, que han dado por roto el diálogo con la Xunta, siguen exigiendo la retirada completa del nuevo plan. Ambos,  patronal y sindicatos, volvieron a mostrar el pasado viernes su sintonía contra el Gobierno de Alberto Núñez Feijóo en un debate organizado por el PSdeG en el Parlamento de Galicia.


La integración de líneas regulares y escolares que pretende la Xunta supone tanto para sindicatos como para patronal una reducción de los servicios que, aseguran, implicará la desaparición de empresas y de puestos laborales. Una medida que el Gobierno gallego toma para intentar reducir el coste que le supone el transporte escolar y paliar a la vez la falta de rentabilidad de las líneas regulares rurales, con trazados actualmente obsoletos.

En la jornada de debate organizada por el PSdeG participaron los presidentes de dos de las cuatro patronales del sector en Galicia, Carlos García Cumplido de Transgacar y Javier de Bidegain de Fegatravi. El primero destacó que "Galicia nunca ha contado con un plan de transporte" sino que "las líneas que vemos hoy son iniciativa de las empresas y la Administración se limitó a regular esas iniciativas". 

Cumplido criticó que tras la prórroga de las concesiones impulsada por el PP en 2009, el Gobierno gallego tampoco se puso a elaborar ese plan pensando en el momento en que venciesen esas concesiones. "Desde entonces y hasta la sentencia del Tribunal Supremo que el año pasado anuló la prórroga, no se hizo ningún documento de planificación, y cuando cae la sentencia, nos echamos a correr", dijo sobre la actuación de la Xunta.

Por el contrario, Javier de Bidegain, al frente de la única de las cuatro asociaciones patronales que se muestra próxima a los planteamientos de la Xunta y a la que esta intenta potenciar como interlocutora, elogió la gestión del transporte por parte de los gobiernos gallegos cuando él mismo era uno de sus responsables como subdirector general de Transportes tanto con Manuel Fraga como en parte del bipartito de PSdeG y BNG, hasta su marcha al sector privado. 

Según dijo, a raíz del desembarco en su momento de la multinacional Arriva en Galicia, "lo que yo opinaba como técnico era que el problema no era tanto que hubiese una multinacional como que hubiese un oligopolio".

Por parte de los sindicatos, en el debate participaron Eladio Romero por UGT y Marcos Pérez por CCOO, que secundaron la visión crítica con la Xunta y su histórica falta de planificación mostrada por García Cumplido. "Tenemos que reconocer algo a la consellería, que con este plan nos puso a todos de acuerdo contra él; bien, a todos menos a Javier [de Bidegain]", dijo Eladio Romero.

El sindicalista también destacó la inestabilidad al frente del departamento autonómico de transportes, con cuatro directores generales distintos durante los gobiernos de Feijóo, como uno de los impedimentos para que Galicia cuente con una planificación del transporte público. "Cambia tanto el director general que si tardas quince días en ir ya no lo conoces", ironizó.

La jornada de debate sobre el conflicto del transporte se desarrolló el viernes, al tiempo que el Gobierno gallego publicaba en el Diario Oficial de Galicia el acuerdo que, según el presidente Feijóo, garantiza la subrogación de los conductores de autobús actuales por parte de las nuevas empresas adjudicatarias, un texto con el que intenta desactivar la vertiente laboral del conflicto.

Sin embargo, el documento contempla que las empresas que resulten adjudicatarias podrán subcontratar hasta el 30% de sus servicios, lo que para los sindicatos vuelve a dejar en el aire el futuro de los trabajadores. 

Además, el acuerdo incide en la posibilidad que tiene la Xunta de adjudicar discrecionalmente los nuevos servicios, algo que la patronal considera que la ley no permite para contratos de un importe tan elevado. Sobre esa cuestión también se pronunció el portavoz del PSdeG en el Parlamento de Galicia, Xoaquín Fernández Leiceaga, para quien la Xunta se reserva "demasiado poder discrecional que puede utilizar con criterios políticos" y "no técnicos".

Con ese texto ya oficial, la última reunión para intentar resolver el conflicto, la celebrada en la tarde del viernes por Xunta y sindicatos, permitió a ambas partes alcanzar un principio de acuerdo sobre las reivindicaciones sociales de los trabajadores que añadir al ya conseguido en materia de subrogación, mientras que aún quedan elementos que debatir en materia económica. 

Xunta y sindicatos también pidieron que la patronal, que el jueves dio por roto el diálogo, dé pasos para intentar solucionar el conflicto. Pese a esos avances que se siguen produciendo en el ámbito laboral, la huelga sigue activa y a partir del jueves se extenderá a todos los días de la semana además de los martes y miércoles en que venía desarrollándose hasta ahora."                 (  , Público, 09/07/2017)

12/7/16

Vítimas de Angrois esixen investigar as "claves" do sinistro e non só ao maquinista, como pide a UE no seu informe

"As vítimas do accidente de Angrois recibiron este xoves, coa mediación do BNG, o informe da Axencia Ferroviaria Europea sobre o sinistro. Como fixera a Audiencia da Coruña no auto co que ordenou reabrir o proceso xudicial, as autoridades comunitarias certifican que a Comisión de Investigación de Accidentes Ferroviarios (CIAF), nomeada polo Ministerio de Fomento para indagar no sucedido, non ten carácter "independente".

 Pero ademais, subliña que as pescudas da CIAF non atenderon ás "causas fundamentais" do acontecido, cinguíndose unicamente á máis directa, o erro do maquinista. Este reproche comunitario é o que leva a Plataforma Víctimas Alvia 04155 a esixir unha nova investigación sobre as "cuestións clave" do sucedido, e non só sobre o condutor.

Alén de que, a xuízo da plataforma, a consecuencia inmediata do informe debera ser o cesamento nos seus cargos da ministra Ana Pastor e do resto de "máximos responsables" de Fomento, Adif e Renfe, coidan que o seu contido amosa ás claras que está xustificada a súa esixencia "dunha investigación independente, que esclareza as verdadeiras causas", unha "esperanza" que albergan tamén coa reapertura da instrución xudicial. En vésperas do terceiro aniversario do accidente, resaltan, fica claro que as "cuestións máis relevantes" do acontecido están aínda por aclarar.

Así, por exemplo, subliñan, o informe deixa "claro" que a propia composición da CIAF "non garante a independencia", ao estar formada por persoas vinculadas a Adif, Renfe e mais Ineco, a empresa pública que lle deu o seu visto e prace ao sistema de seguridade da liña Santiago-Ourense e propuxo "exportar" riscos ao maquinista. Deste xeito, indica a plataforma, a investigación oficial "non deu resposta", precisamente, ás "preguntas clave" ligadas á xestión destas tres entidades. 

"O informe da CIAF céntrase no fallo humano e non determina as causas estruturais" do accidente, obviando "causas principais como o cambio do proxecto que rebaixou a seguridade e a desconexión do sistema de control de velocidade" que "de non producirse, evitaría o accidente".

A falta de análise do deseño da liña, das características do tren ou das autorizacións da posta en servizo, así como a falta de audiencia ás propias vítimas -que a UE esixe-, son outros dos elementos aos que alude á plataforma e que tamén salienta a voceira do Bloque en Bruxelas, Ana Miranda, quen actuou de mediadora entre as vítimas e as autoridades europeas e a quen a Axencia Ferroviaria Europea entregou formalmente o informe -Miranda solicitou poder ser acompañada polas vítimas-. 

Alén dos "atrasos" e atrancos na entrega do documento, Miranda amósase satisfeita por obter un documento que "responde á demanda" das vítimas, pero tamén á "demanda cidadá" en xeral de obter unha diagnose "neutral". "Non somos electoralistas, non importa que fose despois das eleccións", asegura.

Novos pasos na Eurocámara e en Galicia

A axencia europea "sempre tivo claro que non ía tomar posición sobre culpabilidades, que é tarefa do xuíz", pero si "vai moito máis alá do que agardabamos" ao identificar as claves do accidente que ficaron sen investigar ademais de subliñar que as indagación non foron "independentes" -esa falta de independencia, resalta, acredítase mesmo no feito de que foi Fomento quen divulgou este xoves a resposta oficial da CIAF ao informe-. 

Unha vez obtido o informe, resalta a voceira do Bloque na Eurocámara, o "seguinte paso" será reclamar "unha nova investigación internacional", porque a actual CIAF "xa non vale", ademais de continuar a impulsar as dúas denuncias ao respecto que seguen abertas na Comisión de Peticións do propio Parlamento Europeo e a interposición dun recurso "polo incumprimento da obriga de independencia na investigación" por parte do Reino de España.

Xunto ás iniciativas internacionais, a portavoz nacional do BNG e o seu voceiro parlamentario, Francisco Jorquera, anunciaban tamén este venres a petición da convocatoria dunha xunta de portavoces extraordinaria no Parlamento de Galicia como paso previo a unha nova petición formal de comisión de investigación sobre o accidente.

 A última vez en que esta petición se rexeitou foi a comezos de xuño, cando o PP volveu votar en contra da petición formulada polo propio Bloque e mais por AGE, mentres que o PSdeG, como noutras ocasións, optou pola abstención, se ben desta volta subliñou a demanda dunha nova investigación técnica por unha CIAF "renovada", cunha nova composición, xa que, subliñaban os socialistas, a Audiencia da Coruña xa acreditara que a comisión non é independente, como agora referenda a UE."                   (David Lombao, Praza Pública, 08-07-16)

DOCUMENTO | Informe íntegro da Axencia Ferroviaria Europea sobre o accidente de Angrois

1/8/13

El Hospital de Conxo, el más cercano a Angrois, se preparó para atender a víctimas que no llegaron. Se enviaron a Pontevedra y a un privado

"Solo unos centenares de metros separan la curva de Angrois donde descarriló el Alvia de Madrid a Ferrol del hospital público más cercano. Un centro dotado con más de 70 camas, quirófanos y una UCI que en la noche del jueves al viernes no recibieron a uno solo de las decenas de heridos que dejó el accidente ferroviario.

 Una médica del hospital de Conxo, que pide anonimato, resume así su frustración: “Se presentaron muchos voluntarios: médicos, enfermeros, auxiliares... Se abrieron camas, se prepararon los quirófanos, estaba todo listo. Nos tuvieron en el hospital toda la noche diciendo que nos iban a llevar enfermos. Nunca llegaron. Luego supimos que los derivaron a otros centros”.

“No vimos ni un solo paciente, pese a que estuvimos en espera, hasta bien entrada la madrugada”, abunda uno de los enfermeros que, pese a no estar de guardia ese día, acudió al hospital, como la mayoría de la plantilla, convencido de que “toda ayuda sería poca”. Fue en vano. Se trasladaron pacientes a un centro privado de la ciudad (el policlínico de La Rosaleda recibió 31) y a hospitales de otras provincias como A Coruña y Pontevedra.

 “Creo que ha habido un problema de coordinación, porque se han desaprovechado recursos”, dice la médica. “Sabíamos que estaban los compañeros del 061 haciendo lo que podían allí abajo. Y nosotros aquí parados”, insiste. El personal se afanó en la preparación de los quirófanos y en la apertura de las alas de las plantas —una de cirugía, otra de trauma y otra de interna, según fuentes sanitarias— y de la UCI cerradas durante los meses de verano.

 “No nos creemos todavía que hubieran enviado a los heridos a centros privados como el de La Rosaleda, más alejado del lugar del siniestro que el nuestro y que nos mantuvieran a nosotros de brazos cruzados. Nos parece incomprensible”, lamenta otro miembro del personal.

 La Consellería de Sanidade sostiene que no consideró necesario enviar heridos al hospital de Conxo. “Utilizamos los recursos que nos parecieron oportunos”, señaló un portavoz. (...)

“Es cierto que nosotros no tenemos urgencias. Cerraron el servicio hace cinco o seis años”, dice la médica. “Pero eso no explica por qué no nos trajeron a nadie. Podríamos haber ido varios médicos al lugar a ayudar con el triaje \[selección por gravedad de los heridos\] y acompañarlos en ambulancia hasta nuestro centro. O los podrían haber derivado desde el Clínico”. 

Los sanitarios de Conxo reconocen que los politraumatismos debían, como ocurrió, enviarse al Clínico, pero no se explican por qué el 061 decidió trasladar a heridos a hospitales de otras provincias, a más de 60 kilómetros de distancia, cuando el de Conxo, casi al pie de la zona de la catástrofe, estaba “completamente operativo”.

Los partes oficiales del servicio de Emergencias 112 de la Xunta recogen que a las 22.16 del miércoles el 061 “solicita habilitar un campo para los heridos leves e informa de que los heridos van a ser trasladados al Clínico o a hospitales privados, según la valoración”. A las 22.32 se recoge: “El 061 informa de que están llevando a heridos leves al Punto de Atención Continuada de Santiago; a los heridos graves, a La Rosaleda y a los más graves al Clínico”.

Fátima, auxiliar de la UCI del hospital de Conxo, se preparaba para ir a las fiestas del día grande de Galicia pero le enviaron un whatsapp alertando de “un accidente de tren” y decidió ir al hospital. “Cuando llegamos estaban pidiendo material para el Clínico que enviaban en un coche; cogimos los nuestros y seguimos llevando respiradores y otros aparatos que podían hacer falta”. 

Cumplida esa misión volvieron a Conxo. “Estábamos todos: celadores, médicos de distintas especialidades, enfermeros, personal de lencería… todos voluntarios”. “Preparamos los quirófanos con el material necesario y esperamos: no vino ni un solo herido”.              (El País, 28/07/2013)

31/7/13

La Xunta llegó al rescate dos horas más tarde del descarrilamiento del tren. Hubo una coordinación espontánea dirigida por el sargento de Santiago... y los de Angrois

" (...) la letra pequeña del parte de incidencias oficial del servicio 112 de la Xunta sí revela “evidentes fallos de coordinación”, que han ratificado a EL PAÍS varios testigos que participaron en las tareas de rescate y expertos con tres décadas de experiencia en la gestión de las emergencias.

El camión de comunicaciones de la Xunta no operó durante las dos primeras horas de la crisis. La base de helicópteros tenía al menos un aparato “averiado” y no había informado al centro de emergencias.

Desde la zona tampoco operó un mando único (con sus diferentes coordinadores) para pedir medios al 112 sino que cada unidad (bomberos, policía local, Protección Civil y policía nacional) iban alertando de sus necesidades por su cuenta.

Como ha sucedido ya en numerosas ocasiones, fallaron las comunicaciones por radio entre el cuerpo de bomberos de Santiago y los que llegaron de apoyo desde los parques comarcales (contratados por empresas privadas).

Y queda la incógnita de saber cuándo, cómo y quién decretó el nivel dos de alerta, el que moviliza a personal de otras provincias. La Xunta sostiene que en la práctica estaba activado desde el “minuto cero” pero que no hubo “comunicación formal”. Efectivos y mandos de bomberos consultados por EL PAÍS desconocían todavía el pasado sábado cuál era el nivel activado. En los partes del 112 no consta.

Testigos que estuvieron sobre el terreno recuerdan no obstante que Santiago era el pasado 24 de julio la ciudad más blindada de España. El dispositivo especial preparado para los fuegos del Apóstol había duplicado turnos de bomberos y personal sanitario. Las urgencias estaban reforzadas con más médicos y enfermeras. 500 efectivos de todos los cuerpos de policía y protección civil permanecían en alerta.

Los servicios secretos de policía y guardia civil estaban desplegados de incógnito. Algunos de esos agentes aparecen en fotos trasladando heridos en camillas improvisadas. El Alvia descarriló a las 20.41 horas, muy cerca de la hora del relevo en bomberos y hospitales que se produce a las 22.

Eso propició que, en la práctica, se sumase al rescate un turno más poque los profesionales que estaban trabajando alargaron sus jornadas junto a los de la tanda nocturna.

Según los partes oficiales del servicio de emergencias 112, bomberos de Santiago, policía local, policía nacional, Protección Civil y Adif Emergencias estaban avisados cinco minutos después de la primera llamada de auxilio de una vecina de Angrois que ya avisaba de la existencia de muertos y vagones ardiendo.
 Las primeras ambulancias tardaron pocos minutos en llegar, igual que los bomberos y la policía, según han reconocido algunos supervivientes que agraden la agilidad del operativo. Pero la documentación confidencial de la Axencia Galega de Emerxencias revela a partir de ese primer momento disfunciones, falta de coordinación en el dispositivo y hasta pone en duda la existencia de un mando único. 
Un portavoz oficial de la Consellería de Presidencia asegura que ejerció el director general de Emergencias, Santiago Villanueva, desde el terreno adonde llegó 10 minutos después del choque. Los partes del 112 constatan que el puesto de mando avanzado, el camión de las comunicaciones que la Xunta ha publicitado hasta la saciedad como el centro clave desde el que coordinar cualquier catástrofe llegó 106 minutos tarde. (...)
 Según Vicepresidencia, no pudo hacerlo porque no pudo entrar a la zona obstaculizado por coches y ambulancias. La información que recogen los partes oficiales es que fue avisado tarde: es el grupo de apoyo logístico el que anuncia a las 21.21 horas (cuarenta minutos después de la primera alerta) que “va a movilizar al puesto de mando avanzado”.
 El Gobierno gallego asegura que hasta las 22.27 minutos el mando único estuvo coordinando “como pudo a través de teléfonos móviles”. La sucesión de llamadas deja patente que son los distintos cuerpos los que por su cuenta van demandando medios al servicio telefónico del 112 durante toda la noche.

Como ejemplo, los generadores de corriente en las horas en que la luz solar se iba acabando. Los reclamó la policía local de Santiago, a las 21.41 horas, los bomberos, a las 22.14 y los siguen reclamando el 061 a las 22.33.

Situaciones semejantes se repiten con las demandas de agua y otros materiales: si existió el mando único sobre el terreno, no centralizó las peticiones de medios, que cada brigada iba haciendo a medida que se iban necesitanto, a menudo con llamadas duplicadas.

A las 21.46 minutos, más de una hora después del accidente, urgencias médicas llama al 112 y pide “hablar con la policía nacional para saber cómo deben llegar las ambulancias y poder coordinar ya que estas no pueden acceder” . Antes esas mismas urgencias habían intentado movilizar sin éxito a los dos helicópteros. Lo hizo solo dos minutos después del primer aviso del siniestro. (...)

Los fallos de las aeronaves en situaciones de emergencia no son nuevos: vienen repitiéndose desde hace años en naufragios y rescates varios. La comunicación entre los bomberos de Santiago y los de los parques privados que llegaron a ayudar volvió a hacerse muy complicada. No pudieron hacerlo por radio y optaron por el voluntarismo y la autoorganización. 
Hasta que, inexplicablemente [si de verdad estaba activada la alerta dos la orden competía al mando único o a uno de sus coordinadores] , un suboficial del consorcio provincial de bomberos ordenó la retirada de todos sus efectivos (unos 20) sin dar explicación y cuando aún quedaba mucha tarea por hacer en Angrois.  (...)

Los expertos consultados por EL PAÍS también llaman la atención sobre las imágenes que emitían las televisiones sobre la catástrofe dos horas después del accidente. Y no se explican que todavía entonces. “cuando ya han pasado los primeros momentos de caos y autorganización” y se supone que hay un mando único y los profesionales han tomado el control” hubiese particulares “en bermudas y chanclas entrando en los vagones sin ningún tipo de protección”.

La opinión general de los testigos y expertos es que, pese a la tragedia, el lugar y el día del siniestro facilitaron las tareas de evacuación. Que la profesionalidad de los efectivos que acudieron a la curva es muy alta y primó la autoorganización a la hora de coordinarse los distintos cuerpos de bomberos y policías.

En el caso del 061, el protocolo para catástrofes operó eficazmente -siguiendo los simulacros que realiza periódicamente su personal- y el hospital de campaña funcionó a la hora de hacer el triaje y clasificar a los heridos en función de su gravedad.

 El rápido desalojo de las víctimas y el bajo número de muertes en las primeras horas lo constatan. Y ayudó la colaboración de un personal que no figuraba en ningún protocolo previo: los vecinos de Angrois y su encomiable esfuerzo después del choque."               (El País, 01/08/2013)

 
 "La coordinación en las labores de auxilio tras el accidente del tren Alvia fue deficiente, según se desprende de los partes oficiales del servicio de Emergencias 112 de la Xunta, a los que ha tenido acceso este periódico.

 Se tardó más de dos horas en decretar el nivel de alerta 2, el requerido para un siniestro así y durante una hora y 46 minutos no llegó el camión de las comunicaciones desde donde se debería dirigir el dispositivo. Durante 100 minutos, el hombre al frente del operativo lo coordinó a través de teléfonos móviles.

 Los dos helicópteros movilizados no llegaron a despegar y hubo dificultades para disponer de grupos electrógenos para iluminar la zona. La solidaridad de los vecinos y el empeño de todos los profesionales de emergencias desplazados suplieron los fallos del operativo, según varios testigos que participaron en el rescate. (...)

“Ya en las imágenes de televisión se observaba a gente co n pantalón corto y zapatillas deportivas ayudando en el rescate”, sostiene uno de los técnicos consultados. “Eso, visto por un experto es todo un ejemplo de descoordinación. Dos horas después, eso no puede suceder. Todo tiene que estar en manos de los profesionales”.

Según el informe confidencial en poder de EL PAÍS, la primera llamada al 112 se produce a las 20.41 horas del día 24 de julio de 2013. Es una vecina que alerta no solo de un accidente de tren. Ya en ese primer momento avisa de la existencia de fallecidos.

 Esa llamada se tramita y se pone a la testigo en contacto con el 061 (urgencias sanitarias) para que describa la situación. Santiago es ese día una ciudad blindada por las fiestas del Apóstol, con 500 efectivos entre policía nacional, policía local y Protección Civil, según la Delegación de Gobierno. (...)

Un portavoz de la vicepresidencia de la Xunta, responsable de las emergencias, sostiene que “el mando lo ejerció el director general de emergencias” y que la coordinación “se llevó a cabo en el 112 y se desplazó un centro avanzado al lugar”. 

Los partes oficiales constatan que el puesto de mando avanzado llegó a la curva de A Grandeira a las 22.27 horas, una hora y tres cuartos después del accidente y cuando bomberos, policía y Protección Civil ya llevaban mucho rato rescatando heridos y cubriendo los cadáveres. La Xunta explica que no pudo entrar hasta que salieron camiones de bomberos y ambulancias.

El informe también destapa que el 061 solicitó el envío del primer helicóptero a la zona de la catástrofe a las 20.51, diez minutos después del choque del tren. Y 90 segundos más tarde, da la orden de despegar al segundo helicóptero. 

 Ninguna de las dos aeronaves llega a hacerlo. El primero alega dificultades por la niebla y avisa de que los médicos esperan para ser trasladados en ambulancia. Lo comunica al 112 a las 21.05 horas. A las 21.06, el segundo helicóptero explica que también se queda en tierra “por una avería”.  (...)

Un profesional curtido en emergencias durante más de 30 años asegura que “el 112 opera como un centro de atención de llamadas, lo cual sí parece hacer durante el accidente. El problema surge cuando no se activa un centro de coordinación y eso parece ocurrir, pues si se hubiera activado, las peticiones de los miembros de la policía y bomberos se habrían realizado a través de sus delegados en ese centro de coordinación”. 

Un segundo técnico lanza esta pregunta: “A las 22.15 horas, el 061 pide al 112 que le ponga en contacto con la policía, ¿todavía no hay puesto de mando ni fijo ni avanzado?”. El mando avanzado, según se desprende de las conversaciones, llegó a la zona diez minutos más tarde (22.27).

Según los partes del 112, la policía local de Santiago pidió generadores de energía para alumbrar la zona cero a las 21.41. Los bomberos de Santiago insistieron en esa demanda a las 22.14 horas. Y el 061 reclama lo mismo a las 22.33 horas. La noche se estaba echando encima y empezaba a dificultar las tareas de rescate. (...)

La ausencia de un coordinador efectivo hasta casi dos horas después de que se produjese el siniestro se aprecia en el funcionamiento del dispositivo. Como ejemplo, el sistema sanitario. El detalle de las llamadas constata que a las 21.13 horas, la policía pide más ambulancias al 112.

 “¿No había llegado ningún coordinador sanitario que pueda definir el tipo de recursos que se necesitan?”, se pregunta un experto. Nueve minutos después, es la policía local de Santiago la que hace la misma demanda. Y a las 21.46, una hora después del accidente, 061 está todavía preguntando cómo hacer llegar las ambulancias.

Sobre el trabajo de las policías, el sentir general es que fue encomiable. El propio jefe superior felicitó a sus efectivos glosó dos días después su rapidez de respuesta. Los expertos van más allá: “Se les ve rescatando gente en lugar de llevar a cabo un control de acceso a la zona. No se solicitó colaboración de la Guardia Civil de Tráfico, que debería haber colaborado en esa regulación”.  (...)

 Uno de ellos describe así su experiencia: “Llegamos justo después de los bomberos de Santiago. En Galicia, cada parque tiene cascos de diferentes colores. A simple vista es imposible distinguir a los mandos. Nos dirigimos a los compañeros de Santiago. Estaban extinguiendo el incendio de la locomotora trasera. Necesitaban agua. Acoplamos el camión al suyo. 

Se buscaba a personas con vida. Me metí en el primer vagón y ahí perdí al resto de mi gente; buceamos por los vagones y nos llegó el mensaje de que solo quedaba una persona con vida atrapada bajo el tren. No encontramos a nadie, había fallecidos y esos son los que menos prisa corren. 

Allí empezamos a extraer víctimas, pero no había morgue. Había vecinos, gente dentro sin casco y sin guantes. Lo hacen con buena voluntad pero habría que acordonar la zona y no se puede hacer correr esos riesgos. Gente sin protección”.

“Con los bomberos de Santiago no hablamos nunca por radio”, prosigue. “No sabemos cómo funcionan sus equipos. No había una coordinación de gente descansando para luego volver a entrar. Lo hablamos entre nosotros y fuimos organizando. Allí resolvíamos los problemas tirando de solidaridad y voluntarismo. 

Se nos hizo de noche y no se sabía dónde iban a poner los focos. Trabajamos al principio con linternas. Aún hoy no sé qué nivel de alerta se decretó. No hubo un mando de bomberos que asuma la intervención: hubo una coordinación espontánea, en principio dirigida por el sargento de Santiago”.      (El País, 27/07/2013)

 
"El PSOE gallego ha denunciado “deficiencias en la atención sanitaria prestada a los heridos en el accidente de tren en Santiago.

 Estas críticas llegan después de que los sindicatos hayan criticado a la Xunta por la decisión de enviar heridos a un centro privado y no al Hospital público de Conxo, el más cercano a la tragedia, “equipado con los mejores materiales” y con “personal muy calificado” que esperaba recibir víctimas.

El PSdeG ha elaborado un documento, al que ha tenido acceso El Mundo,  en el que denuncia que la Xunta no siguió una planificación sanitaria adecuada para hacer frente a la tragedia. Los socialistas subrayan que el hecho de que fueran los vecinos los que se encargaron del traslado de los pacientes demuestra que “hubo retrasos” en la reacción.

Los socialistas señalan, además, que no se utilizaron los materiales adecuados, como mantas isotérmicas, que mantienen la temperatura constante, y camillas con palas, para trasladar a los heridos inmovilizados y que evitan lesiones medulares.

Sobre la atención prestada en el lugar del accidente, el documento del PSdeG explica la falta de “arcones de catástrofe, la ausencia de una cadena ordenada para la gestión de recursos, el colapso de ambulancias y la falta de un hospital de campaña. El PSOE gallego incluye en su texto las críticas de las Fuerzas de Seguridad que provienen, según precisa El Mundo, de la Policía: “durante 15 minutos estuvieron en el rescate tan solo ocho policías nacionales y cuatro locales”.      (El Plural, 31/07/2013)


"Los bomberos privados se retiraron antes de finalizar el rescate.
 
Las dotaciones de bomberos comarcales, cerca de 20 efectivos, fueron retiradas del lugar del accidente cuando todavía no se había terminado de retirar a las víctimas. Así lo recogen el parte de llamadas del 112 Emergencias y testimonios recabados por este periódico, que abundan en aspectos de la desorganización reinante en el lugar del accidente. 

De hecho, testigos vieron cómo el juez José Antonio Vázquez Taín (de visita en la zona) tuvo que ser quien dio la orden de despejar de civiles las denominadas zona caliente y zona fría del entorno. “Todo lo que no sean bomberos, sanitarios y policía, a 200 metros de la línea”, le escucharon.

Ninguno de los testigos consultados conoció, en los primeros minutos del rescate, bajo qué nivel de alerta se estaba funcionando, a pesar de la insistencia de representantes de la Xunta en manifestar que se activó el nivel 2 a las 21.47 horas [el sábado, un portavoz oficial manifestó a este periódico que el nivel 2 se activó a las 23.00 horas, casi dos horas y media después del accidente, pero que los medios de otras provincias habían empezado a llegar mucho antes].

 Hay un reconocimiento general a la actuación de determinados funcionarios de segundo nivel que tomaron las primeras decisiones relacionadas con el rescate, a la vista de que estas no llegaban del primer nivel.(...)

 Hacia las 23.30 horas, casi tres horas después del accidente, se produce una sorprendente retirada de efectivos. El parte de llamadas así lo refleja: “Bomberos de Santa Comba vuelven al parque por orden del sargento” (23.30 horas) o “Bomberos Boiro por orden suboficial vuelven al parque” (23.42). Tampoco se explica que las dotaciones de bomberos de A Coruña, de gestión pública y con una buena dotación de medios, nunca fueran movilizadas. (...)

Los bomberos de esas compañías se encontraban en jornada de huelga, que decidieron suspender a la vista de la magnitud del accidente. La diferencia entre las dotaciones públicas y privadas es clara: un camión público lleva entre 7 y 8 bomberos, uno privado entre 3 y 4.

Al lugar del accidente llegan en primer lugar dotaciones de Santiago, pero el 112 comienza a avisar a otras dotaciones de localidades vecinas. Así, a las 21.02 se moviliza a los bomberos de Deza. Hay una llamada de la policía local que pide que “se avise a todos los bomberos posibles para que vayan”.

 Salen también los bomberos de Ordes, los de Arzua, Santa Comba y Boiro, según registran las llamadas. “Mauricio[(CALVO], suboficial del consorcio informa de que han salido bomberos de Santa Comba, Arzua y Ordes y que los de Betanzos se quedan en reserva para no dejar todo descubierto”, dice una llamada al 112. No hay orden de movilización para los bomberos de A Coruña, que han reclutado efectivos por su cuenta para acudir.

Tanto los testimonios como los partes de llamadas señalan al suboficial del consorcio, Mauricio Calvo, como el responsable de esa retirada. (...)

¿Cuál fue el motivo de esa retirada? ¿Por qué se permitió si estaba activado el nivel 2? No hay respuesta a estas preguntas, ni al problema de los helicópteros ni a la tardanza en llegar la iluminación y otros pormenores. La Xunta insiste en que el despliegue fue “impecable”. Esa es la versión oficial.

La de los testigos alude a problemas de coordinación. En las horas más difíciles, las comunicaciones por radio entre unos y otros cuerpos se hizo imposible, según relataron. El esfuerzo personal palió algunos fallos.

Uno de los bomberos que fueron retirados manifestó: “No estábamos conformes, porque había mucho por hacer, y no hicimos caso. Nos quedamos un tiempo hasta que se nos insistió y tuvimos que marcharnos”. Fueron sustituidos por personal de protección civil, sin la preparación de un bombero."              (El País, 29/07/2013)

15/7/13

Pastor ratifica un AVE con vía doble frente a las sospechas del PSOE. Creen que que la ministra planea hacerlo de vía única para ahorrar

"La ministra de Fomento, Ana Pastor, restó ayer importancia a la sucesión de informaciones que en las últimas semanas revelaron un posible plan para rebajar las características del AVE a Madrid de una línea de vía doble paralela a vía simple, lo que condicionaría los cruces de los trenes y sus horarios.

Preguntada en el Senado por el socialista ourensano Miguel Fidalgo, que sospecha de las intenciones de Fomento, Pastor recordó que las obras ya están adjudicadas y en marcha con características de vía doble. (...)

La respuesta de la ministra se produce después de que el viernes el diario La Región desvelase que se están tapiando los túneles más avanzados, según Fomento para volcar los esfuerzos en los más atrasados. Dos semanas antes este diario desveló un borrador de trabajo que apostaba por parar las obras en una de las dos vías allí donde aún no hayan finalizado para ahorrar millones de euros.

 Y antes de eso La Voz de Galicia reveló que Fomento ordenó a las constructoras que, en los túneles más atrasados, prioricen las obras en la vía derecha. Pero nada dijo ayer la ministra de estas informaciones. “No sé dónde lo ha leído ni de dónde se lo ha sacado”, le soltó a Fidalgo."       (El País, 10/07/2013)

6/2/12

'Transportes Valdoviño'... luego 'los cedeireses'

 
 Manolo Villar y Rapela ante un “PEGASO”  que iba desde Ferrol al Camping de Valdoviño, principios de los años 60. Transportes Valdoviño (años 60)


Primer “PEGASO” adquirido por la empresa a finales de los años 50. En verano debía de ser una gozada ir en la “terraza” del bus siempre y cuando estuvieras atento a que no te golpeara la rama de un árbol. Observar el firme de la carretera…


Oficinas y despacho de billetes de “Los Cedeireses” nueva propietaria de Transportes Valdoviño en Ferrol (estaban situadas en la calle María, enfrente a donde hoy está la UNED).

De izq. a dcha. en cuclillas aparecen: 1º (desconocido), 2º Manolo Villar (cobrador), 3º Pepe de Emilio (chófer), 4º Indalecio (cobrador), 5º (desconocido), 6º Chanín (administrativo), detrás de éstos: 1º Manolo Cerdido y 2º Prados (cobrador), de pie a la derecha, 1º Caneiro (Encargado jefe), 2º (desconocido), 3º (desconocidas), esta señora debía de ir para la playa con su hija, lo digo por el cubo de playa que llevaba la niña.  (Fotos y comentarios del blog Pantín, Cedeira y algo más, 05/02/2010)

6/9/11

"Hasta 44 concesiones se ampliaron automáticamente -sin que mediase concurso público- más allá de 2023"

"En 2008 la Xunta alargó un año las autorizaciones de servicios públicos de transporte interurbano a la espera de aprobar un nuevo marco legal que, con PSdeG y BNG en el poder, no cuajó.

Tras las elecciones, con Agustín Hernández al frente de la Consellería de Territorio, el Parlamento aprobó una ley con carácter de urgencia para prorrogar las 143 autorizaciones en vigor.

Fue tres días antes de que España comenzase a aplicar un reglamento comunitario que limita esas prórrogas a casos muy concretos y con un límite máximo de cinco años.

Pero la trampa estaba hecha. Hasta 44 concesiones se ampliaron automáticamente -sin que mediase concurso público- más allá de 2023, entre ellas las que unen por carretera las principales ciudades gallegas con sus áreas metropolitanas.

Grandes grupos como Monbus (que opera con Castromil, Alsina, Autobuses Urbanos de Lugo, Rías Altas y Monforte SA, entre otras) y Arriva Noroeste se beneficiaron de la medida de la Xunta.

La Comisión Nacional de Competencia (CNC) emitió meses después un duro informe criticando a las autonomías que, como Galicia, siguieron el ejemplo de Valencia para saltarse a la torera el veto de Bruselas. " (El País, ed. Galicia, Galicia, 31/08/2011, p. 2)

1/12/09

Tres aeropuertos... incomunicados...

"Tres aeropuertos, un destino. Sobre el papel, la propuesta del presidente de la Xunta de promover la integración operativa de las terminales desborda sensatez. Con las maletas en la mano, resulta una quimera. La razón reside en las deficiencias que presenta en Galicia un fenómeno ya no tan reciente llamado intermodalidad, que pese a no figurar en el diccionario, es el santo y seña de la política de transportes de la Unión Europea. Se basa en el intercambio de modalidades, con el doble objetivo de facilitar y fomentar el transporte público. En Galicia es inexistente.

Los aeropuertos gallegos están mal comunicados. Las tres urbes aeroportuarias tienen sus estaciones de autobús y de ferrocarril a notable distancia, y sólo una de ellas, la de autocares de Santiago, tiene un enlace directo con la terminal aérea. Por 2,50 euros, el viajero se pone en Lavacolla en apenas 20 minutos. ¿Qué hacer en Vigo en una situación similar? Coger la línea C4C, dirección estación de ferrocarril (si no es domingo o festivo), bajar en Urzáiz, 60, cruzar la calle, esperar por la línea C9A en dirección Peinador... Y llegar después de arrastrar las maletas durante una larga hora de esperas, viajes y transbordos.

A falta de autobuses directos desde las principales ciudades a los aeropuertos -sólo funciona un servicio diario entre A Coruña y Lavacolla-, en Galicia únicamente el vehículo privado asegura conexiones más o menos ágiles entre terminales. A Coruña está a 50 minutos de Lavacolla y a hora y media de Peinador, mientras que desde Vigo se tarda alrededor de una hora en llegar al aeropuerto de Santiago. En coche, Alvedro está prácticamente a la misma distancia para el viajero vigués que el Sá Carneiro de Oporto: alrededor de hora y media de viaje. Pero en todos los casos, a base de pagar peajes, combustible y resolver el problema del aparcamiento. (...)

Para el responsable de Mobilidade, el AVE del Eje Atlántico es "una oportunidad perdida", ya que no contempló paradas en los aeropuertos. Tal y como está planteado, y dada la orografía del trazado y de los aeropuertos, sólo en el caso de Santiago es viable una modificación que permitiera llevar el tren a Lavacolla, pero la Xunta la descarta por completo "ante su elevado coste y la actual crisis".

La única posibilidad que abre el Eje Atlántico es la de transformar las estaciones de ferrocarril en intermodales. "Por ahí es por donde hay que actuar", sostiene Cándido Rodríguez, del sindicato de Transportes de UGT. "Esto se tuvo que plantear mucho antes", sostiene este sindicalista, impulsor de proyectos como el ramal de Cerdedo. Desde UGT y otros colectivos, ya hace siete años se planteó un proyecto de Metro Ligero que conectaría el aeropuerto de Vigo con la Universidad, el Hospital del Meixoeiro y el centro urbano. No prosperó. Tampoco los anteproyectos de la Xunta para los metros ligeros de Vigo y A Coruña lo contemplan." (El País, ed. Galicia, Galicia, 14/11/2009, p. 3)