Mostrando entradas con la etiqueta p. Angel Espada. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta p. Angel Espada. Mostrar todas las entradas

11/3/14

Todas querían a Espadas

Ángel Espadas

"La antigua amistad que unía a José Luis Míguez, exdelegado de Aquagest en Santiago, con Ángel Espadas, jefe de gabinete del exalcalde de Santiago Gerardo Conde Roa y uno de los pesos pesados del PP compostelano, llevó a ambos a actuar como un perfecto tándem en el presunto trato de favor a algunas de las empresas investigadas en la ciudad en el marco de la operación Pokémon.

 Es el caso de la propia concesionaria del servicio municipal del agua, de la firma catalana GRS Arc Local, que se hizo con el contrato de la gestión de multas con la ayuda de Espadas, y del grupo Vendex, para el que la jueza De Lara cree que medió para que ganara el contrato de la ORA y la grúa, aunque finalmente le fue adjudicado a otra compañía, Setex Aparqui, que es además su principal competidora.

Las gestiones que desde el Concello de Santiago hizo Espadas en favor de estas tres empresas llevaron a que sus representantes quisiesen tranquilizarlo cuando, tras la dimisión de Conde Roa al hacerse público que había defraudado casi 300.000 euros a Hacienda, él tuvo también que abandonar el Ayuntamiento. 

Desde las tres firmas recibió palabras de apoyo e incluso ofertas de trabajo. Finalmente no acabó trabajando en ninguna de ellas, sino en Unika, pero la magistrada sospecha que quien pagaba parte de su nómina era Aquagest. Para ello, la concesionaria habría contratado servicios a esta firma.

En el caso de GRS Arc Local, las gestiones que en su favor hizo Espadas hicieron brotar una rápida amistad entre el exjefe de gabinete de Conde Roa y el gerente de la firma catalana, Alex Ros. 

Una excelente relación que se materializó en invitaciones a viajes, entradas para ver partidos del Barcelona en el Camp Nou e incluso la invitación a trabajar en la empresa cuando Ángel Espadas se quedó en el paro al cesar en su puesto en el Ayuntamiento. «Además, supuestamente, GRS le podría haber satisfecho dinero», señalan también los investigadores en el sumario de la Pokémon.

Tal era el interés que las tres firmas investigadas en la operación tenían en mantener buena relación con Ángel Espadas que los investigadores consideran que «actuaba como una especie de representante de los intereses de estas empresas, que estaban muy interesadas en que continuara en su puesto después del cese como alcalde de Conde Roa».

En concreto, el papel que le otorga la jueza Pilar de Lara a Espadas es el de «abrelatas» o «conseguidor de favores», para lo que, sostiene la magistrada en su auto del 16 de febrero del 2013, el que fue mano derecha de Conde Roa se concertaba «de forma prácticamente habitual con diversos grupos empresariales para adjudicarles de forma irregular concursos convocados por el Ayuntamiento de Santiago, influyendo para ello en los técnicos encargados de la contratación, a los que en algunos casos llegaría incluso a presionar».

Esas gestiones, en el caso de la ampliación del contrato del agua a Aquagest y del de la gestión de multas a GRS Arc Local, Espadas las habría seguido haciendo aún incluso después de cesar en su puesto de jefe de gabinete, para lo que aprovecharía sus contactos y relaciones con el gobierno local del PP.

Lo hizo, según la jueza, «de forma interesada a cambio de beneficios personales, como dinero, regalos, viajes, comidas y otros agasajos y también a cambio de aportaciones dinerarias bien a favor del Ayuntamiento de Santiago, bien a favor de entidades ajenas a este organismo público», añade.

En el sumario queda acreditada la estrecha relación que Espadas mantenía con esas empresas, a las que habría llegado incluso a facilitar, presuntamente, los pliegos del concurso antes de que se convocase, como en el caso de GRS Arc Local."          (La Voz de Galicia, 06/03/2014)

13/2/14

Ángel Espadas abrió los despachos de alcaldes y conselleiros a empresarios

"Ángel Espadas fue un hombre magníficamente relacionado dentro de la familia del PP de Galicia pero con una carrera política accidentada. 

 Mano derecha del defenestrado exalcalde de Santiago Gerardo Conde Roa, tuvo que dimitir como candidato al Ayuntamiento en 2011 porque fue pillado ebrio al volante y, tras ser resucitado como jefe de gabinete del regidor cuando el PP ganó las elecciones, fue destituido en 2012 después de que su jefe dejara el cargo por un fraude fiscal.

Esos golpes que lo acabaron echando del despacho del consistorio no arruinaron, sin embargo, el mayor capital político de Espadas. Apenas un mes después de dejar el Ayuntamiento de la capital gallega, el ahora imputado en el caso Pokémon por cohecho, tráfico de influencias y uso de información privilegiada entró en nómina de varias empresas para abrirles los despachos de los cargos públicos de su partido que adjudicaban contratos desde consellerías, diputaciones y ayuntamientos. 

En mayo de 2012, apenas un mes después de ser destituido como en el Ayuntamiento, Espadas negoció un sueldo con dos constructoras que acababan de aliarse —la gallega Unika y la vasca Inbisa— y con Aquagest, concesionaria de aguas de Santiago.

 Según los pinchazos de la Pokémon, Espadas empezó a cobrar unos 3.000 euros al mes de estas compañías. “Les sales regalado”, le dijo por teléfono su esposa al exdirigente popular. Aquella primavera, según se desprende de las investigaciones, Ángel Espadas, Puñales para la trama, volvió a florecer en el PP, esta vez como representante de empresarios ávidos de que les “echaran una mano” para lograr contratas públicas.

 Las escuchas del sumario dejan claro que Espadas se afanó en ganarse el sueldo. El 3 de julio de 2012, a las 20.30 horas, ya tenía concertada una reunión con el conselleiro de Infraestructuras, Agustín Hernández. Según le contó Espadas al gerente de la constructora Unika, Francisco Sánchez Varela, el encuentro, de hora y cuarto, fue “muy bien”.

 Hernández le preguntó “en qué podía echarle una mano” y, tras hablar de “Sogama, la rotonda de Sabón [en Arteixo] y el tema de Vilamarín”, fijaron una comida para finales de mes entre el conselleiro, el directivo de la constructora y el propio Espadas. “Ángel, en esta vida hay que tener paciencia y la legislatura es muy larga”, le dijo el conselleiro de Feijóo, según contó por teléfono el exconcejal.

 El trabajo de Espadas, licenciado en Física por la Universidad de Santiago y fundador de la Asociación Liberal de Estudiantes, consistía básicamente en “tirar de agenda”, decía él. Así lo hizo con el alcalde de A Coruña, Carlos Negreira. 

El 12 de julio de 2012, a las 13.45 horas, agentes apostados en María Pita observaron cómo Espadas franqueaba la puerta del Ayuntamiento y cómo al salir, sobre las 15 horas, se reunía en esa misma plaza con su amigo José Luis Míguez, alias El Pesetas, entonces gerente de Aquagest en Santiago e imputado en la operación, para comer juntos.

Las escuchas policiales captan al que fue secretario de Organización del PP compostelano relatando su entrevista con el regidor coruñés, a quien entregó, dice, “un papeliño” con “unas cosas”. Negreira le advierte que “en el Ayuntamiento, alguna cosa de servicios, pero que de obra nada a corto o medio plazo”, afirma posteriormente Espadas, quien en esa reunión con el alcalde pactó una segunda cita a la que da mucha importancia: una comida en la que Negreira compartirá mesa y mantel con directivos de Aquagest, una de las empresas que, según admite el exconcejal popular, le pagan el sueldo.

 Espadas no escondía su peregrinaje por los despachos. Tras salir del encuentro con Negreira, llama a Paula Prado, excompañera suya en la corporación compostelana y actual portavoz del PP de Galicia, para informarle de “que estuvo con este [por Negreira] hasta las 15.15 horas”. 

Tras esta llamada, Espadas telefonea a su mujer, que le pregunta si el alcalde de A Coruña tiene algo para él de “trabajo”. “No hay gran cosa”, le responde Espadas, aunque ha logrado, añade, que el regidor coma con los mandamases de Aquagest.

 ¿Pero qué negocio veía esta empresa de aguas en una ciudad, A Coruña, en la que el abastecimiento está en manos de una compañía municipal, Emalcsa? Los investigadores graban a Míguez, El Pesetas, confesando su interés en Smartcities, “un proyecto de cinco millones” financiado por la UE pero adjudicado por el gobierno coruñés, que incluye inversiones en tecnología relacionada con el agua.

 “Como es importante la participación de empresas locales, habría que saber en qué empresas estaría interesado el Ayuntamiento de A Coruña”, afirman los directivos de Aquagest ignorando que estaban siendo grabados por los agentes.

Según consta en la parte desvelada del sumario, Espadas también medió entre el vicepresidente de la Diputación de Pontevedra —el popular José Crespo— y la empresa GRS, interesada en un concurso que finalmente no ganó.

 Pese a que el exdirigente del PP veía en Crespo “cierta receptividad e interés en echar una mano”, los empresarios a los que ofrecía sus servicios le recriminaron el fiasco: “Eso está mamoneado por los técnicos”, se excusó Espadas. Según asegura en los pinchazos, Espadas mantiene contactos con los alcaldes populares de Ferrol, Santa Comba (el gerente de la constructora Unika le pide que “básicamente les dé” una obra) y Boqueixón (este último también imputado). 

Y el 7 de agosto de 2012 se reúne incluso con la conselleira de Medio Rural, Rosa Quintana, dice él, para abordar un favor que le pide alguien sin identificar relacionado con “una plaza en el Laboratorio de Sanidad y Producción Animal de Lugo”. La crucial comida de Espadas y sus aliados de Aquagest con Negreira y el concejal que gestiona el proyecto Smartcities en A Coruña, Martín Fernández Prado, se fija para el 6 de septiembre de 2012. Lo que ocurrió en aquella cita se mantiene de momento oculto por el secreto de sumario."                     (El País, 10/02/2014)