'Galicia es una tierra increíble, condenada a desaparecer' (Juan Tallón)... La herencia de Fraga...
9/7/19
“Son nai e científica e quero aplicar o aprendido na miña terra e que a miña filla se críe nela”
5/7/19
34 investigadores e investigadoras de primeiro nivel contratados polas universidades galegas ficaron esta semana sen emprego. "A Xunta debe asumir a súa mala xestión e impedir a fuga de talento científico que haberá este ano"
"Las protestas fuerzan a la Xunta a corregir el error que dejó sin empleo a 34 investigadores de alto nivel.
El Gobierno gallego prorrogará sus contratos hasta el 15 de octubre para evitar el vacío generado por el retraso en la convocatoria que debía permitir su continuidad (...)" (Marcos Pérez, eldiario.es, 08/07/19)
5/3/19
Martes negros por unha carreira de investigación digna
Un convenio para rematar coa desigualdade contratual
A precariedade na docencia
7/9/17
“Moitos investigadores abandonan ante os atrasos das bolsas da Xunta”. Esta situación fomenta o abandono de moitas persoas que inician os seus estudos de doutoramento
29/3/16
A xeración perdida da investigación galega
6/4/15
O machadazo da Xunta ao I+D+i: recorte do 20% en 5 anos
5/12/13
Galiza destruíu 1.240 empregos de persoal investigador nestes tres anos
27/9/11
Feijóo, el sepulturero de la ciencia. Dice que Galicia no puede pagar a 50 científicos, porque ya mantiene a los cientos de enchufados de Baltar con buenos sueldos. Y no llega para todos.
El próximo 28 de diciembre 51 investigadores del Programa Isidro Parga Pondal, creado en 2003 con el objetivo de incorporar doctores de alto nivel a organismos gallegos dedicados a la investigación, finalizan los cinco años de contrato que se contemplan en el plan.
Entonces, las entidades contratantes deberían convocar las plazas públicas para estabilizar sus puestos e incorporarlos de forma estable a su plantilla.
Después, la Xunta incentivaría durante tres años más su contratación a través del Programa Manuel Colmeiro y el ciclo se cerraría de forma existosa. Nuevos investigadores integrarían el sistema de I+D gallego y la convergencia con Europa estaría un pasito más cerca.
Pero la realidad es bien distinta. A tres meses del fin de sus contratos, ninguno de los 51 investigadores sabe si podrá optar después a un puesto de trabajo.Tampoco los que han completado los tres primeros años del programa y necesitan que se les apruebe la prórroga por otros dos conocen las intenciones de la Xunta.
Tras 15 años de formación en distintos programas de recursos humanos, captación de fondos estatales y europeos y especialización en las necesidades de las universidades y empresas gallegas, científicos y técnicos hipercualificados que renunciaron a prestigiosas ofertas internacionales de trabajo para regresar a Galicia podrían tener que emigrar.
Con ellos, harían las maletas proyectos de investigación punteros y miles de euros de fondos públicos invertidos en su formación, unos 500.000 según cálculos de los propios beneficiarios, serían aprovechados por otros. Evitar la enésima fuga de cerebros depende ahora de un puzle de trámites, plazos y negociaciones para los que el cronómetro no se detiene. (...)
Para Javier Mas, profesor de física de partículas de la Universidade de Santiago, fue la flexibilidad que ahora desaparece lo que le ha permitido trabajar con calidad y "ser muy rentable" al Gobierno gallego. Hasta ahora, Mas empleaba los remanentes que acumulaba en cada convocatoria para captar investigadores "lo suficientemente competitivos como para ganar nuevas becas con las que liberaban más fondos para gestionar.
Ahora tendrá que devolver sus 50.000 euros de remanentes y no podrá pagar a dos de los tres investigadores que ya tiene en plantilla. "Y encima, a los ojos de la Xunta, eres considerada una persona incapaz de gastarte el dinero que te fue concedido. Con lo cual, en la siguiente convocatoria eres penalizado. Es kafkiano". (El País, ed. Galicia, Galicia, 26/09/2011, p. 3)
"La gallega María Díaz escudriña la galaxia en un prestigioso centro alemán.
Aunque evita criticar las condiciones de la investigación en España, Díaz explica que en países como Alemania u Holanda, en los que ella ha trabajado, las facilidades que encuentra un científico son enormes.
"En Alemania, por ejemplo, los investigadores son muy respetados por la gente. Ellos aprecian que un investigador ha hecho algo importante por el país o puede llegar a hacerlo. En cambio, en España un investigador es alguien que seguramente no va a tener en su vida un sueldo decente", concluye. Dadas las dificultades de financiación a la que se enfrenta la investigación en España en la actualidad no parece que las condiciones vayan a mejorar en el corto plazo.
La llegada de la crisis ha empeorado el panorama, y Díaz apunta que varios compañeros españoles están ahora en un momento de incertidumbre porque no saben qué va a suceder con el programa Ramón y Cajal que favoreció el retorno de investigadores a España, pero ahora algunos no tienen garantizado un puesto de trabajo permanente como inicialmente estaba previsto.
"Esta fue una buena iniciativa pero ahora parece que está empezando a fallar porque este año hay gente que no va a poder seguir adelante. Para que la investigación funcione se necesita mucha continuidad, no basta con financiar un programa un tiempo y luego abandonarlo", señala Díaz." (El País, ed. Galicia, 24/09/2011, p. 8)
25/4/11
La Universidad de Santiago niega una plaza a un investigador que captó 400.000 euros
Cuando llegó la hora de consolidar su plaza, el tribunal evaluó su proyecto con un 1,7 sobre 10 y lo dejó en el paro. (...)
La plaza fue convocada para darle a Vidal la oportunidad de consolidar su puesto, un compromiso de la USC con quienes, como él, han recibido una evaluación positiva del programa I3 del Ministerio de Ciencia e Innovación, que persigue precisamente incentivar la incorporación de los investigadores a puestos estables.
Para llegar a este punto, Vidal había terminado una beca Ramón y Cajal de cinco años, una de las más exigentes que concede el Ministerio y que requiere estancias investigadoras en el extranjero.
Durante ete tiempo, el biólogo se había puesto al frente de cinco proyectos, dos financiados por el Gobierno, otro por la Comisión Europea y el último por la Xunta. Además, había participado en otros proyectos. En total, además de los 400.000 euros que captó como investigador principal, participó en la consecución de más de 600.000.
Todo esto quedó en nada cuando la comisión que le examinó, compuesta por personal de su departamento, tuvo que evaluar su proyecto investigador y docente, al que dieron, por unanimidad, calificaciones que equivalen al "muy deficiente".
Vidal no puede evitar la deducción de que el entonces jefe de departamento y presidente de ese tribunal, Ignacio Zarra, no quería que entrase en la Universidad para reservar esa plaza a alguien de su gusto.
Este lo desmiente: "Los méritos de las dos personas que se presentaron a esa plaza [también optó una profesora adjunta que quedó por detrás de Vidal] no eran suficientes desde el punto de vista de la investigación y tampoco del docente. El proyecto mostró muchos déficits, a juicio de la comisión". (...)
La propia USC también explica que todo se hizo según el procedimiento y que la actuación de la Universidad fue la correcta. El comité de reclamaciones del centro dio la razón al tribunal así como una sentencia administrativa.
Vidal se escuda en que estas instancias no analizan el fondo de la cuestión, en el que solo tiene competencias el propio tribunal, y se limita a revisar los aspectos de forma, que fueron siempre correctos. Un portavoz de la USC recuerda: "No le fue concedida la plaza por unanimidad del comité y quedó vacante".
Antonio Segura, integrante del departamento de Fisiología Vegetal que sacó el puesto a concurso y actual jefe de Vidal -tras quedarse en paro fue contratado con cargo a un programa de investigación de la propia USC- cree que la situación es "injusta".
"La valoración de los meritos del concursante se ha hecho con un nivel de exigencia muy elevado, desde mi punto de vista, para la plaza objeto del concurso", asegura. (...)
Los consiguió de los grupos parlamentarios, que presentaron un escrito al rector de la USC para que, "respetando la autonomía universitaria", tenga en cuenta la "importancia de que los investigadores con capacidad de captación de proyectos y presencia internacional sean fijados en el sistema de educación superior".
También se dirigió al Valedor do Pobo, que hace un mes emitió su dictamen. Aunque tampoco puede meterse en si el tribunal fue o no justo, sí escribe un texto en el que critica la endogamia de la universidad y pide una solución para este tipo de situaciones a la USC.
Los cuatro sindicatos con representación en la universidad, a través del comité de empresa enviaron una carta al rectorado para trasladarle su "preocupación por la existencia de varios casos de plazas dotadas presupuestariamente que, después de los oportunos concursos, quedaron desiertas, habiendo candidatos acreditados que pierden sus puestos de trabajo y que al mismo tiempo supone una descapitalización de la universidad". El comité pide una "reflexión" a la junta directiva de la USC para que solucione el conflicto.
También encontró Vidal el respaldo de personal universitario. Logró reunir un millar de firmas para pedir una reacción al Rectorado sobre su situación y otra de características similares que sufría una compañera en la Facultad de Medicina. El Colegio de Biólogos se sumó a la preocupación por la situación de estos investigadores y también se la trasladó por carta a la USC. (...)
Cuando salieron las plazas, en 2009, todavía estaba el anterior equipo directivo y Vidal siempre tuvo esperanzas de alcanzar una solución ya que sus interlocutores de entonces, según cuenta, se mostraron preocupados por el asunto. Esa fue otra de las razones por las que decidió no acudir a los tribunales para dirimir su problema.Vidal también recibió buenas sensaciones del nuevo rector, pero el tiempo ha pasado y ve casi imposible ganar una plaza. "Me han arruinado una carrera de años", lamenta." (El País, 20/04/2011, 3)
29/12/10
Galicia destierra a sus investigadores... a unos 300... casi todos los que hay
La nueva filosofía que proclama la Administración gallega es que no se pueden crear falsas esperanzas en estos investigadores y que solo puede haber ayudas para aquellos a los que pueda absorber el sistema universitario.
Eso, y que la investigación tiene que ser productiva, por lo que se potenciará en las empresas en detrimento, previsiblemente, de la universidad, según palabras del propio conselleiro de Economía, Javier Guerra:
"Las becas Ramón y Cajal en toda España son 250; se estaban ofreciendo en Galicia entre 70 y 80 de este tipo y parece que no tiene un especial sentido. Eso no se puede mantener a largo plazo".
Quienes han terminado sus tesis doctorales o están a punto de hacerlo y contaban con conseguir un contrato gracias una convocatoria posdoctoral similar a la de otros años, pueden tenerlo casi imposible para continuar investigando. (...)
Esto se une a la ley de reforma laboral aprobada el pasado septiembre, que imposibilita los contratos por obra y servicio durante más de tres años.
Muchos investigadores mantienen este tipo de relación con las universidades, que no pueden hacerlos fijos, tal y como establece la ley, a partir del tercer año. Cuando finalizan estos contratos, a los investigadores no les queda otra opción que las becas. O eso, o abandonar su investigación.
El colectivo de investigadores Precarios, lleva meses denunciando esta situación. Argumenta que todo el tiempo y la inversión que se ha hecho en unos 300 investigadores puede irse al traste. Estos son algunos casos.
- Armand Hernández, geólogo. Acabó su tesis doctoral en septiembre. Se apresuró en hacerlo en esas fecha porque era en las que solían convocarse las becas posdoctorales. Pero sigue esperando y asume que lo tiene muy difícil. Ya está buscando trabajo en el extranjero.
Pero sabe que tiene que ser en una universidad, porque su estudio sobre el cambio climático a través de la sedimentación en los lagos tiene difícil encaje en la empresa.
- Ronald Teijeira, informático. Su contrato con la universidad para finalizar su tesis doctoral acaba en junio. A partir de ahí, no puede renovar porque cumple tres años por obra y servicio. Su futuro como investigador pasaría por una de las becas a las que probablemente no pueda acceder. Trabaja en sistemas de búsquedas web.
Hay pocas empresas que puedan aprovechar sus investigaciones, pero al menos, existen, no como les sucede a algunos compañeros. Si se marcha al mundo privado, todo el capital invertido en él hasta ahora revertiría en una empresa.
- Saúl Beceiro, astrofísico. Está finalizando su tesis doctoral. "Lo que nos dicen siempre en la Xunta es que todos queremos ser funcionarios. Yo no tengo ningún interés, pero la carrera investigadora pasa por la universidad y todos son puestos de funcionario.
Qué más quisiera yo que tener puesto de investigación que no pasase por la función pública", explica. En su caso, su investigación sobre reacciones en estrellas tiene muy difícil aplicación práctica hoy por hoy.
"A lo mejor dentro de años puede servir para algo, como investigaciones de hace décadas han sido fundamentales para curar el cáncer", apunta. Tiene sobre la mesa una oferta de trabajo para irse dos años a un laboratorio alemán.
Prefiere quedarse, porque al marcharse perdería vinculación con su grupo de investigación de aquí y le resultaría muy difícil volver a Galicia. Pero es muy posible que no le quede otro remedio.
- Paloma Díaz, física. Lleva dos años y dos meses con un contrato por obra con la universidad y si quiere acabar su tesis doctoral solo lo podrá hacer con una beca. De lo contrario, tendrá que terminarla sin ningún tipo de subvención. Su campo de investigación sobre núcleos tiene, según reconoce, difícil explicación para un lego en la materia.
Y esta es la razón por la que aspira a quedarse en la universidad. Fuera de ella, difícilmente podría realizarla. Pero la Xunta, con el plan de Innovación, investigación e crecemento que aprobó esta semana, busca resultados y reverter en la sociedad su inversión, algo que no siempre consigue a corto plazo." (El País, Galicia, 26/12/2010, p. 5)
"Nin unha soa bolsa de investigación en todo 2010. A Xunta remata o ano sen convocar nin unha soa nova praza ou renovar as bolsas para os mozos que sosteñen o I+D.
Nas súas mobilizacións de decembro, os mozos investigadores denunciaron que as bolsas convocadas pola Xunta caeron de máis de 500 co bipartito a 15 durante 2010. Agora, a Asociación de Investigadores Parga Pondal denuncia que nin se quera se convocaron esas 15 prazas." (Galicia Confidencial, 03/01/1011)17/12/10
"Nefasta I+D+i da Xunta"... que aplauden los empresarios
Los empresarios se alinean al 100% con la nueva orientación que la Xunta quiere imprimir al que será el Plan de Investigación, Innovación y Crecimiento 2011-2015. Aunque más que un plan, como lo califica la Dirección Xeral de I+D, es "un documento de intenciones", según varios científicos consultados.
(...) es muy positivo que "haya una mayor incidencia de ayudas a la I+D en el ámbito empresarial", y se persigan más resultados que puedan traducirse en el mercado con mayores ingresos, "porque son las empresas las que generan valor y empleo". (El País, Galicia, 17/12/2010, p. 5)
"Laboratorios baleiros e proxectos que se paralizan. Este é o futuro que lle auguran os mozos investigadores á ciencia en Galicia. Baixo o lema "A sociedade galega rexeita a nefasta política de I+D+i da Xunta porque lastra o desenvolvemento de Galicia", máis de medio milleiro de persoas manifestáronse onte ante a Xunta para protestar pola "mísera" convocatoria de 15 prazas para o programa Parga Pondal que realiza a Xunta para este ano.
Precarios-Galicia estima que uns trescentos investigadores descoñecen se terán traballo nos vindeiros meses." (Galicia Hoxe.com, 17/12/2010)
"En el aire el futuro de casi trescientos investigadores. Según los cálculos de Precarios Galicia, este año deberían de entrar en el sistema unos 70 investigadores y otros tantos tecnólogos. Además, unas 135 personas no podrán ascender en el itinerario de la carrera científica al tener que pasar de un programa a otro para el que no habrá convocatoria.
Actualmente en Galicia unas 850 se benefician de los programas financiados por la Xunta de Galicia. Armados con pancartas de con lemas como 'Más ciencia y menos paciencia' o 'Investigadores en paro, la Xunta no nos quiere', los manifestantes subrayaban ayer que el problema transciende el ámbito laboral. Temen que, con excusa de la crisis, se desmantele el sistema científico gallego que estaba comenzando a asentarse." (El Correo Gallego.es, 17/12/2010)