"El jabalí ya no solo es una preocupación de agricultores y ganaderos
en Galicia. Hasta las calles más céntricas de las ciudades llegan
ejemplares de un animal en pleno proceso de expansión, con un
crecimiento anual en España de entre el 5% y el 15%. También es cada vez
más frecuente el avistamiento de manadas de lobos donde nunca antes habían aparecido.
La proliferación de ambas especies pone de manifiesto una realidad que
en Galicia es incluso más acusada que en el resto de España: el abandono
de las zonas rurales, que en el caso gallego conlleva el abandono del monte. También reabre un debate entre animalistas y los defensores de batidas para controlar las poblaciones, que se ha recrudecido con motivo del inicio de la temporada de caza.
Daños
en los cultivos en el campo y accidentes de tráfico en zonas urbanas
son solo dos de las muchas consecuencias que provoca el incremento de
los jabalíes. En algunas zonas, como la Ribeira Sacra, se han encontrado
ejemplares de hasta 180 kilos de peso, hasta el punto
de que algunos han llegado a ser confundidos con osos.
Los daños no son
solo para las cosechas; también otros animales han padecido la presión
de la superpoblación de suidos. La ciudad de Lugo es el entorno urbano
más castigado por esta especie, que ha sido vista en numerosas ocasiones
por calles céntricas y ha provocado destrozos en parques y contenedores
e incluso accidentes de tráfico.
Esta misma semana, el sindicato Unións Agrarias trasladaba al Grupo
Socialista en el Parlamento gallego una proposición no de ley de
iniciativa popular, en la que solicita a la Xunta un censo de la población del jabalí
que determine la densidad máxima que puede haber de esta especie y que
asuma el control de los daños y su indemnización.
Su secretario general,
Roberto García, se reunió con el portavoz del PSOE, Xoaquín Fernández Leiceaga,
que apoyó la iniciativa ante la "expansión incontrolada" del cerdo
salvaje, que causa "graves problemas que afectan a los agricultores en
todo el medio rural". La respuesta de los animalistas no se hizo
esperar. La agrupación Libera! acusó al sindicato de buscar una "política de exterminio" de la fauna silvestre a gusto de "una minoría de agricultores y ganaderos".
La Xunta no es contraria al empleo de las escopetas para atajar la
población de jabalíes. De hecho, durante este verano inició una
coordinación con la Federación Galega de Caza para agilizar el proceso
de autorización de las batidas extraordinarias, debido a los daños que causa esta especie sobre explotaciones ganaderas y agrícolas. La Consellería de Medio Ambiente
coincide con la federación en que existe "una problemática derivada de
la sobreabundancia de estos animales salvajes en la comunidad", por lo
que aboga por acelerar la tramitación de este tipo de solicitudes. Las
medidas se centrarán en las zonas más afectadas para optimizar "el
esfuerzo de la caza", según explicó la Xunta.
Los animalistas abogan por soluciones alternativas, como la
esterilización de jabalíes y otros animales silvestres para evitar
accidentes y daños, mientras reclaman a la Xunta y al Gobierno central
mayor "dinamismo" para buscar soluciones. La propuesta anticonceptiva
lograría según Libera! “evitar la reproducción entre un
85% y un 90%” y situaría a Galicia "a la vanguardia del Estado español
en el trabajo sobre métodos de control de fauna no mortales".
Según esta
organización, medidas como la vacuna contraceptiva ha tenido buenos
resultados en distintos países. La defiende como una solución "ética",
que "prescinde de la caza pero no de los cazadores", a los que anima a
colaborar para detectar y marcar a los animales. "La prevención de mano
de la ciencia es fundamental" frente a la caza y "sus noticias de miedo
agitadas de forma constante", sostiene.
Aunque el número de licencias de caza evoluciona a la baja, en las
últimas cuatro temporadas se incrementaron las jornadas de batida en un
78%, pasando de las 4.177 que se habían autorizado en 2015 a las 7.450 jornadas autorizadas de la que concluyó este 2019, según los datos de la Dirección Xeral de Patrimonio Natural.
Solo en la provincia de Ourense, hasta julio se comunicaron 343 avisos
por daños de los jabalíes, frente a los 49 del año anterior. Este
aumento ha provocado que en Lugo se autorice la contratación de arqueros profesionales para dar caza este tipo de animales.
El riesgo de peste porcina
Sobre el problema del exceso de suidos se pronunció este martes en Galicia el ministro de Agricultura, Pesca y Alimentación, Luis Planas, que vinculó a este animal con la peste porcina africana, que provoca en el Gobierno "preocupación muy seria", reconoció. La peste porcina "tiene su base en la población salvaje de jabalíes",
señaló el ministro en funciones, que consideró necesario definir "los
umbrales" para garantizar la actividad de la caza y, al mismo tiempo,
asegurar que "no hay proliferación de jabalíes".
Los cerdos salvajes se ven cada vez con más frecuencia en parques naturales, donde está prohibida la caza. Es el caso de las dunas de Corrubedo, en Ribeira (A Coruña) o de la isla de Cortegada, del Parque Nacional das Illas Atlánticas.
En el entorno de Santiago, vecinos de distintas parroquias reclamaron
días atrás protección ante la proliferación de ruidos. La temporada de
caza se inició el pasado 24 de agosto, por lo que demandan acciones cinegéticas "orientadas a la prevención de daños,
que permitan alejar a las manadas de jabalí de las zonas cultivadas y
abatir a los animales más problemáticos en las zonas de mayor riesgo".
Uno de los depredadores naturales del jabalí es el lobo, pero que la
población de cerdos salvajes siga en aumento no está relacionada, según
los especialistas, con una disminución de su población. De hecho, los
ganaderos denuncian cada vez más ataques a sus granjas.
Como en el caso de los suidos, está encima de la mesa la propuesta de
autorizar batidas, pero al contrario de lo que ocurre en el caso de los
jabalíes, la Xunta no es partidaria de su autorización, al ser el lobo una especie protegida.
Existen ayudas europeas para tratar de evitar los daños provocados por
el lobo entre ganaderos y agricultores. Así lo recordaron a los estados
miembro a principios de año los comisarios de la UE de Medio Ambiente y
de Agricultura y Desarrollo Rural. La Xunta publicó en enero de 2019 las
bases reguladoras de las ayudas, que consignan 200.000 euros para medidas preventivas contra el lobo y 100.000 contra el jabalí.
Entre los animalistas, no falta quien atribuye a esas subvenciones que
se haya disparado el número de denuncias de ataques de ambas especies
por parte de ganaderos y agricultores." (Pablo López, El Confidencial, 07/09/19)
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