1/7/25

La operación que unió a Feijóo, Escotet y Currás. Dinero público, favores privados... la venta de Novacaixagalicia a un precio irrisorio marcó el inicio de una relación cargada de sombras, favores mutuos y ausencia de fiscalización real... la entidad se vendió a Banesco —grupo liderado por Escotet— por solo 400 millones. El resto lo cubría, de facto, el Estado... En la declaración de bienes de Feijóo, de 2022 y 2023, como senador, aparecen una inversión de más de 400.000 euros en un fondo de inversión gestionado por Abanca, además de un plan de pensiones por cerca de 200.000 euros. ¿Puede un político que favoreció institucionalmente a un banquero convertirse luego en su cliente privilegiado sin suscitar conflicto de intereses? Uno de los episodios más simbólicos de la relación de Feijóo, Escotet y la compra de la fusión de las cajas gallegas, es el nombramiento de Marta Fernández Currás, exconselleira de Hacienda de Feijóo y artífice de la fusión de las cajas gallegas, como consejera del Deportivo de La Coruña, entidad controlada por Escotet... Currás representa un ejemplo de puerta giratoria perfectamente trazada: de gestora de la operación pública que abrió las puertas a un comprador privado, a consejera retribuida del entramado societario del comprador. La falta de fiscalización y la normalización de estos movimientos convierten este tipo de dinámicas en parte estructural del poder gallego (Cristina Papin Marcote)

 "La historia económica reciente de Galicia no puede entenderse sin el nombre de Juan Carlos Escotet, el banquero venezolano que se hizo con las antiguas cajas gallegas bajo la bendición política de su amigo, el entonces presidente de la Xunta de Galicia, Alberto Núñez Feijóo. En 2013, en medio de un contexto de crisis bancaria y rescates públicos, la venta de Novacaixagalicia a un precio irrisorio marcó el inicio de una relación cargada de sombras, favores mutuos y ausencia de fiscalización real. 

Una operación política disfrazada de solución financiera. La fusión de Caixa Galicia y Caixanova en Novacaixagalicia derivó en una entidad inviable que fue rescatada con más de 9.000 millones de euros del erario. Pese a este coste descomunal para los contribuyentes, la entidad se vendió a Banesco —grupo liderado por Escotet— por solo 400 millones. El resto lo cubría, de facto, el Estado. Feijóo defendió esta operación como 'la mejor posible', pero nunca se convocó una comisión de investigación parlamentaria ni se valoraron ofertas alternativas con mayor transparencia. El proceso dejó abierta la sospecha de que las condiciones de venta favorecieron deliberadamente al grupo venezolano. 

Escotet no era un desconocido en el mundo financiero latinoamericano. Fundador del grupo Banesco, su trayectoria ha estado ligada al uso de sociedades offshore, estructuras fiduciarias en paraísos fiscales como Bahamas, Panamá, Malta o Miami. Los 'Bahamas Leaks' lo señalan como propietario de cuentas millonarias en HSBC Ginebra. Sin embargo, en España no se ha confirmado si declaró estas sociedades en el Modelo 720, como exige la ley fiscal para residentes. 

El papel de Feijóo en esta historia no termina con la venta de las cajas a su nuevo amigo. Pasó de regulador a inversor. En su declaración de bienes de 2022 y 2023, como senador, aparecen una inversión de más de 400.000 euros en un fondo de inversión gestionado por Abanca, además de un plan de pensiones por cerca de 200.000 euros. Aunque no posee acciones directas, su implicación económica con la entidad que él mismo permitió consolidar es evidente. Esta relación no ha sido suficientemente cuestionada ni por el Parlamento ni por los medios afines. Abanca es también el principal apoyo financiero de la Xunta de Galicia. ¿Puede un político que favoreció institucionalmente a un banquero convertirse luego en su cliente privilegiado sin suscitar conflicto de intereses?

A pesar de su perfil opaco, Escotet fue acogido sin reservas por el Gobierno del señor Feijóo, que incluso facilitó la creación de una universidad privada bajo el paraguas de Abanca. En Galicia, la creación de la Universidad Intercontinental de la Empresa (UIE) —conocida como la universidad privada de Abanca— ha sido defendida desde la Xunta como un “proyecto de futuro”. Sin embargo, los pasos que condujeron a su aprobación reflejan más una estrategia política al servicio de intereses financieros que una necesidad educativa real.

La Xunta, bajo el liderazgo del Partido Popular gallego, impulsó desde 2021 la transformación de la antigua escuela de negocios IESIDE en una universidad con pleno reconocimiento académico. Para lograrlo, obtuvo informes favorables del Consello Galego de Universidades y de la Axencia para a Calidade do Sistema Universitario de Galicia (ACSUG). Incluso el Ministerio de Universidades emitió un informe positivo en 2024, aunque con muchas reservas sobre futuras exigencias legales.

No obstante, estos avales contrastan con el informe claramente desfavorable del Consello Económico e Social de Galicia, que advirtió de las graves carencias del proyecto: ambigüedad en la oferta académica, escaso encaje en la normativa universitaria vigente y una estructura más cercana a una escuela de negocios que a una universidad con vocación investigadora y pública. Abanca es un grupo financiero que ha crecido en influencia institucional en Galicia con el beneplácito de la Xunta. La creación de una universidad bajo su control afianza su posición en el tejido económico y educativo gallego.

Pese a las alertas de universidades públicas como la Universidad de Santiago y la Universidad de Vigo por la duplicación de grados como Derecho o Empresa, la Xunta sostuvo que la UIE ofrecía una “perspectiva empresarial diferenciada”. Pero detrás de esta justificación se oculta una lógica de privatización encubierta: mientras se congelan plazas públicas y se recortan medios en campus tradicionales, se facilita el desembarco de un operador privado con vínculos políticos evidentes. 

 No se ha celebrado una sola comisión parlamentaria para revisar el procedimiento. Las protestas del profesorado universitario fueron ignoradas. Las demandas de transparencia sobre el proceso de autorización se despacharon como ataques ideológicos. La UIE no nace del consenso ni de una necesidad del sistema universitario gallego, nace del poder de una entidad financiera con fuertes lazos con el poder político, especialmente con Feijóo y su entorno. Los informes favorables existen, pero también los que fueron desoídos. La pregunta clave no es si la UIE cumple la ley, es por qué se le construyó una ley a medida. Y para quién.

Uno de los episodios más simbólicos de la relación de Feijóo, Escotet y la compra de la fusión de las cajas gallegas, es el nombramiento de Marta Fernández Currás, exconselleira de Hacienda de Feijóo y artífice de la fusión de las cajas gallegas, como consejera del Deportivo de La Coruña, entidad controlada por Escotet desde julio de 2024. Abanca es dueña de la práctica totalidad de las acciones. 

La incorporación de Currás al consejo de administración del club de fútbol de la ciudad herculina –donde Feijóo ya posee vivienda propia, comprada en el año 2023 en una de las mejores zonas de A Coruña– tiene una remuneración de 252.000 euros anuales y es vista por muchos como una forma de retribución política por los servicios prestados. El Deportivo, lejos de su época dorada, se ha convertido en un satélite institucional de Abanca, con poca transparencia y una alta concentración de poder.

¿Por qué no se ha investigado el entramado financiero de Escotet? ¿Qué consecuencias éticas tiene la inversión personal de Feijóo en Abanca? Sin fiscalización ni rendición de cuentas, Galicia y España siguen sin saber dónde acabó realmente el dinero público, ni quién se benefició verdaderamente de su dispersión.

La figura de Marta Fernández Currás se ha consolidado en la encrucijada entre la política, las finanzas y las élites deportivas. Su trayectoria desde la Xunta gallega hasta el consejo del RC Deportivo, bajo el mando de Juan Carlos Escotet, revela una trayectoria político-técnica plagada de favores cruzados que exige un escrutinio más riguroso.

Elegida conselleira de Hacienda en 2009 por Alberto Núñez Feijóo, Currás lideró desde la Xunta la fusión de Caixa Galicia y Caixanova, convertida en Novacaixagalicia en 2010. Sin embargo, el proceso no estuvo libre de sombras. Una comisión parlamentaria solicitó su comparecencia en 2013, que ella rechazó aduciendo su entonces cargo de secretaria de Estado de Presupuestos del gobierno de M. Rajoy. Mientras tanto, informes como el de KPMG apuntaban a que la operación favoreció una línea única sin contrastar alternativas ni evaluar los riesgos reales de la concentración bancaria.

La imagen de Currás al firmar el acuerdo fue elevada a símbolo de estabilidad, pese a que años después el rescate costó 9.000 millones al erario. La narrativa oficial omitió análisis sobre las consecuencias sociales, las condonaciones fiscales o los errores estructurales que precipitaron el colapso de las cajas.

Su llegada al club de fútbol se justificó como refuerzo institucional y de control financiero. Pero pocos olvidan que la misma persona que impulsó la fusión que benefició a Juan Carlos Escotet ahora ocupa un puesto en el entorno empresarial que controla. 

El caso de Marta Fernández Currás representa un ejemplo de puerta giratoria perfectamente trazada: de gestora de la operación pública que abrió las puertas a un comprador privado, a consejera retribuida del entramado societario del comprador. La falta de fiscalización y la normalización de estos movimientos convierten este tipo de dinámicas en parte estructural del poder gallego.

Currás aportó a la Xunta su experiencia como inspectora de Hacienda y su perfil técnico. Pero el uso de su posición para estructurar decisiones estratégicas en beneficio de terceros privados plantea serios interrogantes. ¿Hay separación real entre interés público y retribución futura? ¿Debe aceptarse como normal que la alta administración termine en consejos financiados por las mismas entidades a las que dio acceso institucional privilegiado?

El silencio institucional en torno a estos casos es clamoroso. Ni el Parlamento de Galicia bajo el yugo de la mayoría absoluta del Partido Popular, ni los órganos reguladores han abierto investigaciones. La ciudadanía aún no conoce los detalles reales de la operación. El caso Currás-Escotet-Feijóo exige un ejercicio de rendición de cuentas urgente por parte del líder de la oposición, antes de que estas prácticas sigan desdibujando los límites entre lo público y lo privado.

Otra amistad “peligrosa” más que añadir a la lista del señor Feijóo. " 

(Cristina Papin Marcote , InfoLibre, 30/06/25)

18/5/25

Réquiem por un maíz gallego... El pueblo de Meiro defiende el ‘millo corvo’, de color negro violáceo, al que el CSIC alaba su poder antioxidante y los cocineros incluyen en sus recetas

 "Son varios los factores que pueden unir a un pueblo, una región o una comunidad. Entre esos vínculos, los hay de carácter ideológico, deportivo o incluso surgidos después de catástrofes. Sin embargo, lo que no es habitual es que la recuperación de un tipo de maíz, concretamente el millo corvo —variedad de maíz negro—, casi extinto, consiga alinear a todo un pueblo —Meiro, en Bueu (Pontevedra)—, en la misma dirección.

Si hay algún producto que forme parte de la idiosincrasia de Galicia, con permiso de su eximio marisco, ese es el maíz. Originario de América, este cereal llegó a la citada comunidad autónoma en el siglo XVII, encontrándose los primeros testimonios documentados en 1618. Casi un siglo después, su cultivo desplazó a cereales tradicionales, como el centeno y el trigo. El millo corvo, llamado así por su color negro violáceo, similar al de las alas de un cuervo, se ganó un lugar en el cultivo gallego gracias, entre otros factores, a su gran resistencia y a su adaptación a suelos pobres y terrenos difíciles. Su mazorca de color negro no ha estado exenta de leyendas. En la cultura maya, se cuenta que su color negro proviene de un rayo lanzado por el dios de la lluvia, cuyo humo tiñó los granos. El color oscuro del pan, resultado del uso de este grano, fue en el pasado objeto de desprecio, ya que se preferían variedades más claras, como el pan blanco.

A pesar de sus cualidades favorables para el cultivo, el millo corvo, junto a otras tipologías de maíz, como el blanco, fue sustituido a mediados del siglo XX por variedades híbridas más productivas, como la amarilla, dejando de ser parte esencial de la dieta de la comarca de O Morrazo (Pontevedra). En 2024, la producción de maíz común en España ha sido de 3,48 millones de toneladas, según las Cooperativas Agro-alimentarias de España.

Aun así, en los años noventa, un cóctel de nostalgia y entusiasmo impulsó al pueblo de Meiro a recuperar esta mazorca olvidada. En 1997, se fundó la Asociación Cultural de Meiro, cuyo objetivo principal es promover y transmitir los valores de sus antepasados. Sus miembros recorrieron aldeas en búsqueda de semillas, muchas de ellas conservadas celosamente por familias. También hablaron con los ancianos, quienes les transmitieron las técnicas de cultivo y usos gastronómicos. Finalmente, consiguieron dar vida de nuevo al millo corvo, logrando reconstruir el ciclo completo de cultivo, desde la siembra en primavera hasta su recolección a finales de invierno, así como su molienda en molinos de agua. Todo este esfuerzo colectivo culminó en la Fiesta del Millo Corvo, declarada fiesta de Interés Turístico en 2009, en la que Meiro, cada primavera, se tiñe de negro para rendir homenaje a su maíz autóctono. Durante la celebración pueden degustarse elaboraciones hechas con el millo corvo, como panes, empanadas, dulces o cerveza. Las visitas didácticas a los antiguos molinos también forman parte del evento.

Con una habilidad pasmosa, Victoria Martínez, presidenta de la asociación, mueve unas piedras del río para desviar parte del cauce hacia el canal principal del Molino da Presa, también recuperado por ellos y a escasos cinco minutos de Meiro. Cuando la cuba principal se llena, el agua toma fuerza y hace que gire la piedra del molino para la molienda. En el pasado, el uso mínimo del molino era de seis horas, según las hectáreas que poseía cada vecino: cuantas más hectáreas, más tiempo de uso. “Para nosotros el millo corvo es el maíz de pata negra. Antiguamente se aprovechaba todo. Con el grano se hacía harina, la cual se usaba para hacer bicas, empanadas o panes; con el grano que no pasaba el cribado, se daba de comer a los animales; con el carozo —parte leñosa de la mazorca— se hacía combustión o juguetes para los niños; con la hoja, se tejían cestas y sombreros y con los pelos o sedas del maíz se elaboraban cebos para pescar atunes y bonitos”, comenta Victoria, mientras enciende un farolillo en el molino. Con el farolillo ya encendido, no es difícil imaginar esa Galicia costumbrista y mágica del pasado. Una Galicia que Martínez recuerda con un sentimentalismo positivo, cuando bajaba con su abuela a moler maíz al molino. 

 Así, el millo corvo no solo devuelve a Meiro su producto olvidado; también ofrece una herencia nutricional que responde a las preocupaciones del presente en torno a la salud y la alimentación consciente. Sin caer en el manido concepto de superalimento, el millo corvo aporta grandes nutrientes. Su color, más allá de los rayos del dios de la lluvia, se debe a una gran abundancia de antocianinas, pigmentos naturales con un gran poder antioxidante. En un estudio publicado en 2016 por el Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC), además de alabar su poder antioxidante, superior al de otro tipo de maíz convencional, también se la reconoció como una harina apta para celíacos, por lo que su recuperación refuerza su interés como un ingrediente funcional en las dietas actuales.

El enfoque hacia el producto y los productores ha marcado un antes y un después en la propia narrativa gastronómica de los principales cocineros gallegos. Lucía Freitas, cocinera y propietaria de A Tafona, incluyó a La asociación cultural de Meiro en Amas da Terra. Entre sus elaboraciones también aparece el millo corvo, como su Caldo de Gloria, inspirado en el poema de Rosalía de Castro, en el que este maíz se introduce con un bolo do pote, —bola hecha con harina de maíz y agua— relleno de panceta y envuelto en hoja de berza. Otro cocinero que ha caído rendido a este producto ha sido Javier Olleros, quien lo sembró en la huerta de su restaurante, Culler de Pau, realizando elaboraciones como el crujiente de millo corvo con huevas de rodaballo y berros.

Desde campañas políticas hasta la publicidad de todo tipo de productos, los eslóganes buscan atraer a ese cliente ávido de conservar un mundo mejor, pero sin esfuerzo. Para los habitantes de Meiro, la tan sobreexplotada sostenibilidad no ha sido solo un ejercicio de recuperar un producto olvidado; también ha sido un acto de resistencia y de memoria. En ese proceso, han recuperado refraneros populares, recetas y biodiversidad. Con cada bocado de empanada o pan hecho con millo corvo, se come parte de la historia de un pueblo."

( Pedro Reguera, El País, 18/05/25)

17/5/25

'Pandereteiras de Mens': "O patrimonio oral era a súa vida e circulaba e tiña sentido nela"... É unha memoria feita por mulleres que nunca reclamaron autoría, nin escenario, nin recoñecemento. Mulleres como as pandereiteiras de Mens, que viviron sen saber que eran cultura viva. Mulleres que cantaban e tocaban mentres traballaban, criaban, curaban ou fiaban (Ángela Precedo)

 "Hai un tipo de memoria que non colle nun libro. Vive no corpo, nos xestos, na voz que se ergue sen partitura, no movemento dunha man que marca o ritmo dunha vida. É unha memoria feita por mulleres que nunca reclamaron autoría, nin escenario, nin recoñecemento. Mulleres como as pandereiteiras de Mens, que viviron sen saber que eran cultura viva. Mulleres que cantaban e tocaban mentres traballaban, criaban, curaban ou fiaban. Mulleres que gardaban na súa memoria os cantos da infancia, os sons das festas, os ritmos da aldea. Mulleres que eran arquivo sen sabérense tal. Con motivo deste Día das Letras Galegas adicado á tradición oral das nosas cantareiras, Galicia Confidencial entrevista a Beatriz Busto, antropóloga social e cultural, investigadora, profesora e activista. E fala alto e claro: a oralidade non debe encaixar á forza no molde da literatura escrita e non é necesario convertela en icona para recoñecela. Trátase de darlle valor e coidala como patrimonio vivo que sempre estivo aí.

Busto recoñece que a noticia de que o Día das Letras Galegas deste ano 2025 sería unha homenaxe ás cantareiras chegoulle "con certo conflito". Por unha banda, alega que foi unha "alegría" que se lles outorgase "un recoñecemento público tan relevante no noso país". Pero, pola outra, confesa que existe unha tensión de fondo: "O paradigma das Letras Galegas é un paradigma de literatura formal que non encaixa co da literatura informal". Como antropóloga, Busto sinala que hai dous modelos de creación, de sinatura, de concepto autorial ou mesmo de literatura. "Non estamos a falar do mesmo paradigma e, moitas veces, un entra en conflito co outro", sinala. De feito, como exemplo, apunta ao feito de que as persoas recoñecidas no Día das Letras Galegas deben levar falecidas alo menos 10 anos e, "aínda que hai cantareiras que xa morreron, seguimos tendo mulleres cantareiras moi relevantes a día de hoxe vivas". Por iso, aposta por achegarnos á oralidade dende a súa propia lóxica, dende o seu propio paradigma: "O universo da oralidade e da recreación colectiva".

Ao tempo, manifesta outra preocupación como especialista en oralidade musical que é: que o recoñecemento simbólico do que estamos a falar remate convertendo en fetiche aquilo que debería ser entendido como vivo. "Preocúpame que as efemérides que celebramos rematen por folclorizar ou fetichizar os patrimonios dos que falamos, porque a iconificación e a deshumanización están aí, como riscos", lamenta Busto. Deste xeito, e a pesar da ledicia que lle produce que se poña o foco sobre as cantareiras, insiste en que o verdadeiramente importante é que isto non fique unicamente no xesto simbólico. "Agardo que sirva para que os organismos públicos fomenten investigacións e invistan no futuro dos estudos arredor da oralidade musical galega, algo que nunca fixeron", reivindica, á vez que lanza unha queixa tan clara como certa: "Non temos en Galicia un grao en Antropoloxía Musical, nin en Musicoloxía, nin estudos específicos de etnomusicoloxía, polo que as persoas que queren formarse niso, tendo en conta o rico patrimonio que temos, teñen que marchar fóra".

"AS PANDEREITEIRAS DE MENS FORON POPULARIZADAS PORQUE ENTRARON NUNHA AGRUPACIÓN FOLCLÓRICA DA CORUÑA, PERO HABÍA MOITAS MÁIS"

A súa obra 'Pandereteiras de Mens' naceu precisamente "en ausencia de institucións públicas que financien investigacións". Foi aCentral Folque quen apostou por este estudo, incluíndoo na colección 'A chave mestra', adicada a figuras relevantes do patrimonio oral galego. Así, Busto explica que as protagonistas do seu libro foron "cinco veciñas labregas de Mens e Asalo --Prudencia, Asunción, Manuela, Teresa e Adela-- que cantaban, tocaban e bailaban, e que acabaron sendo popularizadas porque empezaron a formar parte activa da actividade dunha agrupación folclórica da cidade da Coruña: Aturuxo". Pero advirte tamén de que non eran elas as únicas: "En Mens (Malpica de Bergantiños) había moitas máis, así como nas parroquias darredor, porque todo aquilo era comarca de pandereiteiras e cantareiras", asegura. Ademais, apunta que esas cinco mulleres tiveron visibilidade porque participaron nesa agrupación organizada, pero houbo moitas outras que aínda hoxe son invisibles pola propia natureza da oralidade, que "non responde ao paradigma da sinatura nin ao concepto autorial". "En calquera caso, todas eran portadoras, transmisoras e creadoras", pon en valor.

Partindo desa base, Busto fai fincapé tamén na idea de que a música tradicional formaba parte indisoluble da vida cotiá, non dunha práctica artística consciente. "Este patrimonio era a súa vida, circulaba na súa vida, tiña sentido na súa vida", explica. Por iso moitas nin tan sequera consideraban ser portadoras de cultura. Para entendelo mellor, a antropóloga sinala que sería algo semellante a que dentro dun século a calquera de nós nos recoñezan por unha actividade que facemos no noso día a día de maneira inconsciente e á que non lle damos maior importancia. E iso, di, tamén explica por que moitas destas mulleres non deixaron rastro: "O seu patrimonio e elas mesmas eran fondamente invisibles, porque eran todo o contrario aos modelos que deixan rexistro ou documentación por escrito". Ironicamente, en realidade, "esa era --e é-- a nosa cultura intrínseca", afirma. "Esa é a nosa realidade, o noso xeito de cantar, o noso xeito de tocar, o noso xeito de bailar, tamén con variedades territoriais", resalta.

"O INTERESE POLA TRADICIÓN ORAL QUE VEMOS HOXE É TAMÉN O RESULTADO DUN CAMIÑO COLECTIVO QUE SE LEVA CONSTRUÍNDO DENDE OS 70 E 80"

Sobre o presente, Busto amósase clara: "O interese polo universo da tradición oral vese hoxe porque a industria musical máis potente se interesou e porque sae nos medios, pero houbo outras xeracións antes que tamén traballaron moito por poñer isto en valor: a de Berrogüetto, a de Leilía, a de Milladoiro, a de Fuxan os Ventos...". Por iso, aínda que recoñece que vivimos nun "momento interesante, mesmo glorioso", lembra que este non é un fenómeno novo nin espontáneo. "Este é o resultado dun camiño colectivo que se leva construíndo dende os anos 70 e 80, a diferenza está en que agora temos redes sociais e viralidade e que a industria musical mestura a nosa oralidade popular con estilos que son 'mainstream' na actualidade, pero, ao final, todo o que vemos hoxe é consecuencia dese camiño colectivo", resalta. E lanza un desexo: "Se todo isto serve para que a xente comece a preguntar nas casas quen canta, a consultar arquivos, a cantar, a bailar e a falar en galego... será marabilloso, pero se o momento que vivimos é verdadeiramente transformador para a sociedade galega, aínda está por ver; ogallá o sexa e, de selo, será grazas ao camiño construído en colectivo entre todos e todas".                

(Ángela Precedo, Galicia Calidade, 16/05/25)

22/4/25

Rueda organizó un desfile de testimonios en el que ciudadanos y ciudadanas, entre lágrimas, agradecían “a Dios y a la Xunta” los favores recibidos... como una mujer que se emocionaba al decir que “por fin tenía una casa”, y recordaba haber llorado “abrazada a Ánxeles” cuando se la otorgaron... le correspondió una de las únicas cinco –sí, cinco– viviendas de promoción social autonómica construidas en 2024... Una vez extraída toda la materia emotiva y promocional de los invitados, la presentadora concluyó que esa hemorragia de buena gobernanza se debía a un trabajo “en equipo”... modo de sugerencia para posteriores ediciones, las pague el partido o el Gobierno, quedaría bastante propio un coro de góspel que se encargue de los aleluyas de rigor ¡Aleluya, hermano ciudadano! (Xosé Manuel Pereiro)

 

 " El próximo 23 de abril se celebrará en el Parlamento de Galicia el debate sobre el estado de la autonomía, ese rito litúrgico civil que ejemplifica nuestro compromiso con la democracia representativa, de la misma forma que las misas de Te Deum robustecen el vínculo entre política y religión. Y, dentro de los estándares de espectáculos actuales, los dos son igual de tediosos. Pero el PP de Galicia, o la Xunta (no quedó claro si lo organizaba el partido o el Gobierno, porque además las respectivas imágenes corporativas confluyen cada vez más), adelantó la pasada semana el balance de su primer año de gestión en la XXII legislatura con un acto novedoso: un talk show de exhibicionismo emocional. Exactamente igual que aquellos que inundaron las cadenas de televisión en los años noventa, y con su título y todo: “Estilo Galicia”. Un desfile de testimonios en el que ciudadanos y ciudadanas, entre lágrimas, agradecían “a Dios y a la Xunta” los favores recibidos.

Lo del talk show no es una metáfora. Ante un público repleto de autoridades, en un escenario configurado como un plató virtual que recreaba distintos ambientes (una cocina, una sala de estar…), una presentadora entrevistaba a una serie de personas beneficiarias de varias medidas sociales de la administración autonómica gallega. Por ejemplo, un estudiante que aseguraba que había logrado acabar la carrera de Medicina gracias a las medidas de gratuidad de la enseñanza universitaria adoptadas por la Xunta. O una mujer que se emocionaba al decir que “por fin tenía una casa”, y recordaba haber llorado “abrazada a Ánxeles” [Vázquez, entonces conselleira de Vivienda y ahora de Medioambiente] cuando se la otorgaron. O los familiares de una víctima de un accidente laboral incapacitante que aseguró que, gracias a la ayuda del “Bono Coidado”, podía ser atendido en casa, “sin tener que ir a una de las maravillosas residencias que existen en Galicia”. Por mucho que le cueste creerlo a cualquiera instalado mentalmente en 2025, todas las declaraciones son rigurosamente sic

Una vez extraída toda la materia emotiva y promocional de los invitados, la presentadora concluyó que esa hemorragia de buena gobernanza se debía a un trabajo “en equipo”, e invitó a los integrantes a subir al escenario, capitaneados por el presidente Alfonso Rueda. Sentados informalmente en taburetes altos (ya en la toma de posesión, el equipo se había presentado mediante un vídeo de un plano secuencia en el que posaban adoptando posturas de influencers), el líder les instó a “pisar el acelerador” y “no perderse en el ruido y la confrontación, porque eso nos quita tiempo de gobernar”. Puro coachismo sin pizarra. Rueda aclaró que el “Estilo Galicia” viene siendo que “Galicia es una isla de estabilidad” y, por si alguno de los presentes abrigaba algún tipo de duda, resaltó que los invitados “dijeron lo que les apeteció”.

En efecto, si hubiesen seguido un guion, se habrían medido algo. De entrada, habrían mostrado la natural satisfacción de quien ve reconocido un derecho porque reúne las condiciones para obtenerlo, en lugar de, como pasó, evidenciar el gozo inenarrable de quien se ha visto elegido taumatúrgicamente por el destino, bien el de las Loterías y Apuestas del Estado, bien el de la Xunta de Galicia. Y, de salida, si hubiese un guion (o este fuese mínimamente racional), quizá el espectáculo tendría un atisbo de credibilidad. Porque la emoción y la libertad de expresión que embargaba a los participantes les hizo, además de sobreactuar, no ser del todo exactos.

Por ejemplo, el citado estudiante es imposible que haya acabado la carrera de Medicina –o cualquier otra– gracias a las medidas de gratuidad de la Xunta. Fueron implantadas el pasado curso y ni siquiera con la celeritas academica de Pablo Casado le pudo dar tiempo a acabar seis cursos en un año escolar. (Por otra parte, a quien debería dar las gracias es a la Universidad de Santiago: la Consellería de Educación condonó la matrícula, pero no compensó esa falta de ingresos ni a la USC ni a las demás universidades gallegas).

Quizás el Bono Coidado (416,66 euros al mes) ha ayudado a muchas familias a cuidar a sus ancianos con discapacidad, pero desde luego la alternativa no son las “maravillosas residencias que tenemos en Galicia”. Maravillosas o del montón, Galicia es la cuarta comunidad con menos plazas residenciales; las últimas que se crearon fueron impulsadas por el Gobierno de coalición socialista y nacionalista hasta 2009, y las siete que prometió hace ocho años Alberto Núñez Feijóo las está construyendo (de momento están acabadas dos) la Fundación de Amancio Ortega. Quien sí tenía razón en abrazar a la entonces responsable de Vivienda fue la agraciada con el alquiler social, porque le correspondió una de las únicas cinco –sí, cinco– viviendas de promoción social autonómica construidas en 2024.

A diferencia de los debates sobre el estado de la nación o de las misas de Te Deum, Estilo Galicia concluyó, según anunció la presentadora, con un “fabuloso aperitivo” (que tampoco sabemos quién pagó). A modo de sugerencia para posteriores ediciones, las pague el partido o el Gobierno, quedaría bastante propio un coro de góspel que se encargue de los aleluyas de rigor."                                (Xosé Manuel Pereiro , CTXT, 21/04/25)

23/3/25

Altri y el sistema del eucalipto incentivan la despoblación de la Galicia rural... El trato consiste en que el paisano cede su parcela de terreno a la macrofábrica, que lo explota -es decir, planta eucaliptos-, a cambio de una parte de los rendimientos... "Es un engaño, porque estamos regalando por un puñado de euros nuestro recurso más valioso. Como sociedad, nos estamos empobreciendo para enriquecer a grandes compañías extractivas que no devuelven nada al territorio"... Dos millones y medio de toneladas de eucalipto al año es lo que necesitará la macrofábrica de celulosa... se cultivan 5,5 millones de toneladas de este árbol en una extensión de 400.000 hectáreas en Galicia... "Haría falta plantar más para satisfacer la demanda de un sistema que ya de por sí no es sostenible" (Laura G. de Rivera)

 "Cuidamos de tu monte", anuncia la empresa Ence, dedicada a fábricas de celulosa que se nutren de plantaciones de eucaliptos en suelo gallego. "Lo que están diciendo, en realidad, es: Déjanos tu monte, nosotros lo trabajamos y tú vete a la ciudad", dice a Público Jaime Fagúndez profesor de Botánica en la Universidade da Coruña (UDC) y en el Centro de Investigación Interuniversitario de los Paisajes Atlánticos Culturales (CISPAC).

Fábricas devoradoras

Ocupación del área rural

10/3/25

“Los Asesinatos de Ferrol”

 

 

"10 de marzo de 1972. Ferrol. Huelga general y asesinato de dos trabajadores. El conflicto tuvo origen en la lucha de los trabajadores de la Empresa Nacional Bazán por su convenio, desembocando las desavenencias con la dirección de la empresa, en una serie de encierros y una manifestación.  

 El día 10 de marzo la policía armada disparó contra los manifestantes, matando a los obreros de Bazán, Amador Rey y Daniel Niebla y causando más de 30 heridos, algunos de ellos, como Julio Aneiros, en estado muy grave. Se declaró una huelga general en la ciudad que duró varios días. En el caso de los trabajadores de Bazán se prolongó hasta el día 20.

 En esos días y siguientes más de 150 personas fueron detenidas. Se procesó a 23 militantes en el TOP y además a 8 de ellos se les procesó también por lo militar, en consejo de guerra. El “Juicio de los 23” se celebró en julio de 1975 y fue el último proceso importante del TOP. 

El fiscal pedía penas entre 17 años de cárcel y 4 meses para el que menos. La sentencia condenó a Rafael Pillado, Manuel Amor Deus y José María Riobó a 7 años de cárcel; a Pedro López Bonome, a 5 años; a Julio Aneiros, a 3 años y siete meses; a Luis Fernández, a 2 años; a Manuela Valcárcel, Manuel López, Eduardo Loureiro e Ignacio Fernández Toxo, nuestro exsecretario general confederal, a 1 año. Los demás fueron absueltos. 

 Para conservar la memoria sobre estos hechos, y para reconocer la lucha sin-dical, CCOO impulsó el reconocimiento del 10 de marzo como Día de la Clase Obrera Gallega. Como parte de este labor, en 1991, creó la Fundación 10 de Marzo, cuya principal misión es organizar el archivo histórico del sindicato, a la vez que promo-ver el estudio e investigación sobre la historia del sindicalismo y contribuir a la recuperación de la memoria histórica contemporánea de Galicia, entre otras funciones.

 El empeño de CCOO consiguió que el Parlamento de Galicia aprobase en 1997 una declaración institucional donde hacía constar el especial significado de esta fecha. El 9 de marzo de 2006, en el último mandato de Manuel Fraga, la Cámara autonómica aprueba una proposición instando a la Xunta de Galicia a «sumarse expresamente a los actos del 10 de marzo, en conmemoración de lo que las organizaciones sindicales gallegas denominan "Día de la Clase Obrera Gallega", y reconocerlo como fecha de referencia de todos los esfuerzos y sacrificios que los trabajadores y trabajadoras gallegas hicieron en 1972, individual y colectivamente, para contribuir a traer pacíficamente la democracia».

 Actualmente está en proceso de producción un documental sobre los sucesos de Ferrol de 1972, en que colaboran el Sindicato Nacional de CCOO de Galicia y su fundación."

 (La Forja - CCOO)

27/1/25

Una comunidad de montes vence al Celta de Vigo y frena la construcción de un centro comercial y un estadio.. Los comuneros de Tameiga consiguen torcerle el brazo a la empresa de Marián Mouriño y accede a renunciar al 99% del terreno que intentaba ocupar con una ciudad deportiva que el pueblo rechazó con grandes movilizaciones

"El pasado domingo 26 de enero, los comuneros y comuneras de Tameiga (Mos, Pontevedra), aprobaron en asamblea un acuerdo histórico. Han conseguido torcerle el brazo al Celta de Vigo y negociado que la empresa frene la construcción de un centro comercial, un pabellón, un estadio para 5.000 personas y un enorme aparcamiento en sus terrenos mancomunados.

Tras siete años de luchas incesantes, la Comunidade de Montes e Veciños en Man Común de Tameiga votó mayoritariamente a favor de la nueva delimitación del proyecto conocido como GS360 de la empresa de Marián Mouriño en lo que afecta a los terrenos de la parroquia. La directiva había llegado a un preacuerdo con el Celta que el pasado domingo fue ratificado por el órgano decisor de la comunidad: la asamblea de los vecinos y vecinas comuneras.

Este acuerdo establece que el Celta renuncia a ocupar suelo de Tameiga en casi toda su totalidad. De las más de 150 hectáreas amenazadas por el proyecto GS360 al comienzo del proyecto, el club finalmente se quedará con un total de apenas 1,5 hectáreas de propiedad comunal: alrededor de un 1% de lo planteado. De estas, una hectárea corresponde a la parcela actualmente ocupada por las instalaciones de Viveiros Adoa. Los 5.000 metros cuadrados restantes estarán destinados a la ampliación de un tramo de la carretera contigua (EP-2605) y a la construcción de dos rotondas.

Además, la no ocupación de los terrenos forestales en Tameiga reduce drásticamente las afectaciones a varias traídas de agua inicialmente perjudicadas, una reclamación prioritaria para las vecinas y vecinos de esta parroquia de Mos.

“Para nosotros, es un gran logro”, celebraba el domingo el presidente de la Comunidade de Montes, César Lago, que añadía: “Tras siete años de movilización vecinal, hemos conseguido preservar el monte comunal y proteger las traídas de agua que abastecen a unas 5.000 personas”. “A partir de ahora, seguiremos trabajando para que las obras del Celta afecten lo menos posible tanto a la cantidad de agua disponible como a su calidad”, remataba.

Con la aprobación de la propuesta por parte de los vecinos comuneros de Tameiga, la Comunidad de Montes no continuará con las acciones legales contra el Celta y el proyecto GS360, a cambio de que el club de fútbol vigués se comprometa a no ocupar nunca en el futuro terrenos del monte vecinal de Tameiga."         ( Javier H. Rodríguez , El Salto, 27/01/25)

19/1/25

Rural e con alta natalidade: Lourenzá, Meira... nestes concellos si hai nacementos... en Lourenzá, o número de traballadores de orixe estranxeira representan xa o 9% da poboación do concello... en Meira, as persoas procedentes do estranxeiro xa supoñen o 12,6% da poboación

 "O 2023 (último ano con datos oficiais) pechouse cun mínimo de nacementos na serie histórica en Galicia: 14.004 nenos e nenas, case seis mil menos que dez anos antes. O descenso afecta a todo o territorio, dende as cidades ata os concellos menos poboados, pero é nas zonas rurais onde este descenso da natalidade ten efectos máis visibles, deixando moitas localidades sen apenas nacementos. 24 concellos tiveron menos de dez inscricións de bebés nos últimos cinco anos, unha listaxe na que destaca A Teixeira (ningún nacemento dende 2018) ou Negueira de Muñiz, Gomesende, Parada de Sil, Pontedeva, Muras, A Arnoia, Quintela de Leirado e Carballeda de Avia, todos con menos de cinco nacementos en cinco anos.

A falta de nacementos acrecenta o envellecemento de todos estes lugares, situados en Ourense ou en zonas montañosas da provincia de Lugo e déixaos sen infancia ou cunha xeración nova moi reducida, á espera unicamente da posible chegada de familias con crianzas en idade escolar dende outros territorios.

Porén, non toda a Galicia rural rexistra esta escaseza de nacementos. Hai varios concellos que presentan nos últimos anos taxas de natalidade que mesmo superan a media galega. 

Nalgúns casos esta circunstancia é froito da casualidade (a coincidencia no tempo de varios nacementos en familias da localidade) e constitúe un fenómeno efémero, con cifras que non se volven repetir en anos seguintes. Pero noutros estamos ante tendencias consolidadas, favorecidas por algún contexto favorable que fai máis atractivo vivir nun concello para familias novas (abundancia de postos de traballo, bos servizos públicos, boas comunicacións...) ou por medidas incentivadoras postas en marcha polos gobernos municipais.

Galicia presenta unha taxa de natalidade de 5,38 nacementos por cada mil habitantes (datos de 2023). Un total de 75 concellos superan ese dato tomando como referencia os datos de 2021, 2022 e 2023 e facendo unha media entre eles para evitar as distorsións que puntualmente pode provocar un ano con moitos ou con poucos nacementos. A maior parte pertencen ás provincias de Pontevedra e A Coruña e corresponden a localidades das contornas das grandes cidades ou a vilas situadas en comarcas. A listaxe, de feito, está encabezada por Salceda de Caselas, Ribadumia, Mondariz-Balneario, Oroso e O Porriño.

Pero nela tamén aparecen concellos situados lonxe das zonas urbanas, algúns deles claramente rurais e afectados polo envellecemento e o despoboamento. É o caso de Larouco, con dez nacementos en tres anos (unha cifra notable para un concello de 444 habitantes) ou Verea, outra pequena localidade ourensá de 964 habitantes que sumou 20 nacementos entre 2021 e 2023.

Destacan tamén varios concellos lucenses, como Lourenzá (41 nacementos en tres anos nunha localidade de 2.115 habitantes), Triacastela, Láncara, Meira, A Pastoriza, O Valadouro ou Castro de Rei.

E tamén localidades como Curtis, eminentemente rural cunha economía na que se mestura a produción agrogandeira coa actividade insdustrial, que é despois de Oroso o concello coruñés cunha maior taxa de natalidade.

En Pontevedra chaman a atención os datos de Rodeiro, na comarca do Deza, con 41 nacementos en tres anos para unha poboación que supera por pouco os dous mil habitantes. Ou tamén os do Rosal, no Baixo Miño, unha localidade principalmente rural, con grande importancia da produción vitivinícola, que sumou 128 nacementos en tres anos nunha poboación de 6.431 habitantes.

En total hai unha quincena de concellos maioritariamente rurais que no período 2021-2023 tiveron unha taxa de natalidade e unha taxa de fecundidade (número de nacementos por cada mil mulleres entre 15 e 49 anos) superiores á media galega: 5,38 e 27,05, respectivamente. 

O caso de Verea, en Ourense, é especialmente significativo. Trátase dun concello -situado na raia seca con Portugal, a 9 minutos de Celanova e a 27 minutos do centro de Ourense- moi pouco poboado (955 habitantes o 1 de xaneiro de 2024), pero que chama a atención porque dende o ano 2020 vén rexistrando un importante ascenso, dende as 912 persoas que estaban rexistradas nese momento. Algo bastante pouco usual para unha localidade rural que, ademais está moi envellecida: o 49,7% da súa poboación ten máis de 65 anos. Verea sitúa como obxectivo recuperar o nivel dos mil habitantes que perdeu en 2016 e que lle daría dereito a máis ingresos.

Algo comezou a mudar nesta localidade nos últimos anos. Gobernado polo PSdeG-PSOE entre 1987 e 2007 e polo PP entre 2007 e 2019, nese ano Xosé Antonio Pérez Valado (BNG) converteuse en alcalde con tres dos sete concelleiros e catro anos máis tarde obtivo unha esmagadora maioría absoluta co 87% dos votos e os sete edís en xogo.

Na súa xestión aparecen as mesmas axudas por nacemento ou adopción que moitos concellos ofrecen -dende o 2021 Verea achega 300 euros ás familias que rexistren un bebé-, pero sobre todo unha política municipal de vivenda que está achegando novos residentes, especialmente persoas novas e familias con crianzas. O Goberno local creou un banco municipal de vivendas baleiras que localiza e difunde os inmobles que están dispoñibles nas distintas parroquias e que poden ser habitados. Ademais, exerce unha mediación cos propietarios para facilitar a venda ou o alugueiro para as persoas interesados.

Igualmente, o Concello conta con catro vivendas sociais que poden ser alugadas cun prezo reducido para quen o solicite. Tres delas foron recuperadas con fondos propios e outra cunha achega da Xunta. Ademais, neste momento está a recuperar unha quinta vivenda, un proceso necesario ao que o Goberno local quere sumar novos inmobles, reclamando para isto a colaboración da Xunta. Pois, destaca, a demanda de vivenda por parte de persoas que se queren instalar na localidade supera amplamente á oferta existente.

Lourenzá e Meira: a vitalidade da provincia lucense

Na provincia de Lugo hai varios casos de concellos rurais que amosan unha vitalidade por riba da media. É o caso, por exemplo de Lourenzá, que dende o 2019 vén mantendo a súa cifra de habitantes nun contexto xeral de descensos, pasando de 2.140 nese ano a 2.098 cinco anos máis tarde. A esa estabilidade contribuíu un elevado número de nacementos (65 en cinco anos), unha cifra notable para unha localidade de dous mil habitantes.

De feito, aínda que sexa unicamente a xeito de anécdota, o primeiro neno nacido na Mariña neste 2025 foi o dunha familia da localidade, o pequeno Adam, fillo dunha familia de orixe marroquí que reside dende hai anos en Lourenzá.

En Lourenzá dende o 2015 goberna Rocío López García, do PSdeG-PSOE, que nese ano acabou con décadas de xestión do PP e encadeou a primeira de tres maiorías absolutas. Na súa xestión destacan as axudas para a rehabilitación de vivendas do casco histórico da localidade e a vitalidade económica da localidade, que nos últimos anos atraeu un importante número de traballadores e traballadoras de orixe estranxeira, que representan xa o 9% da poboación do concello.

Poderíase facer unha análise semellante no caso de Meira, un pequeno concello de 1.756 habitantes que dende o 2018 (1.711) vén mantendo e mesmo aumentando a súa poboación. A iso contribúe a súa proximidade á capital provincial (35 minutos) e o seu notable número de nacementos: 30 en só tres anos, entre 2021 e 2023. 

A localidade tamén comezou a recibir unha cantidade importante de persoas procedentes do estranxeiro, que xa supoñen o 12,6% da poboación. Gobernada por Antonio de Dios Álvarez (PSdeG) dende o 2015, forma parte do GDR Montes e Vales, que puxo en marcha unha páxina web para informar das vivendas dispoñibles e das posibilidades do emprendemento de negocios."                 (Marcos Pérez Pena , Praza.gal , 19/01/25)

18/1/25

Una multitudinaria manifestación abarrota Vigo, contra la privatización sanitaria orquestada desde la Xunta... Decenas de miles de personas acuden al llamado de SOS Sanidade Pública para reclamar “la reconstrucción del área sanitaria de Vigo”, diezmada por la privatización de servicios y los sobrecostes del Álvaro Cunqueiro

 "Decenas de miles de personas han abarrotado las calles más céntricas de Vigo para reclamar “la reconstrucción” del área sanitaria de Vigo, cuyos servicios cada vez están más diezmados por la saturación de la Atención Primaria y las privatizaciones de las asistencias en el Hospital Álvaro Cunqueiro. Un centro hospitalario que hoy sabemos que tuvo un sobrecoste de 470 millones de euros gracias al contrato ejecutado por la Xunta de Galicia, gobernada entonces por Alberto Núñez Feijóo.

El llamado lo emitió la plataforma SOS Sanidade Pública, que aglutina a buena parte de los sindicatos y asociaciones más críticas con la agenda neoliberal del Gobierno gallego, hoy comandado por Alfonso Rueda. Los propios portavoces, que señalan el éxito de la marcha, han puesto el foco en reclamar las responsabilidades políticas por las condiciones de licitación y construcción del Hospital Álvaro Cunqueiro y defender las medidas necesarias para reconstruir el área sanitaria y dotarla de los recursos necesarios para conseguir una asistencia totalmente pública y de calidad. 

Durante la semana, Manuel González Moreira, portavoz de SOS Sanidade y miembro de la CIG ha venido criticando el sistema empleado por la Xunta: “Queremos recuperar el control público del Cunqueiro. Es muy importante recuperar la gestión pública del hospital y ampliar sus estructuras, que no se construyeron. En el momento de la licitación, el proyecto constructivo inicial era uno y el que se construyó, otro (...)”. También ha pedido que se aparte del Servizo Galego de Saúde “el negocio de la sanidad privada”.

A la marcha se han unido la mayor parte de los sindicatos y los partidos de la izquierda y el centro izquierda de Galicia."                    (Javier H. Rodríguez , Juancho Everman, El Salto, 16/05/25)

11/1/25

A Galicia que naceu no estranxeiro... unha poboación nova, crecente e esparexida polo país... na Coruña e Ourense o peso da poboación nacida no estranxeiro rolda o 16,5% e en Vigo e Lugo está preto do 14%. Porén, trátase dunha realidade que xa se estendeu por practicamente todo o país... con máis do 15% en Monforte, Sada, Arteixo, O Barco, Barbadás ou Lalín... en moitos concellos rurais, a inmigración do exterior está a equilibrar en parte a marcha de poboación nova ás zonas urbanas. Nos últimos tres anos a poboación nacida fóra do Estado triplicouse en San Xoán de Río e duplicouse en Mondariz-Balneario, Triacastela, Parada de Sil, Vilasantar ou Muras... Esta poboación provén de moitos lugares, pero na lista destaca Venezuela, país de nacemento de máis de 53 mil persoas, seguida de Colombia (28 mil) e Brasil (20 mil). Portugal e Arxentina superan as 18 mil persoas, e Suíza, Cuba e Perú roldan as 14 mil. Despois aparece Marrocos (12 mil) e Uruguai, República Dominicana e Francia roldan as dez mil... aparecen reflectidos os efectos de migracións galegas anteriores, cunha gran presenza de persoas nacidas en Suíza e agora residentes en concellos de Bergantiños e a Costa da Morte e moitas persoas con orixe en Francia e que viven en concellos do leste das provincias de Lugo e Ourense, como A Rúa. Nun grupo de oito concellos (Monfero, Valdoviño, Abegondo, Friol, Mañón...) a comunidade con raíces foráneas máis importante é a británica. En catro moi próximos (Avión, Beariz ou A Lama) dominan os nacidos en México. Na Illa de Arousa, Catoira, Sandiás ou Meis o colectivo primeiro é o das persoas nacidas en Alemaña. E en Carnota e Muros priman os nacidos nos Estados Unidos (Marcos Pérez Pena)

 "Galicia está a mudar a súa pel e, de feito, moitas cousas cambiaron xa. Abonda con saír á rúa e observar a realidade de cidades e vilas (e tamén aldeas) nas que viven cada vez máis persoas con orixe noutros países e noutros continentes. Diferentes voces, diferentes acentos, proxectos de vida que escolleron Galicia para se desenvolver, por amor, por necesidade e, ás veces, por casualidade. 

Dos 2.705.833 habitantes cos que Galicia contaba o 1 de xaneiro de 2024, o 5,7% ten nacionalidade estranxeira pero unha porcentaxe máis importante -o 11,3%- naceu fóra do Estado español. A cifra é cativa se a comparamos coa que se rexistra no resto do España, pero está a medrar con rapidez: un 22% máis en tres anos. Ademais, o peso desta poboación nacida no estranxeiro é moito máis importante nalgunhas zonas e, sobre todo, en determinados grupos de idade. Así, por exemplo, as porcentaxes medran ata o 18,9% entre os 25 e 44 anos.

O gráfico anterior representa as moi diferentes pirámides de idade que presenta a poboación galega nacida no Estado (en azul) e a poboación galega nacida no estranxeiro (en amarelo). A primeira ten o seu nivel máis amplo no grupo de idade entre 45 e 49 anos e comeza a enfraquecer por debaixo desa idade, conformando unha base de poboación nova cada vez máis reducida. 

En cambio, a poboación galega nacida no estranxeiro é moito máis nova e neste momento concentra o seu maior número entre os 30 e 40 anos. O presente -e sobre todo o o futuro- da xeración máis activa de galegas e galegos ten, cada vez máis, a súa orixe noutro país.

Como veremos máis adiante, unha parte significativa deste conxunto de galegos e galegas nacidas no estranxeiro -máis de 300.000- reside nas cidades e nas súas áreas metropolitanas. Así, na Coruña e Ourense o peso da poboación nacida no estranxeiro rolda o 16,5% e en Vigo e Lugo está preto do 14%. Porén, trátase dunha realidade que xa se estendeu por practicamente todo o país. Os datos do último censo amosan porcentaxes de poboación nacida fóra do Estado de máis do 15% en Monforte, Sada, Arteixo, O Barco, Barbadás ou Lalín.

Ademais, en moitos concellos rurais, a inmigración do exterior está a equilibrar en parte a marcha de poboación nova ás zonas urbanas. Nos últimos tres anos a poboación nacida fóra do Estado triplicouse en San Xoán de Río e duplicouse en Mondariz-Balneario, Triacastela, Parada de Sil, Vilasantar ou Muras.

Esta poboación nacida fóra do Estado provén de moitos lugares, pero na lista destaca Venezuela, país de nacemento de máis de 53 mil persoas, seguida de Colombia (28 mil) e Brasil (20 mil). Portugal e Arxentina superan as 18 mil persoas, e Suíza, Cuba e Perú roldan as 14 mil. Despois aparece Marrocos (12 mil) e Uruguai, República Dominicana e Francia roldan as dez mil. 

Nesta listaxe obsérvase, iso si, unha mestura de países dos que nos últimos anos están a chegar grandes continxentes de poboación inmigrante (Venezuela, Colombia, Cuba, Perú...) con outros lugares nos que se pode supoñer que unha parte significativa da poboación nacida alí son descendentes de galegos e galegas emigradas previamente (Suíza, Francia, Alemaña, Reino Unido... e, parcialmente, algúns países latinoamericanos).

No mapa anterior debúxase en cada concello o país de nacemento máis frecuente da súa poboación -despois do propio Estado español-. O deseño resultante fálanos do movementos migratorios máis habituais nos últimos anos, cunha presenza moi importante da poboación nacida en Venezuela -sobre todo na Coruña, Pontevedra e Ourense- e Colombia -máis en Lugo e Ferrolterra-. Tamén destaca a importante inmigración marroquí na Terra Cha; a destacada presenza de poboación chegada de Perú en Viveiro ou Cambados ou a chegada de persoas dende Romanía en Guitiriz, Begonte, Arzúa ou Becerreá

Tamén aparecen reflectidos os efectos de migracións galegas anteriores, cunha gran presenza de persoas nacidas en Suíza e agora residentes en concellos de Bergantiños e a Costa da Morte e moitas persoas con orixe en Francia e que viven en concellos do leste das provincias de Lugo e Ourense, como A Rúa. Nun grupo de oito concellos (Monfero, Valdoviño, Abegondo, Friol, Mañón...) a comunidade con raíces foráneas máis importante é a británica. En catro moi próximos (Avión, Beariz ou A Lama) dominan os nacidos en México. Na Illa de Arousa, Catoira, Sandiás ou Meis o colectivo primeiro é o das persoas nacidas en Alemaña. E en Carnota e Muros priman os nacidos nos Estados Unidos.

Na táboa debullamos os datos, dando conta dos tres países de orixe máis frecuentes en cada concello, cun gran número de realidades diversas, con presenza destacada de persoas nacidas en Ucraína -chegadas nos últimos dous anos- en San Xoán de Río, Manzaneda ou Mondariz-Balneario. Pero tamén de Honduras en varios concellos lucenses (Navia de Suarna, Samos ou Pedrafita) e mesmo de Moldavia, Bulgaria, Cabo Verde (en Burela) e Mauritania (en Ribeira, ligados á pesca nesas augas). Unha información moi completa que ofrecemos en aberto.

As comunidades con orixe noutros países máis importantes cuantitativamente localízanse en todo caso nas sete cidades, encabezadas por Venezuela en todas elas, agás en Lugo e Ferrol, onde son máis as persoas nacidas en Colombia, que no resto das cidade é o segundo país de orixe máis habitual. Despois, en Vigo destaca a gran presenza de persoas procedentes de Arxentina e Brasil; na Coruña as chegadas de Perú e Cuba.

O peso das persoas nacidas no estranxeiro medra nas idades centrais, especialmente entre os 25 e os 44 anos. Na Coruña, por exemplo, un terzo da poboación entre 25 e 34 anos (o 32%) naceu fóra do Estado, unha porcentaxe que rolda o 30% en Ourense e Lugo, o 26% en Santiago e Vigo e o 20% en Pontevedra e Ferrol.

Nos grupos de idade entre os 15 e os 24 anos, entre os 35 e 44 e entre os 45 e 54 anos as porcentaxes tamén superan amplamente a media. A poboación nacida fóra do Estado baixa entre a infancia (neste caso, aínda que a orixe das familias sexa fóraneo, cada vez son máis os nenos e nenas que xa naceron aquí) e tamén por riba dos 65 anos.

Ademais de nuns determinados grupo de idade, a poboación nacida fóra do Estado tamén se concentra en determinados barrios. Poñemos como exemplo os mapas da Coruña e Vigo con datos por sección censual, equivalentes a agrupacións de rúas. 

Na Coruña o debuxo é moi claro, acadando a poboación nacida no estranxeiro as maiores porcentaxes nos barrios situados a carón da Rolda de Outeiro: Agra do Orzán, Os Mallos, Sagrada Familia e Ventorrillo. Os valores roldan o 30% en toda esta superficie, chegando a acadar un máximo do 39%. Noutras zonas da cidade, como Labañou, Castrillón ou Os Castros tamén se acadan porcentaxes importantes, que descenden por debaixo do 10% no Ensanche.

De igual xeito, en Vigo a poboación nacida no estranxeiro concéntrase, por unha banda, no Berbés e Beiramar, e pola outra, no Calvario e nas rúas próximas á Travesía de Vigo e á estación de Urzaiz, con porcentaxes que se achegan ao 30%, aínda que sen chegar aos máximos que se rexistran na Coruña. O contraste co resto da cidade é moi grande, pois na maior parte do termo municipal, tanto nas parroquias do interior coma en barrios como Bouzas ou Navia, non se chega ao 10%."

(Marcos Pérez Pena , Praza Gal, 29/12/24, gráficos no orixinal)

10/1/25

Ana Pontón e Alfonso Rueda... Feijóo navegou unha táboa de surf. Cuarto e metade de galeguista en Lalín, ultra na COPE e progre e moderado na Sexta. De fondo, cero. Un significante baleiro. O PPdeG é unha máquina de poder eficaz, pero orfa de ideas ou proxecto... Ana Pontón é a candidata non só, mesmo non tanto, do nacionalismo galego como do conxunto das esquerdas. Non sería posible sen un certo tipo de discurso. Digo máis: sen un certo estilo... debería expresar, un proxecto alternativo de modernización do país... Un defensor das esencias, instalado na comodidade doutrinal, non faría máis que frustrar, unha vez máis, a oportunidade... Ten que disolver as reticencias que aínda xera e crear confianza (Antón Baamonde)

 "1. Todo vai moi á presa. Os zurcidos do mundo, neste entretempo, están descoséndose a ollos vista. Os signos multiplícanse por todas partes. Na vida social e política a razón e o xuízo, os fundamentos dunha sociedade civilizada, están sendo arrombados nun recanto. É a era dos falabaratos. Non só a indiferenza, tamén a brutalidade aumenta a ollos vista. Tanto que podemos temer que o mal medre sen que ninguén saiba como contrarrestalo. Escribo isto porque o que diga a continuación pode estar escrito na auga en menos que canta un galo.

2. O máis notable das pasadas elecións galegas de febreiro non foi tanto o éxito de Ana Pontón como o desfondamento do PSdeG. Nun editorial o Faro de Vigo describe así a súa situación: “Trátase dun PSdeG de extrema fraxilidade, case marxinal”. E así é: desdebuxado, sen personalidade propia, o socialismo galego pagou coa derrota as propias culpas, pero tamén a xenreira contra Sánchez. A máquina de demonizar da prensa madrileña funciona de modo moi eficiente. Son engrenaxes que trituran moi ben. Pedro Sánchez está á altura de Puigdemont ou Pablo Iglesias, tal vez máis abaixo. Se alguén pensaba que a Brunete mediática e a xudicial deterían o fogo dos seus canóns ante un partido de Estado como o PSOE estaba equivocado. Iso non quita que nas elecións xerais e municipais o PSdeG manteña posicións moi por riba dos nacionalistas. Unha cousa é unha cousa e outra cousa é outra cousa, dixo Baltar vello. Neses ámbitos o BNG non é aínda competitivo.

Por outra banda, dende a sede do PSdeG, na compostelá rúa do Pino –excelentes vistas sobre San Caetano- non se manda nada. Ferraz manda, a confederación de alcaldes galos manda nas súas tribos respectivas, pero o PSdeG, orfo de discurso e de organicidade, está coxo, manco e cego.

3. Así que todo parece resumirse na dialéctica entre Alfonso Rueda e Ana Pontón.

Rueda, é o mesmo que Feijóo? Esa é a pregunta. Visto dende lonxe, o PP de Galicia está, a día de hoxe, descapitalizado. Intelectual, politicamente descapitalizado. Con Fraga o PP tiña un contido político e simbólico: a Administración única, os gaiteiros no Obradoiro e o consenso lingüístico debuxaban unha singularidade. Feijóo, que odiaba todo iso, navegou unha táboa de surf. Cuarto e metade de galeguista en Lalín, ultra na COPE e progre e moderado na Sexta. De fondo, cero. Un significante baleiro. O PPdeG é unha máquina de poder eficaz, pero orfa de ideas ou proxecto.

Non se trata, ou non se trata só, do camiño a escoller. Entre o par moderación centrista/radicalismo de dereita ou galeguismo/centralismo, o PP de Galicia, urxido polos ventos de Fronda que nacen na Serra do Guadarrama, parece decantarse polo centralismo e a extremosidade, declinados iso si en ton menor, sen espaventos. Pero máis aló desa disxuntiva, o Goberno galego parece estar en mans de xentes con carreira, sobre todo funcionarial, pero sen ideas. Non se divisan, volvo repetir, ideas ou proxecto. Dá a sensación de que se erguen cada mañá a ver se pillan unha voando no aire, como unha bolboreta que se lles escapa. Unha lástima, porque, ao final, son o Goberno galego.

Polo demais, funciona como un muro. Trátese da CRTVG, do consenso lingüístico, de Altri, da política industrial ou do que se queira, non dialoga nin negocia. É unha infatuación, derivada do monopolio de poder durante décadas, perigosa para os propios intereses. Pero, que sei eu? Doutores ten a Igrexa.

4. Ana Pontón: “Non hai nada máis revolucionario que chegar ao goberno”. 31% dos votos emitidos, 471.000 votos, 25 deputadas/os: a de febreiro foi a mellor campaña do BNG. Ana Pontón é a candidata non só, mesmo non tanto, do nacionalismo galego como do conxunto das esquerdas. Non sería posible sen un certo tipo de discurso. Digo máis: sen un certo estilo.

O BNG expresa, ou debería expresar, un proxecto alternativo de modernización do país. Ten dúas tarefas obvias por diante: chegar ao goberno e gobernar ben. Con obxectivos plausibles e definidos e con xente capaz. Obvio, pero non fácil. Só pode facelo se persevera. Nun certo estilo. E se incorpora rostros dos que niguén discute a competencia profesional e política. Así se trate de Salustiano Mato, de Teresa Táboas, ou de Enrique Saéz Ponte, antigo directivo do Banco Pastor. Ou outro tipo de perfís, de latitudes que contrarresten suspicacias. Ten que disolver as reticencias que aínda xera e crear confianza. Xa o dixo Marco Aurelio: “Ninguén che dixo que a batalla fose fácil”.

Non convén poñer unha doutrina en relación antagónica co espírito do tempo, nin facer abstracción da relación de forzas. O Papa Francisco non o fai, nin o fixo Xoán XXIII, que aggiornou a igrexa no Concilio Vaticano II. Pero Pío Nono fíxoo en 1864. No Syllabus Errorum, o documento no que enumeraba os erros aos que tiña que opoñerse a Igrexa, ditaminaba que de ningún xeito o pontífice romano “pode, nin debe, reconciliarse co progreso, o liberalismo e a civilización moderna, nin adaptarse a eles”. É evidente que nada sería máis contradictorio coa posibilidade de goberno e, por tanto, co cambio de rumbo de Galicia, que unha variante de pionono. Un defensor das esencias e inimigo do mundo moderno, instalado na comodidade doutrinal, non faría máis que frustrar, unha vez máis, a oportunidade.

Por outra banda, a Igrexa non é Deus."

( Antón Baamonde , eldiario.es, 08/12/24)

27/12/24

“La Parra”, una película dirigida y guionizada por el ferrolano Alberto Gracia... Unas “ruinas masculinas”, como las denomina el cineasta, también se relacionan con el propio escenario de la película. La motivación de ambientarse en Ferrol no solo se origina por ser su ciudad natal y el lugar que más conoce en el mundo, sino que también contradice otras perspectivas “que ven a Ferrol como un plató cinematográfico”... observa en la ciudad algunas condiciones pésimas. Por este motivo, “no quería romantizar la ruina, como han hecho otras producciones, que han blanqueado a Ferrol, sino más bien todo lo contrario”... Con esta meta, trata de representar el lugar protagonista de la forma más fiel posible... a través del escenario pretende mostrar una situación “que yo creo que es universalizable, no solo a Ferrol sino a todo el siglo XX o a la vieja europa”, de donde destaca ideas como el racionalismo ilustrado o el militarismo. Estos constituyen trazos definitorios de la ciudad, desde su misma concepción con forma de tableta de chocolate, que “más racional que eso no hay nada”, hasta las numerosas edificaciones castrenses abandonadas...

 "La cartelera de los Duplex cuenta entre su oferta con “La Parra”, una película dirigida y guionizada por el ferrolano Alberto Gracia, que tuvo su estreno mundial este año en el Festival de Róterdam y poco después consiguió el premio en la sección “Alquimias” de la Semana Internacional de Cine de Valladolid. El film se ambienta en su ciudad y esta es, sin lugar a dudas, tan protagonista como el propio personaje principal, con lo que aporta una potente dimensión social.

“Creo que son lo mismo, uno visto desde fuera y otro desde dentro; quería hacer que eso coincidiera”, indica Gracia sobre el papel fundamental que tienen el escenario y Damián, que es interpretado por Alfonso Míguez. La intención del creador tiene que ver con ese aspecto crítico de la realidad, del que se han servido numerosos cineastas en la historia, “sobre todo en los años 70, porque era cuando la Guerra Fría estaba terminando y la gente estaba empezando a preguntarse qué era, quién era y cuál era su autoridad”, continúa.

Como ejemplo ampliamente conocido, el director nombra la escena de “Taxi Driver”, escrita por Paul Schrader, en la que Travis Bickle, encarnado por Robert de Niro, se mira al espejo y pregunta si le está hablando a él. “Es un punto que hay que retomar”, valora, particularmente en un contexto social que caracteriza como “oscuro”, en el que muchas personas “sobre todo los hombres, que se sienten totalmente machacados por el avance del feminismo y porque no saben qué hacer en el mundo” no hacen más que acentuar el avance del fascismo en Europa, como ocurre con el taxista al que había dirigido Martin Scorsese.

Estas “ruinas masculinas”, como las denomina el cineasta, también se relacionan con el propio escenario de la película. La motivación de ambientarse en Ferrol no solo se origina por ser su ciudad natal y el lugar que más conoce en el mundo, sino que también contradice otras perspectivas “que ven a Ferrol como un plató cinematográfico”. A pesar de existir opiniones contrarias, y de pensar que “las cosas no son como las ves pero tampoco son como los demás dicen que son”, señala Alberto Gracia, este observa en la ciudad algunas condiciones pésimas. Por este motivo, “no quería romantizar la ruina, como han hecho otras producciones, que han blanqueado a Ferrol, sino más bien todo lo contrario”.

Con esta meta, trata de representar el lugar protagonista de la forma más fiel posible, siempre desde su punto de vista como artífice de la obra, aunque “respetando los hechos históricos y la objetividad de lo que hay, porque para eso está la cámara”. Volviendo al análisis de la sociedad, a través del escenario pretende mostrar una situación “que yo creo que es universalizable, no solo a Ferrol sino a todo el siglo XX o a la vieja europa”, de donde destaca ideas como el racionalismo ilustrado o el militarismo. Estos constituyen trazos definitorios de la ciudad, desde su misma concepción con forma de tableta de chocolate, que “más racional que eso no hay nada”, hasta las numerosas edificaciones castrenses abandonadas.

 El artífice

Alberto Gracia, que reside actualmente en Ferrol, es ante todo artista, ya que su trayectoria como cineasta no empezó hasta después de haber experimentado otros medios de expresión. Aunque algunos jóvenes tengan sus objetivos muy definidos, “porque han nacido en una cuna buena y se pueden permitir el derecho de desear sin tener que sobrevivir”, su caso es otro.

Por supuesto, había aspiraciones a seguir, aunque no con una estructura clara, por lo que en un inicio se guió por un criterio “muy pulsional”. En una primera etapa, comenzó a pintar, para después pasar a los volúmenes, terminando por crear “esculturas que se suicidaban, que se movían, con materiales pobres”, explicó. En este punto, empezó a grabar sus figuras, hasta llegar al mundo de la cinematografía, y al conocer a algunos profesionales del sector, llegó a ser consciente de que su deseo era hacer películas.

Al conversar sobre las sensaciones a las que se llega a través de este tipo de creaciones, Gracia pone el foco en la melancolía, una de las que más despiertan su interés por su potencialidad para “salvar” la turbia realidad, en la que incluso las masacres humanas continúan a la orden del día. “No tiene nada que ver con la nostalgia, sino que la melancolía es algo que nos permite pensar en utopías”, que paradójicamente, al tratar de avanzar en su dirección, son “posibles salidas a este follón que estamos montando, que parece que no va muy bien”, manifiesta. “Es un sentimiento muy cinematográfico y muy necesario a día de hoy, para no hundirnos en la mierda”, concluye.

Aunque se estrenó en 2024 , el proceso creativo de “La Parra” ya había concluido hace dos años, un tiempo suficiente para ir gestando nuevas ideas a las que dar forma a través de la cámara. “Los proyectos cambian mucho desde que empiezan”, advierte Alberto Gracia, tratando de no pillarse los dedos al comunicar en qué se encuentra trabajando actualmente. No obstante, existen algunas claves que asegura que permanecerán hasta el resultado final, con el que está realmente entusiasmado.

“Es una película sobre la dificultad de amar en tiempos en los que la subjetividades nuevas, de lo digital, no nos permiten ver lo que tenemos delante”, declara el cineasta, en referencia a lo que “basicamente son restos, basuras, que son nuestro verdadero futuro”. En este punto, termina aportando la que quizás sea la pista más categórica, que se tratará de una obra que focaliza en la industria textil. "              (Rita Tojeiro, DiariodeFerrol, 27/12/24)

17/12/24

Divide e ocultarás: ¿Cómo se fraccionan contratos na Xunta de Galicia?

 "A Xunta de Galicia ten varias frontes abertas desde o informe do Consello de Contas de Galicia relacionado co hospital Álvaro Cunqueiro. A partir de aí, as acusacións por presuntas irregularidades en contratacións contra o goberno autonómico do PP foron incrementándose. As forzas da oposición parlamentaria iniciaron unha batería de cuestionamentos á Xunta sobre o abuso da contratación menor, a “sospeitosa” adxudicación a determinadas empresas como o caso Eulen, onde a irmá de Alberto Núñez Feijóo, Micaela, é a directora para a sección Noroeste de Eulen. Así, o BNG solicitaba o pasado mes de setembro a comparecencia de Alfonso Rueda e o seu predecesor na Xunta, Núñez Feijóo, para explicaren as contratacións concedidas a esta empresa. Ningún dos dous responsables políticos aclararon nada e parece que as explicacións poden tardar. Aínda así, tanto BNG como PSdeG insisten na comparecencia tanto do presidente como do expresidente na comisión parlamentaria que arrinca o venres 4 de outubro.

FRACCIONAMENTO: É LEGAL?
O fraccionamento de contratos é algo que se pode realizar sempre e cando ese fraccionamento sexa factible e poida beneficiar a varias empresas. Pola contra, están as prestacións que non serían segmentables en principio e con todo, acaban realizándose adxudicacións discrecionais (a dedo). Isto tradúcese nunha falta de concorrencia competitiva entre diferentes empresas que podería levar a prezos máis baixos e que as adxudicatarias poidan facer máis investimentos.

O último informe do Consello de Contas de Galicia falaba de fraccionamentos en contratacións sen contraprestación por parte das empresas contratadas. Un dos entes “favorecidos” era o Consorcio Galego de Benestar e Igualdade “que adxudicaba contratos por períodos dun mes para a limpeza de escolas infantís, impedindo a concorrencia doutras empresas” di o deputado do BNG, Iago Tabarés.

Todas as entidades e consellerías realizan contratacións menores: as que non superan 15.000 euros para servizos e obras por debaixo dos 40.000 euros. Entes e consellerías realizan este tipo de contratacións, mesmo fraccionándoas, todo por axilizar puntos como a compra de material funxible, reparacións, etc. Porén, “a transparencia é nula, o Portal de Contratación non ofrece os mesmos datos que o de Transparencia e, por outra parte os contratos a dedo supoñen o 40% do total de contratacións autonómicas” di Patricia Iglesias, deputada do PSdeG.

Un gráfico mostra como o contrato menor xa era case o 35% da contratación por parte da Xunta. “Logo temos datos como un 10% de negociación sen publicidade e un 3% de procedementos de urxencia” apunta Tabarés.

POÑER COUTO
A situación é tan preocupante en toda a Unión Europea que se aprobaron as Directivas do Parlamento Europeo e do Consello da Unión Europea 2014/233/UE e 2014/24/UE. As mesmas foron trasladadas ao Estado español na Lei 9/2017, de 8 de novembro, de Contratos do Sector Público (LCSP). Por outra parte, a lexislación do Estado prohibe tanto favorecer intereses privados (contratacións a dedo ou discrecionais) así como “Non poderá fraccionarse un contrato coa finalidade de diminuír a contía do mesmo e eludir así os requisitos de publicidade ou os relativos ao procedemento de adxudicación que corresponda”, di o artigo 99.2 da dita lei.

O obxectivo de toda esta normativa era ir acurralando o uso e abuso da contratación menor e evitar a discrecionalidade. “O risco está cando se fraccionan grandes contratacións noutras máis pequenas para non ter que sacar unha licitación ou concurso” di Iglesias. A licitación necesita de mesas de contratación, procedementos regrados e publicar pregos, isto é, investir tempo e diñeiro, o fraccionamento aforra todo isto.

Volvendo ao caso da empresa de limpeza apuntada por Tabarés, no Portal Galego de Transparencia aparecen as contratacións do servizo de limpeza en varias escolas infantís. Ditas contratacións son por un período dun mes “cando a limpeza dun centro non se fai un mes por ano senón durante todo o ano”. A adxudicataria é a empresa multiservizos Eulen.

Dato rechamante é que dentro do Portal de Transparencia, a sección “Datos estatísticos sobre a porcentaxe en volume orzamentario de contratos adxudicados”, teña como último ano rexistrado o 2022. “Por outra parte, neste Portal da Xunta temos que baixar os pdf un a un cando, por exemplo, existen administracións locais con servizos telemáticos semellantes máis áxiles” di Iglesias.

A necesidade de parar a contratación discrecional levou á UE a aprobar unhas directivas que se adaptaron á lexislación española. O obxectivo era frear o abuso da discrecionalidade, porén, no caso galego esta práctica continúa sen ningún freo aínda que entes como o Consello de Contas de Galicia sinale irregularidades sobre estes usos. Tamén está a obsolescencia dos portais web que, ou están sen actualizar ou fan complicado o acceso aos datos de contratación."                   ( Moncho Mariño, Galicia Confidencial , 27/10/24)